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Ha sido la sensación en cuanto a últimos estrenos y la sorpresa en la taquilla de medio mundo. Esta pequeña producción independiente de terror que comienza psicológico y sobrenatural y deviene en típica película de sustos aunque con bastante más fundamento que las últimas producciones de este tipo esta dirigida por Curry Barker, un jovencísimo director (26 años) que debuta como director de largometrajes en celuloide tras haberse estrenado en youtube con Milk & Serial otro trabajo de terror más o menos juvenil- como la película que nos ocupa- cuya existencia es ya significativa de por donde andan las preferencias creativas y de formato de los nuevos creadores audiovisuales; el muchacho demuestra cualidades pero el peligro de encasillamiento en géneros y temáticas esta ahí. De esta Obsession se han hecho muchas alabanzas y quizás de una manera una tanto exagerada ya que el filme, bien rodado y con unas interpretaciones alucinantemente buenas de su joven pareja protagonista, se muestra irregular, más propenso a la sangre y al efectismo barato que a una trama psicológica inteligente- y mira que la premisa era interesante-, a veces ridículamente histriónica -tendencia demasiado frecuente en el terror actual- y poco estimulante para un público que quiera algo más de un filme de terror, incluidos seguidores acérrimos de este género. La trama, eso si, se sigue con sumo interés y el suspense se maneja con bastante maestría sobrando eso si bastantes tópicos del horror visual. Su mensaje de “cuidado con lo que deseas” esta bastante trillado, pero su curiosa advertencia del peligro de la obsesión en las relaciones (tóxicas) y la metáfora un tanto desquiciada que hace en el argumento de esta película es con mucho su aportación más original
Un veinteañero reservado pero honesto y decidido, Bear (Michael Johnston) adquiere una rama de sauce mágica que al romperla puede formular un deseo, y su deseo es que su amiga y compañera de trabajo Nikki (Inde Navarrete) se enamore perdidamente de el. Su deseo se concede pero Nikki se convierte en un ser obsesivo, psicopático y violento que convierte la vida de Bear en un infierno. Hay demesiada sangre y gore innecesario en un filme que aunque con tono bizarro y semicaricaturesco en su vertiente de comedia (que la tiene y es de lo mejor del filme) consigue su propósito en cuanto establecer un mensaje sobre las relaciones. Sus momentos finales son de los más flojo del filme y al final lo que se prometía muy original termina cayendo en lo tópico. Dicen que se puede convertir en película de culto, pero tal vez se exagera bastante.








