lunes, mayo 24, 2010

El apratito de Lumiere - TWO LOVERS


*** y 1/2


Estrenada con escaso bombo y no excesivamente publicitada, pese a contar en su plantel con estrellas del momento como Joaquin Phoenix y Gwyneth Paltrow, Two Lovers, elegante y más que sugerente drama intimista narrado con clase e inteligencia y filmado sin ningún tipo de concesión a la galería melancólica, es una de las más agradables sorpresas de los últimos meses en lo que a películas se refiere. No se trata de la típica película romántica de turno ni tampoco esta concebida para el lucimiento de sus protagonistas, sino que es una emotiva y sencilla historia sobre la necesidad de todo ser humano de amar y ser amado. A través de su protagonista, Leonard (Joaquin Phoenix), un joven frágil y al borde del abismo emocional, se hace un interesante examen de la consistencia de los sentimientos en entornos personales verdaderamente adversos. Leonard, un neoyorquino treintañero con trastorno bipolar y oscuros antecedentes sentimentales, se debate en medio de una situación de sufrimiento (a penas explicada en la película) elegir entre dos amores: Sandra (Vinessa Shaw), la hija de unos amigos de la familia enamorada de el y conmovida por las desgracias del muchacho, y Michelle (Gwyneth Paltrow) una enigmática pero encantadora nueva vecina que cuenta también con una frágil situación personal y atesora además dudas y angustias muy parecidas a las de Leonard. Una situación verdaderamente embarazosa para un ser con tantas carencias como Leonard.


La película huye de sentimentalismos, moralina y de cualquier tipo de efectismo melodramático y apuesta por el realismo y por la introspección de los personajes. Phoenix realiza una gran interpretación y se adueña literalmente de la película. James Gray, el lúcido responsable de Los amos de la noche esta ganando enteros como director y todo apunto que este realizador de 41 años y con cuatro largometrajes en su haber puede llegar a ser un gran cineasta. Interiores, apartamentos, calles oscuras, atardeceres, noches, patios interiores, luces tenues, todo escenario y atmósfera está perfectamente presentado más allá de la simple localización. Una película hecha con el corazón y con la cabeza y que demuestra como es posible conjugar sencillez y matización, parquedad expresiva y emoción contenida, e inteligencia y sentimientos. Un canto al amor hecho con exquisitez de orfebre y con sólidos argumentos narrativos y cinematográficos.

domingo, mayo 23, 2010

LEOPOLDO FREGOLI, EL HOMBRE DE LAS MIL FORMAS


A finales del siglo XIX y principios del XX, cuando el mundo del teatro y del espectáculo se había convertido en un fenómeno de masas, surgió en Italia la figura de un artista y actor que revolucionó el mundo del entretenimiento inaugurando un nuevo género teatral y actoral: el transformismo. Leopoldo Frégoli (1867-1936) fue un genio de la interpretación y un auténtico atleta del escenario que en los primeros compases del siglo XX se hizo mundialmente famoso por sus espectáculos en donde en cuestión de segundos cambiaba totalmente de disfraz y de complementos (pelucas, prótesis) para encarnar a distintos personajes en una misma función. Su habilidad para cambiar de voz y para imitar voces le hacían capaz de interpretar a cualquier personaje hasta el punto de que aparecía realmente imposible que esos caracteres que se iban sucediendo en el escenario a velocidad de vértigo fuesen realmente la misma persona. Pero era cierto, solo había un solo personaje cuando el telón se levantaba y ese no era otra que el rey del disfraz, Leopoldo Frégoli, el padre del transformismo y de hecho el mayor transformista que haya conocido la historia.


Eran los tiempos en que a las cosas aún se las llamaba por su nombre, y el transformismo, género teatral que Frégoli puso de moda, era el arte de disfrazarse perfectamente a gran velocidad y de aparecer cada poco tiempo ante el público con una apariencia diferente: médico, soldado romano, anciano, militar, caballero del siglo XVIII, cura…También se incluía la caracterización de celebridades a las que se trataba de imitar a la perfección: En definitiva, el transformismo era algo más que el concepto que en la actualidad se tiene de el, el de travestirse de mujer y hacer cuatro chorradas. Era todo una disciplina que Frégoli convirtió en arte.


La vida artística profesional de Frégoli transcurrió de 1887 a 1922, años en los que dio la vuelta al mundo y se convirtió en uno de los miembros de la industria del entretenimiento más famosos internacionalmente. Leopoldo Frégoli vino al mundo en Roma el 2 de julio de 1867. Poco se sabe de su infancia y adolescencia a parte de que desde temprana edad ejerció diversas profesiones y que a la edad de 15 años hizo sus pinitos como cómico con compañías de medio pelo en las que demostró variadas habilidades (ilusionismo, actuación). El joven Frégoli llegó a la conclusión de que quería ser comediante pese a las reticencias paternas que a punto estuvieron de abortarle su carrera. Su progenitor no lo vio nada claro hasta que un día se confundió a su retoña vestido de mujer y comportándose como tal con una dama. Pero no iba a ser fácil iniciarse en el escenario. En 1887, con 20 años de edad, como muchos jóvenes italianos de su quinta, se va a la lejana África colonial para realizar el servicio militar. En Abisinia pasará Frégoli varios años de su vida en una interminable mili bajo el calor sofocante del sol africano. Un servicio militar tan largo podía dar para mucho, para comenzar a aprender o ejercer una profesión, por ejemplo. Las habilidades de Frégoli le iban a llevar a ejercer por primera vez de entretainer en un entorno bien insólito e inusual para debutar en ello. Es fácil suponer que Frégoli era el típico personaje gracioso, encantador y carismático para el resto de al soldadesca, a los que entretenía con sus números de imitaciones, mímica (fue también un pionero del mimo artístico) e incluso de ilusionismo, ya que fue un consumado prestidigitador.


Según cuentan las crónicas, hacia 1890 Frégoli hizo un debut oficial por todo lo al
to como cómico de variedades cuando una compañía de comediantes que había contratado el General Baldissera para entretener a la tropa no pudo desplazarse hasta Abisinia y entonces el general pensó en Frégoli y en su habilidad para divertir a sus compañeros, como reemplazo de estos para el show que se tenía pensado montar. La actuación de Frégoli fue tan exitosa que el General Baldissera envió al joven Frégoli al teatro de Massowah, el núcleo de diversión y espectáculo de la tropa italiana en África, con una recomendación para que se convirtiese en el actor principal y en el dueño del cotarro artístico que los italianos tenían montado en el África oriental. Eran el año 1891, y Leopoldo, que había vuelto a la vida civil, no tardó en convertirse en el coordinador del teatro y el casino de Masssowah. Antes de su regreso a Italia, Frégoli ya había consolidado su especialidad interpretativa, la de la imitación y la del cambio rápido de disfraz y por ende de personaje. Se hizo con un amplio guardarropa con todo tipo de disfraces (tendero, mujer, bandido, ricachón, diablo, señor de época, etc) que irá incrementando con el paso del tiempo, y literalmente se valía y se bastaba el solo en el escenario para realizar largas actuaciones en las cuales interpretaba pequeñas obras dando vida a diversos personajes (era capaz de representar un juicio entero con juez, abogado, acusado, etc.) monologuizaba según el personaje del que fuese vestido en ese momento, o imitaba a figuras célebres.


En 1891, Leopoldo Frégoli ya se encuentra de nuevo en Italia actuando con su por entonces inusual y sorprendente espectáculo individual en teatros de Roma, Génova y Florencia. Pronto su fama se extiende por todo el país, y todo el mundo quiere ver a ese joven que es capaz de cambiarse de traje y de apariencia en un visto y no visto, y de hacer magia, cantar con diferentes voces…el primer gran showman de la historia. En 1893, para poder llevar una serie de giras que cada vez resultaban más costosas, fundó dos compañías de apoyo, la Compagnia di Varieta Internazionale y la Compagnia fin de secolo, aunque solo habría una persona en el escenario: él. Frégoli recorre toda Italia y acrecienta su fama, ya que el espectáculo era verdaderamente único en aquel tiempo: un actor que a cada instante cambia de disfraz y de personalidad, dando las sensación a veces de que podía tratarse de más de una persona, pero por supuesto, no era así.


Leopoldo Frégoli se había convertido en una celebridad en toda Italia; era una artista que verdaderamente buscaba sorprender al público en cada momento y se esforzaba por mejorar su técnica día a día, de hecho cada año que pasaba sus espectáculos eran mejores y más completos (algo poco pensable en la mayor parte de los artistas del entretenimiento actuales). Obviamente, pronto el país de la bota se le hizo pequeño y hacia 1894 decide darse a conocer internacionalmente. Entre 1894 y 1897 visita Brasil, España, obteniendo un enorme éxito pese a convertir en esta ocasión sus espectáculos en mudos, ya que no sabía ni portugués ni castellano y por lo tanto su nuevo público no era capaz de entenderle. En 1896 debuta en el Olimpia de Nueva York y viajará a Cuba y a Portugal. En 1897 en una nueva actuación en Madrid, Frégoli conoce a Alfred Moul, gerente de uno de los principales teatros londinenses, el Alhambra Theatre. Moul ya se había hecho eco del éxito norteamericano de Frégoli, y siendo en aquel tiempo el Reino Unido la meca del mundo del espectáculo en todo el mundo (antes de que EEUU le arrebatase el título a principios del siglo XX gracias principalmente a Hollywood), era deseable que Leopoldo Frégoli hiciese su aparición en el Reino Unido cuanto antes. Alfred Moul Frégoli ofreció entonces a Frégoli y a su equipo un substancioso contrato de 350 libras semanales por actuar en el Alhambra. El artista italiano aceptó y Frégoli pasó a convertirse entonces en el actor mejor pagado del momento. Frégoli debutó en Londres en marzo de 1897, semanas antes de lo previsto, ya tuvo que sustituir prácticamente última hora al espectáculo contratado para la reinauguración del Alhambra, el estreno del ballet Victoria y la Alegre Inglaterra, el cual no pudo llevarse a cabo en la fecha prevista por cuestiones técnicas. Aunque Maul calculaba que el espectáculo de Frégoli se interrumpiría el día del estreno del ballet (que según los cálculos del empresario estaría listo en dos o tres semanas), lo cierto es que fue tal el éxito del transformista italiano que su show se representó ininterrumpidamente hasta mayo, retrasando hasta esa fecha el estreno del ballet el cual ya estaba listo meses antes. Frégoli siguió representando en Londres los meses siguientes llenando el Alhambra en cada actuación.


El éxito de Frégoli en los escenarios londinenses fue sencillamente apoteósico. Colegas de la profesión interpretativa se apresuraron a ver el espectáculo del transformista italiano y se quedaron maravillados. Frégoli tampoco hablaba inglés, pero eso no fue ningún obstáculo para su triunfo, permitiéndole incluso perfeccionar sus habilidades en mímica. No obstante, el artista pudo memorizar algunas frases in inglés para imitaciones de músicos como Wagner, Verdi o Rossini, políticos como Gladstone o Bismarck, o escritores como Victor Hugo. Hubo incluso algunos escépticos que dudaron de que Frégoli fuese realmente una sola persona e insinuaron en la existencia de varios dobles. El transformista invitó entonces a varios periodistas y a otros incrédulos a ver su increíble trabajo de cambio rápido de disfraz ente bastidores


En 1897 Frégoli decide abandonar Londres y viaja a Argentina. Posteriormente actúa en Rusia (San Petesburgo), Alemania (Berlín) y Austria (Viena. Parece ser que en 1898 volvió a Londres, aunque en el periodo 1898-1900 su actividad artística en ele escenario fue escasa o al menos poco se documenta sobre esos años. Sea como fuere, Leopoldo Frégoli se convirtió en esos años en un pionero del cine: en 1898 aterriza en Francia concretamente en Lyon, donde compra un cinematógrafo Lumière, y posiblemente realizase algunas actuaciones en algunas ciudades de Francia antes de llegar a París en 1900. La adquisición de un cinematógrafo fue fundamental para el devenir artístico del italiano, ya que a partir de ese momento realizaría filmaciones de actuaciones privadas (el Fregolígrafo, lo bautizó) en donde, como era lógico de pensar, encarnó a varios personajes muchas veces compartiendo escena gracias al incipiente trucaje cinematográfico a lo Meliés. En total se conservan doce filmes cortos (consta que filmó más) realizados entre 1898 y 1899, entre los que se encuentran Maestri di musica, Fregoli illusionista o Fregoli, danza serpentina. Estos trabajos fueron muy influyentes en el incipiente cine de trucaje y fantasía y se convirtieron en objeto de culto para el futurismo y el surrealismo de principios del siglo XX, especialmente en lo tocante al aspecto visual de estas tendencias.


En 1900, Frégoli, por entonces con 33 años y con su cinematógrafo durmiendo el sueño de los justos, debuta en los teatros Trianon y Olimpia de París, otras de las mecas del teatro europeo. Durante la década de 1900, Frégoli vuelve a establecerse en Italia y realiza continuas actuaciones en su país y en Francia, donde se había convertido en todo un ídolo. En 1910, convertido en todo un mito, realiza su última actuación parisina y durante más de diez años realizará giras en Italia y en Sudamérica. Hizo varias actuaciones benéficas para la Cruz Roja y actuó para las tropas italianas en la I Guerra Mundial. En 1925, con 58 años (algunas fuentes señalan que fue en 1922), en medio de una gira brasileña, Leopoldo Frégoli decide retirarse. El artista decide instalarse en Viareggio y ve como su legado en el transformismo sigue vivo de la mano de “discípulos” como Ugo Biondi (que llegó a conocer personalmente a Frégoli) o la norteamericana Lizzie Ramsden. La fregolimanía seguía viva de la mano del teatro futurista, el cual se inspiraba en gran parte en el trabajo de Frégoli, que en su momento supuso una total revolución. Poco antes de su muerte, escribió sus memorias y colaboró en otra biografía, publicada en Francia en 1936. Ese mismo año fallece en Viareggio. En su epitafio reza “Su última transformación”


Así trascurrió la vida de un genio irrepetible, un revolucionario del mundo del teatro y de la interpretación que es convirtió en el primer gran showman de la historia y en uno de los primeros actores europeos de masiva fama internacional. Creador del concepto moderno de la imitación, maestro de la caracterización artística, sin su figura no hubiesen sido lo que fueron ni Buster Keaton, ni Lon Chaney, ni Peter Sellers. El One Man Show tampoco hubiese existido, ni los monólogos cómicos. Un artista sin límites, un personaje sin igual que para alcanzar la inmortalidad tuvo que ser mas de una persona.

lunes, mayo 17, 2010

El aparatito de Lumiere - ROBIN HOOD


***


Era de esperar que, dados los mínimos bajo los que anda la imaginación de directores y productores, en cualquier momento se recuperase la figura del mítico forajido medieval Robin de Locksey, también conocido como Robin Hood, máxime si tenemos en cuenta lo rentable que es últimamente el cine de acción y aventura. Y tampoco resulta extraño que sea un director como Ridley Scott, otrora un cineasta genial, el que trate de dar con efectividad una nueva visión en 2010 de un personaje bastante mimado por el mundo del séptimo arte y que ha legado excelentes momentos de evasión en la pantalla. El caso es que este nuevo Robin Hood dirigido por Ridley Scott, si bien no es nada del otro jueves, si que es una buena película de entretenimiento hecha con cuidado y buen hacer y sin ninguna artificiosidad comercial impostada, algo que es de agradecer. La peli propone una imagen del arquero de Sherwood algo diferente a la que se ha presentado antes en otros medios. En esta película se pretende partir de bases históricas más reales que las de otros filmes sobre Robin, y se quiere hacer además un relato sobre el origen del personaje, o para ser más preciso, como llegó a convertirse en un honrado bandido fuera de la ley, durante el reinado en Inglaterra de Juan Sin Tierra. Una historia de “el comienzo”, más que una nueva visión de los pasajes más conocidos del personaje, en donde se trata de hacer un poco de historia bastante desmañada buscando los auténticos orígenes de Robert de Locksey, aunque en realidad esta figura, surgida literariamente de poemas y trovas, sea más legendaria que real. Más o menos se ha hecho el mismo ejercicio que en Rey Arturo (2004), pero aquí el resultado ha tenido un poquitín de más fuste.


El australiano Russel Crowe interpreta a un Robin cuarentón y creíble y mucho menos fantoche y pastelón que otros ya conocidos, como el mítico encarnado por Erroyl Fynn. Aquí Hood no aparece con un gorro con una pluma y solo empuña el arco en contadas ocasiones. Lady Marian, interpretada por Cate Blanchett, tiene también sus 40 años, es decidida, independiente y de fuerte carácter y hasta empuña las armas. Ricardo Corazón de León (Danny Houston) aparece por fin como lo que fue realmente, un rey dubitativo y pendenciero aunque enérgico, muy lejos de la visión idealizada que en el se hace en otros Robin Hood. Otros personajes históricos tradicionales del universo “robiniano”, como el rey sucesor de Ricardo Juan Sin Tierra (Oscar Isaacs) hacen aquí su aparición con el mismo carácter de siempre pero atribuciones mas acordes con la historia real (aquí Juan no es un usurpador, como lo es en el imaginario sobre Robin Hood), al tiempo que nos reencontramos con conocidos personajes semificticios, como unos desdibujados compañeros de correrías de Robin (sin ningún tipo de caracterización individual, salvo Fray Tuck, interpretado por Mark Addy) y otros nuevos, como el villano traidor Sir Godfrey (Mark Strong), William Marshall (William Hurt) o Sir Walter Locksey (Max Von Sydow).


La acción se desarrolla en un episodio histórico concreto, como es la invasión francesa a Gran Bretaña tras la muerte del rey Ricardo, y en donde nuestro protagonista según la película cumple un papel principal, como mercenario ex arquero al servicio del rey en las cruzadas. Muy buenas escenas de batalla (y nada farragosas sino cristalinas y gráficas, algo que se agradece) y una excepcional fotografía para una historia que resulta un tanto plana y previsible y que en muchos aspectos parece incompleta e insuficiente (como en su aparente reivindicación de la igualdad frente al feudalismo). En no pocas veces a la película se el va la olla: música anacrónica (llega a sonar Women of Ireland, mítico tema irlandés escrito en los años 50 del siglo XX), escenas en una taberna infestada en plan ligoteo de discoteca, situaciones poco afortunadas…pero al final el sentido del espectáculo y al aventura y la coherencia narrativa terminan por imponerse en un buen filme concebido en realidad para pasar bien el rato.

domingo, mayo 16, 2010

MIS RETALES FOTOGRAFICOS (VIII)

A ras de Kasko (2006)


Escaleras (2006)


Crepuscolo Romano (2010)


El Descanso (2009)

lunes, mayo 10, 2010

El aparatito de Lumiere - HABITACIÓN EN ROMA


*** y 1/2


Vuelve Julio Medem. Había expectación por ver si su nueva película iba a relanzar su un tanto tambaleante filmografía en los últimos años, en los que pese a no dirigir ninguna película mala, sus últimos títulos por un motivo u otro, no llegaron a alcanzar las expectativas deseadas por los seguidores del singular cineasta donostiarra ni en definitiva, las de los amantes del buen cine que durante la década de los 90 disfrutaron de excelentes y alucinantes filmes situados en la frontera entre la narración y la poesía, en el límite entre lo real y lo imaginario. Pues bien, en la década de 2000, con su estrella apagada tras la aún muy digna pero irregular Lucía y el Sexo (2000), el polémico pero nececesario (aunque cinematográficamente pobre) documental La pelota vasca: la piel contre la piedra (2002), y la un tanto decepcionante Caótica Ana (2007), Medem dejó de militar en la primera división del cine europeo y en este nuevo decenio da señales de querer, si no reinventarse, si tratar de superar las ya demasiado manidas señas de identidad de su cine. El hecho de dirigir un proyecto de encargo y que además es un remake de una película preexistente, la chilena, En la Habitación, señala que Julio Medem quiere transitar, al menos momentáneamente, otras vías, pero por desgracia el resultado final que ha llegado a las pantallas, no ha conseguido recuperar al mejor Medem de antaño y cada vez tenemos que seguir conformándonos con un Medem mas light, aunque todavía con ganas de seguir sorprendiendo y talento de sobra.


Habitación en Roma, no es sin embargo ninguna mala película, es un filme muy peculiar rodado con la maestría necesaria de un director, el cual, reescribiendo el guión del filme en el que se basa (curiosamente en los créditos ni se menciona a la película original), consigue un más que digno trabajo de autor que convence y gusta pese a su un tanto estrambótica premisa argumental y estilística. El filme se localiza prácticamente en solo un escenario, la habitación de un hotel en Roma, y son solo dos las actrices que ocupan el 90% del metraje: la palentina Elena Anaya y la ucraniana afincada en Barcelona Natasha Yarovenko. Ellas interpretan respectivamente a Alba, una ingeniera española de treintaitantos años que se encuentra en la capital italiana de viaje de negocios, y a Natasha, una tenista rusa de ventitantos que esta a punto de casarse. Las dos acaban una noche en la habitación del hotel donde se aloja Alba y comienzan una intensa relación amorosa basada en el descubrimiento de ellas mismas y todas sus circunstancias que les han hecho ser las mujeres que son actualmente. El espectador es entonces testigo, casi a tiempo real, de sus conversaciones y de sus relaciones sexuales, en donde ambas intentan superar su pasado y caminar precipitada y alocadamente por un futuro nuevo que empieza a abrírse, pero ¿existe realmente ese futuro?, ¿es el pasado demasiado pesado como para cambiar realmente la vida de alguien?.


Medem consigue llevar por buen derrotero el drama intimista y consigue que la claustrofóbica habitación del hotel (al parecer se trata realmente de un decorado) no restringa la intensidad dramática del filme. Las dos actrices, que rodaron gran parte de la película en inglés, están perfectas y muy creíbles, con el plus de encontrarse casi todo el filme desnudas y tener que rodar una muy explícitas escenas sexuales lésbicas en una película que también podría calificarse de erótica. Una cuidad utilización de la música y las canciones y una escenografía perfecta realzan una película que sin embargo tiene un ritmo irregular, a veces resulta un poco resabidilla, y cae en ocasiones en la tentación de lo sentimentaloide y lo malamente poético, algo que un cineasta como Medem no se puede permitir.


Esta película podrá tener sus detractores, pero a buen seguro que pocas películas españolas en este año 2010 serán tan buenas como ella. No obstante, que un cineasta que ya no se encuentra en sus horas más brillantes siga siendo de los únicos en ofrecer en España un cine estimulante, de calidad y de vocación internacional, dice mucho de del no muy alto nivel en el que se encuentra la cinematografía española actualmente. Voyeur o no, tramposa o no, Habitación en Roma es una opción totalmente recomendable para ir al cine un día de estos.

domingo, mayo 09, 2010

DISCOS QUE TE CAGAS PARA LLEVAR A UNA ISLA DESIERTA

Lista de 110 discos que yo personalmente me llevaría a una isla desierta o a un refugio anti radioactivo. 90 discos de estudio, 5 Lps en vivo, y 15 recopilaciones verdaderamente imprescindibles. Ahí va la lista (puede que en otro post posterior incluya una selección de carátulas)

DE ESTUDIO

BEATLES FOR SALE (1964)

The Beatles

RUBBER SOUL (1965)

The Beatles

HELP! (1965)

The Beatles

HIGHWAY 61 REVISTED (1966)

Bob Dylan

REVOLVER (1966)

The Beatles

AFTERMATH (1966)

The Rolling Stones

PET SOUNDS (1966)

Beach Boys

SGT. PEPPER´S LONELY HEARTS CLUB BAND (1967)

The Beatles

THE PIPER AT THE GATES OF DAWN (1967)

Pink Floyd

THEIR SATANIC MAJESTIES REQUEST (1967)

The Rolling Stones

THE VELVET UNDERGROUND AND NICO (1967)

The Velvet Underground

WHITE LIGHT/WHITE HEAT (1967)

The Velvet Underground

SONGS OF LEONARD COHEN (1967)

Leonard Cohen

DISRAELI GEARS (1967)

Cream

ASTRAL WEEKS (1968)

Van Morrison

IN THE COURT OF THE CRIMSON KING (1969)

King Crimson

THE BEATLES (aka “THE WHITE ALBUM) (1969)

The Beatles

ABBEY ROAD (1969)

The Beatles

TOMMY (1969)

The Who

MOONDANCE (1970)

Van Morrison

LET IT BE (1970)

The Beatles

PEARL (1970)

Janis Joplin

AFTER THE GOLDRUSH (1970)

Neil Young

DEJA-VU (1970)

Crosby, Stills, Nash and Young

AQUALUNG (1971)

Jethro Tull

LED ZEPPELIN IV (1971)

Led Zeppelin

HUNKY DORY (1971)

David Bowie

MEDDLE (1971)

Pink Floyd

HARVEST (1972)

Neil Young

TRANSFORMER (1972)

Lou Reed

ZIGGY STARDUST (1972)

David Bowie

BERLIN (1973)

Lou Reed

GREETINGS FROM ASHBURY PARK, NJ (1973)

Bruce Springsteen

SELLING ENGLAND BY THE POUND (1973)

Genesis

TUBULAR BELLS (1973)

Mike Oldfield

THE DARK SIDE OF THE MOON (1973)

Pink Floyd

THE LAMB LIES DOWN ON BRODWAY (1974)

Genesis

BLOOD ON THE TRACKS (1975)

Bob Dylan

WISH YOU WERE HERE (1975)

Pink Floyd

A NIGHT AT THE OPERA (1975)

Queen

BORN TO RUN (1975)

Bruce Springsteen

OMMADOWN (1975)

Mike Oldfield

ALBEDO 0.39 (1976)

Vangelis

“HEROES” (1977)

David Bowie

MY AIM IS TRUE (1977)

Elvis Costello

NEVER MIND THE BULLOCKS (1977)

Sex Pistols

BAT OUT OF HELL (1977)

Meat Loaf

ALL MOD CONS (1978)

The Jam

DARKNESS ON THE EDGE OF TOWN (1978)

Bruce Springsteen

THE MAN - MACHINE (1978)

Karftwerk

BRING´EM ENOUGH ROPE (1978)

The Clash

OUTLANDS D ´AMOUR (1978)

The Police

THE WALL (1979)

Pink Floyd

LONDON CALLING (1979)

The Clash

BOY (1980)

U2

THE RIVER (1980)

Bruce Springsteen

SCARY MONSTERS (1980)

David Bowie

PETER GABRIEL (3º disco) (1980)

Peter gabriel

THRILLER (1982)

Michael Jackson

NEBRASKA (1982)

Bruce Springsteen

SINCHRONICITY (1983)

The Police

WAR (1983)

U2

BORN IN THE USA (1984)

Bruce Springsteen

SO (1986)

Peter Gabriel

THE QUEEN IS DEAD (1986)

The Smiths

MUSIC FOT THE MASSES (1987)

Depeche Mode

APPETITE FOR DESTRUCTION (1987)

Guns N´Roses

THE JOSHUA TREE (1987)

U2

GREEN (1988)

REM

SURFER ROSA (1988)

The Pixies

DESINTEGRATION (1989)

The Cure

TEN (1991)

Pearl Jam

ATCHUNG BABY (1991)

U2

OUT OF TIME (1991)

REM

AUTOMATIC FOR THE PEOPLE (1992)

REM

SIAMESE DREAM (1993)

The Smashing Pumkins

DUMMY (1994)

Portishead

PARKLIFE (1994)

Blur

MELON COLLY AND THE INFINITE SADNESS (1995)

The Smashing Pumkins

THE BENDS (1995)

Radiohead

POP (1997)

U2

(WHAT´S THE STORY) MORNING GLORY? (1995)

Oasis

OK COMPUTER (1997)

Radiohead

ALL YOU CAN´T LEAVE BEHIND (2000)

U2

VESPERTINE (2001)

Björk

A RUSH OF BLOOD TO THE HEAD (2002)

Coldplay

KID A (2000)

Radiohead

X & Y (2005)

Coldplay

SAM´S TOWN (2006)

The Killers

BLACK HOLES AND REVELATIONS (2006)

Muse

EN DIRECTO

LIVE AT LEEDS (1970)

The Who

MADE IN JAPAN (1972)

Deed Purple

SECONDS OUT (1977)

Genesis

LIVE 1975-1985 (1986)

Bruce Springsteen

S&M (1999)

Metallica

RECOPILACIONES

1962-1966

The Beatles

1967-1970

The Beatles

ARTIST OF THE CENTURY

Elvis Presley

BEST OF BOWIE

David Bowie

DIVINE MADNESS

Madness

GREATEST HITS

Van Morrison

GREATEST HITS 1970-2005

Elton John

INTERNATIONAL

New Order

MONEY FOR NOTHING

Dire Straits

NYC MAN

Lou Reed / The Velvet underground

THE DEFINITIVE COLLECTION

The Byrds

THE ESSENTIAL

Bob Dylan

THE JOHN LENNON COLECTION

John Lennon

THE SINGLES

The Clash

“SINGLES”

The Smiths