sábado, junio 23, 2012

OUR GANG (LA PANDILLA) 1922-1944, MENUDA BANDA!




Cuando el cine era aún en blanco y negro y los seriales de cortometrajes cómicos eran el formato cinematográfico más popular sobre todo entre el público infantil y adolescente, una serie en concreto gozó de enorme popularidad entre la chiquillada de medio mundo durante un periodo de más de 20 años, viviendo el tránsito del cine mudo al sonoro. Fue Our Gang, conocida en años posteriores a su existencia en las salas de cine como Little Rascals, y en España como La Pandilla. Si, Charles Chaplin, Buster Keaton, Harol Lloyd y Laurel & Hardy, algunos en el cine mudo y otros en el sonoro (o en los dos), fueron los reyes legendarios del corto cómico, pero no debe caer en el olvido una de las series cinematográficas cómicas mas longevas (duró de 1922 a 1944) que entusiasmó y divirtió a varias generaciones de niños en Estados Unidos y en todo el mundo y que hoy en día es considerada como un icono cultural en USA y todo un tótem del Entertainment infantil de todos los tiempos, además de ser el primer producto audiovisual orientada al público infantil de éxito masivo.


Hal Roach
Hal Roach (1892-1992), legendario productor de los primeros años de Hollywood y uno de los padres del cine cómico como tal (junto con Mack Sennet)  fue el creador de Our Gang  (en traducción literal Nuestra Pandilla). Roach fue entre 1915 y 1935- cuando comenzó a dejar paulatinamente la comedia cinematográfica-  el responsable de los trabajos en la pantalla grande de iconos de la comedia como Harold Lloyd (su primer gran descubrimiento y con el que cesaría su asociación en 1923), Harry Langdon, Charley Chase y del dúo formado por Stan Laurel y Oliver Hardy, El Gordo y el Flaco, su “creación” más lograda y popular. Con Our Gang Hal Roach fue pionero en hacer un serial cómico exclusivamente para el público infantil y en convertir a los niños y niñas en protagonistas y estrellas absolutas de películas, algo que en Hollywood prácticamente no se había dado, además de conseguir por primera vez en el cine actuaciones infantiles naturales y realistas con los críos comportándose como tales con su inocencia, sus errores al hablar, sus trastadas, sus equívocos, su tendencia a armar barullo y liarla ,y en definitiva, su encanto en un total de 88 cortos mudos (1922-1928)  y 132 sonoros (1928-1944), que constituyen una auténtica delicia y son ya un clásico de la comedia cinematográfica. Varias generaciones de pandillas y diferentes niños pasaron por las filas de la panda más famosa del cine, sustituidos en la medida que iban creciendo. Pero además, los cortos de La Pandilla tuvieron una gran significación más allá de los estrictamente cinematográfico: por primera vez actores (infantiles en este caso) negros tuvieron protagonismo en el mundo del cine y eran retratados de manera más o menos positiva- salvo algunos estereotipos propios de los años 20 y 30- en una época en donde aún se daba una fuerte discriminación racial, además de ser los pequeños actores afroamericanos de Our Gang los primeros intérpretes negros que gozaron de un salario y un reconocimiento propio de estrellas. También las niñas disfrutaban en esta serie de un protagonismo bastante más acentuado que el que se reservaba en el Hollywood de esos años a los personajes femeninos, algo en lo que Our Gang también fue pionero. Y durante más de 20 años, un pequeño star system con nombres de personajes/actores (muchas veces se utilizaba el nombre real del niño o niña actor para los personajes o se añadía el nombre del personaje en cuestión al nombre artístico del joven intérprete) que ya forman parte de la cultura cinematográfica popular: Alfalfa, Stymie, Joe, Farina, Spanky, Jackie, Darla, Buckwheat, Chubby, Froggy…acompañados casi siempre por el eterno perro del la mancha circular en el ojo, Pete. Más de cuarenta niños pasaron por las filas de los Little Rascals pero muy pocos fueron los que continuaron como adultos en el mundo del cine. Eso sí, todos y cada uno de ellos con su paso por la serie han quedado para la posteridad como las primeras estrellas infantiles cómicas de la historia


Comienzan las picias (1922-1928)

Sunshine Sammy, Mickey, Mary, Joe, Jackie (Condon) y Farina (1924)

La cosa empezó en 1921 cuando Hal Roach, harto de que cuando se requería un actor o actriz infantil para sus cortometrajes apareciesen en el casting niñas hipermaquilladas haciendo cucamonas de adulta y niños imitando a Rodolfo Valentino, decidió rodar peliculitas de niños comportándose como tales y que lógicamente irían dirigidas al público infantil. Se dice que esto se le ocurrió tras contemplar durante largo rato a un grupo de chavales reñir cómica e inocentemente por unos palos para jugar. Roach entonces decidió producir un corto-piloto protagonizado por una pandilla de chavales con la intención de hacer una serie de cortometrajes si una vez testado dicho corto ante el público de una sala de cine este tenía éxito. Así fue y Roach entonces comenzó en 1922 una su nueva serie de cortos cómicos, la primera que él producía para el público en edad infantil. Inicialmente, Roach había pensado poner a su serie el nombre de Hal Roach´s Rascals (Los Pillos de Hal Roach) pero tanto la prensa como el público se “quedaron” con el título del corto piloto, Our Gang, y la serie recién nacida se llamó entonces indiferentemente Our Gang y Hal Roach´s Rascals hasta 1932, cuando se tituló únicamente Our Gang. Robert F. McGowan, que dirigió el piloto,  fue el director de la mayoría de los cortos de la serie durante más de diez años. Los guiones durante el largo tiempo que Hal Roach estuvo al frente de la serie (en 1938 vendió los derechos a la Metro Goldwyn Mayer) estaban firmados por el equipo de guionistas de Hal Roach donde se encontraban unos jóvenes Frank Capra, Frank Tashlin o Leo McCarey además del futuro animador Walter Lantz. No obstante, en la época muda se dejaba gran margen a la improvisación de los propios niños actores- muchos por su edad ni tan siquiera sabían leer- diciéndoles normalmente el director lo que tenían que hacer en una escena concreta o dándoles indicaciones mientras rodaban. Durante 1922 se rodaron seis cortos de La Pandilla, incrementándose en años sucesivos el número de peliculitas por año. La primera formación de los “Rascals” es una de las más recordadas por fans de la serie y aficionados al cine mudo: Mickey Daniels, Ernie Morrison “Sunshine Sammy”, Mary Kornman, Joe Cobb, Jackie Condon y Allen Hoskins “Farina”, todos ellos interpretando a personajes con sus auténticos nombres de pila (algo habitual en la serie a lo largo de su existencia) aparte de los alias de Morrison y Hoskins, los dos primeros “negritos” de la pandilla y las primeras estrellas de raza negra de la historia del cine. Tanto estos Little Rascals como los siguientes eran en la pantalla niños de escasos recursos en su mayoría que hacían la vida en la calle y en parques, lo que reforzaba el realismo un tanto “social” de la serie. Los cortos mudos de la pandilla (la etapa silent duró hasta 1928) mostraban a los críos organizando desastrosamente todo tipo de actos y competiciones para demostrar su habilidad o fuerza, montando inocentes y disparatados negocios (incluida la venta de hermanitos pequeños) y organizando catastróficos desmanes propios del cine slapstick cómico mudo fruto de sus travesuras y de la inocencia de su tierna edad. Todo un ejemplo de divertida y disparatada comedia blanca que poco a poco se fue convirtiendo a lo largo de los años 20 en un fenómeno social entre los más pequeños, que se congregaban en masa en las matinés para ver los festivales de cortos de Our Gang, mientras que las pequeñas nuevas estrellas firmaban sustanciosos contratos profesionales y numeroso merchandisng relacionado con el serial se comercializaba (juguetes, comida, anuncios).

Joe, Farina, Harry, Jean, Mary Ann, Wheezer y Pete (1927)

 Hasta 1926 los Rascals de Hal Roach estaban principalmente configurados por el reparto antes citado más algunos personajes-intérpretes más secundarios como Andy Samuels, Pineapple Jackson y otros. En 1922 las edades de los niños oscilaban entre los 10 años de Sunshine Sammy y los 2 añitos de Farina. Cada uno de ellos asumía un rol infantil estereotipado que se repetirá en las posteriores “formaciones” del gang: así, Mickey era el líder travieso e impetuoso deseoso de obtener las atenciones de la única chica del grupo la rubita mona Mary, Sunshine Sammy era el chaval ingenioso y cómicamente ocurrente que terminó siendo el protagonista de la mayor parte de los filmes, Joe era  el gordito comilón y egocéntrico (su desmesurada obesidad era su elemento cómico principal) y Jackie el pequeñajo travieso. El caso de Ernie Morrison, Sunshine Sammy, fue realmente curioso: fue el primer artista afroamericano en ser considerado una estrella del celuloide y su popularidad en la serie (la mayor entre todos los actores infantiles de la primera generación de Our Gang) solo fue superada por otro actor negro, Allen Hoskins Farina, que tras la marcha de Morrison de la serie en 1924 se convirtió en su mayor elemento cómico y en la primera gran estrella negra de al historia del cine además de ser uno de los actores infantiles mejor pagados del momento. Farina, que permaneció en Our Gang hasta 1931, ya en la época sonora, interpretó en la mayor parte de los cortos a un personaje femenino pese a tratarse de un niño. Esto no se hizo evidente hasta el comienzo de la etapa sonora en 1929, si bien ya era bastante habitual ver a Hoskins con coletitas en su cabello al estilo pickaninny de las niñas negras de principios del siglo XX  y con vestidos. No obstante en alguno de los primeros cortos de la etapa muda el personaje era un niño. Tanto los personajes de Farina como de Sunshine Sammy fueron tachados en años posteriores como burdos estereotipos racistas hacia los afroamericanos, propios de los años 20 (en algunas aventuras Farina llegó a sufrir auténticas humillaciones por parte de los otros niños) pero estos dos actores y otros negritos posteriores de Our Gang ya en su edad adulta  siempre rechazaron que esto fuese así y recordaron con cariño su paso por la serie. Con todo, si que es cierto que en muchos aspectos visto hoy día el tratamiento de los personajes afroamericanos en la serie era bastante ridículo y caricaturesco, aunque sería injusto no recordar que Our Gang fueron las primeras películas en donde personajes de raza negra recibían un respetuoso e trato igualitario con  respecto a los de raza blanca, y en ese sentido la serie fue una auténtica adelantada a su tiempo.      
 
En 1927, la serie, que hasta entonces había sido distribuida por Pathé Films pasa a ser distribuida por la Metro Goldwyn Mayer (MGM) con lo que los presupuestos pasan a ser más grandes y la distribución internacional aumenta. Para entonces solo Farina, Jackie y Joe continuaban de la pandilla original con nuevas incorporaciones como Mary Ann Jackson, Jean Darling y Bobby Wheezer Hutchins, que solo contaba con un año de edad cuando debutó en 1926. Farina y el gordito Joe (también conocido como Fatty) fueron los elementos catalizadores del serial hasta la llegada del cine sonoro. Por aquellos años también debutó otro personaje carismático, esta vez no humano: el perro Pete, famoso por su mancha en forma de anillo rodeando su ojo derecho. Aunque el pete original murió en 1930 (al parecer el único cuya mancha característica era natural) fue remplazado por un descendiente de al raza Pit Bull Terrier americano. Este y otros perros (todos ellos con la mancha del ojo pintada) interpretarían al chucho hasta 1938.    


¡La Pandilla habla! (1929-1931)

La Pandilla en 1930 con Wheezer, Chubby, Jackie (Cooper), Farina, Stymie, Donald, Bobby, Buddy, Mary Ann, Shirley, Dorothy y Pete

La llegada del cine sonoro en 1928, al igual que en Laurel & Hardy supuso para Hal Roach la oportunidad de pasar en Our Gang de la comedia visual a la comicidad basada en los diálogos, sin abandonar el slapstick que tan buenos resultados daba. La intención de Roach era que la serie mantuviese intacto el éxito y lo consiguió.  En la primavera de1929 se estrenó Small Talk, el primer corto sonoro de Our Gang. Aún transicionalmente, de la época muda solo quedaban Farina, Mary Ann, Wheezer y Jean (Joe Cobb intervendría en algún otro corto durante 1929) incorporándose Norman Chaney Chubby como el nuevo niño gordinflón (aún mas que Joe) y poco después de aquel primer corto, Jackie Cooper. Con la llegada de Cooper, la formación de la pandilla vuelve a estabilizarse, y si en Small Talk los niños aparecían como huérfanos adoptados por señoras de clase media-alta en el resto de cortos hasta 1931 la mayoría de los filmes mostraban a la pandilla en su entorno familiar y escolar. En esta nueva etapa los roles eran los siguientes: Jackie era el epicentro en el cual se desarrollaban las tramas, el líder de la banda y un niño inteligente pero extremadamente despistado y enamoradizo, siendo su interés amoroso su joven y bella maestra la señorita Cabtree (June Marlowe); Farina era el mejor amigo/a (nunca se sabía a ciencia cierta) de Jackie y el dispensador de las ocurrencias grotescas; Mary Ann era una niña resabida y Wheezer su hermanito (ambos también lo eran a veces de Jackie); Jean era la niña mona y rubia (se marchó a finales de 1929); y Chubby el obeso glotón irresponsable y egoísta pero en el fondo de gran corazón. Jackie Cooper, de los pocos miembros de La Pandilla que continuaron con cierto éxito una carrera interpretativa de adultos (fue Perry White, el director del Daily Planet  en la saga Superman de 1978-1987) se ganó enseguida el corazón del público ya que era uno de los mejores intérpretes infantiles que habían pasado por la serie. En 1930 se incorporan Dorothy de Borba, Shirley Jean Ricket y Mathew Beard, en el papel de Stymie, otro descacharrante chaval negrito en el que se centrarán las más divertidas situaciones cómicas en bastantes cortos. El grupito Jackie, Farina, Mary Ann, Dorothy, Chubby, Stymie, Wheezer y el perro Pete fue una formación mas o menos fija hasta la salida de Jackie Cooper en 1931, año a partir del cual y hasta 1935 muchos niños y niñas pulularon por la serie sin ninguna plantilla de niños estable. En esta etapa 1939-1931 también intervinieron en papeles algo menores, entre otros, Donald Haines y Bobby Young, quien interpretaba al matón de turno. Joe Cobb se dejó ver en algunos cortos de 1929 como Gerald, el rival de Chubby en conquistas amorosas, combates de boxeo…y obesidad mórbida. En Esa época, como mandaban los cánones del cine cómico clásico, los personajes llevaban su indumentaria distintiva: así, Chubby Chaney se distinguía por su pequeña gorrita (al igual que Joe Cobb), Farina por sus trencitas y sus largas batas estampadas y Stymie por su proporcionalmente enorme sombrero de hongo. Hay que resaltar que Chubby ya tenía 14 años cuando se incorporó a Our Gang, pero por su baja estatura aparentaba menos. Abandonó la serie en 1931 y en  1936 falleció a los 21 años tras varios problemas de sobrepeso, inaugurando una tendencia “maldita” sobre los miembros de Our Gang de morir jóvenes. A esta época 1929-1931 corresponden algunos de los mejores cortos del serial como Teacher´s Pet, Love Bussiness, o School´s Out, casi todos girando alrededor del amor platónico de los críos por la bella Miss Cabtree.               


Un periodo de indefinición (1931-1935)

A mediados de 1931 se rompe el plantel estelar de la primera “pandilla parlante” con la salida de Jackie Cooper (quien firmó con la MGM un contrato para el largometraje Skippy con él de estrella absoluta), Mary Ann Jackson, Chubby Chaney y Farina Hoskins, el único que en ese momento había estado en Our Gang desde el  nacimiento de la serie en 1922. En aquel entonces el serial estaba en un enorme momento de popularidad aunque en el mercado exterior al ámbito anglosajón su fama había remitido con la llegada de los cortos sonoros, ya que el arte del doblaje aún no estaba muy desarrollado. Durante varios años no se contó con un reparto fijo de chavales, aunque de 1931 a 1933 el peso de los episodios recaía en los supervivientes de la etapa anterior Stymie, Dorothy y Wheezer más la incorporación no muy estable de nuevos pequeños integrantes del clan.  Stymie en esos años fue la estrella de Our Gang, el público disfrutaba con su curiosa verborrea, sus estrafalarias ideas y su curiosa filosofía vital de niño callejero de clase baja. El personaje ejercía además de líder de la pandilla, algo insólito en los años 30 para un niño negro en un grupo con mayoría de chavales blancos. Los cortos continuaban mostrando a los chavales demostrando su “madurez” montando negocios, creando un cuerpo de bomberos o representando desastrosas obras de teatro. Caras nuevas en aquel periodo hasta 1933 fueron Kendall McComas (Breezy Brisbarne), Jerry Tucker, Wally Albright, Sherwood Bailey o Tommy Bond todos ellos en papeles escasamente relevantes y poco consistentes en el tiempo.

En 1934, ya con Spanky (junto al perro) en el plantel,

Durante los años 30 Hal Roach organizó varios concursos-casting por todo EEUU- con bastante éxito y repercusión- para elegir a nuevos miembros de La Pandilla, en los que llegaron a tomar parte unos desconocidos Mickey Rooney y Shirley Temple, que fueron rechazados. En 1931 en uno de los casting Roach quiso contratar a un nene de 3 años que fuese lo suficiente mono y encantador para enamorar al público y convertirse en una de las estrellas del serial y conoció entonces a George McFarland, cuyo nombre artístico (y el de su personaje) será Spanky. Spanky debutó a los 3 añitos en el papel de hermanito de Breezy Brisbarne y pronto se metió al público en el bolsillo con su naturalidad de párvulo, su gracioso hablar a media lengua, su simpatía y su linda carita: había nacido la nueva estrella de Our Gang. En 1932 Hal Roach y el director Robert McGowan decidieron centrar gran parte de los capítulos en el pequeño Spanky, pero al ser no más que una criatura prefirieron que el peso de las tramas lo llevasen el incorregible y carismático Stymie y en una nueva incorporación, Dickie Moore, en el que recaerá el rol del hermano mayor de Spanky (nótese como no había demasiada definición en la caracterización de los personajes y su universo). En 1934 se produce un cambio sustancial en la configuración de la cuadrilla de niños con la salida de Dickie Moore, que prefirió hace carrera en largometrajes, y de los veteranos Wheezer Hutchins y Dorothy DeBorba, mientras que Robert McGowan se retira también de la dirección de la serie y es sustituido por Gus Meins. Cortos memorables del último periodo de McGowan son  The Pooch (1932) o el tronchante The Kid from Borneo (1933), en donde los niños conocen a un indígena de borneo que trabaja en un circo al que confunden con un caníbal dispuesto a hincarles el diente. Con la llegada de Spanky McFarland y hasta 1935 los cortos de ambiente familiar o doméstico empezarán a ser más habituales.


De 1934 a 1935, Spanky, Stymie, Wally Albright (“reenganchado” tras un periodo sin intervenir) y el recién llegado Scotty Beckett fueron prácticamente los únicos miembros fijos de Our Gang, con la participación ocasional de Jerry Tucker como el “pobre niño rico”; Jackie Lynn Taylor, que venía a ocupar el rol de personaje femenino que había dejado vacante Dorothy;  y el pequeño Billie Thomas, que se incorporó a los 3 años interpretando a Buckwheat, la hermanita de Stymie (al igual que otro negrito anterior, Farina, Thomas hacía de niña). Con un Spanky de siete años, en 1935 el pequeño gran cómico llevaba el peso de los cortos de Our Gang desplazando ya a Stymie. Scotty, el mejor amigo de Spanky, era ya el segundo de abordo en una pandilla cada vez más reducida tras la marcha de Wally, Jackie Lynn y Jerry (como personaje más o menos fijo) a lo largo del año, aunque el perro Pete siempre permanecía como impasible testigo de las travesuras de los muchachos. Un niño de ocho años llamado Carl Switzer fue contratado junto a su hermano Harold para interpretar un nuevo personaje secundario llamado Tom, pero Hal Roach advirtió de la capacidad interpretativa y de la enorme vis cómica del chaval (un portento poniendo caras divertidas y haciendo gestos) y creó para él el personaje de Alfalfa, que terminó por reemplazar a Scotty como el cómplice principal de Spanky. Stymie Beard, el más veterano de la Pandilla, dejó la serie y al final del año se incorporan Darla Hood y Eugene Porky Lee, el nuevo niño pequeño del serial con 2 años de edad. Scotty Beckett terminó marchándose también a finales de 1935 mientras Hal Roch decidió por consejo de MGM reducir la duración de los cortos de veinte a diez minutos para adaptarlos a los nuevos usos y costumbres de la exhibición de películas en las salas una vez las sesiones-festivales de cortos iban pasándose de moda y se requría películas de menor duración para exhibir antes de largometrajes. Esto comenzó para La Pandilla en 1936 y pese a que los filmes a partir de ese momento iban a ser más cortos mejorarán en calidad y también en éxito.


La época dorada (1936-1938)

Pete, Janet, Spanky, Darla, Porky, Alfalfa y Buckwheat (1937) 

 En 1936 comienza el mejor periodo en cuanto a calidad de Our Gang con películas más cortos pero con guiones cómicos más elaborados e ingeniosos y unas interpretaciones de los pequeños actores realmente antológicas. La formación de la pandilla de aquellos años volvió a ser fija y con el paso del tiempo ha resultado ser la más popular y reconocida por generaciones posteriores: Spanky, Alfalfa, Darla, Buckwheat, Porky y el can Pete. Gordon Douglas sustituyó a Gus Meins como director de la mayoría de los cortos en esta etapa y la nueva era echa a andar con Bored of Education, que ganó el Oscar al mejor corto de un rollo. Las historietas de aquellos años generalmente mostraban a los inseparables Spanky y Alfalfa ideando planes con la ayuda del resto de la pandilla, con Spanky siempre liderando al grupo y Alfalfa aportando nuevas (y absurdas) ocurrencias y de alguna manera estropeándolo todo con su torpeza. De alguna manera, Spanky y Alfalfa constituían una pareja cómica al estilo de Laurel & Hardy donde Spanky era el listo y Alfalfa el tonto, pero no era menos entrañable la pareja de pequeñajos que formaban Buckwheat -personaje que durante 1936 dejó de ser una niña y pasó a ser masculino- y Porky, casi siempre acompañados por Pete y que con su inocencia de parvulitos trataban de ayudar a los mayores en todo lo que podían aunque a veces con calamitosos resultados.  También eran muy comunes las aventuras en las que Alfalfa trataba de conquistar a Darla. Ya en 1937 Alfalfa se había convertido en la estrella de Our Gang compitiendo en fans con Spanky, cuyo grito de guerra Okey Dokey! era una de las frases más célebres entre el publico. El rostro gesticulante de Carl Alfalfa Switzer y su habilidad para poner sus ojos bizcos eran algunas de las mejores cartas de presentación del pequeño gran cómico frente a la marcada expresividad de Spanky McFarland y su enorme labia desarrollada al haber trabajado en la interpretación desde que era prácticamente un bebé. Las imágenes de los críos se estandarizaron y también se convirtieron en iconos de la comedia: la gorra de Spanky, el sombrero de paja de Buckwheat, los vestiditos de Darla, la gorra y el pantalón de tirantes del pequeño Porky y sobre todo el traje, pajarita y el mechón de pelo engominado en punta de Alfalfa. Una vez más, se hicieron numerosos productos con la imagen de los niños de Our Gang. Por otra parte, en 1936, Spanky McFarland, Alfalfa Switzer y Billie Buckwheat Thomas intervinieron en el largometraje General Spanky, con mayor protagonismo de los actores adultos que de los niños y que resultó un fracaso en taquilla.


 Además del nucleo de la pandilla, surgieron en esta etapa otros personajes infantiles como el matón Butch, interpretado por un reincorporado Tommy Bond y su compinche The Woim, al que daba vida Sidney Kibrick y el niño millonario, gafoso y empollón Waldo (Darwood Kane) que competía con Alfalfa por el amor de Darla.  Algunas de las peliculitas más populares de este periodo fueron Mail and Female, Glove Taps o Our Gang Follies of 1938, que duraba excepcionalmente 20 minutos.  En mayo de 1938, Hal Roach ve que ya no hay mucho futuro en la producción de cortometrajes cómicos para un productor independiente como él (aunque con distribución de majors) y decide dejar de producir cortos, vendiendo los derechos de distribución de su serie estrella Laurel & Hardy a United Artists y cediendo la producción y los derechos de Our Gang a la Metro Goldwyn Mayer. 


Los últimos años en la MGM (1938-1944)

Alfalfa (Carl Switzer) y Spanky (George McFarland), la pareja cómica

La etapa de la Metro marcó el declive de La Pandilla, con historietas que carecían de la frescura y el ingenio de la época de Hal Roach. Además fue el fin de la formación de la etapa dorada, aunque George McFarland y Billie Thomas, que permaneció hasta la cancelación final de la serie, serán durante largo tiempo los supervivientes de la época histórica. Varios directores como George Sidney o Edward Cahn dirigirán los nuevos cortos en una época (la II Guerra Mundial) en la que este formato ya no tenía la popularidad de antaño. Con todo, Our Gang seguía siendo considerada todo un icono del entretenimiento infantil y de la comedia en EEUU. Spanky McFarland se había marchado de la serie en febrero- cuando aún estaba en manos de Roach-  ante el mayor protagonismo de Switzer de 1938 pero la MGM le convenció  para que volviese. En 1938 el entrañable Pete hizo su última intervención canina en Our Gang y un año después Eugene Lee, Porky, abandona siendo sustituido como el pequeñajo del grupo por Mickey Gubitosi, de seis años de edad al igual que Lee, que aportará la peculiar idiosincrasia italoamericana al clan. En 1940, la formación mas conocida de la Pandilla comienza a deshacerse: se marchan Alfalfa, Waldo y Butch y entran la pequeña Janet Burston y Billy Laughlin quien incorpora al personaje de Froggy, un niño con una curiosa voz de rana-cascajo que será el sustituto de Alfalfa como el entrañable payasete de la función, puesto que también ocuparon en el pasado Sunshine Sammy, Stymie y en un principio Spanky. Lo cierto es que Carl Switzer, que tenía 13 años cuando dejó la serie, y George McFarland, que tenía 14 cuando se marchó en 1942 crecían y ya no eran aquellos entrañables renacuajos, su marcha, como la de Darla Hood en 1941 (aunque solo tenía diez años) era inevitable. Los nuevos como Mickey, Janet y sobre todo Froggy, la nueva estrella de Our Gang, hacían lo que podían y muy bien pero el declive en cuanto a calidad en esta nueva etapa en la Metro era inevitable con historietas con demasiado tono de moralina y con el tono de comedia bastante más rebaajdo que en años anteriores a favor de cierto tinte melodramático. Los  cortos de los Rascals comienzan además a perder popularidad entre las nuevas generaciones de pequeños espectadores que preferían los dibujos animados (en largometraje o en corto) como producto cinematográfico dirigido directamente a ellos. Billie Thomas, Buckwheat, fue el único de los históricos que permaneció hasta la cancelación de Our Gang en 1944. La MGM decide finalizar la serie, cuyo corto final, Dancing Romeo, fue estrenado el 29 de abril de 1944. 


Reposiciones, revivals, versiones y revisiones

Allen Hoskins (Farina)
En 1949 Hal Roach recompró a la MGM los filmes mudos y hablados del periodo de 1927-1928 para reponerlos en las salas, pero la productora aún conservaba los derechos del resto de cortometrajes a excepción de los mudos distribuidos por Pathé así como la marca Our Gang. Roach rebautizará a la serie en su reposición como The Little Rascals. En 1951 Roach recupera el resto de cortos sonoros producidos por él (a excepción de los de la MGM, claro está) y los todos ellos (80 en total) fueron exhibidos con gran éxito entre las nuevas generaciones. Alied Artists, la productora que distribuía estas reposiciones decidió por medio de su filial televisiva, emitir los cortometrajes en formato de serial televisivo a partir de 1955. En consecuencia, a finales de los 50 se produjo un fuerte revival de Our Gang, ahora conocidos como The Little Rascals, en EEUU y la serie vuelve a conocer una segunda juventud entre nuevas generaciones de espectadores con un nuevo despliegue de merchandising demostrando la atemporalidad del serial. La Metro también adaptó al formato televisivo sus cortos del periodo 1938-1944 emitiéndose simultáneamente con  los formateados por Interestate Television, la filial de Allied Artists. En 1960, los derechos televisivos de The Little Rascals pasan a King World Entertainment, que los repondrá en varias temporadas a lo largo de los 60 y principios de los 70.  Las numerosas reposiciones televisivas de los cortos consiguieron que Our Gang/Little Rascals se convirtiesen en todo un estándar de la cultura americana y de la comedia cinematográfica clásica casi al mismo nivel que El Gordo y el Flaco, los Hermanos Marx, Harold Lloyd o Buster Keaton.

Jackie Cooper
 A partir de los 70, la King World consideró de manera un tanto exagerada que algunos de estos cortos tenían bastante carga de incorrección política (racismo, sexismo, excesiva  violencia para los niños) y decidió cortar numerosas escenas de varios filmes hasta el punto de reducir drásticamente la duración de algunos y censurar la emisión de un total de siete películas. A finales de los 70 se intentaron hacer series televisivas remake de Little Rascals rodándose incluso episodios piloto, pero ningún proyecto prosperó. En cambio, en 1982 Hanna Barbera estrenó una serie animada de The Little Rascals que permaneció hasta 1984 y que presentaba a los personajes de la etapa 1936-1938 con nuevas aventuras ambientadas en los años 80. Esta serie al menos sirvió para acercar el mundo de La Pandilla a una nueva generación de críos.  En 1994 se estrenó en las salas The Little Rascals (Una Pandilla de Pillos) una nueva revisión de Our Gang dirigida por Penelope Spheeris que readaptaba varias elementos y gags de cortometrajes míticos de la serie en una nueva historia. La película estaba centrada básicamente en los personajes de al etapa 1936-38 (Spanky, Alfalfa, Darla, Butch, etc.) con al adición de otros anteriores como Stymie o Mary Ann o posteriores como Froggy.

Carl Switzer (Alfalfa)

Los cortometrajes de Our Gang también fueron editados en películas domésticas de 16 mm en los años 60 y 70 y en video desde 1983. Varias productoras y distribuidoras se encargaron de su edición en video, siendo la mas notable Republic Pictures que hasta principios de los 90 llegó a editar casi todos los filmes de la etapa de Hal Roach excepto once. Entre 1994 y 1995 Cavin Fever comienza a publicar una colección de Our Gang donde se incluye por primera vez cuatro filmes de la etapa muda, además de los 80 sonoros de Hal Roach. También es la primera vez que se editan versiones domésticas de la serie en cualquier soporte con su título original en lugar de The Little Rascals además de recuperar el formato original con los títulos de crédito de la MGM, que ni aparecieron ni en los pases televisivos por cuestiones de derechos. Los cortometrajes fueron restaurados en sonido e imagen. A partir de 1999, La Pandilla pasa a editarse en DVD a partir de esas versiones restauradas en su mayoía y a  través de diversas colecciones y compilaciones realizadas por diversas compañías, llegando incluso a colorear algunos cortos. En 2000 King World repuso en televisión los cortos que había distribuido en los 70 remasterizados aunque con las versiones, ediciones y cortes llevados a cabo esos años. 

En España, Our Gang (conocida aquí como La Pandilla) como ya dijimos tuvo enorme y exitosa distribución en los años 20 y principios de los 30 en su época muda para pasar en la era sonora al ostracismo y el olvido durante varios años. Algunos cortos de The Little Rascals se emitieron por TVE en los años 70 con doblaje sudamericano y escasa repercusión, pero en los 80 la reposición de casi todos los filmes sonoros de la era Roach en esa misma cadena dentro del mítico programa infantil La Bola de Cristal con un nuevo doblaje consiguió que diferentes generaciones conociesen por primera vez o recordasen aquellas pequeñas maravillas del humor infantil


Después de Our Gang

George McFarland (Spanky)
Muy pocos de los actores infantiles de Our Gang continuaron una carrera interpretativa de adultos a excepción del ya citado Jackie Cooper, Carl Switzer y Mickey Gubitosi (como Robert Blake). Switzer, que abandonó a los 13 años la serie siendo la estrella, tuvo durante los años cuarenta una moderadamente exitosa carrera como actor cómico adolescente en filmes de serie B en donde aún explotaba tics de su personaje de Alfalfa y en 1946 intervino con un breve papel en Que bello es vivir, de Frank Capra. Después de los 20 años se pasó a la televisión e intervino en un pequeño Cameo en Los Diez Mandamientos, antes de fallecer en 1959 a los 31 años por homicidio. Se ha hablado mucho de una especie de “maldición” existente en los niños de la Pandilla ya que fueron muchos los que murieron en su juventud (Norman Chaney, Billy Laughin, Bobby Hutchins, Scotty Beckett) mientras que otros como Mathew Beard tuvieron serios problemas con las drogas durante gran parte de su vida. Beard, el inolvidable Stymie, intentó relanzar su carrera interpretativa como adulto tras superar sus problemas pero sin papeles de relieve. Muy diferente fue el caso de Mickey Gubitosi, que con el nombre de Robert Blake tuvo una interesante carrera como actor adulto, siendo su papel más recordad el del policía Tony Baretta en la serie de televisión Baretta (1975-78).   

Durante la segunda mitad del siglo XX fue muy común en EEUU que diversos actores de medio pelo, presentadores de televisión o personajes públicos afirmasen haber participado en Our Gang sin haberlo hecho nunca, incluso inventándose personajes de la serie inexistentes a los que se suponía habían dado vida. Por otra parte, ninguno de los actores infantiles de The Little Rascals recibieron royaltie alguno en su vida adulta por su paso por la serie. La gran mayoría de los que llegaron a la madurez o la vejez optó por una vida anónima, como el caso de George McFarland, que se dedicó a empleos como operario o vendedor de radios (más tarde ascendido a jefe de ventas), o Billie Thomas, que fue militar condecorado y técnico de laboratorio de películas.  McFarland, que falleció en 1993 a los 64 años dedicó gran parte de su vida a promover el recuerdo de Our Gang y de su personaje Spanky en diferentes eventos, entrevistas y actos benéficos.

Han pasado 90 años desde el estreno del primer cortometraje de Our Gang, pero el recuerdo de aquellos personajes y sus inocentes y divertidas aventuras no parece que vaya a morir nunca. En la historia del cine hay grandes y pequeñas cosas, y en ella los niños han dejado su impronta casi siempre en el segundo aspecto, lo que no quiere decir que pasaron de puntillas por algunos de los más memorables momentos del séptimo arte. Our Gang, The Little Rascals, La Pandilla, es uno de esos pequeños grandes momentos que sin duda siempre perdurarán.    



martes, junio 19, 2012

El aparatito Lumiere MOONRISE KINGDOM




 
****
Wes Anderson es un director singular que nunca defrauda con sus curiosas películas en donde la comedia más tradicional adquiere extravagantes y bizarros tintes que no dejan indiferente al espectador, aplicando a la crítica y la ironía un aire estrafalario y muchas veces caricaturesco, casi de cómic, que deja como resultado películas tan deliciosas y divertidas como Los Temenbauns (2001), Life Acquatic (2004) o  Viaje a Darjeerling (2007). En este nuevo filme suyo, como suele ser habitual escrito por él mismo esta vez en compañía de Roman Coppola, se puede decir que Anderson ha firmado su obra maestra con una comedia excéntrica, surrealista y casi de cartoon  pero al mismo tiempo honesta, tierna e inteligente. Echando mano de actores fetiche del director como el veterano Bill Murray o Jason Schwartzman y recurriendo a un tono más o menos cándido y para todos los públicos (que no políticamente correcto), Wes Anderson construye un impagable teatro de marionetas, una especie de representación de fin de curso de preadolescentes gamberros que desde luego que divierte y entretiene y además deslumbra con su más que lograda iconografía, su look de cómic y su puesta en escena teatral, manierista y un tanto salida de madre con una historia que pese a su sencillez aparente esconde en medio de una maraña de homenajes cinéfilos, situaciones satíricas, chistes y gagas propios del slapstcik  e incontables referencias, un relato de espectacular y versátil alcance gracias a sus (deliberadamente) desdibujados límites y a la superposición de historias, anécdotas y guiños que al final trazan un peliculón con mayúsculas.

Ambientado en una isla de Nueva Inglaterra en 1965 y con divertido tono retro - palpable incluso en su fotografía de colorido “pop” y en sus chillones colores psicodélicos algo desgastados, eso si- la película cuenta básicamente la (tronchante) historia de amor de dos preadolescentes de 12 años, el boy scout huérfano y gafoso Sam (Jared Gilman), que se encuentra de paso en la isla con su campamento scout  y la solitaria pero inteligente Suzy (Kara Hayward), la hija de un anodino matrimonio de abogados (Bill Murray y Frances McDormand) que viven en una vivienda unifamiliar de manierista factura cerca de la costa de la isla. A Sam no se le ocurre otra cosa que fugarse de su campamento para buscar a su amada y allí empieza toda una concatenación de sucesos curiosos, diálogos impagables  y bastante mala uva por parte de unos guionistas que seguro que se lo han pasado como enanos con este curioso guiñol. Un buen reparto muy bien aprovechado que incluye también a Bruce Willis, Tilda Swinton, Edward Norton y Harvey Keitel sabe estar a la altura de las circunstancias por no hablar del nutrido reparto de chavales que está que se sale, incluidos los dos entrañables botarates de protagonistas, todo un retrato del caos total que ocurre cuando se acaba de llegar a la adolescencia. Un fotografía grandiosa a cargo Robert D. Yeoman en donde en una gama de chillones predomina el color amarillo y que no rechaza recursos demodé como el flou (usado en plan irónico, claro) refuerza una puesta en escena que parece una recreación burlesca del universo de la América feliz de Norman Rockwell. Entre los muchos homenajes que se pueden discernir (y que posiblemente me haya dejado alguno) están Melody de Waris Hussein-Alan Parker, MASH de Robert Altman (especialmente cuando se retrata el universo scout reflejado aquí como el mundo militar en miniatura), los cómics de Charlie Brown e incluso hay una broma muy friki y cinéfila en una línea de diálogo a cargo del narrador Bob Balaban relacionada con una escena mítica que protagonizó este actor en Encuentros en la Tercera Fase de Spielberg. Pero bueno, detalles y guiños rebuscados al margen esta es una película muy pero que muy disfrutable y si se va con chavales de entre 11 y 14 años se les puede enseñara a ver otro tipo de cine sin que dejen de divertirse.

lunes, junio 18, 2012

¿Y AHORA, QUIEN PODRÁ RESCATARNOS?

Hace una semana nos dijeron que nos ha tocado un chollo de puta madre y que somos la envidia de Europa:  rescatan a nuestros diligentes bancos después de haberse "aliviado" con nuestro dinero, y que esto no va  ser como en otros paises, que esto no es rescate como el de Grecia y Portugal y que patatín y patatán  


 Eso si, seguimos sin frenos y cuesta abajo y los bancos con dinero público, el gobierno haciendo el Pinocho y todo el que ha robado, esspeculado o jodido, ahí sigue para continuar haciendo idem
 

anda y que os jodan, banqueros, empresarios y políticos de miieda!


lunes, junio 11, 2012

El Aparatito Lumiere LAS NIEVES DEL KLlMANJARO (LES NEIGES DU KLIMANDJARO)





****

Una buena muestra de cómo se puede hacer un drama de corte social de una manera amable y con un tono optimista resultando además una excelente película. En el cine francés (en donde si no) son maestros en el arte de contar historias reales como la vida misma dejando al espectador siempre esa sensación de haber sido testigo de un relato con mucho que reflexionar, porque entre otras cosas está contado excepcionalmente. Esto es lo que le ocurre a Les Nieges du Klimandjaro, un filme basado libremente en un poema de Victor Hugo dirigo con clase por el veterano Robert  Guedigian que aporta una visión entre romántica, agridulce, terrible, crítica y desmitificadora de las penurias, contradicciones y miserias éticas y morales en estos tiempos de crisis económica. Con cierto tono épico pero con un sentido de la realidad a prueba de bombas y un mensaje de esperanza, Guedigian traza una historia de personas normales que no solo luchan por su supervivencia sino que se ven obligadas a luchar con uñas y dientes por algo tan básico como la justicia, la dignidad y la libertad en medio de un laberíntico juego de intereses, tramas, contradicciones en el que parecen perdidos y en donde la salida se presume harto complicada. Michel (Jean – Pierre Darroussin), el protagonista del filme, es el trabajador de un muelle marsellés  y delegado sindical que con casi sesenta años se ve en el paro tras llevar a cabo un sorteo  ideado por él para despedir a un número de trabajadores. Casado y con hijos ya también casados y varios nietos, piensa comenzar una nueva etapa en compañía de sus seres queridos al no quedarle mal despido, pero un atraco en su casa les priva a él y a su esposa Marie-Claire (Arianne Ascaride) de uno de sus sueños anhelados para su retiro laboral: un viaje a Tanzania. Un cúmulo de nuevas e inesperadas situaciones se sucederán para el matrimonio, todas ellas en un pequeño microcosmos formado alrededor de la crisis laboral y sus consecuencias, con reminiscencias que apuntan a las imperfecciones del propio sistema y a ciertas inconsistencias de la propia condición humana.

La verdad que esta es una película honesta y clara y concisa como ella sola, cuya principal virtud es la entrañable autenticidad que transmiten sus protagonistas: por un lado Michel, un hombre idealista e incomprendido hasta por su propia familia que prefiere en un primer momento la justicia propia por encima de todo (lo que le hace caer a veces en cierto egoísmo) y por otro lado Marie Claire, cuyo idealismo es más proclive a al búsqueda de la justicia universal. Ambos personajes terminarán convergiendo por su evolución personal en una historia cargada de emocionalidad  (contenida, eso si) y momentos límite contados con convicción y ternura fusionando magistralmente el drama social y la comedia de costumbres. Un buen sabor de boca es lo que deja al final Las Nieves del Klimanjaro en todos los aspectos, recordándonos que pese a todo el ser humano puede ser algo muy hermoso.               

domingo, junio 10, 2012

MAS DISCOS QUE TE CAGAS (1)


THE BEATLES: A HARD DAY´S NIGHT (1964)

Sello original: Parlophone
Publicación: Julio 1964
Producción: George Martin
Géneros: Beat Pop, Pop, Rock and Roll
Duración: 30:45

Parcialmente el tercer álbum de los Beatles es la Banda Sonora de la película del mismo título (la siete canciones de la cara A), pero también el trabajo de los Fab Four más completo hasta la fecha y el primero formado completamente por temas propios (todos compuestos por Lennon-McCartney). Unos Beatles muy inspirados en temas rítmicos y melódicos a partes iguales como I Shoul Have Know Better o Can´t Buy My Love, pero también rockeramente contundentes como en A Hard Day´s Night o inteligentemente melosos (If I Fell o And I Love Her, balada con poso de bolero). Otras gemas son Things We Said Today, con un McCartney que de demostró madurez compositiva de cierta inspiración folkie o Any Time at All, puro desenfado juvenil lennoniano. El fenómeno Beatles explota universalmente.


THE CREAM: DISRAELI GEARS (1967)

Sello original: Polydor
Publicación: Noviembre 1967
Producción: Felix Pappalardi
Géneros: Blues Rock, Psicodelia
Duración: 33:37

El supertrío de finales de los sesenta (Eric Clapton, guitarra y voz; Jack Bruce, bajo y voz; y Ginger Baker, batería y voz) se marcó un pequeño gran viaje psicodélico sin renunciar a sus raíces bluesrockeras con un disco de agradable y emocional escucha. Strange Brew, Tales of Brave Ulysses o Sunshine of Your Love son clásicos del rock psicodélico que crearon escuela, lo mismo que las por entonces sorprendentes innovaciones guitarrísticas de Eric Clapton


THE ROLLING STONES: THEIR SATANIC MAJESTIES REQUEST (1967)

Sello original: Decca
Publicación: Diciembre 1967
Producción: The Rolling Stones
Géneros: Rock, Psicodelia, Rhythm and Blues, Pop Rock, Hard Rock
Duración: 44:06

La incursión de los Rolling Stones en la psicodelia (contagio del efecto Sargeant Pepper de los Beatles) se saldó con excelentes resultados aunque muchos de sus fans no lo entendieron así. Uno de los mejores LPs de su primera etapa y cuidadosamente producido por los propios Stones, va desde la contundecia rokista de Citadel hasta  la alegría pop psicodélica de She´s a Rainbow, pasando por experimentos lisérgico-cósmicos como 2000 Light Years from Home , el cabaret de On with the Show o el interesante debut de Bill Wyman como cantante y compositor en In Another Land.


LEONARD COHEN: THE SONGS OF LEONARD COHEN (1967)

Sello original: Columbia
Publicación: Diciembre 1967
Producción: John Simon
Géneros: Cantautor, Canción Europea, Folk
Duración: 41:09

El primer álbum del hasta entonces escritor Leonard Cohen es toda una joya que demostró la total factibilidad de la fusión entre la poesía y la canción con inspiración en el folk y la canción alemana (Kurt Weill) o francesa (Brassens, Brel) más algún leve apunte melódico de pop y rock, esto último algo que el canadiense desarrollará en años siguientes ya que el disco es principalmente un trabajo de canción de autor melódica. Joyas como Sisters of Mercy, Hey, That´s No Way to Say Goodbye, So Long, Marianne y sobre todo la maravillosa Suzanne son clásicos casi patrimonio de la humanidad. Poesía entre costumbrista, social y simbólica encuadrada en melodías minimales y preciosistas que influirá a multitud de artistas de diferentes latitudes. Soberbio


THE VELVET UNDERGROUND: WHITE LIGHT/WHITE HEAT (1967)

Sello original: Verbe
Publicación: Enero 1968
Producción: Tom Wilson
Géneros: Rock Experimental, Rock Underground, Rock de Vanguardia
Duración: 40:13

Ya sin Nico y sin el mecenazgo de Andy Warhol, la Velvet Underground firma un segundo disco aún más áspero y experimental que su predecesor The Velvet Underground and Nico (1967) con cosas tan extrañas como The Gift, un relato hablado recitado por John Cale con un fondo instrumental de rock atonal, Lady Godiva´s Operation, una pesadilla musical que describe con macabro humor una operación quirúrgica o los más de 17 minutos de improvisación tremebunda de Sister Ray. El  tema que da título al disco es casi un anticipo del punk además de un highlight en la producción de Lou Reed que el neoyorquino mantendrá en su repertorio en solitario. Igual de poderosamente influyente que el LP anterior. White Light/Hhite Heat se sigue cotizando entre los mejores álbumes de la historia. John Cale abandonará el grupo poco después de la grabación de este LP.




domingo, junio 03, 2012

CUATRO PALABRAS CURIOSAS Y SU ORIGEN


Son muchas las palabras en castellano (y en otros idiomas) que tienen su origen en nombres propios,  personajes, anécdotas o situaciones que en un momento histórico gozaron de popularidad y significación. Del habla popular inspirada en la “comidilla” o el comentario del momento se pasó a la universalización en el idioma hablado y dichas acepciones o adjetivos terminaron siendo reconocidos por el diccionario.

La RAE recoge varias palabras castellanas de origen basado en un nombre propio que generó una anécdota popular, pero poca gente conoce el origen de tales palabras, muchas comúnmente usadas y utilizadas en multitud de contextos. A modo de ejemplo, vamos a hacer un repaso del origen histórico-popular de cuatro palabras que gozan o gozaron de extendido uso en castellano no ya solo en el ámbito coloquial sino en el “oficial” escrito, pese a que algunas estén casi hoy en día en desuso : cotilla, cursi, estraperlo y perillán


COTILLA  La asesina ultra que hablaba de todo el mundo 


 Cotilla.
(Del dim. de cota1).
1. f. Ajustador que usaban las mujeres, formado de lienzo o seda y de ballenas.
2. com. Persona amiga de chismes y cuentos. U. t. c. adj.


Las personas cotillas a muchos nos traen de cabeza: chismosas, amigas de meterse en las vidas ajenas, metomentodo. De todas formas, quien no ha sido cotilla alguna vez. De cotilla se ha generado el verbo “cotillear” y la palabra “cotilleo”, también ampliamente usados y que definen respectivamente al acto de contar y extender chismes y al chisme o rumor en cuestión, como sinónimo den estas palabras. Pero cotilla tiene un origen bastante sorprendente, proveniente de una persona real: la famosa a principios del siglo XIX en el Madrid posterior a la Guerra de la Independencia María de la Trinidad (1774-1838), más conocida como Tía Cotilla.

La llamada Tía Cotilla no era, como pudiera pensarse en un primer momento, una simple mujer aficionada a meterse en al vida de los demás y en asuntos que no al concernían…bueno, más bien si, pero las motivaciones y las consecuencias de sus “cotilleos” supusieron cruentas muertes y asesinatos ideados por la susodicha, toda una maestra del crimen. María de la Trinidad, durante la Ominiosa Década (1823-1833) del reinado de Fernando VII fue una fanática y ferviente absolutista que odiaba a muerte a los liberales, hasta el punto de dedicarse en cuerpo y alma a la denuncia de cualquier vecino madrileño liberal. Y no solo se dedicó a la denuncia de gente que ella espiaba y observaba con alevosía investigando todos sus movimientos y actuaciones “sospechosas”, sino que formó una banda de matones en Madrid que se dedicaba a dar caza y muerte al liberal, muchas veces bajo “sospechas” falsas. La Tia Cotilla y su gang fueron muy temidos en Madrid, al propia María fue condenada varias veces pero  solía salir libre al poco tiempo, hasta que en 1838, ya con Isabel II en el trono y bajo la regencia de la Reina Madre Maria Cristina bajo el régimen liberal fue condenada a muerte por el asesinato de Francisco Rancera, siendo ejecutada en el cadalso a los 64 años. Las crónicas históricas hablan de “la mujer más inmoral que ha visto el sol y las más infame e indigna de vivir en sociedad”  En fin, toda una ultra y psicópata que a su lado Anders Breivik sería Pocoyó. Es curioso como al extrapolarse solo un elemento de la personalidad y comportamiento de esta mujer (el de meterse en la vida de los demás) como significado de la acepción cotilla, al final solo el elemento más anecdótico de este funesto personaje sea el que haya perdurado y por consiguiente la palabra cotilla si nos atenemos a la persona que lo originó tenga un significado cuanto menos dulcificado.          

 
CURSI   Dos señoritas muy engalanadas


 
Cursi.
(Etim. disc.).
1. adj. Se dice de un artista o de un escritor, o de sus obras, cuando en vano pretenden mostrar refinamiento expresivo o sentimientos elevados.
2. adj. coloq. Dicho de una persona: Que presume de fina y elegante sin serlo. U. t. c. s.
3. adj. coloq. Dicho de una cosa: Que, con apariencia de elegancia o riqueza, es ridícula y de mal gusto.


No hay mucho acuerdo en definir el origen de la palabra cursi, aunque hay varios puntos comunes que muchas veces se desechan en pos de otras teorías. Hoy en día lo cursi es objeto de mofa y befa, e incluso asco y repelús y personas y objetos cursis los ha habido a lo largo de la historia, especialmente desde el siglo XX y la llegada de la sociedad de consumo. Al parecer, la palabra cursi se acuñó en la ciudad de Cádiz a finales del siglo XIX. Allí, según se cuenta vivía una familia rica venida a menos de origen francés o piamontés según sea la fuente. Los apellidos de dicha familia, según la mayor parte de las crónicas eran Tessi y Court, apellido paterno y materno respectivamente, aunque también se defiende que  era  Sicour como primer apellido             Las hijas de los Tessi y Court eran dos jóvenes muy emperifolladas, extravagantes en el vestir y dadas a ostentar las últimas modas de París que en el contexto provinciano gaditano parecían algo realmente estrafalario. Hay también quien sostiene que ambas hermanas eran huérfanas, también de origen extranjero Como era de esperar, pronto les sacaron coplas y cantares y las chirigotas se cebaron con las Tessi y Court. Así, existió una célebre copla que al parecer supuso la conversión de los apellidos Tessi y Court en la palabra cursi que repititiendo seguidamente ambos apellidos pronunciados chapuceramente  tal que “tesicur” resultaba “tesicur, tesicur, tesicur” y que repetido varias veces degeneró en “sicur, sicur, sicur” haciendo que sonase “cursi, cursi, cursi” y de allí la palabra. 

No se sabe exactamente que es lo que decía la copla en cuestión, pero varias fuentes aseguran que decía así: “Han recibido desde París / las señoritas de de Tesicur / tesicur,si, si / tesicur, si,si / lindos vestidos de canesú / y capotitas de canequí”  Hay variaciones de esta tonada popular gaditana pero en cualquier caso “Tesicur” aprece casi siempre con la sílaba “si” repetida al final dando origen al término “cursi”. No obstante, muchas fuentes defienden que el apellido de las mujeres era Sicour y que cursi podría haberse originado por la repetición de la palabra en coplas y cantares populares. Con todo, también se ha llegado a decir que la palabra viene de un término árabe marroquí, kursi que se utiliza para denominar a un personaje importante.

 
ESTRAPERLO Currupción política ibérica y casinos ¡no va a más!

  
Estraperlo.
(De straperlo, nombre dado a cierto juego fraudulento de azar, que se intentó implantar en España en 1935).
1. m. coloq. Comercio ilegal de artículos intervenidos por el Estado o sujetos a tasa.
2. m. coloq. Conjunto de artículos que son objeto de dicho comercio.
3. m. coloq. Chanchullo, intriga.
de ~.
1. loc. adj. Comprado o vendido en el comercio ilegal así llamado.
2. loc. adv. Dicho de comerciar: Ilegalmente, de manera clandestina.


En su día (la época franquista) la palabra estraperlo estaba a la orden del día cuando se trataba de hacer referencia - como dicen las definiciones de la RAE arriba reproducidas- al comercio clandestino o ilegal que especialmente en la empobrecida época de la postguerra estaba a al orden del día. El hecho es que el término, que comenzó a usarse con fruición en la década de las 40, se había acuñado “hacía nada” en los años 30, la época de la República en España, y provenía de un escándalo social y político de aquella época de magnitudes considerables y que iba más allá del simple comercio ilegal. Hoy en día estraperlo -y sus derivaciones como “estraperlista” -es una palabra casi en desuso y preferimos llamar a al adquisición de bienes clandestinamente “mercado negro”, así como para la otra acepción de la palabra, chanchullo o intriga, usamos simplemente “corrupción” o las palabras sinónimas antes mencionadas. La desviación del significado de la palabra de acuerdo a su origen muchas veces ha hecho olvidar que “estrperlo” proviene de uno de los mayores escándalos de la historia de España en el siglo XX, así como que el término en sí es derivado de la denominación de una ruleta de casino, la causante de tal escándalo: Straperlo  

El “escándalo estraperlo” se puede resumir de la siguiente manera: en la España de antes de la Guerra civil estaban prohibidos los juegos de azar, aunque en la II República (1931-1936) si bien aún continuaban prohibidos en los casinos juegos como la ruleta, una cierta relajación en las legislaciones hizo que en varios de estos locales llegasen ruletas de patentes extranjeras, algunas de las que se aseguraba que funcionaban por principios matemáticos, tal era la ruleta eléctrica llamada Straperlo, que llegó a España en 1934 procedente de Holanda y que había tenido mucho éxito en el casino de Niza en Francia. La Straperlo (al parecer llamada inicialmente Straperle) fue creada por los empresarios Daniel Strauss, Perlowitz y Lomann, la última esposa de Perlowitz. El nombre de la ruleta viene de los dos primeros, aunque hay quien dice que Lomann fue la que introdujo el “Lo”, ya que en un principio como hemos dicho la ruleta se llamó Straperle. Obtuvieron un permiso gubernamental especial del gobierno republicano de derechas de la CEDA y el Partido Radical (centro), presidido por Alejandro Lerroux, para instalar su ruleta en los casinos de San Sebastián y Mallorca. El hecho es que varios miembros del Partido Radical favorecieron los permisos de la ruleta a cambio de un porcentaje en el negocio además de aceptar sobornos. Poco después, sin todavía salir a la luz la corruptela, se demostró que la ruleta Straperlo era un fraude ya que la banca la controlaba mediante un botón y fue clausurada de los casinos. Em 1935 el escándalo sale a la luz cuando el empresario Strauss exigió una indemnización al Presidente de la República Alcalá Zamora por los gastos de instalación de la ruleta y por los sobornos pagados a miembros del partido radical y a allegados del Presidente del gobierno Lerroux. La opinión pública se llevó las manos a la cabeza y el Partido Radical fue objeto de críticas, dimitiendo Lerroux al parecer obligado por Alcalá Zamora. El 28 de octubre de 1935 varios miembros del partido, cargos públicos e incluso el hijo adoptivo de Lerroux fueron declarados culpables de corrupción. Hay que decir que a partir de ese momento las discusiones y diferencias entre al izquierda y derecha en España se hicieron más grandes y de muchos consideran que de alguna manera hechos como este prepararon el caldo de cultivo que llevaría a la Guerra Civil. Ya en la época franquista se comenzó a denominar estraperlo a todo negocio o comercio clandestino o fuera de la ley, fuera ya toda connotación política.


PERILLÁN  El caprichoso caballero de la jeta grande  


 
Perillán, na.
(Del ant. Per, Pedro, e Illán, Julián).
1. m. y f. coloq. Persona pícara, astuta. U. t. c. adj. U. m. la forma en masculino.

Es muy curioso el origen de esta palabra, que como otras muchas en castellano, procede de un nombre propio. Per (Pedro en castellano antiguo) Illán fue un escasamente conocido personaje del siglo XIII que vivió en Toledo. Fue un capitán militar de enorme valor cuyo nombre latino ha quedado como Petrus Juliani. Muy poco se sabe de él salvo que murió en 1247 y su cadáver se conserva en la catedral de Toledo. Illán no soportaba la idea de que una vez muerto pisasen su sepulcro y por eso solicitó que lo enterrasen en lo alto de la catedral y así fue: su tumba se conserva en la catedral de Toledo con una inscripción en latín. Obviamente, Per Illán se salió con la suya y desde entonces se comenzó a llamar “perillanes” a aquellos que conseguían sus propósitos por descabellados que estos fuesen. No obstante, posteriormente se extendería el significado de perillán a la persona pícara o astuta