miércoles, diciembre 27, 2006

AUNQUE SEA CON RETRASO...FELICES FIESTAS

A todos los que visitais este humilde blog (si es que lo visita alguien), deseaos una feliz navidad y un buen 2007
(no espereis el tipico dibujito de campanitas y nieve, no me van estas cosas)

martes, diciembre 19, 2006

El aparatito de Lumiere- ERAGON


*y 1/2

Esta espectacular pero tremendamente plana superproducción fantástica se ha estrenado con vistas a ser la película de la navidad. Basada en la novela homónima del joven norteamericano Christopher Paolini, publicada en 2003 cuando contaba solo con ¡19 años!, Eragon ha supuesto un gran éxito de ventas que ha propiciado toda un trilogía de la que por el momento ya hay dos volúmenes (toda la saga será llevada a la pantalla). En realidad, la historia, enmarcada en el género de la Fantasía Épica (o sea, tipo ESDLA) no aporta nada nuevo, todo que tópicos y más tópicos (espadas, magos, tribus y pueblos inventados, el bien contra el mal, seres fantásticos). Centrada en los dragones y su mundo, la película carece de interés real, de épica e incluso de aventuras. Esta adaptación dirigida por el debutante Stefen Fagmeier es aburrida y previsible hasta decir basta, aunque no falta espectacularidad, buenos efectos especiales y un fotografía excelente con alguna imagen bastante bella.

La acción se desarrolla en el ficticio reino de Alagaësia donde un joven granjeroEragon (Edward Speelers) descubre un zafiro que en realidad es un huevo de dragón del que nace la dragona Aspira, quien le revela que su destino es ser un jinete de dragones, estirpe desaprecida junto con los dragones en un guerra que tuvo lugar años atrás y en la que venció el actual rey, el tirano Galbatorix (John Malchovich). Con la ayuda de un antiguo jinete, Brom (Jeremy Irons) y la princesa Airya (Sienna Guillory), Eragon y su dragona se prepararán para luchar contra los ejercitos de Galbatorix mientras aprten en la búsqueda de un heroico pueblo proscrito, los vardenos. Los efectos especiales son de recibo, pero vistos cientos y cientos de veces. El diseño de producción y el vestuario no dicen nada, y las interpretaciones, pese al competente reparto en el que también se encuentra Robert Carlyle (Full Monty) como un pérfido brujo son de lo más acartonadas, con un jovenzuelo Edward Speelers que es mas soso que ni se.

La acción por momentos es tedioso y los diálogos maniqueos a tope, pero sería injusto negar algún momento de lucidez formal, sobre todo en los que respecta a la fotografía o al personaje de al dragona Aspira, muy bien diseñado y animado por ordenador pero con poco carisma. En fin, que con Tolkien esto no pasaba.

domingo, diciembre 17, 2006

VICENTE AMEZTOY. El delirio de la naturaleza

Figura clave en la pintura surrealista europea en la segunda mitad del siglo XX y uno de los más grandes pintores vascos contemporáneos, el donostiarra Vicente Ameztoy (1946-2001) desarrolló durante su prolongada vida artística una obra personal y fascinante en donde plasmó un poético e inquietante surrealismo onírico basado en la fusión del hombre y los elementos de la naturaleza. Con una técnica depurada e hiperrealista, la obra de Ameztoy es una de las más fascinantes y originales que se pueden encontrar en la pintura española del siglo XX.



En 2001 falleció a los 55 años un artista excepcional. Escasamente conocido -a fin de cuentas, en nuestra sociedad de hoy son muy pocos los artistas plásticos que gozan de fama- su fascinante obra, comenzada profesionalmente en 1960 a la edad de 14 años y relativamente no muy prolífica, no deja indiferente a nadie que tiene la oportunidad de admirarla. El paisaje vasco fue la mayoría de las veces más que la fuente de inspiración, la base conceptual sobre al cual desarrolló su peculiar universo iconográfico, practicando un surrealismo sui generis (¿surrealismo vasco?) en donde lo humano era devorado literalmente por la naturaleza y confundidos ambos en auténticas criaturas de pesadilla, monstruos y engendros salidos del delirio y de los temores del inconsciente. No es mi intención realizar un análisis artístico mas o menos completo ni una disección profunda de las claves de su obra, sino una aproximación modesta y básica a este genial y único personaje, creador de imágenes que hablan por si solas.



Un genio precoz


Nacido en Donostia en 1946, Vicente Ameztoy se puede decir que nació para ser pintor. Tal y como declaraba en su última entrevista realizada en el año de su muerte, 2001, nunca se planteó otra cosa que la de dedicarse a la pintura. Con algún pariente dedicado a las artes plásticas, como su tio, el pintor Jesús Olasagasti, y en una familia enamorada de al pintura, el padre de Ameztoy siempre apoyó las inquietudes de su hijo. A los cinco años, realizó su primer cuadro y posteriormente llevó a cabo una formación artística autodidacta.

No era de extrañar que con 14 años, en 1960, Vicente, realizara su primera exposición. El lugar fue Donosti, en una exposición compartida “la exposición de los diez”, que mostraba obras jóvenes artistas peninsulares entre los que se encontraban Saura, Muñoz o Chillida. El joven Ameztoy adquirió sus conocimientos sobre pinturas mediante libros especializados, pero no solamente la lectura le fue valiosa en el aspecto técnico, ya que su afición a la literatura influirá decisivamente en la conceptualización de su obra. De allí procede el carácter poético, pseudo-dadaísta y psicoanalítico de su pintura y su afición por mostrar diferentes realidades de la naturaleza de una manera simbólica basada además en un universo poético-metafísico propio que Ameztoy fue configurando en su juventud; ahí esta la influencia de André Breton y Tristan Tzara. En el lado estrictamente pictórico, es clara - y confesa por el propio artista- la influencia del maestro surrealista belga René Magritte, quien presenta algún elemento en común con el pintor donostiarra.


Tras su primera exposición, el artista adolescente decidió tomar algunas clases de pintura para poder ser aceptado en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando en Madrid. Fue aceptado finalmente, pero prefería el autodidactismo y abandonará al poco tiempo. La literatura y la lectura continuarán siendo sus fuentes principales de inspiración y su obra será un reflejo de este hecho.


Sta. Eulalia (capilla de Ramelluri) 1993-2000



Mutación salvaje

Fue en la década de los 70 cuando el genio de Ameztoy emergió asombrando en los círculos artísticos españoles y europeos. Su obra pictórica sorprendía por su técnica hiperrealista y su asombrosa temática surrealista. Su pincelada perfeccionista recordaba a maestros prerrenacentistas o incluso a Rafael, con un asombroso uso de los colores donde predominaba claramente el verde de los paisajes, un verde puro y con infinidad de tonalidades que trataba de reproducir lo más fielmente posible la variedad cromática en los árboles, las plantas, la hierba.


El paisaje representado era el paisaje vasco, la mayoría de las veces, y en el figuran en cada obra diferentes figuras, el elemento principal y básico de su obra, pero muchas veces no se trataba de figuras humanas al uso, ni tan siquiera se trataba de figuras humanas. Ni de animales. Era la alucinante metamorfosis del ser humano en vegetación o naturaleza, una mutación que originaba muchas veces seres grotescos y cómicos- a veces similares a espantapájaros- cuya presencia, con todo, terminaba resultando inquietante. No siempre los musgosos o pajizos homúnculos de Ameztoy eran las figuras humanoides de sus obras, figuras cien por cien humanas también han estado presentes en sus cuadros, a veces a medio camino en su mutación vegetal, pero en la mayoría de las ocasiones con ciertos elementos irreales, manieristas o esperpénticos -siempre simbólicamente dispuestos- que recordaban que estábamos ante algo más que una simple representación, estábamos ante un símbolo, ante un reflexión sobre la condición humana o ante una deconstrucción de la realidad en donde presidía la idea de que el ser humano es una parte mas del entorno y que su destino no es dominar la naturaleza sino integrarse en ella en perfecta simbiosis.


Cuadros como su píntura (conocida así, anónimamente) de 1977, también conocido como Tríptico al estar pintada sobre una tabla con dos ventanas abribles, es una de sus obras más conocidas y tal vez su más claro exponente de la mutación hombre-naturaleza: cinco criaturas que “miran” al espectador con sus cabezas sin ojos y sin rostro, un hombre-hortaliza, un hombre-colmena, un hombre-atado de hierba… sobre una tapia encima de un campo cortado transversalmente.



Pintura (1977)

Fue la época 1970-78 la más prolífica del artista y en donde se localizan la mayor parte de sus mejores obras. No es necesario hablar del contexto político que se vivía en España y en Euskadi aquellos años, en donde se estaba dando la transición a la democracia, y en donde había resurgido la manida “conciencia de lo vasco”, que tendrá en las artes plásticas de aquella época una de sus mas singulares expresiones, en tanto que la cultura vasca logrará un vía de expresión que antes tenía vetada, y que en muchas ocasiones será la vanguardia, en el siempre incoherente aunque sugerente ejercicio de mezcla entre tradición y la más absoluta modernidad. Si en Oteiza o Chillida este ejercicio tendrá sus genuinas y personales formas de representación, en Vicente Ameztoy la representación personal iba mucho más allá. No se trataba ya de simple representación surrealista del bucólico mundo del caserío con segalaris (segadores vascos) y aldeanos devenidos en monstruosos seres, era una deconstrucción de la consciencia humana enfrentada a sus temores y sus pesadillas ancestrales, en donde un árbol o un montón de paja podía recordar una figura siniestra. Muchas veces simples elementos de la naturaleza conformaban una inquietante aparición sin lógica alguna, o el simbolísmo freudiano hacía acto de aparición en forma de montones de paja con inequívoca forma de falo, como en célebre su grabado a tinta de 1975.


Es por otra parte, obvio que este tipo de obra se desarrollase en una época artísticamente tan creativa como en al década de los 70, en donde los experimentos de la imaginería surrealista estaban a la orden del día. No obstante, al influencia de Ameztoy, como hemos dicho, fue fundamentalmente clásica y con la siempre omnipresente sombra de Magritte planeando. Junto con obras mucho más personales en donde predominan grotescas figuras más monstruosas que humanas, hay otras en donde con intención de “retratar” a personas asistimos a alucinantes composiciones en donde la influencia del maestro belga es evidente: veáse La familia (1975), una de sus mas celébres obras en donde varios miembros de una familia rural con indumentaria de principios del siglo XX aparecen en cuatro niveles diferentes de representación, el tercero de ellos en forma de siluetas entrecortadas con un cielo con nubes en su interior, recurso característico de Magritte. En este cuadro se puede apreciar la querencia de Ameztoy por las representaciones manieristas y la inclusión de elementos descontextualizados (esa especie de catálogo botánico) en la parte inferior del cuadro




La familia (1975)


Carne, clorofila y vacas


En los 80, Ameztoy continúa con su obra a ritmo mas pausado que en la década anterior. Reticente a hacer exposiciones por encargo, tampoco realiza muchas durante toda su trayectoria artística. Su figura y su obra se van convirtiendo cada vez más en objeto de admiración, pero exclusivamente dentro de los círculos mas entendidos. Aunque consigue vender sus cuadros con relativa facilidad, una cierta aura de malditismo le recorre: es un arista admirado por gente con inquietudes artísticas y amantes de lo irreal y lo surrealista, pero su a priori sorprendente obre no consigue despertar gran admiración entre el público y bastantes críticos. Sus sellos de identidad prevalecerán: continúan los paisajes inquietantes, el tiempo en suspensión, el silencio de la naturaleza y del hombre, los seres turbadores que permanecen inmáviles y silenciosos ante el espectador.

Recibe premios: el Premio de Honor en el XII Certamen de Navidad de San Sebastián, a parte de ganar varias veces el Gran Premio de Pintura Vasca. Ameztoy es un artista de culto admirado por muchos y que recibe constantemente el apelativo de genio por parte de colegas y de la crítica.


Cierto es que lo mejor de su obra se centra en la que realizó en los 70, pero aún estarán por venir obras maestras y proyectos interesantes. En 1989 inaugura la exposición itinerante Karne y Klorofila, de carácter retrospectivo y centrada en sus cuadros mutación humana-animal-vegetal. Mucha gente puede contemplar entonces macabras e irónicas ideas sobre el inconsciente, el sexo y la condición humana, con el elemento vasco de fondo, inquietantemente caricaturizado. Presente hasta principios de los 90, la muestra fascinó a muchos espectadores que no conocían la obra de Ameztoy, entre ellos el cineasta donostiarra neófito Julio Medem, quién vio en esa iconografía el universo visual onírico de uno de los personajes de su primera película aún por filmar, Vacas. El personaje era Manuel Irigibel, un viejo propietario de caserío vasco, antiguo aizkolari (cortador de troncos de competición) de principios del siglo XX quien tras desertar de la Guerra Carlista por su cobardía se refugia en su vejez en un mundo irreal para huir de la vergüenza por su cobarde acción. Medem se puso en contacto con el artista para que participase en parte del diseño de producción del filme. Ameztoy diseñó dos muñecos para este filme, al estilo de sus creaciones pictóricas: un segador vegetal tocado con txapela que trataba de segar como un autómata movido por el viento y una trampa para cazar jabalíes con forma de aizkolari con hacha, ambos creación en la ficción del personaje de Manuel Irigibel, interpretado por Txema Blasco.



Además, gran parte del look visual de Vacas (1990) esta inspirado claramente en la obra de Ameztoy. Vacas era una historia enmarcada en el valle navarro de Baztán que se desarrollaba desde finales del XIX hasta el comienzo de la Guerra Civil Española, y que describía la ancestral e irracional rivalidad entre dos familias rurales con los ojos de las vacas como testigos. Medem quería que Ameztoy además pintase los cuadros que Irigibel pintaba en el filme, pero el presupuesto no dio para pagar al artista, por lo que el cineasta donostiarra se quedó con las ganas de que su colaboración hubiese sido mayor. No obstante, la imagen de esta excelente película no hubiese sido la misma sin la presencia de Ameztoy, y a el se debe gran parte de la belleza formal del filme. Julio Medem, admirador confeso de Ameztoy- y con quien comparte muchas claves de su onírico universo- siempre agradeció esta colaboración.



Santos profanos

Tras la positiva experiencia con Julio Medem, Ameztoy colaborará en otro diseño escenográfico, el de la pastoral Pantzart, en 1991. Carteles y otros diseños también serán realizados por el en los 90. Hacia 1993 se enbarca en uno de sus proyectos más ambiciosos y que reportará además un excelente resultado artístico: la decoración de la ermita de Ramelluri, en Alava. Vicente iba a realizar varios óleos sobre tabla, en formato 110 x 70 con diferentes santos, además de pintar una representación del paraíso.

El proyecto se prolongó hasta 2000, ya que fueron muchos los cuadros de santos que tuvo que ejecutar, y su trabajo fue finalmente presentado a principios de 2001, poco antes de su muerte. San Ginés, San Esteban, Santa Eulalia, San Miguel, San Cristóbal… todos ellos protagonizaban un cuadro hiperrealista en donde la figura de los santos aparecía atemporalmente representada en cuanto a sus vestimentas y apariencia, enmarcados en diferentes paisajes irreales y con objetos y elementos característicos de su vida y milagros o iconografía tradicional, aunque su representación esta claro que iba encaminada a una humanización y respetuosa desmitificación de la inaccesible figura de estos personajes, conseguido mediante elementos surrealistas y fantasiosos, dentro de un conjunto pictórico realmente bello, original y espectacular: su última obra , su obra maestra.


Cuadros del Santoral de la capilla de Ramelluri (1993-2000)


Poco después de la presentación de este espectacular trabajo, concibió en verano de 2001 su última entrevista para la revista Euskonews (Ameztoy fue un hombre muy discreto, poco amigo de entrevistas). A finales de ese año, fallecía. Había pasado varios años viviendo en el municipio guipuzcoano de Billabona, en donde tenía su estudio. En 2003 el museo Artium de Vitoria organiza una retrospectiva que incluía, a parte de obras suyas de la exposición permanente de este museo, otras pertenecientes a colecciones privadas que no habían formado nunca parte de una exposición, en un homenaje póstumo al artista.


Vicente Ameztoy, un genio singular e irrepetible, de esos que solo surgen una vez en la vida. Nadie supo plasmar como él los fantasmas y los temores del hombre escondidos en la naturaleza. Aunque siempre tendremos la certeza de que han existido siempre y solo el nos los supo mostrar.

domingo, diciembre 10, 2006

El aparatito de LumIere - CASINO ROYALE


**

La nueva película de la serie 007 se vio envuelta desde el principio por una (estéril) polémica a causa de un enésimo cambio en el actor que iba a encarnar a James Bond, uno de los personajes de ficción más legendarios de la historia del séptimo arte, aunque no naciese en ese medio. Tras cuatro películas, Pierce Brosnan dejaba el personaje y el relevo- cuatro años después de la última entrega Muere otro día- lo cogía Daniel Craig, actor británico escasamente conocido pero de indudables cualidades interpretativas (como último filme mas o menos recordado ha intervenido en Munich); por alguna incomprensible razón a muchos seguidores de esta longeva saga no les gustó la elección, pero me temo que van a tener que tragarse sus palabras, ya que el trabajo de Craig en esta nueva y poco convincente aventura de Bond, Casino Royale, es irreprochable, cumpliendo con nota la función asignada por lso responsables de la serie de dar vida a un 007 mas humano y creíble, que no obstante tampoco abandona sus mas genuinas señas de identidad como su arrogancia, misonginia, carácter temerario y calculada inteligencia. Pero en sí, Casino Royale, nuevo intento por relanzar una saga que pese a seguir dando dinero en la anterior etapa Brosnan volvía a hacer aguas, es un película de acción mediocre y que no augura un buen futuro a la franquicia, a pesar de los intentos por recuperar el espíritu inicial del personaje y de las historias que había creado Ian Fleming.

Precisamente, tras 25 años una película de Bond vuelve a basarse en una de las novelas escritas por Fleming, la primera por ser más exactos, de principios de los años 50. Por problemas con los derechos, era el único título de las novelas de Fleming que nunca se había llevado a la pantalla dentro de la serie oficial, aunque a finales de los 60 se rodó una divertida parodia homónima, dirigida por varios ilustres directores, con David Niven como 007 y la aparición de Peter Sellers y un joven Woody Allen. El intento por aproximarse al Bond original, con su primera aventura como agente secreto con licencia para matar, es un vano intento por reconducir una serie que ya no da más de si. Al margen del lío temporal que supone que de repente el agente secreto rejuvenezca (como en tantas otras veces) se convierta en un primerizo 00 con licencia para matar y otros personajes como su jefa en los Servicicios Secretos británicos, M (Otra vez Judi Dench) siga avanzando en edad, la verdad es que todo es tan mas de lo mismo que a pesar de la acción trepidante en varios montos de la película y de sus a priori interesante trama, llega a aburrir en muchos momentos. Las escenas de acción son bastante buenas y están muy bien realizadas- mejor que en muchas ocasiones de la etapa Brosnan- y el Bond que compone Craig esta muy bien conseguido gracias a los momentos de debilidad que el personaje muestra, con varios pasajes en los que esta a punto de espicharla, y a su química con la chica Bond oficial, al bellísima Eva Green, que interpreta a la también espía Vesper, de la que nuestro agente termina enamorándose. Pero la trama es más bien rudimentaria, esquemática y con escaso relieve. Si a ello sumamos que la película tiene muchos de sus momentos culminantes en las partidas de Poker en el casino montenegrino que da título a la película, regido por el malvado Le Chievre (Madds Mikkelsen) quien financia actividades terroristas, tenemos muchos momentos aburridos y solo entendibles para todos aquellos que conocen ese juego de cartas.

En resumidas cuentas, aunque como película de acción y espionaje puede ser resultona, como cine bien hecho Casino Royale es más bien torpe. Incluso se echan en falta los gadgets de Q (ausentes ambos en la película), pese a lo fantasiosos que resultaban en algunas películas de la saga. 007 puede seguir apareciendo por las pantallas, pero desde hace ya varios años, ya no es lo mismo.

sábado, diciembre 02, 2006

V SALÓN DEL CÓMIC DE GETXO: NOVENO ARTE Y ALREDEDORES


RAYOS C ESTUVO ALLÍ...


Por primera vez RAYOS C EN LA OSCURIDAD realiza un reportaje a pie de cañón sobre un evento o acontecimiento. El Salón del Cómic de Getxo (Bizkaia), que en este 2006 celebra su quinta edición, ha sido alcanzado por los Rayos C una mañana del 2 de Diciembre de 2006 y aquí esta la crónica de una visita a la que es una de las mas importantes ferias y puntos de encuentro sobre el mundo del cómic de todo el Estado Español, que cada vez se esta abriendo mas hacia fenómenos de alguna manera relacionados con este maravilloso arte de la viñeta: coleccionismo, juegos de rol y estrategia, proyecciones cinematográficas, talleres de cómic o maquillaje artístico, o cualquier otro tipo de actividades lúdicas. Y es que esto no solo va de tebeos, amigos, esto es frikismo en su estado puro, y bienvenido sea en los tiempos que corren.


La carpa cerca del puente

Desde los últimos cuatro años, EL SALÓN DEL CÓMIC DE GETXO se ha convertido en un clásico prenavideño en Bizkaia. Antes de pensar en gastarse las perras en los regalos que habrá que hacer, el personal interesado en el mundo de los tebeos se pasea durante tres días de principios de diciembre por la ya entrañable y enorme carpa que el Ayuntamiento de Getxo (tercer municipio en Bizkaia tras Bilbao y Barakaldo) instala en la Plaza de la Estación del barrio de Las Arenas, a metros del Puente de Bizkaia. En esta V edición, el SCG ha tenido lugar entre el 1 y el 3 de Diciembre, con un programa de actos y un elenco de personalidades invitadas realmente estupendo. La asistencia del público, visto lo acontecido en una sola mañana, ha sido una de las mas masivas que servidor recuerda, con gente de todo tipo: “veteranos” dispuestos a encontrar entre las antigüedades aventuras de el Capitán Trueno (uno de los protagonistas de esta edición), Cuto, Dani Futuro, algún numero de Creepy o cualquier ejemplar de Bruguera; críos con sus padres (muchas veces pertenecientes al tipo anterior) para “a ver si les va picando el gusanillo”; los entendidos de turno a la caza de la última novedad editorial; los inevitables coleccionistas de posters, figuritas y frikadas varias; jovenzuelos amantes del manga dispuestos a explayar su pasión en los metros cuadrados del recinto del Salón; forofos de lo fantástico; gente que va expresamente a que los dibujantes invitados les dediquen dibujos; personal con las mas excéntricas pintas y disfraces varios (cada año mas), curiosos varios… total, que estaba lleno. Y estamos hablando de rollos minoritarios y de un mercado, el del cómic, que no parece vivir su mejor momento comercial en España.


Como en anteriores ediciones, el SCG ofrece bajo su carpa un amplio número de stands de diversa naturaleza: editoriales especializadas de la península (Glenat, Dolmen, Astiberri, Norma, La Factoría De Ideas, Iced Land Books) dispuestas a mostrar sus productos, establecimientos y librerías de Euskadi o franquiciadas dedicadas exclusivamente o preocupadas con la venta y distribución del 9º arte (Joker, Zinco, Genaracion X, La Marca Amarilla, Totem), distribuidoras (Unbe, Pagotxa), colectivos varios dedicados al cómic (Cómics El Coleccionista, Luterl Taldea, Coleccionista Zaragoza), publicaciones del ramo con solera dentro de España (El Jueves), proyectos editoriales curiosos (Malavida), ofrecedores de artículos de coleccionismo de cultura popular variado llegados de toda la península (Hollywood Posters, El Bazar del Ocio), los inevitables señores de los juegos de rol (The Kingdom To Come), fanzines de calado (El Karma, Pussytron) y como una de las mas interesantes atracciones de este año, varias asociaciones de seguidores de Manga y de Anime nipón que ofrecen artículos y productos de la cultura popular japonesa como muñecos, complementos, juegos o proyecciones de animación, además claro esta, de ejemplares de mangas diversos; Kakumei, Trasu o Motsukora son algunas de esas asociaciones vizcainas que en el SCG tratan de mostrar al visitante la cultura oriental del cómic. No están todos los que son en esta relación de stands, un total de 65 este año. De acuerdo con las características de los colectivos propietarios del stand, cada uno ofrece sus determinados y diferentes tipos de “productos”, las editoriales y revistas sus publicaciones y novedades, las distribuidoras tres cuartos de lo mismo, los establecimientos a parte de sus publicaciones en venta todo tipo de accesorios que ellas venden y que tanto gustan a los aficionados al cómic y a la cultura popular (muñecos coleccionables, maquetas, kits montables, posters, juegos), los de los juegos pues lo que procede, etc. No solo de cómic vive este certamen, como bien puede observarse y ahí reside uno de sus atractivos. Y es que, de todos es sabido ya, que al amante del cómic le suelen gustar las mismas otras cosas, que este Salón ofrece también


Una zona de juegos de Rol y de ese divertimento que a mi me parece tan chorra que es el Pump It Up, talleres para visitantes de cómic y de maquillaje, áreas para exposiciones, y un salón de actos donde se celebran conferencias durante estos tres días completan el mapa del recinto físico del SCG donde no falta de nada, por cierto.


Aquí se hace de todo

El visitante al SCG no tiene por que ir expresamente a comprar cómics u otro tipo de artículos, ya que puede (a parte de pasearse) contemplar las exposiciones de planchas y dibujos, asistir a los talleres o mesas redondas, a que le firme el dibujante célebre de turno, y claro esta, a ver como esta el ambientillo de un mundo últimamente (y por desgracia) tan y tan underground como es el del bocadillo. Dentro de los homenajes y los que todos los años se organizan dentro del certámen se encuentran el de Víctor Mora, el guionista creador de El Capitán Trueno, El Jabato, El Corsario de Hierro, Felina y muchos otros y el del Concurso de Cómic Noble Villa de la localidad vecina a Getxo, Portugalete, uno de lo mas prestigiosos concursos de cómic amateur del Estado Español. Ambos homenajes tuvieron lugar el viernes día 1, con la asistencia de Mora.

Las exposiciones de este año han mostrado la obra de los dibujantes de El Jueves Manel Fontdevila y Albert Monteys, de Salvador Larroca, claro ejemplo del exilio laboral de los grandes ilustradores españoles en el extranjero ante la falta de perspectivas editoriales hispanas (es dibujante para Marvel y DC Comics), “…de ellas” una muestra del trabajo escogido de ilustradoras femeninas españolas y una curiosa exposición de muñequillos cabezones“Art Toys” pintados y tuneados por artistas de diverso pelaje en una muestra de un nuevo tipo de arte popular. Y a estas exposiciones hay que añadir otras que se celebran en otros lugares del municipio getxotarra durante las fechas.

Las asociaciones Manga antes mencionadas montaron el viernes 1 su concurso entre ellas de videojuegos y friki trivial, ha ahbido un concuso de karaoke, proyecciones de anime japonés, de cortometrajes y el making off de Arthur y los Minimoys y el salón de actos ha tenido idems cada dos por tres, con presentaciones de novedades de editoriales, conferencias varias y encuentros con las celebridades invitadas.



Hágame un dibujo, es pa mi niño


El homenajeado Víctor Mora, Salvador Larroca, el veterano argentino Juan Giménez (La casta de los metabarones, junto con Jodorowsky), Phil Jiménez y Monteys y Manel Fontdevila se han dejado ver este año en el certamen, firmando en el puesto de firmas o en otros stands o participando en los encuentros y mesas redondas varias. El sábado por al mañana, Manel y Montenys se encontraban en el stand de El Jueves firmando ejemplares de álbumes recopilatorios de sus creaciones, algo extraño ya que esto no estaba programado en un principio y su turno de firmas era por la tarde y el domingo 3 en la “zona de firmas” reservada a los mas vips, ya que los creadores con menos nombre asistentes (los de editoriales vascas) son los que se ven destinados a firmar en los stands de sus editoriales. Al menda, Albert Montenys le dedicó un ejemplar de un albúm de su creación junto a Manel Para ti que eres jóven, cosa que, claro está, siempre hace ilu.

Ese mismo sábado por la mañana nos encontramos con Salvador Larroca en la zona de firmas ante una concurrida cola, flanqueado por un tres figurantes (dos figurantes y una figuranta) ataviados como alguna de sus creaciones, con cara de “a ver cuando termina esto, que ya estoy hasta los cojones de estar de pie”. Claro que esto de los trajes vistosos no es cosa del servicio de animación del certamen, contemplesé sinó las trazas de visitantes o dependientes/as de stands, siempre prestos a emular a sus héroes adoptando sus rasgos de distinción textiles. Es que en este mundillo, afortunadamente, no existe miedo ninguno al ridículo, en el buen sentido de la palabra o al menos no es el que, menos mal, carecen ciertos invitados en la telebasura.


Una cosa muy curiosa de la que he sido testigo es que Phil Jiménez, talentoso dibujante de DC, en donde entre otras series, dio vida a Wonder Woman en los 90, tenía su turno d firmas a las 12 horas AM del sábado, pero por alguna razón parecen ser que no pudo estar a esa hora (yo no estaba tampoco a esa hora en el recinto, no puedo corroborarlo) y se unió a Larroca bastantes minutos después de que este empezase su propio turno, en la misma mesa.

Claro que, los creadores citados en líneas anteriores no son los únicos en firmar o en participar en las conferencias. Apunten estos nombres: Ken Nimura, Paul Grist, Javier Pina, Hernán Migota “Man”, Manuel Bartual, Sandra Uve, Mauro Entrialgo…Buen cartel, que diría el taurino. Los temas de las mesas redondas son de interés: Dibujando para USA, cine, cómic y otras hierbas, Entender el cómic oriental … Seguro que su asistencia será ams concurrida que las presentaciones de las editoriales, una de las que puede ver yo estaba a un cuarto de aforo y formado el público por escolares llevados por el colegio que no creo que les interesase mucho el tema.


Lo que se puede ver


Lo de los talleres tenía curiosidad por ver como estaba funcionando, pero por falta de tiempo no me pude acercar. En la zona de los juegos de rol una legión de vientegenarios y adolescentes se concentraban en torno a las mesas con sus cartas, tableros, dados. Los chicos y chicas de las Asociaciones Manga- cuyos stands están próximos a la zona de juegos- han interiorizado eso de que deben de animar el cotarro del SCG y se esmeraban por animar a la chavalería (en esa zona la edad media del público sería de 20 añitos) a que participase en el Pump It Up, comprase sus cosas y que en definitiva, se lo pesasen como enanos. Los disfraces (sobre todo entre el personal femenino) aparecían por doquier por la zona, tal y como era el deseo de estas asociaciones. La gente de estos colectivos, en edad preferentemente universitaria y más jóvenes, ya bien sea fuera como dentro del stand parece no escatimar esfuerzos visuales a la hora de que todo el mundo se familiarice con la estética y la iconográfia del manga. Para muestra, las simpáticas chicas de Kakumei que tuvieron la deferencia de posar expresamente para este blog. ¡Gracias! (¿Cómo se dice en japonés?)

El taller de maquillaje lo encontré sin actividad a esas horas, pero ahí estaba su exposición (foto). En fin, que alegría y que agradable. Su autor, nos explicó a los visitantes como realiza sus obras de cuerpo entero vistas en la fotografía, a partir de moldes completos de una persona. Técnicamente, el trabajo es impecable.


La exposición de dibujos de Larroca era de lo mejorcito en cuanto a las exposiciones. Me quedé con ganas de ver el taller de dibujo del hispano-japonés Ken Nimura. Juanma Bajo Ulloa y Joaquín Reyes (la Hora Chanante) participan entre los ponentes de la mesa redonda Cine, cómic y otras hierbas, junto con Koldo Serra, al que le vi entre los stands con una niña de la mano (¿hija, sobrina?). En estos sitios solo te falta encontrarte precisamente con Corto Maltese, Makoki, Batman o Little Nemo.


El año que viene, mas y mejor. En esta edición el programa ha sido muy completo, y esperemos que cada año la cosa vaya mejorando porque el cómic y todos los que nos gusta el 9º arte y sus inseparables aledaños se lo merecen/nos lo merecemos. Ya se sabe, en estas cosas cada vez más minoritarias, el instinto de supervivencia es fundamental.

miércoles, noviembre 29, 2006

El aparatito de Lumiere- EL PERFUME (HISTORIA DE UN ASESINO)



*****


La esperada adaptación del famoso best-seller homónimo de Patrik Suskind no solo ha resultado ser una digna adaptación de la novela original, sino que es toda una obra maestra que sabe ponerse a la altura de la novela original ofreciendo un espectáculo cinematográfico absolutamente memorable. Una supercoproducción europea, en parte rodada en España, en Barcelona concretamente, dirigida por el alemán Tom Tykwer quien realiza un trabajo absolutamente encomiable en todos los sentidos. Realmente, parece que ha sido rodado en pleno siglo XVIII, la época en la que se desarrolla la acción, tal es lo logrado de su ambientación, cuidada hasta el más mínimo detalle en cuanto a vestuario, escenarios, decoración, atrezzo, en fin, magnífico. Por no hablar de la espectacular fotografía de Frank Grienbe, la escenografía, y sobre todo de una soberbia adaptación del guión en base a la novela de Suskind, obra de propio Tykwer junto con otros dos guionistas: la elegancia con que esta narrada la historia no puede ser mayor. Una buena muestra de cómo se puede adaptar en imágenes una narración magnífica sin que pierda un de su espíritu.

Publicada en 1985 en alemán (su autor es suizo), pero traducida pronto a infinidad de lenguas, El perfume es algo mas que un best seller ya que esta considerada una de las grandes obras de los últimos 25 años. Una novela tal vez demasiado ambiciosa, ya que trataba de tocar todo tipo de temas y saberes de la época de la ilustración (el siglo XVIII), desde la psicología al derecho, que al igual que El nombre de la rosa hacía envolver ciertas profundidades en un ropaje de thriller, narrando la historia del joven perfumista francés Jean-Baptiste Grenoulle, quien en busca de la consecución de un perfume ideal se convierte en un sádico asesino. A principios de los 90 Stanley Kubrik ya quiso llevar el libro a al pantalla, pero no se decidió a rodar el film. Posteriormente Spielberg, tras la muerte de Kubrik, retomó el proyecto y estuvo a punto de rodarla, pero no le gustó el primer guión adaptado que se hizo. Por fin, se ha conseguido llevar a la pantalla la obra y con dinero y equipo técnico exclusivamente europeos, con unos resultados sencillamente sensacionales. Un relato oscuro, tremendista y truculento, también extravagante y bizarro con un cierto poso fantástico y también erótico, todo basado en el sentido del olfato que en su protagonista se encuentra hiperdesarrollado. Todos estos elementos aparecen magníficamente unidos en un espectáculo visual y narrativo total, en donde un sentido que no percibimos los espectadores, el del olfato, acaba por adueñarse de toda la historia y casi podemos oler nosotros toda la amplia gama de olores que se describen (con palabras o visualmente) en el filme.

El joven Jean-Baptiste Grenoulle, interpretado por el prometedor actor británico Ben Wishaw ha vivido los primeros 20 años de su existencia en la más absoluta de las miserias en el París de mediados del XVIII, abandonado por su madre siendo un bebé, criado en un lúgubre hospicio y luego trabajando como un esclavo como curtidor. Pero desde su accidentado nacimiento en el puesto del mercado que tenía su madre como pescatera, Jean Baptiste desarrolló el sentido del olfato como ningún otro mortal lo había hecho antes, descubriendo en su infancia que podía oler y captar absolutamente todo descubriendo así su esencia. Grenoulle conocerá el mundo y todos sus misteriso a trañes del olor. Obsesionado con captar la esencia y lo fundamental de cada cosa a través del sentido olfativo, el joven Grenoulle descubre al belleza a través del olor de una joven vendedora de ciruelas a al que mata con el fin de atraparlo y poseerlo, pero no puede hacerlo. El muchacho descubrirá el mundo de los perfumes a través del mejor fabricante de perfumes de París, el italiano Giuseppe Baldinni (Dustin Hoffman), con quien entra a trabajar como discípulo en su taller. Desengañado por que la técnica de la destilación le ha revelado que no puede atrapar el olor de todos los elementos, Grenoulle dejará a su maestro, pese a revelarse como un gran perfumista, y emigra a la ciudad de Grasse donde se fabrican perfumes de flores por medio de la técnica del “enfleurage”. Pero una vez allí, y obsesionado con la idea de conseguir el olor mas agradable que el ser humano haya conocido jamás, el joven artesano no dudará en recurrir al crimen para hacerse con las fragancias que desprenden las mas bellas mujeres de la zona.

Aunque con un ritmo a veces excesivamente pausado, la narración y lo sugerente de las imágenes son tan sumamente espectaculares que no se puede dejar de prestar atención ni una sola vez. Paisajes espectaculares, atmósfera dieciochesca de infinidad de matices (desde la opulencia y lujo de la nobleza hasta la nauseabunda y casi escatológica miseria de las clases desfavorecidas pasando por el ambiente rústico de los campesinos o el lujo hipócrita de la iglesia) y un soberbio trabajo del reparto, sobre todo con un Ben Wishaw espectacular en un rol, muy, pero que muy complejo ya que se trata de un asesino que mata por buscar la belleza y ofrecer al mundo la esencia misma de la vida y el amor. Tampoco desmerecen Hoffman, tal vez un poco forzado, el irlandés Alan Rickman como un comerciante y prohombre de Grasse que promueva la investigación de los crímenes de su ciudad y otro descubrimiento, la joven y bellísima Rachel Hurd-Wood. Lo muchas veces estrafalario, tragicómico y extremo de la historia esta muy bien captado sin que se llegue en ningún momento al esperpento o al ridículo. En ese sentido, cabe mencionarse algunos momento especialmente nauseabundos (que no desagradables) mas relacionados con lo escatológico que con lo gore, pero filmados con total clase y elegancia, o el momento culminante de la historia, rodado en el barrio gótico de Barcelona, un prodigio de mezcla entre simbolismo y sentido del espectáculo algo salido de madre, con una alucinante orgía coreografiada por La Fura Dels Baus sobre la que circulan por ahí todo tipo de rumores relacionados con su rodaje. Al loro también con el bebé infográfico 3D de principio del filme: por increíble que parezca, no es real.

Ya tenemos una de las mejores películas del año, no se si carne de oscar o no (con las películas no americanas ya se sabe), pero lo cierto sales del cine con una cara de satisfacción que no te la quita nadie.

martes, noviembre 28, 2006

POLÍTICA, CAPULLADAS Y CINTAS DE VIDEO

Cuando ya creíamos que la clase política no podía caer mas bajo en cuanto a pataletas, peleas de patio, cruce de acusaciones gratuitas y en definitiva, un comportamiento poco ejemplarizante para la ciudadanía de a pie, un totalmente ridículo contenciosos a base de lanzamientos videográficos por parte los dos principales partidos españoles, el del gobierno y el de la oposición, nos vuelve a poner los pelos como escarpias ante la tamaña incompetencia de aquellos que dicen representarnos.
La cosa la empezó el PP, en su siempre moderado y civilizado tono, estrenando una nueva superproducción secuela de aquellos maravillosos reportajes de la fundación esa que preside el eximio ex presidente, y que con un impagable uso de los archivos nos recuerda que la cruenta desintegración que vive el país de la piel de toro por culpa de las fuerzas malignas coaligadas encarnadas por los sociatas traidores, los vascos salvajes, los catalanes canallas, la morería y los maricones, ya comenzó en la etapa del gobierno de Aznar. No, si es que, cuando el maligno extiende su poder, transgrede hasta las fronteras del tiempo.
En todo caso al PSOE, no se le ha ocurrido mejor caso que otro video, este por intenet en la "cadena televisiva" de los socialistas, en donde lleva a cabo el recurrente recurso del "y tu más", aunque, eso si, poniendo merecidamente en sonrojo al PP por su torpeza en la selección de imágenes de archivo.
Mas vale que se dejen de peliculitas y demás zarandajas y pongan mas la carne en el asador en lo que tienen que poner. Unos, intentando reconducir una situación gravemnte deteriorada, y otros, dejando de comportarse como personas de muy bajo perfil democrático y cívico

miércoles, noviembre 22, 2006

El aparatito de Lumiere - THE QUEEN


THE QUEEN

****

No esta siendo publicitada todo lo que debiera, pero la verdad es que esta producción británica dirigida por el veterano y eficaz Stephen Frears a parte de ser una auténtica delicia es de lo mejor que ha llegado a la cartelera en los últimos meses. Frears es un director que en la década de los 80 se destacó por su cine social y costumbrista sobre la realidad social británica del momento (anti Tatcher total), pero que a raíz de su éxito internacional con su primera producción norteamericana, la adaptación de la novela Las amistades peligrosa , comenzó a acomodarse en la comercialidad en la década siguiente en sus sucesivas producciones en la meca del cine. Otra vez en el Reino Unido, Stephen Frears recupera un pulso genial que parecía haber perdido gracias a una sugerente historia con la mismísima Reina Isabel II de Inglaterra y toda la Royal House como protagonistas.

La apuesta era arriesgada y valiente: un film con la reina Isabel como personaje central que indagase en las trastiendas de la Familia Real inglesa y que reflejase todas las contradicciones, grandezas, miserias y absurdos del puesto de monarca en un país cuya ancestral confianza y cariño en la monarquía comienza a tambalearse. Para contar esto, se necesitaba un buen punto de partida (un McGuffin, que se llama en el cine), y en lugar de inventarse una situación ficticia, que podía haber sido una elección valida, se ha optado por un impactante hecho real que marco una especie de antes y después en el reinado de Isabel de Windsor: el fallecimiento de Lady Diana de Gales en 1997 y la reacción posterior de la Familia Real- que ya no guardaba parentesco con diana, divorciada del Principe Carlos- ante este hecho y la conmoción que causó en al opinión pública británica. Testigo de excepción: el prácticamente recién llegado Primer Ministro Tony Blair, el verdadero catalizador de la acción narrativa.

The Queen trata de mostrarnos a un Familia Real totalmente perdida y confusa ante una situación límite a causa de todo el absurdo protocolo que la envuelve, su propia asunción de condición “semi-divina” y sobre todo el desprecio que sentía en sus últimos años por la fallecida, Lady Di, auténtica máquina de generar escándalos y que estaba dejando a su ex marido y por ende a toda la Royal Family a la altura del betún, según ellos. Helen Mirren, veterana y prestigiosa actriz británica encarna con absoluta credibilidad a una reina en la picota, que comienza a despertar las iras de sus súdbitos ante su impasible y fría reacción ante la muerte de la querida “princesa del pueblo”. Tony Blair (encarnado por un tal Michael Sheen que nada tiene que ver con los Sheen de toda la vida), en sus primeros meses como Premier, se topa por medio del trágico suceso ante la mas cruda realidad de la monarquía británica: una reina atada y condicionada como ser humano por su cargo de soberana que se muestra incapaz de mostrar algún gesto de humanidad. Y precisamente, en lo que se centra la peli es en los magnos esfuerzos de Blair por condescender con el pueblo llano, ante el silencio de la Familia Real, organizando el funeral que Lady Diana se merecía según los británicos, lo que le provocara fricciones con Su Graciosa Majestad.

En realidad, poco importa sin las cosas en aquel verano de 1997 pasaron de igual modo como describe la película, y si Tony Blair actuó tal y como nos muestra el filme. Todo está narrado de manera tan verosímil, honesta y sincera, que realmente cuesta creer que a veces se esta exagerando (porque casi seguramente se exagera). Frears ha hecho su mejor película en muchos años, mostrando con total credibilidad a la Reina Isabel y a su familia, mas allá del ramillete de telefilmes sensacionalistas que en los últimos años se han venido rodando sobre la Familia Real Inglesa. Y es que la Reina Isabel, toda la institución monárquica son tratados con respeto, ternura y desprecio al mismo tiempo, sin que el contradictorio cóctel chirríe en algún momento. El costumbrismo de la vida de la Familia Real esta excelentemente tratado con unos diálogos y retratos que gozan de total y espontánea credibilidad, parte de ello debido al genial trabajo de una estupenda Helen Mirren, que a parte de estar perfectamente caracterizada tiene una credibilidad absoluta como la reina inglesa. Merece un oscar. Alex Jenning, el actor que da vida al príncipe Carlos, en la peli eslabón entre la tradición monárquica más rancia y la evolución ante los nuevos tiempos, cumple su papel con nota (son especialmente trascendentes sus escenas con Tony Blair). James Cronwell da vida al Duque de Edimburgo también con convicción. Por su parte, la acción que se desarrolla en el entorno de Downing Street también tiene su punto, con los tiras y aflojas con al influyente prensa británica y con un Michael Sheen que pese a que su parecido con el mandatario británico sea mas que discutible (aunque le han clavado en el peinado), calca los gestos y tics de Blair a la perfección: parece que estamos ante el verdadero Primer Ministro.

Una película inteligente y genial, en la que tal vez sobra algún momento excesivo, pero que sabe reflejar la metáfora sin caer en la pedantería (veáse la escena del ciervo y de la reina perdida en el bosque escocés con su Land Rover). Es curioso, una película antimonárquica que tratar de dejar en buen lugar a la monarquía británica y de hacer comprender lo delicado de su posición y el porque de su actitud. Una película totalmente recomendable que justifica el gasto de euros en taquilla.

miércoles, noviembre 15, 2006

El aparatito de Lumiere: SCOOP



***


Woody Allen, tras la muy positiva experiencia de Match Point, su mejor película en los últimos años, parece haberle cogido el gusto a esto de rodar en Gran Bretaña y vuelve con un filme ambientado en Londres y producido por BBC Films. Y como en aquella, vuelve a contar con la presencia de la joven y talentosa Scarlett Johannson, que en esta peli esta particularmente encantadora. El propio Woody vuelve a intervenir como actor, en una entretenida y conseguida comedia de intriga y asesinatos donde Johannson es Sondra, una joven americana estudiante de periodismo residente en Londres que tomando parte en el número de un mago también norteamericano, Sidney Waterman, encarnado con Allen, recibe en una falsa “cámara desintegradota de moléculas”, que forma parte del espectáculo, la aparición del fantasma de un prestigioso periodista recientemente fallecido (James Nesbit) quien le revela información sobre la identidad de un asesino en serie de mujeres que trae de cabeza a la opinión pública, acusando a un joven rico, apuesto y exitoso, Peter Lyman (Hugh Jackman), de ser el “asesino del tarot”, gracias a la información suministrada en el mismísimo limbo por su secretaria fallecida. La joven periodista recibe así el encargo post mortem de realizar la investigación periodística del año, tal como el fallecido plumilla deseaba. Sondra se dispone a investigar del aso con la colaboración (es un decir) de Sydney, también testigo de las fantasmagóricas apariciones del periodista difunto. Para ello, Sondra no dudará en infiltrarse en al vida de Lyman, cambiando su identidad, aunque termine enamorándose de el y descartando la idea de que el joven y seductor aristócrata sea realmente un asesino.


Una comedia muy entretenida, con golpes y diálogos ingeniosos y un guión sólido y muy bien elaborado, todo marca de la casa Allen. Ya se sabe que ha Woody normalmente le suele salir cada año una película buena, o muy buena o una obra maestra, y en este caso nos encontramos ante el primer ítem. Lo que no es óbice, claro está, para ser disfrutada como una entretenidísima película y de obligada visión para los amantes de las comedias negras o de enredos. Johannson esta muy bien como actriz de comedia en un registro muy diferente al de Match Point. Woody, en su línea, aunque la edad empieza a hacer estragos (físicos). Es una pena no ver esta peli en Versión original ya que nos perdemos cuando Woody y Scarlett tratan de hacerse pasar por británicos poniendo acento, efecto que en el neoyorquino debe de ser desternillante. La verdad es que mejor o peor, el cine de Woody Allen siempre es un soplo de brisa fresca cuando sus películas llegan a las carteleras.