miércoles, marzo 18, 2015
miércoles, marzo 11, 2015
El Aparatito Lumiere EL FRANCOTIRADOR (AMERICAN SNIPER)
***
Clint
Eastwood sigue empeñado en rodar prácticamente todos los años cual Woody Allen
y en seguir dejando patente que en su vejez esta viviendo un estado de gracia
como director que ya demostró en los últimos diez años con filmes como Mystic River (2003), Million Dollar Baby (2004), el díptico Banderas de nuestros padres y Cartas desde Iwo Jima (2006) o Gran Torinio (2008). Pero también es
cierto que en esta década de 2010 el mítico realizador semirretirado ya como actor
esta dando muestras de irregularidad y cansancio con cintas un tanto endebles
como su anterior filme Jersey Boys y
en ese sentido ya poco se le puede exigir y puede esperarse de un director que
nos ha regalado excelentes momentos cinematográficos y que con 85 años, eso si,
sigue manteniendo con dignidad su estatus de mito viviente y consiguiendo
firmar películas aceptables como American
Sniper, un drama bélico basado en hechos reales irregular y tramposo pero
trufado de momentos sublimes y una puesta en escena prácticamente perfecta
propia de un director que domina como nadie el arte y el oficio cinematográfico.
La biografía del militar de los Navy Seals Chris Kyle (1974-2013), condecorado
francotirador de la guerra de Irak y considerado uno de los mejores
francotiradores de la historia del ejercito norteamericano es lo que nos ofrece
esta película en donde se combina la crónica bélica de una guerra real con un
drama personal centrado en el Kyle post guerra y sus consabidas secuelas que se
antoja deshilachado, previsible e insuficiente aunque con algún buen momento
aislado. Es por ello que las escenas bélicas es de lo mejor del filme, rodadas
de una manera muy realista y con una total verosimilitud merced a escenas
realmente conseguidas y momentos impactantes. No obstante, un tono patriótico y
demasiado condescendiente con el estamento militar norteamericano (algo que era
ya de esperar si se conoce la trayectoria de Eastwood) convierte a esta
película en algunos momentos en una estomagante cinta propagandística pro
bélica que no resultará del gusto de gran parte del público europeo aunque al
viejo Clint habría que perdonarle todo a estas alturas.
El
tratamiento de la figura de Chris Kyle, muy bien interpretado por ese valor en
alza que es Bradley Cooper, resulta irregular y ambiguo: por una parte se nos
presenta a un hombre con un gran sentido del deber, orgulloso de sus actos
(aunque estos sean atroces) y que terminará marcado por su afán de proteger y
salvar a los demás aunque sea rozando la paranoia, y por otra a un soldado con
afán por redimirse tras contemplar varios escalofriantes desastres bélicos
aunque ni el mismo parece arrepentido por sus acciones y si más bien orgulloso
por haber sido el mejor en su ocupación de tirar a matar y haber podido “servir”
a su país. No parece que el público pueda empalizar mucho con este personaje y
con su aparente drama moral (que no está muy bien descrito en el filme), aunque
el paralelismo que se hace de Kyle con la conciencia colectiva de Estados
Unidos en los conflictos bélicos (sentimiento de culpa, secuelas) pueda
resultar interesante. Es posible que ya Clint Eastwood no nos legue mas obras
maestras, pero una vez más nos ha demostrado que aunque con filmes algo
irregulares como este como director no tiene edad.
jueves, marzo 05, 2015
En rayos c en la oscuridad...
Nos estamos tomando un tiempo para renovarnos...
Dentro de poco volveremos con más contenidos...y brillando en la oscuridad
Dentro de poco volveremos con más contenidos...y brillando en la oscuridad
martes, marzo 03, 2015
El Aparatito Lumiere TIMBUKTU
****
Una
agradable sorpresa este pequeño gran filme rodado en coproducción por
Mauritania y Francia y que demuestra que cuando hay ganas de contar algo y un
mínimo de medios para hacerlo industrias cinematografícas tan precarias como la
mauritana- aunque con colaboración con Francia- pueden presentar películas tan
sugerentes como Timbiktu, un reflejo además del complicado momento histórico
que se vive en el mundo árabe y nominada a los Oscar 2014. Abdehrramane Sissako
un director muy bien dotado visualmente y con un estilo entre sobrio y poético
recurre a actores en su mayoría no profesionales para mostrar un retrato crudo
y amargo de la nefasta influencia del yihadismo en muchos pueblos árabes y
denunciando la barbarie moral que este movimiento ha introducido en el mundo
islámico.
Ambientada
en una aldea de Mauritania, se nos presenta una historia coral en la que varios
personajes- habitantes de la población- tienen que padecer las consecuencias de
la llegada de un comando yihadista que trata de imponer su integrista
perspectiva del Islam y del Corán, aunque el peso y la esencia del relato
residen en la historia de Kidane (Ibrahim Ahmed) un pastor del desierto casado
y con una hija que vive retirado, despreocupado y feliz hasta que un desgraciado
y fortuito incidente le pondrá en el punto de vida de los yihadistas. Un canto
a la intolerancia y al integrismo con un enorme valor didáctico para el público
más joven y que huye del exotismo fácil y los tópicos sobre el mundo árabe para
mostrarnos una historia que pude ser universal ya que en todo el mundo está el
evitar que cosas como las que describe esta película puedan seguir ocurriendo.
Imágenes crudas pero nada explícitas se combinan con momentos simbólicos y
hermosas imágenes con una sugerente paleta de colores desérticos reforzando la
belleza de los escenarios naturales. Una película imprescindible para todos
aquellos que gusten de una película diferente, conmovedora y desgraciadamente
real.
jueves, febrero 19, 2015
El Aparatito Lumiere LAS OVEJAS NO PIERDEN EL TREN
**
Álvaro
Fernández Armero, cineasta que en los 90 se antojaba como uno de los más
prometedores del panorama español con películas como Todo es mentira (1994) o Brujas
(1996) vuelve a firmar un largometraje siete años después de Salir pitando (2007) con una
credibilidad bastante perdida desde la década anterior y varios años de refugio
en proyectos televisivos. Con un regreso a la comedia de personajes en una
película poblada de caras conocidas, el director madrileño parece dispuesto a
recuperar el tiempo perdido pero solo ha podido dotar a este filme de un
carácter tan amable como esquemático y previsible en su afán de combinar la
comedia costumbrista con el melodrama
partiendo de anécdotas argumentales mínimas y situaciones que aunque
bien planteadas no transcurren todo lo bien que debieran. Al final, la
sensación de estar ante una película de agradable visión pero bastante
insuficiente si tenemos en cuenta que su afán por conmover describiendo
situaciones cómico-patéticas o presentando los cambios en las motivaciones y
comportamientos de los personajes resulta poco efectivo, lo mismo que su
comicidad no logra siempre la misma intensidad pese al encomiable trabajo de un
eficaz reparto coral. Con todo, Las
ovejas no pierden el tren resulta una película honesta y simpática en su
planteamiento: la búsqueda del verdadero sentido y objetivo de la vida de uno
más allá de seguir los consabidos convencionalismos y lugares comunes que no
hacen otra cosa que restringir las verdaderas potencialidades vitales. La
película se deja ver en todo momento pero al estar planteada desde una
perspectiva tan inofensiva como incompleta nadie debe esperarse ninguna
maravilla dentro de la comedia costumbrista con mensaje.
La
historia nos presenta a varios personajes entrecruzados viviendo inciertos
momentos de cambio en sus vidas: Luisa (Inma Cuesta) y Alberto (Raúl Arévalo),
un matrimonio madrileño con un hijo pequeño que se ha ido a vivir a un
pueblecito de Segovia para que Alberto, periodista, pueda escribir su primera
novela mientras que Luisa trata de mantener a trancas y barrancas su pequeña
academia de corte y confección en la ciudad; Juan (Alberto San Juan) hermano
mayor de Alberto y también periodista que recién divorciado inicia una relación
con Natalia (Irene Escolar), una jovencita de 25 años (20 menos que él); Sara
(Candela Peña), la hermana de Luisa y una devoradora de hombres que cree haber
encontrado en Paco (Jorge Bosch) el hombre se su vida; y Marisa (Kity Manver)
la madre de Sara y Luisa, una viuda que decide iniciar una segunda juventud en
un nuevo piso ante la sorpresa de sus hijas. Una serie de situaciones fortuitas
e inesperadas comienzan a hacer tambalear los propósitos de los personajes
dejando claro que la felicidad no siempre se encuentra siguiendo los caminos
que a priori parecen más correctos. La película, aunque se sigue en casi todo
momento con una sonrisa, no logra enganchar y se hecha en falta además una
comicidad más efectiva y situaciones menos manidas. No será un filme que
entusiasme demasiado, pero tendrá su público.
sábado, febrero 14, 2015
PRÓXIMAMENTE....
EL IPOD DE RAYOSC
Una nueva sección periódica con más de 100 canciones históricas de todos los tiempos: las preferidas de Rayos C en la Oscuridad
En cada entrega, cinco canciones diferentes con su ficha técnica y comentarios.
No te lo pierdas!
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En cada entrega, cinco canciones diferentes con su ficha técnica y comentarios.
No te lo pierdas!
miércoles, febrero 11, 2015
El Aparatito Lumiere ALMA SALVAJE (WILD)
*** y 1/2
Un
nuevo acierto del canadiense quebequés Jean-Marc Vallée, dispuesto a hacerse un
sitio en Hollywood tras la positiva experiencia de Dallas Buyers Club y siempre aportando su impronta inmediata y
realista pero con un poso de simbolismo y mensaje. La historia real de Cheryl
Strayed, una norteamericana de Minnesota
que a mediados de los 90 con 27 años recorrió a pie y con mochila 1.800 km. por el sendero de la cordillera del
Pacífico desde el desierto de Mojave hasta el estado de Washington pasando por
California y Oregón y cuya experiencia aparece plasmada en su libro
autobiográfico Wild: From lost to found
in the Pacific Crest Trail (Strayed es ahora una escritora de éxito). La
finalidad de este recorrido, redimirse de su un pasado atroz de un matrimonio
fallido, consumo de drogas, un padre maltratador y sobre todo el fallecimiento
de su madre por cáncer. Todo esto aparece muy bien reflejado en una película
honesta y evocadora que huye del drama convencional y se presenta como una
estupenda mixtura de crónica de superación personal, drama psicológico, road
movie (a pie), cine naturalista (preciosos paisajes salvajes norteamericanos) y
sobre todo un canto a la esperanza y a la superación del pasado como medio de
crecimiento personal. La propia naturaleza es un protagonista más de esta
película con su poder de evocación y por medio de la siempre compleja relación
de esta con el ser humano.
El
escritor Nick Hornby firma el guión adaptado de esta película y su actriz
protagonista, una eficiente Reese Witherspoon es también productora junto con
la propia Cherlyl Strayed entre otras personas. Witherspoon realiza un más que
interesante trabajo en la piel de una joven hastiada al principio con ella
misma y con su existencia que decide hacer algo que para ella merezca la pena,
un recorrido incierto y lleno de vivencias y encuentros de todo tipo que sin
ser especialmente significativos la mayoría de ellos le harán encontrarse con
ella misma de una manera inusual. Una película muy recomendable para
senderistas, mochileros y alberguistas, Wild
es capaz de transmitir todos los matices de la experiencia de Cheryl, desde las
todas circunstancias exteriores e interiores de su viaje hasta sus
preocupaciones, sentimientos y motivaciones expresados en su mayoría por medio
de una excelente utilización del flashback y de una narración temporal no
lineal pero asumible. Destaca también la interpretación de una exclentemente
madura Laura Dern, en el papel de la madre de Cheryl, una mujer decidida pero
demasiado sujeta a normas y convenciones, algo con lo que Cheryl quiere romper.
También es destacable el uso de la música en la película, directamente
vinculado a los recuerdos interiores de la protagonista y en donde oímos a
Bruce Springsteen, Leonard Cohen, Paul McCartney & Wings, y a Simon and
Garfunkel cuyo El Condor Pasa (If I
Could) cumple un papel fundamental. Una de las mejores opciones que de
momento hay en cartelera.
miércoles, febrero 04, 2015
El Aparatito Lumiere 71
***
La
historia del conflicto de Irlanda del Norte sigue dando mucho juego
cinematográfico aunque se hayan hecho ya películas y películas sobre la
temática desde diferentes ángulos, perspectivas, situaciones y géneros, a veces
con afán de denuncia, otras con aliento realista, y otras con efectismo o
incluso con comercialidad (principalmente, cuando Hollywood se adentraba en el
tema) En resumidas cuentas, que el cine sobre el IRA y el conflicto norirlandés
se ha convertido casi en un género en si mismo con todos los riesgos que eso
entraña, incluido el de la reiteración y la repetición, y en ese sentido este honesto y modesto filme
británico se ve en cierto modo lastrado por una sensación de deja vu de otros
filmes en algunos momentos, lo que no impide que gracias a un planteamiento
inteligente y sugestivo sea un filme más que interesante.
Con
una estética realista y muy televisiva gracias al uso de la cámara a “pie de
calle” y una fotografía que recuerda a un filme (o telefilme) británico de los
70 o los 80, 71 es una historia que
muestra lo tremendamente absurdo de cualquier conflicto armado y lo totalmente
contraproducente que es cualquier sentimiento de odio y de fanatismo. Con un
reparto de esforzados desconocidos, el director Yann Demange traza una película
que no trata de hacer demagogia alguna ni situarse en ningún bando justificando
tales o cuales acciones sino que muestra las maldades e incoherencias morales
tanto de la policía británica, como de los miembros y simpatizantes del IRA o
de los unionistas. La historia se centra en la desgraciada aventura de un
soldado británico, Gary Hook (Jack O´Connell) cuyo batallón en el conflictivo
año de 1971 ha
sido destinado a Belfast para sofocar las actividades del IRA en las zonas
limítrofes católicas y protestantes y que tras un enfrentamiento con los
airados vecinos de uno de esos barrios –totalmente hostiles a al presencia
inglesa- termina malherido y abandonado en mitad de la calle. A partir de allí,
su destino va dando cambios y tumbos en solo unas cuantas horas, rodeado de
partidarios del IRA, simpatizantes unionistas, delatores, policías, todos ellos
condicionando su destino y mostrando todas sus virtudes y miserias morales. Un
relato urbano con momentos impactantes y una total credibilidad en las situaciones
y en las interpretaciones que no debería pasar desapercibido por las pantallas.
martes, enero 27, 2015
El Aparatito Lumiere LA TEORÍA DEL TODO (THE THEORY OF EVERYTHING)
***
Un
personaje como Stephen Hawking tarde o temprano iba a precisar de un filme biográfico
y este ha llegado de la mano de una interesante producción británica basada en
las memorias de Jane Hawking, la actual ex esposa del célebre astrofísico
nacido en 1942. Sin ser una obra maestra ni pretender ser el biopic definitivo
sobre Hawking The Theory of Everything
se postula como una combinación de drama familiar, crónica de superación
personal y algún apunte filosófico-existencial - propio de los intereses
físicos del protagonista- mutado en sentimentalismo de una manera a decir
verdad poco convincente y todo ello con una historia de amor de fondo. La
historia esta vista principalmente con los ojos de Jane (prácticamente la
protagonista de la película), muy bien interpretada por Felicity Jones quien se
debate entre el amor y la lealtad a un hombre extraordinario que además supo
luchar contra su enfermedad degenerativa contra todo pronóstico y las
limitaciones y sinsabores que su relación conlleva por infinidad de causas. El
físico británico, interpretado por otro joven valor en alza como es Eddie
Redmayne, aparece como un hombre decidido y luchador que ajeno muchas veces a
los sentimientos de malestar de su esposa esta determinado a seguir con sus
propósitos, aunque esta no sea la mejor solución para normalizar un matrimonio
ya de por si bastante anómalo. La interpretación de Redmayne es absolutamente
perfecta y enormemente trabajada para un papel de estas difíciles
características, veremos si se le recompensa en los Oscar.
Con
un ritmo narrativo muy cuidado y efectivo y una fotografía y puesta en escena
mimadas al máximo, la película se sigue con sumo interés especialmente en la
primera mitad del metraje (muy bien conseguido el ambiente universitario de
Cambridge de la década de los 60); a partir de la segunda mitad la entrada en
escena del melodrama sentimental y familiar con elementos no muy bien asumidos –
a lo que hay que sumar algunos insertos de enredo sentimental y una tendencia a
alargar situaciones obvias -resta empaque a una película que hasta el momento
se había mostrado sólida y fascinante, aunque el resultado final no se resienta
demasiado. Puede que esta película
decepcione a los que esperan un relato sobre la evolución de la trayectoria
intelectual y las teorías de Hawking- que por otra parte aparecen y tiene su
peso en la película- pero se puede decir que hace justicia con el legado
científico de Stephen Hawking (aunque no sea ese el propósito principal de la
cinta) y el espectador sale al final con las sensación de haber visto una buena
y honesta película biográfica sobre un personaje fundamental en la historia de
la ciencia.
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