miércoles, enero 13, 2010

THE GREAT VIDEOCLIP LIBRARY (15). PETER GABRIEL: BIG TIME (1987). EL MARAVILLOSO MUNDO DE LA PLASTILINA

A finales de los 80 Peter Gabriel logró revolucionar el campo del videoclip gracias a las innovadoras creaciones que arroparon sus canciones en aquella época. Se puede decir que So (1986), el LP de Peter Gabriel más vendido, marcó un antes y un después en el mundo del videoclip, gracias a los videos de los singles del álbum, como el de Sladgehammer o este del tercer single de aquel disco, Big Time. Siguiendo la línea de claymation y stop motion de Sladgehammer, Big Time (un tema de reminiscencias soul modernistas con el mismo tempo que Sladgehammer), mostraba de nuevo todo un despliegue de creatividad para ofrecer un más que sugerente espectáculo visual trufado de alucinantes imágenes animadas.

Este irónico tema fue un nuevo hit del álbum So, en una época en que Peter Gabriel era uno de los músicos de Rock más influyentes y con mayor reconocimiento artístico y comercial. Esta claro que los vídeos de Gabriel no solo crearon escuela, si no que son además unas auténticas joyas de la cultura audiovisual del siglo XX. Cosas como las imágenes de Big Time siguen gustando y sorprendiendo; la verdad es que pocos vídeos envejecerán tan bien como este.

lunes, enero 11, 2010

El aparatito de Lumiere - NO ES TAN FACIL + UN TIPO SERIO


NO ES TAN FACIL (IT´S COMPLICATED)


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Una poco estimulante comedia romántica de gusto inequívocamente norteamericano, centrada en un maduro triangulo amoroso compuesto por Meryl Streep (Jane, la protagonista), Alec Baldwin (el ex marido con el que esta a punto de recuperar su relación amorosa) y Steve Martin (un nuevo amigo de Jane que quiere también cacho). Pese a algún momento puntual gracioso, esta película dirigida por Nancy Meyers no consigue ningún punto extra por originalidad y resulta bastante aburrida en muchos momentos, a pesar del buen hacer de Meryl Streep, perfectamente creíble en su papel. Esta claro que esta película esta supeditada a su presencia, efectiva en todo momento del metraje pero el tema es que la química con Baldwin (muy soso) y con Martin (no tan excesivo como en otras ocasiones pero igual de cargante) sencillamente es inexistente. Como siempre, el tono de moralina final de muchas comedias de este tipo termina arruinándolo todo, aunque poco había que salvar de lo visto hasta el momento. Una película que puede que guste a gente de mediana edad, pero que al público menor de 45 años le puede parecer una cosa de poca sustancia.



UN TIPO SERIO (A SERIOUS MAN)


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Vuelven Joel y Ethan Coen a animar las salas de cine con una nueva creación, esta vez una comedia, el género donde mejor se han movido siempre, aunque sin obviar que una de sus mejores películas y su última obra maestra, No Country for Old Men (2007), se trataba de un drama. Esta claro que los Coen dominan la comedia como nadie y ya poco se peude descubrir a estas alturas, aunque si en películas como Crueldad intolerable (2003) o Quemar después de leer (2008), parecía que se estaban escorando hacia aspectos más comercialízales y convencionales, con Un tipo serio, vuelven a las líneas maestras de la comedia independiente en lo que parece muy bien conseguido regreso de los hermanos Coen de los 90. Ambientada a finales de la década de los 60 en Minnesota (de donde son originarios los Coen), y sin ningún rostro de relumbrón en su reparto, la película es una comedia irónica, catastrófica y nostálgica en donde los hermanos parecen haber rememorado su infancia en el ambiente judío de su familia, al cual pertenecen casi todos los personajes de este filme, que cuenta la historia de Larry Gopnik un profesor universitario de matemáticas interpretado por la figura de Broadway Michael Stuhlbarg, el cual parece estar vivienda los momentos más confusos y amargos de su existencia: su mujer le deja por un amigo el cual termina echándoles de su propia casa, su desequilibrado hermano se ha apalancado en su casa, sus hijos pasan de el (en especial el chaval de 13 años) y tiene que soportar extrañas llamadas de teléfono sobre cosas que no ha hecho y el chantaje de un alumno suyo. Larry intentará buscar las respuestas en su propia religión con la ayuda de varios rabinos que le confunden aún más, y es que en los años 60 EEUU estaba cambiando tan rápido que el aferramiento a viejas costumbres y tradiciones ya no era suficiente.


Con el característico estilo narrativo de los Coen y su impagable galería de personajes tragicómicos, la película parece a veces como si la pareja de directores pretendiese jugar a ser Woody Allen, pero sería injusto reducir esta película a una mera imitación del estilo woodyalleniesco. En una comedia en donde todos los personajes cumplen una función fundamental, no es de extrañar que haya momentos para todos, y efectivamente, de la sátira no huye nadie, en una película que casi parece una versión actualizada de la historia de Un violinista en el tejado, ya que en ambas se ponía en manifiesto las dificultades de la comunidad judía por adaptarse a los cambios de los tiempos. Michael Stuhlbarg borda su personaje, un tipo responsable y dedicado, pero tan de una sola pieza que termina por desbordarse a la primera de cambio. El resto del semidesconocido reparto- en donde solo resultan familiares algunos rostros fundamentalmente televisivos- cumple con efectividad. Divertidos momentos de humor inteligente uno detrás de otro en una de las películas más interesantes que se pueden ver ahora mismo en las pantallas.

viernes, enero 08, 2010

THE GREAT VIDEOCLIP LIBRARY (14). THE PRODIGY: SMACK MY BITCH UP (1997). ASI ES LA VIDA NOCTURNA…

Uno de los videos musicales mas controvertidos de la historia. Si tenemos en cuenta que el grupo autor de la canción Smack my Bitch up (algo así como, “soba a mi puta”) es The Prodigy, una de las bandas más polémicas y provocadoras de los 90, no era de extrañar que en cualquier momento sorprendiesen a la humanidad con algún soporte audiovisual bastante salido de madre. Pero lo que nadie pensaba en aquel 1997 es que fuesen tan lejos, o al menos eso era de lo que estaba convencida la bienpensante sociedad americana que despreciaba el cine de Tarantino, Danny Boyle se la refanfinflaba, e ignoraba a toda la subcultura clubber yanki (y Europea), especialmente a aquella que le daba a todos los palos toxicológicos y sexuales. El caso es que - cuando Youtube aún no existía- a los programadores de la MTV y otras muchas cadenas este videoclip les pareció todo una apología de sexo, droga y violencia, y no supieron muy bien que hacer con el, como algunas las emisoras de radio americanas y británicas que censuraron este tema por su (escuetamente) escabrosa letra. Eso si, al grupo de electropunk británico eso se la sudaba y ellos siguieron interpretándolo en directo y promocionándolo, hasta convertirlo en un clásico del Pop Rock de los 90.

El video en cuestión, al igual que el tema, pasó por la tijera de la censura en algunas escenas polémicas y fue prohibido en muchos países. En la MTV, que inicialmente decidió no emitirlo, ante la demanda de los espectadores comenzó a pasarlo pero solo en horario de madrugada. Obviamente algo estaba cambiando en el gusto del público. El videoclip, dirigido por el reputado sueco Jonas Akerlund (autor del también polémico y bestia My Favourite Game, de The Cardigans, visto en esta sección), esta rodado con cámara subjetiva desde el punto de vista del protagonista del corto, del cual asistimos a una movida tarde-noche de su vida, desde su domicilio hasta el garito de turno donde inoportuna a las chicas, monta broncas salvajes, se pelea y golpea a todo quisqui y termina en su casa montándoselo con una stripper. Asociaciones feministas criticaron al video de misógino y de hacer apología de la violencia contra las mujeres. Pero el hecho de que al final en el vídeo se muestre que el cafre protagonista sin rostro es una mujer, neutralizó algunas de esas denuncias y puso las cosas cuanto menos un poco confusas

Esta versión del videoclip de Smack My Bitch Up (tema del LP The fat of the land), contiene el audio de la versión completa pero no así todo el video, ya que a partir de al mitad más o menos ya no se ve nada. Lo siento, pero no he podido encontrar en Youtube una versión mejor o más completa, aunque al menos aquí aparecen la mayor parte de las escenas más polémicas (algunas censuradas en su día), tan solo se hecha en falta la escena sexual y el sorprendente final al que hemos aludido antes. Este filme sigue apareciendo en los primeros puestos de numerosas listas de los vídeos musicales más polémicos o impactantes de la historia, y por derecho propio. Bestial.

jueves, enero 07, 2010

El aparatito de Lumiere - BIENVENIDOS A ZOMBIELAND (ZOMBIELAND)


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El cine de zombies esta de moda, como también el de vampiros. Lo malo del primero es que últimamente parece haber cambiado sustancialmente el concepto de zombie en cuestión y, bueno, ya nada parece ser lo mismo; ¿Dónde quedaron aquellos zombies muertos resucitados, en lugar de víctimas de epidemias infecciosas como los que nos presentan últimamente? Precisamente esta es la premisa de esta entretenida y gamberra comedia fantástica (con poco de terrorífica), más una lectura friki y pastiche que una película que con pretensiones de un mínimo de originalidad. Zombieland, es una divertida broma a costa del subgénero “zómbico” y de sus tópicos, con una historia que arranca en unos EEUU asolados por la epidemia de muertos vivientes de turno y unos escasos supervivientes que tratan de defenderse contra viento y marea del resto de ciudadanos norteamericanos, convertidos en salvajes zombies hambrientos de carne humana. Un excéntrico veinteañero (Jesse Eisemberg), un pendenciero cazador de zombies armado hasta los dientes (Woody Harrelson), y dos hermanas también de armas tomar (Emma Stone y Abigail Breslin), llevan a cabo un desquiciado viaje por las desoladas carreteras mientras sortean las amenazas de los muertos vivientes. Una Road Movie ingeniosa e inofensiva cuyo fin es únicamente entretener al espectador y que cumple con creces su cometido, incluso para aquellos no aficionados al cine fantástico, ya que en realidad funciona como una parodia.


Hay momentos divertidos y otros un poco más cargantes, ya que la peli, como cinta de acción, adolece de ritmo, y en ese sentido puede defraudar a los que esperen algo más movido. No hay mucha sangre pero si bastante violencia y un cierto tono tarantiniano de manual. Son especialmente graciosas las escenas en Beverly Hills con cameo de Bill Murray interpretándose así mismo y homenaje a Cazafantasmas incluido. Por cierto, se deja la puerta abierta a una secuela. No hará historia como saga, pero seguro que cuando se edite en DVD creará algún pequeño séquito de fans.

miércoles, enero 06, 2010

LA EDAD DE DE ORO DE LOS JUGUETES: 1975-1985


En España, el Baby Boom más importante del siglo XX se produjo en el periodo comprendido entre finales de la década de los 60 hasta el año 1979, época que coincidía con el fin del Franquismo y la llegada de la democracia a la península ibérica. Es decir, que durante los 70, 80 y buena parte de los 90 el número de niños y niñas en España fue enorme, y por lo tanto buena parte de las políticas públicas tuvieron que dirigirse a este sector de población, fundamentalmente en lo concerniente a educación, ayudas, ocio, etc, y en definitiva, todo lo que garantizase al bienestar de los infantes, el cual constituyó durante varios años un cohorte poblacional considerable. Como todo el mundo sabe, la situación demográfica española poco tardó en revertirse y lo que parecía un rejuvenecimiento de la población pronto dio paso a un envejecimiento debido al aumento de la esperanza de vida, pero esas son ya otras historias. El caso es que durante buena parte de los 70 y 80, la población infantil, por su magnitud, constituyó el público objetivo y la clientela de un gran número de empresas de varios sectores (editorial, papelero, musical, de ocio, audiovisual, de comunicación juguetero) es decir, toda una industria focalizada en la infancia. No sería exagerado decir que durante el periodo 1975-1985 gran parte de la economía española estuvo sustentada en el público infantil.


En realidad, la industria española no hizo nada diferente a otros países del mundo en aquella época, donde demográficamente la situación era similar. Los años 70 y 80 vieron crecer, en la sociedad occidental, al fenómeno del marketing y el merchandising correspondiente al cine, la televisión (que en los 70 era ya la principal fuente de distracción de toda una generación), los deportes y la industria del entretenimiento en general, además de ser testigos de unos niveles de bienestar que hacían inevitable que la oferta de productos de hogar, ocio y comunicación aumentase considerablemente en cuanto a cantidad y calidad. En otras palabras, la sociedad del consumo despegó, algo que estaba ensayando en décadas anteriores. Y el público infantil, por su especial situación de dependencia y de proyecto de futuro, dentro de esta vorágine debía de ocupar un lugar principal. Había que vender y ofrecer los sueños de la niñez; pues a ello. En los 70 y 80 en Europa occidental, el continente americano, Japón y prácticamente todo el mundo, la industria del entretenimiento (libros, publicaciones, juguetes, cine, TV, informática, parques de atracciones, etc.) comenzó a focalizarse en el público infantil. Y no tardó en verse que era un gran negocio, gracias sobre todo al la cultura de la comunicación de masas.



En lo que al Estado Español respecta, en la segunda mitad de los 70, además, se pasó a una nueva situación política y social que tuvo como efecto más notable en lo que a sociedad del consumo se refiere la liberalización de la oferta al público infantil por parte de la empresa privada en cuanto a variedad temática, algo que hubiese sido mas difícil en tiempos de regimenes totalitarios como el franquismo. Efectivamente, el Baby Boom español, propició una generación (nacidos entre 1968 y 1979) que además de crecer y educarse en una sociedad democrática le tocó vivir una época en la historia de España en al que el cierto crecimiento económico acarreó un desarrollo de la sociedad del consumo como jamás antes se había experimentado en la historia de España y que aún estamos viviendo. Pero es que, en aquel momento (años 70-80), la población infantil en España era tan grande que, al igual que en otros países, la industria del ocio y por supuesto la educativa, sustentándose en esta cohorte generacional, alcanzaron un enorme desarrollo. Dentro del sector del ocio y del entretenimiento, esta claro que un producto debía de ocupar el lugar principal, por razones educativas, morales, de desarrollo, y de bienestar: el juguete. Durante el periodo 1975-1985, el sector juguetero en la aún joven democracia hispana vivió su era de esplendor, gracias al Baby Boom de años anteriores, el aumento de la creatividad en la sociedad española, la cultura de al comunicación, el influjo de los Mass Media en la población infantil, la consolidación del marketing, y en fin, un gran número de factores imposibles de enumerar y entre los que siempre alguno se nos escapará. Pero esta claro que el influjo del cine y la tele, ya muy extendidos gracias al comienzo de la globalización en la comunicación, fue fundamental, ya que mucha de la oferta infantil juguetera y editorial estaba basada en los nuevos ídolos de los niños, generalmente surgidos de la pantalla grande o pequeña (sobre todo de esta), sin olvidar tampoco a la música o el deporte.



En España, la industria juguetera siempre fue importante; ya lo era durante el franquismo, época de su desarrollo fundamental, pero fue a partir de la segunda mitad de loa 70 cuando se dio su mayor crecimiento, gracias al aumento demográfico de su público objetivo y de la aplicación de nuevas técnicas de producción, todo ello con la ayuda de la publicidad y el marketing, ya bastante desarrollados en España a partir de aquellos años. Sin pretende hacer una historia de los juguetes en España, es inevitable referirse a que la industria juguetera en España nació en Ibi (Alicante) a principios del siglo XX, y que tuvo a otra localidad alicantina, Onil, como foco principal de las empresas jugueteras en España durante la segunda mitad del siglo pasado. Poco imaginaban esas compañías que a finales de la centuria se convertirían en lagunas de las empresas más prósperas de España, cuando el plástico se convirtió en el material principal de los juguetes desplazando al metal. La edad de oro de los juguetes en España abarcó aproximadamente 10 años, aquellos en los que la generación del Baby Boom hispano ya tuvo edad de “pedir” y en los que el número de empresas jugueteras españolas fue ciertamente enorme y su dinamismo espectacular, con una oferta juguetera realmente rica, variada, y estimulante. Luego llegaron los tiempos de vacas flacas, con menos críos, menos dinero en las jugueteras y un descenso alarmante en la calidad creativa de los juguetes. Los que pertenecimos a esa generación que pudo disfrutar de aquellos maravillosos juguetes siempre estaremos agradecidos a aquellas compañías por ofrecernos aquellos productos que nos marcaron para siempre y cimentaron nuestra educación y nuestra maduración y desarrollo personal. Los momentos de felicidad vividos por varias generaciones de hoy adultos y adultas con clicks, barriguitas, nancys, fuertes de Comansi, coches de Rico, madelman y todo tipo de juguetes fueron innumerables e inolvidables. Una influencia total en la vida de muchos.


La mayor parte de la oferta juguetera de aquellos años fue ideada y fabricada en la península, aunque también se distribuyeron y adaptaron juguetes nacidos en otros países, principalmente en EEUU, la mayor industria juguetera mundial, mediante empresas filiales y sucursales. Un repaso a todos los juguetes de aquella época, por somero que sea, sería interminable y siempre nos dejaríamos algo en el tintero, pero vamos a tratar de hacer une esfuerzo memorabilia para recordar algunos de los juguetes mas significativos de toda una era.


Empezamos con muñecas. Algunas de las muñecas emblemáticas de aquellos años vieron la luz años antes, en la década de los 60, con el plástico como material principal y firmando el acta de defunción de las muñecas de cartón y porcelana. La empresa “muñequera” española por excelencia fue Famosa (Fabricas Agrupadas de Muñecas de Onil S.A), radicada en Onil, y si no monopolizó la producción de muñecos durante los 70 y 80, poco le faltó. La legendaria Nancy, lideró durante el periodo 1966-1988 a las muñecas de Famosa; su imagen de niña “mayor” o de preadolescente fue bastante rompedora en los 60,en lo que respectaba a la apariencia tradicional de muñecos y muñecas, así como sus vestidos “a la moda”. Durante las décadas de los 70 y 80, Nancy modernizará su imagen acorde con las modas del momento y será la primera muñeca española en disponer de un amplio fondo de armario con todos sus vestiditos y complementos a disposición de la pequeña consumidora. Fue la muñeca más popular para varias generaciones, y contó además con un novio Lucas, una hermanita, Irene y hasta una amiga alienígena, oiga usté, Selene. La empresa Famosa, cuyos anuncios navideños con la cancioncilla “las muñecas de famosa se dirigen al portal…” son ya todo un clásico de la cultura audiovisual ibérica, comercializó otras muñecas no menos míticas, las cuales nacieron durante los años dorados del juguete, generalmente a finales de los 70: Nenuco, Baby Mocosete, Barriguitas…sin duda alguna, las muñecas más célebres de las fabricadas en España, algunas, como Nenuco, aún continúan fabricándose por Famosa, una empresa que ha resistido bien a los avatares del tiempo. El Nenuco, era un muñeco generalmente rubio con apariencia de bebé que hizo furor a finales de los 70 y a principios de los 80, sin tener tantas “prestaciones” como otros que meaban agua, contraían el sarampión y lloraban al quitarles o ponerles el chupete. Eso si, disponían de una amplia gama de variedades de muñecos y ropitas así como de prodigiosos biberones repletos de un líquido sucedáneo de leche que no se acababan nunca. De las Barriguitas se podría escribir un artículo aparte, ya que hoy son un preciado objeto de coleccionista. La gran novedad de estas muñecas, que gozaron de gran aceptación a primeros de los 80, es que eran diminutas, de unos 10 cm. de longitud. Inicialmente representaban a niñas de 1 o 2 años rubias, pero pronto aparecieron con otro color de pelo, en versión bebé pelón, de diferentes razas, y con una gran variedad de vestidos o trajes; los diferentes modelos de Barriguitas de Famosa que legaron a comercializarse fueron incontables. Muchas treintañeras las conservan en sus estantes como preciados objetos, ya que aún conservan su cándido valor ornamental.


Famosa no fue la única compañía que fabricaba muñecas. Jesmar, Berjusa, Vicma, también se hicieron de oro en Aquila época. Posiblemente, coetáneas de género femenino conocerán mejor aquellos productos que un servidor, ya que al no tener aquel tipo de juguetes no me alcanza la memoria para enumerar diferentes modelos de muñecas existentes en aquellos años. Eso si, siempre serán recordados los muñecos calvos que trataban de asemejarse (es un decir) a un bebé de 5 o 6 meses y sus “secuelas”, ya con más edad u pelo, pero siempre de un tamaño y gordura descomunal. Hubo muñecas de todo tipo, tamaño y condición que andaban, gateaban, tomaban el biberón, etc. Ya en otro plano muñequil, desde EEUU llegó a finales de los 70 Barbie, la mítica muñeca adulta de rubios cabellos que desde los años 50 era el juguete mas vendido en USA. También desde allí llegó, en 1984, la famosa Cabbage Patch Kids, a.k.a. en España “Muñeco Repollo”, con sus revolucionarios certificados de nacimiento y adopción bajo el brazo y sus no menos novedosos rasgos individualizados; incluso tuvo algún sucedáneo en España, comercializado incluso antes que sus inspiradoras yankis.


La popularización del plástico llevó a que los muñecos y miniaturas humanas, humanoides o animales fuesen omnipresentes en esos años, para gusto del consumidor, tanto para niños como para niñas, dos públicos que en aquella época se consideraban totalmente separados, aunque a la hora de la verdad los chicos jugaban también con juguetes de chicas y estas con los de chicos. Un análisis de los juguetes del periodo dorado, no debe excluir najo ningún concepto los muñecos de plástico más legendarios para los pequeños españolitos de entonces: los Clicks de Famobil (posteriormente de Playmobil). Estos diminutos, rudimentarios y entrañables muñequillos comenzaron a fabricarse en España en 1976, procedentes de Alemania, donde nacieron en 1971 de la mano de la empresa Playmobil con enorme éxito. Durante los 70 diferentes empresas de distintos países obtuvieron licencia para fabricarlos y comercializarlos, entre ellos Famosa, quien creó para ellos la marca Famobil, aunque a finales de los 80 se crea la sucursal ibérica de Playmobil y el término Famobil pasará al terreno de la nostalgia. Se podría escribir un post entero sobre los clicks, la verdad; su mundo de escenarios y accesorios era interminable, pues a parte de venderse clicks individuales de diferentes modelos (piratas, vaqueros, soldados medievales, séptimo caballería, albañiles, guardias de tráficos, toreros…) existían cajas con chulísimos galeones piratas, circos, oasis árabes, fuertes, poblados del Oeste, y todos ellos montables (lo del modalismo en pequeña escala para los críos fue una constante en los juguetes de esos años). Hoy en día, aunque con más pena que gloria, los clicks se siguen fabricando, pero lo más importante es que son objetos de coleccionista y no son pocas las exposiciones que se hacen con los innumerables modelos y sus míticos dioramas, complementos y maquetas. Un juguete mítico.


Los clicks crearon escuela y desde España se les trató de dar respuesta. La “réplica” mas conocida de los clicks en España fueron sus primos catalanes, los no menos míticos Airgamboys, que entre 1976 y 1986 también vendieron lo suyo. Eran de mayor tamaño que los clicks, y aunque también rudimentarios, algo más elaborados y con apariencia de adultos, ya que los pequeños germanos asemejaban más a niños. También había infinidad de modelos y sus trajes eran más logrados que los de los Famobil. La verdad es que sus vehículos, accesorios y cosas en general eran mejores y más atrayentes que los de los clicks, y sus creadores y diseñadores demostraban tener ideas e imaginación. Hubo una línea de ciencia-ficción, con astronautas y extraterrestres, otra de personajes de terror, se superhéroes, de fútbol (conformando una especie de mini futbolín). Existían unos 10 modelos de careto diferentes, a parte de cabezas ya diferentes para líneas concretas (monstruos, extraterrestres) y al igual que los clicks con las clicks, existía también una versión femenina, Miss Airgam. La empresa que los fabricaba, Magriá S.A, les dejó de fabricar en 1986. Aparte de los airgamboys, hubo también otros muñecos del tipo que no tuvieron tanta popularidad como los clicks o airgamboys.


Pero los muñecos para chicos que eran los mas “in” y que arrasaban eralas que serían las primeras “action figures” que se comercializaron en España, y que eran realistas muñequillos masculinos. En el lugar preponderante se encontraban los Madelman, figuras de unos 16 cm que desde 1968 reproducían todo tipo de tipos (valga la redundancia) de la aventura y la acción: policías de diferentes países, militres, guias de montaña, vaqueros, indios, aviadores, etc. Los ropajes de estos muñecos eran de tela, relaes, como los de las muñecas y sus accesorios trataban de ser lo mas relistas posibles. Su competencia más directa, los Geyperman, muñecos más grandes, más cachas y más estilizados, que eran al adaptación española de los G.I.Joe norteamericanos, que curiosamente se comenzaron a comercializar en España una vez desaparecidos los Geyperman. Una tercera gama de muñecos de acción “realistas” eran los Big Jim, fabricados por Congost con licencia de Mattel, que se caracterizaban por sus bizarros efectos mecánicos por los cuales cambiaban de rostro. En fin, que una lista de muñecos para chicos no quedaría completa sin mencionar las figuras y los fuertes de Comansi, en realidad una versión corregida y aumentada de los indios y vaqueros de plástico barato de siempre.



La reproducción lo más fiel posible de la vida real y del mundo de los adultos era la inspiración de gran parte de los juguetes de la época, por lo que proliferaron los coches teledirigidos, las motos, los trenes eléctricos. Las casas Rico y Payá, dos de las más antiguas jugueteras de España, eran las especialistas en vehículos en miniatura, juguetes muy preciados para regalos de navidad o de reyes. Ibertren fue el tren eléctrico de varias generaciones de mozalbetes ibéricos. Pero si hubo alguna vez un juego mítico, preciado, recordado y con gran nivel de culto ese fue el mítico Scalextric, superviviente en el siglo XXI (aunque ahora gusta más a los adultos) y en constante evolución. Esta era una patente británica que arribó en España en 1962 de la mano de Exin, convirtiéndose durante muchos años en un juguete muy popular en la península, con sus carreras caseras de coches de competición que iban renovándose en el tiempo en la medida en la que surgían nuevos modelos de Formula 1, Rally, GT, etc. con gran realismo. Agarrar el mando de un coche de Scalextric era una sensación única. Como también eran únicos, por la diversión que proporcionaban, las nuevas versiones en plástico del tradicional futbolín de madera y metal, como las que fabricaba Innovac Rima, quien introdujo modificaciones en el diseño original eliminando las barras y poniendo en su lugar o bien mandos mecánicos o simplemente muelles en los pies de los “futbolistas” de plástico, para que chutasen haciendo efecto palanca. Hasta el basket conoció su miniversión, el Exin Basket, aunque este se lanzó ya por 1986, por obra de Exin, una de las jugueteras punteras.



Hubo muchos juguetes de fabricación exclusiva española que ocupan un lugar fundamental no solo en la memoria y la nostalgia, sino en la educación sentimental de la sociedad española, como lo pueden ser los Juegos Reunidos Geyper, una serie de cajas con varios juegos de mesa y de azar que a lo largo de casi 30 años (¡de 1959 a 1987!) la empresa Geyper comercializó y año tras año (y dependiendo siempre del tipo de caja, ya que había de tamaños y precios diferentes) iba enriqueciendo y modificando. Allí se podía encontrar tableros y fichas de todo tipo de juegos de sobremesa: ajedrez, parchís, damas, oca, 3 en raya, backgammon, ruleta, y algún juego nuevo inventado. Los juegos de mesa también proliferaron por estos años, aunque su principal desarrollo en al industria juguetera española lo tuvieron a prtir de la segunda mitad de los 80. Borrás fue una empresa española especializada en ellos y también al creadora de un original set lúdico, Magia Borrás, un kit con varios objetos para hacer trucos de magia sencillos y con libro de instrucciones explicándolos. Una cosa muy divertida y entretenida, que también dispuso durante su existencia de varios modelos de contenidos de caja. Y otro mítico juguete contribuyó a enriquecer la cultura audiovisual de muchos españoles, el Cine Exin, cuyo reinado en los 70 y primeros 80 correspondía al de una época en al que el Video y el DVD eran casi ciencia ficción. El Cine Exin era un proyector de Super 8 de muy sencillo manejo (o sea, para los niños), en donde se podían proyectar rollos de cortos de dibujos especialmente fabricados para este proyector, los cuales podían ser adquiridos en las jugueterías separadamente de la caja del proyector. Míticos cartoons como los personajes Disney, la Pantera Rosa, o el Gato Félix eran los protagonistas de las peliculitas del “Cine sin fin”, tal y como recaba su slogan. A principios de los 80 salió una versión mejorada, el Super Cine Exin, y poco después el auge del video firmará el acta de defunción de tan pintoresco objeto de la cultura pop hispánica.



Turno para la creatividad y la imaginación. Si lo que se trataba era de hacer y construir, el Mekano de toda la vida ya se había quedado obsoleto, ahora se estilaban los ladrillitos de plástico. De Dinamarca llegó a finales de los 70 uno de los mejores juguetes de la historia, Lego, que en la actualidad sigue siendo unos de los juguetes mas vendidos en todo el mundo y todo un emporio económico. Se podían hacer casas, aviones, barcos, personas, ciudades enteras, con o sin los muñecos complementarios de Legoland, casi tan populares como los cliks. Tan divertido como instructivo, y con modelos para todas las edades, su riqueza de posibilidades era, y sigue siendo, enorme. Y durante unos años a los lego les salió un competidor español, Tente, de Exin, en donde se daba más importancia a los planos y las instrucciones para hacer modelos de barcos, naves, etc (aunque en Lego también había) y en ese sentido las posibilidades de improvisación y verdadera creatividad con esos juguetes eran menores.


Ya antes hemos adelantado varios de los juguetes de patentes extranjeras que triunfaron en España en al edad de oro de los juguetes, pero aún hubo muchas más. La casa Congost comercializó- a parte de Barbie y Big Jim- muchos juguetes de la multinacional yanki Mattel y también de MB. A finales de los 70 y principios de los 80 Congost hizo muy popular en España juguetes como el Tragabolas, el juego de los cuatro hipopótamos que atrapaban bolas con sus fauces de plástico y que logró durar muchos años, ya fabricado por MB cuando se estableció en España. Otros juguetes muy populares de MB de aquellos años fueron Operando, Enredos (Twister) o Simon, juegos con su componente educativo y que acercaron la globalización juguetil a la España pre-ingreso en la CEE. Parker fue otra multinacional USA con gran éxito en España, especializada sobre todo en los juegos de mesa y para toda la familia, no solo para los críos; su Monopoly fue el juego de mesa familiar que más éxito tuvo en los 80 en el Estado, con permiso del Trivial Pursuit.


Tampoco hay que olvidar los juegos de una marca mítica como Educa, empresa madrileña que aun continua al pie del cañón con sus juguetes educativos, aunque ya nada es como antes, aunque hayan entrado con acierto en el campo de los videojuegos. En aquellos años los puzzles (la especialidad de Educa) eran un juguete popular y uno de los regalos de reyes y de cumpleaños mas preciados; ahora ya solo parece un entretenimiento residual para personas mas bien adultas. En fin, que en este recorrido por la era dorada del juguete en España no hemos podido abarcar todo lo que desearíamos- sería imposible dada la inmensa variedad del sector en aquellos años - y muchas cosas se nos han quedado en el banquillo. La ramificación es inmensa. Pero es evidente que los juguetes vivieron el la península ibérica entre 1975 y 1985 una época irrepetible que dejó marcada a toda una generación. Jamás se hicieron juguetes con tanta calidad (pese a algunos errores) y que cumpliesen tan bien su función, la de divertir, entretener y educar.

viernes, enero 01, 2010

LLEGA LA NUEVA DÉCADA

DIOS MIO, YA ESTAMOS EN UNA NUEVA DÉCADA!

¿CUAL SERÁ LA MODA IMPERANTE? ¿QUE NUEVOS AVANCES NOS DEPARARÁ LA CIENCIA?¿COMO SE RECORDARÁ LA POLÍTICA INTERNACIONAL ? ¿LA SEGUIREMOS CAGANDO CON EL CAMBIO CLIMÁTICO¿ ¿LA CRISIS SACABARÁ CON NOSOTROS? ¿TOCARÁ EN ESTA DÉCADA TENER NOSTALGIA DE LOS 90?


DE MOMENTO, DISFRUTEMOS DE ESTE PRIMER AÑO DEL NUEVO DECENIO, AUNQUE LA COSA ESTE CHUNGILLA

FELIZ 2010!!!!

jueves, diciembre 31, 2009

THE GREAT VIDEOCLIP LIBRARY (13). GORILLAZ: CLINT EASTWOOD (2001). CAPÍTULO 1 DEL GRUPO QUE NO EXISTE

La cosa se empezó a fraguar a finales de los 90 y cristalizó en el año 2000: ¿tenía cabida en el panorama musical de principios de los 2000 un proyecto de “grupo pop virtual de dibujos animados”, similar al de los Archies (estos ya preexistentes en forma de cómic y de animación) a finales de los 60? En la era de internet y la comunicación global multimedia no solo era posible, si no que la situación lo estaba pidiendo a gritos y además el filón que encontraría un proyecto semejante era inagotable.

El caso es que en 1998 el líder y vocalista de Blur, Damon Albarn, y su compañero de piso el influyente dibujante de cómics Jamie Hewlett decidieron parir un grupo de Hip-Pop de dibujos animados que tuviese vida virtual propia en internet en forma de una especie de serial animado, además de grabar canciones. Albarn- en los ratos muertos que Blur le dejaba- y Hewlett idearon a los cuatro bizarros miembros del grupo cartoon, escribieron temas e involucraron en la parte musical del proyecto en sus comienzos al hip-hopero y productor californiano Del tha Funkee Homosapien y al productor japones-americano Dan the Automator. Tras un primer EP en el año 2000, una página web y la difusión de la historia del cuarteto, en 2001 Gorillaz debuta con LP epónimo y se convierte en algo más que el proyecto paralelo de Damon Albarn. Brit Rock, Hip Hop, Dub y sonidos clubers, todo ello tamizado por la electrónica, arroparon un original proyecto tanto en lo musical como en lo conceptual, en donde, como era de esperar en un artefacto multimedia de estas características, el videoclip tenía un papel fundamental ya que cada single (de este LP y de los siguientes del proyecto) tenía su películita de dibujos con las impagables creaciones gráficas de Jamie Hewlett, cuyo estilo refleja a la perfección el espíritu del cómic y el diseño gráfico de los 2000, entre industrial, infográfico, deudor del manga nipón y sobre todo, muy pop. Cabe decir que desde su aparición hasta la actualidad - se espera nuevo disco de Gorillaz para 2010, que haría el tercero tras Damon Days (2005)- tanto la discográfica como sus creadores tratan a Gorillaz como si de una banda real se tratase (con infinidad de “complementos” multimedia a su alrededor y acontecimientos e historias “reales” en su virtual trayectoria), eso si, bastante disparatada y descacharrante.

Este videoclip corresponde a la tarjeta de presentación de la banda “en movimiento”, su primer videoclip Clint Eastwood. Aquí conocemos al cantante y teclista desdentado 2D (con la voz del propio Albarn), el baterista americano víctima de innumerables posesiones malignas Russell Hobbs, el cafre y broncas bajista Murdoc Niccals, y la japonesita de 10 años Noodle, precoz guitarrista y cantante ocasional. En la parte musical del proyecto a parte de Albarn y los productores mencionados intervienen otros músicos anónimos y ocasioanlemente figuras establecidas tan dispares como Tina Weymourth (Talking Heads, Tom Tom Club) o el cubano Ibrahim Ferrer, más actores o actrices como Haruka Koroda (como Noodle) en las entrevistas promocionales de rigor. Este primer video del “grupo”, dirigido por Hewlett y Pete Handeland, muestra el curioso humor del proyecto en una historieta con fantasmas raperos y gorilas zombies incluidos, cómicamente deliciosa. A destacar el encantador personaje de Noodle. Un vídeo de los que marcan época.

lunes, diciembre 28, 2009

El aparatito de Lumiere - DONDE VIVEN LOS MOSTRUOS (WHERE THE WILD THINGS ARE)



**** y1/2


Es una buena noticia que en fechas navideñas, dominadas cinematográficamente por la oferta infantil, se puedan ver películas como esta, el último trabajo del siempre sorprendente director norteamericano Spike Jonze (Como ser John Malkovich, Adaptation), una adaptación más o menos libre del libro infantil Donde viven los monstruos (1963), de Maurice Sendak. Efectivamente, se trata de un filme dirigido a los niños, pero perfectamente degustable por los adultos, quienes pueden captar mejor el mensaje de la película y emocionarse más intensamente con la peculiar belleza de esta encantadora película. No es que sea un filme poco comprensible para los críos, ya que todo lo que se cuenta esta perfectamente adaptado a su mentalidad, pero el mensaje esta más dirigido a los mayores, quienes de ese modo comprenderán mejor las ieas y la mentalidad infantiles y recordarán aquella época en la que ellos también fueron niños.


El libro en que se basa esta película era más una obra de ilustraciones con muy pococtexto (apenas diez frases) que se ha convertido en un clásico de la literatura infantil en inglés. En esta adaptación -en donde el propio autor del libro ejerce labores de productor junto con el inefable Tom Hanks- se ha “agrandado” la historia y sin tratar de perder un ápice de su espíritu, Spike Jonze y el coguionista Dave Eggers ofrecen una obra original que constituye un gran filme por derecho propio, mas allá de ser una rutinaria traslación a la pantalla de un cuento infantil. Por que eso es lo que se nos narra, un cuento sencillo, sorprendente y hermoso con pinceladas de crueldad inocente y de melancolía. Un niño llamado Max (Max Records), aquejado de bastantes problemas infantiles que podríamos catalogar de cierta gravedad para su edad (ausencia de figura paterna, deseo de más comunicación con su madre, sensación de marginación) y en definitiva, con deseo de mayor afecto, accede desde la mas cruda realidad de la vida real a una fabulosa isla habitada por siete enormes y monstruosas criaturas peludas de razonamientos y comportamiento aparentemente humanos con cierto tono infantil. Los monstruos nombran a Max su soberano y el accede a ayudar a reconstruir sus hogares, destruidos por ellos mismos, y a colaborar en la recuperación de su perdida felicidad. mientras disfruta participando de las un tanto brutas y desmedidas ganas de divertirse de las criaturas. El cruce y el juego de sentimientos entre Max y los monstruos es la espina dorsal del desarrollo de la película, enmarcada en un entorno idílico en donde la búsqueda de la felicidad y del amor es lo fundamental, tal y como es el deseo principal de los niños. Es pues una parábola sobre los deseos y sentimientos de la infancia, sobre las frustraciones de los niños y todo lo que se interpone en su camino y les impide se felices. Una bella fotografía arropa una minimalista (pero profunda al mismo tiempo) historia en donde cada diálogo, cada escena tienen su miga. La atmósfera de cuento, los juegos de fabulosos escenarios y una magnífica puesta en escena convierten a la película en un admirable espectáculo visual en donde las encantadoras criaturas se adueñan del corazón del espectador. La música del gran Carter Burwell (colaborador habitual de los hermanos Coen) y Karen O ayuda a magnificar el que ya es el film de estas navidades. Una película que merece la pena ver.


domingo, diciembre 27, 2009

MIS RETALES FOTOGRAFICOS (VII)

Las sombras en Toledo son blancas (2009)


Quimera en la urbe (2008)


La marca de la nereida (2009)


Se erige un faro (2008)