domingo, marzo 15, 2009

GO GOONIES!


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Película de culto y uno de los títulos más significativos del cine juvenil de los 80, Los Goonies (1985), de Richard Donner, no es ninguna obra maestra ni tan siquiera dentro de su género, el cine de aventuras, pero que duda cabe que ha marcado a una generación entera de cinéfagos, aquella que vino al mundo entre 1970 y 1977 y que creció disfrutando de cintas producidas por Steven Spielberg como aquella. Siete chavales en busca de un fabuloso tesoro viviendo aventuras dignas del mismísimo Indiana Jones en una historia entrañable y divertida que recordaba a no pocos libros juveniles con niños y adolescentes heroicos. Con unos protagonistas que se comportaban y hablaban como críos esas edades de la época, todos queríamos ser un Goonie. Este es un homenaje a la película y a la camada generacional que creó, la generación Goonie. Go Goonies!
Aventuras con acné


-->The Goonies (1985), dirigida por Richard Donner, fue una de las muchas películas solo producidas (y no dirigidas) por Steven Spielberg que hicieron taquillazo en los 80, especialmente a mediados de esa década y a rebufo del éxito de E.T (1982), el film más taquillero de todos los tiempos durante varios años, y Indiana Jones y el templo maldito (1984), las dos últimas películas dirigidas por Spielberg antes de los Goonies. Gremlins (1984) de Joe Dante, Regreso al futuro (1985) de Robert Zemeckis y El secreto de la pirámide (1985) de Barry Levinson son de otras producciones del rey midas de Hollywood en aquella época, todas ellas dirigidas principalmente al público infantil y adolescente.

Martha Plimpton (Stef), Jeff Cohen (Gordi), Ke Huy Quan (Data), Sean Astin (Mikey), Corey Feldman (Bocazas), Josh Brolin (Brand) y Kerri Green (Andy)

Los Goonies se estrenó en USA el 7 de junio de 1985 y en España llegó el 24 de julio de aquel año, siendo el cuarto país en estrenarla y el primero de Europa. La razón de aquel por entonces tempranero estreno de una producción norteamericana en España era que en nuestro país cualquier cosa con el sello de Steven Spielberg provocaba la histeria entre el público, especialmente en la chavalería, tal y como ocurrió con la segunda entrega de Indiana Jones y con Gremlins, otro filme producido por Steve que hizo estragos. Lo cierto es que hasta navidades de 1985 no se estrenó en el resto de Europa y en otros países. Consiguió en todo el mundo una buena recaudación, situándose entre las diez películas más taquilleras en EEUU en el año 1985. Fue una de las películas más queridas por la chavalería en la segunda mitad de los 80, y hoy, casi 25 años mas tarde, continúa siendo un filme de culto para una generación que hoy son treintañeros. Pero, ¿en donde reside el encanto de este filme?, ¿qué es lo que le ha convertido en una película tan mítica, no siendo una gran trabajo cinematográfico (aunque eso si, una buena película)? Pues que The Goonies era una inteligente mezcla de diversos elementos a cada cual más atractivo para el público entre 8 y 14 años, empezando porque era la historia de una pandilla de críos de diferentes edades (niños, preadolescentes y adolescentes) que se comportaban con una gran naturalidad y tenían problemas, preocupaciones y gustos propios de los chavales de su edad: gusto por descubrir cosas nuevas, atracción por la acción y la aventura, complejos por llevar aparatos en los dientes, intereses amorosos, amor por las bromas y el cachondeo, tendencia a decir mentirijillas e inventarse historias, miedo a lo desconocido, y sobre todo un gran afán de amistad y camaradería, como el que demostraban los jóvenes protagonistas de la historia los cuales unían sus fuerzas y se ayudaban mutuamente para sortear los peligros y encontrar un tesoro escondido que salvase a la familia de los dos líderes de la pandilla, los hermanos Walsh. Y si a eso sumamos aventuras en escenarios imposibles y de alto riesgo (trampas, cuevas, pasadizos subterráneos) en un claro homenaje al cine clásico de aventuras, una historia de persecuciones y acción, divertidos momentos de comedia y con chistes realmente ingeniosos (algo que se echa de menos en las actuales comedias para adolescentes), unos malos de tebeo y sorpresas y sustos varios de esos que hacen subir la adrenalina teenager, tenemos un producto redondo para los críos de aquella época. Un imaginativo e ingenioso guión de un joven Chris Colombus, por aquel entonces uno de los mejores guionistas de la Amblin de Steven Spielberg, la dirección con oficio de un ya veterano Richard Donner (La Profecía, Superman, Lady Halcón) y los millones aportados por Spielberg para hacer toda una superproducción, consiguieron un supercormecial producto destinado a un público que por entonces era tratado con sumo cuidado y como alguien inteligente y con criterio.

Los Goonies presentaba además a una generación de jovencísimos actores y actrices algunos de los cuales continúan en activo. Los Goonies fueron Josh Brolin (Brandon Walsh), Sean Astin (Mikey Walsh), Kerri Green (Andy Carmichael), Corey Feldman (Clark “Bocazas” Deveraux), Martha Plimpton (Stef Steinbrenner), Jeff Cohen (Lawrence “Gordi” Cohen) y Jonathan Ke Quan (Richard “Data” Wang). De todos ellos, de cuya carrera hablaremos más adelante, Brolin, Astin y Plimpton han sido los que mayor fama como intérpretes han obtenido, especialmente el primero, aunque tanto Quan como Feldman gozaron también durante un tiempo de trayectoria interpretativa variada, sobre todo en el caso de Feldman. Estos siete jóvenes actores protagonizaron el surgimiento de una nueva generaciones de actores teen que en la segunda mitad de los 80 supusieron el primer relevo al mítico Brat Pack de la primera mitad de la década, junto con otros como River y Joaquin Phoenix, Ethan Hawke, Robert Sean Leonard, Corey Haim, algunos con más o con menos suerte. Entre los secundarios del filme ocupaban lugar predominante los villanos, la familia Fratelli, un clan de delincuentes italoamercanos. Sus intérpretes, Ann Ramsey, la pérfida matriarca Mamá Fratelli, Robert Davi como Jake, el mayor de su hijos, un criminal con aficiones operísticas y Joe Pantoliano, en el papel del irascible Francis. Había un cuarto y bondadoso hermano Fratelli, Sloth (John Matuszak), un peculiar personaje que protagoniza una historia de amistad con los muchachos.
La gran crónica Goonie

La historia de los Goonies arranca en Astoria, Oregon, en el hogar de los Walsh, donde viven los hermanos Brand, de 16 años y Mikey, de 13. Ambos, forman parte de los Goonies, un pandilla inicialmente formada por cinco chicos (las dos chicas se incorporarán durante el desarrollo de la historia): a parte de los hermanos, se encuentran Clark “Mouth” (“El Bocazas”), de 13 años, un chavalín chulito y locuaz, vacilón e irónico pero encantador, Data, un muchachito de 12 años de origen oriental con una gran habilidad para crear inventos y gadgets disparatados y Larry “Chunk” (“Gordi”), de 11 años, el más joven del grupo y el más inocente y torpe, el típico gordito cómico de la panda, un crío fantasioso y con una gran tendencia innata a meterse en líos e inventarse historias. Los cinco conforman una banda, que según se desprende en los diálogos del filme, ya vivió algunas “locas aventuras” antes de la historia que se nos cuenta, pero que últimamente no había vivido nada interesante…hasta ese momento. Mikey Walsh, el elemento catalizador de la historia, es un chaval sensible y decidido, afectado por el asma y con prótesis dental, preocupado junto con su hermano por el futuro de su hogar familiar (y los del resto de los chicos, vecinos suyos) junto al muelle de la ciudad, que corre el peligro de ser expropiado sin que nada pueda impedirlo. Brandon, trata de tranquilizar al resto de los chicos, más preocupado por mantener su forma física y por conquistar a Andy, de 16 años, la chica más mona del pueblo y bastante poco amiga, por sus remilgos, de meterse en los berenjenales aventureros Goonies. Su amiga del alma, Stef, de 14 años, más práctica y realista que Andy.


Una mañana, Mikey expresa a su hermano su preocupación por el futuro del muelle y el hecho de que tengan que irse del pueblo. A la casa de los Walsh llegan Bocazas, Data y Gordi, este último contando que ha visto la espectacular persecución de un coche de la policía a un turismo, algo que sus amigos, conociendo el carácter fantasioso del chaval, no dan crédito. En el aquel coche, como se puede ver al principio de la película, van los Fratelli, cuyo hermano mayor, Jake acaba de fugarse de la cárcel, y en compañía de su madre y su hermano Francis, han burlado a la policía. Los cinco chavales, aburridos en una gris mañana, deciden revolver en el desván de los Walsh las piezas que el Sr. Walsh (Keith Walker), conservador del museo local, tiene allí reunidas. Los chicos encuentran un viejo periódico y un antiquísimo mapa español que hacen referencia a una vieja historia-leyenda local, la del tesoro del pirata Willy El Tuerto, un bucanero que desapareció con su nave y un fabuloso tesoro en ella, el cual nadie en dos siglos logró hallar. Bocazas, gracias a sus conocimientos de español (que le sirvieron para traducir como le dio la gana las indicaciones que la sra. Walsh (Mary Ellen Trainor) dio a Rosalita (Lupe Ontiveros), la nueva asistenta mexicana) logra traducir las indicaciones del mapa para supuestamente hallar el tesoro de Willy El Tuerto, y los chicos, a excepción de Brandon, deciden ir en busca de él, emocionados con la posibilidad de encontrarse con un fastuoso botín.

Gordi y Sloth (John Matuszak)
Mikey, Bocazas, Data y Gordi (han dejado al Brand atado a una silla ante su prohibición como el mayor de la pandilla a que se metan en una alocada aventura), siguiendo el mapa llegan a un viejo restaurante. El destartalado local es el escondite de los Fratelli, quien fingiendo ser los propietarios les atienden de mala gana para luego expulsarles. Entretanto, Brand se ha librado de su “cautiverio” y en el camino de búsqueda del resto se ha encontrado con Andy y Stef, a las que convence para que le acompañen. Los tres hallan a los otros cuatro en las inmediaciones de la cabaña-restuarante y Brand fracasa en su intento de hacerles desistir de su empeño. Data descubre dentro de la cabaña una maquina falsificadora de dinero. Alarmados por el descubrimiento (y por el del cadáver de un agente del FBI escondido en un frigorífico y de la presencia de un gigantesco individuo al que los Fratelli mantiene escondido y atado con cadenas), los chicos envían a Gordi a dar aviso a la policía, pero tras marcharse este son descubiertos por la familia de malhechores. Los 6 chavales huyen y se refugian en una especie de túnel secreto que hallan cerca de la chimenea. Gordi, por su parte ha caído en manos de los Fratelli cuando esta hacía autostop para ir a la comisaría. Los delincuentes, con el crío apresado, tratan de hacerle “cantar” que es lo que ha ocurrido y tras entender de una manera bastante peculiar lo que es una confesión (les narra a los Fratelli entre cómicos sollozos todas las picias y meteduras de que he hecho en su vida), Gordi termina contándoles todo lo relacionado con el tesoro y que sus amigos han huido por el túnel secreto. Los tres Fratelli deciden ir por el acceso secreto para impedir que los adolescentes encuentren el botín dejando a Gordi con el inquietante prisionero encadenado, que no es otro que otro hermano Fratelli llamado Sloth, un corpulento ser de más de 2 metros, rostro terriblemente deformado y el comportamiento de un niño. Pese al terror inicial de Gordi ante el monstruoso individuo pronto se hacen amigos debido al carácter bondadoso e inocente Sloth (y su afición común por el chocolate) y los dos consiguen librarse y escapar de su cautiverio.

Los otros seis Goonies, mientras tanto, caminan por una serie de pasadizos secretos subterraneos y cuevas sorteando todo tipo de trampas que al parecer dispuso el propio Willy El Tuerto para que nadie encontrase su tesoro. En medio de la aventura, Brandon tras muchos flirteos consigue conquistar amorosamente a la escéptica Andy, quien ya se siente toda una Goonie. Mikey trata de liderar el grupo y de animar a sus amigos para que no desistan pese a los numerosos riesgos con los que los muchachos se topan: trampas, pasadizos, cataratas subterráneas, accesos imposibles. Gracias a los cómicos inventos de Data, consiguen salir airosos en no pocas ocasiones, aunque en otras las meteduras de pata del Bocazas les pongan en más de un aprieto. La última prueba de Willy El Tuerto es una cámara que se abra tocando en un órgano una pieza musical con las notas correctos. Gracias a los conocimientos musicales de Andy, consiguen abrir la puerta de al cámara y descubren un lago subterráneo en donde se halla Inferno, el buque del pirata Willy. En el interior de él hallan innumerables riquezas en joyas y monedas de oro y los esqueletos de Willy y sus piratas. Mikey declara ante los restos del corsario, emocionado, que él fue el primer Goonie y convence a sus amigos de dejar parte del botín allí ya que es lo que les pertenecería a Willy y sus piratas.

Mikey siguiendo las indicaciones de su doblón

Los Fratelli, quienes han ido siguiendo a los chicos, les sorprenden en el barco y están decididos a realizar con ellos toda una venganza pirata (pasarles por la quilla), pero aparecen sorpresivamente Sloth y Gordi quienes salvan al resto de la familia de malhechores, gracias sobre todo a la furia de Sloth quien pese a su debilidad mental llega a acordarse del maltrato que sufrió de niño por parte de su pérfida madre, origen de su deforme rostro. Los Fratelli, no obstante, deciden llevarse todo el tesoro, pero en el momento de hacerlo la última trampa ideada por Willy El tuerto se activa y la cueva comienza a derrumbarse.

Los siete Goonies han conseguido escapar de la cueva y se encuentran en la playa en plena primera hora de la mañana. Localizados por la policía, se reunen con sus familias quienes han estado todo un día buscándoles. Los Fratelli, con Sloth, también han logrado escapar de la cueva sin el tesoro y son detenidos. Gordi, que se ha encariñado con Sloth y son grandes amigos, decide hacerse cargo del bondadoso gigante. No obstante, los muchachos no han conseguido el tesoro con el que pensaban que su padres pagarían la fianza para que sus viviendas no sean demolidas. En el momento en que Irving Walsh, esa misma mañana en la playa, se dispone a firmar el acuerdo de demolición, Rosalita, la asistenta de los Walsh, halla joyas del tesoro de Willy El Tuerto en el interior de la bolsa de canicas de Mikey y evita a última hora que el Sr. Walsh dé su firma. Ahora las familias de los Goonies estan salvadas. Tras la buena noticia, los presentes en la playa advierten de que el Inferno ha salido a la mar desde la cueva y con parte del tesoro en su interior se pierde en alta mar ante la emocionada mirada de los Goonies.
Los Goonies ayer y hoy
The Goonies se rodó entre finales de 1984 y principios de 1985, y gran pare del rodaje tuvo lugar en la localidad de Astoria, Oregon, donde se desarrolla la historia. Este filme seguía la estela de oras exitosas producciones de Steven Spielberg de homenaje al cine clásico de aventuras, tal y como estaba concebida sin ir más lejos la serie Indiana Jones, solo que esta vez Spielberg deseaba acercarse aún más al público infantil, y nada mejor que ofrecerles una historia de aventuras con niños como protagonistas. El propio cineasta escribió el argumento y creó a los personajes, aunque quería de antemano que otro director se hiciese cargo del proyecto que el produciría. El guión definitivo lo desarrollo su fiel pupilo Chris Columbus, por entonces de 26 años de edad y que ya había escrito el guión de Gremlins, el cual llegó a manos de Spielberg por correo. Un director veterano como Richard Donner se hizo cargo del cometido de director aportando su oficio y su experiencia en producciones comerciales y familiares como lo fue Superman (1978). Spielberg, al parecer se hizo cargo de la segunda unidad y del montaje de la película, aunque no se acreditó.

No era la primera vez (ni fue la última) que había presencia destacada de niños y adolescentes en un filme dirigido o producido por Spielberg, pero nunca antes habían tenido tanto protagonismo. El casting de jóvenes talentos incluía, a excepción de Brolin y Green (curiosamente los mayores de los siete), a chavales que ya tenían alguna experiencia en cine o televisión, aunque solamente Corey Feldman y Jonathan Ke Quan (entonces acreditado como Ke Huy Quan) eran mas o menos conocidos. Feldman tenía desde los 6 añitos muchas tablas televisivas (episodios de Con ocho basta, Vacaciones en el mar) o de doblaje (Todd y Toby) y ya había intervenido en Gremlins como Pete, el amigo de Billy el propietario de Gizmo. Quan pasará a la historia del cine como Short Round (Tapón), el pequeño ayudante japonés de Indy en Indiana Jones y el tempo maldito (1984). Ambos, pues, ya tenían Spielbergaina experiencia. Donner se lo pasó en grande dirigiendo a un puñado de jovencísimos y verdaderamente talentosos intérpretes, que bordan sus papeles. Hay que decir que Josh Brolin y Sean Astin tenían ascendencia directa actoral, ya que eran hijos respectivamente de James Brolin y John Astin.

Los intérpretes, junto con Richar Donner, a finales de los 90

El futuro deparará suertes diferentes para los siete Goonies; la mejor carrera es sin duda la de Josh Brolin con un buen puñado de títulos a sus espaldas y cotización de gran actor a sus 40 años actuales. Brolin destaca en títulos como Mimic (1997), Melinda y Melinda (2004), Planet Terror (2007), No es país para viejos (2007) o su nominación al oscar como actor de reparto en Milk (2008). Ha trabajado con directores de la talla de Paul Verhoeven, Woody Allen, los Coen o Gus Van Sant. Sean Astin es tras Brolin el que mejor carrera ha desarrollado, aunque le costó bastante arrancar. Tras algunos títulos en su adolescencia y primera juventud como Memphis Belle o El hombre de California, en la segunda mitad de los 90 se consolida como un buen actor secundario, aunque sin ningún título memorable en su filmografía. En 2001-2003 su rostro vuelve a ser popular entre el gran público al interpretar al hobbit Sam Sagaz en la saga El Señor de los Anillos. En la actualidad sigue su carrera en cine y teelvisión y es además director de cortometrajes y episodios de TV. Martha Plimpton, pese a que su personaje es tal vez el menos popular entre los Goonies, gozó de una carrera prolífica en la década de los 90, tanto en roless secundarios (La costa de los mosquitos (1986), La señora Parker y el círculo vicioso (1994), Beautiful Girls (1996)), como protagonistas (el telefilme Una mujer en la guerra (1991)). En la actualidad su trayectoria ha decaído algo. Corey Feldman también fue durante unos años uno de los ex goonies más populares. Dotado para la comedia y con presencia carismática (hacía suyo el rol de adolescente chulillo y caradura), Feldman prometía un bien futuro con filmes como Cuenta conmigo (1986) o Jóvenes Ocultos (1987), pero problemas con drogas y una escasa explotación de su talento hundieron su carrera. Refugiado desde finales de los 90 y los 2000 en televisión y pelis de bajo presupuesto, Feldman, ya recuperado, sigue siendo uno de los Goonies más recordados y queridos por su composición del entrañable Mouth. A finales de los 80 y principios de los 90 disfrutó status de teen idol entre las jovencitas y protagonizó en los 90 una campaña publicitaria de Pepsi. Jonathan Ke Quan, actor de origen vietnamita, siguió en la interpretación durante un breve tiempo, siendo su trabajo más recordado la teleserie Together we stand; después abandonó la interpretación y en la actualidad se dedica a ser asesor y coreógrafo de escenas de lucha en filmes e instructor de taekwondo. Kerri Green se centró unos años en la televisión y lo dejó a principios de los 90, para regresar en 2000 de manera anecdótica. Jeff Cohen, el entrañable Gordi, dejó la interpretación recién despedida la adolescencia y hoy es un abogado especializado en el mundo del espectáculo.
Las claves del éxito

Ann Ramsey (Mama Fratelli)
En Los Goonies hay un buen puñado de escenas y momentos memorables, como los increíbles gadgets de Data (en especial sus zapatos-patines, propios del inspector Gadget), los chistes de Bocazas o el momento en que traduce libremente del inglés al castellano las indicaciones de la Sra. Walsh sobre la casa (“aquí se esconde la cocaína, y aquí esta la sala de torturas sexuales”), los torpes intentos de ligoteo iniciales de Brand con Andy, la desternillante “confesión” de Gordi a los Fratelli (“en el campamento me dio la venada y les comí las provisiones a los demás”), los tragicómicos encuentros de Gordi con el tétrico cadáver del agente del FBI o las apariciones de Sloth, el entrañable, tierno y monstruoso personaje que bordaba el gigantesco actor y ex jugador de fútbol americano John Matuszak, fallecido en 1989, oculto tras una alucinante prótesis de maquillaje. El resto de los Fratelli, eran actores secundarios de postín: Ann Ramsey era ya una anciana actriz de enorme prestigio teatral que en 1988 fue nominada al oscar como mejor actriz secundaria por Tira a mamá del tren. Robert Davi es un secundario y villano habitual de Hollywood cuyo papel mas recordado es el del traficante Franz Sanchez en el filme de la serie Bond 007 Licencia para matar (1989). Y Joe Pantoliano es hoy día un reputado actor secundario con filmes como Memento (2000).

Gordi haciendo "el Supermeneo" (Truffle Shuffle")
Pero si alguna escena ha pasado sin duda a los anales de al cultura popular, esta es al del Truffle Shuffle (el Supermeneo, en la traducción castellana), el “baile”, que Bocazas obliga a ejecutar a Gordi como condición para conseguir algo (en la película solo sale una vez, pero se da a entender que Bocazas se lo solicita a Gordi una y otra vez) en donde el Goonie rollizo da vueltas sobre si mismo, se sube la camiseta, se agita los michelines y emite cómicos alaridos. El Meneo de Gordi se hizo tan popular entre los chavales de la “generación Goonie” que hasta el propio Jeff Cohen lo ejecutaba en su faceta de jugador de fútbol universitario años más tarde al celebrar un tanto ante el regocijo del público que se lo pedía repetidamente. Existen muchos datos curiosos en el rodaje y producción de Los Goonies, como el hecho de que los chavales de reparto vieran por primera vez el barco de Willy El Tuerto en el mismo rodaje de la escena en que los Goonies descubren por primera vez el navío. La razón era que Donner deseaba que los críos reflejasen una sorpresa perfectamente creíble. En el doblaje al castellano, en las escenas en que Corey Feldman, como El Bocazas, habla en la lengua de Cervantes con la asistenta mexicana de los Walsh, tuvieron que traducirse esos diálogos al italiano, por motivos obvios. Así, el personaje de Rosalita pasaba a ser italiana en lugar de Mexicana y se llamó Rosalina. La actriz que lo interpretaba, por cierto, es Lupe Ontiveros, que años más tarde intervendría en un papel destacado en Las mujeres de verdad tiene curvas (2002). El mapa del tesoro, también esta escrito en español, aunque los Goonies, calro está, insisten en que está en italiano, en la versión castellana.
El legado Goonie

Los Goonies tuvieron una ambigua acogida por parte de la crítica lo que no evitó que en poco tiempo se convirtiese en una película de culto para niños y adolescentes y hoy en día el filme aparece infinidad de veces en las listas de películas preferidas de todos los tiempos entre el público. Se puede considerar a este film, objetivamente, como una de las mejores producciones de Steven Spielberg no dirigidas por él, y un clásico del cine adolescente e infantil, y, por que no, del cine de aventuras. La película tiene el sello Spielberg por todas partes, aquel que él imprimió en los 80 tras el éxito de E,T, de cine de evasión familiar trufado de emoción, fantasía y efectos especiales. La cinta, en años posteriores, dio origen a varios videojuegos, y todavía en los 2000, con sus protagonistas ya adultos, se siguió hablando de una secuela que los fans de la peli siguen anhelando. No obstante, últimamente se esta hablando de hacer una serie de dibujos animados y de una adaptación musical en Broadway. Casi 25 años mas tarde, el legado de los Goonies sigue vivo.

La película era un reciclaje de cine de piratas, aventuras exóticas, comedia infantil y también un homenaje a los libros juveniles e infantiles de aventuras, tanto La Isla del tesoro o las creaciones de Julio Verne como las series protagonizadas por críos aventureros como Los Cinco o Los Hollister pero pasadas por el tamiz pop de los 80. La banda sonora, por cierto, a parte de la partitura orquestal obra de Dave Grusin (cuyo tema más recordado es el del comienzo de la película, el de la Persecución de los Fratelli) incluía varias canciones pop y rock, destacando el único tema inédito The Goonies “R” good enough for me a cargo de Cindy Lauper, quien aparece interpretándolo en la televisión en una de las escenas del filme. La canción tuvo cierto éxito en las listas americanas en verano de 1985.

Los Goonies marcaron a una generación, la generación Goonie, aquella que se dio cuenta que el cine podía regalarle verdaderos momentos de disfrute y de felicidad. En ninguna película se supo retratar mejor los sueños y anhelos de la infancia por ayudar a superar los problemas de los adultos utilizando algunas de sus mejores armas: la imaginación, el idealismo y el afán de superación. Desde ese momento, todos aquellos que éramos unos mocosos en 1985, nos convertimos en Goonies. Y siempre estaremos agradecidos a esta película.

lunes, marzo 09, 2009

El aparatito de Lumiere - WATCHMEN


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20 años se ha tardado en llevar al cine una de las mejores novelas gráficas de todos los tiempos, la creada en 1986 por el guionista Alan Moore y el dibujante David Gibbons. Este cómic, desde su enorme éxito de crítica a finales de los 80 ha sido objeto de innumerables proyecto para llevarlo a la pantalla, todos ellos pero uno u otro motivo finalmente frustrados, hasta que al fin Zack Zynder, responsable de otra esforzada adaptación de un cómic de culto, 300 (2006) ha roto el maleficio y ha conseguido además una adaptación muy digna de una historieta tan magistral y excepcional como es Watchmen. Los fans del cómic original han de estar de enhorabuena además por que la fidelidad a la fuente original es muy grande, aunque algunas pequeñas tramas se eliminen o algunos personajes pierdan peso específico. El único cambio más o menos importante es el referente al final de la historia, pero es una licencia comprensible para no convertir en farragosa una historia de por si bastante densa.


Por que es que Watchmen es un cómic bastante difícil de adaptar por su intrincada narración y porque la novela gráfica original - bastante revolucionaria en su tiempo- incluía bastantes recursos ajenos al noveno arte como falsos artículos periodísticos, narraciones, cómics dentro del cómic y otros tramapantojos para ayudar a comprender la alucinante historia. Es cierto que la película se ha visto obligada a prescindir de todo ese diverso metaliterario que iba periférico con el cómic, pero el resultado final confirma que pese a lo que muchos fans de cómic alegaban, Watchmen es una novela gráfica perfectamente adaptable en imágenes. Quizá no lo fuese hace 15-20 años, pero en 2009 si. Es una pena que la indigencia de cara al público con la que ha vivido el cómic en los últimos años convierta a una obra como Watchmen en una perfecta desconocida para casi todo el público, por lo que esta versión cinematográfica esperemos que aumente su popularidad. La novela de Moore y Gibbons supuso la primara revisión adulta y desmitificadora del género de los superhéroes en el mundo del cómic, en donde héroes enmascarados y en leotardos creados para vivien literalmente superados y derrotados por innumerables problemas, tanto personales como sociales, en un relato en donde se hacia una disertación del bien y el mal y el orígen y posible solución todos los males del siglo XX, en plena época de la guerra fría y del pánico nuclear. Moore situó a un grupo de superhéroes en unos EEUU reales pero en donde algo había cambiado en el curso de la historia; algo así como una realidad alternativa en un 1985 que histórica, política y científicamente era algo diferente al que en realidad se vivió. No obstante, el crimen, la guerra y al inseguridad mundial, eso sí, seguían campando a sus anchas. En realidad, pocas cosas han cambiado hoy.


En esa realidad histórica alternativa que Alan Moore inventó en los 80 y que la película fielmente recoge, en los años 40 un grupo de aventureros y ex policías se vistieron de mallas y capas para luchar contra el crimen bajo identidades secretas, naciendo los primeros superhéroes “reales”, los Minutemen. En fin, que al segunda mitad del siglo XX en USA estivo marcada, según la historia, por la heroica caución de los superhéroes (sin superpoderes) contra el crimen y la delincuencia, ya que a los viejos Minutemen, en los 70 les sucedieron los Watchmen (los vigilantes), declarados ilegales a finales de esa década y que al comienzo de la película, enmarcada en 1985, se encuentran haciendo vidas normales bajo sus verdaderas personalidades. El misterioso asesinato de uno de ellos les llevará a volver a unir sus destinos casi 10 años después de su disolución, en medio de un inminente ataque de URSS a EEUU. Ninguno de los Watchmen tiene en realidad mucho de heróico: Dan Dreiberg/Buho Nocturno (interpretado por Patrick Wilson), convertido en un apacible cuarentón gafoso tras la disolución por ley de los superhéroes y lleno de dudas y miedos woodyallenescos; Adrian Veidt/Ozymandias (Matthew Goode), considerado el hombre más lsito del mundo y reciclado después en un sibarita y multimillonario hombre de negocios de ambiciones megalómanas; Edward Blake/El Comediante (Jeffey Dean Morgan) maduro justiciero, único superviviente de los Minutemen, psicópata y con impulsos asesinos y de clara tendencia fascista y racista que termina trabajando como sádico mercenario para el gobierno EEUU; Espectro de Seda/Laurie Júpiter (Malin Akerman), la única mujer Watchmen, una joven decidida y aguerrida pero carcomida por una infancia y adolescencia difícil en parte por la relación con su madre (Carla Gunigno), antigua Minutemen de la que heredó el nombre y que ahora es una madura alcohólica y desesperada con oscuros secretos; Rorschach/ Waler Kovacs (Jackie Earle Haley), el personaje más complejo y fascinante, un misántropo que tras la ilegalidad de los watchmen se niega a dejar su cruzada y opera casi al margen de la ley utilizando la ultraviolencia y ejecutando a los delincuentes, todo ello sin más afán que el de vengarse de una sociedad enferma y sin solución que el convirtió en un ser destruido y una especie de muerto en vida que oculta su rostro tras una máscara que reproduce las manchas del test de Rorschach las cuales cambian continuamente. Y finalmente el único vigilante con superpoderes; Jon Osterman/Dr. Manhattan, (Billy Cudrup) un ser azul con poderes casi divinos, el hombre que cambió la historia de EEUU ayudando a ganar la guerra de Vietnam y por ende la credibilidad de Richard Nixon, quien a su vez cambió las leyes de reelección y en este 1985 va por su enésimo mandato. Pero el Dr. Manhattan ya no es humano, es un semidios que esta por encima del bien y del mal y que solo puede sentir nada más que una compasión infinita por una raza humana de la que ya no se siente vinculado.


La fidelidad al cómic original es tal que se ha reproducido casi viñeta a viñeta y los diálogos son prácticamente los mismos. Se es totalmente fiel a la estética ochentera e incluso la fotografía trata de emular a la atmósfera de las películas y seriales de televisión de aquella época, combinada con cierto poso pictórico directamente inspirado en al estética de la historieta en cuestión. Momentos simbolistas y de gran belleza plástaca de al novela gráfica aparecen con más o menos éxito en el celuloide ye so es siempre de agradecer. En fin que se ha hecho una gran adaptación de una obra maestra del cómic derrochando voluntad, buenos efectos especiales, no adulterando un guión apasionante y lleno de referencias culturales y filosóficas y sustentándose en el fenomenal trabajo de un grupo de actores no muy conocido pero que están todos primera, aunque se he eche en falta algo de más pasión en algunos personajes (algo que no ocurre por fortuna en Rorschach, con una alucinante interpretación de Jackie Earle Haley). Por cierto, que nadie se piense que esta es una película de superhéroes, pues no lo es, aunque el marketing lo presente como otra cosa. Es un drama con elementos de acción y de política-ficción que, dicho sea de paso, no resulta en nada apto para el público infantil por su intenso mensaje y por el crudo sadismo de sus escenas de violencia, mostradas sin cortapisas, a parte de no pocas escenas eróticas. El discurso ético, filosófico, antropológico y sociológico de la novela gráfica se mantiene y eso es lo importante para ser fiel en la pantalla a un cómic como Watchmen .

martes, marzo 03, 2009

El aparatito de Lumiere - EL LECTOR (THE READER)


Parece que últimamente la mayoría de las películas con pretensiones optan por fórmulas parecidas: dramas de carácter íntimo y supuestamente humanista, abundancia de flashbacks o irregularidades temporales varias, y momentos que tratan de resultar emotivos para el espectador. Esta película, The Reader, dirigida por el británico Stephen Daldry utiliza esas fórmulas sin la necesaria habilidad para ofrecer una gran película y se queda en un producto pasable, interesante pero sin ninguna personalidad. Basada en una novela de Bernhard Schlink, la historia se desarrolla durante más de 30 años en Alemania y cuenta la crónica de una extraña relación entre dos personas con una diferencia de edad de 20 años, ella mayor que el. Lo que comienza a finales de los 50 como una tórrida aventura sexual entre Hanna Scmitz (Kate Winslet), una treintañera soltera, con el adolescente Michael Berg (David kross) y luego devenida en una atracción fraternal por obra y gracia de los libros y lo que cuentan, con el paso del tiempo se va convirtiendo en una historia de redención y de limpieza de conciencia a causa del reencuentro con el pasado de una forma distinta a la que se recordaba, con el sempiterno fantasma del nazismo en la Alemania del siglo XX. Esta premisa mejor contada podía haber sido más estimulante, y aunque no faltan momentos de enorme interés y de emotividad (aderezados por una soberbia fotografía de Roger Deakins y Chris Menges), como drama no llega a alcanzar lo exigible para ser una buena película.

El papel que interpreta Ralph Fiennes como el Michael adulto no parece estar a la altura de las circunstancias ni de la calidad habitual del trabajo de Fiennes, cosa que si consigue el joven David Kross como un confuso y atormentado estudiante de derecho que poco a poco va comprendiendo las consecuencias a todos los niveles del horrible legado que dejó su país en la II Guerra Mundial. Mientras tanto, Kate Winslet hace una buena interpretación transtemporal (termina el filme siendo una anciana) de un personaje complejo y contradictorio (y permanentemente en bolas), aunque su Oscar a mejor actriz resulta excesivo. No obstante, mucho más estimulante que la pareja protagonista resulta la imponente presencia de Bruno Ganz en la piel de un avispado profesor universitario, mentor del protagonista.

La verdad que el enésimo recurso a los horrores del nazismo, el abuso en ocasiones del cine de juicios, y algún momento melodramático sobrante, no hacen mucho favor a una historia que en ocasiones discurre muy bien y se hace apasionante, especialmente en lo cuando nos muestra el poder de la literatura y la fabulación en la conciencia humana, aunque una mala resolución de la peli hace que todo caiga en agua de borrajas. Y por supuesto, ya es la monda que en una película ambientada en Alemania, los textos de los libros aparezcan en inglés.

domingo, marzo 01, 2009

MUSEOS DE ESTE MUNDO (QUE HE VISITADO)

museo (según la R.A.E):

(Del lat. musēum, y este del gr. μουσεον).

1. m. Lugar en que se guardan colecciones de objetos artísticos, científicos o de otro tipo, y en general de valor cultural, convenientemente colocados para que sean examinados. 2. m. Institución, sin fines de lucro, abierta al público, cuya finalidad consiste en la adquisición, conservación, estudio y exposición de los objetos que mejor ilustran las actividades del hombre, o culturalmente importantes para el desarrollo de los conocimientos humanos. 3. m. Lugar donde se exhiben objetos o curiosidades que pueden atraer el interés del público, con fines turísticos. 4. m. Edificio o lugar destinado al estudio de las ciencias, letras humanas y artes liberales.



Esa tendencia, de todos aquellos que tenemos una curiosidad innata por todo, de contemplar y admirar las muestras de cualquier cosa que revista de cierta significatividad, se plasma en el gusto por acudir a esos recintos llamados museos. Allí se exponen, de cara a todo el personal, elementos, objetos, material (artístico, científico o de valor cultural como dice la RAE; o por que no, cualquier frikada), todo ello susceptible de despertar el interés y la admiración o sencillamente la curiosidad del ser humano. Aunque este papel también lo cumplirían las exposiciones temporales sin un lugar o recinto fijo, los museos, locales donde se puede apreciar permanentemente todo aquello que se desea mostrar, son siempre la garantía más fidedigna de que lo que vas a ver es algo que, efectivamente, merece la pena.


Aunque los museos siempre se identifican con el arte, hoy ya te puedes encontrar museos de cualquier cosa. En estos mundos de Dios, cualquiera que tenga una colección de algo y que pertenezca a diferentes épocas puede crear un museo. No es cuestión de enumerar la variedad de tipos de museo que existen, ni muchos menos de mencionar los que, por uno u otro motivo, son más célebres. Pero si que me gustaría hacer una breve memoria de diferentes museos (de cualquier tipo) que he visitado en varios lugares y lo que me ha supuesto el acudir a ellos.


Uno cuando viaja o hace turismo no puede dejar de visitar los museos más característicos de ese lugar, la mayoría de las veces con conocimiento previo de su existencia pero otras muchas veces a instancias de la guía turística de turno. Algunos lo hacen por inercia, simplemente por hacer lo que hace todo el mundo cuando llega a una nueva ciudad, aunque la mayoría acude a los museos por verdadero interés. Ese es mi caso, auque lo cierto es que a mi me gusta cualquier museo con un mínimo de fundamento temático en lo que se guarda. El arte, la historia y la arqueología siempre me han llamado más la atención y por ello mis museos favoritos siempre han sido los de ese tipo. Aquí una muestra de los que he conocido y visitado.


Las pinacotecas siempre son los museos más famosos (con permiso de los de arqueología). Cuando alguien menciona un museo le viene a la cabeza su obra u obras más significativas, eso sucede de manera especial con las pinacotecas. La verdad es que es un honor el haber visitado dos de las más importantes del mundo, el Museo del Prado, en Madrid y el Museo de Louvre, en París (este último, como todo el mundo sabe, muestra también escultura y arte antiguo en general). El primero, que v cuando tenía 15 años, fue para mái el primer museo de proporciones gigantescas que visité. Ya por entonces estaban construidas las vistosas pirámides de acceso y externamente, el suntuoso palacio que una vez fue residencia de los reyes de Francia, tenía una apariencia bellísima e imponente. El Louvre es un museo enorme en donde no das abasto en una tarde de visita, recuerdo que vi la mayor parte de la pinacoteca y bastante de las colecciones de arte griego y egipcio, aunque calcula que en total eso constituirá la mitad de al colección del museo.


¿Qué es lo más conocido que uno se espera encontrar cunado visita el museo de Louvre? Yo creo que sobra decirlo. Allí estaba, con su extraña sonrisa y con su más bien reducido tamaño, algo que me llamó bastante la atención ya que pensaba que la obra maestra de Leonardo era más grande. Pese a todo, a mi me llamó más la atención al colección de arte antiguo, especialmente la egipcia, con el célebre Escriba Sentado como estrella. También tuve oportunidad de admirar la Victoria Samotracia y la Venus de Milo, dos de las piezas más magistrales de la escultura griega.



Iz: Museo del Prado, Madrid

En realidad, la pinacoteca que más me ha fascinado ha sido la del Prado. Bueno, ¿y a quien, con un mínima sensibilidad para el arte, puede dejar de fascinarle el Museo del Prado? Lo visité también en la adolescencia, después del Louvre, El contacto con la obra de Velázquez, Goya, Murillo, El Greco, Ribera es algo que todo el mundo debe de tener en su vida, y si es contemplando los cuadros de primera mano, mejor. El estar ante El Jardín de las Delicias, de El Bosco es una experiencia inenarrable, solo comparable con estar frente a El Guernica, de Picasso. Porque también estuve el Reina Sofía, el mismo año que visité el Prado por primera vez, y allí vi una de mis obras pictóricas favoritas. Y es de la única de al que, pasado un tiempo, aún tengo un recuerdo bien nítido, a pesar de que muchas cosas de aquel museo me gustaron bastante. Bastantes años después visité el Thyssen-Bornemisza en Madrid, otra de las pinacotecas más importantes de Europa. Otra delicatessen, pese a que lo vimos a toda hostia, como se ve hoy los museos, por otra parte). Y un último recuerdo de los museos en Madrid, el Museo del ejército, que no me gustó demasiado principalmente por representar una institución a la que aborrezco y detesto, pero que tenía alguna cosilla curiosa como unos dioramas y miniaturas militares, estas últimos (los tradicionales soldados de plomo, vaya) de los que soy aficionado por vía familiar.


Der: Altar de Pérgamo (Pergamosn Museum, Berlín)

Los museos de arte antiguo y de arqueología son mis favoritos. Verdaderamente disfruto viendo las obras del arte griego, romano, egipcio, asirio, fenicio, babilonio. Además del Louvre, guardo especial cariño por el British Museum de Londres y el Pergamon Museum de Berlín. El primero es el museo de historia que más me ha gustado, con muestras de arte de multitud de épocas y culturas: Egipto, Grecia, Asiria, Babilonia, Lejano Oriente, Edad Media, Renacimiento y hasta prehistoria. Los bajorrelieves egipcios, las momias y en definitiva todo lo relativo al arte egipcio clásico que se expone en el museo londinense es un absoluto primor, sobre todo para los amantes del antiguo Egipcio. Tuve oportunidad de ver la mayor parte del museo y en el absolutamente todo merece la pena. Como también merece la pena acudir al Pergamon Museum, otra de las más grandes colecciones universales de arte a través de la historia. Allí uno se encuentra con arte griego, romano, asirio, sumerio, islámico y obras arquitectónicas tan magnas (que se encuentran allí completas) como el altar de Pérgamo (que da nombre al museo) y la puerta de Ishtar, deslumbrantes El Pergamon se encuentra en la Isla de los Museos berlinesa, donde se concentran la mayor parte de los museos de la capital alemana.


En Berlín hay cantidad de museos, algunos dedicados a lo más inesperado; los que realmente merecen la pena son los que se encuentran en la Isla de los Museos y bastantes más. En mi estancia berlinesa visité el Hamburger Bahnof (arte moderno), el Museo Judío (curioso museo donde los halla con muestra la historia de los judíos alemanas a través de todo tipo de objetos y recuerdos), el Checkpoint Charlie Museum (con un muestrario de la crónica histórica de la frontera RFA-RDA) y el Museo de Arte Egipcio con su preciada joya: el busto de Nefertiti.


Busto Nefertiti en el Museo Egipcio (Berlín)


Ha habido muchos más en toda Europa, aunque en general me resultaron menos interesantes que estos que he mencionado. No llevo la cuenta de cuantos museos de arte sacro (la mayoría en catedrales) he tenido ocasión de visitar: en Chartres, en Praga, en París, en Londres, y varios por España, a parte de algún otro que ahora se me olvida. No es que sean muy amenos, pero cada uno tiene sus más que interesantes piezas; especialmente llamativo siempre me ha parecido lo relativo a la ornamentación de los templos.




Der: Pabellón Secession (Viena)

Viena, la capital de Austria, también es una ciudad rica en museos. Me fascinó el Museo de Arte Moderno de la Secesión, uno de los mejores del mundo en su campo. El edificio en si ya es llamativo (llamado Pabellón de la Secesión), cuyos colores blanco y dorado parecen anunciar lo que uno se va a encontrar dentro, que es, como elemento más fascinante, parte de la obra de Gustav Klimt, aunque también hay que citar significativas obras de Art Noveau, Expresionismo y Vanguardia pictórica de principios del siglo XX. Es decir, la Viena artística transgresora y rompedora del milnovecientos en toda su plenitud. Exhultante. También recuerdo especialmente el magno Museo de Historia Natural que visitamos casi casi con la hora del cierre a toda pastilla (bueno, eso otras muchas veces me ha ocurrido) y su display de osamentas y especies disecadas. El Museo de Historia del Arte y su colección de obras de diferentes épocas (pintura, escultura, decoración) también era de recibo, pero no logro recordar en este momento lo allí había de llamativo.


En realidad, esta es solo una muestra de aquellos museos que más me han marcado, aunque otros muchos tuve ocasión de conocer. Y ya que estamos en harina, esta es una buena ocasión para recomendar un par de museos que se encuentran en mi ciudad: el Museo Guggenheim y el Museo de Bellas Artes de Bilbao. Del primero, su imponente y bella imagen es de sobra conocida dentro y fuera de España, pero no debe dejar de visitarse sus colecciones, muchas veces itinerantes. Hay que recordar que este museo es uno de los más importantes de Europa de arte moderno. El Museo de Bellas Artes bilbaino ha cumplido hace poco su centenario y en el se encuentra una interesante colección pictórica, de escultura, dibujo y artes decorativas. También podría evocar muchos museos que a lo largo y ancho de Estado Español me han cautivado, pero la lista sería innumerable.


Bajorrelieves griegos en el British Museum



En fin, que siempre que en un lugar se encuentre una colección de cosas que ver, que enseñar, que compartir, que admirar, siempre habrá allí un museo. El tiempo en general y la historia del hombre en particular es lo que construye los museos, proveyendo sus adquisiciones meticulosamente reunidas a lo largo de los años. Y nosotros estamos allí para admirarlas.

miércoles, febrero 25, 2009

El aparatito de Lumiere - SLUMDOG MILLIONAIRE


*****

La gran triunfadora de los Oscar. Este encuentro entre Hollywood (y el Reino Unido) con la mayor industria cinematográfica mundial, la hindú, se ha saldado más felizmente imposible. No es ninguna artimaña comercial ni un intento por poner de moda en occidente el cine Bollywood, en unos años que lo hindú parece estar en muy en boga en el mundo de la vida cotidiana, de la comunicación y del entretenimiento. Tampoco es un mero divertimento tratando de imitar el estilo de una película de la India, ni tan siquiera un homenaje al país que más películas produce al año. Slumdog Millionaire es un gran película norteamericano-británica rodada y ambientada en la India y dirigida magistralmente por un cineasta tan hábil y total como el inglés Danny Boyle, el hombre que a mediados de los 90 dejo con al boca abierta a medio mundo con su ya clásico Trainpotting (1995), y tras unos años en que parecía que su estrella había declinado irreversiblemente, firma su obra maestra. Sería injusto omitir que Boyle esta década había hecho películas de calidad como 28 días después (2002) - que además fue un éxito de taquilla- , Millones (2004) o Sunshine (2007), pero no respondían a las magnas expectativas creadas con Traispotting, como tampoco fue convincente su fallida aventura en Hollywood con La Playa (2000). Pero en esta ocasión, volviendo a colaborar con la industria americana, recupera el tiempo perdido y adaptando una novela de Vikas Swarup, ¿Quieres ser millonario? se ha dirigido a la India a plasmar de manera muy concisa pero completa al mismo tiempo al realidad social cotidiana de este país. El vehículo es la historia de un joven de 18 años de nombre Jamal (Dev Patel) empleado como recadista en un call center, y que a pesar de tener escasísimos estudios decide concursar en el célebre concurso ¿Quieres ser millonario? En su versión de la India. Allí, contra todo pronóstico, va acertando todas las respuestas, hasta que la policía le detiene convencida de que esta cometiendo un fraude. En su confesión a la policía, Jamal va recordado su historia: criado a en los miserables suburbios de Bombay, u huérfano de padre y madre ya a los pocos años, el y su hermano Saim aprendieron a sobrevivir en la calle durante largo tiempo viviendo situaciones verdaderamente penosas y extremas, lo cual agudizó el sentido de atención y perspicacia en el joven Jamal. La vida de los dos hermanos se cruzará con la de una joven de la edad de Jamal, Latika (Freida Pinto), cuyo destino parece tan desgraciado como el de los muchachos y como la de muchos niños y adolescentes en la India.


Danny Boyle ha querido reflejar el contraste entre el mundo de la India más pobre y el de una cierta parte de la población que ha conseguido enriquecerse, ya bien sea a través del espectáculo, el deporte, los negocios, la política o también del crimen organizado. Pero no es una comparación ni física ni geográfica ni urbanística, sino más bien psicológica, de las motivaciones de los personajes y su actitud ante los aspectos más insignificantes de la vida, obviando los grandes acontecimientos. Pero eso no impide que se muestren en toda su crudeza los barrios mas pobres de Bombay y el modo de vida de sus habitantes, así como se nos enseñe el estremecedor modus operandi de las mafias hindúes, en especial aquellas que “trabajan” con niños de la calle. Pese a todo, el colorido de la sociedad hindú y sus ansias de vivir y de superar sus frustraciones -como puede ser por ejemplo concursando en un programa de las características como el que aparece en al película, un vía de escape para que sus concursantes salgan de la pobreza- aparecen muy bien plasmados en esta película, rodada de manera dinámica con cámara digital y con un montaje trepidante de la marca Boyle. Es cierto que la historia puede parecer anecdótica y que resulte por lo idílica que es en algunos aspectos, un cuento de hadas, pero en realidad lo que narra es mucho más, ya que es una oda al instinto de supervivencia en todos sus aspectos, aunque al final el mensaje es claro: solo apostando por el bien y por el camino recto se logrará triunfar. Un entorno como la India siempre es proclive a lo más oscuro si nos e está preparado para ello, pero la película no enseña que cuando hay un motivo por el que luchar y que da sentido a al vida, cualquier cosa es posible.


La película puede resultar en momentos bastante dura, en especial cuando narra la infancia de los protagonistas, por ello que nadie espere ni concesiones a lo ñoño ni al buenrrollismo. Y, por supuesto, que nadie piense que este es un musical de Bollywood apócrifo, como se esta vendiendo por ahí erróneamente por los plumillas incompetentes de turno, ya que un número musical como tal solo hay en los títulos de crédito y de manera muy sui géneris además (y sin canción). Dicho sea de paso, la música de A.R Rahman es excepcional, aunque lo de las excelencias de las bandas sonoras en las películas de Danny Boyle es ya un clásico. El cineasta muestra su habilidad para rodar escenas frenéticas (la película a veces es un no parar) o imposibles y ambientes ricos y variados, Hay incluso algún auto homenaje como una escena en una letrina que recuerda en cierto modo a la antológica escena del WC de Trainspotting. Una película magistral y altamente recomendable, un regalo para los ojos que tal vez viéndola más de una vez guste aún más.

lunes, febrero 23, 2009

YA HAY CARÁTULA

Efectivamente, RAYOSC estrenó hace escasos días carátula propia, encabezando el blog.

¿Que podía incluir como imágen, me preguntaba?. El nombre de este blog lo escoraba irremediablemnte al universo Blade Runner. Una imágen emblemática, que puede ser el ojo de los primperos fotogramas del filme. Con unas letras con el azul y el naranja como protagonistas RAYOS C EN LA OSCURIDAD ya tiene también su cabecera.

En fin, que había que hacer la imagen mas atarctiva. ¿Lo habré conseguido?.

Eso si, los Rayos C segurán brillando, como siempre.

miércoles, febrero 18, 2009

El aparatito de Lumiere - EL DESAFIO: FROST CONTRA NIXON (FROST/NIXON)


***

Aunque no es la primera vez que tanto la figura de Richard Nixon como el célebre caso del Watergate y sus consecuencias hayan tenido su reflejo en el cine, esta es una de las mejore películas que se han hecho (aunque tampoco es que haya demasiadas), sobre el polémico trigesimoséptimo presidente norteamericano, el único quien dimitió de su cargo, en 1974 en el transcurso de su segundo mandato. No es que este filme sea ninguna maravilla (lo de su nominación al Oscar de mejor película es bastante excesivo), pero cumple con creces su función, que no es otra de la mostrar con absoluta minuciosidad y credibilidad el momento más bajo de la vida de Richard Milhouse Nixon, que ocurrió tres años después de su renuncia, en 1977, por obra y gracia de una extensa entrevista televisiva a al que se sometió a cargo de un peculiar presentador, David Frost.


La película se basa en una obra teatral de Peter Morgan inspirada a su vez en el acontecimiento real de la entrevista del ya por entonces ex presidente, en donde tras un durísimo tira y afloja con su entrevistador, el británico Frost, terminó por confesar sus garrafales errores (incluyendo a los millares de víctimas en Vietnam) y su actividad al margen de la ley en política interna. El propio Morgan realiza el guión cinematográfico que adapta para la pantalla su obra, y a pesar de que introduce insertos de falso documental y acción más cinematográfica, se nota un montón el origen teatral de la película, principalmente porque gran parte de la trama se desarrolla en la grabación de la entrevista. Es de suponer que lo que vemos en la pantalla del transcurso de ale entrevista es una trascripción literal de lo que se dijo realmente y que los actores que interpretan a Frost (Michael Sheen) y a Nixon (Frank Langell) se esfuerzan por imitar a los personajes reales tal y como hablaban y gesticulaban en aquel momento, lo cual añade un enorme mérito a al película, tanto en el trabajo de puesta en escena como en la albor de los actores. No obstante, la dirección del ínclito Ron Howard, mediocre pero estimado director con solo una película buena (Una mente maravillosa, que le valió un oscar) en una filmografía desde mediados de los 80de poca calidad pero plena de éxitos en taquilla (1, 2, 3 Splash, Cocoon, Willow, Un horizonte lejano, El Código Da Vinci), no resulta ni estimulante ni sorprendente; y aunque cuenta muy bien la historia no ofrece prácticamente ningún momento de genialidad cinematográfica, algo que tan interesante empresa sin duda lo merecía.


La película resulta atípica en tanto que lo que vemos, fundamentalmente, es una dialéctica, entre un presentador (que no periodista) y un ex presidente de EEUU que se salió de rositas tras su dimisión a pesar de que sus acciones hubiesen requerido el peso de la justicia. La película se centra en al entrevista, en lo más importante que se dijo en ella (que no todo) y en las conclusiones que se sacaron de aquella histórica conversación. Narrada casi como un combate de boxeo se tratase, cuando no vemos al grabación de al entrevista (que fue emitida en verano de 1977 meses después de que se grabase en cuatro sesiones en al propia residencia de verano de Nixon), vemos a los dos “púgiles”, preparar el combate con sus colaboradores y asesores y discurriendo que es lo qu se va a preguntar, como se va a responder y como contraatacar. Y es que la entrevista tenía un objetivo claro: que Nixon confesase su culpa ante el pueblo norteamericano. En definitiva, el filme resultará para muchos poco estimulante por su “falta de acción” y por ser tan estático. Es cierto, sin embargo, que en realidad mas de la mitad del metraje no muestra la entrevista y nos enseña como se gestó y todas las dificultades que se vivieron antes y durante su realización, tanto económicas (principalmente) como logísticas, además de mostrar los matices de la polémica figura de David Frost, un presentador británico de programas de variedades en el Reino Unido, Australia y USA, que saliéndose de su tipo de programas de espectáculo y sin el título de periodista consiguió hacer la entrevista de la década. El actor inglés Michael Sheen (el Tony Blair de The Queen) interpreta con eficacia a Frost, mientras que el veterano Frank Langella borda a Richard Nixon: a parte de que su caracterización es muy buena (esta clavado), imbuye una gran humanidad y cotidianeidad al uno de los mayores sinvergüenzas que haya dado la historia reciente. Esta nominado al Oscar al mejor actor y ojo, que puede dar la sorpresa.

domingo, febrero 15, 2009

PORRA OSCARS 2008: ACIERTOS Y DESACIERTOS


El hecho de que la ceremonia de este año haya sido tan pronto ha impedido que pueda ver la mayoría de las películas que competían por las estatuillas principales. Por ello, lo pírrico de mis aciertos en las predicciones sobre quien iba a ganar.

Como siempre, en negrita los pronósticos, en azul los premios finales, y si son las dos cosas , pues Oscar acertado. En total, cuatro aciertos. El no ver Slumdog Millionaire antes de la ceremonia, es lo que ha jodido todo.



Mejor actor principal
Richard Jenkins in "The Visitor" (Overture Films)
Frank Langella in "Frost/Nixon" (Universal)
Sean Penn in "Milk" (Focus Features)
Brad Pitt in "The Curious Case of Benjamin Button" (Paramount and Warner Bros.)
Mickey Rourke in "The Wrestler" (Fox Searchlight)



Mejor actor de reparto
Josh Brolin in "Milk" (Focus Features)
Robert Downey Jr. in "Tropic Thunder" (DreamWorks, Distributed by DreamWorks/Paramount)
Philip Seymour Hoffman in "Doubt" (Miramax)
Heath Ledger in "The Dark Knight" (Warner Bros.)
Michael Shannon in "Revolutionary Road" (DreamWorks, Distributed by Paramount Vantage)



Mejor actriz principal
Anne Hathaway in "Rachel Getting Married" (Sony Pictures Classics)
Angelina Jolie in "Changeling" (Universal)
Melissa Leo in "Frozen River" (Sony Pictures Classics)
Meryl Streep in "Doubt" (Miramax)
Kate Winslet in "The Reader" (The Weinstein Company)


Mejor actriz de reparto
Amy Adams in "Doubt" (Miramax)
Penélope Cruz in "Vicky Cristina Barcelona" (The Weinstein Company)
Viola Davis in "Doubt" (Miramax)
Taraji P. Henson in "The Curious Case of Benjamin Button" (Paramount and Warner Bros.)
Marisa Tomei in "The Wrestler" (Fox Searchlight)


Mejor filme de animación
"Bolt" (Walt Disney) Chris Williams and Byron Howard
"Kung Fu Panda" (DreamWorks Animation, Distributed by Paramount) John Stevenson and Mark Osborne
"WALL-E" (Walt Disney) Andrew Stanton



Mejor dirección artística
"Changeling" (Universal) Art Direction: James J. Murakami . Set Decoration: Gary Fettis
"The Curious Case of Benjamin Button" (Paramount and Warner Bros.) Art Direction: Donald Graham Burt. Set Decoration: Victor J. Zolfo
"The Dark Knight" (Warner Bros.) Art Direction: Nathan Crowley. Set Decoration: Peter Lando
"The Duchess" (Paramount Vantage, Pathé and BBC Films) Art Direction: Michael Carlin. Set Decoration: Rebecca Alleway
"Revolutionary Road" (DreamWorks, Distributed by Paramount Vantage) Art Direction: Kristi Zea. Set Decoration: Debra Schutt



Mejor fotografía
"Changeling" (Universal) Tom Stern
"The Curious Case of Benjamin Button" (Paramount and Warner Bros.) Claudio Miranda
"The Dark Knight" (Warner Bros.) Wally Pfister
"The Reader" (The Weinstein Company) Chris Menges and Roger Deakins
"Slumdog Millionaire" (Fox Searchlight) Anthony Dod Mantle


Mejor diseño de vestuario
"Australia" (20th Century Fox) Catherine Martin
"The Curious Case of Benjamin Button" (Paramount and Warner Bros.) Jacqueline West
"The Duchess" (Paramount Vantage, Pathé and BBC Films) Michael O'Connor
"Milk" (Focus Features) Danny Glicker
"Revolutionary Road" (DreamWorks, Distributed by Paramount Vantage) Albert Wolsky



Mejor direción
"The Curious Case of Benjamin Button" (Paramount and Warner Bros.) David Fincher
"Frost/Nixon" (Universal) Ron Howard
"Milk" (Focus Features) Gus Van Sant
"The Reader" (The Weinstein Company) Stephen Daldry
"Slumdog Millionaire" (Fox Searchlight) Danny Boyle


Mejor montaje
"The Curious Case of Benjamin Button" (Paramount and Warner Bros.) Kirk Baxter and Angus Wall
"The Dark Knight" (Warner Bros.) Lee Smith
"Frost/Nixon" (Universal) Mike Hill and Dan Hanley
"Milk" (Focus Features) Elliot Graham
"Slumdog Millionaire" (Fox Searchlight) Chris Dickens



Mejor película en lengua extranjera
"The Baader Meinhof Complex" A Constantin Film Production - Germany
"The Class" (Sony Pictures Classics) A Haut et Court Production - France
"Departures" (Regent Releasing) A Departures Film Partners Production - Japan
"Revanche" (Janus Films) A Prisma Film/Fernseh Production - Austria
"Waltz with Bashir" (Sony Pictures Classics) A Bridgit Folman Film Gang Production - Israel


Mejor maquillaje
"The Curious Case of Benjamin Button" (Paramount and Warner Bros.) Greg Cannom
"The Dark Knight" (Warner Bros.) John Caglione, Jr. and Conor O'Sullivan
"Hellboy II: The Golden Army" (Universal) Mike Elizalde and Thom Floutz


Mejor banda Sonora original
"The Curious Case of Benjamin Button" (Paramount and Warner Bros.) Alexandre Desplat
"Defiance" (Paramount Vantage) James Newton Howard
"Milk" (Focus Features) Danny Elfman
"Slumdog Millionaire" (Fox Searchlight) A.R. Rahman
"WALL-E" (Walt Disney) Thomas Newman



Mejor canción original
"Down to Earth" from "WALL-E" (Walt Disney) Music by Peter Gabriel and Thomas Newman. Lyric by Peter Gabriel
"Jai Ho" from "Slumdog Millionaire" (Fox Searchlight)Music by A.R. Rahman. Lyric by Gulzar
"O Saya" from "Slumdog Millionaire" (Fox Searchlight) Music and Lyric by A.R. Rahman and Maya Arulpragasam



Mejor película del año
"The Curious Case of Benjamin Button" (Paramount and Warner Bros.) A Kennedy/Marshall Production Kathleen Kennedy, Frank Marshall and Ceán Chaffin, Producers.
"Frost/Nixon" (Universal). A Universal Pictures, Imagine Entertainment and Working Title Production.Brian Grazer, Ron Howard and Eric Fellner, Producers
"Milk" (Focus Features) A Groundswell and Jinks/Cohen Company Production Dan Jinks and Bruce Cohen, Producers
"The Reader" (The Weinstein Company). A Mirage Enterprises and Neunte Babelsberg Film GmbH Production Nominees to be determined
"Slumdog Millionaire" (Fox Searchlight). A Celador Films Production Christian Colson, Producer



Mejor edición de sonido
"The Dark Knight" (Warner Bros.) Richard King
"Iron Man" (Paramount and Marvel Entertainment) Frank Eulner and Christopher Boyes
"Slumdog Millionaire" (Fox Searchlight) Tom Sayers
"WALL-E" (Walt Disney) Ben Burtt and Matthew Wood
"Wanted" (Universal) Wylie Stateman



Mejores mezclas de sonido
"The Curious Case of Benjamin Button" (Paramount and Warner Bros.) David Parker, Michael Semanick, Ren Klyce and Mark Weingarten
"The Dark Knight" (Warner Bros.) Lora Hirschberg, Gary Rizzo and Ed Novick
"Slumdog Millionaire" (Fox Searchlight) Ian Tapp, Richard Pryke and Resul Pookutty
"WALL-E" (Walt Disney) Tom Myers, Michael Semanick and Ben Burtt
"Wanted" (Universal) Chris Jenkins, Frank A. Montaño and Petr Forejt



Mejores efectos visuales
"The Curious Case of Benjamin Button" (Paramount and Warner Bros.) Eric Barba, Steve Preeg, Burt Dalton and Craig Barron
"The Dark Knight" (Warner Bros.) Nick Davis, Chris Corbould, Tim Webber and Paul Franklin
"Iron Man" (Paramount and Marvel Entertainment) John Nelson, Ben Snow, Dan Sudick and Shane Mahan


Mejor guión adaptado
"The Curious Case of Benjamin Button" (Paramount and Warner Bros.) Screenplay by Eric Roth. Screen story by Eric Roth and Robin Swicord
"Doubt" (Miramax) Written by John Patrick Shanley
"Frost/Nixon" (Universal)Screenplay by Peter Morgan
"The Reader" (The Weinstein Company) Screenplay by David Hare
"Slumdog Millionaire" (Fox Searchlight) Screenplay by Simon Beaufoy


Mejor guión original
"Frozen River" (Sony Pictures Classics) Written by Courtney Hunt
"Happy-Go-Lucky" (Miramax) Written by Mike Leigh
"In Bruges" (Focus Features) Written by Martin McDonagh
"Milk" (Focus Features) Written by Dustin Lance Black
"WALL-E" (Walt Disney) Screenplay by Andrew Stanton, Jim Reardon
Original story by Andrew Stanton