sábado, febrero 28, 2026

EL AGENTE SECRETO (O AGENTE SECRETO)

 


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El cine latinoamericano nos ha ofrecido a lo largo de la historia magistrales filmes, muchos de ellos identificados con el realismo más curdo y/o, la historia inmediata de los países del subcontinente y en estas coordenadas se mueve esta magistral película, un drama histórico brasileño que partiendo de la denuncia traza una crónica psicológica de la incertidumbre y del miedo del amenazado que resulta un tour de force emocional de primer orden en una relato muy bien contado. La larga dictadura militar que vivió el país carioca entre 1964 y 1985 influyó decisivamente en la consciencia colectiva brasileña y eso es básicamente lo que nos cuenta el director y guionista Kleber Mendoça Filho, quien resultó galardonado en Cannes 2025 como mejor director mientras que el intérprete Wagner Moura consiguió el galardón a mejor actor, ambos muy merecidos: una historia que tocando diferentes géneros (westerm comedia, thriller, fantasía serie B), con una finalidad principalmente de homenaje cinéfilo y en muchos casos sin ser tomada demasiado en serio, resulta emocionante y conmovedora. Un guión muy bien compuesto consigue elevar este filme a cotas muy altas, arropado también por interpretaciones creíbles, naturalistas y bien trazadas.

1977 es el año en el que transcurre la historia, donde un joven profesor universitario, Marcelo, huye a la ciudad de Recife para establecerse en una comunidad que ayuda a perseguidos y refugiados, ejerciendo en su nueva localidad un trabajo funcionarial. Marcelo huye de unos sicarios contratados por un empresario vendido al gobierno dictatorial que ven en él una amenaza a sus intereses económicos (el mundo universitario y sus investigaciones estaba pésimamente visto en el Brasil de los 70) y tiene que huir también del recuerdos de su esposa fallecida y de su hijo pequeño al que apenas puede verle. Un entorno inquietante, salvaje, sin leyes y lleno de odio en el que la tragedia política se alió con una policía corrupta y asesina al servicio del poder, empresarios dispuestos a todo, asesinos a sueldo que imponen su ley favorecidos por el clima de ocio y destrucción, desaparecidos, represaliados...un entorno que la película sabe captar de una manera magistral echando mano de diversas yuxtaposiciones entre esos temas y con la curiosa hibridación de géneros antes descrita (es muy significativo el homenaje que se hace a Tiburón de Spielberg, en realidad una metáfora y todo lo concerniente a la pierna humana hallada en la boca de un escualo al principio del filme, un símbolo que tiene su bizarro momento en la historia), además de una perfecta ambientación en la década de los 70. Siendo esta además una coproducción con diferentes países europeos (Francia, Alemania, Países Bajos) es inevitable cierto tono del viejo continente además de ciertos ropajes hollywoodienses. Una película muy sólida e inteligente que muestra en lo que se puede convertir la vida diaria de una persona viviendo en una dictadura y sin hacer apenas referencias políticas. Emocionante, sensible y conmovedora pero cruel y dura al mismo tiempo, El Agente Secreto triunfa en su propósito y avanza firmemente en su carrera a conseguir el Oscar a la mejor película internacional. Como dato curioso, esta es la última película del gran Udo Kier, fallecido en noviembre de 2025, quien interpreta a un viejo nazi refugiado en Brasil. Un filme que debe verse

lunes, febrero 23, 2026

NO HAY OTRA OPCIÓN (어쩔수가없다)

 



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La sombra de un filme tan redondo e internacionalmente exitoso como fue la surcoreana Parásitos (2019) se percibe en cierto modo en esta película compatriota de aquella, así como ciertas premisas de series televisivas de Corea del Sur como El Juego del Calamar: humor negro, planteamientos extremos, anti héroes, cierto tremendismo salido de madre. No obstante, esta película de uno de los mejores y más internacionales realizadores coreanos del momento, Chan-wook Park (Stoker, Decision to Leave), aunque interesante resulta irregular, larga y con elementos sobrantes y en ese sentido se encuentra a bastante distancia de Parásitos. Una vez más el cine occidental (y más concretamente el independiente norteamericano) parece ser la guía en este filme de hecho basado en una novela de Donald Westlake, The Ax, que Costa Gavras ya llevó a las pantallas en 2005 y cuyo principal atractivo sea tal vez la crítica encarnizada a la cultura del éxito y a las grandes corporaciones, algo que al película cumple con creces siempre desde una óptica ácida, grandguiñolesca y algo truculenta.

Un ejecutivo de la industria papelera de mediana edad (Byung-hun Lee), casado y con dos hijos menores y con una vida plácida en una lujosa vivienda unifamiliar es despedido de su empresa junto con otros muchos trabajadores y altos cargos. Con todos su modo de vida derrumbándose (aceptación de empleos precarios, la casa vendida, su mujer que no trabajaba en busca de empleo, renuncia a las clases de violonchelo de su hija superdotada) nuestro protagonista, Man-su, no se resigna a caer en la mediocridad y busca con desesperación un nuevo alto empleo en una solvente compañía, pero al darse cuenta que hay otros muchos candidatos cualificados para ese puesto (algunos compañeros de su antigua empresa) urde un bizarro plan para cargarse a todos ellos. Aquí entonces comienza una comedia negra en el más estricto sentido de la palabra con retorcidos planes criminales, algo de sangre, situaciones patéticamente divertidas, pinceladas de dramedia familiar y algún giro de guion interesante. Pese a todo, a la película le falta solidez, convicción y además resulta bastante larga y a veces reiterativa. No se puede reprochar anda a la soberbia dirección de un animal cinematográfico como Chan-wook Park ni a las muy solvnetes interpretaciones, en especial la de Byung-hun Lee como un ser patéticamente desquiciado con elementos de antiheroe tarantiniano o coeniano y del John Ripley de Highsmith. No resultará plato de todos los gustos, pero seguro que convencerá bastante a los seguidores de la ficción oriental más excéntrica y con mensaje.

domingo, febrero 15, 2026

CUMBRES BORRASCOSAS (WUTHERING HEIGHS)

 



*** y 1/2

Esta claro que acometer una nueva adaptación cinematográfica del clásico atemporal de Emily Brontë tiene que hacerse desde una nueva perspectiva si en realidad se quiere dejar impronta y esto es lo que ha hecho la actriz metida a directora y guionista Emmerald Fennell, una irlandesa que se nota que quiere reivindicarse como una directora a tener en cuenta. Esta nueva Cumbres Borrascosas es una visión actualizada en su estilo narrativo- que no en su ambientación histórica ni mucho menos en su espíritu- de una manera inteligente y muy esforzada: toda la desbordante pasión juvenil en la historia de amor entre Cathy y Heathcliff que la obra original (y sus múltiples adaptaciones en diferentes medios) dibujaba e intuía con refinado trazo victoriano aquí aparece de manera explícita y directa. Sin tratarse de una revisión erótica en el sentido estricto, aquí hay sexo a la vista, sensualidad, personajes llenos de tierra, sudor y a veces sangre y una lectura de la historia en definitiva visceral e impulsiva, como pretendió Emily Brontë en su época escandalizando a ciertos sectores - aunque ahora resulte una lectura totalmente inofensiva- y en esta ocasión mostrando la historia tal y como podría haberla imaginado una joven de 29 años en 2026 con las mismas pretensiones que la escritora. Una adaptación esta valiente y lograda que no será del agrado de todo el mundo por su estilo atemporal, anacrónico y sus a veces un tanto salidos de madre momentos -que rozan lo bizarro- además de por su ritmo narrativo lento y aveces un poco confuso, pero que resulta curiosa, extraña, original y deliciosa. Y sin perder ni en solo momento todo el encanto transtemporal del inmortal relato, aunque en alguna trama aparece eliminada o simplificada.

La pareja protagonista son dos actores en estado de gracia, por una parte la versátil y siempre segura Margot Robbie como Catherine Earnshaw, la joven obligada a un matrimonio no deseado pero cuyo corazó pertenece a otra persona, y el cada vez más omnipresente e igualmente camaleónico e imponente Jacob Elordi como Heathcliff, la fuerza de la naturaleza verdadero amor de Catherine que pone a esta en un auténtico dilema: ambos están sensacionales, siempre omnipresentes en pantalla- sobre todo Robbie- y adueñándose de unas imágenes siempre bellas y sorprendentes en este filme combinando paisajes naturales en Yorkshire con estancias interiores con decoración a veces imposible y asaz surrealista que recalcan el carácter féerico y de ensoñación de la historia, presentada entre lo fantástico y lo terrenal. La fotografía de Linus Sandgren es sensacional, entre lo gótico y lo prerrafaelita con una profusión de colores una tanto engolada que hace que todo en su conjunto pueda resultar extravagante y difícil de digerir pero que en realidad exige entrega del espectador a la historia para poder resultar brillante y efectivo. Más Ken Russell que Tim Burton, la factura visual y estilística del filme desde luego que no deja indiferente con secuencias con inundable pretensión poética desde un punto de vista a veces extremo. Por supuesto, aunque con algunas significativas ausencias, nos encontramos con el resto de entrañables personajes de la historia: Mr. Ernshaw, Edgar e Isabella Linton, Nelly...e intérpretes solventes como Shazad Latif, Martin Clunes, Hong Chau o Alison Oliver. Una puesta al día de una historia sin fecha de caducidad que resulta inteligente, atrevida y con encanto.

lunes, febrero 09, 2026

TRES ADIOSES

 


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Es una garantía que para su nueva película Isabel Coixet parta de una novela, pues los precedentes ha sido excelentes. Y es un hecho que al menos hasta día de hoy la realizadora catalana jamás haya hecho una mala película, aunque en su filmografía hayan desde grandísimas películas hasta obras bastante aceptables sin más. Los Tres Adioses, basada en dos relatos del libro autobiográfico de la italiana Michele Murgia, tal vez se encuentra en un término medio de su excelente filmografía: lleva el indudable sello Coixet de delicadeza, visión esperanzadora y halo poético cotidiano dentro del melodrama, pero no llega a despegar realmente en su historia a cotas de emotividad exigibles por su delicada temática. De nuevo aparece el tema de los últimos días de una persona joven enferma terminal, como fue aquella memorable Mi vida sin mi, con un tono similar pero con diferencias notables: si allí se apostaba por la expresión de sentimiento de ausencia en el futuro y como esta afectará a los que rodean a la protagonista, aquí se muestra principalmente la propia vivencia personal introspectiva ante lo que parece inevitable, pero eso si, vista con cierta positividad, empatía y también ternura. Roma, casi un personaje más como en muchos filmes de Coixet y excelsamente retratado, es el escenario de esta coproducción hispanoitaliana rodada en la lengua de Dante, idioma desconocido para la directora pero que no ha supuesto ningún hándicap a al hora de narrar el filme y dirigir a un interesante elenco actoral que como en todas sus películas Isabel Coixet sabe sacar todo su partido.

Alba Rohrwarcher es Marta, un profesora de educación física cuya relación de pareja termina inesperadamente para ella poniéndole en una tesitura incómoda que ella trata de superar como puede. Pero un posterior diagnóstico médico de cáncer será lo que lógicamente dará un vuelco mayor a su existencia, teniendo la joven que lidiar con extraños días en los que verá la necesidad de expresar sentimientos y anhelos y de modelar de otra manera la relación con los que la rodean. Conformada por viñetas y situaciones más que por una historia lineal, Tres Adioses tal vez por ese motivo no convenza del todo en su narrativa y de la impresión de estar contando una historia algo incompleta, pero el poderío de Coixet como contadora de historias se termina imponiendo, incluyendo detalles tragicómicos, hiperrealistas e incluso fantásticos. Alba Rohrwarcher esta estupenda y muy bien secundada por Elio Germano como su ex pareja, clave para comprender la situación global de su protagonista, además de otros intérpretes dentro de un reparto internacional como Sarita Choudury o Francesco Carril. Puede que Coixet un haya estado tan brillante como otras veces, pero sigue siendo una excelente directora y narradora.

lunes, febrero 02, 2026

LA CHICA ZURDA (LEFT HANDED GIRL)

 



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Un feliz encuentro entre el cine taiwanés con la industria americana en un filme rodado en la isla con parte de financiación estadounidense contando una historia universalista y cotidiana que termina resultando una delicia en su costumbrismo realista urbano visto desde la perspectiva infantil. La Chica Zurda es en si una película que demostrando de paso el buen momento en el que se encuentra el cine asiático sabe emocionar, hacer reflexionar y lograr empatizar con sus protagonistas sea cual sea el contrexto cultural del público (dicho sea de paso, Taiwan como demuestra este film esta cada vez más occidentalizado) con una especie de fábula en donde pasan más cosas que las que en un principio parece y que tomando como referencia las relaciones intergeneracionales ilustra los muchos problemas que tiene el transcurso de la vida - centrándose en las mujeres de distintas edades protagonistas- y como la influencia que un entorno cultural cambiante como es del Taiwan, entre la tradición y la modernidad, puede influir decisivamente en eso. Dirige con enorme soltura la americanotaiwanesa Shing-Ching Tsou, productora independiente que con este filma su segundo largometraje, el primero rodado en su país de origen. Coproduce su socio habitual el oscarizado director Sean Baker (Anora) con quien se ha responsabilizado de geniales filmes de este y la verdad es que se nota la impronta del cine Indy americano en general y de los realistas filmes de Baker en particular, incluyendo el hecho de estar rodada con muchas escenas por iphone y de manera rápida y dinámica.

La película se centra en una niña de 5 años a la que hace referencia el título: I-Jing (Nina Ye) una pequeña que llega a Taipei procedente de un entorno rural junto con su madre Shu-Fen (Janel Tsai) y su hermana de 20 años I-Ann (Ma Shih-yuan). La matriarca, cuyos padres viven ya en la capital, pretende ganar un dinero con un puesto de fideos en el mercado nocturno de Taipei mientras que la hija mayor comienza a trabajar en un -muy característico en Taiwan- puesto de nueces de betel en el mismo mercado. I-Jing deambula cada noche por allí, curioseando los puestos y entablando amistad con el locuaz vendedor de productos milagrosos (Brando Huang) mientras que su madre se esfuerza sobremanera en su cometido y a su hermana no parecen irle muy bien las cosas con su trabajo y su jefe y además no para de reprochar a su madre las decisiones y errores que han llevado a la familia monoparental a una situación extrema. La niña, zurda, cree que como le ha dicho su tradicional abuelo, su mano izquierda es la mano del diablo, ya su inocente modo parece sentirse culpable de todo el mal y las situaciones familiares desagradables que le rodean. La mirada infantil de su encantadora protagonista (hace un papelón la niña) resulta conmovedora y sugerente en un entorno urbano y complejo que ella ayuda a clarificar.

Un muy buen maridaje del costumbrismo oriental con el cine independiente americano y desde una perspectiva urbana y contemporánea. Las imágenes rezuman autenticidad y se nota una enorme laboriosidad en planteamiento de escenarios y diálogos en donde además el doblaje en castellano hace un formidable trabajo de adaptación. No ha sido finalmente nominada al Oscar de mejor película internacional; una pena pero en realidad se lo merecía.


lunes, enero 26, 2026

HAMNET

 


*** y 1/2

Elucubrar sobre la vida de personajes históricos en cuya biografía hay enormes lagunas o datos desconocidos es un bonito ejercicio de fabulación que ha dado interesantes momentos a la historia de la ficción. William Shakespeare, de cuya vida no se conoce mucho, ya ha tenido varias aproximaciones de ese tipo en cine y televisión y en esta ocasión una parte de su existencia, la relacionada con su esposa Agnes (o Anne, según que fuentes) Hathaway - la verdadera protagonista de este filme- se nos narra en Hamnet, una película de época sobria y elegante al mismo tiempo que apuesta por una puesta en escena y narrativa minimalistas para contar la posible génesis de la inmortal Hamlet, relacionada en esta historia con el drama de la vida familiar del bardo de Strafford: el origen de uno de los mayores relatos trágicos de la historia en una tragedia personal de los Shakespeare como fue la muerte en la infancia de su hijo Hamnet (de cuya variante de nombre precisamente tomó el autor el nombre del príncipe de Dinamarca). A partir de la novela de Maggie O´Farell , la norteamericana Chloé Zhao -coguionista también junto a la autora del libro- ha realizado un trabajo bonito y esforzado pero por su gelitud y parquedad también carente de emoción y tal vez verdadera intensidad.

Agnes, interpretada por una maravillosa y entregada Jessie Buckley, se presenta aquí como una mujer rural pero inteligente y perspicaz que en el momento de conocer a William es algo así como una joven del bosque, una hechicera experta en remedios naturales hija de una madre que desapareció- y que también tenía reputación de bruja- criada por su padre y su madrastra para evitar su pasional comportamiento que apenas logra reprimir. El joven Shakespeare (un también muy entonado Paul Mescal), un aspirante a poeta y dramaturgo pasa de preceptor de latín de los hermanos de Agnes a esposo de la mujer, formando una familia con dos hijas y un hijo que trata de vivir feliz en su casa de campo pese a las ausencias del padre, ya instalado en Londres para llevar a cabo su carrera de actor y autor. El punto de inflexión de la historia llega con la muerte del pequeño Hamnet (Jacobi Jupe) y como esta afecta a sus padres: culpa, desarraigo, ausencia. Ambos progenitores lo viven de manera diferente y condicionada por el nuevo rol exitoso adquirido de William que por otra parte entra en conflicto con sus responsabilidades como padre y en su relación con una esposa muy diferente a él.

La naturaleza, el bosque, la tierra y su atmósfera cobran un especial protagonismo en esta película con bellas imágenes y un componente antropológico muy curioso siempre centrado en el personaje vitalista de Agnes, una mujer que termina cambiando su personalidad y su percepción de la vida por la tragedia y por el amor a su marido y su complicada relación con el. Las escenas finales ambientadas en el mítico Teatro Globe en donde asistimos a la recreación de una de las primeras representaciones de Hamlet (algunos fragmentos) es el momento catárquico de la historia, tal vez con alguna ausencia de emotividad dentro de su eso si bien llevado simbolismo, pero muy efectivo en su intención de mostrar también una representación de teatro isabelino, destacando la interpretación de Noah Jupe (hermano de Jacobi) como el actor que encarna al inmortal protagonista de la obra. Chloé Zhao, directora que fue de la aclamada Nomadland (2020) ha vuelto a graabr una interesante muesca en su filmografía aunque no alcance a aquella película. Con todo, Hamnet resulta un filme más que interesante.

domingo, enero 18, 2026

TURNO DE GUARDIA (HELDIN)

 



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Hay muchas maneras de hacer cine denuncia y un día en la vida laboral de una enfermera en un hospital, contado a manera de ficción, puede ser una vía muy sugerente y expresiva de denunciar la precariedad laboral del sector sanitario en Europa y la falta de efectivos de salud en la que se encuentran nuestras sociedades occidentales, un fenómeno que año tras año parece acrecentarse. Esta producción Suiza en lengua alemana ofrece una crónica extrapolable para otros países y resulta mucho más que eficaz en su propósito de mostrar los problemas y avatares (y también algún logro) de una buena y eficiente enfermera superada en un turno en donde ella sola -junto con una muchacha en prácticas- ha de atender a una enorme cantidad de pacientes con varias circunstancias y gravedades en un hospital suizo. Enmarcada la acción en un día y siempre en el hospital sin que exista la estructura convencional de una historia, la película es enormemente realista y creíble (médicos, enfermeras y pacientes perfectamente creíbles y situaciones médicas totalmente veristas) y cada situación y circunstancia de su protagonista, Floria, va trazando una viñeta que cada una de ellas resulta una muestra ilustrativa de la situación de colapso que la enfermera, una mujer de treintaitantos, va sintiendo progresivamente. Leonie Benesch, a la que ya vimos en Sala de Profesores realiza una interpretación magistral y convincente que hace que sintamos la angustia de su personaje.

La directora y guionista Petra Biondina Volpe realiza un trabajo muy meritorio tanto en dirección de actores como en una cuidada escenografía casi de documental, quedando muy palpable que el proceso de asesoramiento y documentación sobre la realidad sanitaria en esta película ha sido meritorio. Esta cinta gustará mucho a los profesionales del sector sanitario y hará que pensar al público en general sobre la situación de la carga de trabajo en médicos y enfermeras. Película directa, cruda e inmediata, Turno de Guardia es honesta como ella sola y solo por eso resulta una obra muy estimable.

viernes, enero 16, 2026

SONG SUNG BLUE: CANCIÓN PARA DOS (SONG SUNG BLUE)

 


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Ni es un musical, ni es un rutinario melodrama basado en una historia real, ni tampoco es una película homenaje a Neil Diamond., Sung Song Blue es una película que tomando como punto de partida la más que interesante biografía de una pareja de anónimos músicos norteamericanos- una intrahistoria en toda regla- ofrece un peliculón en donde vemos el otro lado del sueño americano contado por sus protagonistas, en una historia de éxitos, fracasos, golpes del destino, amor, humor, ternura y sobre todo mucha música, básicamente la de Neil Diamond, aquel cantautor crooner-pop estadounidense que llenó de himnos easy listening los 70 y al que desde finales de los 80 hasta mediados de los 2000 homenajeo interpretando sus temas la pareja de aristas de Wisconsin formada por Mike “Lightning” y Claire ”Thunder” Sardina, nuestros dos protagonistas. La historia de los Sardina ya fue objeto de un documental del mimo título en 2008 dirigido por Greg Kohns y en este paso a la ficción el realizador Craig Brewer ha logrado una película muy degustable, honesta, poco efectista y muy amable pese al tono amargo de muchos de sus momentos y sobre todo para públicos amplio y variopinto. Contar con dos actores tan versátiles y además con excelentes habilidades canoras como Hugh Jackman y Kate Hudson ha sido un acierto hasta tal punto que puede decirse que la película llega sus cotas de excelencia gracias a ellos y su soberbio trabajo.

El filme recorre varios años en la vida de Mike Sardina, un musico antiguo veterano de Vietnam metido de lleno en el circuito de imitadores de grandes estrellas de la música -muy habitual en EEUU en ferias, festivales y eventos de provincias varios- que decide dar un impulso su carrera y tratar de revertir su delicada situación económica pasando de imitar a otros artistas a cantar el repertorio de Neil Diamond por consejo de Claire, una imitadora de Patsy Cline a la quien conoce a finales de los 80 y con quien termina casándose. Mike y Claire se convierten en Lightning yThunder, líderes de una banda que homenajea al vocalista neoyorquino con Mike vistiéndose como e interpretando (que no imitando) a Diamond y que durante los 90 obtiene gran éxito en el área de Wisconsn e Illinois con sus giras y actuaciones. Mike y Claire, divorciados ambos y padres respectivamente de una hija y un hijo y una hija no solo han establecido una a pequeña escala exitosa carrera artística sino que consiguen formar una muy bien avenida familia reconstituida y todo parece irles de perlas, pero los sinsabores a las desgracias no tardarán en llegar: es el sino de las clases modestas en EEUU, al final uno se encuentra en el punto de partida (o incluso más abajo) en el momento más inesperado. Muy bien ambientada en los últimos años del siglo XX y primeros el XXI y plasmando y respetando fielmente tanto el mundo Blue Collar y rural USA como el curioso universo de los modestos cantantes y bandas tributo - y la cultura karaoke de los 90- Song Sung Blue funciona muy bien como retrato histórico-sociológico de una época y un lugar sin olvidar su condición por encima de todo de melodrama realista con tintes musicales. Una pasada como cantan sus dos protagonistas y comos meten en sus personajes especialmente Hugh Jackman como un hombre que amaba la música y la persona de Neil Diamond y se metía literalmente en la piel del cantante en sus actuaciones, algo que también hace Jackman y te deja totalmente embelesado. Kate Hudson, por su parte, también está más que espléndida como un mujer marcada por diferentes dramas y que al igual que su marida lucha por todo y contra todos con tal de conseguir sus sueños y superarse.

La película atesora una buena ristra de secundarios que cumplen con más que creces, entre ellos Michael Imperioli, Fisher Stevens, Jim Belushi y las jóvenes Ella Anderson y King Princess. Suenan por supuesto los grandes clásicos de Neil Diamond- en la voz de Jackman o en su propia voz- temas muchos inmortales y que estructuran y prácticamente narran el filme. Película cien por cien recomendable.

martes, enero 13, 2026

RENTAL FAMILY: FAMILIA DE ALQILER (RENTAL FAMILY)

 


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Adoptando apariencia y ropajes de cine occidental (más concretamente hollywoodense), este filme japonés (en realidad coproducción estadounidense-nipona) consigue ser un trabajo serio, solvente y con bastantes argumentos cinematográficos, además de muy atractivo para el espectador medio. Un drama-comedia que yace argumental y contextalmente en la difícil relación cultural entre oriente y occidente, más por aspectos psicológicos, comportementales y de valores que de costumbres y que se zambulle de lleno en su historia concreta en el mundo de las relaciones familiares, por una parte, y en el juego entre la verdad y la mentira, entre lo real y el simulacro todo desde la perspectiva del mundo de la interpretación. Pudiera parecer que la directora y guionista Hikari peque de demasiado ambiciosa, pero decididamente logra convocar todos estos elementos de manera magnífica y para ello ha contado con la inestimable ayuda de ese gran actor a veces infravalorado que es Brendan Fraser, quien hace su mejor trabajo desde la oscarizada ballena. Philip, su personaje, un actor norteamericano residente desde tiempo atrás en Japón, es una persona perdida en un país y una cultura que no ha llegado a comprender después de siete años y que además arrastra un fracaso personal (principalmente por falta de trabajo) que encuentra una inesperada redención y un nuevo sentido a su vida de la amnera más estrambótica e inesperada. Un mundo escasamente conocido para la sociedad occidental, el de las empresas japonesas de familias de alquiler, aparece ante nosotros ofreciendo momentos de metaficción con su discurso sobre el binomio realidad/ficción realmente impagables que constituyen uno de los fuertes de esta cinta.

En la historia, Philip accede reluctantemente y con reservas a trabahjar en una empresa de Rental Family en donde uno de sus cometidos (el principal) será fingir ser el desaparecido padre norteamericano de un niña mestiza japonesa, Mia (Shanon Mahina Gorman) para que su madre, Hitomi (Shino Shinozaki) consiga que sea aceptada en una prestigiosa escuela privada; aunque lo que Philip no imagina es que pronto se sentirá el verdadero padre de la niña al sentirse aceptado y querido por ella. Al mismo tiempo, el actor americano deberá interpretar a un periodista que entrevista a un veterano actor retirado con demencia senil, Kikuo (Akira Emoto), con quien llega a establecer una relación paternofilial. Una desencantada actriz trabajadora de la empresa, Aiko (Mari Yamamoto) y el dueño de la compañía, Shinji (Takehiro Hira), son los otro dos vértices de la nueva odisea del protagonista, marcando aspectos negativos y ambiguos en el relato. Hay una gran variedad de sensaciones en la película y una excelente mezcla de elementos dramáticos con cómicos, siempre con un mensaje de superación y de esperanza con solidez y que va más allá de una Feel Good movie impostada. Un filme bonito y honesto que merece más que la pena verlo,