viernes, julio 26, 2013
miércoles, julio 24, 2013
El Aparatito Lumiere STAR TREK: EN LA OSCURIDAD (STAR TREK: INTO DARKNESS)
**
Cuatro
años después del reboot cinematográfico de la franquicia Star Trek parece que
los productores de aquella Star Trek
(2009) reiniciadora quieren dar continuidad a una saga eterna de ciencia ficción
con casi 50 años de vida primero en la televisión y después en el cine y con ya
doce largometrajes y cinco series de televisión. Tras casi medio siglo el tirón
de Star Treck no decae y aunque en cada entrega en pantalla grande desde 1979 y en las diferentes series de
televisión secuela de la serie original creada por Gene Roddenberry en 1966 se
nos cuenta más y más de lo mismo, toda la mitología creada alrededor de la nave
USS Enterprise, del Capitán Kirk, de Mr. Spock, de Scotty y demás familia parece
que nunca remitirá. Ya todo un standard de la cultura del entretenimiento, la
franquicia Star Trek aún sigue coleando en 2013 aunque lo haga con más pena que
gloria.
JJ
Abrams, creador de últimos éxitos televisivos como Perdidos o Alias repite
como director de la segunda entrega de la saga reboot y esta vez no se ha
encontrado tan inspirado como en la anterior película. Aunque sigue partiendo
con la acertada premisa de atraer al universo trekkie a nuevos seguidores y a
no iniciados en la saga, no logra dar con el tono de una digna película de
ciencia ficción y aventura y aquí falta épica y melodrama y sobra parafernalia
catastrofista, un mensaje paranoico antiterrorista que cada vez es más
omnipresente en el cine norteamericano y una violencia un tanto inédita en el
universo StarTrek. No parece muy adecuado este tono oscuro y malamente
tenebroso que se ha tratado de aplicar a la película para al final contar una
historia predecible y muy poco desarrollada. Con unos efectos especiales eso sí
fascinantes, poca chicha se puede sacar en un producto que pese a varios buenos
momentos cae finalmente en la asepsia total. De nuevo repite el nuevo reparto
encargado de dar vida a la tripulación de toda la vida del Enterprise con Chris
Pine como el capitán James T. Kirk y Zachary Quinto como Spock como cabezas de
reparto y cumpliendo con creces - sobre todo el segundo, clon absoluto de
Leonard Nimoy- pero sin las más que interesantes aristas interpretativas de la
anterior entrega. No obstante, el mejor del reparto y con diferencia es el
británico Benedict Cumberbatch como un villano de armas tomar que esconde una
sorpresa que entusiasmará a los fans de la saga (y que es de lo mejor del
filme) como también agradará a los trekkies ver de nuevo a Leonard Nimoy como
el viejo Spock, al igual que en la anterior entrega, en un diálogo
transtemporal con su joven ego. Con mayor presupuesto aunque con historias
poco atrayentes, la Enterprise parece
decidida a seguir surcando el espacio y esto siendo algo que se inició en 1966,
resulta sencillamente prodigioso.
lunes, julio 22, 2013
LOS OLVIDADOS DEL ROCK ESPAÑOL
En un entorno de tanta cortedad de miras como el español ser
un buen artista de pop rock no es sinónimo de éxito y ni tan siquiera de
reconocimiento por parte de crítica y público. La historia del rock español
esta llena de grupos y solistas que pese a su calidad, las buenas críticas, la
admiración profesada por una parte del público durante un tiempo e incluso pese
al haber obtenido cierto éxito popular en un periodo de tiempo, cayeron en el
olvido años después de su desaparición o retirada y hoy muy pocos los recuerdan
(y aunque algunos sigan en activo). Aquí presentamos nueve genuinos ejemplos de
injustos olvidados de la historia del rock español, artistas muchos que se
adelantaron a su tiempo, otros que siempre resultaron pelín heterodoxos y
alguno de breve carrera que mereció una mayor atención. Aunque se puede
encontrar el nombre de la mayoría de estos grupos y solistas en discos
recopilatorios, libros especializados y listas de mejores discos/canciones, su
obra resulta desconocida para el gran público. Es hora ya de hacerles justicia.
SMASH, los hombres de
las praderas del sur underground
Este grupo sevillano fue el pionero de un género tan
significativo en el rock español de los setenta como fue el rock andaluz
(Triana, Medina Azahara, Alameda), pero desapareció pronto en un panorama
musical hispano aún no adaptado a las propuestas del rock progresivo o
psicodélico, que era la premisa desde la que partía esta competente combo.
Smash se formó en 1968 bajo los auspicios del inquieto productor andaluz Gonzalo
Garcíapelayo y hasta su primer LP publicado en 1970, Glorieta de los Lotos editaron varios singles en los que fusionaban
rock, blues y psicodelia con el flamenco. Eran un quinteto liderado desde el
principio por su guitarrista y fundador Gaulberto García (1945) y el bajista y
vocalista Julio Matito; otros miembros destacados eran el guitarrista danés
Hienrik Liebgott y el singular Silvio Fernández, percusionista y futuro artista
en solitario. Estos hippies andaluces fueron además uno de los primeros grupos
de la incipiente, maldita y perseguida durante el tardofranquismo escena
underground española, poblada de jipiosos
(muy mal considerados en la península) que renegaban del blando pop español y
se entregaban a la causa psicodélica, bluesistica y progresiva anglosajona
inspirados por King Crimson, Grateful Dead y los primeros Pink Floyd. Aunque en
un primer momento su estética, su música y sus declaraciones tuvieron eco
mediático por su originalidad inédita en el tímido panorama pop rock español,
su actitud iconoclasta y underground les colgó la etiqueta de grupo
culturalmente incómodo. Su “Manifiesto de lo Borde” no tenía desperdicio: “nosotros
somos los hombres de las praderas, como Bob Dylan y Jimi Hendrix (…) y estamos en contra de los hombres de las
montañas (los fascistas), que se enrollan por el palo de la violencia y la
marcha física, y de los hombres de las cuevas lúgubres (los funcionarios), que
se enrollan por el palo del dogma y te suelen dar la vara chunga”
Smash solo editaron un LP más We Come to Smash this Time (1971) producido por Alain Milhaud (Los
Bravos) y que apostaba más claramente por la inclusión del flamenco en el
léxico del rock psicodélico. Por entonces tuvo el grupo su mayor éxito en
singles El Garrotín e incluía en su
formación al cantaor Manuel Molina (futuro Lole y Manuel) pero la mezcla seguía
siendo demasiado atrevida para el gran público incluso dentro de Andalucía. Sus
problemas internos propiciaron la disolución de la banda en 1973 aunque en años
posteriores Gualberto y otros realizaron algunas grabaciones bajo el nombre de
Smash que se publicaron dentro del disco colectivo Vanguardia y Pureza del Flamenco (1978). Unos adelantados a su
tiempo con su rock aflamencado experimental y caótico, sin duda, que se toparon
con la incomprensión del gran público pero que abrieron la vía para el
interesante rock andaluz setentero de Triana o Medina Azahara. Incapaces de
tener un trato normalizado con los ejecutivos de sus diferentes discográficas,
eran unos auténticos corredores de fondo: como ellos decían, sus carnets de
identidad eran sus caritas
PAU RIBA, hippismo
multidisciplinar e iconoclasta
Artista maldito, polifacético e inclasificable, Pau Riba (Palma
de Mallorca, 1948) fue otro hippy de los 70 al que la industria musical le hizo
el vacío. Este balear, catalán de
adopción es considerado hoy en día una figura clave del rock en catalán y de la
música en este idioma en general, así como una personaje fundamental en la
renovación de la cultura catalana en la transición a la democracia tras el
franquismo. Músico, escritor, actor, provocador vocacional, Pau Riba es muy
poco conocido fuera de los países catalanes e incluso allí las nuevas
generaciones desconocen su figura y su obra, que en los estrictamente musical
es breve pero sencillamente genial. Hijo de buena familia y nieto de políticos
y escritores catalanistas, Riba se inició en la música dentro del movimiento
folk y la cançó catalana en 1967 e intentó entrar en el círculo de Els Setze Jutges (Serrat, Llach, Maria del Mar
Bonet…) pero su querencia por el folk eléctrico dylaniano no era del gusto de
los miembros del colectivo. Bajo una inspiración hippy y con el espíritu de
Dylan y The Byrds funda Grup de Folk, agrupación sin formación fija que
electrifica el folk mediterráneo. Entre singles y discos colectivos publicó uno
bajo su nombre, Noia de Porcelana
(1968) que supuso una bofetada a la burguesía catalana (de la que el provenía)
más allá de ideologías. Esa temática antisistema y antitodo tenía su primer
álbum, el histórico Dioptría editado
en dos entregas en 1970 y 1971: canción de autor rockista inspirada en Dylan,
Grateful Dead, Neil Young, Leonard Cohen o The Doors que pronto recibió el culto
de hippis, luchadores contra el régimen y amantes del rock experimental más
allá de la barrera idiomática del catalá en lo que fue la primera obra magna
del rock underground español y uno de los mejores discos de la historia del
rock ibérico
Lamentablemente, el miniéxito musical (restringido a un
circuito alternativo y hippy, muy mal visto aún en España) no se pudo prolongar
en años sucesivos y aunque en 1971
registrase un álbum tan singular como Jo,
la Donya i el
Gripau grabado en su cueva-vivienda
de Formentera con un sonido imperfecto y con ruidos ambiéntales. Introductor
del happening y la performance en la escena hispana, participante habitual y
animador principal del festival Canet rock en los 70, columnista y comentarista
en diferentes medios catalanes en los 80, Pau Riba no se resistió- y ni aún se
resiste- en abandonar la música, con 10 LPs de estudio publicados desde 1975 y
la época gloriosa de Dioptría ya pasada. Actor, escritor, guionista y
presentador de televisión, Riba sigue suscitando el respeto en muchos sectores
de la cultura catalana, y el fiel a su personaje, sigue con su imagen de enjuto
viejo hippy. Sus hijos, Caïm y Pauet formaron en los 2000 el grupo Pastora, con
el que este genio incomprendido e infravalorado ha colaborado.
BRAKAMÁN, Bailes de
Marte en la Concha
Si, hubo glam rock en España. Y fue un grupo donostiarra que
frente a los prejuicios de la época en la España de mediados de los 70 se atrevió con los
sonidos inspirados en David Bowie, Roxy Music, Lou Reed o Marc Bolan, por
entonces considerados por la “gente decente” como “música de maricas”. Brakamán
se forman en la capital guipuzcoana en 1974, dentro de una escena musical vasca
escorada a la canción protesta en euskera y el folk y muy poco atenta al rock,
por niños bien de Donosti pero con sólida cultura musical y fans de Lou Reed, la Velvet y Bowie: en Brakamán
durante su breve existencia entre 1974 y 1977 coincidieron gente tan valiosa y
creativa como el guitarrista y compositor principal Jaime Stinus y el vocalista
Borja Zulueta, hermano del cineasta Iván Zulueta, quienes eran los ideólogos
estéticos de un grupo en cuyas primeras actuaciones en el pintoresco circuito
de las salas de fiesta vascas ofrecían un vistoso espectáculo de luz y sonido
con cañones de luz giratorios, nubes de
confeti, proyección de diapositivas, efectos de luces postpsicodélicos, chicas
en sujetador y los músicos maquillados y vestidos como reinonas Glam. Un
espectáculo nunca visto en el rock español, como también lo era su música glam
rock cantada en inglés dentro de una escena rockera española que se movía
bastante precariamente por la escasa atención que se ofrecía desde los medios
después del boom de los 60.
Aunque no editaron su único álbum hasta 1977, en el periodo
1974-1976 el cuarteto publica varios singles (Sad Witch fue el primero) que unidos a sus conciertos al principio
en Euskadi y luego en el resto de la península les hacen tener una cierta
popularidad entre la chavalería glammer y hard rockera admiradora de Bowie,
Roxy, Reed, New York Dolls o Iggy Pop, con actuaciones en la tele gracias al
ínclito José María Iñigo y participando junto con unos jóvenes Burning en un
concurso de nuevos talentos europeo. En 1976 abandonan la disquera Columbia y
se pasan a RCA y a cantar en castellano. Al año siguiente editan su único LP,
epónimo con diseño de portada de Iván Zulueta y con muy buenas críticas pero
escasas ventas en un año en que el rollo Glam había remitido en todo el mundo y
por ello el grupo quedó desubicado en su propuesta musical. No obstante, Stinus
decidió potenciar la faceta experimental y transgresora de la banda para
amoldarla a los cánones los nacientes punk y new wave y llamaron la atención de
medios y promotores extranjeros: prueba de ello es su participación como único
grupo del estado español en el histórico festival punk de Mont Marsans en Burdeos
junto con The Clash, The Jam o The Police. Brakamán, pese a todo se disuelve
poco después ante la falta de ventas y bolos. Borja fundará la banda
experimental Negativo, uno de los grupos pioneros de la movida musical
donostiarra, que puso música a Arrebato
-el filme de su hermano Iván- y que terminará pasándose al punk; el bajista
Juanma Estala también se hizo punkie con su grupo Asco; y Jaime Stinus conoció
a un excéntrico chavalín llamado Javier Gurruchaga con el que formará la Orquesta Mondragón
conociendo enorme éxito popular desde fines de los 70. Una pieza codiciada por
coleccionistas, el único LP de Brakamán es pese a su irregularidad una pequeña,
luminosa y bizarra joya muy bien producida bastante singular para su tiempo y
lugar y que no se encuentra justamente valorada.
DÉCIMA VÍCTIMA, alegría
siniestra
Un claro ejemplo de grupo de trayectoria fugaz que por ese
motivo ha caído injustamente en el olvido, tal fue el destino de varios grupos
de la Movida a
principios de los 80, aunque aquí la particularidad reside en que al contrario
de bandas históricas fugaces como Parálisis Permanente o Paraíso que en al
actualidad gozan de status de grupos de culto, Décima Víctima se encuentran
bastante ignorados. Enmarcados dentro del movimiento siniestro hispano
inspirado en Joy Division y Siouxie and The Banshees, Décima Víctima existió entre
1981y 1984 y grabó dos LPs más varios singles y EPs. El grupo se formó en
Madrid por los hermanos suecos afincados en Madrid Lars y Per Mertanen quienes
conocieron a Carlos Entrena, ex miembro de los recién disueltos Ejecutivos
Agresivos y decidieron llevar a cabo un proyecto común de grupo de pop rock
siniestro con cierto poso intelectual. Entrena- que en Ejecutivos había sido el
cantante principal por delante de Jaime Urrutia e Ignacio Gasca Poch, futuros líderes Gabinete Caligari
y Derribos Arias respectivamente- asumió el liderazgo musical de la banda y tras
un sonido sintético en su primer EP El
Vacio el grupo añadió la batería de José Brena en su siguiente y exitoso EP
de 1982 Tan Lejos inspirado en los
sonidos de The Cure y Joy Division y dulcificado por su querencia a ritmos
semibailables, sus guitarras armoniosas y la agradable (pero limitada) voz de
Carlos Entrena. Uno de los grupos de moda en Madrid durante 1982 con varios
premios radiofónicos, fueron junto a los primeros Gabinete Caligari amos de la
incipiente y rudimentaria escena siniestra española gracias a su sonido
exuberante que combinaba el tremebundismo siniestrista y el pop más comercial
con sugerentes letras.
Los miembros de Décima Víctima no vivían de la música y su
continuidad como grupo era un imposible debido a las dificultades para grabar y
ensayar. Nunca volvieron a repetir el moderado éxito del single Tan Lejos pese a que durante 1982-83 editasen varios
sencillos. Se separaron en 1984 pero su productor Paco Trinidad les convenció
para acabar por separado un segundo LP a partir de maquetas grabadas un año
antes. Tan Lejos aún resulta un tema
sobrecogedor y genial lo mismo que muchos de sus temas. Muy posiblemente el
grupo hubiese hecho grandes cosas de continuar más tiempo, pero todos sus
miembros fueron abandonando paulatinamente el mundo musical. Cosas de la vida
ESPLENDOR GEOMÉTRICO,
necrosis industrial
Un nombre de culto a nivel internacional. Así como suena. Y
es que los madrileños Esplendor Geométrico, que aún continúan en activo, han
sido y son referentes históricos de la muchas veces inaccesible y siempre
ultraminoritaria música industrial aunque en España tras más de treinta años
sean a nivel popular unos perfectos desconocidos. Desde 1980 llevan editando LPs y
entusiasmando a sus seguidores a lo ancho y largo de este mundo con sus sonidos
repetitivos, minimalistas y turbadores que a principios de los 80 resultaban
provocadores y con cierto poso punk y transgresor.
Esplendor Geométrico (EG para muchos) funcionaron durante
gran parte de los 80 como un trío formado por los ex Aviador Dro Arturo Lanz,
Gabriel Riaza y Juan Carlos Sastre. Su primer single, de 1981 llevaba el
provocador título de Necrosis en la Poya (huelga decir que
tuvieron muchos problemas con este título incluso dentro de sus entornos
familiares) y una desagradable portada con la foto de un bebé con los ojos
enfermos. El tema era una cacofonía repetitiva de sonidos que se ajustaba a los
cánones de la llamada música electrónica industrial propagada
internacionalmente por Cabaret Voltaire, Throbbing Gristle, Cluster o Tuxedo
Moon. Su primer LP El Acero del Partido (1982) iba de ese palo y pronto EG comienza a
ser objeto de culto por parte de los admiradores del tecno industrial (cuatro
gatos) dentro y fuera de las fronteras españolas. Con todo, es innegable el mérito de unos inteligentes
artesanos de los sonidos y la electrónica capaces de embaucar al oyente por
partituras imposibles en un mundo de LPs de turbadoras portadas y selectas actuaciones
en directo. Tras su imprescindible álbum Mekano-Turbo
(1988) el grupo se abre a influencias étnicas e incluso bailables pero el
reconocimiento de crítica y público sigue brillando por su ausencia. Con
conciertos en todo el mundo y un buen puñado de álbumes de estudio y en directo, el grupo
sigue a pie de cañón como dúo con Lanz y Saverio Evangelista pero conscientes
de su status marginal. Algún día se les reconocerá como es debido
ESTACIÓN VICTORIA,
efímera inocencia
Otro buen grupo de los 80 de existencia breve pero que va
ganando con el tiempo reconocimiento pese a que en su día casi pasaron
desapercibidos. Fue un trío formado en 1982 por la cantante Casilda Fernández,
el guitarrista y bajista Guillermo Pérez De Diego (ambos ex Los Modelos) y el teclista
Francis Muñoz. Quisieron cultivar un tecno pop britanista y bailable al estilo
de Human League o OMD pero al final la cosa se escoró más al synth pop repleto
de cajas de ritmos y programaciones bastante bien ejecutadas y producidas para
la época. Esta interesante aunque rudimentaria producción (los teclados y cajas
de ritmo no eran de lo último en el mercado para hacer un tecno puntero) unida
a unas letras entre cultas, irónicas, ingenuas, historicistas y sugerentes
convirtieron a Estación Victoria en un combo atractivo para la crítica aunque
ya dejasen de existir en 1984.
Contacto en Saigón y Colonias fueron sus primeros temas publicados en singles y su
mezcla de ritmos trepidantes, electrónica y cierta épica de andar por casa
fueron degustados por un grupo selecto de incondicionales y no era para menos
ya que el grupo ofrecía el synth pop mas original y estimulante de cuantos se
hacían en la época. Una especie de Mecano para minorías que encandilaban
gracias al buen saber escénico y la potente voz de Casilda. Su primer y único
LP de 1984 es una pequeña joya de culto
hoy bastante difícil de conseguir pero apreciada por coleccionistas y
“historiadores” de la Movida,
un buen ejemplo de equilibrio entre calidad y comercialidad dentro del maleable
mundo del tecno pop bailable (el grupo incluía violines y otros instrumentos
poco habituales en el pop en sus temas) Octubre
Rojo naïf y épica recreación pop de la Revolución Rusa es
su tema más recordado, sin recordad excentricidades como Papá te odio (yo no quiero ir a la india). Casilda abandonó el
grupo poco después de la publicación del álbum y fue sustituida por Jenny
Rodríguez, pero el grupo no tardó en disolverse a finales de 1984, dejando
atrás la que puede ser considerada la primera aproximación española al
alternative dance. Cien por cien reivindicables.
TRÚPITA, el cantautor
synth pop
Resulta sorprendente que un músico que revolucionó esquemas
en los 80 (y hoy lo seguiría haciendo) se le preste en la actualidad tan poca
atención en recopilaciones, programas, antologías o escritos varios sobre el
pop español en dicha década. Francisco López Trúpita (Madrid, 1952) fue un
cantautor urbano de los muchos surgidos o consolidados en los 80 (Joaquín
Sabina, Javier Ruibal, Alberto Pérez, Javier Bergia) pero en lugar de escorarse
hacia el pop rock y los sonidos eléctricos como muchos de estos (Sabina, sin ir más lejos) o como otros más
veteranos (Aute), él decidió convertirse con la ayuda del hábil productor Julián
Ruiz en un cantautor con una base musical de synth pop con sintetizadores
fairlight, moogs, programaciones y ritmos bailables. Fue con su primer LP Con Acento en la u (1984) y la cosa
salió pero que muy bien a nivel artístico y comercial con temas como la
pegadiza Esta noche me quiero descolgar
que llegó al número 1 de las listas españolas en el verano de aquel año. Este
primer álbum es una pequeña maravilla inmerecidamente olvidada que contiene
otras joyas como De siete a diez.
Crónicas urbanas cotidianas sobre desamores, relaciones imposibles,
frustración, desazón ante la sociedad contemporánea, momentos irónicos y con
sentido del humor y todo ello con sintetizadores insistentes, guitarras y bajos
rítmicos y tratados electrónicamente consiguiendo que muchos de sus temas se
escuchasen en pistas de baile.
Para Julián Ruíz, Trúpita fue todo un adelantado en su
tiempo, y razón no le falta. En su primer elepé y en el siguiente Nadie es Perfecto (1986) el productor y
periodista murciano- el mejor de España en los 80- puso al servicio del
cantautor a los músicos habituales de sus producciones incluyendo a los dos
miembros de Azul y Negro, dúo estrella del tecno español a principios de los 80,
consiguiendo un par de discos estimulantes y de muchos quilates. Nadie es Perfecto contenía estupendas
canciones como Insomnio, Triana
o Beso Amargo, que merecerían
encontrarse en antologías del rock español. No obstante, aquel segundo álbum
fue un rotundo fracaso comercial y Paco Trúpita terminará rompiendo con Julián
Ruiz. Aquí termina la carrera musical de este singular visionario que en la
actualidad se encuentra en paradero desconocido. Cualquier información será
bien recibida. Es extraño lo poco que se habla de él en la actualidad
tratándose además de un músico que obtuvo éxito comercial, aunque a decir
verdad ni tan siquiera su por entonces megarradiada Esta noche me quiero descolgar ni siquiera se oiga en emisoras
especializadas en oldies. Nunca es tarde para reivindicar la figura de Trúpita,
un compositor y músico de postín con algunas de las mejores canciones del pop
español y creador de un estilo musical, el cantautor synth pop o electrónico en
castellano, que desgraciadamente casi no ha tenido continuidad en la escena
español.
LOS MESTIZOS, oscenses
garajeros
A finales de los 80 y principios de los 90 en España una
legión de grupos llegó a grabar y a ser oídos en las emisoras gracias a la
enorme proliferación de discográficas
independientes y la apuesta de las multinacionales por todo artista novel que
se pusiese a tiro, haciendo firmar a grupos y solistas con bastante inercia. De
todos esos grupos surgidos a finales de los 80 muy pocos quedan en el recuerdo
ya que bastantes fueron productos sencillamente lamentables, pero también es cierto
que surgieron grupos de enorme valía pero mala suerte como Los Mestizos. Este
era un exuberante sexteto formado en Huesca en 1984 y que se disolvió en 1992,
aunque en 2006 protagonizó un fugaz regreso. Los Mestizos fueron alabados por
la crítica y tuvieron cierto status de banda de culto en el periodo 1986-1987
con su rock de garaje de escoraje punk con elementos de músicas panamericanas
como el tex mex o el calipso e influencias que iban desde The Clash hasta Peret
pasando por Los Coyotes, Ramones, ZZ Top o las Grecas, a quienes versionearon a
su manera. Su primer mini LP Por el día y
por la noche (1986) fue muy bien tratado por medios como Radio 3 o El País
y la jovencísima banda, liderada por Juanjo Javierre, fue considerada como uno de los grupos españoles
con mayor proyección, potencialmente degustables tanto por los mas rockers
patillosos y moteros del lugar como por los admiradores del pop rock más
comercial e incluso seguidores del rock latino vía Los Coyotes (de hecho, Ramón
Godes, de ese grupo, fue su primer productor)
Su primer LP La Pócima del Amor (1987) era un estupendo
trabajo que fue considerado por la crítica como uno de los mejores discos
españoles del año con temas como el que da título al disco o Sentirse Bien. Menos rockero y más pop
(latinista y funky), sin embargo el LP fracasó comercialmente. Ya en 1989 el
grupo incorpora ritmos programados e inspiración hip hop en algún maxisingle y
en 1991 publican su último LP antes de su disolución, de menor calidad que
trabajos anteriores y que apenas vendió algo. Tras la desaparición del grupo y
varios años de olvido generalizado, a finales de los 90 comienza un revival en
Aragón de grupos del llamado “Sonido Huesca” de finales de los 80 (una de las
primeras muestras del rock alternativo español) y Los Mestizos vuelven a ser
citados como uno de los grupos más emblemáticos de la “línea auténtica” de
finales de los 80-principios de los 90. Animados por el buen número de seguidores póstumos, Los
Mestizos se reúnen en 2006 para un par de conciertos y un LP en directo
Ya es Hora de Regresar publicado en 2008. Su mejor época ya había pasado, una época en la que
merecieron mayor éxito y atención de las emisoras comerciales. Un buen puñado
de temas apasionados, viscerales y perfectos que jamás deberían olvidarse
paridos por un grupo sin suerte.
PARADE, mitomanía
etérea
Dentro del rock alternativo español de a partir de los 90
hay varios nombres dignos de destacar especialmente por la originalidad de su
propuesta, pero a alguno de ellos pocas veces se le hace justicia incluso
dentro del propio mundo musical alternativo tal vez por lo inclasificable (pero
grande) de su propuesta. Tal es el caso del proyecto Parade, el pseudónimo tras
el que se esconde el músico murciano Antonio Galvañ, que desde 1997 lleva grabando
y publicando- con repercusión mínima- discos de Parade, muchos geniales, otros
más irregulares pero siempre sorprendiendo y no dejando indiferente a nadie con
su mezcla de electrónica, Indie pop, música experimental y alguna influencia ecléctica
como la balada melódica, el pasodoble, el ambient o el folk. 6 LPs de
estudio y un mini LP desde 1998 hasta 2011 es el legado dde este Juan Palomo
autodidacta (vocalista, teclista, compositor, productor) que en su vida diaria
se gana la vida como profesor de música y que sigue siendo uno de los músicos
mas admirados de le escena alternativa española de los últimos años aunque solo
sea por parte de la crítica y de su reducido círculo de seguidores.
Galvañ en las letras de sus temas con Parade cita cosas tan
variadas como la política, el cine, los cómics, la literatura, la vida de cada
día y sus propios mitos frikies personales (estéticos, culturales y musicales)
y es capaz de remezclar sus propios temas el solito con multitud de samplers de
otros artistas. Aunque como otros muchos grupos alternativos españoles de los
2000 sus discos pasan con más pena que gloria, sus actuaciones en directo en salas
de pequeño aforo gozan de cierto éxito y su hermoso tema de pop
electrónico Metaluna, de su Mini Lp de 1999, es ya un pequeño clásico del rock
español que por desgracia no ha hecho aumentar el interés por este artista. Compositor
de gran valía, teclista habilísimo y un músico total, Antonio Galvañ-Parade no
ha gozado si quiera de la alabanza generalizada de la crítica y muchas veces se
ha minusvalorado su pop alternativo experimental riquísimo de matices y casi siempre sorprendente. El tiempo le hará justicia.
jueves, julio 18, 2013
SE PUEDE DECIR MÁS GRANDE, MÁS VECES, PERO NO MÁS CLARO. RAYOSC GRITA...
RAJOY DIMISIÓN!!!
RAJOY DIMISIÓN!!!
RAJOY DIMISIÓN!!!
RAJOY DIMISIÓN!!!
RAJOY DIMISIÓN!!!
RAJOY DIMISIÓN!!!
RAJOY DIMISIÓN!!!
Vete ya de una vez, y a devolver todo lo robado!!!
RAJOY DIMISIÓN!!!
RAJOY DIMISIÓN!!!
RAJOY DIMISIÓN!!!
RAJOY DIMISIÓN!!!
RAJOY DIMISIÓN!!!
RAJOY DIMISIÓN!!!
Vete ya de una vez, y a devolver todo lo robado!!!
martes, julio 16, 2013
El Aparatito Lumiere HIJOS DE LA MEDIANOCHE (MIDNIGHT´S CHILDREN)
***
Es
un hecho que el cine a lo largo de su dilatada historia se ha aproximado de una
manera un tanto tópica y turística a la India y su legado histórico (el cine de fuera de la India, claro) y que rara vez
este país haya tenido un retrato fidedigno y no idealizado en la gran pantalla
ni incluso en la propia industria cinematográfica india, la más potente del
mundo. No obstante, de vez en cuando surgen esforzados intentos con logros
desiguales que ofrecen interesantes aproximaciones a los ricos matices de la
compleja sociedad hindú así como a su enrevesada historia, tal es el caso de la
obra de la directora Deepa Mehta, una cineasta india afincada en Canadá que
firma un nuevo filme que como de costumbre en ella no ha resultado
decepcionante aunque sí algo irregular.
Esta
coproducción británico-canadiense con la mayor parte del reparto hindú tiene
como principal atractivo apriorístico el estar basada en una de las mejores
novelas del popular literato Salman Rushdie, quien además ha colaborado con la
propia Mehta en el guión adaptado y ejerce de narrador en off de la película,
algo que se pierde en la versión doblada en donde Salvador Vidal (Mel Gibson,
Liam Neeson, Michael Douglas) pone su voz al escritor anglo-indio. Y el
resultado aunque sin alardes es satisfactorio, con una cuidada producción
excelentemente ambientada en diferentes momentos históricos entre 1917 y 1977 y
una luminosa y cromada fotografía que refuerza varios efectos dramáticos a lo
largo del filme. Midnight´s Children
es un fresco histórico de la historia de la India desde su condición de colonia privilegiada
del imperio británico a principios del siglo XX hasta su decadencia económica,
política y territorial como consecuencia de continuas guerras a finales de
dicho siglo, pasando por el momento crucial de su independencia en 1947. Con un
tanto engolados e insuficientemente explotados elementos de realismo mágico
como impulso de la historia, el guión se centra en la vida y circunstancias de
su protagonista y narrador en al ficción, Saleem (Satya Bhabha) un joven nacido
el mismo día de la independencia de la
India hijo de una pareja humilde que es cambiado al nacer por
una enfermera de ideas revolucionarios por el bebé hijo de un rico matrimonio,
con el fin de subvertir el destino de ricos y pobres en el nuevo país
independiente. Aunque Saleem se sentirá pese a todo estrechamente unido la que
el cree su auténtica familia (y cuya historia es la que él cuenta) no tardará
en darse cuenta que en su país el concepto de riqueza y pobreza es algo
inestable y en experimentar en su propia carne ascensos y descensos personales,
espirituales y sociales íntimamente ligados a la trayectoria histórica de la
India. Su Némesis, el niño por el que fue
cambiado, Shiva (Siddarth) también experimentará continuos cambios personales
servidos por la evolución de la propia India, porque Saleem y Shiva son además
“hijos de la medianoche”, personas nacidas al filo de la medianoche con poderes
y facultades extraordinarias que no dudan en utilizar para cualquier fin, noble
o impuro.
Aunque
el tono fantástico-realista de la película está muy bien conseguido, se ve que
el filme busca un tono de epopeya y de saga histórica que no termina de cuajar
y por ello el drama es lo que prevalece más en la película (aunque eso sí con
una emotividad bastante fallida), trufado de cierto componente de comedia: en
ese sentido puede que decepcione algo a espectadores que busquen un retrato
convincente de la historia de la
India en el siglo XX, así como a los que esperen un fresco
social realista y certero (que aparece aunque de una manera muy básica). El
tono que preside el filme es de del cuento simbólico y el de la magia y en esa
tesitura hay que quedarse para no exigirle más de lo que ofrece. Así es como mejor se peude degustar una
película amable y muy bien contada.
martes, julio 09, 2013
El Aparatito Lumiere MONSTRUOS UNIVERSITY (MONSTERS UNIVERSITY)
***
La Pixar de John Lasseter, que ya ha abarcado prácticamente
toda la producción animada de largometrajes de Disney, sigue a pleno
rendimiento ofreciendo buenas películas de animación 3 D por ordenador, pero no
hay que negar que repitiéndose demasiado. De nuevo vuelve a echar mano de
películas anteriores (como ya lo hizo con Toy
Story, su filme bandera) para ofrecer una nueva entrega de personajes e
historias creados años atrás y esta vez le toca el turno a Monsters Inc. Con
esta simpática pero escasamente estimulante precuela. Dan Scanlon dirige una
divertida aventura previa de los inolvidables monstruos Mike Wazovsky y James
Sullivan, moradores de una surrealista dimensión paralela habitada por extraños
seres sospechosamente parecida a la vida real,
que en la primera película trabajaban para Monstruos S.A, una empresa
para asustar a los niños humanos. Aquí se nos cuenta la juventud universitaria
de los dos personajes en lo que es una especie de pastiche-parodia
infantilizada de un subgénero de la comedia tan americano como el de la comedia
universitaria, muy popular en los 80
Efectivamente,
aquí hay referencias-cliché a Desmadre a la Americana, Los Incorregibles Albóndigas o La
Revancha de los
Novatos todo desde una perspectiva blanca, edulcorada y con mensaje
moralizante adecuado al público infantil pero conservando esos tópicos tan
omnipresentes en cualquier aproximación cinematográfica al mundo universitario
norteamericano como son la guerra entre las Hermandades, las novatadas y
gamberradas en el campus, los profesores déspotas, los alumnos incompetentes y
gamberros, el desprecio a los nerds y
empollones por parte de los guays,
las fiestas y juegas del alumnado…nada nuevo bajo el sol pero si que resultará novedoso
para el público infantil. Muchos gags y una acción trepidante en escenarios muy
bien presentados con un grafismo pulcro pero elaborado. El público adulto
también se divertirá con este filme que sin embargo se nota bastante que ha
nacido con vocación de título menor y de compromiso dentro de la ya extensa
filmografía de Pixar y sencillamente se limita a cumplir el expediente. Una
buena opción para llevar al cine a al chavalería en verano.
viernes, julio 05, 2013
SUPERLÓPEZ, 40 AÑOS DE UN SUPERHÉROE DE ANDAR POR CASA (y II)
Las mejores aventuras
(1980-1985)
El periodo de la primera mitad de los 80 es sin duda el más
brillante en cuanto a la calidad de las aventuras de Superlópez. Con Jan como
guionista en lugar de Francisco Pérez Navarro “Efepé”, los álbumes de
Superlópez ganan en dinamismo y complejidad en las tramas y junto con la parodia
de diferentes géneros de la ficción como son la ciencia ficción, la fantasía,
el policíaco o las aventuras exóticas, está presente un humor corrosivo y
mordaz muy crítico con la sociedad española de cada momento, la cual parece
retratada entre la caricatura y el naturalismo siempre destacando la más
esperpéntico de esta (la política, la burocracia, el mundo empresarial, la
influencia de los medios de comunicación, la realidad de las diferentes
clases). Poco a poco el personaje se va desprendiendo de su condición de sátira
de Superman y se convertirá en un personaje con entidad propia muy marcada
(termina resultando algo más que un superhéroe bufo) que vive en una Barcelona esperpéntica (el
barrio del Masnou es la residencia de Juan López/Superlópez) y que se enfrenta
con surrealistas aventuras muy bien concebidas cargadas de humor y acción. Pese
a no considerarse él mismo un humorista, Jan demuestra a partir del álbum nº 4
de Superlópez Los Alienígenas bordar
un humor costumbrista muy sui géneris mezcla de Berlanga y Monty Python así
como también demuestra ser un extraordinario narrador de cómics con aventuras
muy bien presentadas y con diferentes niveles de lectura en las que parte de conceptos,
fuentes y premisas muy diferentes entre sí: parodias de obras
literarias, leyendas, mitología antigua, fantasía épica, sátira politicosocial,
apuntes costumbristas, temas de actualidad. Como su propio autor asegura, se
trata fundamentalmente de contar historias. Todo sin abandonar un divertidísimo
tono mordaz que cada vez se hace más adulto y menos infantil, aunque en esta
etapa las aventuras de Superlópez están principalmente dirigidas al público
infantil y adaptadas a su psicología. Las historias siguen casi siempre el
esquema de aventuras de acción (bajo el prisma humorístico) pero no se quedan
en eso por su enorme matización y la profusión de escenarios, personajes y
situaciones.
Hasta 1985 (el fin de la etapa del personaje en la editorial
Bruguera) Jan consolidará el universo Superlópez haciendo historietas cada vez
más corales y con más personajes al tiempo que va puliendo su estilo
caricaturesco y realizando viñetas con infinidad de detalles inspirados en la
vida real y en lo observado en las calles (el autor se inspirará gráficamente
en fotografías, muchas tomadas por él mismo) así como establecerá su estilo
gráfico dinámico y muy delirante inspirado en el cine y en los dibujos
animados. Debutan en esta etapa personajes secundarios como el incompetente e
inoportuno inspector Hólmez y su hija adolescente Martha o los villanos más
recurridos en los cómics de Superlópez: el científico loco Doctor Escariano
Avieso y el gangster Al Trapone y su pintoresca banda.
Los Alienígenas, apareció por entregas en Mortadelo Especial a principios de 1980
y como álbum se publicó en febrero de 1981, solo un mes después de ¡Todos contra uno, uno contra todos! Ya
que por entonces el dibujante se planteaba dibujar y publicar cómics del
personaje de forma muy rápida ya que no tenía otros personajes para la
editorial (aunque esta situación iba a cambiar). Este álbum es la primera gran
obra de Jan para Superlópez, en donde se recupera el ambiente urbano en una
reconocible Barcelona de principios de los 80 y el apunte cotidiano con un
Superlópez/Juan López más humano y más desastre en su dual rol de ciudadano
medio/superhéroe patoso (pierde las gafas clarckentianas definitivamente en
esta etapa). Vuelven Luisa (más entrañablemente cascarrabias que nunca), Jaime
González y el innombrado jefe de la
oficina y nuestro héroe se enfrentan a un matrimonio de monstruosos
extraterrestres gelatinosos procedentes del planeta Tirán Lirán, Xonxa y Xonxo,
capaces de transformarse en cualquier persona u objeto y que pretenden preparar
una invasión de su planeta en la tierra. Xonxa, tras un primer desastroso
intento de su inepto marido, decide tomar el peso de la misión transformándose
en el General Sintacha, en diferentes delincuentes e incluso en López, pero
nuestro héroe desbarata sus planes de una manera más bien cómica. Este desternillante número consiguió hacer
nuevos fans del personaje y aumentó la demanda de una nueva aventura larga por
parte de los lectores. Aunque Los
Alienígenas no se puede considerar una obra maestra, es uno de los álbumes
más divertidos de Superlópez (su tono humorístico es tal vez el mayor y mejor de
todos los cómics de Superlópez, véanse las desternillantes portadas de el
periódico “El Diarico” y la frase recurrente de un enloquecido Sintacha de
“¡No, al manicomio otra vez no!”) y es aquí donde empiezan a surgir recursos
narrativos y de gags recurrentes como las coletillas habituales de “un café con
leche y un croissant..” pronunciado por un somnoliento Juan López
inopinadamente en la cola del metro o el “¡Que alguien me lo explique!”, la frase
favorita del jefe; además el autor ya demostró salirse ligeramente de las normas de la
Escuela Bruguera gracias al tamaño grande de sus viñetas, la disposición
narrativa de estas en las páginas (pausando o acelerando el ritmo de la
narración o la lectura) y la composición elaborada de estas a veces con
encuadres muy cinematográficos y novedosos. Es aquí también donde nuestro héroe
adopta su característica posición de las manos en el vuelo, poniendo “cuernos”.
Tras este número llegó El Señor de los
Chupetes que tras la publicación de rigor por capítulos en Mortadelo
Especial apareció en álbum de la colección Olé en septiembre de 1981. Otro
salto cualitativo que situó a Superlópez dentro del género de las aventuras
tras haber tocado la parodia de la ciencia ficción en el número anterior.
Aunque como bien puede deducirse por el título esta inspirada su premisa en la
obra de Tolkien El Señor de los Anillos,
en realidad nada aparece del universo de la Tierra Media ni del espíritu de la
obra de Tolkien ya que es una historia completamente distinta: Superlópez trata
de salvar a la humanidad para que no sucumba definitivamente a los vicios (el
tabaco, el juego, la tele) tratando destruir los seis chupetes negros que el
inventor de los chupetes desde tiempo inmemorial, el gran Señor de los Chupetes,
ha repartido por todo el planeta (y por la luna) y que son custodiados por los
enmascarados chupópteros en diferentes lugares. Con distintos escenarios (la
selva del Amazonas, el desierto del Sahara, el Himalaya, el fondo del mar, la
luna) la historia se plantea como una divertida aventura repleta de villanos
risibles y singulares (los seis chupópteros y sus chupetes en la boca,
acompañados de sus esbirros ratas y cerdos antropomorfos), criaturas imposibles
(antológicos monstruos) y escenarios exóticos.
A finales de 1981 se publicó una de las mejores y más
recordadas aventuras de Superlópez, La
Semana más Larga, un título especialmente apreciado por los fans del
personaje. Aquí Jan acentuó su faceta de parodista en una historia
paradójicamente algo más seria que las publicadas hasta entonces ya que por
primera vez Superlópez se encuentra en peligro al ser acusado popularmente de
amenaza para la humanidad además de estar a punto de descubrirse su doble
personalidad. En esta aventura -más bien un cómic de crítica social sobre la
influencia idiotizante de los medios de comunicación, la ineficacia de la burocracia,
y la borreguil inercia social ante fenómenos como el fútbol- vemos una de las
últimas referencias a la condición de superhéroe del personaje con peso
importante en la trama. Aparece por primera vez uno de los secundarios más
carismáticos de la serie, el inspector Hólmez, un inspector de policía con
gabardina y sombrero a lo Bogart (aunque
su ídolo es el detective de cómic Inspector Dan, creado por Eugenio Giner) al
que todo el mundo le parece sospechoso -incluido Juan López/Superlópez- y que
no hace más que detener a inocentes sin tom ni son, pronunciando sus frases
“veo en usted signos evidentes de inclinaciones delictivas” y “sargento tome
nota” cuando va acompañado por un policía. Durante una delirante, ajetreada y
caótica semana Superlópez tratará de hacer demostrar a los vecinos de Barcelona
que el no ha sido el causante con sus superpoderes de unos misteriosos agujeros
que han aparecido en los edificios de la ciudad, en realidad producidos por el
malvado Dr. Escariano Avieso y su rayo escariante capaz de perforar cualquier
pared. Más tarde. Avieso decide colaborar con el gangster Al Trapone para acometer
un importante golpe gracias al rayo perforador. Con elementos de serie negra,
humor ibérico y la ya comentada sátira social sobre la manipulación de las
masas, La Semana más Larga es un
álbum delicioso con momentos verdaderamente antológicos que además consolidó el
peculiar universo Superlópez (también hacen su acto de primera aparición
personajes como Ramón, el conserje de la empresa) poniendo muy alto el listón
del personaje, que ya era uno de los caracteres de cómic más conocidos en
España.
A partir de La Semana
más Larga, el ritmo de publicación de Superlópez se ralentiza ya que Jan en
1981 creó a otro personaje, Pulgarcito
para la nueva etapa de la revista del mismo nombre ahora en formato bolsillo y
del que tenía que dibujar una historieta semanal, circunstancia que durará
hasta finales de 1982. Este personaje, una versión actualizada del Pulgarcito
de los hermanos Grimm y dirigido a los más pequeños, es una pequeña joya a
reivindicar. También en 1981, Jan escribe una entrevista ficticia a su
personaje que se publica en un número de la colección Oye Mira -proyecto
conjunto de Bruguera con la discográfica Belter que incluía cintas de cassettes
de música infantil acompañadas de un librillo monográfico- dedicado a los
superhéroes del cómic y en donde se incluyen nuevos dibujos y “remakes” de las
tiras mudas de Euredit, además de una canción sobre el personaje en la cinta, cantada
por el grupo Regaliz. El dibujante todavía saca tiempo para su cómic estrella y
a principios de 1983 se publica el álbum de Los
Cabecicubos, otra obra maestra. Aquí se consolida la tendencia de Jan de
usar su serie como una acida crítica social y en esta ocasión realiza un
alegato antitotalitario en donde planea constantemente la sombra de la denuncia
al por entonces no tan lejano régimen franquista. El cómic cuenta como la
polución de una fábrica de huevos cuadrados produce una epidemia entre un gran
número de los habitantes de la ciudad haciendo que su cabeza se vuelva
cuadrada...lo mismo que sus ideas. Superlópez, que junto a Luisa es de los
pocos que no ha padecido la inquietante enfermedad, tendrá que hacer frente a la
mayoría de cabecicubos, que ha montado su propio partido político que aspira a
ser el partido único y que viste uniformada decretando un ideario totalitario, militarista y fascista
que busca oprimir a los no cabecicubos y que lleva al final a una guerra sin
cuartel, la Batalla de las Cloacas. El Jefe, Jaime y el General Sintacha se
convierten en cabecicubos con el primero como líder carismático (el Primer
Hexaedro). Aparece aquí por primera vez Martha Hólmez, que se dedica a atracar
bancos en este número mientras su padre el Inspector, que no se ha convertido
en cabecicubo, lidera la resistencia contra estos. Un álbum excelente que se
revaloriza cada vez más y que también consolidó la peculiar costumbre de Jan de
inventarse extravagantes palabras y nombres propios derivaciones de palabras y
nombres reales.
No obstante, La Caja
de Pandora (1984) es el que es considerado el mejor álbum de Superlópez y
así lo opina Jan ya que se trata de su historia de Superlópez favorita.
Publicada primero en álbum en la colección Olé en enero de 1984 y después por
entregas en las revistas de Bruguera, La Caja,
es un pequeño tratado-manual de mitologías antiguas de la humanidad,
concretamente la griega, la egipcia y la azteca más las deidades y dioses de la
religión hindú. Diferentes dioses, héroes y seres de estas mitologías desfilan
en la aventura caracterizados cómicamente pero con rigor para ofrecer una
curiosa aventura que lleva a nuestro bigotudo héroe por diferentes escenarios
terrestres y espaciales en una historia que combina la ciencia-ficción, las
leyendas mitológicas y la épica siempre desde el peculiar sentido del humor
superlopeciano. A instancias del descendiente de la heroína griega Pandora,
Superlópez ha de buscar por todo el mundo la mítica caja de Pandora- de donde huyeron
todos los males de la humanidad- antes
de que la diosa Gea y diferentes monstruos de la mitología griega (el Minotauro,
los centauros, los cíclopes…) la encuentren y la abran de nuevo para que salga
el mal que queda (el definitivo) y así acabar por fin con la humanidad. Los
dioses de la antigüedad de diferentes culturas (en realidad extraterrestres) se
posicionarán a favor o en contra de que
nuestro héroe impida la apertura de la caja. Otra vez escenarios exóticos
(Egipto, México, la India) y con ambientación muy detallada de estos (a partir de fotos) en una aventura deliciosa
y muy bien guionizada que combina a la perfección la aventura fantástica con el
humor y que además termina excelentemente para nuestro personaje. El estilo
gráfico de Jan llega aquí también a su culmen gracias a su minuciosidad y la
riqueza de detalles con un trazo vigoroso y genial. Tras este número, de nuevo
el listó queda muy alto y en 1985 aparece la última historia de la etapa
Bruguera, La Gran Superproducción
cuya publicación en episodios se comienza a hacer en la nueva revista Superlópez con un primer número que se
publica en marzo de 1985, aunque dicha publicación- su creación corroboraba la
excelente posición del personaje dentro de las creaciones Bruguera- no dura
mucho por la grave crisis que comienza a padecer la editorial. La Gran
Superproducción es bastante inferior en calidad a los álbumes anteriores ya
que entre otras cosas se renuncia a la aventura y la fantasía a favor de una
historia cercana a la comedia de personajes -como serán varios álbumes de
Superlópez a partir de los 90- enfocada en esta ocasión en el mundo del cine:
la empresa en donde trabaja nuestro héroe se convierte momentáneamente en una
productora cinematográfica (Llauna Films) y decide producir una superproducción
de espada y brujería llamada “Tronak el Karbaro” con guión de Juan contratando
a varias estrellas, incompetentes actores primerizos y un director de prestigio
que dimite al poco de empezar a filmar, con lo que Superlópez accede a ser el
nuevo director…con desastrosos resultados. Simpática y con diálogos y gags
hilarantes pero totalmente desprovista de ese elemento de homenaje a la
fabulación que estaba presente en El
Señor de los Chupetes o La Caja de
Pandora y sin la crítica sociopolítica adulta de La Semana mas Larga y Los
Cabecicubos.
En el periodo 1985-1986 la Editorial Bruguera
entra en una profunda crisis que amenaza con su quiebra. Jan, que desde 1983
volvió solo dibujar a Superlópez para la editorial ya intuía la debacle y se
pluriempleó en otras editoriales como Druida, en donde colaboró en la revista
Jauja con series como Los últimos de
Villapiñas, en la revista Rumbo Sur (la serie Viceversa) o en Norma Editorial cultivando el cómic erótico para
adultos en Lascivia, razón por la que
aún los cómics de Superlópez tendrán prácticamente publicación anual. En 1986
muchos dibujantes históricos de Bruguera abandonan la editorial y fichan por
otras y a finales de ese año Bruguera cierra definitivamente. Jan, que se
planteó abandonar el cómic, vio como a principios de 1987 el Grupo Z de Antonio
Asensio compró los fondos editoriales de Bruguera así como los derechos de sus
creaciones dando lugar a Ediciones B, que se comprometió a editar todos los
cómics y publicaciones juveniles de la mítica empresa barcelonesa. De ese modo, Jan
pasa a publicar Superlópez en Ediciones B y así hasta la fecha con más de 50
nuevos álbumes de un personaje ya mítico que se resiste a desaparecer firmadas
por un dibujante veterano que se niega a jubilarse. Termina no obstante la
mejor época de Superlópez, en la que vio traducidas sus historietas a otros
idiomas (al alemán como Super Meier o al danés como Superdan)
Nueva etapa en
Ediciones B (1987-1998)
Ediciones B se convierte en la nueva casa de Superlópez, con
las nuevas aventuras publicadas por episodios en la nueva etapa de la revista Superlópez de 1987 a 1990. Tras la desaparición
de esta revista, los episodios de Superlópez pasan a publicarse a Yo y Yo (1990-1991) y finalmente en Mortadelo Extra (1991-1996), para a
partir de 1996 editarse las aventuras completas directamente los álbumes,
coincidiendo con la desaparición de las publicaciones periódicas de cómics de
Ediciones B. A partir de esta nueva etapa la calidad de las historietas de
Superlópez va descendiendo paulatinamente hasta llegar a la mediocridad muchas
veces. Si bien Jan refuerza el realismo de su obra documentándose cada vez más
tanto en la elaboración de los guiones como en la ambientación de las viñetas y
del dibujo (los entornos y las situaciones son cada vez más realistas aunque
conservando siempre ese tono surrealista y esperpéntico), las historias van perdiendo
interés por la reiteración de la caracterización de los personajes (solo el
personaje de Jaime González experimenta una evolución significativa) y por unos
guiones aunque con premisas a veces interesantes poco definidos al fluctuar
muchas veces entre lo serio y lo humorístico-grotesco. Es cierto la crítica de
la actualidad se acentuará cada vez más llegando a cubrir temas enteros de
álbumes (la droga, las sectas, el juego) pero los seguidores del personaje
comenzarán a echar en falta mayor fantasía, dinamismo, acción e incluso humor.
En otras palabras, Superlópez se hace cada vez más un cómic adulto pero aún no
logra dar con el tono correcto de un cómic humorístico para lectores adultos.
Esta evolución es debida a que no hubo un recambio generacional a finales de
los 80 en los lectores de Superlópez y hasta la actualidad básicamente los
lectores del personaje han sido los mismos…y con más edad. Así mismo, esta
falta de relevo generacional en los seguidores del personaje es achacable a la
crisis que el cómic infantil español lleva viviendo desde principios de los 90:
en la actualidad ya no existe un público infantil (ni adolescente) para el
cómic en un país en donde hasta mediados de los 80 la mayor parte de la
industria tebeística estaba dirigida a niños y niñas.
Al centro de la Tierra (1987) es el primer álbum de esta
etapa, también publicado en la colección Olé. Para muchos críticos, con esta
historia, inspirada en la obra de Julio Verne Viaje al Centro de la
Tierra, comienza realmente la debacle de Superlópez. Con
todo, tampoco está nada mal y aún mantiene el tipo como combinación de aventura
y humor. A partir de Cachabolick Blues
Rock y El Fantasma del museo del Prado (1988) (dos aventuras en un mismo
álbum) se va viendo cada vez con mayor
nitidez que Jan cada vez se toma más en serio su personaje a veces de manera un
tanto improcedente y el humor va perdiendo fuelle. De 1987 a 1998 Jan publicará 24
álbumes de Superlópez a razón de dos por año aproximadamente, pero muy pocos
los verdaderamente interesantes. Cuando se cultiva la crítica social trufada de
surrealismo a lo Lewis Carroll es cuando surgen los mejores álbumes, como En el país de los Juegos el Tuerto es el Rey
(1988) ambientada en el ficticio país de Tontecarlo (spoof de Montecarlo) en
donde sus habitantes no trabajan, solo juegan, pero Superlópez ayudará a un
empresario a montar una “empresa de verdad”
con la ayuda de la juventud del país que se revela también contra el
orden ludópata establecido. Si en este álbum Jan hace una crítica a la
ludopatía en otros la tomará con el consumo y tráfico de drogas (Un camello subió a un tranvía en Grenoble y
el tranvía le está mordiendo una pierna, 1991) la desprotección del medio
ambiente (Los Ladrones de Ozono,
1992, donde también se hace una parodia del descubrimiento de America en pleno
V Centenario) o las sectas (Tyranosaurus
Sect, 1994). Esta última (una aventura muy querida con Jan) junto con En el país de los juegos… y Cachabolick
Blues Rock son de lo más salvable de esta etapa, buenos álbumes pero aún
por debajo de la producción de Superlópez en buena parte de los 80. Hay también
historias más “de aventuras” enmarcadas en realistas escenarios exóticos
internacionales (fruto de los viajes del autor) o algún curioso experimento a
lo “elige tu propia aventura” como La Espantosa, Extraña, Terrorífica historieta de los
Petisos Carambanales y Petisoperías (1989), pero cómics con argumentos tan
flojos como Los Cerditos de Campodrón
(1990) en donde parece primar la ambientación realista de la localidad leridana
de Campodrón sobre cualquier otra cosa, indicaban que las aventuras del
personaje (que a veces eran historias con escasa acción o aventura) no iban por
buen camino. Decir además que en los 90 los cómics de Superlópez pasan de tener
64 páginas a contar con 48.
![]() |
| ¿Boda de Superlópez y Luisa? |
La galería de personajes de Superlópez experimentará pocas incorporaciones aunque significativas:
en Los Cerditos de Campodrón aparece
por primera vez Chico Humitsec, un adolescente experto informático y al principio
pelín alocado y conflictivo que se
convertirá en amigo y aliado de nuestro héroe en aventuras posteriores y en
novio de Martha Hólmez, que cada vez va adquiriendo mayor entidad como
personaje; en En el País de los Juegos…
debuta un nuevo villano recurrente Refuller D´Abastos, corrupto primer ministro
de Tontecarlo y peligroso capo de las sustancias prohibidas, las armas
biológicas disparatadas y la tecnología maligna y delirante. En Un Camello…debutó otra malvada
carismática, Lady Araña. En las páginas de los álbumes de esta etapa resurgen
los villanos de La
Semana Más Larga el Dr. Escariano Avieso y Al
Trapone, quienes se aliarán con Refuller D´Abastos y Lady Araña en varias
aventuras hasta la actualidad. Por lo demás. Los personajes existentes como
dijimos evolucionan poco y se hacen cada vez menos originales y sorprendentes. Jaime
se convierte a partir de Al centro de la Tierra en el mejor
amigo de López/Superlópez dejando a un lado su rol de chivato indeseable
chinchador de nuestro héroe. Por otra parte, los números 26 (1995) y 29 (1996)
de la serie Superlópez estaban dedicados a dos nuevos personajes, los Gemelos
Superlópez (Jolín y Jolina supuestos hijos ilegítimos de Superlópez) sin que el
propio superhéroe ni el resto de personajes habituales apareciesen: estas dos
aventuras estaban dedicadas a un público más infantil y en el se trataban de
inculcar de inculcar valores morales y ecológicos, pero ambos álbumes
obtuvieron el mismo escaso éxito que el resto de la serie en aquellos años. En
1998 el número 33 de la colección de las aventuras de Superlópez fue un álbum
especial con motivo del 25 aniversario de la creación del personaje, en donde
además de un par de nuevas historietas de
autohomenaje se incluye material “raro” como la primera historieta con
guión de Efepé de 1975, las viñetas y la “entrevista” al héroe de de la
colección “Oye Mira” de 1981 o planchas
de escasas páginas publicadas en revistas de Bruguera a efectos promocionales.
Ya en 1989 se publicó también El Génesis de Superlópez, un número
recopilatorio que recogía las tiras del libro editado por Euredit en 1973 e
historietas de Bruguera del periodo 1974-1975 con guiones de Efepé, Conti y
otros.
Últimos vuelos
(1999-2013)
Tras cumplir Superlópez 25 años, nuestro particular hombre
de acero barcelonés continúa su caída libre en los 2000 y 2010: álbumes
mediocres y con dibujo menos elaborado que en los 80 y primeros 90 (en parte
por la cada vez mas avanzada edad de Jan), historias cada vez más sosas y mas
pretenciosamente serias con absurda moralina, humor descafeinado…por no hablar
de las paupérrimas ventas de sus álbumes, cada vez más de interés exclusivos de
coleccionistas y fans eternos del personaje que en su mayoría superan los
cuarenta tacos. En 2002, Ediciones B - con una actividad de edición de cómics
ya residual- pasa a editar los álbumes del personaje en una nueva colección,
Fans, dirigida a un público adulto (en definitiva, el público de los cómics en
la actualidad), reeditando además allí los números antiguos. Desde 2010 la
serie se edita en la colección Magos del
Humor junto con comics de históricos de la casa como Mortadelo y Filemón y
compartiendo numeración. La nueva etapa, sin embargo, empieza en Olé con Otra Vez Lady Araña (1999) y hasta 2013
el ritmo de producción ha seguido siendo de dos álbumes por año y a pesar de
que el público del héroe es muy reducido…pero fiel. El ya septagnario Jan
mantiene con vida a Superlópez tal vez por que su culto aún no ha decrecido
(los admiradores del personaje le siguen amando aunque reconocen que sus
mejores cómics son los de los 80) y de vez en cuando las nuevas generaciones
descubren con entusiasmo sus aventuras. Muy solicitado en salones, festivales y
jornadas del cómic en los últimos años (en 2002 recibió el Gran premio del
Salón del Cómic de Barcelona) y activo en buena parte de los 90 y 2000 con
otros personaje y series en B y en otras editoriales, el viejo Jan se mantiene
fiel a su más lograda criatura con títulos en donde se acentúa la parodia de la
actualidad y un tono crítico y adulto que sin embargo sigue situando al
personaje en una tierra de nadie temática (¿sátira?, ¿parodia?, ¿acción?) que
de nada favorece en la recuperación del interés por el personaje en incluso
seguidores de los primeros álbumes.
No se puede decir que en los últimos 15 años haya habido
ningún álbum de Superlópez digno no ya solo de alabanzas sino de interés.
Ahora, el superhéroe paródico se ve envuelto en historias relacionadas con Internet,
las hipotecas, el abuso del consumo de teléfonos móviles, el botellón, la
crisis, en un intento de poner al día al personaje. Jan hace ahora uso de las
nuevas tecnologías para el coloreado de sus álbumes, pero el dibujo es ya más
sencillo y menos atractivo, sin el encanto de aquellas delirantes ilustraciones
que parecían salirse de sus viñetas redondeadas y aquellos gestos y rasgos
histriónicos de sus personajes con los textos de los bocadillos escritos a
mano. Si bien es cierto que el dibujante y guionista se esfuerza por hacer evolucionar
a sus personajes (Superlópez luce sienes canosas, Martha y Chico pasan de ser
adolescentes irresponsables a ser un matrimonio de adultos con una niña, Judit),
no se aprecia mucho cambio en sus motivaciones y comportamiento, así como las
aventuras del personaje siguen siendo más de los mismo. Los Recortaplanetas (2013) y Otra
vez el Supergrupo (2013) este con guión de Francisco Perez Navarro “Efepé”
más de 30 años después y en donde se recupera al mítico Supergrupo en una
operación de revivalismo mitómano fácil, son los últimos álbumes de Superlópez
hasta la fecha y coincidiendo con el 40 aniversario de la creación del
personaje.
El futuro
Como Jan asegura, su imaginación no se ha acabado todavía y
la continuidad de Superlópez depende de sus lectores. Dado el ritmo de trabajo
del dibujante de 74 años y su intención de seguir viviendo de el durante un
tiempo, parece posible tener a Superlópez, uno de los mas brillantes personajes
humorísticos de la historia del cómic español, al menos unos cuantos años más. Continua
siendo uno de los personajes del noveno arte en España más queridos y
conocidos, y sus álbumes más famosos y de mayor calidad (La Caja de Pandora, Los
Cabecicubos, La Semana Más Larga) son cómics de culto para
críticos, entendidos, coleccionistas y aficionados de la historieta en España. Los
intentos por llevar al personaje a la gran pantalla en la década de 2000 han
sido varios pero infructuosos pese a algún proyecto serio y las campañas de sus
fans por que esto ocurra, proponiendo incluso reparto para los diferentes
personajes. El propio Jan siempre se ha mostrado escéptico y exigente ante
cualquier adaptación a la pantalla (grande o pequeña) de su creación, sea en
imagen real o animación. Hoy por hoy solo se ha realizado un cortometraje de
animación por ordenador sobre el personaje
Superlópez y el Robot de Bolsillo (2003) dirigido por Enrique Gato, creador
de Tadeo Jones, un personaje del que
Jan ha dibujado adaptaciones al cómic de sus aventuras animadas. En 2013 se
anuncia por fin el rodaje de una adaptación al cine de Superlópez, que será
dirigida por Alex de la
Iglesia con José Mota como Superlópez. Buenas noticias.
Un personaje fundamental para entender el cómic de humor en
España. Es un pájaro, es un avión…es Superlópez, una maravillosa historieta que
logró fusionar el humor costumbrista ibérico, el surrealismo, la parodia de
diferentes medios (el cine, la literatura, el cómic, las leyendas populares),
la sátira, la crítica social, la fantasía y la aventura con una parodia de
Superman como engañoso trasfondo y creando un humor intergeneracional,
ingenioso, ácido y de regusto universal. Una joya que cumple 40 años que
merecen ser celebrados por todos los que un día disfrutamos de sus delirantes
aventuras. ¡Feliz cumpleaños, Superlópez!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


































