domingo, abril 22, 2007

THE BMX CHRONICLES

Las bicicletas BMX, el modelo de bicicleta todo terreno, hoy en día parecen restringidas al campo de la competición y las exhibiciones, pero no siempre fue así, ya que en la década de los 80 fueron el tipo de bici mas popular entre la chavalería, independientemente de que se supiera hacer las habilidades acrobáticas que este tipo de ciclos requería. El caso era fardar ante los amiguetes y ser el jinete sobre ruedas por excelencia del barrio. Fue el periodo 1982-1988 el del reinado de las BMX en España, un fenómeno importado, como no, de USA, y del que gran parte de su popularidad fue debida a filmes tan emblemáticos de la década como E.T. Este es un repaso de los recuerdos de infancia que este vehículo me ha dejado, supongo que también compartidos por gente de mi generación.


En cualquier domingo: hagamos un poco de historia


BMX- vocablo que en España popularmente se comenzó a aplicar a finales de los 80, ya que antes estas bicis eran conocidas como “todo terreno” o con el término comercial “California”, del que mas tarde hablaremos- es el acrónimo de “Bycicle Moto Cross”, donde “cross” corresponde a la trascripción pseudofonética X. Este modelo de bicicletas llegó a España a nivel comercial y popular hacia 1982, aunque ya había surgido en California a finales de los 60. Llegaba pues con casi 20 años de retraso, aunque a decir verdad la BMXmanía propiamente dicha había estallado en los States por esas fechas, por lo que su llegada a Europa no fue más que la inevitable consecuencia de adaptar todo lo que tiene éxito en Norteamérica.

BMX Bandits (1983). Fim de culto (?) Bemequisero con una teenager Nicole Kidman

El origen del fenómeno de las BMX hay que circunscribirlo obligatoriamente en la cultura del Mito de California y todos sus productos y accesorios, y concretamente dentro de los “California games” (skating, surf, rolling). Según cuenta la leyenda, a adolescentes de dicho estado les dio por imitar a sus ídolos del motocross con sus bicicletas, haciendo cabriolas, corriendo campo a través, saltando sobre rampas, etc. Un tal Scot Breithaupt construyó el solito el primer prototipo de BMX y muchos otros jóvenes californianos le imitaron convirtiendo sus bicicletas en una suerte de motos de motocross sin motor. En 1971 se estrenó en USA el filme documental On Any Sunday, en realidad dedicado al motociclismo, pero en el que también hacían su aparición las bicicletas adaptadas para todo terreno y listas para hacer acrobacias temerarias. Las bicis con rueda de moto se popularizan a nivel de toda USA y a mediados de los 70 las compañías de ciclos fabrican y comercializan sus bicicletas BMX, las cuales comienzan tener cierto éxito en Yankilandia, aunque aún a nivel minoritario. Será en los 80 cuando las BMX se conviertan en la bici de moda en USA y en todo el mundo.


Las bicis de Elliot, Michael, Tyler, Steve y Greg.



Las bicicletas BMX en los 80 tenían como características el tener neumáticos gruesos y resistentes -similares a los de las motos- con muescas y hendiduras pronunciadas para adaptarlos a terrenos de tierra, hierba, arena o barro, radios gruesos en las ruedas, frenos potentes, una barra-puente entre ambos manillares, sillines de plásticos in forrar, cubiertas de goma en los manillares, y proliferación de tubos de tela adhesiva enrollados en diversas partes del vehículo cuya función era meramente ornamental (¿o protectora?). Recuerdo que a esos objetos los críos de mi barrio les llamábamos “macarrones”, por su forma cilíndrica y su función “enroscante”. Estas bicis tenían vivos colorines (amarillo, azul, verde, rojo) en neumáticos, radios, manillares, “macarrones” o en el cuerpo de la bici misma, aunque también las había de color metalizado o dorado. En verano de 1983 es cuando recuerdo que, entre los que éramos niños por aquel entonces, estas bicis comenzaron su apogeo, destronando a las “de paseo” y convirtiendo las calles en pistas de un moderno “bicicross”. Claro que en esta moda, hubo un agente culpable, que vino desde Hollywood. O podríamos decir, que indirectamente desde el espacio.

Elliot con E.T en la cesta de la BMX: una imagen para la historia

A finales de 1982 se estrenó en España E.T el Extraterrestre de Steven Spielberg, la película más taquillera en todo el mundo hasta el momento. La influencia que tuvo este filme no ya solo en el mundo del cine ni en el de la narración y el imaginario colectivo, sino en la sociedad y de las costumbres del momento fue mayúscula. En todo el mundo occidental se pusieron de moda los chandals con capucha al estilo de Elliot, los chalecos sin mangas de los chavales de la peli, las gorras de beisbol, y sobre todo las bicicletas BMX, que en esta película tenían un papel estelar e hicieron con todos los honores la presentación de todas sus prestaciones y virtudes ante los atónitos espectadores de fuera de USA. Elliot, el amigo terrestre de E.T, su hermano adolescente Michael y los amigos de este eran propietarios de bicis BMX- como la mayoría de los chavales en aquella época en California- con las que iban de aquí para allá en toda la película. A parte del don mágico que el extraterrestre les otorga a los biciclos en dos momentos antológicos de la cinta (el de volar), una de las escenas no menos históricas del filme consiste en una persecución-huida en BMX a cargo de Michael y sus amigos por un tosco e irregular descampado. Sobra decir que dicha escena fue la excusa perfecta para filmar toda una exhibición de “vuelos” y saltos de BMX, en un gran display de adrenalina. Muy pocos espectadores conocían en Europa y en el resto del mundo este tipo de bicicletas y sus habilidades, que hasta entonces solo parecían posibles en el mundo del motocross, por lo que fue una de las escenas más comentadas y gustadas por el público. Y claro está, caló en los niños y adolescentes de la época: querían unas bicis como las de E.T para hacer lo que salía en al película, o al menos algo parecido.


Los jinetes del barrio

Las empresas de bicicletas de todo el mundos e hicieron eco del fenómeno y comienza el reinado de la BMX a escala mundial. En 1983, con el éxito de E.T aún coleando, la empresa vitoriana BH, la marca nº1 de bicicletas en el Estado español lanza una línea de bicicletas BMX para el público infantil y adolescente, línea llamada California, en honor a la cuna de la BMX. Ya por entonces comienzan en España competiciones y exhibiciones de este tipo de bicis. Otras empresas españolas como Orbea o Torrot también lanzarán modelos BMX, pero su calidad y su aceptación no serán tan grandes como las California de BH, sin duda las mejores. La primera publicidad de las BH California (se lanzaron varios modelos en verano del 83 y en lo sucesivo se irán creando aún mas), utilizaba, como no, a E.T, en un insustancial anuncio en el que un grupo de chavales con sus California corrían por un remedo de avenida de Los Angeles con un perrito tapado con una sábana en lugar de E.T, como en la película “¿E.T? ¡No, BH!”, era el estúpido slogan de la campaña. El éxito en España de las BMX, especialmente las de BH, gracias a sus campañas publicitarias, fue enorme. Durante 1983 y 1984 había decenas y decenas de modelos y se convirtieron en el sueño de cualquier chaval. Muchos fueron- fuimos- los que tuvimos nuestra bici BMX, otra cosa es que la supiéramos manejar correctamente.

Un jinete de BMX sin cabriola no era un jinete de BMX


La fiebre de las BMX entre la chavalería ibérica estalló en verano del 83. Muchos aprendieron a marchas forzadas a levantar la rueda, a plantarla sobre bancos, a saltar sobre minirampas, a bajar y subir escaleras. Los más hábiles con las BMX eran oficiosamente proclamados los dueños del barrio, que a falta de descampados donde “crossear” utilizaban las calles como circuito urbano. Yo mismo pase mis ratos libre en un barrio donde el culto a las BMX era de una magnitud casi religiosa y en donde se hacían auténticas competiciones, ya bien sean de acrobacias, simples contrareloj, frenadas, etc. Casi todos los chavales de entre 8 y 13 años tenían sus bicis “California”, las cuales eran explotadas como cada uno sabía, ya que en realidad los maestros eran pocos y eran más los aprendices.


Auge y caída de los BMX Bandits

Los radios gordos, el colorido de las bicis y los tubos de tela adhesiva que enrollaban sus tubulares se hicieron progresivamente habituales durante el periodo 1983-85. Entre los modelos de California BH que existían recuerdo la California X3, que era amarilla y azul, la California Star, que era dorada y roja o la California X4, roja y blanca y que era de las mejores. Y que fue la mía, comprada en verano del 84. Nunca se me dio bien al cabriola callejera ni tenía idea de bajar escaleras en bici (nunca lo probé), pero compensaba mi falta de pericia en estas facetas rodando con mi BMX por arena o pro campo a través, además de por caminos campestres pedregosos, para los que esta bici, claro está, estaba adaptada. Esta California X4 me duró bastantes años hasta que hacia 1989 dejé de montarla (ya la había ido dejando paulatinamente porque se me hacía pequeña). Algunos años después, todavía en perfecto estado, hacia 1994, se la doné a Cuba. Algún chaval de Cienfuegos, Santiago o La Habana la aprovecharía.

Seguían apareciendo modelos cinematográficos a seguir, en 1986 se estrena en el estado español BMX Bandits (conocida aquí como Los bicivoladores), película australiana en al que tres adolescentes vivían una aventura policíaca y de acción a bordo de BMX con sus acrobacias pertinentes. Esta mediocre película es junto con E.T la otra película de BMX por excelencia. En ella, como curiosidad, aparecía una quinceañera Nicole Kidman, en el papel de una jovencita a la que dos chicos le enseñan los trucos de la BMX y que termina siendo mejor que ellos, claro.


Hacia 1986 BH dejó de fabricar la línea California y a partir de ese momento lo de las BMX se iba haciendo cosa de expertos y de profesionales. Los críos iban prefiriendo bicicletas de paseo o de competición en una época en la que los carrilbici comenzaban a hacer acto de presencia en la península y ya no compensaba tener bicis todo terreno. Ya a finales de los 80 la fiebre BMX había desaparecido por completo. En su lugar, en los 90, surgieron las BTT (Mountain Bikes), cuya utilización, al igual que en el caso de las BMX, no siempre correspondía al objeto por el que fueron fabricadas.

Hoy en día las BMX son prácticamente patrimonio de competidores profesionales o de fanáticos de este tipo de bicicletas. La UCI organiza campeonatos del mundo de BMX, siguen habiendo competiciones oficiales de BMX (Racing y Freestyle), pero ya no son vehículos populares. Ya no es lo mismo. Las viejas BMX son un objeto de culto retro de los 80 cuya importancia en la educación sentimental de toda una generación es más grande de lo que parece. Fueron muchos los kilómetros recorridos.

lunes, abril 16, 2007

El aparatito de Lumiere- EL BUEN PASTOR


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La segunda película como director de Robert De Niro se esperaba con expectación debido a la buena impresión que causó su primera película Una historia del Bronx (1993), por una parte, y por otra el tema escogido, el nacimiento del la CIA, es servicio de inteligencia norteamericano. Todo lo relacionado con el espionaje, los oscuros movimientos de poder en la sombra y las conspiraciones suele ser material cinematográfico de primera que además funciona muy bien comercialmente hablando. De Niro lo sabía y al final da lo que todo el mundo esperaba, un thriller basado en hechos reales intenso, de acción prolongada en el tiempo (abarca mas de 20 años), con un guión muy inteligente y de cierta tensión, todo ello aderezado con una escenografía y fotografía que tratan de homenajear al cine negro y la presencia de abundantes estrellas en el reparto.

De Niro se postula como un director competente y hace una película muy interesante, pero el guión, obra de Eric Roth, aunque esta muy bien trazado en no pocas ocasiones se hace tedioso y desmañado. Es una pena, porque el esfuerzo por narrar lo más fielmente posible el nacimiento y primeros devenires de la CIA centrándose en el personaje del agente Edward Wilson (Matt Damon, tan carapalo como siempre) es encomiable. Wilson, un joven recien licenciado en literatura por Yale y miembro de las mas selectas (y secretas) hermandades universitarias es captado por el FBI a finales de los 30 para hacer de chivato contra miembros del mundo académico con tendencias filonazis, y de allí pasa a convertirse en un eficiente agente secreto al servicio del gobierno norteamericano, para pasar a ingresar a finales de los 40 en una recién nacida CIA, al cual reúne a los mejores espías que EEUU tenía repartidos dentro y fuero del territorio norteamericano. La película se centra en el drama personal de Wilson, quien debe ausentarse lagas temporadas de su cada vez má exasperada familia, incidiendo negativamente su matrimonio con Clover (Angelian Jolie). Pero sobre todo es especialmente dramática su relación con su hijo (Austin Williams), la cual lleva gran parte del peso del filme, un tira y afloja marcado por una figura paterna insuficiente. Así, desde la II Guerra Mundial hasta la crisis de los misiles de Cuba a principios de los 60 asistimos a espionajes, contrespionajes, agentes dobles, confidentes de la KGB, en un clima de mentiras y engaños donde un antiguo idealista, Edward Wilson, termina por claudicar miserablemente.

El Buen Pastor atesora un interminable desfile de Stars en donde también participa el propio De Niro en un pequeño papel, además de Alec Baldwin, John Turturro, Joe Pesci, Billy Cudrup, William Hurt… La película, en definitiva, es bastante interesante, pero podía haberlo sido mas, tal vez porque es tal la cantidad de situaciones, de tramas y de personajes que contiene que al final uno acaba no centrándose.

domingo, abril 15, 2007

SUPERADO EL SUSTO TÉCNICO...

...que ha supuesto adpatarme a la nueva version de Blogger , y el temor a que este blog no se pudiese actualizar mas o sencillamente, que se fuera al carajo, damos por inaugurada una nueva etapa en Rayos C En La Oscuridad, aunque esta sea en un princiio de aspecto meramente técnico- formal.

Anuncia tambien una próxima seción mas o menos fija que versará sobre recuerdos de la niñez o adolescencia y sobre otros aspectos mas o menos "personales" (pero sin nada de intimidades), que se unirá a las conocidas del "Aparatito de Lumiere" y "Rayos Catódicos (Cuando la tele valía algo)". Aún no tiene título, pero ya anuncio un artículo sobre canciones preferidas y otro sobre las entrañables bicis BMX (The BMX Chronicles)

Saludos

jueves, marzo 29, 2007

El aparatito de Lumiere- PROGRAMA DOBLE: LA VIDA DE LOS OTROS / 300


LA VIDA DE LOS OTROS

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Arrebató el Oscar a la mejor película extranjera esta excelente producción alemana, bien realizada y muy bien narrada en una mezcla de thriller político y drama humano con el telón de fondo del pasado reciente de la historia de Alemania, como fueron los últimos años, en la década de los 80, del régimen comunista en la antigua República Democrática Alemana. No se si habrá sido del todo acertada la decisión de otorgarle el Oscar en detrimento de El laberinto del Fauno, ya que, salvando las distancias temáticas, la calidad es muy similar. Con todo La vida de los otros es por derecho propio una gran película.

Su director es un joven debutante llamado Florian Henckel Von Donnersmack, que con esta ópera prima muestra un muchísimo más que prometedor futuro. El punto de partida argumental esta basado en los muchos de casos de espionaje gubernamental que se sucedieron en la antigua RDA a personalidades de la cultura o intelectuales con el fin de controlar sus devaneos con el pensamiento occidental y la tentación de que emitiesen opiniones contrarias al régimen: un dramaturgo de éxito, Georg Dreyman (Ulrich Mühe), de ideas un tanto atrevidas dentro de su entorno político pero bastante bien considerado por la clase política alemana oriental se convierte en objetivo de espionaje diario por orden del gobierno de la RDA y por parte de la Stasi, los servicios de inteligencia del país, quienes instalan un dispositivo en el domicilio del escritor espiándole desde el sótano de su edificio. El capitán Weisler (Ulrcih Tukur) se pone al frente de la operación y día tras día va siendo partícipe de la vida diaria de Dreyman y de su novia, la actriz Christa Sieland (Martina Gedeck). Una serie de acontecimientos en el entorno teatral berlinés dan un vuelco a la vida profesional y personal de Dreyman, quien se verá en la necesidad de huir del país, sin saber, claro esta, que esta siendo vigilado. La película se centra en los sentimientos encontrados del capitán Weisler durante el cumplimiento de su misión, quien descubre en la relación entre Georg y Christa todo lo que el no tiene pero que desearía tener, al tiempo que vamos asistiendo como su labor de vuelve cada vez mas y mas kafkiana ya que el propio espía descubre que en realidad no hay motivación en su trabajo ni nada que pueda aportarle nada personalmente excepto a nivel profesional, de ahí el “Síndrome de Estocolmo” que siente espiando a Dreyman y Christa, con los que se identificará cada vez más. Ulrico Tukur, el actor que da vida al capitán Weisler ha cosechado varios merecidos premios por su interpretación: un funcionario-marioneta del régimen comunista, frío y sin personalidad que aterrado va descubriendo que su sentido del deber y disciplina le han convertido en un ser inerte que colabora en métodos represores y torturas de su propio gobierno.

Rodada en Berlín con estilo sobrio pero con una excelente fotografía y una buena recreación de al Alemania del Este de los años 80, la película funciona muy bien como thriller y se sigue sin perder el hilo, gracias a un guión perfecto y sin artificios, ni golpes de efecto ni florituras fáciles. La tensión dramática, gracias a momentos muy bien conseguidos, es de recibo, y en definitiva, lA película pese a su relativa crudeza deja muy buen sabor de boca.

300

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Una espectacular y sorprendente película, basada en el cómic homónimo de Frank Miller, autor del que se adaptó Sin City. 300 cuenta la legendaria historia de la batalla de Termópilas, que en la antigua Grecia (siglo V A.C) enfrentó a los espartanos contra los persas, en un combate en el que solo 300 soldados de Esparta con su rey Leónidas al frente trataron de hacer frente a los ejércitos persas, los cuales alcanzaban el medio millón de personas. La fiereza de los espartanos en esta batalla en la que plantaron cara a los persas, pese a su abismal diferencia numérica frente a estos, ha inspirado material legendario, obras de arte, y también una película anterior a esta, El León de Esparta (1962). El cómic de Frank Miller en el que se basa esta alucinante producción fue publicado en 1998, cosechando éxito de crítica e importantes premios y tanto en su narrativa como en su estética trataba de plasmar el espíritu de la historia desde la narración oral que supuestamente se hizo de los acontecimiento poco tiempo después de que tuviesen lugar, por mediación de los recitadores; por lo tanto en las viñetas aparecen muchos elementos bizarramente exagerados e históricamente improbables que la película ha plasmado también, no en vano esta película trata de ser un adaptación muy fiel al cómic original respetando absolutamente todo, no en vano entre sus productores se encuentra (al igual que en Sin City) el propio Frank Miller.

El resultado final, con el cada vez mas interesante Zak Synder como director, ha sido de chapeau , ya que 300 es algo más que una película bélica, de aventuras o peplum, es el exitoso intento de trasladar con total fidelidad un cómic de culto a la gran pantalla (mas que hacer una nueva revisión de la batalla de Termópilas) presentando además una gran película de espectacularidad desbordante, épica abrumadora y vistosidad plástica que roza la perfección. En definitiva, un espectáculo visual en toda regla que deja abrumado al espectador y a pesar de que el guión sea el que es (muy esquemático y previsible, a parte de contar ya una historia muy conocida) la manera de narrarlo, vibrante y humanística (estamos hablando de los antiguos griegos, no olvidar ese dato) le confiere la consistencia suficiente para que pueda considerarse una gran película. Calcando al pie de la letra la mayor parte de las viñetas del cómic en escenas de enorme belleza compositiva, este filme se postula como una de las mejores y más dignas adaptaciones que se han hecho de una historieta al cine: 300 película quiere ser 300 cómic y por ello esa total reproducción estética de la atmósfera del tebeo. La espectacular fotografía digital con un color e iluminación conseguidos mediante la informática y que trata de asemejarse al cromatismo del cómic original (no en vano el color era uno de sus puntos fuertes) es la responsable de la deslumbrante factura visual del film. Mucho trabajo de postproducción, efectos digitales y de pantalla azul para plasmar en imagen una historia con atmósfera de irrealidad y leyenda.

Son mencionables las escenas de combate, las imágenes panorámicas y detalles como la lluvia o la abundante sangre que se derrama, que parecen “dibujadas” por el propio Miller. Es cierto que la peli resulta muy violenta y en ocasiones brutal, pero en absoluto se hace indigesta. Bernard Butler, actor británico que interpretó al Fantasma de la Opera en la última adaptación cinematográfica que dirigió Joel Schumacher, es el rey Leónidas, ambicioso, valiente y justo pero arrogante al mismo tiempo. Convencido del peligro que supone el avance persa, no dudará en utilizar sus limitadísimas fuerzas para defender a su pueblo, la polis de Esparta, ya a Grecia en su totalidad. Buena interpretación de Butler, al frente de un ejército de fornidos espartanos con capa roja y solo un taparrabos como vestimenta. Este es con diferencia el personaje mas desarrollado de la historia, aunque en al adaptación a la pantalla se halla querido potenciar el protagonismo de otros secundarios como Terón (Dominc West), Stelios (Michael Fassbender), Dilios (David Wenham) o Gorgo (Lena Headey), la esposa de Leónidas, que protagoniza los escasos fragmentos de trama añadidos en la película con respecto a su fuente original. También se han insertado algunos monstruosos personajes secundarios- a parte del original Efialtes (Andrew Tiernan, cubierto de prótesis) - que siguen el espíritu de irrealidad del cómic, y se han reforzado detalles esperpénticos como la imagen y altura de Jerjes, el rey de los persas (Rodrigo Santoro). Las evidentes connotaciones gays de este personaje, que parece una auténtica drag queen, y el supuesto doble sentido de sus diálogos (cuando hace alusión a que sus súbditos “temen su látigo”), provocan a veces la hilaridad del público menos centrado en la película.

En definitiva, 300 es una de las mejores películas que se encuentran ahora en cartelera, una opción recomendable en todos los sentidos. Por lo menos hará que mucha gente sepa ahora algo sobre Termópilas, los espartanos y la antigua Grecia. Una película catárquica y deslumbrante, para no perdérsela.



miércoles, marzo 21, 2007

El aparatito de lumiere - INLAND EMPIRE


David Lynch ha vuelto, y lo ha hecho muy, muy a lo bestia y con total libertad, lanzándose a la piscina directamente sin importarle nada. Tras la no muy lynchiana The Straight Story (Una historia verdadera) y la alucinante y mas propia Mullholland Drive, el creador de Terciopelo Azul y la serie de televisión Twin peaks, que tiene que buscarse la financiación en Europa (en Francia y Polonia en este caso) debido a su mala relación actual con al industria de Hollywood, ofrece una película en donde los habituales ingredientes de su cine (sueños, realidades paralelas, surrealismo perverso, escenografía siniestramente manierista, montajes imposibles, atmósferas lisérgicas, efectos sonoros inquietantes y así hasta completar una lista de interminables ítems) aparece elevado a la máxima potencia, en una película que ha sido estrenada de tapadillo en EEUU en escasísimas salas y que en España, incomprensiblemente si nos atenemos a los criterios de distribución de este tipo de trabajos casi ninguneados en su país de origen, esta gozando de una exhibición prácticamente normalizada. El caso es que Inland Empire es hasta el momento la película mas extraña de David Lynch, un filme de muy difícil digestión- en la sala donde lo ví contabilizé hasta cuatro personas que se marcharon antes del final- con el que hay que devanarse los sesos continuamente para al final entender poco y quedarse con bastantes dudas, aunque mas o menos la temática y el mensaje central se puedan extraer, aunque con mucho esfuerzo, a decir verdad.

Resulta muy difícil hablar de la historia de una película tan desconcertante como Inland Empire, todo un compendio de las virtudes y los defectos de Lynch, quien en este trabajo da total rienda suelta a su desbordante universo mental, firmando una película conseguida en no pocos momentos pero a veces muy pedante y tramposa hasta el absurdo. Es decir, lo mejor y lo peor de Lynch. El filme es la filmación literal de una serie de ensoñaciones, al parecer sufridas por al hipnosis, que sufre una mujer (aunque no me ha quedado claro si es mas de una) en un viaje mental interior para tratar de huir de una realidad topándose con otras inoculadas por algo o por alguien en al mente de la persona en cuestión. Dos marcos geográficos, Polonia y un Hollywood que muestra su cara más glamourosa y su cara más oscura, sujetan una endiabladamente enrevesada historia en donde sus protagonistas de desdoblan en varias personalidades que parecen luchar por salir de un sueño sin conseguirlo. Con Laura Dern, habitual del cine de Lynch, como sujeto central de la historia, la peli parece también una crítica al mundo del espectáculo y negocio cinematográfico a través de Nikki, esa actriz que interpreta Dern residente en una barroca e inquietantemente anticuada mansión de Beverly Hills que tras conseguir el papel de su vida descubre que su vida es una inquietante irrealidad que parece estar siendo filmada como otra película. Personajes inquietantes portadores de mensajes, giros de guión desconcertantes, números musicales en el momento mas inesperado, imágenes turbadoras, diálogos crípticos, pistas falsas para desconcertar ale spectador y un número inenarrable de elementos mas la mayoría de los cuales no guardan conexión entre si conforman los materiales genuinamente lynchianos de este desconcertante pero a la vez fascinante filme con un tono de pesadilla absoluta en muchos momentos (atención a las escenas protagonizadas por los conejos humanos), con una fotografía de vídeo digital (tratado posteriormente) alucinante y unos sonidos (más que música ) ambientales que contribuyen a formar una atmósfera hipnótica y desasosegante como pocas veces se ha conseguido en el cine. Jeremy Irons, Harry Dean Stanton y Julia Ormond son otras caras conocidas que aparecen en el filme. La pregunta del millón es que hará un Lynch superado a si mismo en cuanto a su universo después de esto.

lunes, marzo 19, 2007

30 AÑOS DE PUNK: EL FUTURO QUE AL FINAL LLEGÓ (Y II)


Inglaterra tiembla

La intervención de Sex Pistols en televisión desato la ira en el Reino Unido. Los medios de comunicación y las televisiones les vetan, y por extensión a todos los grupos punk. Ya por entonces hay un buen puñado de grupos punkies que comienzan a grabar LPs incluso en multinacionales, dispuestas a aprovecharse del escándalo del año 77. The Clash publican su del mismo nombre del grupo en enero de ese año con al CBS, mientras que los fans de los Pistols dentro y fuera de Londres forman una legión de grupos que tampoco tardarán en grabar: London, Buzzcocks, Vibrators, The Fall, The Adverts, etc. El punk se había contagiado a toda Gran Bretaña y era la pesadilla de la sociedad bienpensante británica, asustada ante las soflamas incendiarias de los chavales de la cresta. Un discurso que era políticamente ácrata y nihilista sazonado con rebeldía izquierdista y anarquismo radical entendido muy primitivamente que empezó a calar en una generación de jóvenes que veían en la política el origen de todos sus problemas. Este nihilsmo del punk como movimiento social (puesto que lo era y con todas las de la ley) se mantendrá años después siendo uno de los sellos distintivos de la cultura punk y una de las claves de su supervivencia en los años posteriores. Un miembro conservador de la cámara de los comunes, Marcus Lipton, declararía “si la música pop (por el punk) se va a usar para destruir nuestras instituciones, debemos aniquilarla”. Jamás ningún estilo musical había suscitado tal rechazo.
Buzzcocks. Intraducible

Mientras tanto, los chicos de Malcom McLaren firman con una A&M la grabación de un nuevo sencillo, casi mediante coacción debido a que la banda de Johnny Rotten armó la marimorena en la sede de la discográfica. God save the queen, nueva bofetada y en pleno año jubileo de Isabel II vuelve a traer la polémica. Poco importa que la canción fuese prohibida en las emisoras de radio, llegó al número 1. A&M dejó de publicar el single a poco de salir, y Virgin, la empresa de Richard Branson, lo lanzará en lo sucesivo. Tras otros dos singles, en primavera llega Never mind the bollocks, Here´s the Sex Pistols, el primer y único LP oficial del grupo, un auténtico manual seminal del punk rock. Glenn Matlock abandona el puesto de bajista, siendo remplazado por John Simon Richie, mas conocido como Sid Vicious, un músico sin ninguna experiencia pero con el mismo (o mas) afán de protagonismo que Johnny Rotten. Sid se convertirá junto a Rotten en el miembro carismático del combo.


Esnifando cola

La Inglaterra punk y sus excesos llegaban a los noticiarios de todo el mundo durante 1977. Como era de suponer, el movimiento punk se extendió a todo el mundo, tanto en el aspecto social como en el musical. Australia fue uno de los primeros países fuera de UK que acogieron el punk, con The Saints como primer grupo punk extranjero que actúa en Gran Bretaña. Alemania, Francia, Canadá, Holanda, Bélgica, Japón fueron países en donde pronto arraigó el punk, aunque en la mayoría de las veces no se consolidaría hasta después de 1977. En los EEUU, la verdadera cuna musical del punk y con Ramones ya instalados, no se vivió un movimiento con las características que este tenía en Europa, pero si que surgieron un buen número de bandas punkies anglófilas a finales de los 70: Minutemen, Hüsker Dü, Black Flag, Pere Ubu,… El punk se internacionaliza.
The Clash, el relevo de los pistols, explotaron la conexión jamaicana del punk
En el Reino Unido, mientras tanto, fanzines como Snffin Glue fueron el altavoz del movimiento punk y sus opiniones sobre la sociedad y la política. Las ganas de provocar hacían que muchas veces los punks utilizasen simbología fascista (esvásticas) o comunista (en países como el Reino Unido). El punk era extremo y las ideologías extremas se adherían perfectamente al nihilismo punkie, aunque grupos como The Clash, izquierdistas convencidos encabezarán una camada punk que era de la izquierda su ideología bandera, legado cuyo rastro llega hasta el presente. Los skinheads, movimiento underground británico surgido a finales de los 60 por parte de jóvenes proletarios amantes de la música jamaicana y que guardaban no pocas similitudes con el punk, se entremezclarán en el torbellino tanto en las islas británicas como en Europa continental; en Alemania este colectivo comienza a simpatizar con las ideas neonazis mientras que en Inglaterra existirán fracciones de izquierda y otras de corte fascistoide. En Inglaterra, en verano del 77, los Clash de Joe Strummer parecen convertirse musicalmente en el grupo punk cabeza de serie ante la inconsistencia y los problemas internos de Sex Pistols, cuyo mecenas y padrino del movimiento, Malcom McLaren, les prepara una película.

Sid y Johnny, como salidos directamente del matadero


Quiero destruir a los que pasan a mi lado

Para antes de que terminase al año 1977, en la segunda mitad del mismo, las cosas se calmaron. Se vio que Sex Pistols perdían la fuerza por la boca y que debido al hecho de que al mayoría de los grupos punks grababan en ínfimas independientes, la industria musical, cuya vida tal y como se conocía se temió, estaba a salvo. Era cierto que los punkies eran incómodos y molestos para la sociedad pública, pero solo podían aspirar a meter ruido, ya bien sea actuando o en manifas. Si imagen estaba siendo asimilada y vista incluso con cariño por la mayoría de la sociedad, a quienes esos muchachos y muchachas les parecían pintorescos, siempre que no se pasasen de la raya. A partir de se momento, y asumido su fracaso de poner patas arriba a al sociedad occidental, el movimiento punk se dedicará a sobrevivir en los años sucesivos muy dignamente alimentando sus filas con nuevas generaciones que conectarán perfectamente con los ideales del 77. En los años 80, años dorados del punk como movimiento social alternativo en todo el mundo, la motivación de todo aquel que se rompe a navaja los vaqueros o se eriza el cabello seguía siendo la misma: exasperación ante la sociedad, abarcando la amplia gama de ideologías radicales que la política ofrece. Cierto es que el exhibicionismo, la pasividad y la marginalidad ha sido el virus que el propio punk lleva el que ha acabado con toda la credibilidad social del movimiento, pero en lo estético y sobre todo en lo musical su legado es verdaderamente titánico.

Pero, ¿que ocurrió con los Sex Pistols, cuyo fracaso esta legendariamente relacionado con el del “espíritu del 77”?. Pues que a principios de 1978 y tras unos meses tempestuosos debido a los escándalos propiciados por Sid Vicious y su novieta, la yonki americana Nancy Spungen, se van de gira a USA, mientras que sus actuaciones filmadas en aquella gira se incluirán en el filme The Great rock’n’roll swindle . Los chicos se llevan a matar entre ellos, Sid ya coquetea con las drogas y en febrero del 78, en plena gira USA el grupo se disuelve, con Sid decidido a instalarse en Los Angeles con Nancy y a lanzarse en solitario.



Para aquel entonces ya hay nuevas hornadas dentro de la socialmente calmada pero con mayor energía que al comienzo escena punk: Crass, Generation X, los norirlandeses Stiff Little Fingers y Undertones, Siouxie and The Banshees. No se notará la ausencia de Sex Pistols ya que el punk había enriquecido sus argumentos musicales con el culto a The Doors, la recurrencia al reagge y el ska por influencia skinhead y una nueva postura ideológica que rompe con el nihilismo y se escora en muchos casos con el anarquismo, el socialismo o la extrema izquierda. The Clash serán el nuevo grupo punk de referencia a finales de los 70 y principios de los 80, pero el punk, para bien o para mal, ya no será lo mismo.

El Oi!, el hardcore punk o, ya a principios de los 80, el afterpunk intelectual y gótico de Siouxie and the Banshees y Joy Division serán las derivaciones del primigenio punk rock británico que tendrán vigencia la primera mitad de los 80. Si bien en un primer momento el punk no había conseguido producir ningún cambio en la industria del disco pronto se vieron los efectos colaterales: las compañías independientes se convierten en el mejor vehículo para lanzar grupos nuevos a finales de los 70 y a partir de ese momento se convierten en las verdaderas dinamizadoras del negocio del rock, el do it yourself eliminará los reparos por falta de pericia técnica a al hora de grabar o saltar a un escenario y la sencillez a al hora de componer y concebir canciones acaba con el rock dinosáurico de los 70 a nivel comercial, preparando el paso para la New Wave de mods (The Jam), skatalíticos (The Specials, Madness), nostálgicos de los 60 (Elvis Costello)o algún curioso y triunfante hijo putativo del punk (Police), todos ellos con una actitud ante el negocio claramente liberal y en cierto sentido alternativa.



A finales de 1978, Sid Vicious, prototipo de la cara autodestructiva del punk, fallece por sobredosis de heroína taras unos tortuosos meses en USA. El punk genuino se acaba definitivamente. Mal ejemplo en los años sucesivos, ya que muchos seguirán su “ejemplar” trayectoria. Durante unos cuantos años, a principios de los 80, un nuevo y fracasado lema tuvo vigencia: punk is not dead



Los punkis de la piel de toro


Y no vamos a finalizar sin hacer mención al punk en la iberia. Como es sabido, El punk en España ha tenido una significación singular ya que ha sido un fenómeno que ha tenido su fuerza como catalizador de algunos movimientos juveniles alternativos (okupas) y por la inspiración política en lugares como Euskadi, donde se ha desarrollado toda una subcultura en torno al fenómeno punk entendido desde la ideología de la izquierda abertzale. No vamos a hacer una análisis riguroso del punk vasco y de todos sus (a menudo exagerados) mitos, ya que el tema daría para otro monográfico en varias partes, pero si mencionaremos la significación musical y cultural de algunos de sus protagonistas.

En España, en 1977, la situación política de la transición a la democracia, no era en principio muy propicia para la adopción del fenómeno punk debido a las urgencias políticas y a un cierto letargo del rock autóctono durante esa década, aunque económicamente la situación era similar que en otros países. Los jóvenes españoles coetáneos de los punkies ingleses no veían la manera de hacer lo que hacían en las islas, habiendo vivido en una sociedad reprimida como fue al franquista y en donde la falat de atrevimiento entre la sociedad era total. Tuvo que ser un sujeto tan avispado como oportunista, Ramón Gonzalez, “Ramoncín”, quien se dedico a ser el equivalente hispano -salvando distancias- con los Sex Pistols .Con su LP de 1978 Ramoncín y WC se convierte en estrella mediática (era y es un comunicador nato, pese a la poca simpatía que pueda suscitar su figura) y un frío calculador de escándalos, Malcom McLaren Johnny Rotten y Maquiavelo en una sola persona. Pronto se aburrió de su primigenia imagen punk y ya en 1980 era un rocker urbano. En 1977, un grupo de pijos madrileños hijos de papá monta un grupo punk con todas las de la ley con un insólito poso naïf: Kaka De Luxe. De sus filas saldrán algunos de los más importantes protagonistas del rock español de los 80, con Carlos Berlanga, Nacho Canut y una niña de 14 años llamada Olvido Gara, Alaska, como cabezas visibles. Ya a finales de los 70 el punk se extiende por la capital española y nace una generación de punks hispánicos. Y con ellos la Movida Madrileña.

Kaka de Luxe, la cantera de las estrellas de la movida

Barcelona o Vigo serán a principios de los 80 otras ciudades que albergarán a grupos punks de inspiración británica, especialmente en la localidad gallega (Siniestro Total se convertirán en estandartes). En Euskadi la situación especialmente virulenta de la desindustrialización y el paro juvenil subsiguiente hizo que el punk hiciese acto de presencia, con el factor singular de que la beligerancia de los chicos del imperdible conectaba perfectamente con la izquierda abertzale. Aunque no fue así en todos los casos, el hecho es que en Euskadi lo punk se identificará durante un tiempo con el nacionalismo radical, dando origen a lo que se vino a llamar el “rock radical vasco”. Eskorbuto, La Polla Records, Cicatriz, RIP, Uharteko Punka, Kortatu, KGB o Las Vulpess (originadoras del primer gran escándalo musical televisivo en la historia de TVE) serán los los grupos punks por excelencia de todo el estado español, en donde a la larga el movimiento no se desarrolló tanto como en Euskadi. Luego, la droga y los excesos pasaron factura llegando a hacer desaparecer a grupos enteros. Hoy día, el espíritu del punk vasco sigue presente en algunas nuevas jóvenes generaciones, aunque con más pena que gloria.

Los vizcainos Eskorbuto, leyendas del punk vasco

30 años no es nada, colega.

La vigencia del punk, 30 años después, sigue musicalmente presente en todo el mundo. Como movimiento, sumido en su propia marginalidad ha ido derivando en tribus variopintas movidas por criterios estéticos o de simple agrupamiento físico. Pero el punk rock, fusionado o mimetizado con otros sonidos del rock sigue presente y no haya año en que mozalbetes de cualquier generación les de por hacer ruido guitarrero disimulando sus limitaciones instrumentales o encontrando al vía idónea para canalizar sus ansias de crítica social, de contestación y de provocación. Aunque ya las vestimentas y la imagen externa sean lo de menos para definir a los cultivadores del punk rock, si que persisten aún algunas señales que creasen McLaren y Westwood, como cadenas, collares de perro, camisetas ajustadas, chulería escénica… al final, si había futuro, aunque solo hay resultado una imitación del pasado

miércoles, marzo 14, 2007

30 AÑOS DE PUNK: EL FUTURO QUE AL FINAL LLEGÓ (I)



Esta es una de las historias mas contadas de la historia de la música popular, un mito social y cultural que pese a que en su momento solo produjese un (fuerte) impacto pasajero, año tras año ha venido alimentando a diferentes generaciones de jóvenes rebeldes que no renuncian a las señas de identidad estética y de filosofía de vida que el movimiento punk patentase en 1977. Más allá incluso que en su aspecto meramente musical- el básico y a partir del cual solo se puede el punk- la deuda que en 2007 la cultura occidental tiene con el punk es más grande de lo que parece. Este monográfico no pretende hacer una reflexión exhaustiva sobre el tema sino dar unas cuantas pinceladas sociológicas sobre lo que supuso en la música y en la cultura el fenómeno punk hace 30 años y el legado que ha ido creando hasta hoy día



Mediados de los 70: la rebelión de los hijos de la crisis


En el Reino Unido la crisis del petróleo del 73 había dejado en los años inmediatamente posteriores un grave malestar en al sociedad británica, con un índice de paro que iba aumentando por momentos. Los jóvenes se empotran en las colas de las oficinas de empleo y crece el hastío. Adolescentes y veinteañeros comienzan a deambular por las calles sin ningún rumbo y los pubs aumentan su clientela juvenil. Los años 1975-1976 serán testigo de la rabia y la desesperación de una generación de chavales a los que la crisis ha arrebatado cualquier ilusión, una generación, la nacida entre 1955 y 1962, que simplemente se aburre y las ve venir.

El rock en tiempos no muy lejanos había sido al música de la rebeldía juvenil, pero estos muchachos ya no se identificaban con una música que había dejado de hablar de los problemas cotidianos, de las inquietudes de la juventud y de la realidad de al calle. Ni Pink Floyd, ni Supertramp, ni la ELO, ni Genesis conectaban con la cultura urbana ni con la realidad del momento, perdidos en divagaciones metafísicas y en pretenciosos temas. La industria del disco había absorbido también a edulcorados con ínfulas como Elton John o Billy Joel; el Hard Rock era cada vez mas pedante, sus conciertos eran muy caros y todo era pretencioso y sin conexión con la realidad, Led Zeppelin o Black Sabbath no eran rebeldes. Ya no les importaba a muchos jóvenes británicos la calidad que podían alcanzar Rod Stewart o David Bowie (aunque a este último le perdonarán mas), porque la muchachada que por aquellos años comenzaba a montar sus propios grupos jamás podía aspirar a sonar como ellos porque no tenían dinero para equipos de amplificación como dios manda o para teclados. Ni los Rolling Stones parecían suscitar entusiasmo entre estos nuevos jóvenes airados.

Ejemplar de la fauna londinense del 77. Posiblemente hoy sea gerente de una empresa de telecomunicaciones.


Por aquellos años surgen en el Reino Unido grupos de rock formados por adolescentes y postadolescentes que tratan de expresar su rabia por su penosa situación económica y su desazón con la sociedad que les ha tocado vivir, estrujando las guitarras eléctricas hasta el máximo, aporreando la batería como posesos y chillando cual energúmenos consignas contra la sociedad, la clase política y el poder establecido. Su propia rabia les inspira la ejecución de un rock mas que duro bestia y rudimentario y una actitud malencarada que mantienen fuera del campo musical, en su comportamiento y en su vida diaria. No importa que muchos de los que hacia 1975-76 formaban parte de esos emergentes y ruidosos no supiesen tocar ningún instrumento, su propio afán exhibicionista, sus ganas terribles de hacer algo para matar el tiempo que generaba el desempleo y el espoleo que insufabla el ser parte de una floreciente cultura juvenil que se estaba gestando en las calles británicas, hacían el resto. ¿Qué estaba pasando?

30 años despues la cultura punk sigue consus publicaciones. Is punk dead?


Aquel lema del No Future


Los hijos del agobio británicos buscaron en su nueva música referencias que iban atrás en el tiempo: los primeros Stones, The Who, The Troggs y algunas bandas británicas y americanas que nunca pasaron de lo marginal pero que los pre-punks estaban redescubriendo debido a muchas concomitancias con la música que estos hacían con su propia rebeldía salvaje, a parte de otras consideraciones estéticas, como su admirado desaliño y su tendencia a la chaqueta de cuero negro, símbolo rocker americano por excelencia que los jóvenes británicos intentarán recuperar. Curiosamente, ya a finales de los 60 y principios de los 70 muchos grupos habían sido clasificados como de “punk-rock”, etiqueta nacida en USA pero que se reinventará en UK con la conceptualización que todos conocemos.

Sid Vicious, el martir punk por excelencia.


Lo cierto es que a mediados de los 60 muchas bandas americanas se caracterizaron por su enorme energía instrumental, su afán por generar un volumen instrumental fuera de lo ordinario y su marcada actitud de rebeldía adolescente, algo de lo que el punk británico tomará nota. The Seeds, Question Mark and The Mysterians o mas tarde los hippis renegados Blue Cheer respondían a estas características. Pero fue a finales de los 60 en Detroit, Michigan donde nació lo que es bautizado hoy por la crítica como el Proto-punk musical: un sonido crudo, sucio, tosco, ruidoso, bastante menso cómodo de oír de lo que era por aquel entonces el embrionario hard rock de grupos como Deed Purple. MC5 y los Stooges de Iggy Pop a principios de los 70 ya realizaban un sonido muy similar al que a finales de los 70 realizaban los punks británicos, musicalmente ellos fueron los padres del punk rock e influencia clara para el punk inglés. Fueron estos, sin embargo, grupos malditos en su época, lo que no impidió que fuesen imitados en el viejo continente convirtiéndose en bandas de culto por parte de la juventud británica, lo mismo que New York Dolls, grupo cuyo manager era un caradura inglés que influirá decisivamente en el nacimiento del punk propiamente dicho: Malcom McClaren.

El término “punk” fue aceptado hacia 1976 por los jóvenes rebeldes británicos para definir su música y la subcultura marginal y alternativa que estaba creando. El uso musical de esta palabra provenía también de USA, donde en 1970 el crítico Dave Marsh la usó por primera vez para definir el sonido y la actitud de Question Mark and The Mystierians (los creadores de 96 tears). Este concepto, que trataba de definirán rock tosco y potente y de actitud extremadamente rebelde (y casi macarra) se extendió por EEUU en la primera mitad de los 70. La palabra “punk” literalmente se refiere a la resina de ciertos árboles, pero en el argot popular es también basura o patán, sinvergüenza, gañán; significados que se tuvieron en cuenta sin duda para bautizar a esta música. En inglés británico además, es una arcaica denominación popular de puta o ramera.


Ramones fueron pioneros desde USA. Jamás se quitaron sus chupas


Bruce Springsteen o Patti Smith, por increíble que parezca, también fueron descritos como cultivadores de punk rock por la prensa especializada yanki cuando aún el término no se había consolidado. Pero fue un grupo neoyorkino surgido en 1972, Ramones, quienes más se aproximaron a lo que vendría después desde el Reino Unido: arrogancia teenager, guitarras contundentes y veloces, ritmo endiablado, rebeldía primigenia, chupas de cuero, vaqueros rotos y costumbrismo marginal en sus letras. Cuando el punk estalló en todo el mundo, ellos se subieron al carro sin desentonar en absoluto. En 1975-76, en New York se hablará de la “punk scene” en torno al club CBGB y la revista Punk, quienes defendían el lado mas por entonces alternativo, oscuro y salvaje del rock, inspirándose en la mítica banda Velvet Underground. En 1976 los británicos tomaron nota del concepto y de parte de su estética (camisetas y pantalones rotos, cuero, peinados historiados) como un modo ideal de contestación a una sociedad que les había dado la espalda y a sus mayores, a los que culpabilizaban de ofrecerles una sociedad sin futuro. La música ya no era solo el medio de la protesta, también estaba la imagen.


Los autodenominados “punks” británicos transformaron esa influencia norteamericana en algo propio adaptado a su marco espaciotemporal y exagerando al estética del cuero hasta extremos casi inconcebibles se lanzan a la provocación pura y dura al adoptar una pose sadomaso con clavos, imperdibles en la oreja o en la cara, mutilaciones en las orejas y creación de peinados imposibles a base de laca, con pelos pincho o encrestados. Total, no tenían ningún futuro, ¿Qué les importaba ya nada? Un “tio mayor” que tenía una tienda de ropa en el Soho equipará de arriba abajo a estos mozalbetes reinventando la “punk fashion” americana transformándola en algo propio y diferenciado.


Londres 1977: el maravilloso mundo de Mr. McLaren

Malcom McLaren. Sir anti-show Biz

La capital británica fue el centro neurálgico del incipiente movimiento punk británico y donde se extendió a todo el mundo. En 1975, Malcom McLaren regresó a Londres después de una aberrante experiencia como representante de uno de los grupos de culto de inspiración del punk, New York Dolls. En el mes de Mayo inaugura su anti-boutioque SEX, especializada en la anti-moda y promulgadora del anti-sistema, lo que el gana fama y reputación entre los jóvenes desempleados británicos, quienes llenan su tienda en busca de indumentarias provocadoras que reflejen su asco por la sociedad del momento. Ya en 1976 polulan en Londres muchos grupos de punk rock, muchos de ellos “ahijados” y clientes de McLaren. Son bandas de jóvenes con poca o ninguna formación musical que con un estridente baños sonoros de fondo vomitan y berrean contra el sistema, las más de las veces con clara inspiración política izquierdista, como no podía ser de otra manera en unos hijos de la crisis. Las primeras bandas punks británicas actúan en clubs, pubs y convocan a un buen puñado de jóvenes-muchos de ellos de los extrarradios urbanos- que conectan con el discurso rebelde y contestatario de su música. El punk se extiende como la pólvora y en poco tiempo inunda todo Londres, que se llena de cuero, cabellos pintados de rojo o verde, imperdibles, collares caninos o minifaldas de cuero para las chicas. En septiembre de 1976 en el 100 Club se celebra el primer festival de punk, actúa la primera gran hornada del punk rock: Dammed, Clash, Vibrators, Buzzcoks, Subway Sect, Siouxsie y (redoble de tambores) Sex Pistols.

The Damned, los primeros punkies ingleses que hicieron las américas

Aunque en verano de 1976 ya actuaron en UK Ramones junto con los ingleses Stranglers, este es musicalmente el primer evento punk de envergadura que tuvo lugar en Gran Bretaña. Antes de que finalice al año la nómina de grupos aumenta y surgen los primeros singles, autoeditados o editados por insignificantes compañías independientes. Pánico en la Albión: los punkies son muy estrafalarios, violentos, comienzan a consumir drogas (esnifar pegamento, básicamente), son maleducados y se declaran enemigos del sistema. Ya no valen los valores de la sociedad actual, hay que revelarse contra una sociedad que trata la juventud como basura. Los valores británicos tradicionales están en peligro y al prensa y al opinión pública clama contra los punks, tachándoles de vagos, delincuentes y alborotadores. Por si fuera poco, la industria del espectáculo los comienza a ningunear dada su ineptitud musical y su amateurismo (do it yourself, será el lema), por no hablar de su enemistad declarada contra las estrellas del rock establecidas, si bien la primera hornada punk tendrá muchas referencias en el glam de Roxy Music, Slade, T Rex o Bowie. ¿Estaba el mismísimo rock en peligro? ¿podía el punk acabar con el?.

El impacto social del punk en 1977 no sería el mismo sin un nombre clave: Sex Pistols. Malcom McLaren fue el genio en al sombra que puso en marcho el artefacto cuando dos años antes conoció en su tienda a John Lydon. Meses después, Lydon tenía un grupo punk junto con Steve Jones y Paul Cook, y McLaren y su por entonces socia, la modista Vivianne Westwood (diseñadora de mucha de la vestimenta que se vendía en SEX) les propusieron formar una superbanda punk capaz de arrasar y de triunfar que el propio Malcom dirigiría. A principios de 1976, con Lydon, apodado ya Johnny Rotten y con la incorporación de un cuarto miembro, Glenn Matlock, generan el caos en sus actuaciones en pequeños locales y consiguen lo que McLaren quería: que fuesen los gamberros oficiales de Londres, que muestren todo el valor contracultural del punk y que están en boca de todo el mundo. Los Sex Pistols (nombre ideado por su mentor) son la perfecta encarnación del espíritu punk y se convierten en al cara visible, musical y social, del movimiento en 1977, el año en que el punk explota y se da a conocer en todo el mundo. Aparece a principios de este año el legendario single Anarchy in the UK, editado por toda una multinacional, EMI. Una surrealista entrevista en el programa Thames Today en donde Johnny repite una y otra vez varios tacos monta el pollo, el punk se convierte en una pesadilla para el Reino Unido y EMI rescinde el contrato a los Pistols.


Vicious, Jones, Rotten y Cook. Listos para hacer historia


CONTINUARÁ

lunes, marzo 12, 2007

El aparatito de Lumiere- EL ULTIMO REY DE ESCOCIA


Forrest Withaker cuenta con su Oscar al mejor actor gracias a su interpretación del dictador-genocida ugandés Idi Amin Dada en esta fenomenal película, apasionante e inteligente, basada en una novela homónima de Giles Foden que narra los primeros años del dictador en el poder (principios de la década de los 70) bajo el punto de vista de un personaje ficticio, el joven médico escocés Nicholas Garrigan, quien se convierte en su doctor personal y en uno de sus asesores mas importantes. Aunque este personaje, interpretado muy bien por James McAvoy, como hemos dicho antes, no existió, si que esta inspirado en los muchos asesores consejeros y acólitos europeos que tuvo el esperpéntico dictador africano.

La figura de Amin Dada desde luego que resulta totalmente cinematográfica. Llegado al poder tras una revolución popular contra otro dictador, Dada instauró en 1970 un régimen populista basado en su popularmente idolatrada figura y en su carácter personal, haciéndose vender ante su país y la comunidad internacional como un líder supuestamente de izquierdas aunque no instauró ningún régimen democrático en Uganda. Pronto se sucedieron desapariciones de opositores y adversarios además de algún colaborador acusado de traidor, los cuales eran torturados y exterminados. Desequilibrado y paranoico, gobernó durante casi 10 años conforme a sus caprichos y extravagancias, sin ser capaz de sacar a la pobreza a su pueblo e instaurando un progresivo régimen de represión y terror cada vez mas sanguinario. Forrest Withaker interpreta con gran solvencia todos los matices del tirano en un excelente trabajo por su parte. El Oscar es más que merecido. Pero la película es mucho más que Withaker, es un excelente relato en donde la realidad histórica se funde con la ficción para mostrarnos unos acontecimientos escalofriantes narrados desde la propia vivencia de un hombre, el Dr. Garrigan, quien de manera casi casual se ve totalmente envuelto en la cruel sinrazón del régimen de Idi Amin Dada, personaje del que Garrigan primero siente simpatía debido a que el carácter jovial y vital del africano conecta perfectamente con la inocente rebeldía juvenil del joven galeno, y del que mas tarde sentirá aversión y miedo, hasta el punto de que se convertirá en su enemigo.

Dirigida con mano maestra por Kevin Macdonald, esta producción británica tiene como puntos fuertes su soberbio guión, mezcla de retratos psicológicos, de aventura épica, de thriller político, y de denuncia, con un cierto barniz de comedia y de ironía; su dinámico y trepidante montaje, y sobre todo su muy logrado tono documental basado en una excelente fotografía que reproduce con total exactitud la imperfección de películas de bajo presupuesto o de documentales de principios de los 70, con una gama de colores chillones y ocres muy sugerente que se adapta además perfectamente al paisaje africano que retrata.. También resulta todo un espectáculo seguir la evolución de carácter de Nicholas Garrigan y de su relación con Amin Dada, con un desenlace que se va haciendo inevitable. Además, ayudada por una excelente banda sonora con ritmos étnicos africanos de la época y algún momento de rock progresivo, la estética de la película es encantadoramente setentera y muy pop, casi “lisérgica”, con alguna secuencia antológica, como las bacanales que se organizaba el amigo Amin, puro blaxplotation. También hay un homenaje al clásico del cine porno de le época “Garganta Profunda”, así como a “Un hombre llamado Caballo”, en la estremecedora secuencia de la tortura. Una muy buena película que tal vez esta pasando bastante desapercibida entre el público.

domingo, marzo 11, 2007

MANIFESTACIÓN DEL 10 DE MARZO O LA TEORIA DEL EAT SHIT

Este país parece vivir teimpos convulsos. Es escalofriante comprobar como no pocas cosas recuerdan al clima preguerra civil española o a la asfixiante atmósfera previa al golpe de estado en Chile de Pinochet. El PP, con al inestimable ayuda de los despojos de la siniestra ultraderecha española ha creado una ridicula realidad virtual en al que parece que el gobierno del PSOE ha trazado un maquiavelico plan para cabar con España con la ayuda de ETA y el islam. Manipulación, conspiranoia barata, exhaltación de las mas bajas pasiones, mentiras, mentiras y mas mentiras. Odio. Calumnia. La manifestación del sabado 10 de marzo, multitudianaria, sacó bajo las piedras a una nueva raza de carne de cañón de la intolerancia, conformada por militantes del PP y bastantantes adláteres de la extrema derecha, todos movidos por un odio fascista, asesino y antidemocrático. Muchas personas, si, pero ya se sabe, al teoría del "eat shit": 100.000 moscas (o las que sean) no pueden estar equivocadas, la mierda es de muy buena calidad.
Posiblemente a estos señores algo les va a bajar los humos en los próximos meses (¿un baño de realidad, tal vez?). Que recuerden lo que pasó en las elecciones vascas de 2001. La propia ciénaga que han creado para ahogar a los demás les ahogará a ellos primero