domingo, abril 29, 2007

¡DESPERTA, FERRO!: LA LEYENDA DE LOS ALMOGÁVARES

Los almogávares constituyen uno de los capítulos más insólitos de la historia de España. Unos soldados mercenarios al servicio de la Corona de Aragón que en los siglos XIII y XIV luchan junto con los restos del antiguo imperio bizantino contra los turcos. Convertidos en una especie de tribu guerrera nómada, finalmente gobernarán parte de Grecia y Turquía en nombre de Aragón. Ferozmente aguerridos, con maneras de bárbaros y tenaces en la lucha hasta el final, la mayor parte de esta especie de guerreros-piratas procedían originariamente de los valles del pirineo aragonés, pero también se unieron a ellos mercenarios de las mas variadas procedencias predominando en sus últimos días los catalanes. El mítico Roger de Flor comandó sus gestas mediterráneas, haciendo de la leyenda de los almogávares una de las mas singulares, curiosas y apasionantes de la historia europea.

La infantería de los Pirineos


Principios del siglo XIII en la península ibérica. La Corona de Aragón y la Corona de Castilla luchan contra los musulmanes tratando de hacerse con las tierras que habían sido conquistadas por los árabes. Estos han conseguido llegar hasta los valles del pirineo aragonés y comienzan a impedir que los pastores de la montaña lleven allí sus rebaños. En el mes de invierno era cuando la situación era más desesperante, ya que el pastoreo era el único

modo de vida de los habitantes de las aldeas aragonesas más remotas y al no permitir los árabes el asentamiento de sus pastos, corrían peligro de morir de hambre. Nutridos grupos de pastores rudimentariamente armados con lanzas fabricadas por ellos mismos, se dedican entonces a penetrar sigilosamente en territorio moro para allanar el camino al pastoreo luchando contra los árabes que custodiaban las tierras.

Estas incursiones clandestinas, que normalmente eran acompañadas de saqueo y robo de armas y botines, cada vez fueron mas frecuentes, llegando a diezmar a las tropas árabes y a ganar bastos territorios árabes para la corona de Aragón. Estos montañeses iban sin armadura ataviados con una simple camisa de piel de animal, una túnica corta del mismo material, calzas de piel, antiparas, y albarcas. Mas tarde incorporarían a su rústico atuendo- que apenas variará en décadas- una especie de red de hierro que en ocasiones era de cuero. Su imagen era más similar a la de un guerrero prerrománico que la de un soldado medieval. Pronto abandonan el ganado y se dedican a la guerrilla y a la consecución de botines, facetas por las cuales comienzan a hacerse famosos en el reino de Aragón. Su vida a la intemperie y su habilidad para sortear todo tipo de obstáculos naturales les convertirá en unos guerreros de asombrosa resistencia.

Los montañeses pirenaicos reclutaron a un buen número de mozarabes desertores de los musulmanes que deseaban volver a suelo cristiano, los cuales trajeron métodos de lucha de infantería árabe con los que podían vencer más fácilmente a los musulmanes. También se unieron, al parecer mercenarios de las fronteras cristianas-musulmanas, árabes aventureros desertores, e hidalgos y cazadores de fortuna de las ciudades. No obstante, estas tropas no cambiaron su forma de guerrear- básica y primitiva- su indumentaria guerrera y sus tipos de armas. Serán los descendientes de árabes de estas tropas de choque -cuya fama hacia la primera mitad del XIII era ya inmensa en todo Aragón- quienes las bauticen; aunque los historiadores y lingüistas no se ponen de acuerdo si como al-mugavar (los que provocan algaradas) o al-mukhavir (portador de noticias). En todo caso, castellanizados eran los almogávares.


Saqueadores al servicio de la Corona de Aragón


Los almogávares en la época de Jaime el Conquistador (1218- 1275) eran unas milicias que pese a su rudimentaria estampa siempre salían victoriosos de sus combates con los árabes: sin casco, ni coraza, ni escudo, se valían de su espada corta (coltell), un chuzo lanzador de dardos y una azcona (lanza corta arrojadiza). Algunas crónicas hablan de otras armas que también utilizaron. Como objetos de supervivencia llevaban consigo un zurrón con provisiones y un yesquero colgando de la correa de la cintura, con el cual hacían fuego o golpeaban sus armas, produciendo chispas que atemorizaban a sus enemigos. Tanto en invierno como en verano llevaban la misma camisa y túnica de piel.

Sus expediciones musulmanas eran realizadas en escuadrones de doce hombres y solían durar uno o dos días, capitaneadas por un almugaten (del árabe al-mucaddem, el capitán). No obstante, la frecuencia de estas expediciones les había terminado de arruinar. La dureza de su vida guerrera en un entorno tan salvaje como los campos aragoneses, en donde dormían a la intemperie y pasaban largas temporadas de hambre y privación, había acabado con al eficacia de cualquier compensación obtenida mediante botín. Y ello, a pesar de que las diferentes bandas almogávares actuaban independientemente unas de otras.

Las sierras de Teruel, hacia 1230, se habían convertido en el centro neurálgico de las correrías almogávares. El rey aragonés Jaime I el Conquistador se hace eco de la fama de los almogávares y decide llevarles como mercenarios a sus campañas de Valencia y Mallorca, las cuales serían el comienzo del engrandecimiento de la Corona de Aragón. Jaime, admirado por su eficacia en el combate, los convertirá en estas batallas en su guardia personal. Ya para entonces, en las filas almogávares se encontraban mercenarios navarros, valencianos y catalanes, estos últimos unidos en las conquistas mediterráneas. Jaime puso al frente de la infantería almogávar (que siempre combatió a pie) a oficiales aragoneses y catalanes, inaugurando una estructura jerárquica militar que perdurará hasta la desaparición de estos batallones. Su ritual del golpeo del yesquero contra la espada pronto irá acompañado de un épico grito guerrero: Desperta Ferro! (despierta, hierro), al que también se unirá San Jordi! (influencia de los catalanes, cada vez mas numerosos en los almogávares desde las conquistas mediterráneas) y Aragón!

Los almogávares también actúan en las batallas de Valencia y Murcia. El rey Pedro III el Grande, Hijo de Jaime el Conquistador, quien reina entre 1275 y 1285, vuelve a sacar a los almogávares de los valles de Zaragoza y Teruel para menesteres guerreros, en este caso en la guerra de Sicilia contra los franceses, en la cual los aragoneses combatieron junto con los sicilianos. Pedro III en 1282 conquista Sicilia y Malta gracias a los almogávares y se proclama rey de al primera. Los rudos almogávares estaban ayudando decisivamente en la conversión de corona de Aragón en todo un imperio europeo. El infausto recuerdo que se llevan los franceses de la fiereza almogávar durará durante centurias.

La Gran Compañía Catalana de los Almogávares


Tras la conquista de Sicilia, las luchas de Aragón contra Francia no cesarían, debido a que los franceses aún reclamaban el Reino de Sicilia gracias a la intercesión papal. Jaime II, rey de Sicilia desde 1285 (su hermano Alfonso reinaba en Aragón) e hijo de Pedro III, otorga en 1291 el reinado de la isla a su hermano menor Federico II, el cual combate a los franceses en Sicilia con tropas catalanas, reforzadas por los almogávares. Jaime II, que por su parte se había proclamado rey de Aragón a la muerte de su hermano Alfonso, termina en 1302 con la guerra al casarse con al hija del pretendiente galo de Sicilia (Paz de Caltabellotta), dejando Nápoles (parte del reino siciliano) para la casa francesa de Anjou, con lo que la cuestión de la isla itálica había concluido. Pero los almogávares, quienes para esta última guerra se habían establecido en su totalidad en Sicilia, se encuentran ociosos sin ningún conflicto bélico en el que combatir. Como era de esperar, se dedican al pillaje y al saqueo en la isla y se convierten en pocos meses de estallar la paz en un problema para Federico II. Tenía que quitárselos del medio como fuese.

El golpe de gracia para los almogávares, por el que la historia universal les recordará, llegará entonces. El Imperio de Constantinopla, vecino mediterráneo de los itálicos, era el heredero del desaparecido Imperio Bizantino, a su vez heredero del Imperio Romano de Oriente. Sin el esplendor de la época bizantina (no digamos ya de la anterior), Constantinopla estaba amenazada seriamente por el empuje turco desde oriente. El emperador Andrónico II Paleólogo no tenía un ejército lo suficientemente poderoso para combatir a sus enemigos y necesitaba tropas mercenarias. Andrónico, sabedor “del desempleo” almogávar reclama a los mercenarios catalano-aragoneses (ya había mayoría catalana en sus filas, además de haber un buen número de sicilianos) para luchar con Constantinopla, cosa a la que, lógicamente, Federico accede mas contento que unas pascuas. Nace entonces la Societate Catallanorum (la Gran compañía Catalana de los Almogávares), que en verano de 1302 parte desde Sicilia con 32 naves y 2500 soldados, los cuales iban acompañados de sus familias, en total 7000 personas. Y al mando, un personaje para la historia: Roger de Flor.

Un templario llamado Roger de Flor


Roger de Flor, cuyo verdadero nombre era Rutger Blume (el nombre por el que ha pasado a la historia de España es una catalanización) había nacido en Brindisi, en el sur de Italia, por entonces perteneciente al Sacro Imperio Germánico. Su padre era un oficial de cetrería alemán que sirvió al emperador germánico Federico II muerto en el campo de batalla, mientras que su madre era italiana. Tras la muerte de su progenitor, la familia de Rutger se arruinó, y su madre el confió a un caballero de la Orden del Temple, orden en al que ingresaría llegando a ser “hermano sargento”, destacándose en la armada por mar como oficial de navío.

Rutger Blume participó en la última cruzada, en donde realiza sus primeras gestas militares, como la defensa de San Juan de Acre, en 1291. Sus hermanos templarios le acusan de haberse apropiado para si mismo los tesoros de San Juan de Acre durante el desalojo de la ciudad y es expulsado de la orden. Convertido entonces en soldado de fortuna, viaja a Sicilia y se pone a las órdenes del rey Federico. El rey siciliano-aragonés le puso a su llegada (1302) al frente de los almogávares, con los que participó en la defensa de Messina, en donde demostró que sabía mandar a un ejército de rudos saqueadores. Tras la Paz de Caltabellota, Blume, como buen mercenario, dejó a su suerte a los almogávares, y como ellos, se dedicó a esperar su participación en otras hostilidades. Federico temía que su alianza con Blume fuese breve, ya que en el al no haber ninguna guerra a la vista, el italo-alemán podía irse de la isla en cualquier momento, sobre todo si los templarios, por algún motivo, volvían a reclamarle. Pero la contratación de los almogávares por Constantinopla puso de nuevo al rebautizado por sus actuales huestes Roger de Flor al mando de la compañía catalana.

Roger exigió no obstante condiciones al emperador bizantino; pidió ser nombrado Mega Dux y una esposa, peticiones que le fueron otorgadas, esta últiam en al persoan de María, sobrina del emperador e hija del zar de Bulgaria. Los almogávares, que en su expedición marítima fueron aprendiendo el oficio de la marina y las tácticas guerreras navales, gracias a al experiencia en tales lides de Roger de Flor, daban un nuevo salto cualitativo y se convertían en piratas. Constantinopla les esperaba; el grito de Desperta Ferro iba a turbulenciar las tranquilas aguas del Mediterráneo.

El Mega Dux de Constantinopla


Los almogávares llegan a Bizancio. Su primera batalla tendrá lugar en el suelo de lo que hoy es Turquía contra los soldados genoveses (Génova siempre intentó ocupar Constantinopla). Les aplastan literalmente. Poco después, comienzan las batallas contra los turcos, en donde la superioridad almogávar es manifiesta, dando muerte a unas 13000 personas, incluidos niños. Los almogávares no se destacaron nunca por su compasión y si por su crueldad. No tenían costumbre de hacer prisioneros. Posteriormente, las huestes del Mega Dux toman las ciudades de Filadelfia, Magnesia y Éfeso. Los turcos se replegaron hacia Cilica y Tauro, pero en ese último lugar, en 1304,cerca de la Puertas de Hierro reciben el ataque de los almogávares, que pese a ser 40.000 soldados pierden casi a mitad de su ejercito y se dan a la retirada.

Los almogávares lucharon incluso contra invasores alanos que penetraron en Constantinopla en 1304. El emperador Andrónico no podía estar más satisfecho por los servicios prestados por su mega Dux y sus mercenarios, ya que, al menos hasta el momento, había logrado hacer cesar la amenaza turca, cosa que los bizantinos por su cuenta y riesgo no habrían podido hacer nunca. Estas campañas habían dejado a los almogávares, no obstante, en una situación precaria, y ávidos de batalla marcharon hacia Tesalia a luchar contra los francos que un siglo antes, en la Cuarta Cruzada, la conquistaron. Aunque añadieron una nueva victoria a su impresionante “palmarés” y pudieron devolver Tesalia a Constantinopla, corrían rumores en el imperio de que los almogávares se habían excedido con la población griega de estas tierras, arrasando poblados y enseñándose con civiles.


La venganza catalana o el lado oscuro de los Almogávares

Pese a que la popularidad de Roger de Flor y sus hombres estaba en entre dicho entre los bizantinos, el emperador Andrónico le nombra cesar (cargo de virrey, sub-emperador de una parte del imperio) de los territorios bizantinos de Asia Menor. Berenguer d´Entença, oficial almogávar catalán que comandó a una tropa de 1000 hombres en las batallas contra los turcos, fue nombrado nuevo Mega Dux a petición de Roger. Pero de Flor no se conformaba con lo que el emperador le había dado, deseaba- inconfesamente- ser soberano de todo lo que el había conquistado, desde Grecia hasta el interior de Turquía. Miguel IX, el hijo del emperador, sospechaba cada vez mas de las ambiciones del ex templario y no tardó en ver en el una amenaza para el propio Imperio Bizantino.

A principios de 1305, los almogávares, quienes junto con Roger de Flor han pasado un invierno pacífico en Gallipolli, planean volver a plantar cara a los turcos, quienes no obstante ya habían escarmentado de la belicosidad almogávar. En el mes de abril de aquel año, antes de que los mercenarios emprendiesen la marcha, Miguel invitó a Roger de Flor y a un centenar de jefes almogávares a una celebración en su honor en Adrianópolis, en Grecia, en la cual el militar italo-alemán es asesinado vilmente junto con su guardia por unos mercenarios alanos contratados por Miguel. El vástago del emperador confiaba

que la muerte de su líder propiciaría la rendición y desbandad de los molestos almogávares, pero nadas más lejos de la realidad. Encabritados, los almogávares - quienes repelieron bravamente un primer ataque de las tropas imperiales- se dedican a arrasar aldeas griegas en Tracia y Macedonia sembrando el caos y la desolación en una auténtica sangría al mando de d´Entença, que puso en evidencia que la violencia era la única vía de expresión de unos guerreros que se habían convertido en todo un pueblo nómada, pero un pueblo que solo creía en lo único que había vivido, en al guerra y en la muerte. Esta salvaje y vil acción es conocida como la “venganza catalana”, un acontecimiento clásico cuando se intenta ilustrar en la Historia las consecuencias de la venganza.

El Consell de Dotze y la conquista de Neopatria y Atenas


Las tropas griegas no pudieron contra los almogávares, por lo que el emperador manda a su ejército. Los almogávares asesinan a 26000 soldados bizantinos, y luego harán lo propio con 8700 mercenarios alanos. Un ejército de piratas y saqueadores asesinos había derrotado a un imperio. Los almogávares se instalan en suelo griego del Imperio Latino, ante los estupefactos y atemorizados duques y señores helenos.

Los almogávares eran ya toda una colonia de gentes mediterráneas (catalanes, sicilianos, aragoneses, oriundos árabes o de pueblos del norte de la península ibérica) que se habían asentado en Grecia con sus familias, con el catalán como lengua común y por primera vez con un simulacro de organización política; el consejo de gobierno llamado Consell de Dotze. El duque de Atenas, ciudad que por entonces era de los últimos reductos del efímero Imperio Latino (sucesor a pequeño formato del imperio romano en Grecia y parte de Turquía), decide contratarlos para luchar contra los griegos bizantinos. Tras la exitosa campaña bélica, el soberano (de origen franco) se niega a pagarles y los almogávares, como era de esperar, le derrotan en 1311 en al batalla del rio Celfis. Los almogávares aprovechan para seguir avanzando hacia el Este y llegan hasta Neopatria, antiguan propiedad del Duque de Tesalia, la cual conquistan. Los hombres de d´Entença y Bernart de Rocafort ofrecen sus conquistas de Atenas y Neopatria al rey Jaime II de Aragón, el cual las acepta y entonces ambos territorios se convierten en estados catalano-aragoneses, con los almogávares como colonos y gobernadores.


El fin de los almogávares

En 1318, los almogávares son excomulgados por el Papa por rechazar devolver sus conquistas a sus legítimos herederos. En ellos permanecerán por espacio de maá de 15 años mezclándose con población autóctona y otros colonos catalano-aragoneses, hasta el punto de que los almogávares, que tras las conquistas se habían convertido en una especie de etnia hispánica en Grecia, desaparecerán como tales hacia 1330. En 1331, un ejárcito francés armado por el papa es derrotado en un intento de reconquista de Atenas, en lo que se puede decir que es la última batalla de los almogávares, o al menos de sus descendientes. La Corona de Aragón logró mantener estos territorios hasta 1391, aunque 60 años antes los almogávares habían desaparecido.

Con una historia a menudo mitificada e idealizada, loa almogávares forman parte de esos apasionantes episodios de la Historia en donde una serie de hechos insólitos y espectaculares convergen, dando lugar no pocas veces a la leyenda. Desconocidos actores fundamentales en el devenir de la historia europea, la leyenda de los almogávares, llena de crueldad, sangre, venganza e injusticia, pero también de épica y de romanticismo, pervive y sigue fascinando con el paso de los siglos.

lunes, abril 23, 2007

El aparatito de Lumiere- PROGRAMA DOBLE: ALPHA DOG y SUNSHINE

ALPHA DOG

***

Una más que interesante película independiente norteamericana dirigida por Nick Cassavettes, hijo del reputado director y actor desaparecido John Cassavettes, quien ha terminado por postularse como un gran director, siguiendo los pasos de su padre. Alpha Dog cuenta un hecho real acaecido en California a finales de los 90 y que tenía como protagonistas a unas bandas juveniles semimafiosas dedicadas al tráfico de droga. Dicha (increíble) historia ha generado una película de serie negra con secuestros, crimen y luchas entre bandas de delincuentes con la peculariedad de que está ambientada en soleados pueblos costeros estadounidenses, lujosos barrios residenciales y sus protagonistas son veinteañeros la mayoría de ellos de clase media-alta o alta, que pese a tenerlo de todo caen rendidos ante el encanto de la marginalidad y del delito, llenando su cuerpo de tatuajes imposibles, flirteando con las drogas duras, y dedicándose al tráfico de drogas a pequeña escala . El cabecilla de una de las bandas de la ciudad, Johnny Truelove (Emile Hirsch) debe dinero a su “colega” Jake (Ben Foster), por lo que decide marcharse junto con parte de su banda a otra ciudad, no sin antes secuestrar casi de casualidad al hermano quinceañero de Jake, Zakk (Antón Jelchin), un chaval que estaba comenzando a tomar el mal camino de su hermano. Pero el secuestro parece de todo menos secuestro, ya que el jovencísimo Zakk se lo pasa en grande durante su cautiverio yendo con parte de sus captores de fiestón en fiestón y conociendo todos los excesos toxicológicos, etílicos y sexuales de los colegas de su hermano. Mientras tanto, su familia, en especial su madre (una soberbia Sharon Stone) viven angustiados su cautiverio, y uno de sus secuestradores, Frankie (Justin Timberlake) vive angustiado la injusta situación del chaval, al contrario que Johnny, el prepotente cerebro de la operación.

Alpha Dog es una película curiosa, muy relista, y que trata un tema poco conocido, como es el de bandas de delincuentes de niños ricos nortemericanos cuya incursión en el delito es más bien un puro capricho que termina con funestas consecuencias, y todo con la vista gorda de sus padres. Hay un claro tono de denuncia en esta película, sirviéndose de un ejemplo real, y un retrato antropológico de ciertas tribus juveniles muy bien conseguido. El cóctel de contrastes entre lujosas residencias, orgías juveniles y sórdidos asuntos delictivos y una violencia injustificada e irracional de la que hacen alarde algunos de sus protagonistas, es espectacular, y a ello ayuda el tono documental e la película, con un falso entrevistador incluido en algunas escenas quien interroga a los personajes, en momento posterior a la narración de los hechos.

Funciona también muy bien la mixtura de thriller y comedia, que dibujan muy bien tan pintoresca historia. Pero ojo, esta no es una película para sonreir; el mensaje final y lo dramático de la historia, que cada vez va mas in crescendo, dejan un regusto muy amargo del que poco positivo puede sacarse. Muy buenas interpretaciones de un joven plantel de actores donde sobresalen Emile Hisch, Anton Jelchin, Dominique Swain (Lolita de Adrian Lyne) y el cantante y ex chorvo de Cameron Diaz Justin Timberlake. También intervienen consagrados y famosos actores como Bruce Willis, como el irresponsable padre de Johnny, Harry Dean Stanton y la ya citada Sharon Stone, en uno de los mejores papeles que se le receurdan: atención a los momentos finales con una irreconocible (engordada gracias al maquillaje) Stone.



SUNSHINE

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La verdad es que es una buena, buenísima noticia el que por fin se estrene una excelente película de ciencia-ficción tras unos años de auténtica indigencia creativa de este género en el cine. Y tampoco lo es menos que esta sea la mejor película del director británico Danny Boyle desde su ya mítica Trainspotting (1995). Sunshine se perfila como una pequeña obra maestra de la ficción científica y en una de las mejores películas estrenadas últimamente, pese a que en realidad no sea excesivamente innovadora - cuando lo que más se agradece en este género es que se introduzcan ideas y conceptos nuevos y rompedores- y este plagada de homenajes, referencias y guiños a otros clásicos de la Ci-Fi. Pero Danny Boyle ha hecho un trabajo magnífico en un filme que contiene todos los ingredientes para entusiasmar a los seguidores más exigentes del género: épica, filosofía, misticismo, espectacularidad, sorpresa, suspense. En fin, toda una delicatessen filmada con esmero y competencia y que además apenas utiliza los típicos efectos digitales y de pantalla verde, ya que esta rodada en espectaculares decorados reales.


Aunque la historia de partida suene a la típica superproducción tema “vamos a salvar al mundo”, es en realidad mucho más: a mediados del siglo XXI el sol esta a punto de apagarse, y ocho científicos de diferentes países, 6 hombres y 2 mujeres, son enviados en una aparatosa nave espacial hacia el astro rey con la intención de lanzar desde allí una bomba para reactivarlo. La misión durará mas de una año, y tras 16 meses de viaje la nave Icaro II, inmunizada ante el abrasante calor del sol, se va acercando a su objetivo, pero la tripulación recibe un misterioso mensaje por radio, al parecer proveniente de otra nave que fue enviada antes con al misma misión y que fracasó, dándose por muertos a sus tripulantes. Con indudables referencias a filmes como Alien - de la que se hace un continuo homenaje- o 2001 una odisea del espacio, la película se vertebra en un guión cargado de tensión y repleto de inteligentes giros y sorpresas en donde hay sitio para la acción, la reflexión ético-religiosa, el suspense, el drama, los perfiles psicológicos e incluso el terror. Uno al final termina metiéndose en al piel de la desesperada tripulación (que una vez mas recuerda inevitablemente a la de Alien, en especial a lo tocante a su tortuosa convivencia) a la que se van presentando uno tras otro complicados dilemas en mitad de su propia lucha interior: por un lado saben que deben salvar a la humanidad aunque sea a costa de su vida, sobre la cual desde el principio conocían que era muy fácil perderla, pero por otro lado su instinto de supervivencia les juega muy malas pasadas, hasta el punto de que se dan cuenta que en realidad muchos de ellos son prescindibles en esa misión. El encuentro con una realidad mas allá de la imaginación humana –momento culminante de la peli- les destroza cualquier esquema preconcebido y les pone delante de la más cruda realidad. El eficaz reparto internacional funciona a al perfección sobre todo cuando los ocho personajes muestran sus tensiones y sacan a relucir su rivalidad, no en vano el director recluyó a los actores antes del rodaje en un estudio que reproducía una destartalada nave espacial durante un tiempo como “entrenamiento”. El irlandés Cillian Murphy, un joven actor en alza protagonista de Desayuno en Plutón y El viento que agita la cebada, y que ya trabajo con Boyle en 28 días después, encabeza el reparto en el que también se encuentra Michelle Yeoh (Tigre y Dragón) y Chris Evans (La Antorcha de Los 4 fantásticos).


Esta película cuenta con unas imágenes deslumbrantes y a veces sobrecogedoras, obra y gracia de una fotografía perfecta, obra de Alwin Kuchler. Al estar en las proximidades solares, el fuego y los tonos rojos son los protagonistas de al función, en contraste con la tétrica oscuridad de la nave y el espacio. Un montaje espídico y dinámico, marca de la casa Danny Boyle, con inclusión de inquietantes momentos subliminales, y una banda sonora mas que interesante, realzan a esta formidable rara avis de la ficción científica.

domingo, abril 22, 2007

THE BMX CHRONICLES

Las bicicletas BMX, el modelo de bicicleta todo terreno, hoy en día parecen restringidas al campo de la competición y las exhibiciones, pero no siempre fue así, ya que en la década de los 80 fueron el tipo de bici mas popular entre la chavalería, independientemente de que se supiera hacer las habilidades acrobáticas que este tipo de ciclos requería. El caso era fardar ante los amiguetes y ser el jinete sobre ruedas por excelencia del barrio. Fue el periodo 1982-1988 el del reinado de las BMX en España, un fenómeno importado, como no, de USA, y del que gran parte de su popularidad fue debida a filmes tan emblemáticos de la década como E.T. Este es un repaso de los recuerdos de infancia que este vehículo me ha dejado, supongo que también compartidos por gente de mi generación.


En cualquier domingo: hagamos un poco de historia


BMX- vocablo que en España popularmente se comenzó a aplicar a finales de los 80, ya que antes estas bicis eran conocidas como “todo terreno” o con el término comercial “California”, del que mas tarde hablaremos- es el acrónimo de “Bycicle Moto Cross”, donde “cross” corresponde a la trascripción pseudofonética X. Este modelo de bicicletas llegó a España a nivel comercial y popular hacia 1982, aunque ya había surgido en California a finales de los 60. Llegaba pues con casi 20 años de retraso, aunque a decir verdad la BMXmanía propiamente dicha había estallado en los States por esas fechas, por lo que su llegada a Europa no fue más que la inevitable consecuencia de adaptar todo lo que tiene éxito en Norteamérica.

BMX Bandits (1983). Fim de culto (?) Bemequisero con una teenager Nicole Kidman

El origen del fenómeno de las BMX hay que circunscribirlo obligatoriamente en la cultura del Mito de California y todos sus productos y accesorios, y concretamente dentro de los “California games” (skating, surf, rolling). Según cuenta la leyenda, a adolescentes de dicho estado les dio por imitar a sus ídolos del motocross con sus bicicletas, haciendo cabriolas, corriendo campo a través, saltando sobre rampas, etc. Un tal Scot Breithaupt construyó el solito el primer prototipo de BMX y muchos otros jóvenes californianos le imitaron convirtiendo sus bicicletas en una suerte de motos de motocross sin motor. En 1971 se estrenó en USA el filme documental On Any Sunday, en realidad dedicado al motociclismo, pero en el que también hacían su aparición las bicicletas adaptadas para todo terreno y listas para hacer acrobacias temerarias. Las bicis con rueda de moto se popularizan a nivel de toda USA y a mediados de los 70 las compañías de ciclos fabrican y comercializan sus bicicletas BMX, las cuales comienzan tener cierto éxito en Yankilandia, aunque aún a nivel minoritario. Será en los 80 cuando las BMX se conviertan en la bici de moda en USA y en todo el mundo.


Las bicis de Elliot, Michael, Tyler, Steve y Greg.



Las bicicletas BMX en los 80 tenían como características el tener neumáticos gruesos y resistentes -similares a los de las motos- con muescas y hendiduras pronunciadas para adaptarlos a terrenos de tierra, hierba, arena o barro, radios gruesos en las ruedas, frenos potentes, una barra-puente entre ambos manillares, sillines de plásticos in forrar, cubiertas de goma en los manillares, y proliferación de tubos de tela adhesiva enrollados en diversas partes del vehículo cuya función era meramente ornamental (¿o protectora?). Recuerdo que a esos objetos los críos de mi barrio les llamábamos “macarrones”, por su forma cilíndrica y su función “enroscante”. Estas bicis tenían vivos colorines (amarillo, azul, verde, rojo) en neumáticos, radios, manillares, “macarrones” o en el cuerpo de la bici misma, aunque también las había de color metalizado o dorado. En verano de 1983 es cuando recuerdo que, entre los que éramos niños por aquel entonces, estas bicis comenzaron su apogeo, destronando a las “de paseo” y convirtiendo las calles en pistas de un moderno “bicicross”. Claro que en esta moda, hubo un agente culpable, que vino desde Hollywood. O podríamos decir, que indirectamente desde el espacio.

Elliot con E.T en la cesta de la BMX: una imagen para la historia

A finales de 1982 se estrenó en España E.T el Extraterrestre de Steven Spielberg, la película más taquillera en todo el mundo hasta el momento. La influencia que tuvo este filme no ya solo en el mundo del cine ni en el de la narración y el imaginario colectivo, sino en la sociedad y de las costumbres del momento fue mayúscula. En todo el mundo occidental se pusieron de moda los chandals con capucha al estilo de Elliot, los chalecos sin mangas de los chavales de la peli, las gorras de beisbol, y sobre todo las bicicletas BMX, que en esta película tenían un papel estelar e hicieron con todos los honores la presentación de todas sus prestaciones y virtudes ante los atónitos espectadores de fuera de USA. Elliot, el amigo terrestre de E.T, su hermano adolescente Michael y los amigos de este eran propietarios de bicis BMX- como la mayoría de los chavales en aquella época en California- con las que iban de aquí para allá en toda la película. A parte del don mágico que el extraterrestre les otorga a los biciclos en dos momentos antológicos de la cinta (el de volar), una de las escenas no menos históricas del filme consiste en una persecución-huida en BMX a cargo de Michael y sus amigos por un tosco e irregular descampado. Sobra decir que dicha escena fue la excusa perfecta para filmar toda una exhibición de “vuelos” y saltos de BMX, en un gran display de adrenalina. Muy pocos espectadores conocían en Europa y en el resto del mundo este tipo de bicicletas y sus habilidades, que hasta entonces solo parecían posibles en el mundo del motocross, por lo que fue una de las escenas más comentadas y gustadas por el público. Y claro está, caló en los niños y adolescentes de la época: querían unas bicis como las de E.T para hacer lo que salía en al película, o al menos algo parecido.


Los jinetes del barrio

Las empresas de bicicletas de todo el mundos e hicieron eco del fenómeno y comienza el reinado de la BMX a escala mundial. En 1983, con el éxito de E.T aún coleando, la empresa vitoriana BH, la marca nº1 de bicicletas en el Estado español lanza una línea de bicicletas BMX para el público infantil y adolescente, línea llamada California, en honor a la cuna de la BMX. Ya por entonces comienzan en España competiciones y exhibiciones de este tipo de bicis. Otras empresas españolas como Orbea o Torrot también lanzarán modelos BMX, pero su calidad y su aceptación no serán tan grandes como las California de BH, sin duda las mejores. La primera publicidad de las BH California (se lanzaron varios modelos en verano del 83 y en lo sucesivo se irán creando aún mas), utilizaba, como no, a E.T, en un insustancial anuncio en el que un grupo de chavales con sus California corrían por un remedo de avenida de Los Angeles con un perrito tapado con una sábana en lugar de E.T, como en la película “¿E.T? ¡No, BH!”, era el estúpido slogan de la campaña. El éxito en España de las BMX, especialmente las de BH, gracias a sus campañas publicitarias, fue enorme. Durante 1983 y 1984 había decenas y decenas de modelos y se convirtieron en el sueño de cualquier chaval. Muchos fueron- fuimos- los que tuvimos nuestra bici BMX, otra cosa es que la supiéramos manejar correctamente.

Un jinete de BMX sin cabriola no era un jinete de BMX


La fiebre de las BMX entre la chavalería ibérica estalló en verano del 83. Muchos aprendieron a marchas forzadas a levantar la rueda, a plantarla sobre bancos, a saltar sobre minirampas, a bajar y subir escaleras. Los más hábiles con las BMX eran oficiosamente proclamados los dueños del barrio, que a falta de descampados donde “crossear” utilizaban las calles como circuito urbano. Yo mismo pase mis ratos libre en un barrio donde el culto a las BMX era de una magnitud casi religiosa y en donde se hacían auténticas competiciones, ya bien sean de acrobacias, simples contrareloj, frenadas, etc. Casi todos los chavales de entre 8 y 13 años tenían sus bicis “California”, las cuales eran explotadas como cada uno sabía, ya que en realidad los maestros eran pocos y eran más los aprendices.


Auge y caída de los BMX Bandits

Los radios gordos, el colorido de las bicis y los tubos de tela adhesiva que enrollaban sus tubulares se hicieron progresivamente habituales durante el periodo 1983-85. Entre los modelos de California BH que existían recuerdo la California X3, que era amarilla y azul, la California Star, que era dorada y roja o la California X4, roja y blanca y que era de las mejores. Y que fue la mía, comprada en verano del 84. Nunca se me dio bien al cabriola callejera ni tenía idea de bajar escaleras en bici (nunca lo probé), pero compensaba mi falta de pericia en estas facetas rodando con mi BMX por arena o pro campo a través, además de por caminos campestres pedregosos, para los que esta bici, claro está, estaba adaptada. Esta California X4 me duró bastantes años hasta que hacia 1989 dejé de montarla (ya la había ido dejando paulatinamente porque se me hacía pequeña). Algunos años después, todavía en perfecto estado, hacia 1994, se la doné a Cuba. Algún chaval de Cienfuegos, Santiago o La Habana la aprovecharía.

Seguían apareciendo modelos cinematográficos a seguir, en 1986 se estrena en el estado español BMX Bandits (conocida aquí como Los bicivoladores), película australiana en al que tres adolescentes vivían una aventura policíaca y de acción a bordo de BMX con sus acrobacias pertinentes. Esta mediocre película es junto con E.T la otra película de BMX por excelencia. En ella, como curiosidad, aparecía una quinceañera Nicole Kidman, en el papel de una jovencita a la que dos chicos le enseñan los trucos de la BMX y que termina siendo mejor que ellos, claro.


Hacia 1986 BH dejó de fabricar la línea California y a partir de ese momento lo de las BMX se iba haciendo cosa de expertos y de profesionales. Los críos iban prefiriendo bicicletas de paseo o de competición en una época en la que los carrilbici comenzaban a hacer acto de presencia en la península y ya no compensaba tener bicis todo terreno. Ya a finales de los 80 la fiebre BMX había desaparecido por completo. En su lugar, en los 90, surgieron las BTT (Mountain Bikes), cuya utilización, al igual que en el caso de las BMX, no siempre correspondía al objeto por el que fueron fabricadas.

Hoy en día las BMX son prácticamente patrimonio de competidores profesionales o de fanáticos de este tipo de bicicletas. La UCI organiza campeonatos del mundo de BMX, siguen habiendo competiciones oficiales de BMX (Racing y Freestyle), pero ya no son vehículos populares. Ya no es lo mismo. Las viejas BMX son un objeto de culto retro de los 80 cuya importancia en la educación sentimental de toda una generación es más grande de lo que parece. Fueron muchos los kilómetros recorridos.

lunes, abril 16, 2007

El aparatito de Lumiere- EL BUEN PASTOR


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La segunda película como director de Robert De Niro se esperaba con expectación debido a la buena impresión que causó su primera película Una historia del Bronx (1993), por una parte, y por otra el tema escogido, el nacimiento del la CIA, es servicio de inteligencia norteamericano. Todo lo relacionado con el espionaje, los oscuros movimientos de poder en la sombra y las conspiraciones suele ser material cinematográfico de primera que además funciona muy bien comercialmente hablando. De Niro lo sabía y al final da lo que todo el mundo esperaba, un thriller basado en hechos reales intenso, de acción prolongada en el tiempo (abarca mas de 20 años), con un guión muy inteligente y de cierta tensión, todo ello aderezado con una escenografía y fotografía que tratan de homenajear al cine negro y la presencia de abundantes estrellas en el reparto.

De Niro se postula como un director competente y hace una película muy interesante, pero el guión, obra de Eric Roth, aunque esta muy bien trazado en no pocas ocasiones se hace tedioso y desmañado. Es una pena, porque el esfuerzo por narrar lo más fielmente posible el nacimiento y primeros devenires de la CIA centrándose en el personaje del agente Edward Wilson (Matt Damon, tan carapalo como siempre) es encomiable. Wilson, un joven recien licenciado en literatura por Yale y miembro de las mas selectas (y secretas) hermandades universitarias es captado por el FBI a finales de los 30 para hacer de chivato contra miembros del mundo académico con tendencias filonazis, y de allí pasa a convertirse en un eficiente agente secreto al servicio del gobierno norteamericano, para pasar a ingresar a finales de los 40 en una recién nacida CIA, al cual reúne a los mejores espías que EEUU tenía repartidos dentro y fuero del territorio norteamericano. La película se centra en el drama personal de Wilson, quien debe ausentarse lagas temporadas de su cada vez má exasperada familia, incidiendo negativamente su matrimonio con Clover (Angelian Jolie). Pero sobre todo es especialmente dramática su relación con su hijo (Austin Williams), la cual lleva gran parte del peso del filme, un tira y afloja marcado por una figura paterna insuficiente. Así, desde la II Guerra Mundial hasta la crisis de los misiles de Cuba a principios de los 60 asistimos a espionajes, contrespionajes, agentes dobles, confidentes de la KGB, en un clima de mentiras y engaños donde un antiguo idealista, Edward Wilson, termina por claudicar miserablemente.

El Buen Pastor atesora un interminable desfile de Stars en donde también participa el propio De Niro en un pequeño papel, además de Alec Baldwin, John Turturro, Joe Pesci, Billy Cudrup, William Hurt… La película, en definitiva, es bastante interesante, pero podía haberlo sido mas, tal vez porque es tal la cantidad de situaciones, de tramas y de personajes que contiene que al final uno acaba no centrándose.

domingo, abril 15, 2007

SUPERADO EL SUSTO TÉCNICO...

...que ha supuesto adpatarme a la nueva version de Blogger , y el temor a que este blog no se pudiese actualizar mas o sencillamente, que se fuera al carajo, damos por inaugurada una nueva etapa en Rayos C En La Oscuridad, aunque esta sea en un princiio de aspecto meramente técnico- formal.

Anuncia tambien una próxima seción mas o menos fija que versará sobre recuerdos de la niñez o adolescencia y sobre otros aspectos mas o menos "personales" (pero sin nada de intimidades), que se unirá a las conocidas del "Aparatito de Lumiere" y "Rayos Catódicos (Cuando la tele valía algo)". Aún no tiene título, pero ya anuncio un artículo sobre canciones preferidas y otro sobre las entrañables bicis BMX (The BMX Chronicles)

Saludos

jueves, marzo 29, 2007

El aparatito de Lumiere- PROGRAMA DOBLE: LA VIDA DE LOS OTROS / 300


LA VIDA DE LOS OTROS

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Arrebató el Oscar a la mejor película extranjera esta excelente producción alemana, bien realizada y muy bien narrada en una mezcla de thriller político y drama humano con el telón de fondo del pasado reciente de la historia de Alemania, como fueron los últimos años, en la década de los 80, del régimen comunista en la antigua República Democrática Alemana. No se si habrá sido del todo acertada la decisión de otorgarle el Oscar en detrimento de El laberinto del Fauno, ya que, salvando las distancias temáticas, la calidad es muy similar. Con todo La vida de los otros es por derecho propio una gran película.

Su director es un joven debutante llamado Florian Henckel Von Donnersmack, que con esta ópera prima muestra un muchísimo más que prometedor futuro. El punto de partida argumental esta basado en los muchos de casos de espionaje gubernamental que se sucedieron en la antigua RDA a personalidades de la cultura o intelectuales con el fin de controlar sus devaneos con el pensamiento occidental y la tentación de que emitiesen opiniones contrarias al régimen: un dramaturgo de éxito, Georg Dreyman (Ulrich Mühe), de ideas un tanto atrevidas dentro de su entorno político pero bastante bien considerado por la clase política alemana oriental se convierte en objetivo de espionaje diario por orden del gobierno de la RDA y por parte de la Stasi, los servicios de inteligencia del país, quienes instalan un dispositivo en el domicilio del escritor espiándole desde el sótano de su edificio. El capitán Weisler (Ulrcih Tukur) se pone al frente de la operación y día tras día va siendo partícipe de la vida diaria de Dreyman y de su novia, la actriz Christa Sieland (Martina Gedeck). Una serie de acontecimientos en el entorno teatral berlinés dan un vuelco a la vida profesional y personal de Dreyman, quien se verá en la necesidad de huir del país, sin saber, claro esta, que esta siendo vigilado. La película se centra en los sentimientos encontrados del capitán Weisler durante el cumplimiento de su misión, quien descubre en la relación entre Georg y Christa todo lo que el no tiene pero que desearía tener, al tiempo que vamos asistiendo como su labor de vuelve cada vez mas y mas kafkiana ya que el propio espía descubre que en realidad no hay motivación en su trabajo ni nada que pueda aportarle nada personalmente excepto a nivel profesional, de ahí el “Síndrome de Estocolmo” que siente espiando a Dreyman y Christa, con los que se identificará cada vez más. Ulrico Tukur, el actor que da vida al capitán Weisler ha cosechado varios merecidos premios por su interpretación: un funcionario-marioneta del régimen comunista, frío y sin personalidad que aterrado va descubriendo que su sentido del deber y disciplina le han convertido en un ser inerte que colabora en métodos represores y torturas de su propio gobierno.

Rodada en Berlín con estilo sobrio pero con una excelente fotografía y una buena recreación de al Alemania del Este de los años 80, la película funciona muy bien como thriller y se sigue sin perder el hilo, gracias a un guión perfecto y sin artificios, ni golpes de efecto ni florituras fáciles. La tensión dramática, gracias a momentos muy bien conseguidos, es de recibo, y en definitiva, lA película pese a su relativa crudeza deja muy buen sabor de boca.

300

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Una espectacular y sorprendente película, basada en el cómic homónimo de Frank Miller, autor del que se adaptó Sin City. 300 cuenta la legendaria historia de la batalla de Termópilas, que en la antigua Grecia (siglo V A.C) enfrentó a los espartanos contra los persas, en un combate en el que solo 300 soldados de Esparta con su rey Leónidas al frente trataron de hacer frente a los ejércitos persas, los cuales alcanzaban el medio millón de personas. La fiereza de los espartanos en esta batalla en la que plantaron cara a los persas, pese a su abismal diferencia numérica frente a estos, ha inspirado material legendario, obras de arte, y también una película anterior a esta, El León de Esparta (1962). El cómic de Frank Miller en el que se basa esta alucinante producción fue publicado en 1998, cosechando éxito de crítica e importantes premios y tanto en su narrativa como en su estética trataba de plasmar el espíritu de la historia desde la narración oral que supuestamente se hizo de los acontecimiento poco tiempo después de que tuviesen lugar, por mediación de los recitadores; por lo tanto en las viñetas aparecen muchos elementos bizarramente exagerados e históricamente improbables que la película ha plasmado también, no en vano esta película trata de ser un adaptación muy fiel al cómic original respetando absolutamente todo, no en vano entre sus productores se encuentra (al igual que en Sin City) el propio Frank Miller.

El resultado final, con el cada vez mas interesante Zak Synder como director, ha sido de chapeau , ya que 300 es algo más que una película bélica, de aventuras o peplum, es el exitoso intento de trasladar con total fidelidad un cómic de culto a la gran pantalla (mas que hacer una nueva revisión de la batalla de Termópilas) presentando además una gran película de espectacularidad desbordante, épica abrumadora y vistosidad plástica que roza la perfección. En definitiva, un espectáculo visual en toda regla que deja abrumado al espectador y a pesar de que el guión sea el que es (muy esquemático y previsible, a parte de contar ya una historia muy conocida) la manera de narrarlo, vibrante y humanística (estamos hablando de los antiguos griegos, no olvidar ese dato) le confiere la consistencia suficiente para que pueda considerarse una gran película. Calcando al pie de la letra la mayor parte de las viñetas del cómic en escenas de enorme belleza compositiva, este filme se postula como una de las mejores y más dignas adaptaciones que se han hecho de una historieta al cine: 300 película quiere ser 300 cómic y por ello esa total reproducción estética de la atmósfera del tebeo. La espectacular fotografía digital con un color e iluminación conseguidos mediante la informática y que trata de asemejarse al cromatismo del cómic original (no en vano el color era uno de sus puntos fuertes) es la responsable de la deslumbrante factura visual del film. Mucho trabajo de postproducción, efectos digitales y de pantalla azul para plasmar en imagen una historia con atmósfera de irrealidad y leyenda.

Son mencionables las escenas de combate, las imágenes panorámicas y detalles como la lluvia o la abundante sangre que se derrama, que parecen “dibujadas” por el propio Miller. Es cierto que la peli resulta muy violenta y en ocasiones brutal, pero en absoluto se hace indigesta. Bernard Butler, actor británico que interpretó al Fantasma de la Opera en la última adaptación cinematográfica que dirigió Joel Schumacher, es el rey Leónidas, ambicioso, valiente y justo pero arrogante al mismo tiempo. Convencido del peligro que supone el avance persa, no dudará en utilizar sus limitadísimas fuerzas para defender a su pueblo, la polis de Esparta, ya a Grecia en su totalidad. Buena interpretación de Butler, al frente de un ejército de fornidos espartanos con capa roja y solo un taparrabos como vestimenta. Este es con diferencia el personaje mas desarrollado de la historia, aunque en al adaptación a la pantalla se halla querido potenciar el protagonismo de otros secundarios como Terón (Dominc West), Stelios (Michael Fassbender), Dilios (David Wenham) o Gorgo (Lena Headey), la esposa de Leónidas, que protagoniza los escasos fragmentos de trama añadidos en la película con respecto a su fuente original. También se han insertado algunos monstruosos personajes secundarios- a parte del original Efialtes (Andrew Tiernan, cubierto de prótesis) - que siguen el espíritu de irrealidad del cómic, y se han reforzado detalles esperpénticos como la imagen y altura de Jerjes, el rey de los persas (Rodrigo Santoro). Las evidentes connotaciones gays de este personaje, que parece una auténtica drag queen, y el supuesto doble sentido de sus diálogos (cuando hace alusión a que sus súbditos “temen su látigo”), provocan a veces la hilaridad del público menos centrado en la película.

En definitiva, 300 es una de las mejores películas que se encuentran ahora en cartelera, una opción recomendable en todos los sentidos. Por lo menos hará que mucha gente sepa ahora algo sobre Termópilas, los espartanos y la antigua Grecia. Una película catárquica y deslumbrante, para no perdérsela.



miércoles, marzo 21, 2007

El aparatito de lumiere - INLAND EMPIRE


David Lynch ha vuelto, y lo ha hecho muy, muy a lo bestia y con total libertad, lanzándose a la piscina directamente sin importarle nada. Tras la no muy lynchiana The Straight Story (Una historia verdadera) y la alucinante y mas propia Mullholland Drive, el creador de Terciopelo Azul y la serie de televisión Twin peaks, que tiene que buscarse la financiación en Europa (en Francia y Polonia en este caso) debido a su mala relación actual con al industria de Hollywood, ofrece una película en donde los habituales ingredientes de su cine (sueños, realidades paralelas, surrealismo perverso, escenografía siniestramente manierista, montajes imposibles, atmósferas lisérgicas, efectos sonoros inquietantes y así hasta completar una lista de interminables ítems) aparece elevado a la máxima potencia, en una película que ha sido estrenada de tapadillo en EEUU en escasísimas salas y que en España, incomprensiblemente si nos atenemos a los criterios de distribución de este tipo de trabajos casi ninguneados en su país de origen, esta gozando de una exhibición prácticamente normalizada. El caso es que Inland Empire es hasta el momento la película mas extraña de David Lynch, un filme de muy difícil digestión- en la sala donde lo ví contabilizé hasta cuatro personas que se marcharon antes del final- con el que hay que devanarse los sesos continuamente para al final entender poco y quedarse con bastantes dudas, aunque mas o menos la temática y el mensaje central se puedan extraer, aunque con mucho esfuerzo, a decir verdad.

Resulta muy difícil hablar de la historia de una película tan desconcertante como Inland Empire, todo un compendio de las virtudes y los defectos de Lynch, quien en este trabajo da total rienda suelta a su desbordante universo mental, firmando una película conseguida en no pocos momentos pero a veces muy pedante y tramposa hasta el absurdo. Es decir, lo mejor y lo peor de Lynch. El filme es la filmación literal de una serie de ensoñaciones, al parecer sufridas por al hipnosis, que sufre una mujer (aunque no me ha quedado claro si es mas de una) en un viaje mental interior para tratar de huir de una realidad topándose con otras inoculadas por algo o por alguien en al mente de la persona en cuestión. Dos marcos geográficos, Polonia y un Hollywood que muestra su cara más glamourosa y su cara más oscura, sujetan una endiabladamente enrevesada historia en donde sus protagonistas de desdoblan en varias personalidades que parecen luchar por salir de un sueño sin conseguirlo. Con Laura Dern, habitual del cine de Lynch, como sujeto central de la historia, la peli parece también una crítica al mundo del espectáculo y negocio cinematográfico a través de Nikki, esa actriz que interpreta Dern residente en una barroca e inquietantemente anticuada mansión de Beverly Hills que tras conseguir el papel de su vida descubre que su vida es una inquietante irrealidad que parece estar siendo filmada como otra película. Personajes inquietantes portadores de mensajes, giros de guión desconcertantes, números musicales en el momento mas inesperado, imágenes turbadoras, diálogos crípticos, pistas falsas para desconcertar ale spectador y un número inenarrable de elementos mas la mayoría de los cuales no guardan conexión entre si conforman los materiales genuinamente lynchianos de este desconcertante pero a la vez fascinante filme con un tono de pesadilla absoluta en muchos momentos (atención a las escenas protagonizadas por los conejos humanos), con una fotografía de vídeo digital (tratado posteriormente) alucinante y unos sonidos (más que música ) ambientales que contribuyen a formar una atmósfera hipnótica y desasosegante como pocas veces se ha conseguido en el cine. Jeremy Irons, Harry Dean Stanton y Julia Ormond son otras caras conocidas que aparecen en el filme. La pregunta del millón es que hará un Lynch superado a si mismo en cuanto a su universo después de esto.

lunes, marzo 19, 2007

30 AÑOS DE PUNK: EL FUTURO QUE AL FINAL LLEGÓ (Y II)


Inglaterra tiembla

La intervención de Sex Pistols en televisión desato la ira en el Reino Unido. Los medios de comunicación y las televisiones les vetan, y por extensión a todos los grupos punk. Ya por entonces hay un buen puñado de grupos punkies que comienzan a grabar LPs incluso en multinacionales, dispuestas a aprovecharse del escándalo del año 77. The Clash publican su del mismo nombre del grupo en enero de ese año con al CBS, mientras que los fans de los Pistols dentro y fuera de Londres forman una legión de grupos que tampoco tardarán en grabar: London, Buzzcocks, Vibrators, The Fall, The Adverts, etc. El punk se había contagiado a toda Gran Bretaña y era la pesadilla de la sociedad bienpensante británica, asustada ante las soflamas incendiarias de los chavales de la cresta. Un discurso que era políticamente ácrata y nihilista sazonado con rebeldía izquierdista y anarquismo radical entendido muy primitivamente que empezó a calar en una generación de jóvenes que veían en la política el origen de todos sus problemas. Este nihilsmo del punk como movimiento social (puesto que lo era y con todas las de la ley) se mantendrá años después siendo uno de los sellos distintivos de la cultura punk y una de las claves de su supervivencia en los años posteriores. Un miembro conservador de la cámara de los comunes, Marcus Lipton, declararía “si la música pop (por el punk) se va a usar para destruir nuestras instituciones, debemos aniquilarla”. Jamás ningún estilo musical había suscitado tal rechazo.
Buzzcocks. Intraducible

Mientras tanto, los chicos de Malcom McLaren firman con una A&M la grabación de un nuevo sencillo, casi mediante coacción debido a que la banda de Johnny Rotten armó la marimorena en la sede de la discográfica. God save the queen, nueva bofetada y en pleno año jubileo de Isabel II vuelve a traer la polémica. Poco importa que la canción fuese prohibida en las emisoras de radio, llegó al número 1. A&M dejó de publicar el single a poco de salir, y Virgin, la empresa de Richard Branson, lo lanzará en lo sucesivo. Tras otros dos singles, en primavera llega Never mind the bollocks, Here´s the Sex Pistols, el primer y único LP oficial del grupo, un auténtico manual seminal del punk rock. Glenn Matlock abandona el puesto de bajista, siendo remplazado por John Simon Richie, mas conocido como Sid Vicious, un músico sin ninguna experiencia pero con el mismo (o mas) afán de protagonismo que Johnny Rotten. Sid se convertirá junto a Rotten en el miembro carismático del combo.


Esnifando cola

La Inglaterra punk y sus excesos llegaban a los noticiarios de todo el mundo durante 1977. Como era de suponer, el movimiento punk se extendió a todo el mundo, tanto en el aspecto social como en el musical. Australia fue uno de los primeros países fuera de UK que acogieron el punk, con The Saints como primer grupo punk extranjero que actúa en Gran Bretaña. Alemania, Francia, Canadá, Holanda, Bélgica, Japón fueron países en donde pronto arraigó el punk, aunque en la mayoría de las veces no se consolidaría hasta después de 1977. En los EEUU, la verdadera cuna musical del punk y con Ramones ya instalados, no se vivió un movimiento con las características que este tenía en Europa, pero si que surgieron un buen número de bandas punkies anglófilas a finales de los 70: Minutemen, Hüsker Dü, Black Flag, Pere Ubu,… El punk se internacionaliza.
The Clash, el relevo de los pistols, explotaron la conexión jamaicana del punk
En el Reino Unido, mientras tanto, fanzines como Snffin Glue fueron el altavoz del movimiento punk y sus opiniones sobre la sociedad y la política. Las ganas de provocar hacían que muchas veces los punks utilizasen simbología fascista (esvásticas) o comunista (en países como el Reino Unido). El punk era extremo y las ideologías extremas se adherían perfectamente al nihilismo punkie, aunque grupos como The Clash, izquierdistas convencidos encabezarán una camada punk que era de la izquierda su ideología bandera, legado cuyo rastro llega hasta el presente. Los skinheads, movimiento underground británico surgido a finales de los 60 por parte de jóvenes proletarios amantes de la música jamaicana y que guardaban no pocas similitudes con el punk, se entremezclarán en el torbellino tanto en las islas británicas como en Europa continental; en Alemania este colectivo comienza a simpatizar con las ideas neonazis mientras que en Inglaterra existirán fracciones de izquierda y otras de corte fascistoide. En Inglaterra, en verano del 77, los Clash de Joe Strummer parecen convertirse musicalmente en el grupo punk cabeza de serie ante la inconsistencia y los problemas internos de Sex Pistols, cuyo mecenas y padrino del movimiento, Malcom McLaren, les prepara una película.

Sid y Johnny, como salidos directamente del matadero


Quiero destruir a los que pasan a mi lado

Para antes de que terminase al año 1977, en la segunda mitad del mismo, las cosas se calmaron. Se vio que Sex Pistols perdían la fuerza por la boca y que debido al hecho de que al mayoría de los grupos punks grababan en ínfimas independientes, la industria musical, cuya vida tal y como se conocía se temió, estaba a salvo. Era cierto que los punkies eran incómodos y molestos para la sociedad pública, pero solo podían aspirar a meter ruido, ya bien sea actuando o en manifas. Si imagen estaba siendo asimilada y vista incluso con cariño por la mayoría de la sociedad, a quienes esos muchachos y muchachas les parecían pintorescos, siempre que no se pasasen de la raya. A partir de se momento, y asumido su fracaso de poner patas arriba a al sociedad occidental, el movimiento punk se dedicará a sobrevivir en los años sucesivos muy dignamente alimentando sus filas con nuevas generaciones que conectarán perfectamente con los ideales del 77. En los años 80, años dorados del punk como movimiento social alternativo en todo el mundo, la motivación de todo aquel que se rompe a navaja los vaqueros o se eriza el cabello seguía siendo la misma: exasperación ante la sociedad, abarcando la amplia gama de ideologías radicales que la política ofrece. Cierto es que el exhibicionismo, la pasividad y la marginalidad ha sido el virus que el propio punk lleva el que ha acabado con toda la credibilidad social del movimiento, pero en lo estético y sobre todo en lo musical su legado es verdaderamente titánico.

Pero, ¿que ocurrió con los Sex Pistols, cuyo fracaso esta legendariamente relacionado con el del “espíritu del 77”?. Pues que a principios de 1978 y tras unos meses tempestuosos debido a los escándalos propiciados por Sid Vicious y su novieta, la yonki americana Nancy Spungen, se van de gira a USA, mientras que sus actuaciones filmadas en aquella gira se incluirán en el filme The Great rock’n’roll swindle . Los chicos se llevan a matar entre ellos, Sid ya coquetea con las drogas y en febrero del 78, en plena gira USA el grupo se disuelve, con Sid decidido a instalarse en Los Angeles con Nancy y a lanzarse en solitario.



Para aquel entonces ya hay nuevas hornadas dentro de la socialmente calmada pero con mayor energía que al comienzo escena punk: Crass, Generation X, los norirlandeses Stiff Little Fingers y Undertones, Siouxie and The Banshees. No se notará la ausencia de Sex Pistols ya que el punk había enriquecido sus argumentos musicales con el culto a The Doors, la recurrencia al reagge y el ska por influencia skinhead y una nueva postura ideológica que rompe con el nihilismo y se escora en muchos casos con el anarquismo, el socialismo o la extrema izquierda. The Clash serán el nuevo grupo punk de referencia a finales de los 70 y principios de los 80, pero el punk, para bien o para mal, ya no será lo mismo.

El Oi!, el hardcore punk o, ya a principios de los 80, el afterpunk intelectual y gótico de Siouxie and the Banshees y Joy Division serán las derivaciones del primigenio punk rock británico que tendrán vigencia la primera mitad de los 80. Si bien en un primer momento el punk no había conseguido producir ningún cambio en la industria del disco pronto se vieron los efectos colaterales: las compañías independientes se convierten en el mejor vehículo para lanzar grupos nuevos a finales de los 70 y a partir de ese momento se convierten en las verdaderas dinamizadoras del negocio del rock, el do it yourself eliminará los reparos por falta de pericia técnica a al hora de grabar o saltar a un escenario y la sencillez a al hora de componer y concebir canciones acaba con el rock dinosáurico de los 70 a nivel comercial, preparando el paso para la New Wave de mods (The Jam), skatalíticos (The Specials, Madness), nostálgicos de los 60 (Elvis Costello)o algún curioso y triunfante hijo putativo del punk (Police), todos ellos con una actitud ante el negocio claramente liberal y en cierto sentido alternativa.



A finales de 1978, Sid Vicious, prototipo de la cara autodestructiva del punk, fallece por sobredosis de heroína taras unos tortuosos meses en USA. El punk genuino se acaba definitivamente. Mal ejemplo en los años sucesivos, ya que muchos seguirán su “ejemplar” trayectoria. Durante unos cuantos años, a principios de los 80, un nuevo y fracasado lema tuvo vigencia: punk is not dead



Los punkis de la piel de toro


Y no vamos a finalizar sin hacer mención al punk en la iberia. Como es sabido, El punk en España ha tenido una significación singular ya que ha sido un fenómeno que ha tenido su fuerza como catalizador de algunos movimientos juveniles alternativos (okupas) y por la inspiración política en lugares como Euskadi, donde se ha desarrollado toda una subcultura en torno al fenómeno punk entendido desde la ideología de la izquierda abertzale. No vamos a hacer una análisis riguroso del punk vasco y de todos sus (a menudo exagerados) mitos, ya que el tema daría para otro monográfico en varias partes, pero si mencionaremos la significación musical y cultural de algunos de sus protagonistas.

En España, en 1977, la situación política de la transición a la democracia, no era en principio muy propicia para la adopción del fenómeno punk debido a las urgencias políticas y a un cierto letargo del rock autóctono durante esa década, aunque económicamente la situación era similar que en otros países. Los jóvenes españoles coetáneos de los punkies ingleses no veían la manera de hacer lo que hacían en las islas, habiendo vivido en una sociedad reprimida como fue al franquista y en donde la falat de atrevimiento entre la sociedad era total. Tuvo que ser un sujeto tan avispado como oportunista, Ramón Gonzalez, “Ramoncín”, quien se dedico a ser el equivalente hispano -salvando distancias- con los Sex Pistols .Con su LP de 1978 Ramoncín y WC se convierte en estrella mediática (era y es un comunicador nato, pese a la poca simpatía que pueda suscitar su figura) y un frío calculador de escándalos, Malcom McLaren Johnny Rotten y Maquiavelo en una sola persona. Pronto se aburrió de su primigenia imagen punk y ya en 1980 era un rocker urbano. En 1977, un grupo de pijos madrileños hijos de papá monta un grupo punk con todas las de la ley con un insólito poso naïf: Kaka De Luxe. De sus filas saldrán algunos de los más importantes protagonistas del rock español de los 80, con Carlos Berlanga, Nacho Canut y una niña de 14 años llamada Olvido Gara, Alaska, como cabezas visibles. Ya a finales de los 70 el punk se extiende por la capital española y nace una generación de punks hispánicos. Y con ellos la Movida Madrileña.

Kaka de Luxe, la cantera de las estrellas de la movida

Barcelona o Vigo serán a principios de los 80 otras ciudades que albergarán a grupos punks de inspiración británica, especialmente en la localidad gallega (Siniestro Total se convertirán en estandartes). En Euskadi la situación especialmente virulenta de la desindustrialización y el paro juvenil subsiguiente hizo que el punk hiciese acto de presencia, con el factor singular de que la beligerancia de los chicos del imperdible conectaba perfectamente con la izquierda abertzale. Aunque no fue así en todos los casos, el hecho es que en Euskadi lo punk se identificará durante un tiempo con el nacionalismo radical, dando origen a lo que se vino a llamar el “rock radical vasco”. Eskorbuto, La Polla Records, Cicatriz, RIP, Uharteko Punka, Kortatu, KGB o Las Vulpess (originadoras del primer gran escándalo musical televisivo en la historia de TVE) serán los los grupos punks por excelencia de todo el estado español, en donde a la larga el movimiento no se desarrolló tanto como en Euskadi. Luego, la droga y los excesos pasaron factura llegando a hacer desaparecer a grupos enteros. Hoy día, el espíritu del punk vasco sigue presente en algunas nuevas jóvenes generaciones, aunque con más pena que gloria.

Los vizcainos Eskorbuto, leyendas del punk vasco

30 años no es nada, colega.

La vigencia del punk, 30 años después, sigue musicalmente presente en todo el mundo. Como movimiento, sumido en su propia marginalidad ha ido derivando en tribus variopintas movidas por criterios estéticos o de simple agrupamiento físico. Pero el punk rock, fusionado o mimetizado con otros sonidos del rock sigue presente y no haya año en que mozalbetes de cualquier generación les de por hacer ruido guitarrero disimulando sus limitaciones instrumentales o encontrando al vía idónea para canalizar sus ansias de crítica social, de contestación y de provocación. Aunque ya las vestimentas y la imagen externa sean lo de menos para definir a los cultivadores del punk rock, si que persisten aún algunas señales que creasen McLaren y Westwood, como cadenas, collares de perro, camisetas ajustadas, chulería escénica… al final, si había futuro, aunque solo hay resultado una imitación del pasado

miércoles, marzo 14, 2007

30 AÑOS DE PUNK: EL FUTURO QUE AL FINAL LLEGÓ (I)



Esta es una de las historias mas contadas de la historia de la música popular, un mito social y cultural que pese a que en su momento solo produjese un (fuerte) impacto pasajero, año tras año ha venido alimentando a diferentes generaciones de jóvenes rebeldes que no renuncian a las señas de identidad estética y de filosofía de vida que el movimiento punk patentase en 1977. Más allá incluso que en su aspecto meramente musical- el básico y a partir del cual solo se puede el punk- la deuda que en 2007 la cultura occidental tiene con el punk es más grande de lo que parece. Este monográfico no pretende hacer una reflexión exhaustiva sobre el tema sino dar unas cuantas pinceladas sociológicas sobre lo que supuso en la música y en la cultura el fenómeno punk hace 30 años y el legado que ha ido creando hasta hoy día



Mediados de los 70: la rebelión de los hijos de la crisis


En el Reino Unido la crisis del petróleo del 73 había dejado en los años inmediatamente posteriores un grave malestar en al sociedad británica, con un índice de paro que iba aumentando por momentos. Los jóvenes se empotran en las colas de las oficinas de empleo y crece el hastío. Adolescentes y veinteañeros comienzan a deambular por las calles sin ningún rumbo y los pubs aumentan su clientela juvenil. Los años 1975-1976 serán testigo de la rabia y la desesperación de una generación de chavales a los que la crisis ha arrebatado cualquier ilusión, una generación, la nacida entre 1955 y 1962, que simplemente se aburre y las ve venir.

El rock en tiempos no muy lejanos había sido al música de la rebeldía juvenil, pero estos muchachos ya no se identificaban con una música que había dejado de hablar de los problemas cotidianos, de las inquietudes de la juventud y de la realidad de al calle. Ni Pink Floyd, ni Supertramp, ni la ELO, ni Genesis conectaban con la cultura urbana ni con la realidad del momento, perdidos en divagaciones metafísicas y en pretenciosos temas. La industria del disco había absorbido también a edulcorados con ínfulas como Elton John o Billy Joel; el Hard Rock era cada vez mas pedante, sus conciertos eran muy caros y todo era pretencioso y sin conexión con la realidad, Led Zeppelin o Black Sabbath no eran rebeldes. Ya no les importaba a muchos jóvenes británicos la calidad que podían alcanzar Rod Stewart o David Bowie (aunque a este último le perdonarán mas), porque la muchachada que por aquellos años comenzaba a montar sus propios grupos jamás podía aspirar a sonar como ellos porque no tenían dinero para equipos de amplificación como dios manda o para teclados. Ni los Rolling Stones parecían suscitar entusiasmo entre estos nuevos jóvenes airados.

Ejemplar de la fauna londinense del 77. Posiblemente hoy sea gerente de una empresa de telecomunicaciones.


Por aquellos años surgen en el Reino Unido grupos de rock formados por adolescentes y postadolescentes que tratan de expresar su rabia por su penosa situación económica y su desazón con la sociedad que les ha tocado vivir, estrujando las guitarras eléctricas hasta el máximo, aporreando la batería como posesos y chillando cual energúmenos consignas contra la sociedad, la clase política y el poder establecido. Su propia rabia les inspira la ejecución de un rock mas que duro bestia y rudimentario y una actitud malencarada que mantienen fuera del campo musical, en su comportamiento y en su vida diaria. No importa que muchos de los que hacia 1975-76 formaban parte de esos emergentes y ruidosos no supiesen tocar ningún instrumento, su propio afán exhibicionista, sus ganas terribles de hacer algo para matar el tiempo que generaba el desempleo y el espoleo que insufabla el ser parte de una floreciente cultura juvenil que se estaba gestando en las calles británicas, hacían el resto. ¿Qué estaba pasando?

30 años despues la cultura punk sigue consus publicaciones. Is punk dead?


Aquel lema del No Future


Los hijos del agobio británicos buscaron en su nueva música referencias que iban atrás en el tiempo: los primeros Stones, The Who, The Troggs y algunas bandas británicas y americanas que nunca pasaron de lo marginal pero que los pre-punks estaban redescubriendo debido a muchas concomitancias con la música que estos hacían con su propia rebeldía salvaje, a parte de otras consideraciones estéticas, como su admirado desaliño y su tendencia a la chaqueta de cuero negro, símbolo rocker americano por excelencia que los jóvenes británicos intentarán recuperar. Curiosamente, ya a finales de los 60 y principios de los 70 muchos grupos habían sido clasificados como de “punk-rock”, etiqueta nacida en USA pero que se reinventará en UK con la conceptualización que todos conocemos.

Sid Vicious, el martir punk por excelencia.


Lo cierto es que a mediados de los 60 muchas bandas americanas se caracterizaron por su enorme energía instrumental, su afán por generar un volumen instrumental fuera de lo ordinario y su marcada actitud de rebeldía adolescente, algo de lo que el punk británico tomará nota. The Seeds, Question Mark and The Mysterians o mas tarde los hippis renegados Blue Cheer respondían a estas características. Pero fue a finales de los 60 en Detroit, Michigan donde nació lo que es bautizado hoy por la crítica como el Proto-punk musical: un sonido crudo, sucio, tosco, ruidoso, bastante menso cómodo de oír de lo que era por aquel entonces el embrionario hard rock de grupos como Deed Purple. MC5 y los Stooges de Iggy Pop a principios de los 70 ya realizaban un sonido muy similar al que a finales de los 70 realizaban los punks británicos, musicalmente ellos fueron los padres del punk rock e influencia clara para el punk inglés. Fueron estos, sin embargo, grupos malditos en su época, lo que no impidió que fuesen imitados en el viejo continente convirtiéndose en bandas de culto por parte de la juventud británica, lo mismo que New York Dolls, grupo cuyo manager era un caradura inglés que influirá decisivamente en el nacimiento del punk propiamente dicho: Malcom McClaren.

El término “punk” fue aceptado hacia 1976 por los jóvenes rebeldes británicos para definir su música y la subcultura marginal y alternativa que estaba creando. El uso musical de esta palabra provenía también de USA, donde en 1970 el crítico Dave Marsh la usó por primera vez para definir el sonido y la actitud de Question Mark and The Mystierians (los creadores de 96 tears). Este concepto, que trataba de definirán rock tosco y potente y de actitud extremadamente rebelde (y casi macarra) se extendió por EEUU en la primera mitad de los 70. La palabra “punk” literalmente se refiere a la resina de ciertos árboles, pero en el argot popular es también basura o patán, sinvergüenza, gañán; significados que se tuvieron en cuenta sin duda para bautizar a esta música. En inglés británico además, es una arcaica denominación popular de puta o ramera.


Ramones fueron pioneros desde USA. Jamás se quitaron sus chupas


Bruce Springsteen o Patti Smith, por increíble que parezca, también fueron descritos como cultivadores de punk rock por la prensa especializada yanki cuando aún el término no se había consolidado. Pero fue un grupo neoyorkino surgido en 1972, Ramones, quienes más se aproximaron a lo que vendría después desde el Reino Unido: arrogancia teenager, guitarras contundentes y veloces, ritmo endiablado, rebeldía primigenia, chupas de cuero, vaqueros rotos y costumbrismo marginal en sus letras. Cuando el punk estalló en todo el mundo, ellos se subieron al carro sin desentonar en absoluto. En 1975-76, en New York se hablará de la “punk scene” en torno al club CBGB y la revista Punk, quienes defendían el lado mas por entonces alternativo, oscuro y salvaje del rock, inspirándose en la mítica banda Velvet Underground. En 1976 los británicos tomaron nota del concepto y de parte de su estética (camisetas y pantalones rotos, cuero, peinados historiados) como un modo ideal de contestación a una sociedad que les había dado la espalda y a sus mayores, a los que culpabilizaban de ofrecerles una sociedad sin futuro. La música ya no era solo el medio de la protesta, también estaba la imagen.


Los autodenominados “punks” británicos transformaron esa influencia norteamericana en algo propio adaptado a su marco espaciotemporal y exagerando al estética del cuero hasta extremos casi inconcebibles se lanzan a la provocación pura y dura al adoptar una pose sadomaso con clavos, imperdibles en la oreja o en la cara, mutilaciones en las orejas y creación de peinados imposibles a base de laca, con pelos pincho o encrestados. Total, no tenían ningún futuro, ¿Qué les importaba ya nada? Un “tio mayor” que tenía una tienda de ropa en el Soho equipará de arriba abajo a estos mozalbetes reinventando la “punk fashion” americana transformándola en algo propio y diferenciado.


Londres 1977: el maravilloso mundo de Mr. McLaren

Malcom McLaren. Sir anti-show Biz

La capital británica fue el centro neurálgico del incipiente movimiento punk británico y donde se extendió a todo el mundo. En 1975, Malcom McLaren regresó a Londres después de una aberrante experiencia como representante de uno de los grupos de culto de inspiración del punk, New York Dolls. En el mes de Mayo inaugura su anti-boutioque SEX, especializada en la anti-moda y promulgadora del anti-sistema, lo que el gana fama y reputación entre los jóvenes desempleados británicos, quienes llenan su tienda en busca de indumentarias provocadoras que reflejen su asco por la sociedad del momento. Ya en 1976 polulan en Londres muchos grupos de punk rock, muchos de ellos “ahijados” y clientes de McLaren. Son bandas de jóvenes con poca o ninguna formación musical que con un estridente baños sonoros de fondo vomitan y berrean contra el sistema, las más de las veces con clara inspiración política izquierdista, como no podía ser de otra manera en unos hijos de la crisis. Las primeras bandas punks británicas actúan en clubs, pubs y convocan a un buen puñado de jóvenes-muchos de ellos de los extrarradios urbanos- que conectan con el discurso rebelde y contestatario de su música. El punk se extiende como la pólvora y en poco tiempo inunda todo Londres, que se llena de cuero, cabellos pintados de rojo o verde, imperdibles, collares caninos o minifaldas de cuero para las chicas. En septiembre de 1976 en el 100 Club se celebra el primer festival de punk, actúa la primera gran hornada del punk rock: Dammed, Clash, Vibrators, Buzzcoks, Subway Sect, Siouxsie y (redoble de tambores) Sex Pistols.

The Damned, los primeros punkies ingleses que hicieron las américas

Aunque en verano de 1976 ya actuaron en UK Ramones junto con los ingleses Stranglers, este es musicalmente el primer evento punk de envergadura que tuvo lugar en Gran Bretaña. Antes de que finalice al año la nómina de grupos aumenta y surgen los primeros singles, autoeditados o editados por insignificantes compañías independientes. Pánico en la Albión: los punkies son muy estrafalarios, violentos, comienzan a consumir drogas (esnifar pegamento, básicamente), son maleducados y se declaran enemigos del sistema. Ya no valen los valores de la sociedad actual, hay que revelarse contra una sociedad que trata la juventud como basura. Los valores británicos tradicionales están en peligro y al prensa y al opinión pública clama contra los punks, tachándoles de vagos, delincuentes y alborotadores. Por si fuera poco, la industria del espectáculo los comienza a ningunear dada su ineptitud musical y su amateurismo (do it yourself, será el lema), por no hablar de su enemistad declarada contra las estrellas del rock establecidas, si bien la primera hornada punk tendrá muchas referencias en el glam de Roxy Music, Slade, T Rex o Bowie. ¿Estaba el mismísimo rock en peligro? ¿podía el punk acabar con el?.

El impacto social del punk en 1977 no sería el mismo sin un nombre clave: Sex Pistols. Malcom McLaren fue el genio en al sombra que puso en marcho el artefacto cuando dos años antes conoció en su tienda a John Lydon. Meses después, Lydon tenía un grupo punk junto con Steve Jones y Paul Cook, y McLaren y su por entonces socia, la modista Vivianne Westwood (diseñadora de mucha de la vestimenta que se vendía en SEX) les propusieron formar una superbanda punk capaz de arrasar y de triunfar que el propio Malcom dirigiría. A principios de 1976, con Lydon, apodado ya Johnny Rotten y con la incorporación de un cuarto miembro, Glenn Matlock, generan el caos en sus actuaciones en pequeños locales y consiguen lo que McLaren quería: que fuesen los gamberros oficiales de Londres, que muestren todo el valor contracultural del punk y que están en boca de todo el mundo. Los Sex Pistols (nombre ideado por su mentor) son la perfecta encarnación del espíritu punk y se convierten en al cara visible, musical y social, del movimiento en 1977, el año en que el punk explota y se da a conocer en todo el mundo. Aparece a principios de este año el legendario single Anarchy in the UK, editado por toda una multinacional, EMI. Una surrealista entrevista en el programa Thames Today en donde Johnny repite una y otra vez varios tacos monta el pollo, el punk se convierte en una pesadilla para el Reino Unido y EMI rescinde el contrato a los Pistols.


Vicious, Jones, Rotten y Cook. Listos para hacer historia


CONTINUARÁ