Lo último de Woody Allen no será de sus trabajos más recordados. Siguiendo el tono un tanto menor de su cine en los últimos años (algo que sin duda atiende a razones biológicas, ya que el entrañable realizador neoyorquino tiene ya 75 años), Conocerás al hombre de tu vidaes una comedia de personajes amable y entretenida, con toques muy característicos de Allen pero bastante poco novedosa y nada sorprendente. En esta ocasión, Woody la toma con el afán de las gentes de encontrar su media naranja cueste lo que cueste y uniendo estocon otra serie metas que tiene que ver con el éxito. Varios personajes unidos por nexos comunes presentan una serie de historias en donde el denominador común es la búsqueda de algo a toda costa (ya sea el amor, el éxito, y en definitiva la felicidad) en unas circunstancias que se tuercen por los errores cometidos en el intento. Un loable punto de partida el de esta película, pero escasamente aprovechado. En otro tiempo, Woody Allen podría haber hecho una gran película utilizando este mismo material.
Pese a que el multi reparto es eficaz (con Naomi Watts, Josh Brolin, Anthony Hopkins, Antonio Banderas o Gemma Jones) una historia algo superficial y unos personajes previsibles (cada vez más arquetípicos del universo Allen) no ayudan demasiado al lucimiento actoral. Momentos muy divertidos y francamente logrados logran apuntalar in extremis el producto final aunque sin grandes alardes. Una película tan divertida de ver como de olvidar.
Los Rolling Stones ya habían publicado tres de LPs los cuales constituyeron los evangelios del Rythm & Blues británico y el Blues Rock proto hard. Pero con Aftermath, el primer vinilo de los Stones con material cien por cien escrito por la banda (por Jagger y Richards), se reivindicaron como un grupo de álbumes dejando atrás la cierta heterogeneidad de su discos anteriores para dar forma a un LP de 14 temas bien robustos y sin fisuras. En Aftermath hay medios tiempos de irónicas letras y exótica atmosfera como Mother´s Little Helper, delicioso pop ricamente orquestado como Out Of Time, R&B pendenciero pasado de vueltas de New orleans como Flight 505, baladas barrocas como Lady Jane, momentos acústicos pero con fuerza como Take It Or Leave Ito rock burlón y vehemente (marca de los primeros Stones) como Stupid Girl: todo sonando como los Rolling Stones no lo habían hecho nunca. Pero si hay un tema que se lleva la palma en este disco es el ya clásico Under My Thumb, todo una demostración de por qué Mick Jagger y sus muchachos eran ya considerados la segunda mejor banda de rock del mundo. En este- y en casi todo el resto de temas del disco- la banda demostrará su dominio de la rítmica, con un Bill Wyman sencillamente prodigioso en las cuatro cuerdas, aunque tampoco hay que olvidar el altísimo nivel al que había llegado Jagger como vocalista y la aportación del Rolling Stone más genial, incomprendido y maldito, Brian Jones, multi instrumentista étnico de primer nivel sin el que los discos de los 60 de los Stones no serían los mismos.
Aftermath es un LP sin fecha de caducidad y sin duda la obra maestra de los Rolling Stones. La escucha de este disco es un compendio de todas las virtudes de los Stones, que en discos sucesivos irán trabajando (e incluso mejorando en algunos aspectos, tal y como sucedió a principios de los 70) aunque a mediados de los 70 se les agotaron las ideas originales. Pero Aftermath siempre será el LP por excelencia de The Rolling Stones.
FICHA TÉCNICA
Géneros: Rythm & Blues, Rock and Roll, Pop-Rock, Psicodelia, Etnorock
Publicación: abril 1966
Producción: Andrew Loog Oldham
Duración: 53:38
Músicos:
Mick Jagger: voz, percusión
Keith Richards: guitarras, coros
Brian Jones: guitarras, percusión, teclados, sitar, dulcimera, koto, harmónica
Bill Wyman: bajo, percusión, órgano
Charlie Watts: batería, percusión
Jack Nitzsche: precision, piano, órgano, clavicordio
Nuevo fiasco (y van) a la hora de hacer un Peplum (cine de historia antigua) contemporáneo de calidad. 10 años después de que Gladiator de Ridley Scott devolviese la esperanza de que el género de las “pelis de romanos” (y de griegos, egipcios, etc.) resurgiese y aportase nuevos aspectos gracias al uso de las nuevas tecnologías- tal y como hizo con éxito el filme de Scott- la verdad es que los filmes de este género a parte de sucederse con cuentagotas (algo que de todas formas ya se esperaba ya que hoy en día todo lo que tiene que ver con la Historia como que no) ninguno se ha hecho no con convicción ni con seriedad y apostando totalmente por el la épica barata, el espectáculo de medio pelo y las batallitas, con mayor o menor utilización de acertados recursos estéticos copiados entre ellos hasta la saciedad. En la película que nos ocupa, una producción británica dirigida sin pasión por Neil Marshall (Dog Soldiers), no se puede hablar de espectáculo vacuo (algo de lo que pecaban los peplum clásicos) ni de pomposos argumentos propios del cine de acción más comercial, pero de nuevo hay una total sensación de deja vu de cosas mil veces vistas en filmes similares de los últimos años: fotografía en tonos grises, estética sucia y carente de glamour (no como en las películas de romanos de toda la vida), combates sanguinolentos…y alguna que otra pifia histórica. Rodada con no demasiados medios, Centurión trata de ser una especie de western del siglo II o un filme bélico ambientado en el imperio romano, con un protagonista, el centurión Quinto Dias (el alemán Michael Fassbender, visto en Malditos Bastardos) que recuerda más a John Rambo a al coronel Bradock que a Marco Vinicio. Al final, esta película no deja de ser un filme de persecuciones y batallas que no convencerá a los amantes del cine histórico ni tampoco entusiasmará a los seguidores del cine de acción.
Desarrollada en los días del emperador Adriano (principios del siglo II) y situada exclusivamente en Britania, la película trata de ofrecer un espectáculo calculadamente original con respecto al peplum tradicional, y pese a que consigue esto, la película en sí es farragosa, con un guión mínimo y unos intérpretes acartonados dentro de unos personajes prácticamente de tebeo. Pese a que resulta interesante mostrar las luchas entre los conquistadoresromanos y los “bárbaros” pictos del norte de Britania (en la actual Escocia) y las tácticas guerreras de estos últimos, el resultado es el de un guiñol tan voluntarioso como basto. Por si fuera poco, la casquería y el despiporre de hemoglobina en las batallas y combates tampoco ayudan mucho a aumentar la credibilidad de un filme con tantos claroscuros. De todas formas, no sería justo obviar el esfuerzo en mostrar una estética salvaje pero perfectamente creíble y acertada filmada en medio de unos bellos paisajes escoceses. Pero al fin de cuentas, un entretenimiento a medio gas.
En 1965 Bob Dylan era en cuanto a solistas de rock el puto amo. Así de claro. En agosto de aquel año lanzó su sexto LP, el primer trabajo eléctrico cien por cien del rey del folk contemporáneo en los 60 importándole un bledo las sañudas críticas de los puristas folksters por haber empuñado una guitarra eléctrica y la histérica reacción de su maestro Pete Seeger en el festival de Newport del verano del 65 cuando intentó en plena actuación del de Minnesota cortar con un hacha los cables de los amplificadores. Highway 61Revisited supuso por fin el nacimiento con todas las de la ley del Folk Rock y un punto de inflexión en la carrera de Dylan; a partir de ese momento en sus discos el acompañamiento musical tendrá siempretanta importancia como las letras. Y ahora, echando mano del blues y el rock, el mensaje inconformista de Bob Dylan pasó a tener dimensionas mucho más globales y épicas que antaño.
Highway 61Revisited condensa de alguna manera el mejor Dylan de la primera mitad de los 60 y lo proyecta a la segunda etapa de su obra, esa que comenzó con la segunda mitad de la década y que tenía unas aristas mas maduras y de alto contenido emocional, que por otra parte ya aparecían en este disco. Like a Rolling Stone, la mejor canción de Bob Dylan y una de las mejores piezas de la historia del Rock abre imponentemente el álbum con más de 6 minutos de airada y ácida fábula musicada sobre la pérdida de la opulencia, una canción que sigue entusiasmando y emocionando con un Dylan totalmente entregado en su interpretación. Tombstone Blues es la enérgica revisión Country & Western de un sureño blues de letra surreal y estrafalaria, mucho más salvaje que Ballad of a Thin Man bluesero tema que demostraba que todas las expresiones populares de la música moderna del siglo XX eran aptas para el universo personal de Dylan. La vehemencia Dylaniana ahora envuelta en certeros acompañamientos rockistas aparece en la prepsicodélica canción que da título al disco. El LP lo cierran dos temas de bandera: Just Like Tom Thumb´s Blues un tema sin estribillo con referencias tanto literario-naturalistas como lisérgicas, y la larga Desolation Row, una vuelta a la introspección acústica y la melódica con una inquietante historia de nómadas en la América profunda.
Tal vez sea este el mejor LP de Bob Dylan, aunque solo Like a Rolling Stone puede ser considerado como un tema clásico de su repertorio. Sigue siendo toda una referencia para solistas y bandas con ganas de contar algo y sigue siendo una biblia de la fusión de la poesía social con la música rock, algo en lo que Dylan fue el gran (por no decir el único) gran maestro.
FICHA TÉCNICA
Géneros: Folk Rock, Folk, Blues Rock
Publicación: agosto 1965
Producción: Tom Wilson
Duración: 51:34
Músicos:
Bob Dylan: voz, guitarra, piano, harmónica
Mike Bloomfield: guitarra
Harvey Brooks: bajo
Bobby Gregg: batería
Al Kooper: órgano, piano
Paul Griffin: órgano, piano
Sam Lay: batería
Charlie McCoy: guitarra
Frank Owens: piano
Russ Savakus: bajo
Track listing
1- Like a Rolling Stone
2- Tombstone Blues
3- It´s Take A Lot To Laugh, It Takes A Train To City
Interesente filme belga realizado por los cineastas más relevantes ahora mismo en el país de Tintín, los hermanos Luc y Jean Pierre Dardenne, quienes fueron premiados en Cannes en 2009 al mejor guión por esta película. Los Dardenne, practicantes de un cine social y realista de carácter muy cercano y centrado en sus protagonistas, sorprenden esta vez con una película que toca de manera muy áspera el tema de los trejemanejes de los inmigrantes para conseguir la nacionalidad en los países de acogida y las mafias que se lucran con ellos para “facilitarles” los trámites. Esta tensa historia tiene como protagonista a la Lorna del título, una joven albanesa que ha llegado hace poco a Lieja y que trabaja en una lavandería. Lorna ha conseguido la nacionalidad belga graciasla intervención de las mafias, quienes le consiguieron un matrimonio de conveniencia con un joven yonki terminal. Ahora Lorna tiene que “deshacerse” de su molesto marido para contraer un nuevo matrimonio con un ruso, para que este obtenga también la nacionalidad. En fin, un embolao en el que la joven deberá mostrar lo peor de si misma por mero instinto de supervivencia.
La película trata de jugar con el cine negro y con algún el melodrama pero sin implicarse emocionalmente. La narración esta estructurada excelentemente y se permite algunos juegos como omisión de pasajes y desconcertantes pistas falsas, todo ello como si estuviese siguiendo las dudas de su desperada protagonista, toda una antiheroína a su pesar. El mensaje de la película parece claro: vivimos en una sociedad salvaje donde todo vale y donde a veces nos obcecamos con conseguir fines que al final no sabemos biensi nos van a servir de mucho. Todo esto en una historia en donde que muestra una interesada relación entre los personajes tan nauseabunda como existente en la realidad.
El inconveniente de El Silencio de Lorna es que resulta tan falta de emotividad que es muy difícil encontrar identificación con los personajes, por lo demás cumple con muchas creces su función de filme denuncia y de gran historia más allá de cualquier moralina barata y de falsos finales esperanzadores.
La historia de los Hermanos Marx, colectivo compuesto por cuatro de los más brillantes cómicos de la historia, no comenzó con el rodaje de su primer filme The Cocoanuts (Los Cuatro Cocos) en 1929, sino que comenzó casi 25 años antes en el mundo del vodevil y del teatro de variedades. Chico, Harpo, Groucho, Zeppo y un quinto hermano llamado Gummo a principios del siglo XX se habían convertido ya en auténticas celebridades y eran considerados la mejor troupe de cómicos de toda Norteamerica. De los teatros de provincias y las giras por los pueblos (1905- 1922) pasaron a Broadway (1924-1929) y de allí a Hollywood, cuando el recién nacido cine sonoro abrió las puertas a sus incomparables chistes y diálogos humorísticos. Esta es la historia de unos pipiolos Hermanos Marx, antes de convertirse en auténticos mitos del séptimo arte y en iconos dela comedia y, por que no, de la cultura universal.
El Upper East Side de Nueva York a finales del siglo XIX fue el marco que vio nacer a los hijos de una pareja de inmigrantes europeos que buscaban en la ciudad de los rascacielos la materialización del sueño americano. Este suburbio neoyorquino de hecho contaba con una población que en su mayor parte provenía de Alemania, Irlanda o Italia. Allí llegaron hacia 1880 (por separado) Samuel Sam Marx (1859-1933, llamado originalmente Simon) y Minnie Schönberg (1864-1929), artistas de variedades. Ambos eran judíos alemanes y se conocieron poco después de su llegada a EEUU, en una academia de artistas de Nueva York donde Sam ejercía de profesor de danza y Minnie era su alumna. Se casaron en 1884 y decidieron dejar el itinerante y nómada mundo el espectáculo para asentarse en Upper East Side. Samuel había nacido en la región francesaAlsacia Lorena, que una vez perteneció a Alemania, de hecho su familia era alemana. Parece serque en años posteriores se estableció en Alemania. Minnie era germana de nacimiento. Tras dejar el espectáculo, Sam Marx se estableció como sastre regentando durante varios años un negocio tremendamente ruinoso, ya era verdaderamente incompetente y no poseía ninguna formación en corte y confección. Minnie, por su parte, decidió en su nueva vida de casada dedicarse a sus labores, pero pronto se dedicaría a otros menesteres. Su hermano menor, Al Shean (nombre real Adolph Schönberg, 1868-1949) en cambio, fue a finales del XIX y principios del XXun famosísimo cómico de vodevil y maestro de sus sobrinos.
El matrimonio Marx crió cinco hijos varones los cuales iban a retomar el antiguo oficio de sus progenitores. Fueron Leonard (el futuro Chico, nacido el 22 de marzo de 1887), Adolph (Harpo, 23 de noviembre de 1888), Julius Henry (Groucho, 2 de octubre de 1890), Milton (Gummo, 23 de octubre de 1893) y Herbert (Zeppo, 25 de febrero de 1901). Adolph se cambió en 1911 con 22 años su nombre por el de Arthur. Hubo un sexto hermano Marx, el mayor, Manfred, nacido en 1886 y fallecido a los siete meses por tuberculosis. Ninguno de sus hermanos le conoció. Desde pequeños, los cinco hermanos mostraron tener aptitudes musicales e interpretativas, pese a que sus padres ya habían abandonado el mundo del espectáculo. Los Marx, a finales del XIX vivían muy modestamente debido a la ineptitud de Sam Marx (apodado Frenchy) como sastre y su incapacidad por mantener una clientela fija. Minnie, su esposa tenía un carácter mucho más decidido y fuerte que el de su marido, un auténtico calzonazos, y pronto iba demostrar su ambición. Minnie se esmeró en dar una cuidada formación musical a sus retoños, y apenas estos habían llegado a la adolescencia, ya eran intérpretes musicales contumaces: Chico tocaba el piano excelentemente, Harpo tocaba el arpa como los ángeles (su madre también era arpista), Groucho cantaba y tocaba la guitarra, y Zeppo, el benjamín, también aprendió a hacer sus gorgoritos. Gummo no tuvo nunca el talento musical (e interpretativo) de sus hermanos y de hecho apenas tenía inquietudes artísticas. Dicho sea de paso, los Hermanos Marx no adquirieron los sobrenombres que les catapultaron a la fama hasta principios de los años 10.
Julius (Groucho), Milton (Gummo), Minnie, Herbert (Zeppo), Sam, Arthur (Harpo) y Leonard (Chico)
Fue hacia 1904 cuando Minnie Marx decidió que sus hijos sacarían de la pobreza a los Marx convirtiéndose en artistas. Un día la familia recibió la visita del hermano de Minnie, el cómico Al Shean, ya por entonces bastante famoso, aunque su mayor éxito le llegaría a partir de 1912 con el mítico dúo humorístico Gallagher and Shean. El tío Al llevaba algo que llamó poderosamente la atención de su hermana: un broche con diamantes en la corbata. Además, aquel día obsequió con una gran cantidad de dinero a sus sobrinos. Al había conseguido enriquecerse gracias al vodevil, algo que hace unos años en EEUU y en Europa era impensable, pero la industria del entretenimiento estaba floreciendo en aquellos primeros compases del siglo XX. Minnie pensó que el talento de sus hijos debía ser aprovechado, ellos podían llegar a ser ricos gracias a sus aptitudes como artistas. Sondeó la idea con los cuatro mayores (Herbert tenía solo 3 años), y salvo Milton (Gummo), por entonces un niño de 11 años, ninguno fue reticente. No obstante, los dos mayores, Leonard (Chico) y Adolph (Harpo), prefirieron perfeccionar sus habilidades como instrumentistas y seguir con sus modestos empleos para mantener a su familia antes de debutar ante el público, ya que entre otras cosas, Chico solo sabía tocar el piano con el dedo índice de la mano derecha.
Der: Minnie Marx
Lo más curioso de todo, es que Minnie Marx no pensó inicialmente que sus hijos fuesen humoristas, como su hermano, ella estaba convencida en que serían grandes músicos, aunque dentro del circuito del vodevil, el cual parecía dar mucho dinero. La Sra. Marx tenía especial debilidad por Harpo mientras que porJulius-Groucho mostraba cierta indiferencia. Cuando este tenía unos 13 años le oyó cantar mientras su hermano Leonard ensayaba con el piano y entonces supuso que el futuro del chaval estaba en ser cantante. Un año después, el adolescente Julius había dejado la escuela ya que su madre le había matriculado en una escuela de artistas de varietés. En 1905, con 15 años, Julius Marx fue el primero de los Marx en debutar sobre un escenario. Debutó como miembro del trío de cantantes cómicos The Leroy Trio, se supone que por consejo del tío Al, quien había vistoen sus sobrinos (y también en su hermana) cierto talento cómico. Fue una desastrosa experiencia ya que en medio de la gira de presentación del grupo por el Medio Oeste de EEUU, los otros dos miembros se marcharon por la brava dejando al joven Groucho solo y tratando posteriormente de reunir dinero para el viaje de vuelta a Nueva York ejerciendo algunos empleos.
Pese a su calamitoso debut, el adolescente Julius continuó su carrera como cantante de vodevil, ya bien sea a dúo con alguna intérprete femenina o como miembro eventual de algún grupo vocal. En 1907 otro Marx se incorpora al mundo del show, Milton, en aquel entonces con 14 años. Julius, Milton y la joven cantante Mabel O´Donell formarían The Three Nightingales (Los Tres Ruiseñores), grupo de canción cómica, pese a que Milton-Gummo no tenía demasiadas cualidades vocales. En 1908, harpo se incorporá al grupo, rebautizado como The Four Nightingales y comienzan a tener cierto éxito. En 1910, Minnie y su hermana Hannah se unen a la troupe, ahora un sexteto llamado The Six Mascots, que combinaban canciones con números cómicos hablados. Al Shean escribiría algunos guiones y líneas del espectáculo de sus hermanas y sobrinos.
The Six mascots
Abajo: elenco de Fun in Hi Skole
1910 será un año fundamental para los hermanos Marx, ya que Leonard se incorpora a las actuaciones de sus hermanos dando lugar a la formación de cuatro miembros de los Marx y a la primera reuniónartística del triunvirato Chico-Harpo-Groucho, aún no llamados así. Leonard-Chico fue el que más relativamente tarde debutó, con 23 años. The Six Mascots ya se había disuelto y ahora los cuatro hermanos se convertían en estrellas absolutas. El debut de los Marx Brothers como tales se produjo con el espectáculo Fun in Hi Skole(transcripción incorrecta de Fun in High School, Diversión en el Instituto). En esta obra se combinaba como en otras de The Six Mascots diálogos y música, pero en esta el diálogo por primera vez tenía mayor importancia que las canciones. Groucho logró con este espectáculo un gran éxito interpretando a un profesor de secundaria alemán que hablaba un descacharrantemente incorrecto inglés. Fun in Hi Skoleconsiguió un importante éxito en Nueva York y puso el nombre de los Hermanos Marx en boca del público. Hasta el comienzo de la I Guerra Mundial en 1914, los Marx representaron por todo el país otras tres obras. Home Again (En Casa Otra Vez) (1914) fue la última en la cual intervino Gummo, quien fue movilizado para combatir con el ejército norteamericano en la Gran Guerra, abandonando también a sus hermanos como compañeros artísticos y el mundo de la interpretación, que jamás le gustó. Tras su reincorporación a la vida civil, se dedicó primero al negocio de la moday años más tarde abrió una agencia teatral. Fue el único de los Marx que no rodó ninguna película. Su puesto en el grupo lo ocupó el joven Zeppo, que en 1914 contaba con 13 años cuando sustituyó a su hermano en las representaciones de Home Again. Esta obra, por otra parte, fue la que más tiempo estuvieron los Marx representándola sobre los escenarios, de 1914 a 1918. El libreto era una versión mejorada por la pluma de Al Sheande Mr. Green´s Reception, un espectáculo anterior de los hermanos y en ella apenas habían dos líneas de diálogo para el personaje de Harpo, por lo que para aumentar la presencia del segundo de los Marx en el escenario, el personaje se convirtió en mudo, aunque cómicamente gesticulante. Esto gustó al público, por lo que Harpo pensó en proseguir con ese personaje en obras posteriores. El espectáculo fue el mayor éxito de los jóvenes hermanos Marx hasta el momento, y el grupo se convierte en la troupe cómica teatral más famosa de USA.
Durante ese periodo 1912-1918, los Hermanos Marx desarrollaron cada uno los personajes por los que se harían universalmente conocidos en su salto al cine, así como establecerían sus respectivos nombres de pila artísticos. Groucho se mostró como un campeón del arte del diálogo improvisado, mientras que Harpo iba mejorando día a día sus habilidades como mimo, ya que a partir de 1914 decidió no hablar más sobre escenario. Su tío Al Shean fue al parecer el artífice de los diferentes personajes: después de algunas obras interpretando a un personaje con acento alemán, para Groucho se optó por un estrafalario carácter de extraños andares y bigote y cejas pintadas con pintura grasa (para su personaje de profesor alemán, Groucho llevaba bigote postizo), mientras que Chico hablaría con acento italiano y el “mudo” Harpo se comunicaría mediante una bocina, luciendo en su cabeza una rizada peluca rojiza. Zeppo, por su parte, comenzaba a interpretar al listo del grupo, un galán joven y petimetre. Los chistes de Groucho, muchos improvisados sobre la marcha, comenzaban a ser célebres y se convirtieron en el principal atractivo de los Marx sobre el escenario. Minnie Marx continuaba en ese periodo siendo la manager de sus hijos y Groucho era el director creativo de los espectáculos. Para que nadie supiese que sus protegidos eran sus hijos, Minnie utilizó el pseudónimo de Minnie Palmer.
Los nombres artísticos de los Marx fueron acuñados hacia 1911 por un cómico llamado Art Fisher, quien se inspiro en los personajes de un cómic que aparecía en los periódicos norteamericanos de entonces y que tenía gran éxito, The Monks (Los Micos) también conocido como Knocko the Monk. Estas historietas fueron creadas por Gus Mager y sus protagonistas eran monos con nombres como Knocko, Sharpo, Rhymo o Groucho. Al parecer, a Fisher le hacían gracia aquellos nombres terminados en o y les propuso a los hermanos utilizar nombres artísticos similares, inspirados en sus personalidades. En realidad, las razones por las cuales los cinco hermanos sus respectivos nombres artísticos no son muy claras salvo en algunos casos; se dice que Chico fue llamado así por que le encantaban las chavalas (chicks) - aunque también se ha dicho porque era un adicto al pollo- y parece claro que Harpo se llamó así por que tocaba el arpa. El nombre de Gummo vinos según algunas fuentes de su hábito de llevar zapatillas de suela de goma, llamadas gumshoes. Los orígenes de los nombres de Groucho y Zeppo (el último en adoptarse) están menos claras. Aunque parece evidente que el sobrenombre de Julius se tomó directamente del personaje de Gus Mager, no parece tan calro que Fisher le bautizase así por ser un gruñón (Groucho), ya que no lo era demasiado. Sobre Zeppo, que no fue rebautizado por Art Fisher sino por sus hermanos, hay varias teorías y ninguna parece la definitiva. Con todo, solos e sabe a ciencia cierta que los Marx utilizaron sus nombres artísticos en los programas cuando llegaron a Broadway a principios de los años 20, y se ignora en que medida utilizaron los de Chico, Harpo, Groucho, Gummo y Zeppo en sus días de vodevil en los años 10.
A finales de los años 10, los cuatro hermanos Marx se habían convertido en personajes famosos y su estilo de humor surrealista, burlesco y desmadrado causaba furor. Solían realizar giras por todo el país y siempre con gran éxito: The Street Cinderella (1918) y On the Mezzanine Floor (1921) fueron sus siguientes espectáculos tras Home Again, Las frases de Groucho, el auténtico líder de la troupe, eran de lo favorito del público, así como sus improvisaciones y salidas del guión. Tras On the Mezzanine Floor estaba claro que los Marx apuntaban hacia más alto y entonces enfilaron sus pasos hacia la meca del teatro en EEUU, Broadway. Hacia 1922, Minnie Marx dejó de ser la representante de sus hijos y entonces Chico, de 35 años, se convierte en el manager y portavoz del grupo. Antes de debutar en Broadway en 1924, los Hermanos Marx realizaron una gira por el Reino Unido en 1922 que ayudó a cimentar su fama esta vez de manera internacional. Por esos años también intentaron probar suerte en el cine con un cortometraje mudo (el cine sonoro aún no había nacido) que nunca se estrenó y que esta perdido, al parecer destruido por Groucho poco después de positivarse y montarse debido a su mala calidad. Se trataba de una historia tragicómica en la que los cuatro hermanos no encarnaban a sus alter egos cinematográficos, apareciendo casi siempre en escenas separadas.
Los Marx en On The Mezzanine Floor
I´ll Say She Is (Yo diría que ella lo es) fue la obra con la que los Hermanos Marx debutaron en Broadway en 1924. Era un musical, dirigido y conceptualizado por Groucho y escrito por este y el humorista gráfico Will B. Johnstone. Estaba compuesta de varios sketches, siendo el más antológico (y el que ha pasado a la posteridad para biógrafos y estudiosos de los Marx), el llamado Sketch de Napoleón, en el que Groucho interpretaba al emperador francés (a la manera grouchista) y sus hermanos a los amantes de la emperatriz Josefina. La obra estuvo en cartel un año y fue sucedida por The Cocoanuts, que permaneció de 1925 a 1926, y Animal Crackers (1928-1929). Las dos últimas fueron llevadas al cine cuando los Marx dieron el salto al séptimo arte y fueron escritas por George S. Kaufman, quien estableció de manera definitiva las cuatro caracterizaciones de los Marx: Groucho como un vividor lenguaraz, impertinente e ingenioso, Chico como un torpe y atolondrado italoamericano, Harpo como un mudo lunático y mujeriego y Zeppo como el sosainas listo de la función. Ambas obras fueron las más exitosas de los hermanos Marx en toda su carrera.
1929, el año del desplome de la Bolsa, será el año de debut de los hermanos Marx en el cine con la adaptación de The Cocoanuts (Los Cuatro Cocos). Los cuatro hermanos no eran ya precisamente unos pipiolos: Chico y Harpo superaban los 40 años, pero sabían que aún tenían delante de ellos una larga carrera en un medio que ya era inmensamente popular (más que el teatro) y que podía convertirles en millonarios. Aquel año firmaron un contrato con Paramont Pictures y se dispusieron a rodar Los Cuatro Cocos bajo las órdenes de Robert Florey y Joseph Santley. Lo que vino en los años posteriores, fue sencillamente antológico.
Desde su publicación en diciembre de 1965 no cabía ninguna duda: Rubber Soul era el mejor disco de los Beatles hasta ese momento. Y eso que lo que vendría después iba a ser mejor todavía. El hecho es que el sexto disco grande los Beatles fue además uno de los más innovadores del PopRock de la época y confirmaba que pese a la competencia, The Beatles era la mejor banda del mundo. Tan solo cuatro meses después de Help!, los muchachos sorprendieron con un variadísimo LP excelentemente producido por George Martin (de hecho la mejor producción de un disco de rock hasta el momento) y repleto de innovaciones musicales por entonces bastante insólitas: sitars hindúes en temas de inspiración oriental, baladas lindantes con los crooner, utilización de sonidos negros “blanquedaos”, instrumentos grabados a doble velocidad, rítmicas inspiradas en el soul que profetizan el funk, recurso a la música étnica…en fin, todo un collage que conforma una joya del pop que 45 años después sigue siendo un disco favorito de muchos músicos y aficionados además de un disco totalmente influyente en la historia del rock.
Los Beatles, que acababan de hacer una exitosa gira norteamericana, estaban dispuestos musicalmente a todo, incluida la experimentación. Con este disco comprenderían que el trabajo en el estudio era clave para hacer LPs de calidad y George Martin puso a disposición de sus pupilos un buen arsenal sonoro. El resultado fue un disco de contrastes y el más elaborado por los Beatles hasta el momento, con canciones tan enérgicas como la rítmica Drive My Car, soul contumaz y cercano al funky, The Word y sus variaciones de cadencia, I´M Looking Through You un ejemplo de lo bien que se le daba a Paul McCartney el primitivo Power Pop, o el Country rock de What Goes On, la primera incursión de Ringo como compositor junto a John y Paul. A parte de esta última canción, los ritmos tradicionales tenían su peso en Rubber Soul; el skiffle-folk cruzado con la música hindú aparecía en Norwegian Wood, una de las composiciones más personales de Lennon con los Beatles (y con antológico sitar de George Harrison) y en Girl, célebre balada de John, se incluye un shirtaki, ritmo muy de moda en aquella época gracias al filme Zorba el Griego. Otros highlights del disco son Nowhere Man, vibrante y naïf letanía existencialista de John, Michelle, clasicota balada muy apreciada entre los fans de los Beatles y la preciosa In My Life, con su aire barroco gracias al falso clavicordio (en realidad un piano grabado a doble velocidad) cortesía de Mr. Martin.
Rubber Soul incluye un buen puñado de clásicos standard del grupo y sigue siendo un LP delicioso. Fue rompedor en muchas cosas: por vez primera no se incluía el nombre del artista en al portada de un disco y además el título del trabajo no hacía ninguna referencia al título o a la letra de ninguna canción del disco, algo por entonces poco usual en el pop. El etnopop o la psicodelia se abrieron paso con este LP, un disco de esos que hay que oír al menos una vez en la vida. En nuestra vida.
FICHA TÉCNICA
Géneros: Pop, Pop-Rock, Soul Pop, Rythm & Blues, Folk Rock