lunes, septiembre 30, 2024

LA VIRGEN ROJA

 


**** y 1/2

Esta película constituye la mejor plasmación en ficción hasta el momento de la increíble y alucinante historia de Aurora Rodríguez Carballeira (1879-1955) y su hija Hildegart Rodríguez (1914-1933), una historia no lo suficientemente conocida incluso en España pero de la que una vez terminado el Franquismo ha habido sobre y basados en ella bastantes estudios, novelas, artículos e incluso algún filme como Mi hija Hildegart (1977) de Fernando Fernán Gómez. Tenía que ser una directora hábil, arriesgada y desde luego con mucha capacidad como Paula Ortíz la que haya llevado como es debido y con la intensidad merecida un relato en donde se cruzan el ansia de conocimiento, el papel de la intelectualidad en las primeras décadas del siglo XX, el afán de superación de la mujer en una época aún oscura, el delirio por lograr el ser humano perfecto, la posesividad de una madre al borde de la locura, la construcción de una hija hecha a medida, la incandescente situación política de la España de la II República...La Vigen Roja, apelativo por la que se llegó a conocer a la propia Hildegart termina siendo una película envolvente y fascinante donde más allá de la mera crónica histórica recursos poéticos y alegóricos y florituras narrativas propias de orfebre de la imagen y la narración culminan una obra que dista muy poco de ser una obra maestra. Concebida (por un pade que se mantuvo en el anonimato y resultó ser un sacerdote) y educada por su culta progenitora según teorías eugenéticas, niña prodigio que a los dos años sabía leer, hablante de varios idioma en su infancia, licenciada en Derecho a los 16 años, cono conocimientos de filosofía, medicina y sexualidad y militante de izquierdas inicialmente afiliada al PSOE partido en el que trato de influir sobre todo en lo concerniente al papel de las mujeres en la política y en la sociedad, Hildegart Rodríguez Carballeira fue diseñada por su obsesiva madre para ser la mujer del futuro pero siendo para Aurora poco más que su obra, una especie de “estatua de carne” tal y como ella la definió,la relación entre ambas mujeres, entre la creadora y la creación fue tensa, inquietante y tumultuosa con un trágico final. Se requería para esta historia dos actrices capaces de mostrar esa desasosegante interacción entre la rivalidad, la rebeldía filial, el delirio perfeccionista y la sombra imposible de la perfección humana y Najwa Nimri como Aurora- sencillamente sensacional- y Alba Planas como Hildegart- un descubrimiento que dota al insólito personaje de losmatices requeridos- cumplen más que de sobra.

El filme, con un magistral guion de Eduard Sola y Clara Roquet, se centra más en el personaje de Aurora como un Pigmalión feminista, intelectual y progresista del siglo XX que termina perdiendo el control de su creación ya que la adolescente Hildegart se rebela no solo contra el estricto control materno sino contra ciertos aspectos del pensamiento liberal de su madre que ella matiza, contra la mediocridad de lae ctividad política y se atreve incluso ir más allá que su madre en la lucha por los derechos de los mujeres, todo ello bajo una visión de una joven que pese a que lucha por llevar a la práctica todos su conocimientos sobre sexo (aunque paradójicamente nunca lo practicó), política y organización social, no se siente como una muchacha de su edad y lucha por ser aceptada y por encontrar el amor -en la película, en la figura del oven militante socialista Abel Velilla (Patrick Criado)- tratando de acabar con el yugo intelectual más que emocional que supone su madre. En el plano más psicológico y filosófico de la historia la película atina y triunfa gracias a imaginativos recursos como las imágenes símbolo (la estatua de mármol que se va desgajando), la hipérbole escénica (una desfile y celebración de la proclamación de la República rodado como un grand guiñol, una de las mejores escenas del filme), el inteligente apunte anacrónico (la fiesta a la que acuden Hildegart y Abel, más propia de bares y discos de finales del XX o principios del XXI) o apuntes más liricistas como el improbable vestido rojo que lució Hildegart en su no documentada escapada nocturna con su supuesto amado. Todo funciona como un reloj en esta película, muy bien ambientada en los años 30 pese a las comentadas licencias y que cuenta con una puesta en escena cuidada y meticulosa y sabe muy bien contextualizar el trasfondo social, político e intelectual de la España de la época pero sobre todo triunfa como un relato oscuro, desesperado (pero para nada sórdido) y fascinante. Poco importa a estas alturas el hecho evidente de que muchos pasajes que se nos muestran sean conjeturas o creaciones del propio guión o que la verdadera Hildegart apenas se parezca físicamente a la encantadora Alba Planas. El trabajo de Najwa Nimri como la madre desquiciada y ambiciosa pero sumamente inteligente es, insistimos, sensacional y ya apunta al Goya. Una de las mejores películas españolas del año que merece ser vista cuanto antes.


lunes, septiembre 23, 2024

TREASURE

 


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Sin mucho bombo se ha estrenado esta pequeña pero enormemente sugerente y efectiva producción alemana aunque rodada en inglés y en polaco que en torno al recuerdo doloroso, la reconciliación con el pasado, la búsqueda de las raíces y la identidad y las relaciones paternofililiales traza una historia muy poderosa en el límite entre el drama y la comedia. Basada en el libro autobiográfico de la escritora y periodista australiana Lily Brett Too Many Men , Treasure cuenta por tanto una historia real que nos lleva una vez más a un contexto muchas veces abarcado en el mundo del cine, el del holocausto nazi, esta vez en Polonia y visto desde principios de los años 90, ya que en esa época se ambienta el filme. Una periodista musical treintañera estadounidense de origen polaco, Ruth (Lena Dunham, también productora de la cinta) llega a Varsovia en 1991, recién caído el Muro, junto con su padre, Edek (Stephen Fry) criado en Polonia hasta el fin de la II Guerra Mundial y superviviente del Holocausto con toda su familia asesinada. Ruth quiere principalmente conocer los lugares en los que vivió su padre, incluida la vivienda de su infancia la cual aún está en pie, pero Edek, un hombre mayor aparentemente jovial, prefiere que su retoña vea otros atractivos turísticos de la ciudad ya que el impacto emocional por volver a Varsovia parece afectarle e incluso Ruth sospecha lugares de doloroso recuerdo de la época de la guerra y la ocupación que su padre le enseña no son los reales. Finalmente llegarán a la casa de la infancia de Edek y aquel edificio que encuentran destartalado y habitado por una familia que vive en el umbral de la pobreza provocará una catarsis en ambos que cambiará su sentido de la estancia en Polonia. La directora y guionista germana Julia Von Heinz dirige con tino y habilidad esta película que sabe convencer al espectador con su juego emocional y su soberbio sentido de la narración dotando a los momentos más dramáticos una humanidad muy medida y un sentido de la esperanza que hacen de una historia con no pocas aristas no muy agradables una pequeña delicia acicalada con un inteligente sentido del humor. Resulta muy curioso como un excelente actor británico todoterreno como Stephen Fry interpretando a un polaco judío no solo consigue una total credibilidad sino que hace que no resulte nada extraño y en cambio muy oportuno el dotar de humor inglés a su personaje. Una muy buena interpretación la suya como lo es también la de Lena Dunham (Erasé una vez en Hollywood), una joven actriz norteamericana que cada vez apunta más alto.

Esta película maneja muy bien, la ternura, la anécdota costumbrista y las historias paralelas (véase la relación de Ruth con su ex marido) insertándolas en el verdadero tema central de la historia, la del reencuentro con el pasado. Buscar las raíces a veces no es tarea grata y rememorar tragedias pretéritas no es un plato de buen gusto como bien demuestran los protagonistas, pero en momentos dados pueden ser necesarios. La película muestra que no se debe tener miedo a todo ello. Muy recomendable para aquellos que disfruten con la riqueza los entendimientos intergeneracionales, la película se deja ver en todo momento aunque no sea un melodrama o comedia dramática perfectas y demuestra una vez más que hay que seguir conociendo la historia de Europa para no cometer errores pasados, una intención didáctica que también es de agradecer.

martes, septiembre 17, 2024

EL 47

 



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Una mirada a la historia reciente de España y Catalunya tan evocadora como aleccionadora es lo que aporta esta excelente cinta que constituye el cuarto largometraje del cada vez más consolidado Marcel Barrena (Segundo Orígen, Cien Metros, Mediterráneo) con la ciudad de Barcelona y más concretamente uno de sus barrios, el periférico y obrero Torre Baró, típico asentamiento de origen chabolista de inmigrantes en las grandes urbes españolas en los 50 y 60, no sólo como telón de fondo sino como protagonista colectivo. La lucha pacífica que se llevó a cabo en 1978 por dotar al empobrecido y alejado barrio en la ladera de una montaña de una parada de autobús para evitar la marginalización de sus habitantes, casi todos de origen andaluz y extremeño, es lo que se cuenta de manera sencilla pero muy matizada y delicada en una película que bebe claramente del cine de Ken Loach en su orientación social pero también y sobre todo trata de cumplir una función didáctica en su afán por mostrar un pequeño retazo de historia contemporánea que sin duda influyó decisivamente en la configuración actual de la ciudad de Barcelona – a partir de los 80 una urbe moderna y cosmopolita que culminó con la celebración de unos Juegos Olímpicos- y en muchas otras ciudades de la península con similares asentamientos en donde a partir de los 50 del siglo XX llegaron gentes del sur de España en busca de una vida mejor: ese propósito no sólo se cumple con creces sino que nos regala una película fascinante y emocionante en donde los héroes son gente sencilla y humilde que simplemente buscaba una situación mejor y un futuro halagüeño para sus nievas generaciones. El caso del autobús 47 tuvo un nombre, y fue el del autobusero extemeño Manolo Vital, que consiguió una importante mejora para su Torre Baró al lograr que el bus que conducía tuviese parada en el asentamiento. Eduard Fernández, que da vida a este héroe ciudadano fallecido en 2010, esta simplemente sensacional; su interpretación huele a Goya y confirma el estado de gracia del actor catalán, uno de lso mejores intérpretes españoles de la actualidad, quien además tiene pendiente a la hora de escribir estas líneas algún estreno relevante. Un trabajo de diez el suyo.

No sería justo sin embargo deseñar el mérito de un cast más bien coral en donde brillan entre otros Clara Segura como Carmen, la esposa catalana nativa de Manolo, antigua monja; Zoe Bonafonte como Joana la hija de Vital y personaje clave como representante de una nueva generación del barrio que quería integrarse en la prosperidad de la ciudad; Oscar de la Fuente como Antonio y Salva Reina como Felipín, dos vecinos andaluces de Torre Baró; David Verdaguer como el concejal Narcis Serra y Carlos Cabezas como otro personaje clave en la historia, el doctorando universitario Pasqual Maragall, colaborador de Manolo Vital en su lucha. La reivindicación de Manolo no fue fácil tal y como se refleja en el filme: incomprensión de sus compañores en el transporte urbano y una enorme crisis en el mismo, la a vreces escasa colaboración inicial de los vecinos y los problemas que esto le acarreó a nuestro protagonista, la actitud chulesca de las fuerzas del orden que aún tenían estructura franquista en aquel 1978 (los tristemente célebres “grises”) y sobre todo el total desprecio y rechazo de las instituciones municipales, que aún veían los barrios del extrarradio como un nido de ciudadanos pobres y de segunda sin apenas derechos. La película sabe templar los rítmos, poner las escenas más desgarradoras donde se debe (el incendio), cambiar de escenarios y de contextos (el barrio, el ayuntamiento, el entorno urbano del centro barcelonés, las cocheras de los buses) y hacer del relato una historia de personajes cada uno con sus circunstancias sin perder de vista ni un momento la centralidad de Manolo y su familia, y todo lo culmina con unos momentos épicos y para nada impostados, aunque el epílogo del filme pueda parecer un poco excesivo por su sentimentalismo. Con dosis de melodrama, costumbrismo y vocación antropológica – es clara además la reivindicación de la figura histórica de los emigrantes en la Catalunya del siglo XX- El 47 es una estupenda película que pone de manifiesto que en España la media de calidad de nuestro cine está aumentando.




martes, septiembre 10, 2024

VOLVERÉIS

 


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Ha resultado curiosa la coincidencia en cartelera de dos películas del mayor y y del menor del clan Trueba, el padre Fernando y el hijo Jonás. Mientras que el senior se ha estrellado con la reacción crítica de Isla Perdida el junior le ha ganado esta vez a su progenitor con la que es su mejor película hasta la fecha y que lo consolida por fin como un cineasta a tener en cuenta a la estela de su padre y de su tío David. El cineasta madrileño ha conseguido encontrar un estilo propio con filmes casi corales repletos de personajes, preponderancia de diálogos, reflexiones filosóficas y humanísticas en boca de sus actores, costumbrismo situacional unas veces en el melodrama otras en la comedia o ambas cosas, cierto experimentalismo y sobre todo un retratismo de su generación (nacidos a finales de los 70 y principios de los 80) que constituye su fuerte y un atractivo añadido. Sin olvidar que al igual que su padre bebe estupendamente del manierismo cinematográfico y en eso sentido no deja de recordar a Fernando, quien tienen su significativo momento en esta película como actor. En Volveréis además de todo esto y como ya hizo de otro modo en las notables Quien lo impide y Tenéis que ir a verla se marca un experimento metacinematográfico entre lo formal y el simple juego (que no broma) convirtiendo la narración y en un curioso entrar-salir de la ficción y la realidad por medio del propio lenguaje del cine y del hecho de rodar películas. Tampoco resulta baladí que dos de sus actores fetiche como son su pareja -también directora- Itsaso Arana y Vito Sanz sean los protagonistas de la cinta además de coguionistas de ella y que sus personajes, Ale y Alex se dediquen al cine. Un acierto como esta presentado este elemento que refuerza el poder narrativo y discursivo de una historia que en realidad es mínima -como en muchas de las películas anteriores del director- y no deja de ser una anécdota. Una vez más, los diálogos, las situaciones, las sensaciones y los personajes se hacen con el control del filme y nos regalan una obra que son ser perfecta del todo resulta fascinante y degustable por los amantes del buen cine. Si La Virgen de Agosto, la mejor película de Jonás Trueba hasta la fecha marcó la pauta, aquí aparece todo mucho más estilzado, perfeccionada y en definitiva maduro.

Entre la comedia y el drama el filme tiene un planteamiento de partida claro: la ruptura de una pareja y todo lo que conlleva. A partir de allí, Trueba, Arana y Sanz discurren sobre el origen del amor y del afecto, la fidelidad, la soledad, la manera de afrontar cambios importantes en la vida, la amistad, los comportamientos humanos preestablecidos, la relación con la familia, las convenciones sociales… Alex y Ale viven en conjunto o cada uno de ellos por separado una epopeya personal y vital ante su nueva situación que intentan afrontar- aunque sea solo de cara a la galería ante familia y amistades- de la mejor manera posible pero en realidad no resulta tan fácil. El hecho de que quieran organizar una fiesta de ruptura es algo que cada personaje a la que se lo cuentan (esto constituye en realidad la base de la película) se tomará de manera diferente y provocará cambios y reflexiones en la joven pareja. Volveréis de todas formas no e quiere quedar en una historia generacional y con sus variadas referencias cinematográficas (Truffat, el cual es homenajeado), filosóficas (Kierkegaard) y sus préstamos estilísticos en Godard o Woody Allen constotuye un filme reflexivo para cualquier edad pero siempre sin perder su tono amable y asequible. La pareja protagonista está excepcional, sobre todo Itsaso Arana, y el reparto secundario de carácter coral cumple con unos entonados entre otros Jon Viar, Anrés Gertrudix, Francesco Carril; Ana Risueño y Fernando Trueba en el papel del padre de Alejandra, director de cine al igual que su hija y al que se le ocurre la idea que constituye el detonante de la narración (al parecer una idea real del propio Trueba padre). En fin, una pequeña delicia que es de lo mejor del cine español en este 2024.

lunes, septiembre 02, 2024

EL MAYORDOMO INGLÉS (COMPLÈTEMNT CRAMÉ)

 


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Interesante debut en la dirección del escritor Gilles Legardinier, quien adapta su propia novela en un tan esforzada y curiosa como rutinaria comedia francesa con cierto regusto británico que realmente logra fusionar muy bien estilísticamente el estilo de humor británico y el galo. Más que una comedia de malentendidos es una historia costumbrista, con escaso desarrollo narrativo y centrada en los diálogos y en la inusual y sorprendente circunstancia que envuelve a su protagonista, el empresario británico Andrew Blake, un hombre viudo que casi sin proponerlo termina aceptando el puesto de mayordomo en la lujosa, antigua y un tanto apartada mansión francesa de Madame Beauvillier, otra viuda madura, tras haberse trasladado a Francia a replantear su vida. Asumiendo una identidad por debajo digamos de su rango, Andrew intenta hacer no sin esfuerzo su trabajo lo mejor posible chocando su idiosincrasia inglesa y su práctico pero lacónico carácter con los otos trabajadores de la mansión (el ama de llaves, la cocinera y el guardés de la finca) y con el peculiar carácter de su patrona Nathalie Beauvillier, un mujer carismática y decidida pero corroída por los recuerdos. Sin darse cuenta, Andrew cambiará la vida y percepción de sus compañeros de trabajo y las de la propia Nathalie al tiempo que él también experimentará cambios. Curiosamnte, el papel del mayordomo inglés lo interpreta un norteamericano tan camaleónico y versátil como John Malkovich, un yanki afincado en Francia que siempre echa el resto en todas sus interpretaciones y esta vez tampoco es una excepción: muchos clichés británicos y todo lo que se espera de un educado y estirado sirviente de las islas al que el intérprete dota de muchos matices por lo realmente complejo que es el personaje, un ciudadano inglés que trata de ser/hacerse pasar por el mayordomo ideal recurriendo a tópicos pero que en realidad busca algo más y su nuevo entorno termina brindándoselo.

Su transcurso teatral y con escasa localización puede que no sea del gusto de algún sector del público, pero la buena interacción entre los personajes termina siendo una cierta delicia aunque falte intensidad dramática y cierta credibilidad. Un peso pesado de la escena gala, Fanny Ardant, quien encarna a la señora de la casa, está todo lo bien que cabe esperarse de una actriz de su calibre y tiene bastante buena química con Malkovich, pero no se consigue que su papel sea memorable y da la impresión de que está infradesarrollado. Peli agradable que entretiene y divierte sin estridencias.

jueves, agosto 29, 2024

ALIEN: ROMULUS

 


** y 1/2

Estaba claro que la Disney, propietaria desde hace pocos años de la 20th Century Fox no iba a desaprovechar la oportunidad de seguir explotando una de las franquicias más exitosas y comerciales de esa aquella compañía, la de Alien. El cansancio y el escepticismo fue la respuesta entre la comunidad cinéfila al saberse la noticia: las un tanto decepcionantes precuelas firmadas Ridley Scott, el director de la mítica y primigenia Alien, el octavo pasajero en la década de los 2010, que en conjunto no fueron a ninguna parte y el infausto recuerdo de los crossover Alien Vs Predator- que no se sabe a ciencia cierta si son canon de la saga o no pero cualquier seguidor de la misma actúa como si no existieran- hacían temer lo peor y más si cabe con Disney por medio, pero al final la cosa no ha sido tan desastrosa ni mucho menos. Dirigida por el uruguayo afincado en EEUU Fede Álvarez (No Respires) Alien:Romulus, que se presenta en la linea temporal del universo Alien entre la primera cinta de 1979 y su secuela Aliens (1986) dirigida por James Cameron, resulta como filme de ciencia ficción y terror un producto aceptable y además se esfuerza por homenajear y seguir todo el universo estético que marcaron H.R Giger (el creador del xenomorfo), Moebius (el diseñador de vestuario de El Octavo Pasajero) y Ron Cobb y Chris Foss (diseñadores de las naves) pero sobre todo sigue mucho, demasiado la estructura del primer guion. En efecto, el libreto firmado por Álvarez y su compatriota Rodo Sayagues pese a algunos hallazgos puntuales que luego comentaremos resulta, una vez más, un pastiche de las dos primeras películas de la saga, algo que ya se reprochó a las secuelas pero que esta vez por desgracia resulta más evidente con la particularidad de que se hace claramente un guiño a los fans del primer film y de todo lo que significó para la historia del cine y de la ciencia-ficción: si se pensaba que esto iba a hacer a la película algo más grande, craso error. Una pena por que la primera mitad del metraje promete con un escenario inicial atractivo- una colonia espacial oscura y tóxica, deudora sin duda de la otra obra maestra ci-fi de Scott, Blade Runner- unos personajes en edad postadolescente que no resultan nada estereotipados en un género como el terrorífico dan escorado a hacerlo y un empaque visual sobrecogedor sobre todo en lo tocante a naves y escenarios espaciales; lo malo es que tras la primera aparición de los aliens y poco a poco el interés va decreciendo por momentos pese a que los momentos de suspense y acción -inspirados y a veces calcados de la primera entrega- centren la atención del espectador. Da la sensación de que tanto autohomenaje y tanta referencia a otras fuentes (comics como El Incal, Ranxerox o El Eternauta termina por hacer de la película un nuevo remake, esta vez con una orientación más hacia el publico friki, y contando más de lo mismo.

Los seis nuevos aventureros espaciales luchadores contra los xenomorfos pueden recordar en cierto modo a los tripulantes de la Nostromo, pero eso si terminan siendo muy diferentes a aquellos y con personalidad propia, un acierto en esta película. Cailee Spaeny da vida a la nueva protagonista femenina, la joven Rain, una chica huérfana que trabaja de minera en una sucia colonia y a la que asiste el humano sintético Andy (David Jonsson) creado con la apariencia de un joven de raza negra. Ambos se asocian con otros cuatro chavales colonos capitaneados por el rebelde Tyler (Archie Renaux), ex novio de Rain, para a bordo de una pequeña nave allegar hasta una nave de criogenización abandonada que les permita huir de su destino como mineros hacia otro planeta. Pero esa enorme nave, dividida en dos secciones Romulus y Remus, resulta albergar en su cámara criogénica unas pequeñas y extrañas criaturas que pronto conoceremos (los facehuggers). El guion, como en las últimas instancias de la saga, incurre en contradicciones sobre el ciclo vital del alien pero también trata de atar cabos entre las precuelas y la tetralogía original con el concepto biológico y evolutivo principalmente, tal vez el único elemento realmente encomiable del filme. Por potra parte, resulta enormemente decepcionante un compás final que remite a otros momentos de la serie en una versión aparentemente mejorada pero en realidad más bien risible y autoparódica. Tampoco resulta demasiado original el recurrir a una versión CGI y animatrónica del Ian Holm de 1979 (actor fallecido en 2020) par dar vida al androide (escacharrado) Rook, un humano sintético por supuesto idéntico al mítico Ash de la Nostromo. No hay que descartar que hayan nuevas entregas cinematográficas de Alien, pero ya hay muy poco nuevo e interesante que contar.

jueves, agosto 22, 2024

EL CONDE DE MONTECRISTO (LE COMTE DE MONTE-CRISTO)

 


*** y 1/2

Sigue imperecedera la inmortal novela de Alejandro Dumas, todo un clásico de la ficción universal y un símbolo de la literatura francesa al igual sin ir más lejos que Los Tres Mosqueteros, también de Dumas y la cual ya ha tenido su reciente versión en la pantalla grande en un díptico de dos filmes cuyos guiones firmaron de hecho los directores de esta última versión de la historia de Edmundo Dantés: Matthieu Delaporte y Alexandre La Patellière. Como en aquella adaptación de la historia de los mosqueteros, se trata de actualizar bajos los usos y el prisma del cine actual de acción una historia clásica y de sobra conocida aunque eso si tratando de ser fiel a la fuente original en el espíritu de la obra pero en este caso con varios cambios especialmente en los compases finales del relato a parte del añadido y la reinvención de varios personajes. Pierre Niney, uno de los jóvenes rostros más conocidos internacionalmente del cine francés es quien da vida a Edmundo Dantés haciendo un excelente trabajo otorgando al héroe justiciero-vengativo frente a aquellos que arruinaron su vida deliberadamente, además del sentido épico y trágico y sus dilemas éticos, una cierta ironía y un elemento dubitativo que si bien aparecía en la obra original apenas se había explotado en las sucesivas versiones audiovisuales. Lo más notable es que en el intento de buscar un atractivo actualizante al personaje, Dantés aparece en este filme con no pocos elementos de Batman (No en vano Umberto Eco dijo que Dantés fue el primer superhéoe), The Phantom, Fantomas o La Pimpinela Escarlata (disfraces varios, máscaras para ocultar la verdadera identidad) en realidad ya aparecidos en la fuente original solo que ahora mucho más reforzados y tal vez bastante exagerados. Algunas escenas de acción y combate recuerdan al cine de acción actual (como ya ocurrió con los Mosqueteros) pero que nadie se asuste: este es pese a cambios y licencias El Conde de Montecristo genuino y su esencia se percibe en todo el metraje, además de ser un acierto el afán actualizador y el percibir el hecho de que muchos de los temas de la historia- la lucha contra la corrupción de los poderosos, la injusticia- son de plena actualidad (y nunca han dejado de serlo).

Nos encontramos en definitiva ante una de las mejores versiones de El Conde Montecristo que se han hecho en el cine. Una ambientación cuidada, un vestuario de época elaborado al más mínimo detalle, escenarios naturales y palaciegos espectaculares y un guion adaptado esforzado que hace que las tres horas del filme se pasen relativamente rápido y que al trama se siga con sumo interés pese a ser ya conocida: realmente, la conjunción de los temas aventureros, filosófico-existenciales, románticos y de intriga está muy, muy bien llevada, mejor que en muchas conocidas adaptaciones pretéritas. El reparto funciona muy, muy bien con especial mención a Laurent Lafitte y los jóvenes Anamaria Cartolomei, Vassilii Schneider y Julien de Saint Jean. Muy grata noticia que en verano lleguen filmes como este que además nos recuerdan lo importante y grande que ha sido siempre para la historia de la humanidad un objeto que hoy en día no tiende a valorarse mucho: el libro.

sábado, agosto 17, 2024

LONGLEGS

 


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Nuevo intento por hacer cine de terror de calidad (y por supuesto más allá del comercial espectáculo de sustos actual) esta vez con resultados bastante aceptables aunque también con algunas concesiones. Dirigida y escrita por Osgood “Oz” Perkins director de varias cintas de terror en los últimos años que han pasado más o menos desapercibidas e hijo del mítico actor Anthony Perkins y producida y coprotagonizada pro Nicolas Cage, quien se mete en la piel de un visualmente grotesco aparentemente asesino en serie, Longlegs trata de aunar el thriller con psicópata al acecho frente a una mujer investigadora tipo El Silencio de los Corderos con hallazgos ambientales inteligentemente desasosegantes tipo David Lynch y elementos sobrenaturales que se escoran al cada vez más manido cine de satanismo con lo cual lo que podía haber sido un horror psicológico-sobrenatural muy bien llevado -puesto que la premisa argumental y no pocos elementos del transcurso de la historia presumían un relato apasionante si como toda buena pieza terrorífica no se hubiese explicado lo suficiente o se dejase intuir- termina siendo un “más de lo mismo” en cuanto a recursos de la ficción terrorífica. No obstante, la película atesora una narración opaca y gélida que solo al final termina siendo demasiado explícita (se nos narran todos los entresijos de la historia de manera parvulario) y unas imágenes y montaje sinuosas y Lynchianas que demuestran que la película tiene intención de trascender dentro de su género. Puede que sus propósitos no se hallan conseguido al cien por cien, pero el resultado esta a buena altura.

Ambientada en los 90 (elección curiosa), la película tiene como personaje central a la joven agente del FBI Lee Harker (Maika Monroe) una joven con una especie de don paranormal para dar con los asesinos que 20 años atrás siendo niña, en los 70, tuvo un inquietante encuentro con un hombre de rostro extraño y comportamiento raro. Este individuo, que se descubre que atiende al alias de Longlegs, parece haber reaparecido en el presente como sospechoso de una serie de asesinatos de familias con hijas pequeñas que se produjeron en el área de Oregon de donde procede Lee. Unos extraños mensajes escritos en código con referencias satánicas relacionan dichos crímenes con unas sectas que proliferaron en los 70 en la zona así como el desconcertante detalle de que todas als hijas de las familias cumplían años un día 14 y había cierta diferencia temporal entre los diferentes cumpleaños indican que el asesino seguía una pauta. La agente Harker, decidida pero con muestras de una extraña vulnerabilidad y cierta desestabilidad, trabajará ofensivamente hasta dar con el asesino, el cual ¿actuó solo?. Es una pena que la película tenga tantos cambios de ritmo y de orientación ya que el elemento psicológico, que se antojaba clave y apasionante sobre todo el el personaje de Lee Harker, termina más o menos diluido en pos de lo sobrenatural (el trabajo de laactriz es excelente), así mismo el personaje de Cage, histriónico pero en su justa medida, no termina de despegar pese a estar diseñado con elementos muy interesantes como son su fascinación por Marc Bolan y el glam rock setentero, su ocupación como artesano y su caracterización física un tanto salida de madre que parece beber de diferentes referencias. Longlegs no es una película terrorífica perfecta pero saber agradar y fascinar a los seguidores del género.


domingo, agosto 11, 2024

DEADPOOL Y LOBEZNO (DEADPOOL & WOLVERINE)

 


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Marvel Pictures intenta recuperarse de sus últimos bastante tibios resultados en taquilla y se encomienda ahora a un filme con dos franquicias recuperadas de la Fox las cuales iniciaron en aquella compañía su trayectoria cinematográfica, como son X Men (en el caso concreto de este filme el personaje de Lobezno) Y Deadpool, el incorregible antihéroe que ya ha protagonizado dospelículas que siempre han presumido de irse más allá de lo políticamente correcto y de lo permisible en un filme de superhéroes recibiendo calificación de no aptas para menores. Parece que ahora el binomio Marvel-Disney en su cada vez más cargante visión de negocio y mercadotecnia con su Marvel Cinematic Universe quiere salirse de madre y hacer ver que no son unos moñas y por ello se apuntan al festival de tacos, gore, escatología y demás parafernalia en realidad nada transgresora y si maquiavélicamente premeditada en la tercera entrega de las andanzas Deadpool, con metarreferencias, guiños al fandom Marvel,ruptura de la cuarta pared y otros recursos manieristas que enrealidad no resultan muy estimulantes. El crossover con Lobezno es a priori el principal aliciente del filme y más si Hugh Jackman vuelve a encarnar por enésima vez (se supone que esta es la última) a uno de los héroes más carismáticos de la editorial, el mutante con garras y esqueleto de adamantium. Por supuesto, Ryan Reynolds vuelve a ser Masacre y a el y a Jackman se encomienda el peso del filme mixtura de acción y comedia gamberra: pues bien, ambos están como cabría esperarse sobreactuados y espesos y supeditados a los recovecos más o menos delirantes de un guion pobre y previsible lleno de las referencias a todo el universo Marvel antes citadas y con los cameos de un montonazo de personajes de la casa con sus intérpretes originales- la mayor parte aparecieron en la pantalla antes de la creación de Marvel Studios- en un premeditado batiburrillo cuyo mensaje es “ahora nosotros (Disney) controlamos todo el cotarro de los superhéroes Marvel en el cine” Puede, pero esta calro que todo esto esta concebido para consumo interno de seguidores de las películas del MCU y poco interesará a ajenos, curioso o simplemente aficionados medios al cine incluido el de acción. Deadpool and Wolverine pese a sus espectaculares escenas de acción, unos efectos visuales asombrosos y una puesta en escena coordinada y esforzada además de medida al más mínimo detalle no deja de ser un producto de laboratorio y de marketing descarado y en realidad como filme poco trascendente.

Chistes sexuales, amputaciones y sangre infográfica llenan una cinta en donde solo en contadas ocasiones hay un verdadero interés como filme de aventuras. La trama está demasiado estirada para ser en realidad una aventura de salvar el mundo y viajes a diferentes dimensiones de la realidad (en ese sentido allí se encuentran tal vez algunos de los chistes más ingeniosos) y el final de la historia se hace demasiado largo e interminable para ofrecer lo que todo el mundo espera. No obstante sería injusto no reconocer que el filme tiene sus puntos y en ocasiones su bien hacer formal y su sentido del espectáculo pueden resultar vibrantes pero de un modo u otro la película va dando altibajos y se queda en una anécdota. Por cierto, paree increíble pero todavía se ven a menores en las salas viendo un filme de estas características cuando ya se ha dicho de todas las maneras habidas y por haber que este no es un filme para todos los públicos. No obstante, lo peor de todo es que da la sensación que el MCU pese a los continuos intentos de relanzarlo cada vez da menos de sí.