****
Pequeña estupenda película ademas de ser de esas que demuestra que el cine estadounidense no solo es el cine de los grandes estudios. Y es que esta pequeña producción independiente además de mostrar -como muchas otras de su pelaje- el lado turbio del sueño americano resulta una obra sensible, bien planteada y altamente emocional que pese a mostrar en realidad una historia terrible y bastantee cruel no pierde en ningún momento ese octanaje de senibilidad y humanismo que hace de este relato algo que da que pensar y eriza el vello. El Gran Premio del Jurado en el Festival de Sundance avala la modesta grandeza de esta road movie dramática muy bien dirigida por Cole Webley,
La denuncia social es la base de la que parte la historia, en una doble vertiente: por un lado la crisis mundial de la vivienda y el drama del desahucio y por el otro la mala interpretación de leyes norteamericanas que lleva a situaciones estrambóticas sobre todo en circunstancias tan desesperadas como las que viven los protagonistas. Un joven padre de familia viudo (John Magaro), parte con sus dos hijos Ella (Molly Belle Wright), de 9 años y Charlie (Wyat Solis) de 6, a un largo viaje en coche hasta Omaha, Nebraska, tras haber perdido su vivienda. Lo que parece al principio para los niños un viaje casi de recreo pronto se revelará ante ellos como una especie de huida a una situación mejor que ellos parecen aceptar, aunque las estrecheces económicas del padre mostrarán que la supervivencia será el objetivo principal de la familia hasta llegar a un inesperado desenlace.
El trío protagonista está impecable cada uno en sus roles: un padre entregado a sus hijos que ve con desesperación como es incapaz de hacerse cargo de ellos por su situación pero que los quiere con locura y unos críos que lo aceptan todo con su inocencia- saben que su padre no les fallará- pero que ven como las cosas están cambiando a peor. Lo dos actores infantiles están simplemente sensacionales y muy creíbles. El recurso a escenas anecdóticas, la utilización de diálogos casuales y el hecho de que los tres protagonistas son prácticamente los únicos personajes importantes realzan la pequeña grandeza de este filme, una joyita que no debe pasar desapercibida.
