domingo, junio 20, 2010

ADIOS A JOSÉ SARAMAGO



Nos hemos quedado huérfanos de José Saramago. Jamás podremos olvidar el paso por este mundo de un ser humano excepcional del que aprendimos muchísimo. Descanse en paz

sábado, junio 19, 2010

El aparatito de Lumiere - LA ÚLTIMA ESTACIÓN (THE LAST STATION)


** y 1/2


Una película biográfica sobre un gran escritor puede resultar atractiva y comercialmente viable hoy en día pese a que las preferencias del gran público anden por otros derroteros: esto es lo que viene a demostrar este esforzado aunque irregular filme centrado en los últimos días del gran Lev Tolstoi(1828-1910), el gran maestro de las letras rusas. Pero lo malo de esta cuidada coproducción entre el Reino Unido, Alemania y Rusia y dirigida por Michael Hoffman basándose en una novela de Jay Parini es que no consigue evadirse de una cierta rigidez y de unas innecesarias dosis de frialdad y esto termina por debilitar el resultado final de una película que podía haber dado mucho más de sí. Todo esta además muy supeditado al trabajo de los actores, que si bien cumplen con creces (el reparto es más que interesante), es inevitable echar de menos una historia de fondo mucho más presente en el devenir de una trama sustentada en los vaivenes psicológicos y motivacionales de los personajes, algo que por otra parte no esta desarrollado en la película todo lo deseable. El personaje del anciano Tolstoi, magníficamente encarnado esa leyenda viva que es Cristopher Plummer, es, como fácil es suponerse, el carácter que más carisma desprende de toda la cinta: un escritor amado por su país que retirado de la literatura, de la vida pública y de los lujos que le hubiesen reportado su fama, su fortuna y su título nobiliario, se dedicó en sus últimos años (principios del siglo XX) a vivir en una comunidad de campesinos que el mismo había fundado en Yásayna Poliana, en donde inventó una especie de movimiento libertario pre-comunero, naturista, ascético y de cierto carácter anticipatorio del comunismo basado según el en los principios del amor y de la renuncia a las posesiones. Claro que una cosa era la teoría y otra muy distinta la práctica, como muy bien refleja este filme: su matrimonio con Sofya Tosltoya (una eficaz aunque un tanto forzada Helen Mirren), una mujer desquiciada por los efectos del Tolstoianismo en su vida sentimental, se resquebrajaba por momentos.


Aunque las intenciones de esta película son loables, varios errores la lastran. Primero, el manido recurso de una historia real vista a los ojos de una tercera persona, algo que hace aguas si el personaje en cuestión no está todo lo dibujado que se precisa: en ese sentido, Valentin Bulgarkov, el joven secretario de Tosltoi que encarna James McAvoy (protagonista de Expiación y frustrado Bilbo Bolsón de El Hobbit de Guillermo Del Toro), no transmite el carisma suficiente para conseguir que el espectador se identifique con él; y segundo, un tratamiento más de miniserie o de telefilme de amplio presupuesto que de película como Dios manda. Es cierto que al ambientación de época esta cuidada y que el clímax final de la muerte del escritor en la estación esta perfectamente logrado en todos sus aspectos, pero el sabor final que deja esta cinta es de algo que esta decididamente incompleto. No obstante, que nadie deje de ir a verla; se aprende mucho sobre el personaje y su entorno y desde luego que sabe transmitir de forma magistral sentimientos contradictorios, frustraciones, hipocresías y en definitiva, todo un amplio catálogo de imperfecciones humanas que ni el propio Tolstoi, pese a su empeño, pudo hacer frente. Y atentos a los títulos de crédito finales, aparecen filmaciones reales del propio Tolstoi.


jueves, junio 10, 2010

LA LINEA CLARA: LA VIÑETA EN ESTADO QUIMICAMENTE PURO


La llamada Ligne Claire (traducido literalmente del francés como Línea Clara) es una de las más famosas y ricas tendencias estilística de la historia del cómic. Creada por la escuela francobelga y con el gran Hergé como precursor, la Línea Clara- que por otra parte capitalizó el estilo gráfico de dicha escuela durante largo tiempo- es una de las más bellas y auténticas manifestaciones del Noveno Arte pese a tener desde su consolidación en los años 40 del siglo XX un nutrido grupo de detractores. Trazos continuos y gruesos, colores vivos y uniformes, tendencia a la angulosidad o al linealismo, carencia o ausencia total de sombreado, y sobre todo una total claridad y concreción tanto en el dibujo y el perfil de las viñetas como en las historias son las señas de identidad del subgénero, el cual tuvo una gran significación en el devenir del cómic no solo en Francia y en Bélgica sino en España, donde se llegó a crear un subestilo propio identificado con la postmodernidad.


¿Qué es la Línea Clara? Pues uno de los estilos artísticos del cómic que más buenos momentos ha dado al medio a lo largo de años y años, tal vez por que es precisamente un estilo muy atractivo visualmente y de clara comprensión para el lector, estilísticamente el cómic ideal para no iniciados y para el público infantil. ¿En que consiste la Línea Clara? Básicamente- los autores tampoco suelen ponerse de acuerdo- tendría estas características:

- Utilización de trazos de línea muy marcada

- Un solo tipo de línea para representar el contorno de objetos y personajes (lo que se llamó la Democracia de las Líneas)

- Empleo escaso o inexistente de sombras o cambios de tonalidad en las figuras

- A consecuencia de lo anterior, empleo del color de forma muy marcada y sin sombreados ni efectos de luz, generalmente en tonalidades muy fuertes y vistosas, aunque también puede haber cómics LC en blanco y negro o utilizando una limitada gama cromática.

- Viñetas casi siempre en recuadrado o rectángulo y con unas dimensiones uniformes

- Estilo narrativo en las viñetas claro y conciso, consecuencia de lo anterior

- Personajes caricaturescos en mayor o menor grado, nunca totalmente realistas. En muchos casos, los escenarios y objetos pueden ser realistas, pero no siempre (muchos teóricos afirman que la LC se caracteriza por tener personajes caricaturescos y entornos realistas, pero en realidad esto no siempre es así)

- Muchas veces se tiende temáticamente a las historias de aventuras, ciencia-ficción, fantásticas o policíacas, aunque también es cierto que puede tratarse de historietas humorísticas.


No se sabe muy bien cuando surgió exactamente la LC, ya que el estilo “claro y conciso” en el que se basa, ya hizo su aparición en los comienzos del cómic a principios del siglo XX de la mano de dibujantes norteamericanos como George McManus, quienes rompieron con el estilo academicista e ilustrativo de Outcaulf o McCay (también caricaturesco) para ofrecer un dibujo mucha mas simple y pulcro que influiría en algunos de los primeros dibujos animados. Visto así, se podría decir que gran parte del cómic caricaturesco de la historia fue y ha sido LC, pero esto no es así ya que McManus, sin ir más lejos tenía un estilo mucho mas depurado y singular que le convirtió en un adelantado a su tiempo y en un precursor de la LC de la 2º mitad del XX. El nacimiento de la LC lo debemos situar en Bélgica en los años cuarenta, cuando Georges Remí, Hergé, depuró su al principio un tanto torpe técnica gráfica y las aventuras Tintín mejoraron ostensiblemente en su aspecto formal: un dibujo muy simple, perfilado, clarito y (cuando llegó el color a Tintín) con vivos colores. Como en otras muchas cosas en el mundo del tebeo, Hergé y Tintín fueron pioneros de la LC, siendo el reportero del tupé una total referencia – en mayor o menor grado- en el cómic de LC de diferentes épocas. Además, Hergé también creó escuela entre los hacedores de LC al popularizar el cómic de género (aventuras, fantasía, asuntos policiales) primero en la escuela francobelga y después en el cómic de otros países. Se puede decir que Hergé, el padre de la LC, reinventó el cómic francobelga y consiguió que durante las décadas de los 40 y 50 fuese la tendencia historietista por excelencia tanto en Francia como en Bélgica, hasta tal punto que incluso hoy día se identifica a la llamada escuela francoblega con la LC, identificación no siempre exacta. Sea como fuere, la LC evolucionó mucho a partir de los años 70 (tras un periodo de crisis en los 60) experimentando un proceso de reinvención que si bien conservó los rasgos antes descritos si añadió algunas nuevas matizaciones que hicieron que en los 80 fuese uno de los estilos de cómic más vanguardistas y apasionantes sobrepasando las fronteras del 9º arte y llegando al campo del diseño. El término fue acuñado en 1977, considerando conceptualmente tanto la producción de aquel momento como la de los maestros franceses y belgas de años anteriores, la llamada Escuela de Bruselas.



La Escuela de Bruselas o la Línea Clara clásica


En los años 50 fue cuando en Bélgica- con los álbumes de Tintín como biblia- se vivió la edad de oro de la LC (aún no llamada así) en su vertiente más clásica y antes del renacimiento y reinvención que experimentaría este género en los compases finales del siglo XX. Por aquellos años, la LC se circunscribía exclusivamente al muy rico circuito Belga de la historieta, con alguna conexión con el vecino país galo. Por entonces la industria del cómic en Bélgica (y en Francia) era la más desarrollada de toda Europa y esto era algo muy notable en un país tan pequeño como el belga. La Escuela de Bruselas fue la gran heredera de Hergé y fue quien desarrollo el cómic LC en sus aspectos fundamentales. Muchos de los principales dibujantes de esta escuela fueron precisamente discípulos y colaboradores del padre de Tintín y de hecho participaron como coloreadores, fondistas o entintadores en muchos de sus álbumes manufacturados en los míticos Estudios Hergé. Los principales autores de la escuela fueron Bob de Moor (1925-1992), Roger Leloup (1933) Edgar Pierre Jacobs (1904-1987) y Jacques Martin (1921- 2010) , un cuarteto mágico y legendario del cómic de todos los tiempos. Jacobs, el más veterano, tal vez no fue un lineaclarista en el sentido estricto de la palabra, ya que su dibujo fue durante un tiempo practicamente realista, pero que duda cabe que el genial creador de Blake y Mortimer con su estilo narrativo conciso y clásico y su trazo claramente delimitado fue un inspirador del estilo y de la temática imperante en la escuela de Bruselas: historias de aventuras complejas, apasionantes y fantasiosas en la onda de Tintín. El francés Jacques Martin, el alumno favorito de Hergé, creador de Lefranc y Alix era preeminentemente realista, pero junto con Jacobs fue el gran maestro de la LC realista, si es que alguna vez existió tal etiqueta. Tanto uno como otro han sido dos de los mas grandes e influyentes creadores de cómics de todos los tiempos, tal vez detrás de Hergé los mejores en lengua francesa de la historia


Blake et Mortimer de Edgar. P. Jacobs


Bob de Moor, por su parte, también fue miembro de los Estudios Hergé, y su estilo gráfico, de corte caricaturesco, recuerda enormemente al de su maestro. Se le puede considerar junto con Jacobs el gran desarrollador de la LC o de la Escuela de Bruselas, siendo una influencia constante en años posteriores con craciones en dodne combinaba humor y aventura como Mr. Barelli. Roger Leloup, díscipulo tanto de Hergé como de Martin, y el más joven del cuarteto de oro de la escuela de Bruselas, se encargó de modernizar dicha escuela a finales de los 60 con Yoko Tsuno, deliciosa serie de álbumes de impecable factura que terminarán por convertir a la joven y encantadora aventurera japonesa protagonista de ellos en un icono del cómic francobelga. Para entonces, en los años 60 y 70, la EB había entrado en cierta decadencia no por su producción en el momento sino porque la mayor parte los nuevos guionistas y dibujantes de cómics franceses y belgas consideraban el estilo de aquel clan florecido en el semanario Tintín anticuado, si bien gente de la nueva hornada se estaba aplicando las enseñanzas de aquellos grandes maestros. El francés Jacques Tardi (1946) con un estilo no excesivamente identificado con la EB fue uno de los comiqueros que en los 70 apostó por la vuelta a los cánones estilísticos de la escuela, especialmente en los álbumes de su personaje Adele Blanc-Sec, cuando el tebeo francobelga había decidido apostar desde hacía años atrás- tanto en el estilo realista como en el caricaturesco- por la influencia anglosajona. Jacobs, Martin, y sobre todo las aventuras de Tintín seguían gustando, y en la Europa los álbumes de Hergé pese a nos ser precisamente nuevos fascinaban por su pulcra y colorista estética casi de pop art. Los artistas gráficos más modernos de la generación underground quieren expresarse de manera rompedora y comienzan a descubrir el carácter anticipatorio de la EB. La Línea clara propiamente dicha esta a punto de nacer.



La Línea Clara moderna (años 70 y 80): el estilo atómico


Abajo iz. y der.: ilustraciones de Joost Swarte

A finales de la década de los 60, Joost Swarte (Eindhoven, 1947), un joven estudiante de diseño industrial holandés admirador de Hergé comienza a publicar sus historietas para adultos en algunas publicaciones contraculturales de su país. Insólito que a estas alturas un jovenzuelo reivindicase la Escuela de Bruselas en Holanda cuando en el ámbito francófono esta estaba claramente en receso, pero lo cierto es que la mitomanía sobre Hergé y sobre la EB en general era mayúscula entre los entendidos de cómics en toda Europa y en aquella época y en el país de los tulipanes primero y en el resto del viejo continente poco después le vieron gracia al asunto: reinventar el un tanto naïf estilo Hergé para el público adulto, cuando precisamente a finales de los 60 y principios de los 70 la EB era considerada un subgénero de cómic totalmente infantil por autores y lectores de tebeos.



Swarte fundó en 1971 su propia revista, Modern Papier donde crea sus personajes e historietas con un estilo gráfico muy similar al de Hergé y de Moor pero mucho más anguloso y minimalista, fruto de su formación como diseñador y sus conocimientos de arquitectura. Aunque en sus comienzos hizo cómics para niños, ya a finales de los 70 y principios de los 80, Swarte es una celebridad internacional dentro del mundillo del cómic al revolucionar el concepto de cómic para adultos (repleto de crítica, sadismo, sexo y violencia, desde la vertiente más surrealista) superando el viejo underground hippioso yanki de Robert Crumb y Gilbert Shelton y reciclándolo para la vanguardia artística europea, el triunfo del mundo del diseño y la filosofía punk y nuevaolera. Gran número de revistas de toda Europa y de EEUU contendrán sus ilustraciones o cómics y ya en los 80 se dedica al diseño de postales, posters y portadas de discos, convirtiéndose en uno de los artistas gráficos más significativos de la modernidad New Wave de los 80 en todo el mundo. En 1977 fue cuando acuñó De Clare Lijn (pronto traducido al francés como Ligne Claire) para definir su estilo y el de sus fuentes. Pronto le llovieron imitadores por todas partes, los cuales adoptaron el término LC para definir aquel nuevo estilo de cómic nacido a finales de los 70, inspirado en la EB pero con dibujos angulosos y con trazo aún mas grueso, influencia del mundo del diseño y la arquitectura en el gran cuidado en el dibujo de edificios, objetos decorativos y cachivaches varios, y una temática adulta pero que bebía del poso naïf de la EB, casi siempre con un tono paródico.


Jacques Tardi, como hemos visto, siguiendo un estilo más tradicional y orientado al público infantil y adolescente, fue el primer lineaclarista del ámbito francófono, pero en los 80 pronto surgirá gente de la estilizada “escuela Swarte” (también conocida como atoomstijl o estilo atómico) y ya adscritos al movimiento LC dispuestos a ser los más vanguardistas y rompedores del momento: Floc´h, Ted Benoit, Yves Chaland y Serge Clerc llevaran la escuela francobelga al mundo de la avant garde más “en el rollo”. De todos ellos, Ted Benoit (Niort, 1947), es sin duda el mejor y más representativo dibujante de la LC fancesa y el principal embajador del estilo en el cómic francobelga. Tras unos exitoso y tardíos comienzos en el cómic a finales de los 70, en 1981 publico lo que se puede considerar la biblia de la LC en su vertiente más postmoderna y vanguardista, el álbum Vers La Ligne Clair,en homenajé a Hergé y Swarte y que marca una antes y un después en la historia de la LC. Para entonces ya había creado cuatro años antes a su personaje más célebre, Ray Banana, detective cool cuyo delirante universo desarrollado en varias aventuras influirá en autores de la LC española como Daniel Torres, cuyo estilo gráfico es muy similar al de Ted Benoit. Benoit introdujo las líneas casi rectas en el trazado de las formas, un rasgo muy característico de la LC de los 80.


Ray Banana por Ted Benoit


Jean Claude Floc´h (Myenne, 1953) fue otro de los autores de cómic que consiguió convertir a la LC en el estilo de cómic más moderno y vanguardista de los 80, con su dibujo entre Jacobs, Hergé y el pop art. Por su parte, Serge Clerc (Roanne, 1957) y Yves Chaland (Lyon 1957-1990) fueron la última generación de la genuina LC francesa. Chaland, sobre todo, fue un dibujante fuera de serie cultivador de un estilo humorístico que remitía a la LC de Swaarte pero también a maestros francobelgas de épocas pasadas. Creador de Adolphus Claar, Freddy Lombard y Bob Fish en las páginas de Métal Hurlant en los 80 y colaborador puntual de Moebius, su carrera se malogró tras su muerte en accidente de coche a los 33 años.


Bob Fish de Yves Chaland


La LC se iba extendiendo y ya a mediados de los 80 se convierte en el estilo de cómic más característico de la década en todo el mundo. Su carácter aún audaz y underground hizo que la mayor parte de los cómics de este estilo fuese para adultos, pese a las acusaciones de infantilismo gráfico y narrativo por parte de sus muchos detractores. En Holanda, practicamnte el país padre de la moderna LC, además de Swarte tambie´n destacó Theo Van den Bogaard (Castricum, 1948), autor de cómics de enorme carga erótica. El suizo Daniel Ceppi, el belga Alain Goffin, el italiano Vittorio Giardino y el británico Martin Hanford (creador de Where´s Wally?) fueron otros eminentes lineaclaristas europeos.


Dibujos de Floc´h


La Linea Clara en España: filias y fobias


Ilustración de Daniel Torres

En España la LC fue uno de los géneros de cómic favoritos de los lectores adultos en la década de los 80, gozando una enorme popularidad que sobrepasó al campo del cómic y se insertó en el mundo del diseño y del grafismo. La cosa empezó en 1981 con la aparición de la revista de historietas para adultos Cairo, editada por Norma Editorial en Barcelona. Por entonces el contexto del cómic en la España postfranquista era de un boom del cómic para adultos (que coexistía con el aún muy próspero panorama de los cómics para niños), originado en la transición a la democracia de la segunda mitad de los 80, el cual convocaba a antiguos lectores de tebeos infantiles que aún no había perdido el vicio por las viñetas y que estaban ávidos de las nuevas experiencias que proporcionaba la nueva situación política: sexo, sátira, violencia, droga. Cairo, editada por Rafael Martinez y Joan Navarro, aglutinó a dibujantes y guionistas admiradores de la escuela francobelga, la escuela de Bruselas y la nueva Linea Clara Europea, en un intentó de renovar y modernizar el cómic ibérico, ya que incluso el tebeo más underground tenía aún una factura técnica demasiado clásica. En Cairo, comienzan a publicar autores de innegables cualidades: Max, Mique Beltrán, Guillem Cifré, Micharmunt, Sento y sobre todo Daniel Torres (Valencia, 1958) el mejor autor español de la LC. Miguel Calatayud (Alicante, 1942), por su parte crea involuntariamente la llamada Escuela Valenciana, inspiración de los principales autores de LC españoles durante años. Ya en la primera mitad de los 80 la LC española creará escuela pero no logrará imponerse como la tendencia mayoritaria en el cómic para adultos en ese lustro, ya que tuvo que luchas encarnizadamente contra la que podíamos llamar Escuela Madrileña (propagada por al revista Madriz), y la Linea Chunga de la mítica publicación El Víbora. Tanto unas como otras esuelas fueron en el cómic el equivalente a la Movida en la música, si bien la LC española, como heredera de la LC europea, sería la tendencia más genuinamente nuevaolera, ya que la Linea Clara fue sin duda la New Wave del cómic.


Cairo, también publicaba historietas de autores extranjeros como Tardi o Chaland o de clásicos como Jacobs, duró hasta 1991, año en que el género se encontraba definitivamente de capa caída. Otras generaciones de autores lineaclaristas (dentro o fuera de dicha revista durante los 80) incluyen a Pere Joan, Miguelanxo Prado, Pere Fortuny o Roger. La LC española se caracterizaba por su querencia al surrealismo narrativo, su enfoque fantasioso, y en ocasiones cierta influencia gráfica lejana del cubismo o el Picassianismo, lo que algunas veces le daba un tono ligeramente ibérico. También fue notable la influencia de la escuela Bruguera, tanto en el humor de las historietas como en el desarrollo de personajes y situaciones.


Dentro de los principales autores de la LC española, cabría destacar- sin desmerecer a otros- a dos nombres. Francesc Capdevila Max (Barcelona, 1956), dibujante de enorme riqueza expresiva que trató de conjuntar los cánones de la LC con la escuela Bruguera o incluso Disney. Peter Pank, que vio la luz en las páginas de cairo en 1983, es su creación más conocida y uno de los mejores personajes del cómic español de los últimos 30 años. Aún continúa en activo con su estilo de dibujo evolucionando a lo largo del tiempo y sigue ofreciéndonos joyas como Bardín el superrealista (2006). Daniel Torres, por su parte, es tal vez uno de los mejores dibujantes de LC de todos los tiempos. Este antiguo estudiante de arquitectura debutó como comiquero en El Víbora, con su pájaro antropomorfo Cueco. En 1982 publica el mega álbum Opium y al año siguiente da vida a su personaje más conocido, el play boy galáctico Roco Vargas, que con el tiempo se convertirá en todo un icono del nuevo cómic español y hará de su creador el más representativo exponente del cómic español vanguardista y/o adulto. Todo lo que vino después fue un camino de rosas: múltiples premios en todo el mundo, éxito en salones y exposiciones de cómic, diseño de multitud de ilustraciones y portadas en diversos medios… Fue el ilustrador de la modernidad ochentista en España, e influyó a una genración de ilustradores, publicitarios y diseñadores gráficos españoles a finales de la década (de hecho muchos dibujos suyos formaron parte de campañas publicitarias, incluso de forma animada). Su estilo aunque estaba claramente influenciado por Ted Benoit, era personal y muy de diseño gráfico. Pese a que dicho su rol de dibujante de la modernidad lógicamente languideció al entrar en la década de los 90 y dejó de ser el ilustrador más vanguardista y contemporáneo, su estrella de gran dibujante y comiquero no se ha apagado en los años sucesivos, con interesantes trabajos incluso en el campo de la novela gráfica y colaboraciones para el mercado internacional en DC cómics y episodios de The Spirit con guión de Alan Moore. Albumes como El Misterio del susurro (1985), de la serie Roco Vargas, son considerados obras maestras del cómic español de todos los tiempos.


Roco Vargas por Daniel Torres


Pese a contar con numerosos seguidores en España, la LC ibérica no era vista con buenos ojos por todos los seguidores del cómic, especialmente entre los defensores de la escuela madrileña y de la Línea Chunga, que detestaban el estilo por considerarlo simplón e infantil, tanto en su vertiente gráfica como narrativa. La tormenta se desató en septiembre de 1984 con motivo de la exposición Tintín en Barcelona que iba a tener lugar en la Fundación Joan Miró de la ciudad condal y que iba a ser básicamente un homenaje al famoso personaje de Hergé y primer gran exponente de la LC. Un grupo de artistas, dibujantes, editores e intelectuales entre los que se encontraba Jordi Bernet, Javier Coma, Victor Mora, Román Gubern, Maruja Torres, Enric Sió o Josep Toutain publicaron en el diario El País su Manifiesto contra la exposición Tintín y Hergé , en donde arremetieron contra Tintín y la LC en general ya que según ellos una institución como la Fundación Joan Miró no podía exhibir (y menos en un país como España con escasa cultura de cómic), “una obra con destinatarios infantiles y sin el rango estético suficiente” . Sin embargo, la LC continúo teniendo sus admiradores y defensores y siguió siendo un estilo amplia mente popular entre los amantes de la historieta hasta que a principios de los 90 en todo el mundo la LC pasó de ser algo original y contemporáneo y se convirtió en un estilo menor más.


Señales de supervivencia de la Línea Clara


En los 90 y 2000, sin alcanzar con mucho la hiperpresencia de décadas anteriores, de vez en cuando han ido surgiendo cómics cuyo estilo recuerda a la Línea Clara, o bien se encuentra claramente metido en ella. Así, cabría citar al nortemericano Jason Lutes (New Jersey, 1967) que con su bellísima LC en blanco y negro ha entusiasmado a los amantes del cómic con obras como Berlín. Ciudad de Piedras (2005) y Berlín. Ciudad de Humo (2008), en los que aporta un corte de cómic clásico al estilo. El holandés Peter Van Dongen (Amsterdam, 1966) es otro de las más destacados recuperadores de la LC, con su estilo retro que remite inevitablemente a la Escuela de Bruselas. Autores de la vieja escuela como Jacques Tardi, Max o Daniel Torres continúan a pleno rendimiento, con su dibujo un tanto evolucionado.


La Línea Clara, toda una escuela en el cómic europeo, más allá de tópicos y críticas fáciles, sigue siendo una de las más deliciosas y auténticas tendencias de la historieta de todos los tiempos que todo amante del tebeo debe conocer y disfrutar. Un maremágnum de vistosidad, belleza, humor, aventura, surrealismo, vanguardia, ingenuidad y arte con una gran influencia en el mundo de las artes plásticas y el diseño y que sin duda alguna debe ser considerada como patrimonio cultural de primera orden.

lunes, junio 07, 2010

El aparatito de Lumiere - KICK-ASS


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Esta es una de esas películas que pocos se esperan que sea un filme de calidad, y al final sorprende y muy gratamente. Este explosivo cóctel de comedia gamberra, drama, parodia y cine de acción es algo más que un simple divertimento para espectadores palomiteros, es una sátira inteligente y efectiva que juega (mejor dicho, juguetea) con diferentes registros del cine comercial actual para ofrecer una historia tan peculiar como encantadora y que desde luego engancha y se mete al espectador en el bolsillo por derecho propio. Matthew Vaughn dirige con clase una más que divertida película apta, pese a su apariencia, para un público de lo más diverso (amantes de la comedia inteligente, seguidores del cine de acción, fanáticos de los superhéroes, degustadores de humor engro) aunque en ningún caso y pese a las apariencias sea una película que vaya dirigida a niños y ya si me apuras incluso a adolescentes menores de 16 años, dada su un tanto salida de madre (y surrealista) violencia.


Kick-Ass parte de una premisa que de primeras resulta no excesivamente original: el típico adolescente friki e impopular amante de los cómics de superhéroes que para superar su complejo de inferioridad decide convertirse en un enmascarado justiciero (el Kick-Ass del título) enfundado en un ridículo mono de neopreno verde y amarillo adquirido en internet. En los compases iniciales, la película parece la típica comedia de adolescentes, con cierto componente paródico (del mundo del cómic y del cine de acción) mas degustable por el público adulto, pero pronto la cosa va cambiando de tono y en poco tiempo nos encontramos ante una comedia negra y ácida a más no poder que la toma con ciertos males endémicos de nuestro tiempo: el sensacionalismo de los medios, el poder de internet para fabricar celebridades de quita y pon o el ansia por el poder y la gloria, además de presentar varias miserias humanas: el deseo de venganza, la codicia como origen del mal, lo injustificable de la violencia o las lagunas de la educación en valores. Y todo sin abandonar un tono, jocoso, exagerado y gamberro a veces que en momentos puntuales se torna en un drama bastante serio sin que tal cambio chirríe por lo repentino del cambio de registro.


Puede que no sea una peli plato de todos los gustos, pero tanto el director como los guionistas y como el verdaderamente eficaz reparto se afanan por ofrecer un espectáculo original y sorprendente. La aparición en escena de otros dos superhéroes caseros como son Hit-Girl (Chloe Moretz), una niña de 11 años de armas tomar (tal vez el personaje infantil más violento y sanguinario de la historia del cine) y su padre Big Papi (Nicholas Cage, que se últimamente se apunta a un bombardeo), los cuales se unen a Dave-Kick Ass (Aaron Johnson) suponen el momento del antes y el después en el filme. El malo de la función, en forma de un siniestro capo de la mafia lo interpreta el últimamente omnipresente Mark Strong, cada vez más encasillado en papeles malignos. Historieta divertida y entre ácida y amarga, casi una revisión moderna del mito del Quijote en donde uno no sabe si partirse a risotadas o compadecerse de la inmerecida mala fortuna de los protagonistas, un cuentillo tragicómico y perverso envuelto en engolado papel de regalo que al final no resulta ser tal. En definitiva, una inteligente deconstrucción- parodia del cine de acción que buen sabor de boca y de al que se anuncia una secuela para dentro de dos años.



lunes, mayo 31, 2010

El aparatito de Lumiere - AURORA BOREAL (SOLSTORM)

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Entre el éxito editorial y de taquilla de la saga Millenium y el acontecimiento de crítica y público que supuso el año pasado el filme sueco Déjame entrar, ha terminado por ponerse de moda en todo el mundo la ficción sueca, y generalmente con productos escorados al thriller. En este género se enmarca precisamente este interesante filme de Lef Lindblom que, dicho sea de paso, llega a las pantallas hispanas con tres años de retraso. Aurora Boreal, esta basado en la novela de la escritora Asa Larsson, todo un best seller internacional, lo que ha acarreado que esta adaptación cinematográfica haya sido todo un éxito de taquilla en Suecia. La publicidad en España cita a Solstorm como la novela que enganchó a Steig Larsson, lo cual se supone que atraerá al público a verla; si esa estrategia de marketing no se hubiese llevado a cabo (y el thriller nórdico no estuviese en este momento tan “en el candelabro”) esta película no iría a verla casi nadie, pese a sus virtudes cinematográficas.


Aurora Boreal no es una película de intriga convencional ni tampoco esta en al línea de las creaciones de Stieg Larsson (que no guarda relación ninguna con la creadora de esta historia, pese a al coincidencia en el apellido), es una lograda mixtura entre el drama y la investigación policial donde predomina lo primero sobre lo segundo y en donde no hay efectismos ni tópicos del género, sino una cuidada puesta ene escena y una interesante disección interior de los personajes y sus motivaciones. Isabella Scorupco, uno de los rostros más internacionalmente conocidos del cine sueco actual, interpreta a Rebeca, una joven abogada que regresa al gélido pueblo donde transcurrió su juventud tras conocer la muerte de su antiguo novio, un joven, exitoso y carismático pastor evangelista que había logrado crear para su comunidad religiosa todo un imperio económico y que ha aparecido brutalmente asesinado y mutilado en su propia iglesia. Con la hermana del pastor como principal sospechosa, Rebeca se empeña en conccer la verdad en un entorno que antes adoraba y que ahora le es hostil, enigmático e incluso terrorífico.


La película se escora a la crítica a los fanatismos religiosos y al poder manipulador de las sectas, pero que nadie se espere nada mordaz ni incisivo, ni tampoco un thriller explícito y truculento. Solstorm se centra tal vez demasiado en el personaje de Rebeca y los personajes secundarios se desarrollan más bien poco. Todo se desarrolla demasiado previsiblemente, aunque el desenlace tenga su cosa, por lo que es muy posible que los amantes del género policial se vean algo decepcionados. No obstante, hay momentos de buen cine y un tratamiento nada comercial que consiguen que esta película sea un producto interesante y singular, aunque, eso si, en pequeña escala.



domingo, mayo 30, 2010

ADIOS AL MOTERO TRANQUILO


Dennis Hopper nos dejó ayer. El último gran rebelde del celuloide, el hombre que con Easy Rider cambió momentáneamente la industria de Hollywood inaugurando una nueva hornada de directores (Coppolla, Scorses, Bodganovich, Ashtby, Cimino, Spielberg, Lucas) que durante un corto espacio de tiempo devolvieron al director el papel prepondarante de creador de sus películas que en las décadas anteriroes había brillado por su ausencia en el cine americano.


Contestatario,díscolo, bastante drogata y muy alcohólico, ofició con su mítica opera prima motera el maridaje entre el cine y la música rock. El Amigo Americano, Apocalipse Now, Terciopelo Azul, Hoosiers, Amor a Quemarropa... Muchos momentos míticos. Goodbye, Easy Rider!

TRAZANDO MAPAS EN EL ESPACIO


Trazando un mapa en el espacio, sin necesidad de estar dibujado en un papel. Desde un punto hasta otro, desde un lugar fijado aunque cambiante hasta un destino. Dibujando el camino en la memoria. Lo malo es cuando no sabes si el punto de llegada en el mapa es el correcto, si existen otros mejores o puede ser ese o bien demasiado cercano o bien improcedente lejano, inadecuado en definitiva para haber hecho un correcto trayecto en un momento dado.


Se puede viajar de muchas formas, y una de ellas, la más poderosa, es la imaginación. Pero tal vez no sea la mejor…o quizás sí. Con la imaginación se puede viajar a lugares donde resultaría imposible llegar de otro modo sea cual sea la razón que impida a ello. Se puede llegar a lejanas tierras, exóticos parajes, remotos países y distantes ciudades, existentes o no en el mundo. Cuando existen limitaciones de diversa índole, es entonces cuando, sin necesidad incluso de mapas de ningún tipo, la imaginación se expande y nos transporta a donde nosotros deseamos encontrarnos en ese momento. Pero la imaginación no suele servir de mucho, por desgracia; aunque la sensación que proporciona de poder huir y volar hacia otros lugares es indescriptible.


Pero volviendo a la utilidad de los mapas, esta claro que no tiene por que ser materialmente necesarios cuando pueden ser confeccionados con la propia mente; cuando los caminos, las montañas, las costas, los ríos, las cotas, las coordenadas pueden ser dibujadas en la cabeza de uno mismo. Es importante, en todo caso, elaborar un buen mapa cuando se pretende alcanzar un destino, no solamente en una vez primera, sino en sucesivas ocasiones, aún cuando se cree dominar ese camino, tan familiar e interiorizado a costa de ser repetido. Hay que tener clara la ruta en todo momento; esto no es que sea esencial ni infalible para alcanzar el destino, pero duda cabe que resulta fundamental. Porque el destino en los mapas no solo es el punto físico de llegada, es algo más: es un estado de ánimo, una fase en la vida de alguien, un sentimiento en un momento dado. Por eso en los destinos, en las llegadas, en las metas, en los puntos finales de los mapas queremos sentir simple y llanamente la felicidad. Y por eso nos afanamos en trazar los mejores mapas posibles para no solo llegar lo más fácilmente posiblemente a ese punto, sino para que el trayecto siempre sea algo único, bello e irrepetible. En los mapas, pues, el trayecto es lo que realmente tiene importancia. Hacer mapas en la vida es una bella arte, pero no siempre se sabe o se pude hacer correctamente ya que son muchas las limitaciones con las que nos podemos encontrar incluso dibujando nuestros mapas en el aire.


Cuando uno se da cuenta de que una cosa son los mapas que se desean seguir y otra cosa los mapas que algo externo se empecina en que sigas, es entonces cuando resulta necesario ir trazando mapas imaginarios fabricados de ilusión, que surcan la tierra y el aire y son capaces de atravesar el tiempo y el espacio, veloces como estrellas fugaces. La imaginación nace de la vida y de la voluntad, y la voluntad no es otra cosa que deseo. Gracias a la imaginación se puede conseguir lo que se desea y no habrá nunca barreras para ella. La vida puede llegar a ser como uno desee, puede ser trazada y dibujada según la voluntad y posibilidades propias, y aunque existan impedimentos, dificultades y desdichas, esas pueden ser superadas. Resulta muy difícil el ejercicio de superación, en ocasiones casi parece imposible, pero cuando los mapas de la vida se confeccionan a base de ilusión, de belleza, de amor y de deseo de felicidad, no habrá entonces lugar para la desesperación. No es necesario tener trazado un mapa prefijado en un momento dado, pero resulta gratificante ir dibujando- aunque solo sea muy, muy a poquitines- la cartografía de la vida, los mapas que se desean como propios y que se ve necesario seguir para haber podido transitar el mejor recorrido. Solo así se puede eludir lo negativo y conocer lo que realmente se desea. Alcanzar la felicidad.


lunes, mayo 24, 2010

El apratito de Lumiere - TWO LOVERS


*** y 1/2


Estrenada con escaso bombo y no excesivamente publicitada, pese a contar en su plantel con estrellas del momento como Joaquin Phoenix y Gwyneth Paltrow, Two Lovers, elegante y más que sugerente drama intimista narrado con clase e inteligencia y filmado sin ningún tipo de concesión a la galería melancólica, es una de las más agradables sorpresas de los últimos meses en lo que a películas se refiere. No se trata de la típica película romántica de turno ni tampoco esta concebida para el lucimiento de sus protagonistas, sino que es una emotiva y sencilla historia sobre la necesidad de todo ser humano de amar y ser amado. A través de su protagonista, Leonard (Joaquin Phoenix), un joven frágil y al borde del abismo emocional, se hace un interesante examen de la consistencia de los sentimientos en entornos personales verdaderamente adversos. Leonard, un neoyorquino treintañero con trastorno bipolar y oscuros antecedentes sentimentales, se debate en medio de una situación de sufrimiento (a penas explicada en la película) elegir entre dos amores: Sandra (Vinessa Shaw), la hija de unos amigos de la familia enamorada de el y conmovida por las desgracias del muchacho, y Michelle (Gwyneth Paltrow) una enigmática pero encantadora nueva vecina que cuenta también con una frágil situación personal y atesora además dudas y angustias muy parecidas a las de Leonard. Una situación verdaderamente embarazosa para un ser con tantas carencias como Leonard.


La película huye de sentimentalismos, moralina y de cualquier tipo de efectismo melodramático y apuesta por el realismo y por la introspección de los personajes. Phoenix realiza una gran interpretación y se adueña literalmente de la película. James Gray, el lúcido responsable de Los amos de la noche esta ganando enteros como director y todo apunto que este realizador de 41 años y con cuatro largometrajes en su haber puede llegar a ser un gran cineasta. Interiores, apartamentos, calles oscuras, atardeceres, noches, patios interiores, luces tenues, todo escenario y atmósfera está perfectamente presentado más allá de la simple localización. Una película hecha con el corazón y con la cabeza y que demuestra como es posible conjugar sencillez y matización, parquedad expresiva y emoción contenida, e inteligencia y sentimientos. Un canto al amor hecho con exquisitez de orfebre y con sólidos argumentos narrativos y cinematográficos.