martes, marzo 03, 2009

El aparatito de Lumiere - EL LECTOR (THE READER)


Parece que últimamente la mayoría de las películas con pretensiones optan por fórmulas parecidas: dramas de carácter íntimo y supuestamente humanista, abundancia de flashbacks o irregularidades temporales varias, y momentos que tratan de resultar emotivos para el espectador. Esta película, The Reader, dirigida por el británico Stephen Daldry utiliza esas fórmulas sin la necesaria habilidad para ofrecer una gran película y se queda en un producto pasable, interesante pero sin ninguna personalidad. Basada en una novela de Bernhard Schlink, la historia se desarrolla durante más de 30 años en Alemania y cuenta la crónica de una extraña relación entre dos personas con una diferencia de edad de 20 años, ella mayor que el. Lo que comienza a finales de los 50 como una tórrida aventura sexual entre Hanna Scmitz (Kate Winslet), una treintañera soltera, con el adolescente Michael Berg (David kross) y luego devenida en una atracción fraternal por obra y gracia de los libros y lo que cuentan, con el paso del tiempo se va convirtiendo en una historia de redención y de limpieza de conciencia a causa del reencuentro con el pasado de una forma distinta a la que se recordaba, con el sempiterno fantasma del nazismo en la Alemania del siglo XX. Esta premisa mejor contada podía haber sido más estimulante, y aunque no faltan momentos de enorme interés y de emotividad (aderezados por una soberbia fotografía de Roger Deakins y Chris Menges), como drama no llega a alcanzar lo exigible para ser una buena película.

El papel que interpreta Ralph Fiennes como el Michael adulto no parece estar a la altura de las circunstancias ni de la calidad habitual del trabajo de Fiennes, cosa que si consigue el joven David Kross como un confuso y atormentado estudiante de derecho que poco a poco va comprendiendo las consecuencias a todos los niveles del horrible legado que dejó su país en la II Guerra Mundial. Mientras tanto, Kate Winslet hace una buena interpretación transtemporal (termina el filme siendo una anciana) de un personaje complejo y contradictorio (y permanentemente en bolas), aunque su Oscar a mejor actriz resulta excesivo. No obstante, mucho más estimulante que la pareja protagonista resulta la imponente presencia de Bruno Ganz en la piel de un avispado profesor universitario, mentor del protagonista.

La verdad que el enésimo recurso a los horrores del nazismo, el abuso en ocasiones del cine de juicios, y algún momento melodramático sobrante, no hacen mucho favor a una historia que en ocasiones discurre muy bien y se hace apasionante, especialmente en lo cuando nos muestra el poder de la literatura y la fabulación en la conciencia humana, aunque una mala resolución de la peli hace que todo caiga en agua de borrajas. Y por supuesto, ya es la monda que en una película ambientada en Alemania, los textos de los libros aparezcan en inglés.

domingo, marzo 01, 2009

MUSEOS DE ESTE MUNDO (QUE HE VISITADO)

museo (según la R.A.E):

(Del lat. musēum, y este del gr. μουσεον).

1. m. Lugar en que se guardan colecciones de objetos artísticos, científicos o de otro tipo, y en general de valor cultural, convenientemente colocados para que sean examinados. 2. m. Institución, sin fines de lucro, abierta al público, cuya finalidad consiste en la adquisición, conservación, estudio y exposición de los objetos que mejor ilustran las actividades del hombre, o culturalmente importantes para el desarrollo de los conocimientos humanos. 3. m. Lugar donde se exhiben objetos o curiosidades que pueden atraer el interés del público, con fines turísticos. 4. m. Edificio o lugar destinado al estudio de las ciencias, letras humanas y artes liberales.



Esa tendencia, de todos aquellos que tenemos una curiosidad innata por todo, de contemplar y admirar las muestras de cualquier cosa que revista de cierta significatividad, se plasma en el gusto por acudir a esos recintos llamados museos. Allí se exponen, de cara a todo el personal, elementos, objetos, material (artístico, científico o de valor cultural como dice la RAE; o por que no, cualquier frikada), todo ello susceptible de despertar el interés y la admiración o sencillamente la curiosidad del ser humano. Aunque este papel también lo cumplirían las exposiciones temporales sin un lugar o recinto fijo, los museos, locales donde se puede apreciar permanentemente todo aquello que se desea mostrar, son siempre la garantía más fidedigna de que lo que vas a ver es algo que, efectivamente, merece la pena.


Aunque los museos siempre se identifican con el arte, hoy ya te puedes encontrar museos de cualquier cosa. En estos mundos de Dios, cualquiera que tenga una colección de algo y que pertenezca a diferentes épocas puede crear un museo. No es cuestión de enumerar la variedad de tipos de museo que existen, ni muchos menos de mencionar los que, por uno u otro motivo, son más célebres. Pero si que me gustaría hacer una breve memoria de diferentes museos (de cualquier tipo) que he visitado en varios lugares y lo que me ha supuesto el acudir a ellos.


Uno cuando viaja o hace turismo no puede dejar de visitar los museos más característicos de ese lugar, la mayoría de las veces con conocimiento previo de su existencia pero otras muchas veces a instancias de la guía turística de turno. Algunos lo hacen por inercia, simplemente por hacer lo que hace todo el mundo cuando llega a una nueva ciudad, aunque la mayoría acude a los museos por verdadero interés. Ese es mi caso, auque lo cierto es que a mi me gusta cualquier museo con un mínimo de fundamento temático en lo que se guarda. El arte, la historia y la arqueología siempre me han llamado más la atención y por ello mis museos favoritos siempre han sido los de ese tipo. Aquí una muestra de los que he conocido y visitado.


Las pinacotecas siempre son los museos más famosos (con permiso de los de arqueología). Cuando alguien menciona un museo le viene a la cabeza su obra u obras más significativas, eso sucede de manera especial con las pinacotecas. La verdad es que es un honor el haber visitado dos de las más importantes del mundo, el Museo del Prado, en Madrid y el Museo de Louvre, en París (este último, como todo el mundo sabe, muestra también escultura y arte antiguo en general). El primero, que v cuando tenía 15 años, fue para mái el primer museo de proporciones gigantescas que visité. Ya por entonces estaban construidas las vistosas pirámides de acceso y externamente, el suntuoso palacio que una vez fue residencia de los reyes de Francia, tenía una apariencia bellísima e imponente. El Louvre es un museo enorme en donde no das abasto en una tarde de visita, recuerdo que vi la mayor parte de la pinacoteca y bastante de las colecciones de arte griego y egipcio, aunque calcula que en total eso constituirá la mitad de al colección del museo.


¿Qué es lo más conocido que uno se espera encontrar cunado visita el museo de Louvre? Yo creo que sobra decirlo. Allí estaba, con su extraña sonrisa y con su más bien reducido tamaño, algo que me llamó bastante la atención ya que pensaba que la obra maestra de Leonardo era más grande. Pese a todo, a mi me llamó más la atención al colección de arte antiguo, especialmente la egipcia, con el célebre Escriba Sentado como estrella. También tuve oportunidad de admirar la Victoria Samotracia y la Venus de Milo, dos de las piezas más magistrales de la escultura griega.



Iz: Museo del Prado, Madrid

En realidad, la pinacoteca que más me ha fascinado ha sido la del Prado. Bueno, ¿y a quien, con un mínima sensibilidad para el arte, puede dejar de fascinarle el Museo del Prado? Lo visité también en la adolescencia, después del Louvre, El contacto con la obra de Velázquez, Goya, Murillo, El Greco, Ribera es algo que todo el mundo debe de tener en su vida, y si es contemplando los cuadros de primera mano, mejor. El estar ante El Jardín de las Delicias, de El Bosco es una experiencia inenarrable, solo comparable con estar frente a El Guernica, de Picasso. Porque también estuve el Reina Sofía, el mismo año que visité el Prado por primera vez, y allí vi una de mis obras pictóricas favoritas. Y es de la única de al que, pasado un tiempo, aún tengo un recuerdo bien nítido, a pesar de que muchas cosas de aquel museo me gustaron bastante. Bastantes años después visité el Thyssen-Bornemisza en Madrid, otra de las pinacotecas más importantes de Europa. Otra delicatessen, pese a que lo vimos a toda hostia, como se ve hoy los museos, por otra parte). Y un último recuerdo de los museos en Madrid, el Museo del ejército, que no me gustó demasiado principalmente por representar una institución a la que aborrezco y detesto, pero que tenía alguna cosilla curiosa como unos dioramas y miniaturas militares, estas últimos (los tradicionales soldados de plomo, vaya) de los que soy aficionado por vía familiar.


Der: Altar de Pérgamo (Pergamosn Museum, Berlín)

Los museos de arte antiguo y de arqueología son mis favoritos. Verdaderamente disfruto viendo las obras del arte griego, romano, egipcio, asirio, fenicio, babilonio. Además del Louvre, guardo especial cariño por el British Museum de Londres y el Pergamon Museum de Berlín. El primero es el museo de historia que más me ha gustado, con muestras de arte de multitud de épocas y culturas: Egipto, Grecia, Asiria, Babilonia, Lejano Oriente, Edad Media, Renacimiento y hasta prehistoria. Los bajorrelieves egipcios, las momias y en definitiva todo lo relativo al arte egipcio clásico que se expone en el museo londinense es un absoluto primor, sobre todo para los amantes del antiguo Egipcio. Tuve oportunidad de ver la mayor parte del museo y en el absolutamente todo merece la pena. Como también merece la pena acudir al Pergamon Museum, otra de las más grandes colecciones universales de arte a través de la historia. Allí uno se encuentra con arte griego, romano, asirio, sumerio, islámico y obras arquitectónicas tan magnas (que se encuentran allí completas) como el altar de Pérgamo (que da nombre al museo) y la puerta de Ishtar, deslumbrantes El Pergamon se encuentra en la Isla de los Museos berlinesa, donde se concentran la mayor parte de los museos de la capital alemana.


En Berlín hay cantidad de museos, algunos dedicados a lo más inesperado; los que realmente merecen la pena son los que se encuentran en la Isla de los Museos y bastantes más. En mi estancia berlinesa visité el Hamburger Bahnof (arte moderno), el Museo Judío (curioso museo donde los halla con muestra la historia de los judíos alemanas a través de todo tipo de objetos y recuerdos), el Checkpoint Charlie Museum (con un muestrario de la crónica histórica de la frontera RFA-RDA) y el Museo de Arte Egipcio con su preciada joya: el busto de Nefertiti.


Busto Nefertiti en el Museo Egipcio (Berlín)


Ha habido muchos más en toda Europa, aunque en general me resultaron menos interesantes que estos que he mencionado. No llevo la cuenta de cuantos museos de arte sacro (la mayoría en catedrales) he tenido ocasión de visitar: en Chartres, en Praga, en París, en Londres, y varios por España, a parte de algún otro que ahora se me olvida. No es que sean muy amenos, pero cada uno tiene sus más que interesantes piezas; especialmente llamativo siempre me ha parecido lo relativo a la ornamentación de los templos.




Der: Pabellón Secession (Viena)

Viena, la capital de Austria, también es una ciudad rica en museos. Me fascinó el Museo de Arte Moderno de la Secesión, uno de los mejores del mundo en su campo. El edificio en si ya es llamativo (llamado Pabellón de la Secesión), cuyos colores blanco y dorado parecen anunciar lo que uno se va a encontrar dentro, que es, como elemento más fascinante, parte de la obra de Gustav Klimt, aunque también hay que citar significativas obras de Art Noveau, Expresionismo y Vanguardia pictórica de principios del siglo XX. Es decir, la Viena artística transgresora y rompedora del milnovecientos en toda su plenitud. Exhultante. También recuerdo especialmente el magno Museo de Historia Natural que visitamos casi casi con la hora del cierre a toda pastilla (bueno, eso otras muchas veces me ha ocurrido) y su display de osamentas y especies disecadas. El Museo de Historia del Arte y su colección de obras de diferentes épocas (pintura, escultura, decoración) también era de recibo, pero no logro recordar en este momento lo allí había de llamativo.


En realidad, esta es solo una muestra de aquellos museos que más me han marcado, aunque otros muchos tuve ocasión de conocer. Y ya que estamos en harina, esta es una buena ocasión para recomendar un par de museos que se encuentran en mi ciudad: el Museo Guggenheim y el Museo de Bellas Artes de Bilbao. Del primero, su imponente y bella imagen es de sobra conocida dentro y fuera de España, pero no debe dejar de visitarse sus colecciones, muchas veces itinerantes. Hay que recordar que este museo es uno de los más importantes de Europa de arte moderno. El Museo de Bellas Artes bilbaino ha cumplido hace poco su centenario y en el se encuentra una interesante colección pictórica, de escultura, dibujo y artes decorativas. También podría evocar muchos museos que a lo largo y ancho de Estado Español me han cautivado, pero la lista sería innumerable.


Bajorrelieves griegos en el British Museum



En fin, que siempre que en un lugar se encuentre una colección de cosas que ver, que enseñar, que compartir, que admirar, siempre habrá allí un museo. El tiempo en general y la historia del hombre en particular es lo que construye los museos, proveyendo sus adquisiciones meticulosamente reunidas a lo largo de los años. Y nosotros estamos allí para admirarlas.

miércoles, febrero 25, 2009

El aparatito de Lumiere - SLUMDOG MILLIONAIRE


*****

La gran triunfadora de los Oscar. Este encuentro entre Hollywood (y el Reino Unido) con la mayor industria cinematográfica mundial, la hindú, se ha saldado más felizmente imposible. No es ninguna artimaña comercial ni un intento por poner de moda en occidente el cine Bollywood, en unos años que lo hindú parece estar en muy en boga en el mundo de la vida cotidiana, de la comunicación y del entretenimiento. Tampoco es un mero divertimento tratando de imitar el estilo de una película de la India, ni tan siquiera un homenaje al país que más películas produce al año. Slumdog Millionaire es un gran película norteamericano-británica rodada y ambientada en la India y dirigida magistralmente por un cineasta tan hábil y total como el inglés Danny Boyle, el hombre que a mediados de los 90 dejo con al boca abierta a medio mundo con su ya clásico Trainpotting (1995), y tras unos años en que parecía que su estrella había declinado irreversiblemente, firma su obra maestra. Sería injusto omitir que Boyle esta década había hecho películas de calidad como 28 días después (2002) - que además fue un éxito de taquilla- , Millones (2004) o Sunshine (2007), pero no respondían a las magnas expectativas creadas con Traispotting, como tampoco fue convincente su fallida aventura en Hollywood con La Playa (2000). Pero en esta ocasión, volviendo a colaborar con la industria americana, recupera el tiempo perdido y adaptando una novela de Vikas Swarup, ¿Quieres ser millonario? se ha dirigido a la India a plasmar de manera muy concisa pero completa al mismo tiempo al realidad social cotidiana de este país. El vehículo es la historia de un joven de 18 años de nombre Jamal (Dev Patel) empleado como recadista en un call center, y que a pesar de tener escasísimos estudios decide concursar en el célebre concurso ¿Quieres ser millonario? En su versión de la India. Allí, contra todo pronóstico, va acertando todas las respuestas, hasta que la policía le detiene convencida de que esta cometiendo un fraude. En su confesión a la policía, Jamal va recordado su historia: criado a en los miserables suburbios de Bombay, u huérfano de padre y madre ya a los pocos años, el y su hermano Saim aprendieron a sobrevivir en la calle durante largo tiempo viviendo situaciones verdaderamente penosas y extremas, lo cual agudizó el sentido de atención y perspicacia en el joven Jamal. La vida de los dos hermanos se cruzará con la de una joven de la edad de Jamal, Latika (Freida Pinto), cuyo destino parece tan desgraciado como el de los muchachos y como la de muchos niños y adolescentes en la India.


Danny Boyle ha querido reflejar el contraste entre el mundo de la India más pobre y el de una cierta parte de la población que ha conseguido enriquecerse, ya bien sea a través del espectáculo, el deporte, los negocios, la política o también del crimen organizado. Pero no es una comparación ni física ni geográfica ni urbanística, sino más bien psicológica, de las motivaciones de los personajes y su actitud ante los aspectos más insignificantes de la vida, obviando los grandes acontecimientos. Pero eso no impide que se muestren en toda su crudeza los barrios mas pobres de Bombay y el modo de vida de sus habitantes, así como se nos enseñe el estremecedor modus operandi de las mafias hindúes, en especial aquellas que “trabajan” con niños de la calle. Pese a todo, el colorido de la sociedad hindú y sus ansias de vivir y de superar sus frustraciones -como puede ser por ejemplo concursando en un programa de las características como el que aparece en al película, un vía de escape para que sus concursantes salgan de la pobreza- aparecen muy bien plasmados en esta película, rodada de manera dinámica con cámara digital y con un montaje trepidante de la marca Boyle. Es cierto que la historia puede parecer anecdótica y que resulte por lo idílica que es en algunos aspectos, un cuento de hadas, pero en realidad lo que narra es mucho más, ya que es una oda al instinto de supervivencia en todos sus aspectos, aunque al final el mensaje es claro: solo apostando por el bien y por el camino recto se logrará triunfar. Un entorno como la India siempre es proclive a lo más oscuro si nos e está preparado para ello, pero la película no enseña que cuando hay un motivo por el que luchar y que da sentido a al vida, cualquier cosa es posible.


La película puede resultar en momentos bastante dura, en especial cuando narra la infancia de los protagonistas, por ello que nadie espere ni concesiones a lo ñoño ni al buenrrollismo. Y, por supuesto, que nadie piense que este es un musical de Bollywood apócrifo, como se esta vendiendo por ahí erróneamente por los plumillas incompetentes de turno, ya que un número musical como tal solo hay en los títulos de crédito y de manera muy sui géneris además (y sin canción). Dicho sea de paso, la música de A.R Rahman es excepcional, aunque lo de las excelencias de las bandas sonoras en las películas de Danny Boyle es ya un clásico. El cineasta muestra su habilidad para rodar escenas frenéticas (la película a veces es un no parar) o imposibles y ambientes ricos y variados, Hay incluso algún auto homenaje como una escena en una letrina que recuerda en cierto modo a la antológica escena del WC de Trainspotting. Una película magistral y altamente recomendable, un regalo para los ojos que tal vez viéndola más de una vez guste aún más.

lunes, febrero 23, 2009

YA HAY CARÁTULA

Efectivamente, RAYOSC estrenó hace escasos días carátula propia, encabezando el blog.

¿Que podía incluir como imágen, me preguntaba?. El nombre de este blog lo escoraba irremediablemnte al universo Blade Runner. Una imágen emblemática, que puede ser el ojo de los primperos fotogramas del filme. Con unas letras con el azul y el naranja como protagonistas RAYOS C EN LA OSCURIDAD ya tiene también su cabecera.

En fin, que había que hacer la imagen mas atarctiva. ¿Lo habré conseguido?.

Eso si, los Rayos C segurán brillando, como siempre.

miércoles, febrero 18, 2009

El aparatito de Lumiere - EL DESAFIO: FROST CONTRA NIXON (FROST/NIXON)


***

Aunque no es la primera vez que tanto la figura de Richard Nixon como el célebre caso del Watergate y sus consecuencias hayan tenido su reflejo en el cine, esta es una de las mejore películas que se han hecho (aunque tampoco es que haya demasiadas), sobre el polémico trigesimoséptimo presidente norteamericano, el único quien dimitió de su cargo, en 1974 en el transcurso de su segundo mandato. No es que este filme sea ninguna maravilla (lo de su nominación al Oscar de mejor película es bastante excesivo), pero cumple con creces su función, que no es otra de la mostrar con absoluta minuciosidad y credibilidad el momento más bajo de la vida de Richard Milhouse Nixon, que ocurrió tres años después de su renuncia, en 1977, por obra y gracia de una extensa entrevista televisiva a al que se sometió a cargo de un peculiar presentador, David Frost.


La película se basa en una obra teatral de Peter Morgan inspirada a su vez en el acontecimiento real de la entrevista del ya por entonces ex presidente, en donde tras un durísimo tira y afloja con su entrevistador, el británico Frost, terminó por confesar sus garrafales errores (incluyendo a los millares de víctimas en Vietnam) y su actividad al margen de la ley en política interna. El propio Morgan realiza el guión cinematográfico que adapta para la pantalla su obra, y a pesar de que introduce insertos de falso documental y acción más cinematográfica, se nota un montón el origen teatral de la película, principalmente porque gran parte de la trama se desarrolla en la grabación de la entrevista. Es de suponer que lo que vemos en la pantalla del transcurso de ale entrevista es una trascripción literal de lo que se dijo realmente y que los actores que interpretan a Frost (Michael Sheen) y a Nixon (Frank Langell) se esfuerzan por imitar a los personajes reales tal y como hablaban y gesticulaban en aquel momento, lo cual añade un enorme mérito a al película, tanto en el trabajo de puesta en escena como en la albor de los actores. No obstante, la dirección del ínclito Ron Howard, mediocre pero estimado director con solo una película buena (Una mente maravillosa, que le valió un oscar) en una filmografía desde mediados de los 80de poca calidad pero plena de éxitos en taquilla (1, 2, 3 Splash, Cocoon, Willow, Un horizonte lejano, El Código Da Vinci), no resulta ni estimulante ni sorprendente; y aunque cuenta muy bien la historia no ofrece prácticamente ningún momento de genialidad cinematográfica, algo que tan interesante empresa sin duda lo merecía.


La película resulta atípica en tanto que lo que vemos, fundamentalmente, es una dialéctica, entre un presentador (que no periodista) y un ex presidente de EEUU que se salió de rositas tras su dimisión a pesar de que sus acciones hubiesen requerido el peso de la justicia. La película se centra en al entrevista, en lo más importante que se dijo en ella (que no todo) y en las conclusiones que se sacaron de aquella histórica conversación. Narrada casi como un combate de boxeo se tratase, cuando no vemos al grabación de al entrevista (que fue emitida en verano de 1977 meses después de que se grabase en cuatro sesiones en al propia residencia de verano de Nixon), vemos a los dos “púgiles”, preparar el combate con sus colaboradores y asesores y discurriendo que es lo qu se va a preguntar, como se va a responder y como contraatacar. Y es que la entrevista tenía un objetivo claro: que Nixon confesase su culpa ante el pueblo norteamericano. En definitiva, el filme resultará para muchos poco estimulante por su “falta de acción” y por ser tan estático. Es cierto, sin embargo, que en realidad mas de la mitad del metraje no muestra la entrevista y nos enseña como se gestó y todas las dificultades que se vivieron antes y durante su realización, tanto económicas (principalmente) como logísticas, además de mostrar los matices de la polémica figura de David Frost, un presentador británico de programas de variedades en el Reino Unido, Australia y USA, que saliéndose de su tipo de programas de espectáculo y sin el título de periodista consiguió hacer la entrevista de la década. El actor inglés Michael Sheen (el Tony Blair de The Queen) interpreta con eficacia a Frost, mientras que el veterano Frank Langella borda a Richard Nixon: a parte de que su caracterización es muy buena (esta clavado), imbuye una gran humanidad y cotidianeidad al uno de los mayores sinvergüenzas que haya dado la historia reciente. Esta nominado al Oscar al mejor actor y ojo, que puede dar la sorpresa.

domingo, febrero 15, 2009

PORRA OSCARS 2008: ACIERTOS Y DESACIERTOS


El hecho de que la ceremonia de este año haya sido tan pronto ha impedido que pueda ver la mayoría de las películas que competían por las estatuillas principales. Por ello, lo pírrico de mis aciertos en las predicciones sobre quien iba a ganar.

Como siempre, en negrita los pronósticos, en azul los premios finales, y si son las dos cosas , pues Oscar acertado. En total, cuatro aciertos. El no ver Slumdog Millionaire antes de la ceremonia, es lo que ha jodido todo.



Mejor actor principal
Richard Jenkins in "The Visitor" (Overture Films)
Frank Langella in "Frost/Nixon" (Universal)
Sean Penn in "Milk" (Focus Features)
Brad Pitt in "The Curious Case of Benjamin Button" (Paramount and Warner Bros.)
Mickey Rourke in "The Wrestler" (Fox Searchlight)



Mejor actor de reparto
Josh Brolin in "Milk" (Focus Features)
Robert Downey Jr. in "Tropic Thunder" (DreamWorks, Distributed by DreamWorks/Paramount)
Philip Seymour Hoffman in "Doubt" (Miramax)
Heath Ledger in "The Dark Knight" (Warner Bros.)
Michael Shannon in "Revolutionary Road" (DreamWorks, Distributed by Paramount Vantage)



Mejor actriz principal
Anne Hathaway in "Rachel Getting Married" (Sony Pictures Classics)
Angelina Jolie in "Changeling" (Universal)
Melissa Leo in "Frozen River" (Sony Pictures Classics)
Meryl Streep in "Doubt" (Miramax)
Kate Winslet in "The Reader" (The Weinstein Company)


Mejor actriz de reparto
Amy Adams in "Doubt" (Miramax)
Penélope Cruz in "Vicky Cristina Barcelona" (The Weinstein Company)
Viola Davis in "Doubt" (Miramax)
Taraji P. Henson in "The Curious Case of Benjamin Button" (Paramount and Warner Bros.)
Marisa Tomei in "The Wrestler" (Fox Searchlight)


Mejor filme de animación
"Bolt" (Walt Disney) Chris Williams and Byron Howard
"Kung Fu Panda" (DreamWorks Animation, Distributed by Paramount) John Stevenson and Mark Osborne
"WALL-E" (Walt Disney) Andrew Stanton



Mejor dirección artística
"Changeling" (Universal) Art Direction: James J. Murakami . Set Decoration: Gary Fettis
"The Curious Case of Benjamin Button" (Paramount and Warner Bros.) Art Direction: Donald Graham Burt. Set Decoration: Victor J. Zolfo
"The Dark Knight" (Warner Bros.) Art Direction: Nathan Crowley. Set Decoration: Peter Lando
"The Duchess" (Paramount Vantage, Pathé and BBC Films) Art Direction: Michael Carlin. Set Decoration: Rebecca Alleway
"Revolutionary Road" (DreamWorks, Distributed by Paramount Vantage) Art Direction: Kristi Zea. Set Decoration: Debra Schutt



Mejor fotografía
"Changeling" (Universal) Tom Stern
"The Curious Case of Benjamin Button" (Paramount and Warner Bros.) Claudio Miranda
"The Dark Knight" (Warner Bros.) Wally Pfister
"The Reader" (The Weinstein Company) Chris Menges and Roger Deakins
"Slumdog Millionaire" (Fox Searchlight) Anthony Dod Mantle


Mejor diseño de vestuario
"Australia" (20th Century Fox) Catherine Martin
"The Curious Case of Benjamin Button" (Paramount and Warner Bros.) Jacqueline West
"The Duchess" (Paramount Vantage, Pathé and BBC Films) Michael O'Connor
"Milk" (Focus Features) Danny Glicker
"Revolutionary Road" (DreamWorks, Distributed by Paramount Vantage) Albert Wolsky



Mejor direción
"The Curious Case of Benjamin Button" (Paramount and Warner Bros.) David Fincher
"Frost/Nixon" (Universal) Ron Howard
"Milk" (Focus Features) Gus Van Sant
"The Reader" (The Weinstein Company) Stephen Daldry
"Slumdog Millionaire" (Fox Searchlight) Danny Boyle


Mejor montaje
"The Curious Case of Benjamin Button" (Paramount and Warner Bros.) Kirk Baxter and Angus Wall
"The Dark Knight" (Warner Bros.) Lee Smith
"Frost/Nixon" (Universal) Mike Hill and Dan Hanley
"Milk" (Focus Features) Elliot Graham
"Slumdog Millionaire" (Fox Searchlight) Chris Dickens



Mejor película en lengua extranjera
"The Baader Meinhof Complex" A Constantin Film Production - Germany
"The Class" (Sony Pictures Classics) A Haut et Court Production - France
"Departures" (Regent Releasing) A Departures Film Partners Production - Japan
"Revanche" (Janus Films) A Prisma Film/Fernseh Production - Austria
"Waltz with Bashir" (Sony Pictures Classics) A Bridgit Folman Film Gang Production - Israel


Mejor maquillaje
"The Curious Case of Benjamin Button" (Paramount and Warner Bros.) Greg Cannom
"The Dark Knight" (Warner Bros.) John Caglione, Jr. and Conor O'Sullivan
"Hellboy II: The Golden Army" (Universal) Mike Elizalde and Thom Floutz


Mejor banda Sonora original
"The Curious Case of Benjamin Button" (Paramount and Warner Bros.) Alexandre Desplat
"Defiance" (Paramount Vantage) James Newton Howard
"Milk" (Focus Features) Danny Elfman
"Slumdog Millionaire" (Fox Searchlight) A.R. Rahman
"WALL-E" (Walt Disney) Thomas Newman



Mejor canción original
"Down to Earth" from "WALL-E" (Walt Disney) Music by Peter Gabriel and Thomas Newman. Lyric by Peter Gabriel
"Jai Ho" from "Slumdog Millionaire" (Fox Searchlight)Music by A.R. Rahman. Lyric by Gulzar
"O Saya" from "Slumdog Millionaire" (Fox Searchlight) Music and Lyric by A.R. Rahman and Maya Arulpragasam



Mejor película del año
"The Curious Case of Benjamin Button" (Paramount and Warner Bros.) A Kennedy/Marshall Production Kathleen Kennedy, Frank Marshall and Ceán Chaffin, Producers.
"Frost/Nixon" (Universal). A Universal Pictures, Imagine Entertainment and Working Title Production.Brian Grazer, Ron Howard and Eric Fellner, Producers
"Milk" (Focus Features) A Groundswell and Jinks/Cohen Company Production Dan Jinks and Bruce Cohen, Producers
"The Reader" (The Weinstein Company). A Mirage Enterprises and Neunte Babelsberg Film GmbH Production Nominees to be determined
"Slumdog Millionaire" (Fox Searchlight). A Celador Films Production Christian Colson, Producer



Mejor edición de sonido
"The Dark Knight" (Warner Bros.) Richard King
"Iron Man" (Paramount and Marvel Entertainment) Frank Eulner and Christopher Boyes
"Slumdog Millionaire" (Fox Searchlight) Tom Sayers
"WALL-E" (Walt Disney) Ben Burtt and Matthew Wood
"Wanted" (Universal) Wylie Stateman



Mejores mezclas de sonido
"The Curious Case of Benjamin Button" (Paramount and Warner Bros.) David Parker, Michael Semanick, Ren Klyce and Mark Weingarten
"The Dark Knight" (Warner Bros.) Lora Hirschberg, Gary Rizzo and Ed Novick
"Slumdog Millionaire" (Fox Searchlight) Ian Tapp, Richard Pryke and Resul Pookutty
"WALL-E" (Walt Disney) Tom Myers, Michael Semanick and Ben Burtt
"Wanted" (Universal) Chris Jenkins, Frank A. Montaño and Petr Forejt



Mejores efectos visuales
"The Curious Case of Benjamin Button" (Paramount and Warner Bros.) Eric Barba, Steve Preeg, Burt Dalton and Craig Barron
"The Dark Knight" (Warner Bros.) Nick Davis, Chris Corbould, Tim Webber and Paul Franklin
"Iron Man" (Paramount and Marvel Entertainment) John Nelson, Ben Snow, Dan Sudick and Shane Mahan


Mejor guión adaptado
"The Curious Case of Benjamin Button" (Paramount and Warner Bros.) Screenplay by Eric Roth. Screen story by Eric Roth and Robin Swicord
"Doubt" (Miramax) Written by John Patrick Shanley
"Frost/Nixon" (Universal)Screenplay by Peter Morgan
"The Reader" (The Weinstein Company) Screenplay by David Hare
"Slumdog Millionaire" (Fox Searchlight) Screenplay by Simon Beaufoy


Mejor guión original
"Frozen River" (Sony Pictures Classics) Written by Courtney Hunt
"Happy-Go-Lucky" (Miramax) Written by Mike Leigh
"In Bruges" (Focus Features) Written by Martin McDonagh
"Milk" (Focus Features) Written by Dustin Lance Black
"WALL-E" (Walt Disney) Screenplay by Andrew Stanton, Jim Reardon
Original story by Andrew Stanton


viernes, febrero 13, 2009

STORM THORGERSON: IMAGEN METAFÍSCA DEL ROCK


















Pink Floyd. The Division bell (1994)
Muse. Black Goles ahd Revelations (2006)


Meeting Storm
Thorgerson


Si la música generase imágenes, esas serían las que durante más de 40 años ha creado el diseñador gráfico británico Storm Thorgerson (Poters Bar, 1944). Genial creador de imágenes fotografías artísticas desde finales de los 60, Thorgerson ha ilustrado algunas de las mejor portadas de discos de la historia, consideradas auténticos iconos del mundo del rock y de la cultura popular.


Desde sus comienzos en 1968 como cerebro del mítico estudio de diseño Hipgnosis (1968-1983), Thorgerson ha sido un maestro en la creatividad conceptual artística en el campo de la fotografía, concibiendo auténticas pinturas hechas de imagen real, en donde lo surrealista, lo onírico y lo sorprendente presiden la función, consiguiéndolo a base de la descontextualización y la conversión de lo cotidiano en algo sorprendente y a veces absurdamente inquietante. Sin usar apenas el fotomontaje y el postratamiento de estudio y prefiriendo la fotografía en paisajes y lugares reales y en ocasiones con artesanales retoques, la obra de Storm Thorgerson se antoja genial tanto desde el aspecto técnico como del artístico. Rodeado siempre de un buen equipo de fotógrafos y grafistas, sus míticas portadas de LPs son ya consideradas como auténticas obras de arte. Es especialmente memorable su trabajo en la década de los 70, aún dentro de Hipgnosis, donde reinventó el concepto de cubierta de discos siguiendo, el devenir y el substrato símbólico y filosófico de la música popular en una década tan crucial para ella como fueron los 70.


Arr: Pink Floyd. Delicate sound of thunder (1988)
Ab: Nice. Elegy (1971)

Led Zeppelin, AC/DC, Yes, Anthrax, Peter Gabriel, Muse, Alan Parsons, Audioslave, 10CC, y sobre todo, Pink Floyd, son algunos de los grupos y artistas de diferentes épocas que en algún momento requirieron los servicios de Thorgerson y sus muchachos. La colaboración de Thorgerson con Pink Floyd, que abarca la mayor parte de la discografía de la banda de Oxford y que comenzando en 1968 aún continúa, es sin duda para el gran público lo más conocido del diseñador en todo el mundo. Casi se puede decir que Thorgerson creó la imagen de Pink Floyd, tanto en discos como en carteles e imágenes promocionales o videoclips. El modo de proceder de Thorgerson es siempre inspirarse en la música y el las letras del disco en cuestión para extraer una imagen, un “algo” que represente lo que se esta escuchando o el sentido y la esencia del disco, siempre desde una perspectiva poética y simbólica, de ahí lo surrealista o a veces extravagante de su arte. El resultado final, siempre es de enorme belleza: una fotografía clara y limpia, espaciosa, que resulta visualmente evocadora e impactante.

Arr: Syd Barret. The madcap laughs (1970)
Ab: Styx. Pieces of eight (1978)
No todo es fotografía: Thorgerson ha cultivado el campo del videoclip y de los documentales y últimamente esta trabajando con ahínco en el DVD y en los diseños de páginas web. Casi siempre relacionada con el mundo del Rock, la obra del creador gráfico ha sido compilada en libros, y en numerosas ocasiones se han organizado exposiciones con sus imágenes (portadas, posters, carteles). Más allá del mundo de la música, concebidas por Thorgerson ha concebido fotografías para ilustrar libros o carteles de diferente tipo, siempre con su peculiar e inconfundible estilo.


Arr: Cramberries. Bury the hatchet (1999)
Ab: Pink Floyd. Echoes (the best of Pink Floyd) (2001)
Como ya dijimos, Storm Thorgerson comenzó su andadura en el mundo del diseño gráfico en 1968, tras estudiar literatura inglesa y filosofía en la Universidad de Leicester y al tiempo que estudiaba cine y televisión en Royal College of Art, en Londres. En esta ciudad funda junto con Aubrey Powell Hipgnosis, un estudio de diseño gráfico basado en la fotografía, dirigido principalmente al mundo del espectáculo y en especial al de la música Rock, la más emergente, joven y creativa industria británica del momento. Con el tiempo, el equipo Hipgnosis se enriquecerá con las aportaciones de Peter Christopherson, George Hardie, Paul Maxon, Richard Evans, Colin Chambers, y Richard Manning. Hasta la ruptura de los estudios en 1983, Hipgnosis se ganó la más importante reputación dentro del diseño de portadas de discos y postres promocionales de músicos y grupos. Thorherson escribiría además libros sobre el arte de las portadas de LPs, editados por Hipgnosis. En 1983 se embarca en el mundo de la imagen en movimento fundqando la productora de videoclips Green Back Films, que dura hasta 1985. Dispuesto a trasladar gran parte de su aportación en al fotografía al nuevo campo, dirige interesantes trabajos para Yes, Nick Kershaw, o Paul Young. Después de la desaparición de Green Back, seguirá realizando videos para Pink Floyd y ya en los 90 dirigirá documentales sobre temas tan sugerentes como los efectos de al droga en los artistas o la existencia de extraterrestres.



Pink Floyd. Wish you were here Single (1975)


En cuanto a la fotografía, ya fuera de Hipgnosis, Thorgerson ha continuado desde principios de los 80 su fecunda labor. En esta nueva etapa tiene como colaboradores principales a Peter Curzon, Jon Crossland, Finlay Cowan, y los fotografos Tony May y Rupert Truman, aunque también seguirán colaborando Chambers y Manning. El diseño de libros (muchos sobre cubiertas de LPs), páginas Web y DVDs son los nuevos campos a los que Storm Thorgerson se acerca en los 90 y 2000.



Algunas portadas de antología


PINK FLOYD. The Dark Side Of The Moon (1973)

Una de las más conocidas portadas de la historia de la música. Una fotografía hecha no de una imagen real sino de un dibujo, ejecutado, en su mayor parte al aerógrafo, por George Hardie. El prisma piramidal y el inusual espectro de luz de seis colores del que surge, sobre fondo negro, siguen siendo un primor para los ojos. Los latidos del corazón-batería, el grito en Hi-Fi…respira…El espectro se expande, y la música también. Bienvenidos a la cara oculta de la luna.




PETER GABRIEL I (1977)

Peter Gabriel tras la luna delantera de un Lancia Flavia en su primer álbum en solitario (sin título como los 3 siguientes, el numeral es solo para distinguirlo de estos) en ¿un día de lluvia? Pues no, Richard Manning, quien coloreó de azul el Lancia en al foto en B y N. añadió además gotitas. Excelente fotografía y excelente trabajo




UFO. Phenomenon (1974)

Banda señera del Hard Rock en los 70, UFO tuvo como portada de uno de sus mejores álbumes una curiosa instantánea, en donde Thorgerson y sus muchachos captaron el momento en que un matrimonio ve una “cosa volando” y la toman por un Ovni (UFO en inglés). No era tal, pero la escena venía que ni que ni pintada para un grupo llamado Ovni. Uno de los escasos ejemplos en los que Thorgerson utilizo la “realidad”, pero sin perder todas sus señas de identidad gráficas e iconográficas, lo cual resulta enormemente insólito.




LED ZEPPELIN Presence (1976)

Tradicional familia feliz ante una me
sa. Mirando algo que esta en el centro, ¿Qué es? Ni Thorgerson ni la gente de Hipgnosis ni Led Zeppelin lo supieron jamás, pero era eso, un “presencia extraña”, pese al rostro de felicidad de los personajes. Ese precisamente fue el origen del nombre del penúltimo LP de la mítica banda de Robert Plant y Jimmy Page.




ANTHRAX Stomp 442 (1995)

Un ejemplo del trabajo de Thorgerson en los 90. La enorme bola de chatarra, hecha de chatarra real, se formó juntando las fotografías de un cuart
o de esfera hueca, consiguiendo el efecto de esfera perfecta. La perspectiva, además, está perfectamente conseguida (obsérvese la sombra y el personaje de la derecha)





GENESIS The Lamb Lies Down On Broadway (1974)

Otro de los hitos de Thorgerson en su etapa de Hipgnosis. Para la imagen externa de su obra maestra, la banda de Peter Gabriel y Phil Collins contó por primera vez con los servicios del estudio para crear una portada en una línea diferente a las que habían hecho hasta entonces. Este maravilloso disco conceptual contaba la historia alegórico-iniciática de Rael, un joven neoyorquino en busca de su propia identidad. Thorgerson, a base de una serie de fotos en blanco y negro (en la portada y contraportada, trato de reproducir algunas de las escenas de esta opera- rock, con un mismo modelo interpretando al protagonista. Un diseño revolucionario que adelantaba algunos conceptos visuales de los 80




BRUCE DICKINSON Skunkworks (1996)

Un ejemplo de cómo Thorgerson es un maestro del efecto simétrico y de la captura de espacios abiertos. El antiguo vocalista de Iron Maiden contó con sus servicios con genial resultado. ¿Qué sería un paisaje de Strom Thorgerson sin una (insignificante) presencia humana? Gran foto de Tony May.





PINK FLOYD. Wish you were here (1975)


Una portada antológica que en la actualidad es todo un icono Pinkfloydiano. Reflejando el negocio de la música, encarnado por el mefistofélico saludo de dos trajeados individuos, uno de ellos en llamas (el modelo estaba ardiendo en realidad, con traje y peluca especiales). Los estudios de cine Burbank, en California, sirvieron de localización de tan asombrosamente surreal escena.




MUSE. Absolution (2003)

Las obras maestras de Storm Thorgerson no
concluyeron en los 80. Muse, una de las bandas más emblemáticas de los 2000, tiene en su Absolution, una de las mejores portadas de LP de la década. Con las sombras de las “figuras voladoras”, pintadas sobre el suelo, la imagen devolvió al gran público el sentido de la trascendencia y la poesía visual en ell mundo de la imagen asociada a la música. Thorgerson volvió con este trabajo a colaborar con un grupo de éxito masivo, como en sus mejores tiempos.




ASHRA Correlations (1979)

Esta (poco conocida) portada de un (poco conocido fuera de su país)) grupo alemán de Rock progresivo (heredero de Ash Ra Tempel), es una de la
s más sorprendentes de ST. Lo que se ve cerca de al boca de la mujer es un chorro de agua real, captado en una pequeña fracción de tiempo.




EUROPE. Secret Society (2006)

¿Qué mejor manera que una banda exitosa en decadencia recupere su credibilidad en parte con un excelente diseño de LP? (lo de la música…bueno, eso ya se verá). Y si es con ST, entonces ya ni te cuento. Los suecos que a finales de los 80 triunfaron con su exuberante y comercial Hair Metal, regresaron en 2006, y como presentación
una turbadoramente bella imagen de la factoría Thorgerson. Un hombre apartado en una esquina, con las manos sin cuerpo que le invitan a su sociedad secreta. Otro prodigio en el tratamiento de la simetría.




LED ZEPPELIN Houses of The Holy (1973)

Imagen completa (portada y contrportada) de una de las mejores cubiertas de LPs de la historia. Coloreado a mano a partir de una fotografía de Autrey Powell. ¿Pedofilía? De ninguna manera. El cielo anaranjado, aunque parezca que no, es el principal causante de la belleza de la imagen.


lunes, febrero 09, 2009

El aparatito de Lumiere - EL CURIOSO CASO DE BENJAMIN BUTTON (THE CURIOSUS CASE OF BENJAMIN BUTTON)


**** y 1/2



La película más nominada de los Oscar realmente parece eso, una película para arrasar en la noche de los Oscar. Con un director con talento como David Fincher (que por cierto firma aquí su mejor película), un megaconocido actor protagonista como Brad Pitt, unos productores curtidos en mil y exitosas batallas como Kathleen Kennedy y Frank Marshall, antiguos socios de Steven Spielberg, y un guionista con un Oscar bajo el brazo como Eric Roth (Forrest Gump), no es extraño que este filme destile ambición por los cuatro costados. Tal ambición esta plenamente justificada ya que El curioso caso de Benjamín Button, es una gran película, y además de agradable visión y muy bien contada. No llega a obra maestra por su algo sobredesarrollada pretenciosidad y lo deficientemente explícito de su mensaje. El punto de partida, una novela breve del gran maestro de las letras norteamericanas Francis Scott Fritzgerald (1896-1940), escrita en 1921, suponía un enorme reto narrativo para una película, además de un esfuerzo técnico por lo peculiar de su argumento, la fabulosa historia de un hombre que nace con los síntomas de la ancianidad y que con el paso del tiempo va rejuveneciendo. En esta adaptación la acción, originalmente situada entre 1860 y la I Guerra Mundial, se atrasa unos años para hacerla coincidir con la época actual, concretamente entre 1918 y 2007, y en general la versión es bastante libre aunque se mantiene la esencia de la historia. La adaptación se ciñe una dimensión más vital e introspectiva que épica, merced a un buen ejercicio de estilo narrativo que hace creíble una historia rocambolesca y extravagante que no cae ni en el ternurismo impostado ni en la lágrima fácil. El transcurso del tiempo en la película (90 años) se refleja adecuadamente utilizando la progresión natural de la (peculiar) vida de un personaje sin mostrar sucesos verdaderamente extraordinarios en la existencia de este, ni tan siquiera importantes giros de guión. Ahí reside la genialidad de un guión, que pese a algunas carencias, termina seduciendo irremediablemente al espectador.

Esta película tampoco abusa de los convencionalismos de lo fantástico, (como en un principio se podría suponer, atendiendo a su premisa argumental) y contiene el melodrama; visto a esto a muchos les podría parecer una película sin atractivo para el público medio, pero esto en realidad no ocurre gracias a la sencillez y al claridad con que se nos narra este cuento de hadas. La crónica histórica americana que hace (mas costumbrista que de acontecimientos) esta muy bien conseguida y cada época del siglo XX aparece excepcionalmente reflejada; siempre a los ojos de ese Benjamín Button cuya extraña condición le hace concevir su existencia y la de los demás de un manera harto extraña: entre vital y temerosa, la pura dualidad del ser humanoLa bellísima fotografía, logra añadir un espectáculo visual acorde con las sublimes pretensiones del filme.


Nueva Orleáns es el lugar donde se desarrolla la mayor parte del filme y en donde Benjamin comienza su vida, en donde desde el priemr momento al muerte y al decrepitud han estado presentes, ya que ha sido criado en un asilo de ancianos en donde su padre, un rico industrial, le abandonó ante su “deformidad”. Con una bondadosa mujer negra, empleada del asilo, como madre adoptiva, Benjamin comienza a aprender de la vida de delante hacia atrás. Así, un amor que en un principio parecía imposible como el que vive con Daisy (Cate Blanchett), pronto encontrará su “final feliz” pero, pro desgracia y por los caprichos de ese tiempo que para el protagonista va hacia atrás, no será definitivo.

La interpretación de Brad Pitt, ultramaquillado (a veces con retoque digital, ojo) para dar vida a un personaje durante diferentes edades, es esforzada y conmovedora: su mejor interpretación. Blanchett no se queda atrás – sus escenas como una anciana son especialmente brillantes- en su actuación transtemporal, y es de mención la revelación de al película, al actriz afroamericana Traji P. Henson, como Queenie, la enérgica madre adoptiva del protagonista. Y, finalmente, mencionar los excelentes maquillajes los que se someten los personajes para reflejar el avance del tiempo y los efectos especiales, como los que superponiendo el rostro caracterizado de Pitt en el cuerpo de un niño consiguen crear un anciano de 7 años.

Lo más reprochable de la peli es que no sepa transmitir como es debido su mensaje, que es el de la dificultad de cómo encarar el paso del tiempo y el de la dramática relación del ser humano con la muerte, y que el público se quede con una historia de amor mas bien complicada. Hay muchos personajes de enorme atractivo (Nguda el aventurero pigmeo, la peculiar espía británica Mrs. Abbot, el incorregible capitán Mike, el senil Sr. Dawns), que van pululando en esta subvertida línea del tiempo que vive Button y que refuerzan los argumentos de caldiad de la película, lo mismo que el recurso a pequeñas y descontextualizadas historias insertas en la trama e imágenes de cierto sentido simbólico. Una película bella y estimulante, que justifica el paso por las salas en algún momento de las próximas semanas.