jueves, agosto 30, 2007

El aparatito de Lumiere- CAÓTICA ANA


Julio Medem regresa tras la polémica generada por La Pelota Vasca. La piel contra la piedra (2003), documental correcto pero cinematográficamente insuficiente, que le puso injustamente en el disparadero de ciertos medios y estamentos verdaderamente intolerantes y que mostraron una nauseabunda actitud. Superado personalmente el mal trago que supuso aquella etapa, Medem, que al fin cumplió su deseo de mostrar una cosmovisión (algo lastrada por las ausencias) del problema de la violencia en Euskadi, regresa a la ficción en el que es ya su séptimo largometraje, el sexto en el terreno de la ficción. A pesar de que Lucía y el Sexo (2001), su anterior película no fue de sus mejores creaciones, se esperaba mucho de la nueva obra del peculiar director donostiarra, cuyo cine entre onírico, fantástico y poético fue la sensación del cine español en la década de los 90 a nivel de crítica y festivales, con obras maestras como Vacas (1990), La Ardilla Roja (1993), Tierra (1996) y Los Amantes del Círculo Polar (1998), esta última tal vez su obra maestra. Aunque esta Caótica Ana es una película realmente interesante, la verdad es que deja una sensación un tanto tibia. No porque se esperase mas, sino por que da la sensación de que Medem esta tan atrapado en su propio estilo que este ya no resulta original, a pesar de que, como en Lucía y el Sexo, sigue introduciendo innovaciones tecnológicas (cámara digital, postproducción por ordenador) que hacen que su factura técnica y visual se encuentre en permanente evolución.

Medem continua demostrando, eso si, que es un narrador fuera de serie, como pocos en el mundo del cine, y que sabe elaborar historias universales, tanto en lo espacial como en lo conceptual. Pero no ha sabido mantener esa madurez que parecía haber alcanzado en Los Amantes del Círculo Polar, y en esta película parece volver al espíritu más espontáneo e irrealista de La Ardilla Roja y Tierra, sin que los resultados sean tan satisfactorios como en aquellas películas. Caótica Ana podría hacer sido una película que sorprendiese en los 90, pero hoy en día el estilo de Medem se ha institucionalizado tanto que – sin que tampoco, ojo, se repita a si mismo- ya no hay apenas capacidad de sorprender, algo en lo que el cineasta donostiarra era todo un maestro.
La película es una interesante reflexión sobre la búsqueda del destino en medio de la confusión y sobre la repetición de eventos, a través de la conexión y coincidencia entre las vidas de personas que vivieron en épocas diferentes. Este último tema de connotaciones paralelísticas es uno de los más recurridos por Medem, que aunque en esta ocasión le otorga un carácter transtemporal más o menos original no pocas veces da la impresión de haberlo visto antes. También hay una oda a la creación como la mejor manifestación del caos, frente a la otra manifestación que es la destrucción. Medem otorga el primer don a las mujeres principalmente, mientras que el segundo lo atribuye a los hombres: ojo no estamos ante un alegato feminista ni nada por el estilo, sino que es simplemente la manifestación simbólica de una creencia ancestral en la humanidad que el director explota como elemento clave de la historia con especial lucidez o al menos de manera mas inspirada que otros aspectos centrales.

La historia gira en torno a Ana (Manuela Vellés) una joven de 20 años que ha crecido en Ibiza recibiendo una educación Hippie y liberal por parte de su padre alemán viudo, con el que vive en una gruta-vivienda frente al famoso islote de la costa ibicenca que tanto aparece en postales y portadas de discos. Justine (Charlotte Rampling), una francesa de mediana edad residente en Madrid y que se encuentra de vacaciones en la isla, descubre que la chica hace unas pinturas naïf realmente sorprendentes en su cueva y la propone que se traslade a la capital a la residencia de jóvenes creadores que ella regenta. Ana acepta, y pronto se encontrará en un entorno que pese a sus intentos de adaptación, lograra superarla, tal es su vitalista, impulsivo e indomable temperamento. Su caos comienza realmente cuando averigua que la verdadera naturaleza de su carácter creativo y sublimador procede de algo que ella no sospechaba y que no puede controlar: ella lleva inconscientemente el recuerdo de la vida de otras mujeres que fallecieron jóvenes de manera brutal en diversas épocas de la historia y en diferentes partes del planeta. La hipnosis se encargará de recoger las diversas vidas anteriores de Ana, que se resumen en una sola: mujeres a las que sus parejas, en un momento dado, quisieron destruir.

El tema de la reencarnación o el recuerdo de vidas anteriores parece tan solo una excusa para mostrarnos lo determinado que puede encontrarse el destino de una persona por el pasado. El viaje de Ana es mostrado en una especie de pasaje hipnótico en cuenta atrás - tema que la película explota como recurso narrativo esencial- en la que la finalidad será despertarse tras el trance hipnótico para descubrir quien es ella en realidad. Los diferentes escenarios en donde se ha rodado el filme- Ibiza, Madrid, Nueva York, el desierto de Arizona- son las etapas de una viaje que solo resulta medemianamente apasionante para el espectador en la segunda mitad del metraje, cuando nuestra protagonista se instala en EEUU; hasta entonces poca de la capacidad de deslumbrar de Medem se puede ver. Ha sido un acierto dotar de un carácter internacional a este filme (aún rodándose en su mayor parte en castellano), con varios escenarios de rodaje muy bien plasmados, desde la urbe de NYC hasta un Wimwenderiano desierto de Arizona. Hasta la isla de Lanzarote cumple con creces y credibilidad su papel de desierto del Sahara. Esta correctamente conseguido el carácter antropológico en el homenaje que Medem hace a los indígenas americanos (aunque hay alguna pedantería maniquea y turística) y a la comunidad saharaui. El reparto también es multinacional: a parte de las citadas, esta el francés de origen magrebí Nicolas Cazalé como el primer gran amor de Ana (un personaje clave), el británico de origen vasco Asier Newman como Anglo, el hipnotizador de Ana, la cantante Bebe y el alemán Matthias Habich, como el padre de la protagonista. Todo el reparto cumple, y en el caso de los extranjeros se manejan con soltura con el castellano. Bebe demuestra que puede ser mejor actriz que cantante, Rampling aporta veteranía y saber estar, y mención aparte merece la jovencísima Manuela Vellés, debutante que lleva con aplomo el peso de una película en la que ella es el epicentro total, solventando escenas complicadas con soltura y demostrando que es una gran promesa, además de ser una auténtica preciosidad. Su personaje de pintora vitalista esta inspirado en al propia hermana del director, llamada también Ana, y que falleció a finales de los 90 en un accidente de coche. De ella también se han inspirado las curiosas pinturas de la ficticia Ana, ejecutadas para la peli por Sofía, otra hermana del cineasta. Sobra decir que este filme esta dedicado a ella.

La peli tiene muy buenos momentos, y resulta emocionante en no pocos pasajes, con un estilo visual digital extraordinario. Hay incluso alguna interesante escena de animación en la que las pinturas de Ana cobran vida. Pero la historia no llega alcanzar nunca el climax que promete y en los últimos minutos se roza la mediocridad con una escena poco propia del director. Sin embargo, la película en si es perfectamente recomendable y resulta una opción muy válida para ir al cine estos últimos días de verano.

domingo, agosto 26, 2007

El aparatito de Lumiere - PLANET TERROR


** y 1/2


Esta nueva película del prolífico Robert Rodríguez fue concebida dentro del proyecto Grindhouse, compartido con su amigo y coproductor de esta y otras películas suyas Quentin Tarantino, proyecto mediante el cual se pretendía recuperar el espíritu de los programas dobles en los cines norteamericanos en los años 60 y 70, en donde por el precio de una se exhibían dos películas seguidas a un público en su mayoría infantil o adolescente, siendo las cintas proyectadas generalmente de terror, artes marciales, aventuras, etc. El asunto era que, producidas por ambos, Rodríguez dirigiría una película y Tarantino otra, las cuales serían exhibidas en todo el mundo en el vetusto formato de la sesión doble, ambas con la casposa temática fantástica y violenta de los filmes de serie Z de los 70 y principios de los 80 y deliberadamente filmadas con presupuesto escaso, guión delirante e infantiloide y con efectos de imagen que hagen creer a los espectadores que están ante cintas raídas y decoloradas debido al paso del tiempo y a proyecciones continuadas. Pues bien, la experiencia ha sido un fracaso de taquilla en los States, por el tema de estar tiempo en al sal de cine, lo que ha llevado a que ambos filmes, este y Death Proof, de Tarantino, sean exhibidos de manera independiente en el resto del mundo.

Planet Terror es una película cortita (87 minutos) y que da lo que promete: una orgía sisnsentido de sangre, vísceras, mutilaciones, efectos de maquillaje truculentos, diálogos premeditadamente sinsorgos, violencia, explosiones…en fin, todo un divertimento gore para su director y para el largo reparto, quienes seguro que se lo han pasado pipa durante el rodaje de esta simpática gamberrada de género fanta-terrorífico, pero que desgraciadamente no se puede decir lo mismo de el público, que solo a ratos consigue entretenerse de verdad.

l mexicano Robert Rodríguez, fue en su día, a principios de los 90, un director realmente prometedor (El Mariachi), al que Tarantino abrió las puertas del cine independiente norteamericano. Pero tras su primer filme americano (Desperado, 1995), han sido muchas las películas que ha hecho y ninguna memorable. Su obcecación por eludir el cine independiente y su incursión en el cine comercial, ya bien sea de acción, terror o familiar ha minado totalmente su credibilidad y tampoco el regreso a la colaboración con Tarantino parece que vaya a cambiar su suerte. Planet Terror, una comedia gamberra terrorífica paródica sobre un virus químico que convierte a las personas en zombies asesinos mientras produce en su cuerpo horrendas mutaciones y que atacan a los no infectados (que por supuesto de defenderán con uñas y dientes), es una película irregular que ni siquiera sabe sacar todo el partido posible a su condición de parodia de género cinematográfico. Es cierto que hay momentos de ingenio tanto en gags como en chistes metacinematográficos sobre las cintas de la serie B, pero realmente poco resulta perfectamente logrado. No apta para estómagos sensibles, cuenta con buenos efectos especiales y un reparto interesante, con la televisiva Rose McGowan (la Paige de Embrujadas) en el sensual papael de una gogó de armas tomar, Bruce Willis, Freddy Rodríguez, Michael Biehn y Josh Brolin, entre otros. También aparece Tarantino en el cameo con diálogo tarantiniano de turno, y algunos elementos de su universo, como la ficticia marca de cigarrillos Red Apple.

La primera parte es un absoluto peñazo, aunque luego adquiere un interés que pese a todo se antoja insuficiente. Lo mejor es el “trailer” de la película inexistente Machete, que se ve al principio del metraje, que es genial. A esperar a Death Proof, y que sea mejor.


viernes, agosto 24, 2007

THE PIPER AT THE GATES OF DAWN: 40 AÑOS DE LA OBRA MAESTRA DE PINK FLOYD


En agosto de 1967 se publicó en el Reino Unido el primer LP de Pink Floyd, una banda de Rock Psicodélico que había asombrado en sus primeras actuaciones londinenses con su sonido imprevisible y “cósmico” y su vistosa puesta en escena. Fue el primer acto de una banda legendaria en la historia del rock que 40 años después es recordado como tal vez el mejor LP de debut de un grupo y uno de los mejores discos de la historia de la música popular. Una reedición de lujo conmemora la efeméride de un disco bastante diferente en cuanto a sonido y concepto de lo que Pink Floyd desarrollaría en los años siguientes de su dilatada carrera como marca de la casa, pero que es comúnmente aceptado por la crítica como el mejor trabajo de la banda en su historia. Hubo un factor que influyó decisivamente en que esto fuese así: la presencia del gran Syd Barret.


El nacimiento de un nuevo concepto de Long Play


The Piper at the Gates of Dawn se publicó en el Reino Unido el 5 de Agosto de 1967. Era el año en que la psicodelia se había instalado en el viejo reino y había conseguido reinventar la música pop. Las drogas, especialmente el LSD, habían hecho acto de presencia entre la juventud británica y Londres se convirtió en la tierra de promisión de la lisergia. Mientras en EEUU el movimiento hippie realizaba sus viajes principalmente mediante el cannabis, los hippies ingleses planeaban en el espacio con la ayuda del LSD, pronto extendido al otro lado del Atlántico. Eran sensaciones coloristas, luminosas, de exaltación de los sentidos del oído y la vista. El pop y el rock no tardaron en intentar transmitir la experiencia de la psicodelia.


La fiebre psicodélica se había plasmado en clubs (el UFO de Londres), y en nuevos grupos de lo que se había dado en llamar rock psicodélico, como Soft Machine (con Kevin Ayers y Robert Wyatt), Wilde Flowers, o Pink Floyd, con una aceptación inicial mas bien minoritaria. Curiosamente, en EEUU, la psicodelia caló mas fuerte y mantuvo una mayor vigencia en el tiempo gracias a su fusión con el Blues, al tiempo que Jefferson Airplane o Grateful Dead se convertían en bandas de referencia para los jóvenes músicos británicos. Era cierto que la cultura británica parecía muy proclive a consolidar un movimiento con bastantes connotaciones intelectuales, pero la tendencia al alargamiento en la duración de los temas que se daba en las bandas psicodélicas americanas no era del gusto de las discográficas británicas de aquel entonces, y se desaconsejaba a los grupos británicos grabar temas largos, lo que de alguna manera castró antes de tiempo al Rock Psicodélico británico. No obstante, se pusieron las bases de lo que pronto será conocido como Rock Progresivo o Rock Sinfónico, un sonido gestado en la psicodelia británica.

Rick Wright, Roger Waters, Nick Mason y Syd Barret


Sin duda alguna, ni Pink Floyd, nacidos en 1965, ni los otros grupos psicodélicos y pre progresivos británicos hubiese cultivado ese tipo de sonido sin la influencia del primer gran álbum de pop psicodélico de la historia: El Sgt. Pepper, de The Beatles, publicado en mayo de 1967. El hecho de que el mejor grupo del momento adoptase el sonido psicodélico fue decisivo para el Pop-Rock británico. Y si además el disco en cuestión fue enormemente innovador por su estructura y concepto, eso inevitablemente iba a dar pie a una nueva forma de concebir los LPs del que The Piper at the Gates of Dawn no iba a ser ajeno. Efectivamente, The Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band era un LP en donde las canciones pretendían tener un espíritu y un orden coherente, en una especie de suite-rock en donde incluso había temas entrelazados. Esto no hubiese sido posible sin la influencia de la psicodelia, por no hablar de la temática de las canciones, las letras y la atmósfera: puro delirio lisérgico. Los nuevos grupos ingleses tomaron nota.

Curiosamente, la grabación de TPGD comenzó un 21 de febrero en los estudios Abbey Road, donde la banda de Liverpool grababa al mismo tiempo el Sgt. Pepper. Puede que Pink Floyd estuviese al tanto de esas sesiones; aunque TPGD es un LP bastante diferente al espíritu del Sargeant, sus similitudes con una de las obras maestras de los Beatles en cuanto al concepto del disco grande como una obra unitaria, central y mas importante que el single en cuanto a vía de expresión del Rock son evidentes: ambos trabajos son pioneros. Si Sgt.Pepper inauguró la era del Long Play, TPGD dio la puntilla inmediatamente, tres meses después de la publicación del disco de los Beatles.

TPGD fue grabado entre el 21 de febrero y el 5 de julio de 1967, en total 4 meses, un tiempo bastante amplio para la grabación de un LP en aquella época. Su productor, Norman Smith, de la platilla fija de EMI, el sello multinacional que editó el disco, ya conocía el trabajo con los mas grupos punteros del momento, no en vano había sido ingeniero de los Beatles en Rubber Soul (1965) y discípulo aventajado de George Martin. El primer LP de Pink Floyd, tras la publicación de dos singles previos aquel año 67 no presentes en la edición británica del álbum, se componía de 11 canciones. Algunas de ellas estaban unidas entre sí, al estilo de varias de Sgt.Pepper´s .

Cara A

  1. "Astronomy Domine" (Syd Barret) – 4:12
  2. "Lucifer Sam" (Syd Barret) – 3:07
  3. "Matilda Mother" (Syd Barret) – 3:08
  4. "Flaming" (Syd Barret) – 2:46
  5. "Pow R. Toc H." (Syd Barrett, Roger Waters, Rick Wright, Nick Mason) – 4:26
  6. "Take Up Thy Stethoscope and Walk" (Roger Waters) – 3:05

Cara B

  1. "Interstellar Overdrive" (Syd Barrett, Roger Waters, Rick Wright, Nick Mason) – 9:41
    • Instrumental
  2. "The Gnome" (Syd Barret) – 2:13
  3. "Chapter 24" (Syd Barret) – 3:42
  4. "The Scarecrow" (Syd Barret) – 2:11
  5. "Bike" (Syd Barret) 3:21

Músicos

  • Syd Barret- Guitarra principal, guitarra rítmica.

  • Roger Waters- Bajo

  • Rick Wright- Farfisa Compact Duo, hammond, piano, sintetizador, vibráfono.

  • Nick Mason- Batería, percusión.

Resto de personal

Norman Smith - Productor.

Peter Brown - Ingeniero.

Peter Jenner –Diálogo introductorio en “Astronomy Domine”

Vic Singh – Fotografía y diseño de la portada

Syd Barret – Diseño de la contraportada

La edición norteamericana y al japonesa difieren en cuanto a canciones. De ellas hablaremos mas adelante. La edición británica es la internacional.


El mundo ante los ojos de Syd Barret


Como dijimos antes, Pink Floyd nació en 1965, inaugurando una de las carreras mas gloriosas de un grupo en al historia del Rock. La verdad es que pocas o ninguna presentación hace falta para una de las bandas más influyentes de la música popular del siglo XX, con una impresionante trayectoria de grandes discos a sus espaldas que concluyó a mediados de los 90, aunque el grupo nunca ha hecho pública su definitiva separación (en 2005 se reunieron en un escenario 11 años después de al última vez). Aunque el nombre Pink Floyd se asocia al Rock progresivo de los 70, estilo del que fueron unos de sus precursores, sus comienzos a mediados de la década de los 60 estaban enmarcados en el Pop y más tarde en el nacimiento del Rock Psicodélico, género en el que se enmarca TPGD, poco que ver con su producción siguiente

El grupo no adaptó su nombre final hasta 1966. Durante 1965 funcionaron con el nombre de Tea Set. En la primerísimo formación de la banda se encontraban Roger Waters (1944), guitarra y voz, Richard Wright (1943) teclados y voz (en grupos anteriores había tocado instrumentos de viento), Nick Mason (1944) batería, y Bob Klose, guitarrista. Los cuatro habían coincidido en varios grupos previos. Eran estudiantes de arquitectura que no tardarían en trasladar sus matemáticos y espaciales conocimientos en la “construcción” de sus discos, aunque fuese en etapas posteriores a TPGD. A principios de 1966, un estudiante de arte llamado Syd Barret (1946) entra en el grupo como quinto miembro, haciéndose cargo de la guitarra y compartiendo tareas vocales con Waters y Wright, aunque no tardará en convertirse en el cantante principal. Waters se convierte en bajista (puesto vacante). El grupo debe cambiar su nombre ya que coincide en una actuación con una banda tocaya, y Barret propone The Pink Floyd Sound, en homenaje a los bluesmen ingleses Pink Anderson y Floyd Council. Meses después acortan su nombre a The Pink Floyd, con el “The” con el nombre oficial hasta 1968 (año de la salida de Barret del grupo), aunque tanto en TPGD y en otras fuentes aparecerá acreditado simplemente como Pink Floyd.

Barret era un chaval imaginativo, inteligente, con un gran amor por la música y con bastantes ideas que se hizo enseguida con el liderato del grupo. Era además un guapito que las volvía locas en sus actuaciones en directo, pero era emocionalmente inestable e irresponsable. Ya cuando entró en la banda era un consumidor masivo de LSD, lo cual aumentaba su inestabilidad mental, pero el grupo no lo notó durante 1966, en donde la banda se convirtió en la sensación de al temporada con sus puestas en escena puramente psicodélicas y alucinantes, con filminas de colorines proyectadas sobre la banda, además de imágenes en movimiento. Barret componía la mayor parte de los temas, de clara influencia psicodélica. Clubs como el UFO, el Marquee y Rondhouse, templos de la balbuceante psicodelia londinense fueron los escenarios en donde el grupo se convirtió en una referencia obligada en la primera escena en el tiempo de Rock Underground europea. Klose termina por abandonar la banda, que se convierte en cuarteto.

A principios del 67 el grupo fue filmado en unas actuaciones por el cineasta Pete whitehead para su filme Tonite Let's All Make Love in London, estrenado en 1968. Tras fundar una pequeña compañía independiente junto a sus dos managers de entonces, Peter Jenner y Andrew King, Blackhill Enterprises, editan en Marzo del 67 su primer single, Arnold Layne, pop psicodélico que llega al número 20 de las listas. En Junio editan el segundo, See Emiliy Play número 6 y su primer gran éxito. A principios de año habían firmado un contrato con EMI para la grabación de un LP, que tardarán varios meses en grabar.


Ácido en el estudio de grabación


Norman Smith, el productor, quiso un LP más pop y asequible, y aunque no consiguió su objetivo al cien por cien, si influyó en el resultado final del álbum, que, con todo, no era muy comercial para la época. No existe unanimidad en las fuentes sobre como fue la grabación: Smith llegó a señalar mas tarde que el proceso degrabación de un álbum que al final resulto enormemente complejo y freak fue tedioso, ya que tuvieron que hacerse tomas y tomas. No obstante, hay canciones que se grabaron en una sola toma, como The Gnome y Scarecrow, debido al deseo de Barret de captar la esencia excéntrica del momento. El batería Nick Mason, al contrario, recalca la eficiencia del proceso de grabación, en donde se hicieron varias tomas para una sola canción; Interestellar Overdrive, es un ejemplo. El grupo se dosificó en las sesiones y demostró su pericia instrumental, con un Barret cada vez mas toxicómano, lo que no impidió que fuese el el auténtico padre del grupo y el compositor de la mayor parte de los temas. El concepto y las letras del álbum, fueron idea totalmente suya.

La cabeza de Syd Barret estaba repleta de historias de gnomos, hadas y mitología céltico-germánica que trató de reflejar en las letras del disco, así como su inclinación por los temas fantásticos y propios de cuentos infantiles (el mismo nombre del disco, como veremos luego, esta inspirado en un clásico de la literatura infantil). Una inspiración literaria Lewiscarrolliana que fusionaba el delirio psicodélico con un universo absurdo propio del autor de Alicia en el país de las Maravillas. No todo eran viñetas de fábula, también había sitio para textos típicos del viaje lisérgico, haciendo referencia al cosmos y a lo onírico. El carácter enigmático de las letras de este álbum le confiere un atractivo que no ha decrecido con el paso de los años y que ha sido enormemente influyente en muchos grupos y solistas en las décadas sucesivas que han pretendido insuflar delirio y surrealismo y su música y sus letras. Sobra decir que el LSD tenía bastante culpa en esto.

Musicalmente, el disco se lanzó de cabeza a la experimentación rompiendo incluso las barreras de la psicodelia de entonces a ambos lados del atlántico. Temas instrumentales como Interestellar Overdrive o Pow R. Toc H son pura excentricidad sonora que anuncia la inminente llegada del Rock Sinfónico. El grupo, con la ayuda de Norman Smith, dispuso de la más avanzada tecnología del momento para dar forma a sus avanzados conceptos musicales: cintas editadas y superpuestas, efectos estereofónicos, ecos, sonidos solapados, juegos en las voces. Richard Wright contó con sintetizadores de última generación y el estudio de grabación se puso a al altura de las exigencias musicales del grupo. Tras este disco, Pink Floyd fue considerada la mejor banda de Rock Psicodélico inglesa del momento y la creadora del Rock de vanguardia británico, germen del Rock progresivo.

El título del disco fue tomado del título séptimo capitulo de la inmortal novela infantil Viento en los Sauces de Kenneth Grahame. En dicho capítulo se hace referencia a la música, en boca de uno de los protagonistas, el Sr. Rata, quien experimenta una especie de trace místico: “Este es el lugar de mi sueño hecho canción, el lugar donde la música sonaba para mi”. Ese flautista a las puertas del amanecer no es otro que Pan, el dios griego de la música.


Las once canciones


Astronomy Domine

Una de las piezas mas célebres del disco que con el tiempo se ha convertido en un clásico de Pink Floyd, incluso interpretado por la banda en los 90 en directo, cuando llevaba mas de 25 años sin ejecutar el repertorio de la era Barret. Se ha convertido también en un clásico modélico del Rock psicodélico. Suele estar presente en discos en directo y recopilaciones de la banda.

Una turbación sonora basada en un por entonces innovador uso del stereo y unos teclados repetitivos y compulsivos que se dan paso a través de una batería omnipresente y poderosa. Típico ejemplo de la psicodelia “espacial” en donde una cobertura instrumental psicodélica y escapista arropa una especia de letanía vocal de connotaciones casi de música sacra, a cargo de Barret y Wright, cada uno en un altavoz diferente. La guitarra de Barret protagoniza un solo lisérgico muy inspirado sobre la enérgicamente aporreada batería de Mason. Las voces y los efectos de cinta del principio de la canción (con la voz del manager Peter Jenner), fue totalmente revolucionario, y con el paso del tiempo este tipo de efectos serán marca de la casa Pink Floyd.

La letra es la típica descripción del viaje ácido con logradas referencias a la sensación de fluido e ingravidez, el sistema solar, Sueño de una Noche de Veranode Shakespeare y el personaje de cómic Dan Dare.


Lucifer Sam

Pop psicodélico guatequero bastante asequible y bailable, tal y como lo era también See Emily Play. Juego rítmico de bajo y batería con diferentes variaciones estereofónicas y muy buenos cambios de ritmo. Barret consiguió en el solo sacar a su guitarra un sonido casi de violín tocado rápidamente. La voz del guitarrista suena imponente.


Mathilda Mother

Otra de las mejores piezas del álbum. Barret sacó a relucir su gusto por la literatura infantil y los cuentos en una especie de diálogo entre un libro que cuenta la historia de un rey justo y fabuloso y su lector, quien proclama la influencia que los cuentos hantenido en su concepción optimista y escapista de la vida.

Hay dos tipos de estrofas: una especie de canto de trovador medieval que se repite tres veces (las dos primeras cantado por Rick Wright y la ultima por Barret) y un falso estribillo pop que Barret interpreta con un curioso falsete coreado por Waters al final. Los juegos vocales están muy bien conseguidos, incluyendo efectos y ruidos salidos de la garganta de Barret en el momento del barroco solo de órgano; aunque no son menos los falsetes y sensaciones corales a cargo de Barret, Wright y Barret. El grupo demostraba que también podía ser una banda vocal al margen de sus indudables cualidades instrumentales.


Flaming

Otro de los clásicos del disco. Un poema romántico-simbolista de Syd Barret musicado en un, por entonces, turbador e insólito tema entre folk, pop y experimental. Tras un breve comienzo de onomatopeyas vocales surge una inspirada melodía arropada por vibráfonos e instrumentación mínima, que va evolucionando hasta un crescendo que luego desaparece para dar paso a la siguiente estrofa, que repite al misma estructura.

Las guitarras acústicas al final de varias de las estrofas son preciosas. Un piano minimalista y repetitivo en el solo instrumental y que va marcando además los clímax, y que, junto con el órgano, ayuda a engrandecer la canción. Muy insólitos efectos sonoros y de guitarra en aquella época. (“No puedes oírme, pero yo si”). Decir que fue el único single cara A específico del álbum, si bien solo en USA (noviembre 1967) y sin ningún éxito, en una versión diferente a la del álbum.


Pow R. Toc H.

Este tema instrumental con excentricidades vocales a cargo de Waters y Barret en forma de efectos tiene una clara inspiración jazz, especialmente en el piano de Wright en la primera mitad del tema, aunque pronto muta en un sonido gutural y áspero merced al potente bajo y a la retumbante batería, con Syd y Roger riendo como lunáticos. Posteriormente el tema se hace mas tranquilo y reposado pero con evidente poso psicodélico. Los instantes finales de anárquica orgía instrumental mostraban a un grupo con evidentes ganas de sorprender. Típico tema de composición improvisada, que en esta ocasión fue de todo el grupo en comandita.


Take the Stethoscope and walk

La única canción escrita en solitario (además de cantada) por Roger Waters se hace notar y mucho. Es proto rock progresivo con todas las de la ley, y junto con Interstellar Overdrive es la canción que más se aproxima a aquel sonido que el grupo estaba creando.

Un juego entre la percusión y la voz de Waters (con un doctor, doctor repetido de forma casi onomatopéyica) es el espectacular y directo arranque de un tema en donde el teclado de Wright pronto se hace dueño, con ritmos puramente psicodélicos y sesenteros. Waters toca el bajo como si fuese una guitarra y Barret trata de insertar sus alocadas pinceladas guitarrísticas en el largo solo instrumental. Se notaba que el grupo había encontrada una inspiración en al música clásica y en el jazz.


Interestellar Overdrive

Al igual que Pow R. Toc H.es un tema instrumental escrito en comandita. Su duración (casi 10 minutos), insólita para el pop de la época, anuncia que estamos ante el nacimiento del Rock Sinfónico. Este tema es el que mejor se identifica con al obra del grupo posterior a Barret, por lo menos hasta Mother Athom Herart (1970), por ello el grupo lo interpreto en directo hasta ese año.

La canción tiene un comienzo de Rithm and Blues pasado de vueltas lisérgicas que pronto cambia en sonidos mas ambiéntales y excéntricos, para luego llegar a un clímax delirante y experimental, con los instrumentos interpretando riffs distorsionados prácticamente inconexos entre si. Un momento cumbre con juego estereofónico, que sorprendió a los oídos de entonces, devuelve una variación de la melodía inicial.

Barret en el pasaje mas lisérgico distorsiona su guitarra al máximo, mientras el teclado de Wright llega a registros atronadores. Son varios los movimientos que tiene este tema, que buscaba sobre todo sorprender al oyente en una experiencia sonora inspirada en la por entonces recurrente ficción científica. Un tema muy avanzado para la época.


The Gnome

Sin ningún silencio respecto al tema anterior, irrumpe casi sorpresivamente esta especie de broma en forma de canción tradicional y una letra realmente muy divertida, puramente Barretiana. La historia de un gnomo que busca su lugar en al vida es una metáfora sobre la condición de las personas aquejadas de enanismo, que fascinaban a Barret.

La voz de Barret destaca sobre manera en una instrumentación bastante menos prominente que en otros temas. Tal vez sea una de sus mejores interpretaciones vocales, teatral y afectada. Guitarras acústicas folkies y vibráfonos para una cancioncilla que se ha convertido en una de las tonadas mas recordadas del repertorio de Syd Barret.


Chapter 24

Una letra poética muy bonita para una especie de balada inquietante y turbadora. Es clara la influencia Beatle en este tema, aunque Barret se tomó la libertad de insertar un estribillo musicalmente descontextualizado para reforzar el efecto lunático. Buenos juegos de voces y cierto aroma hindú-oriental al gusto de los Fab Four en aquella época.


Scarecrow

Otro de los temas más logrados. Una letanía folk (Barret comenzó con este estilo de música y se nota en todo el disco) sui géneris que habla del destino y de la imposibilidad de huir de él, a través del espantapájaros negro y verde de la canción.

Las rítmicas percusiones de crótalos del inicio son de lo mas recordado del tema, así como la preciosa melodía de órgano de Wright, cuya voz en los coros en este tema se compenetra perfectamente con la de Barret. Las guitarras acústicas finales también son un primor en esta pequeña cancioncilla, que fue la primera canción del álbum publicada ya que fue la cara B de See Emily Play, cuando TPGD aún no había aparecido.


The Bike

La canción que cierra el disco se ha convertido con el paso del tiempo en una de las más queridas por los fans del grupo. Una letra infantil y vacilona con un Barret que, además de cantarla de maravilla, ve como su voz es arropada por unos sugerentes efectos de eco y de repetición en varias pistas. Casi una canción de cabaret, sin apenas batería y con preeminencia del piano. Cuando termina el tema comienza uno de los momentos clave del disco: un coitus interruptus de campanas, cascabeles, arrastre de objetos y chirridos varios coronado por unas supuestas voces humanas distorsionadas que suenan como bocinas.


El fotógrafo Vic Singh, realizó la conocida foto caleidoscópica de los cuatro miembros del grupo. Al igual que muchos otros discos de finales de los 60, no aparece el título del mismo en la portada sino en la contraportada. Esta fue diseñada y ejecutada por Syd Barret, gran dibujante. En algunos países hubo variaciones en el diseño de la portada; en Italia, donde el disco se editó en 1968 cuando Barret había abandonado el grupo y David Gilmour (1946) ya había llegado, aparece incomprensiblemente una fotografía de la nueva formación con Gilmour, quien no tomó parte en el álbum, aunque conservaba la contraportada original.

También hubo variaciones en el Track Listing en algunos países. En USA, Tower Records publicó una versión de 9 canciones genéricamente titulada Pink Floyd (aunque TPGD apareciese también en la contraportada), donde se eliminaron Astronomy Domine, Flaming y Bike (tres de las mejores canciones), y se añadió el single previo See Emily Play. Razones: desconocidas. En publicaciones posteriores, en vinilo y CD, se recurrió al listado de canciones original. See Emily Play también se puede encontrar al final de la edición japonesa en CD.


El comienzo de la leyenda


The Piper at the Gates of Dawn tuvo un importante éxito de crítica tras su publicación, el cual situó a Pink Floyd como uno de los grupos nuevos con mas futuro. Se recalcó bastante la creación de un nuevo sonido psicodélico y lo innovador de un sonido técnicamente abrumador y sorprendente para la época. Las innovaciones en el estudio de grabación fue lo que mas sorprendió a crítica y público. Estrellas consolidadas como Pete Townsehend y Paul McCartney elogiaron el álbum y a la nueva banda.

Editado en dos versiones (monoaural y estereofónica, esta en el mes de septiembre), TPGD logró el número 6 en las listas británicas de LPs. En EEUU, en cambio, su impacto inicial fue testimonial, ya que no superó el 131 del Billboard.

Una vez que Syd Barret, ya completamente enfermo mental por sus abusos con las drogas, abandona el grupo en abril de 1968, el grupo, con el cantante, guitarrista y compositor David Gilmour, amigo desde la infancia de Barret que había entrado a principios de año para a ver si el bueno de Syd se centraba y espabilaba, el grupo irá paulatinamente abandonando la psicodelia (cada vez mas demodé) para adentrarse en terrenos de experimentación sonora inspirados en la música clásica y el blues-rock. A Saurceful of Secrets (1968), con Gilmour integrado en la banda, contiene aportaciones testimoniales de Barret con solo una canción compuesta por el: Jugband Blues. Esta y el single Apples and Oranges de noviembre de 1967 serán las últimas composiciones de Syd con el grupo, quien en 1970 grabó dos sorprendentes discos para años después enclaustrarse en su Cambridge natal, deteriorando su salud mental durante mas de 30 años. Fallece en 2006.

Durante los 70, TPGD, al ser un disco alejado del sonido que Pink Floyd cultivaba con éxito masivo en aquel entonces y tener como protagonista a alguien que ya no formaba parte del grupo, no fue un disco que importase mucho a los fans que la banda iba ganando. Pero sus primeros seguidores y al crítica seguían manteniendo al álbum en un lugar principal entre sus preferencias, y a partir de los 80, TPGD se convierte en un LP de referencia obligada para muchos nuevos grupos y solistas.

Si bien la minigira que Pink Floyd llevo a cabo por Irlanda, Escandinavia y USA presentando el LP fue un relativo fracaso por el estado de Syd Barret, la siguiente formación mantuvo hasta 1970 en su repertorio en vivo los temas Flaming, Pow R. Toc H. (estos hasta 1968) Interstellar Overdrive y Astronomy Domine, con la parte de Barret cantada por Gilmour. Una versión de este tema en directo aparece en Unmagumma (1969). El cambio de sonido del grupo en los 70 suprimió cualquier tema de la era Barret durante varios lustros, lo que mantuvo al disco en una especie de malditismo que no se superará por el público hasta finales de los 70. La revalorización que experimenta este disco en los años sucesivos le hace justicia: varias reediciones en CD y nuevas mezclas y masterizaciones en los 80 y 90 terminan volando de las estanterías de las tiendas de discos. En la última gira de al banda de 1994, se recuperó tras 24 años Astronomy Domine como homenaje al enfermo Syd Barret. El álbum se encuentra casi siempre en cualquier lista de los mejores discos de Rock de la historia y para muchos sigue siendo la obra maestra de Pink Floyd.

En 2007, con motivo del 40 aniversario del álbum, se ha editado una edición de lujo de TPGD de 3 CDs, con la versión stereo, la mono, y un tercer CD con rarezas que incluye los singles y caras B del 67 y versiones alternativas de canciones del discos sacadas de las sesiones de grabación. El flautista a las puertas del amanecer sigue tocando. Y Syd Barret desde ahí arriba, con el rey de los ojos plateados, el gato Lucifer, el gnomo Grimble Gromble, el unicornio, el ratón Gerald, la bici y el espantapájaros, le aplaudirán.

domingo, agosto 19, 2007

El aparatito de Lumiere- THE SIMPSONS MOVIE


***

Tras más de 15 años de emisión televisiva ininterrumpida, la ya mítica serie de animación Los Simpson llega a la pantalla grande en forma de largometraje. Esta serie, ha marcado un hito en la historia de la televisión merced a varios records y marcas: fue la primera serie de dibujos animados dirigida principalmente a los adultos (y detrás de ella han venido unas cuantas), es la serie de televisión de emisión anual más larga de la historia y la serie de animación que más Emis ha cosechado. Millones de fans en todo el mundo han seguido las andanzas de Homer, Marge, Bart, Lisa, Maggie y todos los habitantes de la hilarante localidad de Springfield desde 1990. En todo ese tiempo la serie, creada por el dibujante Matt Groening, ha evolucionado enormemente tanto en el aspecto técnico como el de los guiones, manteniendo siempre su estilo de humor irreverente, burlón y crítico con la sociedad occidental, especialmente la norteamericana.

Esta relativamente tardía experiencia en la gran pantalla no obedece, afortunadamente, a la despedida de la serie, ni tampoco a un cambio drástico en su estructura o historia, como se comprueba tras ver el filme. Simplemente, ha sido el momento propicio en el que la multitud de profesionales que trabajan anualmente en la serie (directores, guionistas, animadores, etc.) han encontrado un hueco y ánimos para embarcarse en la experiencia. David Silverman, uno de los tropecientos directores que han dirigido algún capítulo de al serie en estos 17 años ha sido el elegido para llevar a la entrañable familia de piel amarilla a la pantalla. Silverman, quien se había despedido hace unos años de al serie, es considerado por los fans como el mejor director que ha tenido la serie y su impronta se nota en esta entretenida y divertida película. Un Dream Team de los mejores guionistas que han pasado por Los Simpson es el responsable del libreto del filme.

Técnicamente, The Simpsons Movie, al estar hecha para un medio mas exigente y que permite mas recursos que al televisión, es mejor que cualquier capítulo de la serie: una animación mas lograda gracias a las técnicas por ordenador, un mayor detalle en los dibujos, efectos de imagen y de fondos, existencia de sombras en los personajes y objetos (inexistentes en la serie). En definitiva, una versión aumentada (que no corregida) del serial. La historia trata también de estar a al altura de las circunstancias y muestra a Springfield al borde de un Apocalipsis ecológico (y gubernamental) propiciado, como no, por Homer. Así, con una estructura argumental del cine de acción, de catástrofes y de “salvar al mundo”, la película sigue fiel a los postulados de la serie con momentos que se presumen históricos para los seguidores de la serie, como el de una ruptura entre Homer y Marge o la primera aparición de unos genitales en Los Simpson. Por lo demás, tampoco es que aporte gran cosa a los que esperaban ver una apoteosis simpsoniana, aunque es una película que la pueden ver y gustar tranquilamente tanto incondicionales como curiosos. Diálogos chispeantes, golpes desternillantes y relativas sorpresas en una buena peli para pasar el rato.

sábado, agosto 18, 2007

OPERACIÓN RETORNO

Tras el parón vacacional, vuelven los posts de RAYOS C EN LA OSCURIDAD. Seguiremos con las críticas de cine de El Aparatito... y muchas otras cosillas mas, ahora que este blog esta a punto de cumplir su pimer añito.

Permanezcan atentos a la pantalla de su ordenador

martes, julio 24, 2007

El aparatito de Lumiere- NEXT


**

La muy publicitada película protagonizada por Nicolas Cage y dirigida por el neozelandés Lee Tamahori (director especializado en el cine de acción) ha resultado mas bien un fiasco. Inspirada muy libremente en un relato del gran autor de ciencia-ficción Philip K. Dick (autor de las obras de donde se adaptaron Blade Runner, Desafio Total y Minority Report), Next es una peliculilla con elementos de fantasía, thriller, acción y el muy actual tema de la lucha contra el terrorismo a gran escala, en donde ninguno de estos ingredientes funciona como es debido. La cosa va de un mago mentalista que actúa en Las vegas, Chris, el cual puede ver los que sucederá en su entorno a los dos minutos siguientes. Ese don atrae al FBI, quien decide ir en su busca para reclutarlo con el fin de que les ayude a abortar los planes de una peligrosa banda de terroristas internacionales que ha robado una bomba de plutonio y que pretende hacer volar la ciudad de Los Angeles. Pero Chris no parece estar muy por la labor, ya que el quiere vivir como una persona normal, y mas ahora que ha conocido a la mujer de su vida, Liz (Jessica Biel).

¿Os acordáis se aquellos libros de la editorial Timun Mas titulados “Elige tu propia aventura”?, pues mas o menos esa es la estructura de esta historia, en donde los poderes del protagonista trazan una serie de múltiples opciones de futuro paralelas en donde deberá elegir cual es al mejor opción, la que en ve que no va a causar mal, anticipándose a los contratiempos y peligros. Esta búsqueda de situaciones existosas en el futuro es el elemento mas atractivo de la película, en donde vemos a un Cage observando visiones del futuro más inmediato y multiplicándose en un mismo espacio para observar todas las circunstancias de los próximos dos minutos, produciendo un efecto de ubicuidad a lo San Martín de Porres tan vistoso como pedante. Con una trama simplona pero, sorprendentemente, en ocasiones innecesariamente confusa, la historia es la crónica de un perpetuo What If que podía haber dado mucho, muchísimo como historia fantástica, pero que se queda en la mera anécdota. Las buenas escenas de acción y las secuencias espectaculares no salvan a una historia con personajes desdibujados y estereotipos permanentes. El personaje de la agente del FBI que encarna Julianne Moore no deja de ser un remedo de otros muchos similares presentes en otros filmes, mientras que Nicolas Cage no saca ningún partido de un personaje que podía ser fascinante pero que es un antihéroe de pacotilla. En fin, son las rebajas cinematográficas del verano, ya se sabe. Pero que se haga estoe n nombre del mismísimo Philip K. Dick, es imperdonable.

lunes, julio 23, 2007

RAYOS C EN SOLIDARIDAD CON EL JUEVES

El pasado fin de semana la judicatura española cometió una enorme injusticia impropia de un país democrático y que retrotrae a épocas de este país de dictadura y falta de libertad de expresión. Se ha secuestrado una edición completa de la veterana revista satírica EL JUEVES por que en su portada aparecía una caricatura de los príncipes de Asturias en actitud sexualmente explícita y en donde se hacia referencia a la concepción de un futuro hijo de al pareja real por cuyo nacimiento cobrasen el dinero prometido por el gobierno de Zapatero a las parejas con hijos a partir de ahora. El príncipe Felipe, en la caricatura, decía algo así como. “Esto es lo mas parecido a trabajar que he hecho hasta ahora”.

Hombre, esta claro que el dibujo en sí no es un exponente de humor fino, pero en absoluto debería tacharse de injurioso, tal y como ha señalado la judicatura. Evidentemente, todo hubiese sido diferente si el sujeto de una chanza similar hubiese sido alguien relacionado con el mundo del espectáculo o el deporte, políticos u otros profesionales. Puede ser , además, humor grueso, pero en absoluto constituye delito una crítica que además es inofensiva, y por otro lado, cargada de razón: ¿alguien nos quiere hacer creer a estas alturas que en al realeza de cualquier monarquía se trabaja?.

Evidentemente, lo más grave de todo esto es el secuestro, una decisión desproporcionada, retrograda y totalitaria, fruto de la existencia en este país de una institución obsoleta y medieval, ridículamente intocable, como es la monarquía. Lo mas divertido de todo esto, es que ahora la popularidad de esta genial publicación humorística con mas de 30 años de antigüedad se encuentra a nivel internacional en lo mas alto, fruto a este maravilloso espacio “sin ley” llamado Internet, que literalmente inutiliza este tipo de sanciones en su fin de castigar a una publicación retirándola temporalmente del mercado. Y no es menos risible, que el gobierno del PSOE ande diciendo primero que respeta la decisión, luego diciendo que igual se han pasado un poco, pero que claro, es una decisión del poder judicial que nada tiene que ver con la política…y que el PP, enemigo Nº1 de El Jueves, revista claramente progresista, diga para joder al gobierno que rechaza el secuestro (¿Pero no tenían nada que ver ambos poderes?), cuando seguro que si este se diese en su gobierno lo habrían aplaudido hasta la saciedad. Y encima, que lo diga Acebes, al que El Jueves dilapida sin piedad, tiene guasa.

El Jueves tiene con toda la polémica mecha para explotar durante semanas y semanas, con todo este esperpento judicial-político-mediático. Lo suyo es el humor en un país donde los principales humoristas son sus mandatarios. Ante este vil atentado a la libertad de expresión, este humilde blog se solidariza con El Jueves y todos sus aldmiradores y lectores, en los cuales me incluyo.


LARGA VIDA A EL JUEVES!

martes, julio 17, 2007

El aparatito de lumiere- FAST FOOD NATION



***

El hasta ahora irregular director semi independiente Richard Linklater se ha propuesto seguir la senda que inició otro director independiente, Morgan Spurlock, quien hacer un par de años dirigió el Michaelmooriano documental Super Size Me, en la que el propio cineasta se pasa una temporadita con una dieta íntegramente basada en al comida de las grandes cadenas multinacionales norteamericanas, con funestas consecuencias para su salud. Esta denuncia a la perjudicial comida rápida (o comida basura) guarda relación algún con este filme de ficción, Fast Food Nation, basada en el polémico libro de Eric Scholsser (que también colabora en la adaptación), el cual denuncia todas y cada una de las irregularidades de todo tipo de las multinacionales hamburgueseras: la falta de control higiénico en las plantas cárnicas; la utilización de inmigrantes ilegales sin ninguna formación para realizar tareas de cortado de carne, limpieza de naves de descuartizamiento y ejecución de ganado; la utilización de vacuno de calidad irregular; y las penos situación, sin seguridad alguna, en al que trabajan los operarios de las plantas cárnicas. Todo esto aparece reflejado en esta magistral película de denuncia, cargada de ironía y realismo que no escatima esfuerzos a la hora de logar lo que se propone: mostrar el lado oscuro de las hamburgueseras estadounidenses, encarnadoras, entre otras cosas, del sueño americano a los ojos del consumidor de todo el mundo, pero en realidad unas empresas cuyo afán de beneficio lo mas rápido posible les hace caer en el atropello, la falta de escrúpulos e incluso en el desprecio a loa derechos básicos de la persona.


Linklater nos narra la historia de manera coral, bajo diferentes puntos de vista y con varias historias protagonizadas por personajes diferentes todos ellos relacionados con la cadena de hamburguesas ficticia protagonista de la peli: Mickey´s. La acción arranca cuando el hábil vicepresidente de marketing de la empresa, Don Anderson (Greg Kinnear) es informado- justo en el mejor momento de la compañía gracias a una hamburguesa extragrande de su invención- de que unos análisis extraoficiales de las hamburguesas de Mickey´s habían detectado residuos fecales (como el presidente de la compañía aclara, mierda. Este hecho – el de la insalubridad de las hamburguesas de las grandes cadenas- es un hecho que esta en la vida real en boca de todo el mundo y es de dominio público, por lo que la historia va resultando totalmente creíble para el espectador. Anderson decide entonces visitar las plantas de producción de carne de la compañía y los ranchos de ganado de donde se saca esa carne, con el fin de aclarar el extremo. Pese a que en principio las cosas aparentemente están en orden pronto se desvelará lo poco cuidado de un trabajo en cadenas de montaje entre visceras que se mezclan con excrementos de los animales y en donde los trabajadores sufren mutilaciones y otros accidentes laborales. Pero lo mas preocupante es que a la palnat llegan inmigrantes ilegales mexicanos los cuales son trasladados a al frontera y tratados a la llegada como auténticos animales y que trabajan a destajo en penosas condiciones.

A parte de la trama investigativa protagonizada por Anderson, también asistimos a la historia de un grupo de inmigrantes mexicanos (la Colombiana Catalino Sandino Moreno (Rosario Tijeras), el televisivo Wilder Valderrama (los Maravillosos 70) y Ana Claudia Talancón, como personajes centrales) los cuales se topan de bruces con la realidad del sueño americano y la de Amber (Ashley Johnson),una adolescente empleada de un establecimiento de la cadena escéptica ante las irregulares prácticas de la empresa. El maltrato a los animales, la inseguridad en el trabajo y la explotación de inmigrantes ilegales son otras piedras de toco de denuncia de la película, la cual en su afán de ser lo mas verosímil posible esta rodad, al parcer, en una planta cárnica real en donde se muestra tal y como es el trabajo de eboración de las hamburguesas. Y por todo lo que se muestra o síplente se comenta en al película de dicho proceso, la película entra de lleno en una especie de “gore” doméstico, mas escatológico que sanguinolento, pero no muy apto para estómagos sensibles.

La película es realista y sin cortapisas, sustentada en un magnífico reparte en donde, aparte de los citados, se encuentran Patricia Arquette, como al madre soltera de Amber, Ethan Hawke, como el idealista tío de la chica el cual le inculca a necesidad de luchar por sus ideales, Krish Kristophersson, Paul Dano (Litte Miss Shunshine), la rubita cantante Avril Lavigne como una amiga ecologista de Amber, Esai Morales, y Bruce Willis, en el rol del enlace de al empresa con la planta, el cual protagoniza la secuencia dialécticamente mas interesante de la película. Un gran pero: es una película hablada casi al 50% en castellano en la versión original (por el reparto hispano) pero incluso ese diálogo se ha doblado, inexplicablemente. El resultado es que no podemos oír el acento original y ni hacer la distinción fonética entre inmigrantes y autóctonos, a parte de encorarnos ante ridículas situaciones como fragmentos sin doblar hablados en inglés cuando hay encuentros entre norteamericanos y mexicanos y estos no entienden la lengua de Shakespeare. O sea, de pena. Pero esta “ancho” por aprte de la distribución española no debe hacer restar calidad y méritos a la película, honesta hasta decir basta. Mucha gente se prlenteará ir al “Madonals” o al “Burrikín” tras ver esta película.

jueves, julio 12, 2007

PERSEPOLIS de Marjane Satrapi. Una historia entre dos mundos

La novela gráfica PERSÉPOLIS de la dibujante y guionista iraní afincada en Francia Marjane Satrapi (Rasht, 1969), se esta convirtiendo en uno de los cómics mas comentados y debatidos de los últimos años por propio merecimiento. Una historia autobiográfica en donde en sugerentes y concisas viñetas en blanco y negro Satrapi nos narra su infancia, adolescencia y primera juventud en un periodo de tiempo que va desde mediados de los 70 hasta 1994, siendo testigo de la caída de al monarquía del Sha de Persia y de la revolución islámica que convirtió al viejo reino persa en Irán y el ascenso y la tiranía del integrismo islámico, que provocó el miedo y la decadencia en su progresista y próspera familia, y la decisión de enviarla a Austria durante un tiempo siendo adolescente, país en donde llega a al conclusión de que se siente mas identificada con la cultura occidental . Un relato claro, directo y conmovedor, repleto de crítica social y política (y no solamente al islamismo), ternura, humor e ironía. El cine ha llamado a su puerta

Una autora de cómic del “tercer mundo”

Persépolis es el primer cómic de Satrapi, anteriormente ilustradora de libros, aunque tras este trabajo ya ha publicado otras tres novelas gráficas hasta la fecha. Persépolis fue originalmente publicado en Francia en cuatro entregas en 2000, 2001, 2002 y 2003, respectivamente, por la editorial L´Association, quien posteriormente las reúne en un solo volumen de 366 páginas en total, incluida una introducción inédita del editor David B y 6 nuevas planchas a modo de epílogo esta vez en color, en contraste con el resto de la obra, en blanco y negro. En España, Norma Editorial ha editado todo el volumen en castellano, por primera vez, en marzo de 2007. Persépolis ha obtenido unas inmejorables críticas en los medios especializados y premios como los obtenidos en el Festival de Angulema en 2001 (mejor autor revelación) y 2002 (mejor guión), a aprte de otros reconocimientos fuera del mundo del cómic como el 1º Premio de la Paz de la Fundación Fernando Buesa en Vitoria en 2003, cuando aún no se había editado en España.

Persépolis es un cómic autobiográfico, genero este en el noveno arte que se ha dado con cierta frecuencia en los últimos 20 años, cuando anteriormente realizar un cómic de esta temática era poco menos que impensable. Ahí tememos el ejemplo paradigmático dentro del tebeo autobiográfico del ya mítico Maus de Art Spiegelman, referencia sempiterna siempre que se cita un cómic de estas características. Persépolis, dentro de la línea de las novelas gráficas para adultos (público en realidad consustancial a este formato de cómics), aporta dentro de un mundo, el del noveno arte, que intenta ganarse respetabilidad (y más lectores), una visión sobre la historia reciente de Oriente Medio, concretamente de Irán, que intenta principalmente combatir clichés y prejuicios sobre el Islam y las sociedades musulmanas, tristemente vinculados al fanatismo y la falta de derechos individuales. El hecho de que la autora sea iraní, otrora uno de los países más avanzados socialmente y occidentalizados de Oriente Próximo y ahora uno de los más involucionados a causa del integrismo religioso, aporta una nueva visión sobre la historia última de su país vinculada a los sentimientos de la niña y la adolescente que era, contemplando atónita los inexplicables cambios que su país estaba viviendo y que además de empequeñecer el bienestar de su familia, castigaba severamente cuando no acababa con al vida de seres queridos y, en definitiva, iba sembrando la desesperación de los persas-iraníes, hasta hacer inevitable el deseo de casi todos ellos de huir de allí.

A Satrapi le tocó crecer en los primeros años del régimen islámico (que llegó al poder en 1979) y eso

marcó profundamente su personalidad, como muy bien cuenta en las páginas de su cómic. Los gustos y costumbres occidentales de su acomodada familia y la educación progresista que la inculcaron eran incompatibles con una concepción totalitaria de la sociedad, tal y como los ayahtolas imponían, y de allí se originó en ella una mentalidad rebelde, inconformista, y sobre todo tremendamente crítica con todo lo que le rodeaba, y ya no solamente con el islamismo, sino también con ciertos aspectos de la cultura europea que ella conocerá de primera mano cuando a los quince años es enviada a Austria por sus padres.

Esta novela gráfica es un ejercicio de exorcismo de demonios y resquemores interiores y un ajuste de cuentas de la joven dibujante con su pasado, reivindicado su condición de “tercermundista” y no occidental aunque aceptando las reglas de la globalización y del enriquecimiento cultural, porque, después de todo, Satrapi solo encontrará la libertad en la concepción occidental de la vida, aún admitiendo todos sus defectos y flagrantes injusticias.

Cuatro tomos, cuatro actos.

Como hemos dicho, Persépolis esta dividido en cuatro partes correspondientes a sendos volúmenes originales que se publicaron originalmente en Francia entre 2000 y 2003. Cada uno de ellos responde en el tomo completo al nombre de “Libro” (1,2, 3 y 4), y se halla subdividido en 10 subcapitulos-secuencia, a excepción del Libro 1, que tiene 9. Cada uno de los subcapítulos consta de 7 a 10 páginas (planchas).

El Libro 1 transcurre entre mediados de los 70 y 1979, año de la caída del Sha. En el, Marjane nos cuenta su tierna infancia (hasta los 10 años) como hija única de un rico matrimonio, la medre descendiente directa (nieta) del ultimo emperador de Persia de la dinastía Kadjar, derrocado en los años 20 por Reza Pahlevi, padre del Sha, con la ayuda del reino Unido, además de hija del Primer Ministro rebelde del primer gobierno de Pahlevi, el cual sufrió años de prisión que acabaron con su vida. Por tanto, conocemos así el malogrado linaje “Real” de la protagonista, el cual le será revelado siendo una niña, pero al que no dará importancia alguna, salvo por el hecho de que su abuelo sufrió la ira del padre del supuestamente amado por el pueblo Sha y que esto marcó negativamente a su familia: la pequeña Marjane, soñadora e idealista, y precoz admiradora de Marx, Ghandi y el Ché Guevara, se ve imbuida en al lucha de sus mayores contra la tiranía del Sha en un país lleno de desigualdades sociales pero altamente occidentalizado. Tras la revuelta popular que propició la caída del soberano déspota, el país se encuentra entre la dualidad de elegir quien tomará las riendas del país, si los revolucionarios izquierdistas que comandaron al revolución o los religiosos islamistas. El triunfo de estos últimos utilizando la coacción y el asesinato contra los izquierdistas convierte la esperanza de los Satrapi en temor, que se convierte en pánico para Marjane ante la noticia de la muerte de amigos de sus padres luchadores contra el antiguo régimen, y de su tío Anouche, comunista y ex residente en la URSS. Esta primera parte es una crónica del fin de la inocencia, contada de manera bastante naïf y con bastante carga política, siendo junto con la segunda, la parte del cómic, digamos, más politizada.

En el segundo Libro, que transcurre de 1980 a 1984, Marjane nos narra su ultima infancia, pubertad y comienzo de la adolescencia en el Irán islámico y en guerra con Irak. Ambos hechos marcan profundamente a la autora, aumentando en ella la consciencia de pérdida y de la falta de libertad, en un país que comienza a convertirse en un infierno. La obligación de estudiar niños y niñas separados y del uso del velo islámico en las últimas son hechos tratados con marcado simbolismo por la autora y vistos con una sutil ironía. Son días de refugios antiaéreos y de la estricta vigilancia de los “Guardianes de la Revolución”, que se encargaban de que la población no cayese en costumbres, actitudes y maneras de ocio occidentales, algo que para una adolescente amante de las zapatillas Nike, Iron Maiden, Michael Jackson y de la hoy olvidada estrella pop norteamericana Kim Wilde, resulta francamente molesto. Una sociedad que trata de disfrutar clandestinamente de los objetos de consumo occidentales y en donde todo lo relacionado con la religión tenía carta política y social (y viceversa). Varios incidentes de la rebelde Marjane con sus profesoras en diferentes colegios por cuestiones ideológicas llevan a sus padres a la determinación de enviarla a Europa, a Austria, concretamente, para que continúe allí su educación secundaria durante un tiempo.

La tercera parte, supera las dos anteriores en matices, calidad narrativa y madurez, sin ser estas insuficientes en ninguno de estos aspectos. A partir de aquí la autora recurre a recuerdos de su vida relativamente mas recientes y esto se nota enormemente, así como al aumentar al edad de nuestra protagonista las cuestiones se van haciendo más complejas, y la historia va tomando cada vez mas tintes psicológicos, expuestos de una manera tan clara como apasionante. En este Libro 3 la acción se desarrolla de 1984 a 1988 íntegramente en Austria, por lo que los escenarios cambian radicalmente respecto a la primera mitad de la obra, así como la personalidad de la protagonista, algo a lo que el lector asiste impactado. Esta parte esta narrada como la historia del ascenso y caída de una adolescente de un país árabe en un entorno extraño en el que no tardará en adaptarse, pero llevando siempre el lastre de pertenecer a otra cultura y de haber vivido otra realidad diferente a al que le toca vivir ahora. Los primeros amores, el sexo, y los escarceos con las drogas terminan metiendo a Marjane en una especie de mundo irreal que ni la relación con su primer novio formal, Markus, consigue salvar. Resultando esta además fallida, Marjane vive unos meses en la indigencia echando por tierra la felicidad que había conseguido en Austria y su brillante aprovechamiento académico. Al final, el regreso a Irán, constatará una especie de fracaso.

En el último Libro de Persépolis, que se desarrolla entre 1988 y 1994, asistimos a los intentos de éxito social de al ya joven adulta Marjane, en un Irán empobrecido, devastado por la guerra y con un islamismo mas radical que nunca. La relación con sus padres se torna clave en esta parte, demostrando la importancia que estos tienen en el desarrollo de la historia y de la trayectoria vital de la joven Marjane. Esta parte esta muy bien narrada- tal vez la mejor de todas- sobre todo en el aspecto de mostrar la lucha de una joven inadaptada, creativa e idealista en un entorno conservador que no es propicio para ninguna de sus aspiraciones. La rebeldía de los jóvenes iraníes por conseguir vivir en una sociedad mas justa aparece como eje vertebrador de esta parte, en donde Marjane, estudiante de Bellas Artes, vuelve a sufrir decepciones, como un tempranera, fortuito y desilusionado matrimonio. Al final, la solución pasará por la huida hacia un mejor destino.


Hay que decir que en las cuatro partes de este cómic, existe una diferencia – a parte de en el aspecto narrativo, que se va enriqueciendo en cada uno de los cuatro actos- en el tipo de dibujo; en el primero este es muy esquemático, ingenuo y basado en formas geométricas muy claras (casi Picassiano), acorde con la inocencia de la historia de infancia que se cuenta. En el segundo Libro, el trazo se torna menos anguloso y las figuras no son tan estáticas y poco detalladas; en el tercero los fondos y los detalles ganan protagonismo, así como los personajes se van haciendo más estilizados; y en el cuarto el tipo de dibujo es mas rico y vistoso, con ciertas similitudes con la Línea Clara europea. No son de extrañar estos cambios dado que Satrapi ha escrito las cuatro partes en diferentes años sucesivos, tiempo en el que una dibujante relativamente joven y recién llegada al campo del cómic ha podido definir y perfeccionar su estilo gráfico. Claro que también los dibujo más Naïf de las primeras partes tratan de reflejar la visión de una historia desde una óptica infantil, mientras que los dos últimos ya corresponden a una adolescente primero, y adulta después. Con, todo el tipo básico de dibujo en los cuatro capítulos podemos decir que es el mismo y que se identifica sin problemas con un mismo autor. Marjane Satrapi se revela, además de cómo una excelente guionista, como una competente e imaginativa dibujante, con un estilo caricaturesco conciso y sugerente muy elaborado, pero que descansa sobre conceptos visuales de esquematismo y de claridad, revelándose además como una maestra en el uso del blanco y negro.


Más que un cómic autobiográfico

Persépolis se encuadra en el siempre difícil pero a menudo gratificante subgénero del cómic autobiográfico, estilo adulto donde los haya dentro del noveno arte y que ya ha dado auténticas obras maestras como al citada Maus. Esta claro que en la biografía de juventud de Marjane Satrapi hay una gran historia, y sobre todo se palpa que la autora tiene ganas de contarla. Hay que recordar que Marjane Satrapi es una mujer iraní, y la sola mención de este axioma se asocia con muchas ideas preconcebidas en el público, que la autora trata de matizar y explicar tratando de derrumbar estereotipos y falsos mitos sobre la realidad y la historia de su país. Ojo, ni mucho menos Satrapi justifica la política y la situación social de Irán, mas bien lo contrario (es claramente anti islamista), pero también nos muestra algunas realidades de la vieja Persia poco conocidas por occidente, como el afán de muchos de sus habitantes por tratar de vivir en libertad, la oposición sin concesiones de muchos compatriotas al régimen islamista y el hecho de que no todos los iraníes son unos extremistas fanáticos. Su país, el verdadero protagonista de al novela gráfica, aparece aquí como un viejo reino herido de muerte que trata de luchar agónicamente por entrar en la modernidad y superar el odio que ha destruido moralmente el país.


La propia Satrapi no puede olvidar que la historia de su vida esta unida a la de la decadencia de su país, y esto se refleja en el libro. El estilo narrativo es muy directo y fácil de seguir, con recursos efectivos como que la protagonista-narradora se dirija al lector tête a tête en diversas viñetas aclarando situaciones o introduciendo elipsis narrativas. Artísticamente, el uso magistral del blanco y negro logra unas viñetas elegantes y deliciosas en donde los personajes ganan terreno a los escenarios. Viñetas grandes, algunas que ocupan una plancha completa, se prestan a composiciones alegóricas o simbólicas sobre hechos reales que narra la historia, algunas muy logradas. La expresión del drama y el patetismo, muy presentes en este libro, alcanzan momentos sublimes en hermosas viñetas.

La combinación de anécdotas simples y simpáticas con hechos dramáticos se ha hecho como solo podía hacerse: contando la realidad tal cual pasó, con sus errores, imperfecciones y antihéroes. La verdad es que poco se puede reprochar a este cómic, salvo tal vez el un tanto pedante curso acelerado de la historia de Irán en la primera parte, algo imprescindible para entender el relato, pero su presentación como texto de un libro de primero de ESO resulta a veces un poco cargante.

Mención a parte merece en esta historia el tratamiento que Satrapi hace de su familia, en especial de sus padres, a los que adora y que, en cierta medida, son los impulsores de la narración en todos los sentidos. También resulta importante el personaje de la abuela, un huracán de cordura, sabiduría y saber estar que muchas veces moldea el rebelde y a menudo inconsciente temperamento de su nieta.


Llamado a ser un clásico

Realmente, Persépolis resulta un cómic pionero ya que por primera vez cuenta la historia real de una habitante de un país de religión árabe. El resultado no ha podido ser mejor en todos los sentidos, tanto en el artístico-gráfico como en el literario, y se postula como un cómic de bandera. Pronto se estrenará en España la adaptación cinematográfica en dibujos animados, totalmente fiel su estilo gráfico ya que no en vano al propia Satrapi es su co-directora, junto con Vincent Paronnaud. Su preestreno en Cannes causó controversia entre los espectadores árabes, que la acusaron de anti islamista. Este filme aumentará la popularidad del cómic: ya se sabe, el mundo del tebeo de culto es muy minoritario.

Persépolis es ante todo una gran historia que debía ser contada. Su narradora y protagonista ejerce todo el tiempo una constante crítica a todo lo que la rodeó e influyó, empezando por ella misma. La verdad, es que dosis de honestidad de este tipo hacen falta en un mundo como el nuestro en donde hay muchas lamentaciones pero tampoco se dan soluciones. Persépolis cumple en honestidad y sinceridad y también sabe dejar una puerta abierta a al esperanza, que es lo más importante.