jueves, agosto 20, 2026

VIVIR LA TIERRA (SHENG XI ZHI DI)

 


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Muy interesante esta muestra de cine histórico-social chino que pone su foco en la empobrecida China rural última década del siglo XX con una historia ambientada en 1991 en donde la modernización en la tecnología y los modos de cultivo pese a lo relativamente revolucionaria que pudo ser no trajo cambios sociales de calado en una China profunda alejada de la vida urbana y los grandes centros económicos, y todo ello bajo la mirada infantil, un recurso narrativo en el mundo del cine que suele ser bastante grato y fascinante y así ha sido en este caso, aunque el resultado en el conjunto del filme haya sido discreto pero convincente.

El pequeño Chuang (Shang Wang), de 10 años de edad, vive con sus tíos, primos, abuelos y bisabuela en una aldea ya que sus padres trabajan en la ciudad. La vida familiar es dura con trabajo constante y no pocos sobresaltos (muertes, introducción de maquinaria agrícola e una población acostumbrada a la labranza artesanal , conflictos facsimilares), todo ello influyendo enormemente en el niño y en su proceso de maduración en una China cambiante. Película de evidente tono antropológico que su director, Huo Meng, subraya todo lo que puede consiguiendo curiosos y vistosos frescos que pueden resultar fascinantes para el espectador occidental y todo aquel que no conozca la vida rural china en el siglo XX. Sin una historia distinguible, la película se conforma de diferentes viñetas superpuestas que en su globalidad dicen bastante. Con un Realismo y naturalismo muy marcado e interpretaciones realistas - la cinta casi parece un documental- Vivir la Tierra se postula como una película interesante y muy grata de ver que pone de manifiesto que el cine del lejano oriente siempre es capaz de crear geniales peliculas desde cualquier prisma.

martes, agosto 18, 2026

SPIDER-MAN: BRAND NEW DAY

 


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No se descubre nada al decir que Marvel Studios consigue siempre vender bien sus productos y esta nueva entrega de Spider Man no ha sido ninguna excepción en cuanto a taquilla. La filial cinematográfica de la célebre editorial norteamericana de cómics ha conseguido un número de seguidores solo de sus filmes enorme al unir a los fans de toda la vida de los superhéroes Marvel a un nuevo público mas joven que ha descubierto a estos personajes principalmente a través de estas peliculas. Spider- Man, el héroe estrella de la compañía, fue curiosamente de los últimos en sumarse al carro de la productora precisamente por temas de derechos cinematográficos - ya tuvo cinco películas desde comienzos de los 2000 antes de su “regreso” a Marvel Studios- y parece que dentro de este cada vez más rayante y cansino MCU (Marvel Cinematic Universe) la productora está dispuesta a otorgarle por fin un papel dominante. Tom Holland, versátil y completo joven actor que merece pelis de mas fuste, se viste del héroe arácnido por séptima vez en un filme que pese a su buena puesta en escena no deja de ser más de lo mismo en su concepción de cine espectáculo total aunque trate de dar un amago de hondura a su personaje principal. Buen entretenimiento, si, pero de nuevo un guion previsible, poca novedad, y el consabido desfile de héroes y villanos de la casa que solo entusiasma a los más fanáticos seguidores del universo superheróico Marvel.

El director Destin Daniel Cretton e esfuerza e intenta hacer un filme de efectos especiales digno y supuestamente complaciente con el enorme fandom de Spider-Man, pero esto no es suficiente para firmar una buena película y esta nueva entrega es rutinaria, previsible y con bastante deja vu a filmes del MCU anteriores. De nuevo con Zendaya en el reparto como MJ Jones-Watson, la chica de Peter Parker- Spider-Man que al igual que toda la población de Nueva York ha olvidado la existencia del alter ego civil del superhéroe, tal y como se vio al final de la anterior entrega: su presencia y su actuación son de lo más potable del filme, en donde repiten Jacob Batalon como Ned Leeds el mejor amigo de Parker, Mark Ruffalo como David Banner-Hulk, Jon Benrthal como The Punisher o Marisa Tomei como la tía May, uniéndose como personaje significativo Sadie Sink como la mutante psíquica Jean Grey, personaje que anuncia la llegada de los X Men a la fiesta y que en este filme ejerce de villana, añadiendo batiburrillo a una historia bastante poco convincente. Como era de esperar, la película esta siendo de las más taquilleras del año, lo que da que pensar qué es en realidad lo que espera el público del cine.

domingo, agosto 09, 2026

LA ÚLTIMA RONDA EN VENECIA (LA CITTÁ DE PIANURA)


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La película más premiada en los últimos David di Donatello es una obra curiosa y dentro de su aparente sencillez muy jugosa que pone de manifiesto como la comedia bien hecha no tiene por que seguir los mismos patrones ni transitar por terrenos tópicos. Esta tragicomedia italiana dirigida por el joven y talentoso Franceso Sossai, es un trabajo ágil y estimulante que careciendo de historia en el sentido estricto de la palabra y con dos antihéroes maduros, simples, borrachuzos y sin más perspectiva que emborracharse una noche cuenta un relato de pérdida y esperanza con cierto poso amargo que a su manera resulta peculiarmente encantadora. Con estructura de road movie con Venecia y la región del Véneto como escenario y ecos de Jim Jarmusch y algún elemento de la comedia tradicional italiana, este filme mantiene en todo momento el interés del espectador gracias al más que eficaz trabajo de su trió protagonista.

Carlobianchi (Sergio Romano) y Doriano (Pierpaolo Capdovila) son dos hombres en horas bajas por sus problemas personales, desorientados y ambos con no demasiadas luces y no comprenden la desdicha que parece perseguirles en diferentes planos de la vida; como los Vladimir y Estragon de Esperando a Godot (muy buena esta conexión de Ionesco con esta película), echan en falta a un tercer amigo cuyo destino parece incierto. En la Venecia donde residen emprenden una noche de ingesta de alcohol y decadente juerga, pero el encuentro con un joven y responsable estudiante de arquitectura, Giulio (Filippo Scotti) al que no dudan en hacer que se una a la pequeña comitiva, cambiará el discurrir de la jornada que se prolongará un día más en el tiempo y ya fuera de la capital, con el muchacho ya integrado en el grupito pese a su reticencia inicial. Los momentos cómicos contados a veces de manera un tanto amarga se combinan muy bien con otros más emotivos y al final llegamos a describir la verdadera personalidad de los personajes, menos estereotipados de lo que parecía al principio. En verano también se pueden ver buenas películas fuera de lo más estrictamente comercial y prueba de ello es esta película.

miércoles, agosto 05, 2026

OBSESSION

 


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Ha sido la sensación en cuanto a últimos estrenos y la sorpresa en la taquilla de medio mundo. Esta pequeña producción independiente de terror que comienza psicológico y sobrenatural y deviene en típica película de sustos aunque con bastante más fundamento que las últimas producciones de este tipo esta dirigida por Curry Barker, un jovencísimo director (26 años) que debuta como director de largometrajes en celuloide tras haberse estrenado en youtube con Milk & Serial otro trabajo de terror más o menos juvenil- como la película que nos ocupa- cuya existencia es ya significativa de por donde andan las preferencias creativas y de formato de los nuevos creadores audiovisuales; el muchacho demuestra cualidades pero el peligro de encasillamiento en géneros y temáticas esta ahí. De esta Obsession se han hecho muchas alabanzas y quizás de una manera una tanto exagerada ya que el filme, bien rodado y con unas interpretaciones alucinantemente buenas de su joven pareja protagonista, se muestra irregular, más propenso a la sangre y al efectismo barato que a una trama psicológica inteligente- y mira que la premisa era interesante-, a veces ridículamente histriónica -tendencia demasiado frecuente en el terror actual- y poco estimulante para un público que quiera algo más de un filme de terror, incluidos seguidores acérrimos de este género. La trama, eso si, se sigue con sumo interés y el suspense se maneja con bastante maestría sobrando eso si bastantes tópicos del horror visual. Su mensaje de “cuidado con lo que deseas” esta bastante trillado, pero su curiosa advertencia del peligro de la obsesión en las relaciones (tóxicas) y la metáfora un tanto desquiciada que hace en el argumento de esta película es con mucho su aportación más original 

Un veinteañero reservado pero honesto y decidido, Bear (Michael Johnston) adquiere una rama de sauce mágica que al romperla puede formular un deseo, y su deseo es que su amiga y compañera de trabajo Nikki (Inde Navarrete) se enamore perdidamente de el. Su deseo se concede pero Nikki se convierte en un ser obsesivo, psicopático y violento que convierte la vida de Bear en un infierno. Hay demesiada sangre y gore innecesario en un filme que aunque con tono bizarro y semicaricaturesco en su vertiente de comedia (que la tiene y es de lo mejor del filme) consigue su propósito en cuanto establecer un mensaje sobre las relaciones. Sus momentos finales son de los más flojo del filme y al final lo que se prometía muy original termina cayendo en lo tópico. Dicen que se puede convertir en película de culto, pero tal vez se exagera bastante.

lunes, agosto 03, 2026

LA ODISEA (THE ODYSSEY)

 


*** y 1/2

Se esperaba mucho esta superproducción firmada por Cristopher Nolan, director que suele aunar éxito comercial y seguimiento del gran público con cierto estatus de culto casi siempre desde el cine de género, con buenas películas aunque lo que se dice obras maestras, nunca haya hecho. Esta adaptación de la célebre obra de la Grecia clásica parecía tener un planteamiento que podría aportar alguna novedad al relato, pero esto solo ha sido principalmente desde el punto de vista formal y estético: una re-narración en clave más o menos introspectiva con Ulises - llamado aquí de nuevo Odiseo recuperando su nombre griego original en lugar del latino, históricamente más conocido en en la Europa mediterránea- más héroe trágico que nunca cubriendo desde una perspectiva contemporánea el drama de su regreso a Itaca tras una larga ausencia de años con la guerra de Troya y la odisea por medio como un ser perdido y desposeído dispuesto a recuperar a su mujer pretendida por varios hombres, su hijo, su vida y su trono en isla, todo ello con alguna ínfula de drama psicológico medianamente llevado aunque aquí lo que prima es evidentemente el espectáculo visual, la acción y la espectacularidad formal en una historia, no olvidemos, principalmente fantástica por su filiación mitológica.

Su larga duración es uno de los handicaps que pueden debilitar el interés de esta película, cuya narración no es lineal y toma de referencia los días previos al regreso de Odiseo a Itaca con flashbacks- tampoco dispuestos en estricto sentido cronológico- que narran el final de la guerra de Troya (el final de la Iliada, con el caballo de Troya incluido) y diversos conocidos pasajes de la Odisea. La historia esta contada con un estilo entre la épica fantástica de El Señor de los Anillos, un tono que trata de ser tosco y de “barro en las botas”, una violencia bélica y guerrera a veces truculenta y otras curiosamente estilizada- cuando esto ocurre es de lo más interesante del filme-, y cierto tono dramático sheakespeariano cuando toca todo lo concerniente al regreso de Ulises, las aspiraciones y ansias por conocer el verdadero destino de su padre del joven Telémaco y toda la historia que rodea a una empoderada y decidida Penélope, alojándose del modelo tradicional. Esta claro que todo se cuenta desde una perspectiva a veces demasiado contemporánea en donde se trata de hacer atractiva la historia al espectador del siglo XXI ofreciéndole las dosis de cine de acción e intrigas palaciegas que triunfan en el espectador medio, pero además de metraje sobra autopompa y un cierto tono pedante sobre todo cuando la película trata de ser un drama, algo que no logra por lo menos al cien por cien. Es una buena película de aventuras con cierto tono dramático, pero el tomarse demasiado en serio le ha restado credibilidad y aquí Mr. Nolan no ha andado fino y eso que ha sabido dar muy buenos momentos al filme.

Tenemos ante nosotros famosos episodios de la Odisea (la maga Circe, las sirenas, el cíclope Polifemo...) contados de una manera desigual: mientras el segmento del Cíclope resulta algo simple y previsible y despojado de algún elemento clave de la obra original, el de Circe esta tratado de una manera bastante curiosa con elementos de body horror. Rodada en espacios naturales Marruecos, Sahara, Grecia, Italia, Islandia, Escocia y USA la película sabe aprovechar la suntuosidad y grandeza de esos escenarios mientras que los muy convincentes efectos especiales consiguen hacer creíble la clásica epopeya de Homero. En líneas generales, muy eficiente reparto multitudinario estelar con un convincente Matt Damon como Ulises, una fascinante Anne Hathaway como Penélope y un cada vez mejor actor Tom Holland como un valiente Telémaco, y junto a ellos Robert Pattinson (Antino), Charlize Theron (Calypso), Lupita Nyong’o (Helena de Troya y su hermana Clitemnestra), Jon Benthal (Menelao), John Legizamo (Eumeo), Samantha Morton (Circe), Zendaya (Atenea) o Elliot Page (Sinón) entre otros con papales de mayor o menor tamaño. Al final, mas cine de evasión de verano que otra cosa pero con cierto elemento estilístico que logra engrandecerlo.

miércoles, julio 22, 2026

OMAHA

 


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Pequeña estupenda película ademas de ser de esas que demuestra que el cine estadounidense no solo es el cine de los grandes estudios. Y es que esta pequeña producción independiente además de mostrar -como muchas otras de su pelaje- el lado turbio del sueño americano resulta una obra sensible, bien planteada y altamente emocional que pese a mostrar en realidad una historia terrible y bastantee cruel no pierde en ningún momento ese octanaje de senibilidad y humanismo que hace de este relato algo que da que pensar y eriza el vello. El Gran Premio del Jurado en el Festival de Sundance avala la modesta grandeza de esta road movie dramática muy bien dirigida por Cole Webley,

La denuncia social es la base de la que parte la historia, en una doble vertiente: por un lado la crisis mundial de la vivienda y el drama del desahucio y por el otro la mala interpretación de leyes norteamericanas que lleva a situaciones estrambóticas sobre todo en circunstancias tan desesperadas como las que viven los protagonistas. Un joven padre de familia viudo (John Magaro), parte con sus dos hijos Ella (Molly Belle Wright), de 9 años y Charlie (Wyat Solis) de 6, a un largo viaje en coche hasta Omaha, Nebraska, tras haber perdido su vivienda. Lo que parece al principio para los niños un viaje casi de recreo pronto se revelará ante ellos como una especie de huida a una situación mejor que ellos parecen aceptar, aunque las estrecheces económicas del padre mostrarán que la supervivencia será el objetivo principal de la familia hasta llegar a un inesperado desenlace.

El trío protagonista está impecable cada uno en sus roles: un padre entregado a sus hijos que ve con desesperación como es incapaz de hacerse cargo de ellos por su situación pero que los quiere con locura y unos críos que lo aceptan todo con su inocencia- saben que su padre no les fallará- pero que ven como las cosas están cambiando a peor. Lo dos actores infantiles están simplemente sensacionales y muy creíbles. El recurso a escenas anecdóticas, la utilización de diálogos casuales y el hecho de que los tres protagonistas son prácticamente los únicos personajes importantes realzan la pequeña grandeza de este filme, una joyita que no debe pasar desapercibida.

martes, julio 14, 2026

UN TAXI EN TOKIO (TOKYOタクシー )

 


*** y 1/2

Cada vez hay más cineastas cineastas que en una muy avanzada edad se resisten a retirarse (Clint Eastwood, Woody Allen) y Yôji Yamada (1931) con 95 años es uno de ellos. El nonagenario director nipón, con una trayectoria de 91 largometrajes desde 1961 entre los que se encuentra la longeva serie de filmes de Tora-san y que en los últimos años ha sido también bastante prolífico, nos regala una deliciosa comedia con tintes dramáticos con estructura de Road Movie por diversas ciudades de Japón en donde entre otras cosas se pone de manifiesto la influencia de la historia y de la sociedad tradicional del Japón de la segunda mitad del siglo XX (después de la II Guerra Mundial) en las personas que crecieron y vivieron ene esa época en contraposición con las circunstancias de los japoneses actuales. Obviamente, dos personajes de generaciones diferentes son los que llevan a cabo esa dialéctica: por una parte Koji Usami (Takuya Kimura) un taxista de mediana edad en apuros económicos puntuales ya que su hija adolescente se ha matriculado en caro colegio privado y por el otro su pasajera Sumire Takano (Chieko Baisho), una anciana de 85 años que desea hacer un largo viaje desde Tokio a una residencia de mayores en la ciudad de Hayama. Aunque al principio la relación de la locuaz y vital pese a su edad señora con el reservado y atribulado taxista parece difícil, pronto se establecerá entre ellos una relación de amistad intergeneracional que desembocará en casi una relación maternofililial, al tiempo que Sumire le narra a Koji la historia de su difícil periplo vital, marcada por los maltratos de su marido, las dificultades para criar a su único hijo y un hecho concreto que cambió su existencia para siempre, todo en el marco de un Japón que pese a modernizarse aún tenía unos vestigios sociales bastante tradicionalistas y arcaicos, especialmente en lo tocante a la situación de la mujer.

Con ternura, mucho sentido del humor y con un buen manejo del flashback donde vemos la historia de la joven Sumire (Yu Aoi), este filme se ve de manera muy agradable sobre todo por el muy buen manejo del componente emocional y de como la relación entre los dos protagonistas va evolucionando. Los minutos finales son emotivos y conseguidos aunque el final ya se intuya. Japón, lugar de grandes cineastas y películas, sigue dando grandes satisfacciones cinéfilas incluso por parte de directores que han elegido seguir haciendo cine para narrar hermosas historias.

domingo, julio 12, 2026

LA MUERTE DE ROBIN HOOD (THE DEATH OF ROBIN HOOD)

 


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Una pena que un ejercicio de revisión de un personaje tan significativo en la historia de la ficción occidental como Robin de Locksey, es decir, Robin Hood, haya salido tan irregular y deficiente pese a su más que interesante premisa -un Robin maduro, decadente y desposeido, retirado ya de sus andanzas que se presenta aquí como un antiguo asesino sin escrúpulos, que sufre internamente arrepentido de sus fechorías- y su muy llamativa factura visual que funde lo etnográfico con el naturalismo histórico y en definitiva una visión nada glamourosa y si totalmente desmitificadora. Michael Sarnoski, director y guionista que intenta abrirse camino como autor (Pig (2021), Un lugar tranquilo (2024)) si que presenta buenas credenciales en este filme y un buen hacer como creador de escenas, algo a lo que ayuda la excelente fotografía de este filme, pero sin embargo se muestra irregular y un tanto pretencioso como narrador llevando a esta revisión a los límites del sopor. Hugh Jackman como un barbudo y canosos Robin Hood si que se puede decir que está más que eficaz, pero su excelente trabajo interpretativo por desgracia no logra levantar todo la película

Gran parte de la narración la lleva el personaje de Robin con el de la Hermana Brigid (Jodie Comer), una joven y misterios abadesa residente en una iglesia casi en ruinas que cuida a un herido Hood tras un violento enfrentamiento: un personaje curioso pero insuficientemente explotado. Tambien aparece el fiel Little John, desencadenante de este último combate del forajido de Sherwood, interpretado por un cumplidor Bill Skarsgard, mientras que otros personajes van apareciendo sin provocar escesivo impacto. Pese a todo, resulta muy interesante toda la reflexión del personaje sobre su pasado, su figura y su leyenda- recordemos que en realidad Robin Hood fue una figura de ficción cuya historia fue adornada y embellecida sucesivamente por diferentes autores y tradiciones- otorgando buenos momentos con Huch Jackman como absoluto protagonista. El ya clásico Robin y Marian (1976) de Richard Lester sigue siendo la mejor visión de un Robin de Locksey crepuscular. Aunque no habría que restarle méritos a este filme, su resultado se antoja algo decepcionante e insuficiente.

lunes, junio 29, 2026

DREAMS

 


** y1/2

Michel Franco se esfuerza por es el más internacional de los directores mexicanos surgidos en este siglo, pero en sus últimas películas, rodadas en inglés y con repartos internacionales, no se le ve tan cómodo y este último filme suyo, Dreams, que trata de ser una denuncia a la política migratoria de EEUU en clave de melodrama psicológico, no termina de ser convincente pese a sus buenas intenciones argumentales y su fuerza dramática servida principalmente por la estrella de la función, Jessica Chastain, que repite con el cineasta tras la interesante Memory. Rondada en USA y en México,la película presenta la relación imposible entre una rica empresaria y filántropa de san Francisco, Jennifer (Chastain) y Fernando (Isaac Rodríguez) un joven bailarín mexicano que vuelve a EEUU ilegalmente tras haber sido deportado años atrás y devuelto a Mexico, reencontrándose con Jessica. Una estadounidense rica y con aspiraciones de un aún mayor ascenso social y un latinoamericano pobre, sin apenas recursos pero que desea triunfar en lo suyo, la danza, buscando también a su manera ascenso social parecen y realmente son dos personas contrapuestas, pero la extraña relación entre ellos, más pasional y sexual que amorosa, parece querer derribar todas las barreras, pero el asunto no llega a ser como parece: Obviamente Jennifer no se encuentra cómoda ayudando y dando cobijo al emigrante ilegal Fernando por todos los problemas que puede causarla y por mantener su estatus dentro de la América del MAGA y ciertos acontecimientos no tardarán en producirse.

Aunque la película plantea bien el dilema moral de un personaje como el de Jennifer dentro de un universo mental bastante caótico en lo que a su relación con Fernando se refiere, y en esto ayuda el estupendo trabajo de una Jessica Chastain que demuestra que sabe hacer suyos los papeles de mujeres desconcertantes y contradictorias, el estilo narrativo es muy poco claro y parsimonioso haciendo imposible que lleguemos a captar el verdadero drama de su protagonistas, en especial el del bailarín, que pase al buen trabajo de Isaac Rodríguez podemos decir que el personaje no se encuntra aprovechado al cien por cien. El drama migratorio en EEUU aparece también de manera muy esquemática pero clara en su denuncia, aunque aquí en realidad importe más el drama personal que una historia con tinte social. Con bastante sexo más o menos explícito y unos momentos finales que parecen querer meterse en el thriller de una manera muy poco convincente, el filme termina siendo en ocasiones una pequeña mezcla no muy bien llevada de géneros. Una ocasión desaprovechada para hacer una buena película sobre un tema candente.