martes, marzo 24, 2026

LA HIJA PEQUEÑA (LE PETIT DEMIÈRE)

 



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Nadia Melliti, actriz francesa de origen argelino de 24 años ganó el premio a la mejor actriz en el último Festival de Cannes por su papel de una joven francesa musulmana que se debate ente la fidelidad a su religión y las imposiciones de esta para vivir su vida y su sexualidad en esta hábil e inteligente película que bebe del naturalismo urbano más descarnado y el retrato de la realidad adolescente (femenina) para trazar un fresco psicológico intenso y dramático. Con el trasfondo de la multiculturalidad y la multirreligiosidad actual europea y una voluntad por tratar el asunto LGTBI de una manera clara y directa pero no necesariamente militante, el filme sin contar mucho y siempre centrándose en su protagonista, Fátima, y su drama interno, resulta un película honesta y cruda que aunque su explícito tratamiento de la sexualidad pueda resultar para muchos algo indigesto termina siendo un filme convincente aunque sin demasiados alardes. Nadia Melliti esta sensacional en un papel difícil y requerido de enorme entrega revelándose como una actriz a tener muy en cuenta.

La película está basada en la novela biográfica de Fatima Daas con lo que es imaginable la honestidad de la historia, un relato en donde vemos durante el periodo de un año como la adolescente de origen argelino Fatima, la menor de tres hermanas de una familia cuyas padres llegaron a Europa para hallar una mejor vida para sus hijas, descubre su condición de lesbiana en su último curso de Bachillerato mientras empieza a encarar las supuestas responsabilidades de la vida adulta y universitaria, conoce a nuevos amigos, se enamora de varias chicas, descubre el sexo, y se encuentra con el lado lúdico de los primeros años universitarios y con la dimensión más desmadrada de la cultura queer. Pero su condición de mujer musulmana – aunque la muchacha se muestre bastante occidentalizada- chocará con su estilo de vida y el sufrimiento interno será cada vez más grande. Aunque la temática religiosa no aparezca con preponderancia en este filme esta claro que es el aspecto que mueve la historia, pero no el único: las dudas de una postadolescente que descubre un mundo nuevo y aún no tiene muy clarificados sus sentimientos influyen poderosamente en el elemento psicológico de la historia, que es en realidad lo más poderoso y atrayente del filme y que se logra básicamente por el espléndido trabajo de Melliti. Con una interpretación pasable o mediocre esta película hubiese sido bien distinta. Hafsia Herzi, la joven directora - actriz metida a realizadora con este su tercer filme- demuestra ganas por contar una buena historia aunque a veces el ritmo narrativo y todas las derivaciones que se establecen en la historia así como un exceso de personajes no muy desarrollados y otros prescindibles impiden que esta sea una película más redonda. Con todo, una película a tener en cuenta.

domingo, marzo 15, 2026

HOPPERS

 


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A estas alturas huelga decir que todos los años Pixar cumple con su cita de estrenos (a veces dos pelis en un año) y es quien estructura -ya bien sea desde el prisma de Hollywood o incluso internacionalmente- la oferta de cine de animación, cometido que en realidad quien lo cumple es su compañía madre, Disney, ya que esta sin la colaboración de la empresa fundada a finales de los 80 por John Lasseter sigue lanzando sus filmes, ya la mayoría también con animación por ordenador. Es por ello que en la ya extensísima filmografía de Pixar además de obras maestras y filmes que ya son clásicos de la animación se pueden encontrar filmes meramente pasables e incluso algunos mediocres, pero el gran mérito es que siempre el nivel es alto, aunque la calidad -y por que no decirlo, la repercusión comercial- haya bajado algo en los últimos años. Hoppers, su último trabajo, no es una película memorable pero es una buena película y demuestra el oficio y la profesionalidad de los responsables de la productora aunque su modus operandi sea básicamente aplicar casi la misma fórmula a sus historias, pero bueno, estamos hablando de cine dirigido al público infantil. En esta ocasión nos encontramos con una historia con mensaje medioambiental y de convivencia contada con animales entre su condición real y antropomorfizada bajo una premisa de ficción científica desatada. Una localidad norteamericana con un humedal- ecosistema en donde habitan diferentes especies animales (sobre todo castores) es el escenario principal, un plan para destruir dicho ecosistema por el candidato a alcalde sin escrúpulos de turno es el McGuffin, y una joven de 19 años que ha transferido su mente a un castor robot gracias a un sofisticado sistema tecnológico ideado por la universidad de la ficticia ciudad de Villacastor, es la protagonista. La historia, bonita, con cierto encanto pero sin mucha originalidad, se deja ver y hace de la película un producto bastante aceptable, que gustará a los más pequeños e interesará a los mayores.

La protagonista, Mabel, una universitaria de 19 años, cumple su función- crucial en un filme de este tipo- de ser un personaje con personalidad y carismático y por cierto algo alejado de los modelos más manidos de los protagonistas -masculinos o femeninos- del cine animado. Una activista ecologista, enfrentada con un alcaldable villano de opereta, cuyo amor por los animales de su entorno la lleva a literalmente infiltrarse en sus vidas gracias fingiendo ser una castora que debe de convencer a los castores del lugar para que vuelvan a habitar el lago del bosque local e impedir así que se construya una autovía en dicho entorno natural. La premisa ci-fi, inspirada en claramente en Avatar, lógicamente funciona de manera paródica en una historia comediática y llena de humor exagerado con sus consabidas dosis de ternura, acción y algún momento muy conseguido. Desde el punto de vista técnico, la cinta se queda en un estado más bien discreto pero con bastantes logros sobre todo en el diseño de los paisajes y la espectacularidad de algunas secuencias sobre todo a partir de la segunda mitad del filme. Muy conseguida la interacción y la comunicación entre los personajes humanos y los animales a base de un curios recurso en la imagen y la caracterización de estos y muy oportuno y conveniente el mensaje de entendimiento y de convivencia entre especies y entre diferentes. Pixar cumple de nuevo cen un director que se estrena en esta función en la compañía, Daniel Chong, y se seguirá esperando como casi siempre un nuevo conejo que salga de su chistera, aunque como se dice muchas veces, sea siempre el mismo conejo. Pero bienvenidos sean sus filmes.


jueves, marzo 05, 2026

HASTA LA MONTAÑA (BERGERS)

 


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Esta agradable y visualmente atractiva producción canadiense tiene muy buenas intenciones y en bastantes momentos funciona correctamente, pero no consigue despegar ni llega a ser una película memorable durante todo su metraje. Su carácter de fábula contemporánea en donde jóvenes de ciudad con aparentemente la vida resuelta y profesiones más o menos exitosas van a vivir del pastoreo en plena montaña con la oportuna crítica social a los parámetros de la vida actual y la exposición de como las contradicciones de esta afectan a lo que debía ser una actividad y vida idílica es lo más atractivo de esta historia, en donde tampoco tampoco falta la nuestra de larealidad de una vida -la campestre- en realidad muy dura y llena de dificultades. Rodada en francés (es un filme de Quebec) en paisajes de los Alpes franceses, Bergers es una película que entretiene y se deja ver pero que con un guión muy mínimo no consigue emocionar, y eso que sus intérpretes se esfuerzan y su fotografía resulta sugerente y a veces grandiosa en sus paisajes montañosos naturales.

Un joven publicista de Montreal llamado Mathyas (Felix-Antoine Duval) deja atrás todo y viaja hasta la Provenza francesa para dedicarse al pastoreo de ovejas en plena montaña, sin tener ninguna experiencia en el asunto. Al principio todo es muy difícil -especialmente su inicial situación de soledad- pero pronto irá cogiendo experiencia aunque los problemas seguirán surgiendo por doquier. Su amiga Élise (Soléne Rigot), una funcionaria desencantada, terminará acompañándole en su aventura compartiendo dificultades, esperanzas y relación sentimental. El sabor de boca que deja esta película es grato, pero sin estridencias. El hecho de que se trata de la propia historia real de Mathyas Lefeubre, quien basándose en su propia novela autobiográfica ha coescrito el guión junto con la directora Sophie Deraspe, ha de tenerse muy en cuenta: que haya personas con una historia así es digno de elogio, y si lo cuentan, más todavía.

martes, marzo 03, 2026

LOS MISERABLES. EL ORIGEN (JEAN VALJEAN)

 


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La inmortal novela de Victor Hugo, Los Miserables (1862) esta metida hasta el tuétano en la cultura francesa, es habitual que de vez en cuando se revise allí en cualquier medio este clásico literario del romanticismo teñido de realismo (significativa mixtura para la época en la que las dos grandes tradiciones culturales decimonónicas se fusionaron) Las adaptaciones cinematográficas, televisivas y teatrales de la extensa novela han sido numerosas y no solo desde Francia- lo del musical ha terminado desvirtuando algo la significación de la historia- y en esta ocasión se ha querido hacer algo un tanto diferente, a priori poco fértil más que arriesgado, pero que ha terminado siendo una propuesta fundamentada y con sustancia: contar de manera expandida los primeros capítulos de Los Miserables centrándose en la caída y primer intento de ascensión de su protagonista, Jean Valjean, presentado aquí de una insólita manera como un antihéroe con pocos principios pero con sus primeros conatos de ascenso moral gracias a su relación con el bondadoso (y astuto) obispo Myriel: Es decir, un estudio psicológico del joven Valjean que resulta muy entonado y sugerente en un filme que apuesta por la parquedad de diálogos, la fuerza de las imágenes, un look de periodo intencionadamente tosco y naturalista y un cierto aire de clásico europeo de arte y ensayo de antaño con ecos de Pasolini o Buñuel.

El director Eric Besnard hace un trabajo muy digno que no traiciona el espíritu de la novela de Victor Hugo pese a el tono aparentemente poco amable de una historia donde Valjean es más amoral y canalla que nunca. En donde los trabajos forzados del campesino y los otros convictos son representados tal vez de la manera más cruda y salvaje que hemos visto en cualquier adaptación de los Miserables, y en donde los personajes secundarios como el obispo, su hermana y su ama de llaves aparecen expuestos de una manera muy poco agradable, siendo el personaje del clérigo la clave en esta historia como guía moral del protagonista proponiéndole retos intencionados para su evolución de exreo forzado a un ser mínimamente respetable. Puede que toda esa intencionalidad introspectiva y su ambientación minimalista -en donde los paisajes campestres y naturales cumplen un papel fundamental- no resulten del gusto de un público amplio y que su cierto embarullameinto narrativo alargándolo todo hasta la exasperación reste muchos enteros al filme, pero este ha sido un experimento que aunque con algunos fallos ha salido bien y es de agradecer. Las interpretaciones de Grégory Gadebois (Jean Valjean) y Bernard Campan (el obispo) son muy buenas y se adueñan del filme. Otra forma de releer un clásico inmortal aunque sin muchos alardes.

sábado, febrero 28, 2026

EL AGENTE SECRETO (O AGENTE SECRETO)

 


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El cine latinoamericano nos ha ofrecido a lo largo de la historia magistrales filmes, muchos de ellos identificados con el realismo más curdo y/o, la historia inmediata de los países del subcontinente y en estas coordenadas se mueve esta magistral película, un drama histórico brasileño que partiendo de la denuncia traza una crónica psicológica de la incertidumbre y del miedo del amenazado que resulta un tour de force emocional de primer orden en una relato muy bien contado. La larga dictadura militar que vivió el país carioca entre 1964 y 1985 influyó decisivamente en la consciencia colectiva brasileña y eso es básicamente lo que nos cuenta el director y guionista Kleber Mendoça Filho, quien resultó galardonado en Cannes 2025 como mejor director mientras que el intérprete Wagner Moura consiguió el galardón a mejor actor, ambos muy merecidos: una historia que tocando diferentes géneros (westerm comedia, thriller, fantasía serie B), con una finalidad principalmente de homenaje cinéfilo y en muchos casos sin ser tomada demasiado en serio, resulta emocionante y conmovedora. Un guión muy bien compuesto consigue elevar este filme a cotas muy altas, arropado también por interpretaciones creíbles, naturalistas y bien trazadas.

1977 es el año en el que transcurre la historia, donde un joven profesor universitario, Marcelo, huye a la ciudad de Recife para establecerse en una comunidad que ayuda a perseguidos y refugiados, ejerciendo en su nueva localidad un trabajo funcionarial. Marcelo huye de unos sicarios contratados por un empresario vendido al gobierno dictatorial que ven en él una amenaza a sus intereses económicos (el mundo universitario y sus investigaciones estaba pésimamente visto en el Brasil de los 70) y tiene que huir también del recuerdos de su esposa fallecida y de su hijo pequeño al que apenas puede verle. Un entorno inquietante, salvaje, sin leyes y lleno de odio en el que la tragedia política se alió con una policía corrupta y asesina al servicio del poder, empresarios dispuestos a todo, asesinos a sueldo que imponen su ley favorecidos por el clima de ocio y destrucción, desaparecidos, represaliados...un entorno que la película sabe captar de una manera magistral echando mano de diversas yuxtaposiciones entre esos temas y con la curiosa hibridación de géneros antes descrita (es muy significativo el homenaje que se hace a Tiburón de Spielberg, en realidad una metáfora y todo lo concerniente a la pierna humana hallada en la boca de un escualo al principio del filme, un símbolo que tiene su bizarro momento en la historia), además de una perfecta ambientación en la década de los 70. Siendo esta además una coproducción con diferentes países europeos (Francia, Alemania, Países Bajos) es inevitable cierto tono del viejo continente además de ciertos ropajes hollywoodienses. Una película muy sólida e inteligente que muestra en lo que se puede convertir la vida diaria de una persona viviendo en una dictadura y sin hacer apenas referencias políticas. Emocionante, sensible y conmovedora pero cruel y dura al mismo tiempo, El Agente Secreto triunfa en su propósito y avanza firmemente en su carrera a conseguir el Oscar a la mejor película internacional. Como dato curioso, esta es la última película del gran Udo Kier, fallecido en noviembre de 2025, quien interpreta a un viejo nazi refugiado en Brasil. Un filme que debe verse

lunes, febrero 23, 2026

NO HAY OTRA OPCIÓN (어쩔수가없다)

 



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La sombra de un filme tan redondo e internacionalmente exitoso como fue la surcoreana Parásitos (2019) se percibe en cierto modo en esta película compatriota de aquella, así como ciertas premisas de series televisivas de Corea del Sur como El Juego del Calamar: humor negro, planteamientos extremos, anti héroes, cierto tremendismo salido de madre. No obstante, esta película de uno de los mejores y más internacionales realizadores coreanos del momento, Chan-wook Park (Stoker, Decision to Leave), aunque interesante resulta irregular, larga y con elementos sobrantes y en ese sentido se encuentra a bastante distancia de Parásitos. Una vez más el cine occidental (y más concretamente el independiente norteamericano) parece ser la guía en este filme de hecho basado en una novela de Donald Westlake, The Ax, que Costa Gavras ya llevó a las pantallas en 2005 y cuyo principal atractivo sea tal vez la crítica encarnizada a la cultura del éxito y a las grandes corporaciones, algo que al película cumple con creces siempre desde una óptica ácida, grandguiñolesca y algo truculenta.

Un ejecutivo de la industria papelera de mediana edad (Byung-hun Lee), casado y con dos hijos menores y con una vida plácida en una lujosa vivienda unifamiliar es despedido de su empresa junto con otros muchos trabajadores y altos cargos. Con todos su modo de vida derrumbándose (aceptación de empleos precarios, la casa vendida, su mujer que no trabajaba en busca de empleo, renuncia a las clases de violonchelo de su hija superdotada) nuestro protagonista, Man-su, no se resigna a caer en la mediocridad y busca con desesperación un nuevo alto empleo en una solvente compañía, pero al darse cuenta que hay otros muchos candidatos cualificados para ese puesto (algunos compañeros de su antigua empresa) urde un bizarro plan para cargarse a todos ellos. Aquí entonces comienza una comedia negra en el más estricto sentido de la palabra con retorcidos planes criminales, algo de sangre, situaciones patéticamente divertidas, pinceladas de dramedia familiar y algún giro de guion interesante. Pese a todo, a la película le falta solidez, convicción y además resulta bastante larga y a veces reiterativa. No se puede reprochar anda a la soberbia dirección de un animal cinematográfico como Chan-wook Park ni a las muy solvnetes interpretaciones, en especial la de Byung-hun Lee como un ser patéticamente desquiciado con elementos de antiheroe tarantiniano o coeniano y del John Ripley de Highsmith. No resultará plato de todos los gustos, pero seguro que convencerá bastante a los seguidores de la ficción oriental más excéntrica y con mensaje.

domingo, febrero 15, 2026

CUMBRES BORRASCOSAS (WUTHERING HEIGHS)

 



*** y 1/2

Esta claro que acometer una nueva adaptación cinematográfica del clásico atemporal de Emily Brontë tiene que hacerse desde una nueva perspectiva si en realidad se quiere dejar impronta y esto es lo que ha hecho la actriz metida a directora y guionista Emmerald Fennell, una irlandesa que se nota que quiere reivindicarse como una directora a tener en cuenta. Esta nueva Cumbres Borrascosas es una visión actualizada en su estilo narrativo- que no en su ambientación histórica ni mucho menos en su espíritu- de una manera inteligente y muy esforzada: toda la desbordante pasión juvenil en la historia de amor entre Cathy y Heathcliff que la obra original (y sus múltiples adaptaciones en diferentes medios) dibujaba e intuía con refinado trazo victoriano aquí aparece de manera explícita y directa. Sin tratarse de una revisión erótica en el sentido estricto, aquí hay sexo a la vista, sensualidad, personajes llenos de tierra, sudor y a veces sangre y una lectura de la historia en definitiva visceral e impulsiva, como pretendió Emily Brontë en su época escandalizando a ciertos sectores - aunque ahora resulte una lectura totalmente inofensiva- y en esta ocasión mostrando la historia tal y como podría haberla imaginado una joven de 29 años en 2026 con las mismas pretensiones que la escritora. Una adaptación esta valiente y lograda que no será del agrado de todo el mundo por su estilo atemporal, anacrónico y sus a veces un tanto salidos de madre momentos -que rozan lo bizarro- además de por su ritmo narrativo lento y aveces un poco confuso, pero que resulta curiosa, extraña, original y deliciosa. Y sin perder ni en solo momento todo el encanto transtemporal del inmortal relato, aunque en alguna trama aparece eliminada o simplificada.

La pareja protagonista son dos actores en estado de gracia, por una parte la versátil y siempre segura Margot Robbie como Catherine Earnshaw, la joven obligada a un matrimonio no deseado pero cuyo corazó pertenece a otra persona, y el cada vez más omnipresente e igualmente camaleónico e imponente Jacob Elordi como Heathcliff, la fuerza de la naturaleza verdadero amor de Catherine que pone a esta en un auténtico dilema: ambos están sensacionales, siempre omnipresentes en pantalla- sobre todo Robbie- y adueñándose de unas imágenes siempre bellas y sorprendentes en este filme combinando paisajes naturales en Yorkshire con estancias interiores con decoración a veces imposible y asaz surrealista que recalcan el carácter féerico y de ensoñación de la historia, presentada entre lo fantástico y lo terrenal. La fotografía de Linus Sandgren es sensacional, entre lo gótico y lo prerrafaelita con una profusión de colores una tanto engolada que hace que todo en su conjunto pueda resultar extravagante y difícil de digerir pero que en realidad exige entrega del espectador a la historia para poder resultar brillante y efectivo. Más Ken Russell que Tim Burton, la factura visual y estilística del filme desde luego que no deja indiferente con secuencias con inundable pretensión poética desde un punto de vista a veces extremo. Por supuesto, aunque con algunas significativas ausencias, nos encontramos con el resto de entrañables personajes de la historia: Mr. Ernshaw, Edgar e Isabella Linton, Nelly...e intérpretes solventes como Shazad Latif, Martin Clunes, Hong Chau o Alison Oliver. Una puesta al día de una historia sin fecha de caducidad que resulta inteligente, atrevida y con encanto.

lunes, febrero 09, 2026

TRES ADIOSES

 


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Es una garantía que para su nueva película Isabel Coixet parta de una novela, pues los precedentes ha sido excelentes. Y es un hecho que al menos hasta día de hoy la realizadora catalana jamás haya hecho una mala película, aunque en su filmografía hayan desde grandísimas películas hasta obras bastante aceptables sin más. Los Tres Adioses, basada en dos relatos del libro autobiográfico de la italiana Michele Murgia, tal vez se encuentra en un término medio de su excelente filmografía: lleva el indudable sello Coixet de delicadeza, visión esperanzadora y halo poético cotidiano dentro del melodrama, pero no llega a despegar realmente en su historia a cotas de emotividad exigibles por su delicada temática. De nuevo aparece el tema de los últimos días de una persona joven enferma terminal, como fue aquella memorable Mi vida sin mi, con un tono similar pero con diferencias notables: si allí se apostaba por la expresión de sentimiento de ausencia en el futuro y como esta afectará a los que rodean a la protagonista, aquí se muestra principalmente la propia vivencia personal introspectiva ante lo que parece inevitable, pero eso si, vista con cierta positividad, empatía y también ternura. Roma, casi un personaje más como en muchos filmes de Coixet y excelsamente retratado, es el escenario de esta coproducción hispanoitaliana rodada en la lengua de Dante, idioma desconocido para la directora pero que no ha supuesto ningún hándicap a al hora de narrar el filme y dirigir a un interesante elenco actoral que como en todas sus películas Isabel Coixet sabe sacar todo su partido.

Alba Rohrwarcher es Marta, un profesora de educación física cuya relación de pareja termina inesperadamente para ella poniéndole en una tesitura incómoda que ella trata de superar como puede. Pero un posterior diagnóstico médico de cáncer será lo que lógicamente dará un vuelco mayor a su existencia, teniendo la joven que lidiar con extraños días en los que verá la necesidad de expresar sentimientos y anhelos y de modelar de otra manera la relación con los que la rodean. Conformada por viñetas y situaciones más que por una historia lineal, Tres Adioses tal vez por ese motivo no convenza del todo en su narrativa y de la impresión de estar contando una historia algo incompleta, pero el poderío de Coixet como contadora de historias se termina imponiendo, incluyendo detalles tragicómicos, hiperrealistas e incluso fantásticos. Alba Rohrwarcher esta estupenda y muy bien secundada por Elio Germano como su ex pareja, clave para comprender la situación global de su protagonista, además de otros intérpretes dentro de un reparto internacional como Sarita Choudury o Francesco Carril. Puede que Coixet un haya estado tan brillante como otras veces, pero sigue siendo una excelente directora y narradora.

lunes, febrero 02, 2026

LA CHICA ZURDA (LEFT HANDED GIRL)

 



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Un feliz encuentro entre el cine taiwanés con la industria americana en un filme rodado en la isla con parte de financiación estadounidense contando una historia universalista y cotidiana que termina resultando una delicia en su costumbrismo realista urbano visto desde la perspectiva infantil. La Chica Zurda es en si una película que demostrando de paso el buen momento en el que se encuentra el cine asiático sabe emocionar, hacer reflexionar y lograr empatizar con sus protagonistas sea cual sea el contrexto cultural del público (dicho sea de paso, Taiwan como demuestra este film esta cada vez más occidentalizado) con una especie de fábula en donde pasan más cosas que las que en un principio parece y que tomando como referencia las relaciones intergeneracionales ilustra los muchos problemas que tiene el transcurso de la vida - centrándose en las mujeres de distintas edades protagonistas- y como la influencia que un entorno cultural cambiante como es del Taiwan, entre la tradición y la modernidad, puede influir decisivamente en eso. Dirige con enorme soltura la americanotaiwanesa Shing-Ching Tsou, productora independiente que con este filma su segundo largometraje, el primero rodado en su país de origen. Coproduce su socio habitual el oscarizado director Sean Baker (Anora) con quien se ha responsabilizado de geniales filmes de este y la verdad es que se nota la impronta del cine Indy americano en general y de los realistas filmes de Baker en particular, incluyendo el hecho de estar rodada con muchas escenas por iphone y de manera rápida y dinámica.

La película se centra en una niña de 5 años a la que hace referencia el título: I-Jing (Nina Ye) una pequeña que llega a Taipei procedente de un entorno rural junto con su madre Shu-Fen (Janel Tsai) y su hermana de 20 años I-Ann (Ma Shih-yuan). La matriarca, cuyos padres viven ya en la capital, pretende ganar un dinero con un puesto de fideos en el mercado nocturno de Taipei mientras que la hija mayor comienza a trabajar en un -muy característico en Taiwan- puesto de nueces de betel en el mismo mercado. I-Jing deambula cada noche por allí, curioseando los puestos y entablando amistad con el locuaz vendedor de productos milagrosos (Brando Huang) mientras que su madre se esfuerza sobremanera en su cometido y a su hermana no parecen irle muy bien las cosas con su trabajo y su jefe y además no para de reprochar a su madre las decisiones y errores que han llevado a la familia monoparental a una situación extrema. La niña, zurda, cree que como le ha dicho su tradicional abuelo, su mano izquierda es la mano del diablo, ya su inocente modo parece sentirse culpable de todo el mal y las situaciones familiares desagradables que le rodean. La mirada infantil de su encantadora protagonista (hace un papelón la niña) resulta conmovedora y sugerente en un entorno urbano y complejo que ella ayuda a clarificar.

Un muy buen maridaje del costumbrismo oriental con el cine independiente americano y desde una perspectiva urbana y contemporánea. Las imágenes rezuman autenticidad y se nota una enorme laboriosidad en planteamiento de escenarios y diálogos en donde además el doblaje en castellano hace un formidable trabajo de adaptación. No ha sido finalmente nominada al Oscar de mejor película internacional; una pena pero en realidad se lo merecía.