sábado, febrero 16, 2013

LA QUINIELA DE LOS OSCAR 2012 DE RAYOSC



Balance de aciertos y desaciertos en la quiniela de los Oscar. En azul, la película ganadora. En total, 10 aciertos, tampoco está nada mal.



- PELÍCULA:  "Django Unchained"

"Amour", "Argo", "Beasts of the Southern Wild",  "Los miserables", "Life of Pi", "Lincoln", "Silver Linings Playbook", "Zero Dark Thirty".



 - DIRECCIÓN: Steven Spielberg, "Lincoln"

Michael Haneke, "Amour"; Benh Zeitlin, "Beasts of the Southern Wild"; Ang Lee, "Life of Pi"; David O. Russell, "Silver Linings Playbook".




- ACTOR: Daniel Day-Lewis, "Lincoln"

Bradley Cooper, "Silver Linings Playbook"; Hugh Jackman, "Los miserables"; Joaquin Phoenix, "The Master"; Denzel Washington, "Flight".




  - ACTRIZ: Emmanuelle Riva, "Amour"

Jessica Chastain, "Zero Dark Thirty"; Jennifer Lawrence, "Silver Linings Playbook";; Quvenzhane Wallis, "Beasts of the Southern Wild"; Naomi Watts, "The Impossible".




- ACTOR DE REPARTO: Christoph Waltz, "Django Unchained".

Alan Arkin, "Argo"; Robert De Niro, "Silver Linings Playbook"; Philip Seymour Hoffman, "The Master"; Tommy Lee Jones, "Lincoln";



- ACTRIZ DE REPARTO: Sally Field, "Lincoln";

Amy Adams, "The Master"; Anne Hathaway, "Los miserables"; Helen Hunt, "The Sessions"; Jacki Weaver, "Silver Linings Playbook".



  - PELÍCULA DE LENGUA EXTRANJERA: "Amour," Austria;

"Kon-Tiki", Noruega; "No", Chile; "En kongelig affære" ("Un asunto real"), Dinamarca; "Rebelle" ("War Witch"), Canadá.




- GUION ORIGINAL: Quentin Tarantino, "Django Unchained"

Michael Haneke, "Amour"; John Gatins, "Flight"; Wes Anderson and Roman Coppola, "Moonrise Kingdom"; Mark Boal, "Zero Dark Thirty".




- GUION ADAPTADO: Lucy Alibar y Benh Zeitlin, "Beasts of the Southern Wild"

Chris Terrio, "Argo"; David Magee, "Life of Pi"; Tony Kushner, "Lincoln"; David O. Russell, "Silver Linings Playbook".




- LARGOMETRAJE ANIMADO: "Wreck-It Ralph".

"Brave", "Frankenweenie", "ParaNorman", "The Pirates! Band of Misfits",



- DISEÑO DE PRODUCCIÓN: "Lincoln".

"Anna Karenina", "The Hobbit: An Unexpected Journey", "Los miserables", "Life of Pi",




- FOTOGRAFÍA: "Life of Pi"

"Anna Karenina", "Django Unchained", "Lincoln", "Skyfall".




 - MEZCLA DE SONIDO: "Life of Pi",

"Argo", "Los miserables", "Lincoln", "Skyfall". 



 - EDICIÓN DE SONIDO: "Zero Dark Thirty".

 "Argo", "Django Unchained", "Life of Pi", "Skyfall",




- MÚSICA ORIGINAL: "Life of Pi", Mychael Danna

"Anna Karenina", Dario Marianelli; "Argo", Alexandre Desplat; "Lincoln", John Williams; "Skyfall", Thomas Newman.




- CANCIÓN ORIGINAL: "Everybody Needs a Best Friend" de "Ted", Walter Murphy y Seth MacFarlane

"Before My Time" de "Chasing Ice", J. Ralph;; "Pi's Lullaby" de "Life of Pi", Mychael Danna y Bombay Jayashri; "Skyfall" de "Skyfall", Adele Adkins y Paul Epworth; "Suddenly" de "Los miserables", Claude-Michel Schonberg, Herbert Kretzmer y Alain Boublil.




 - VESTUARIO: "Lincoln",

 "Anna Karenina", "Los miserables", "Mirror Mirror", "Snow White and the Huntsman".



- LARGOMETRAJE DOCUMENTAL: "Searching for Sugar Man".

 "5 Broken Cameras", "The Gatekeepers", "How to Survive a Plague", "The Invisible War"

 


 - EDICIÓN: "Argo"

 "Life of Pi", "Lincoln", "Silver Linings Playbook", "Zero Dark Thirty".



- MAQUILLAJE Y PEINADO: "Hitchcock"

 "The Hobbit: An Unexpected Journey", "Los miserables".

 


- EFECTOS VISUALES: "Prometheus"

 "The Hobbit: An Unexpected Journey", "Life of Pi", "Marvel's The Avengers", "Snow White and the Huntsman"

E

lunes, febrero 11, 2013

El Aparatito Lumiere BESTIAS DEL SUR SALVAJE (BEASTS OF THE SOUTHERN WILD)



 
 
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No se puede pedir más al debut de un director como en esta ópera prima del joven Behn Zeitlin, una película que esta sorprendiendo al público y a la crítica y que ya tiene en su haber la nominación a varios Oscar entre ellos el de Mejor Película y Mejor Actriz a la pequeña gran intérprete de seis años Quvenzané Willis. Este es un filme extraño, inhóspito y muy personal que se adentra hasta la médula en el universo y la mentalidad infantil con la particularidad de que Hushpuppy, la niña protagonista, vive en un inquietante entorno en un Missisipi rural y supuestamente postapocalíptico (en un futuro no muy lejano o en un presente alternativo) anegado por las aguas de los océanos, algo que ha sido ocasionado un supuesto deshielo glaciar propiciado por el cambio climático; es decir, una situación extrema que hace aflorar el instinto de supervivencia en una mente y cuerpo diminuto. Pero esta no es una película de ciencia ficción ni de efectos especiales (aunque si que hay alguno) ni tampoco una película cien por cien fantástica aunque los límites entre la fantasía y la realidad están bastante desdibujados. Bestias del Sur Salvaje, adaptación libre de una obra teatral de Lucy Alibar es en realidad un drama casi visual, narrado siempre desde el punto de vista de Hushpuppy en donde se trata de poner imágenes a la situación de la infancia en un entorno salvaje en donde las fuerzas desatadas de la naturaleza campan a sus anchas (inundaciones, ciclones) en una especie de venganza contra el ser humano, en donde las reglas sociales ya no existen y la civilización tal y como la conocemos parece haber desaparecido en algunas regiones  como La Bañera, la inundada comunidad donde viven Hushpuppy y su padre.  Es precisamente la difícil y ambigüa relación entre el progenitor y la niña el elemento que vertebra la existencia de la pequeña, dispuesta a todo con tal de sobrevivir pero siempre tratando de recuperar el cariño de un padre desequilibrado y superado por los acontecimientos    


Debido a que la película en ocasiones resulta difícil de seguir por lo árido de su estilo narrativo es necesario tratar de entregarse al poder evocador de sus imágenes, realistas y con un punto miserabilista, pero hermosas y en ocasiones imponentes. La película alcanza cotas altas cuando muestra la ensoñación de la joven protagonista y que simboliza la relación entre ella y la naturaleza salvaje, representada por los uros, animales prehistóricos que vuelven a la vida (¿en su imaginación?) y su instinto animal luchador. Una pequeña y extraña epopeya contada con medios dramáticos y narrativos atípicos que trata de no dejar indiferente y se puede decir que lo consigue.   

viernes, febrero 08, 2013

MIS RETALES FOTOGRÁFICOS (XVIII)

Crepúsculo del Abra 3 (2012)

Altos Lugares (2011)

Brazos del Bosque (2012)

Fuente (2011)

Señor Musgoso (2012)

martes, febrero 05, 2013

El Aparatito Lumiere DJANGO DESENCADENADO (DJANGO UNCHAINED)



 
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No ha defraudado, y lo que es mejor nos ha dejado boquiabiertos. La incursión de Quentin Tarantino en el western no solo se ha saldado con éxito sino que además el cineasta de Knoxville tal vez haya filmado su obra maestra. Y es que poco o nada se puede reprochar a este nuevo homenaje cinéfilo de uno de los directores más mitómanos que han existido nunca en donde en realidad se traza una historia blaxplotation (cine “de negros” muy popular en la población afroamericana en la década de los 70)  por medio principalmente de un engañoso tributo a ciertos códigos spaghetti western (la ultraviolencia) aunque sin salirse de los cánones del western tradicional de John Ford, todo ello para demostrarnos como en la historia del cine el género del western ha influido en toda película con tiros, cazadores de recompensas, asesinos a sueldo, fueras de la ley y héroes errantes que van de pueblo en pueblo en cualquier coordenada espacio-temporal. Porque Django Unchained aspira a ser más que un western y un homenaje al género (la sombra de Sergio Leone es alargada aquí, si, pero no lo es menos la de Ford o Hathaway), es una revisión como hemos dicho del “cine para negros” (género también muy querido por Tarantino, como ya demostró en Jackie Brown) con tintes de denuncia social (se centra en el sórdido mundo esclavista sureño antes de la abolición de la esclavitud) y más escorado al drama y a la epopeya épica que a la comedia, si bien persiste la ironía friky tarantiniana aunque aquí en menor medida de cualquiera de sus películas anteriores. Tarantino está demostrando que es capar de ampliar sus registros y, al igual que en Malditos Bastardos (2009), viajar en el tiempo de manera convincente. Su crecimiento como director esta siendo indudable.


Pese a tomar el título prestado de un western europeo, este Django es una película original cien por cien con un héroe negro, un esclavo fortuitamente liberto (Jamie Foxx) que une su destino al de un cazador de recompensas de origen alemán (Cristoph Waltz) y ambos recorren el sur de EEUU en busca de diferentes forajidos para darles matarile y ganarse “un puñado de dólares”. Pero el amargo pasado del antiguo esclavo Django, convertido, en un pistolero de armas tomar, no parece dispuesto a disiparse y ambos hombres deciden llevar a cabo una arriesgada misión romántica: rescatar a Broomhilda (Kerry Washington) la mujer de Django esclava de un rico, caprichoso y sádico magnate sureño, Calvin Candie (Leonardo DiCaprio). Una road movie a caballo donde además de darse cita los géneros antes mencionados hay elementos de cine negro, comedia negra e intriga además de un homenaje a la épica de la mitología germana con momentos sublimes y un ritmo cambiante y muy adecuado a efectos narrativos y dramáticos. El climax final, con violencia y sangre a raudales, es lo mas “tradicionalmente tarantiniano” que hay en una película en donde no hay que buscar al Tarantino tradicional. Fox y Waltz funcionan a la perfección como antagónica pareja heroica unida por un extraño vínculo de intereses mutuos, y el resto del reparto no se queda a la zaga con un DiCaprio muy convincente como un villano tan de opereta como cruel y sanguinario o un Samuel L. Jackson que interpreta a las mil maravillas a un viejo esclavo muy acomodado a su condición servilista del amo blanco. Puede parecer un poco repetitivo que Tarantino vuelva a echar mano del recurso de la venganza como motor de una historia, pero el director sabe lo que hace y nada sobra en una película que funciona como un reloj y en donde Tarantino demuestra también que conoce a la perfección los recursos escénicos, plásticos y narrativos del western pero siempre tratando de dar su impronta con una banda sonora variada y algo descontextualizada y un reparto de secundarios curioso en donde se dan cita algunas viejas glorias casi olvidadas como Don Johnson, Robert Carradine, Russ Tamblyn, Ted Neeley, Bruce Dern o Franco Nero. Imprescindible. 

domingo, febrero 03, 2013

MIGUEL TARÍN, LA HISTORIA MALDITA DE UN ROCKER GIGANTE BAJO LOS AROS


 


La historia del deporte está llena de malditos, antihéroes y personajes singulares que pese a no destacar por sus aptitudes como deportistas ni por su palmarés dejaron a su paso un recuerdo imborrable por diferentes motivos ya bien sean anecdóticos, curiosos, extraños, trágicos, cómicos, decepcionantes, irritantes, sorprendentes…Miguel Tarín Ruiz (Barcelona, 24 de abril de 1962), baloncestista profesional que desde 1978 hasta 1993 fue el jugador más alto de España con 2,17 m. es en ese sentido uno de los deportistas mas curiosos de la historia del deporte español. Nunca fue un gran jugador pese a las cualidades que se le presuponían con su espectacular altura y fue una decepción para muchos aficionados, periodistas y entrenadores pero su singular historia y su curiosa personalidad merecen ser contadas. Un jugador de comportamiento rebelde, histriónico e intereses singulares amante de rock and roll y rocker vocacional de chupa de cuero que se metió al baloncesto por casualidad y durante su trayectoria profesional de 13 años (de 1980 a 1993) produjo todo un cúmulo de sentimientos encontrados.

 

Tarín y Romay, los techos del basket español en los 80
Hay un detalle en la biografía de Miguel Tarín que resulta revelador yes que fue un deportista tardío y fortuito, un atleta fabricado a partir de un chaval al que el deporte le importaba un pimiento. A finales de la década de los 70, cuando el baloncesto en España era aún un deporte que estaba en pleno despegue en cuanto a fenómeno de masas - aunque desde bastante tiempo atrás era el segundo deporte más popular de España había reducido en aquellos años considerablemente su distancia con el fútbol- y las primeras figuras patrias comenzaban a despuntar internacionalmente (Corbalán, Epi, Romay, Solozabal, Iturriaga, Margall…) se buscaba con ahínco en patios de colegios, gimnasios y hasta en calles y parques mozalbetes que superasen los dos metros para convertirlos en figuras de la canasta y dotar a los equipos españoles de pivots que complementasen a los jugadores norteamericanos de turno (por entonces había uno por equipo). Miguel Tarín fue captado por el FC Barcelona en verano de 1978 cuando contaba con 16 años. Hasta entonces, Miguel era un adolescente barcelonés estudiante de secundaria al que el encantaban oír la música de Ramones, Rolling Stones y clásicos de los 50 que pasaba su tiempo de ocio en billares y a la puerta de los bares compañía de chavales que vestían con chamarras de cuero negro, lucían tupés de los años 50 y gafas de sol y pensaban en Harleys y Cadillacs: eran los primeros exponentes del revival rocker de la ciudad condal. Por supuesto, a Miguel de deporte nada de nada, estaba gordo como una bola y como el mismo afirmó “lo del deporte lo veía como una chorrada, tíos que corrían y se cansaban para nada". Pero una buena mañana de verano, un ojeador de la sección baloncestística del Barça le vio pasear con sus 217 centímetros de altura y le ofreció hacerse una prueba para el equipo juvenil del Barcelona. A finales de los 70 el equipo baulgrana aún no había terminado de despuntar en un baloncesto español totalmente dominado en cuanto a clubes por el Real Madrid, que acaparaba casi todos los años los títulos de liga y de competiciones europeas, dejando algún  pequeño resquicio en cuanto a trofeos para otros equipo como el Jouventut de Badalona. El Barça por su parte ganaba copas del rey pero la “Liga Nacional” (la liga española aún no era la Liga ACB) se le resistía. El Real Madrid ya contaba con el que era el jugador más alto de España, Fernando Romay con 2,13, que era la sensación en el basket hispano por su por entonces cuasi gigantesca altura, y el Barça andaba buscando su Romay particular para contrarrestar el fascinante efecto que había logrado entre la opinión pública con el pívot gallego. Y Tarín podía ser el hombre que supusiese el antídoto perfecto al “efecto Romay” y entre otras cosas ayudar a crecer al Barcelona.



Miguel Tarín a los 14 años ya medía 2 metros, y con serios problemas para encontrar ropa y calzado adecuado nunca se había planteado jugar al baloncesto o hacer ningún deporte. Cuando se hizo la prueba ya avisó a Eduardo Portela, jefe de la sección de basket baulgrana y a los técnicos del Barcelona que “era muy manta” y que nunca había hecho ningún tipo de deporte, según él solo se dedicaba a “comer y dormir”. Pero sus 2,17 y su 52 de pie resultaban incontestables y Nino Buscató, mitico ex jugador de Jouventut, Barça y la selección española y entrenador del Barcelona de baloncesto juvenil  se propuso en convertirlo en una estrella del basket. El joven Miguel, que desconocía por completo el mundo de la canasta se adentraba en un territorio desconocido para él, al tiempo que la prensa estatal se hacía eco del hallazgo del jugador más alto de España. Tarín, que tuvo que perder 30 kilos en un mes, debutó en el Barcelona juvenil en la temporada 1978-79 en lógica posición de pívot  al tiempo que aprendía a jugar al baloncesto sobre la marcha, cometido al que se entregó Buscató aquel año con la supervisión del entrenador del Barcelona “mayor” Eduardo Kucharsky, quienes veían en aquel jugador un diamante en bruto y por que no, una futura estrella del basket. Los comienzos eran duros para un chaval que no había hecho ningún deporte y que al correr 10 metros el corazón le latía a 200 pulsaciones por minuto. Miguel incluso debutó aquel año con la selección española juvenil.                       



FC Barcelona temporada 1981-82, con Tarín el 2º jugador por la derecha en la fila superior

 Tras el primer año, los técnicos del Barça se sintieron moderadamente satisfechos con la progresión del joven jugador y el seleccionador español Antonio Díaz Miguel andaba bastante interesado en su evolución y en su proyección como futura figura. Como dato curioso, Miguel en aquellos años contaba en su círculo de amigos rockers con otro jugador juvenil de basket, un tal José María Sainz, al que llamaban Loquillo por su tupé a lo Pájaro Loco y que jugaba en al cantera del desaparecido Cotonificio de Badalona; según dicen, Loquillo animó a Miguel Tarín a adentrarse en la práctica del deporte aunque años después “el Loco” dejase el basket por la música. Lo cierto es que Tarín, por su propensión a llevar chamarras de cuero, vaqueros y look rocker (en la calle, claro) ya era en sus años como deportista juvenil bastante criticado y pronto empezó a rumorearse sobre su supuesta afición a las birras y su poco espíritu de deportista, pero el chaval, pese a su escepticismo inicial iba cogiéndole gustillo a esto de la canasta y se estaba convirtiendo en un sportman aunque la evidencia hacía notar que no estaba nacido para ser un gran jugador , y eso se mostrar cada vez con mayor nitidez año tras año. Después de otro año en juveniles (temporada 79-80), Miguel dio el salto en 1980 al equipo junior del Barça (por entonces la categoría junior incluía a jugadores de 18 a 20 años); si bien por su altura (inédita en el basket español) hubiese debutado ya en el primer equipo, aún estaba muy verde y en la temporada 1980-81prosiguió su formación en los equipos inferiores  azulgranas mientras el entrenador del Barça, Antoni Serra se encargaba de supervisar su progresión (bastante lenta, por cierto)   




En la temporada 1981-82, Antoni Serra decide subir por fin a Tarín al primer equipo del FC Barcelona convirtiéndose en el jugador español más alto que había pasado por la liga española. El Barça había sido campeón el año anterior consiguiendo su segunda liga después de mucho tiempo. En aquel equipo jugaban grandes baloncestistas como  Solozabal, Flores, Epi, Creus, Sibilio, De La Cruz y el americano Hansen y aspiraba a renovar el título con el Real Madrid como gran rival en un panorama basket hispano en pleno crecimiento y cada vez más con más adeptos paralelamente a los primeros grandes éxitos deportivos de la selección española de Díaz Miguel. Aquel año el rendimiento de Tarín fue bastante deficiente con pocos minutos y porcentajes de acierto muy pobres, Serra y los aficionados del Barcelona se estaban dando cuenta que iba a ser muy difícil hacer explotar un jugador torpe y limitado pese a que se esforzaba en el rebote y el tiro como el que más y tenía una buena coordinación de movimientos; en ese sentido su progresión desde que llegó a vestirse de corto en 1978 con 16 años había sido bastante buena, aunque insuficiente. Aquel año el Barcelona perdió la liga en la última jornada ante el Madrid, aunque fue campeón de la Copa del Rey.  A principios de 1982, y si haber cumplido los 20 años, nuestro hombre pasa por la vicaría (por el juzgado, mejor dicho) al casarse con su novia de toda la vida en una curiosa ceremonia de estética rocker en la que él lucio cazadora roja, vaqueros y deportivas y su mujer cazadora negra y gafas de sol. Realmente, Tarín estaba demostrando ser un personaje singular. Ese mismo año, se produce otro acontecimiento en la vida del baloncestista: su debut con la selección española. Díaz Miguel, a quien Tarín siempre le pareció un diamante en bruto le convocó para una serie de partidos de preparación previos al Mundobasket de Colombia. El mítico seleccionador manchego estaba obsesionado por convertir a Tarín en uno de los mejores pivots del mundo (según él era ideal para cualquier equipo), pero se  desesperaba ante la lentitud del joven jugador, aún lento y bastante armario aunque con bastante precisión en el rebote. Al final no obtuvo plaza entre los 12 seleccionados para el  Mundobasket en una selección que incluía a algunos de los mejores baloncestistas españoles de todos los tiempos como Epi, Corbalán, Romay, Iturriaga, Fernando Martín, Jiménez o Margall y que obtendrían varios éxitos en la década de los 80 como las medalla de plata en los JJOO de Los Angeles en 1984. La experiencia de Tarín en el combinado español fue efímera y en total disputó cinco partidos, tal vez uno de los jugadores más flojos que hayan pasado por ella aunque por el momento fue el más alto, superando a Fernando Romay.




El jugador aún necesitaba rodaje y pese a su internacionalidad el Barça optó por cederle a otro equipo para la temporada 1982-83 año en el que su ficha pasa de junior a senior y en los equipos españoles aquel año no podía haber más de diez fichas senior en un equipo. Al disponer de bastantes hombres altos senior, el Barcelona prescindió de su ficha cediéndole al modesto equipo de primera Naútico de Tenerife, cuyo objetivo era mantenerse en la élite y desechando ofertas del Real Madrid, el Valladolid, el Cotonificio e incluso la Cibona de Zagreb. El jugador continuaba con una exigente preparación para explotar lo mejor de sí en donde tenía mucho que ver Díaz Miguel  además de los técnicos del Barcelona. Debía de hacer footing todos los días por lugares bastante intransitables con zapatillas inadecuadas para su 52 de pie que literalmente le machacaron el talón de Aquiles, en Tenerife solía correr por la playa muy temprano por la mañana y eso resultaba agotador. Nike, una empresa casi desconocida en España fue quien le suministró zapatillas reglamentarias adecuadas convirtiéndose en el primer deportista español patrocinado por la multinacional nortemericana, que además le surtió de ropa de entrenamiento adecuada a su talla en una época en la que encontrar ropa para tíos de casi 2,20 era ciencia-ficción;” Vestirse en aquella época con mi estatura era un infierno”, llegaría a declarar el jugador. En Tenerife Tarín realizó una temporada muy discreta (el Naútico descendió de categoría) en donde no demostró apenas progresión aunque sí algunas pequeñas virtudes como un buen porcentaje en tiros de dos puntos y mayor movilidad y rapidez, aunque seguía siendo técnicamente muy limitado y sin destellos propios de una figura del basket.



Para la temporada 1983-84 la primera división española de baloncesto se convierte en la liga ACB y pasa al control directo de la Asociación de Clubs de Baloncesto (ACB), dispuesta a convertir a la primera competición española en una liga de baloncesto casi comparable a la NBA con moderno sistema de competición en grupos y play off, además de poder disponer a partir de ahora de dos jugadores extranjeros por equipo. El Barcelona, flamante campeón de la última Liga Nacional 82-83 no deseaba contar con Tarín para su plantilla para esa temporada (ahora la posibilidad de tener dos pivots estadounidenses por equipo iba a frenar la progresión de muchos hombres altos estatales) pero aún así le renovó en verano de 1983 por tres años con el fin de que tras varias cesiones llegase a ser apto para los culés. Su destino durante la temporada 83-84 fue el Pineda, equipo de la segunda categoría estatal llamada a partir de aquel año primera división (o primera B, como se la conocía antes o como se conoció popularmente durante años). Lo cierto es que Miguel se había destapado como un jugador mediocre y en nada fue la promesa que muchos esperaban y ya todo el mundo era consciente de ello. La temporada siguiente continuo cedido en primera b, esta vez en el Hospitalet Dry Shack mejorando algo con respecto a temporadas pasadas pero sin nada verdaderamente reseñable. Por aquellos años se empezó a establecer una maliciosa leyenda negra sobre el baloncestista; era cierto que tenía un comportamiento excéntrico y singular con declaraciones en las que opinaba sobre temas variopintos como la homosexualidad (era partidario de respetar cualquier opción sexual), la política (decía que no le interesaba porque “la íbamos a palmar todos”), además de lucir pendiente y llevar cazadoras rockeras –algo insólito en un deportista español en aquella época-  y eso le puso la etiqueta para aficionados y periodistas de “loco” y “rarito”. Estos hechos, unidos a su mediocridad como deportista (teniendo en cuenta además que el ser el techo del baloncesto español le llevaba a un nivel de exigencia máximo entre los buenos aficionados al basket) convirtieron a Miguel Tarín en la diana de burlas, críticas malintencionadas y comentarios jocosos. Miguel, pese a todo un chico simpático, honesto, locuaz y sobre todo una persona excepcional según quienes le conocieron no se mordía la boca en las entrevistas y confesaba muchas veces la presión a la que se veía sometido por parte de aficionados y técnicos que trataban de explotarle al máximo mediante una preparación que el siempre tildó de inadecuada. Se llegó a decir también que en las concentraciones, Miguel le daba a las cervezas y a los porros como buen rockero, pero eso parece falso. Miguel en 1984, con solo 22 años era pese a todo un hombre feliz que se había enamorado tardíamente del deporte –un mundo que el desconocía poco tiempo atrás-, era amante del rock, de los animales, de sus amigos y de su familia -había sido padre en 1983 de una niña llamada Sara, su única hija- y se disponía a hacer del baloncesto su modo de vida.




En 1985, tras su temporada en el Hospitalet, el Barcelona decidió rescindir el contrato a Miguel a falta de un año de su cumplimiento considerando que el jugador no era ya interesante para los baulgranas. Es muy posible que las leyendas urbanas sobre el jugador hubiesen influido en esa decisión, pero eso no impidió que el gigante del basket ibérico volviese a la máxima categoría al fichar aquel año por el TDK Manresa, equipo recién ascendido a la ACB. Tarín iba a debutar entonces en la “nueva” primera liga en un conjunto modesto, consciente en que ya no era aquella promesa de principios de los 80 sino un jugador de equipo que eso sí, seguía siendo el más alto de España. En total, Miguel estuvo dos años en Manresa en la ACB en donde deportivamente aportó más bien poco. Miguel además de sus limitaciones deportivas tuvo que soportar muchas puyas de entrenadores, periodistas y aficionados descontentos con su rendimiento tratándose además del jugador español “más grande”. Era cierto que su comportamiento histriónico en el parqué ante árbitros y jugadores rivales muchas veces no procedía, pero no era esa “jeta” que mamaba del baloncesto sin ni siquiera saber jugar ni ese “pirado” ni negado que muchos querían ver. Eso si, su gigantesca figura y su carácter simpático y original no pasaban desapercibidos en ningún sitio sobre todo en un deporte que aún era bastante “recatado y modosito” como era el baloncesto español de los 80, aún lejos de las excentricidades de gente como Dennis Rodman en USA años después. En lo deportivo, Tarín en su primer año en el Manresa (85-86) jugó solo 15 partidos con una media de 3,2 puntos por partido y 2,6 rebotes mientras que en el segundo (86-87) se quedó en 9 partidos con 2,4 puntos y 1,7 rebotes de media, unos porcentajes no precisamente estratosféricos.  En su último año en el TDK Manresa Tarín consiguió ganar la desaparecida Copa Príncipe que clasificó a los manresanos para la Copa Korak, pero sus constantes broncas con el entrenador Juan María Gavaldá propiciaron su salida.





A partir de 1987 y hasta su retirada en 1993 Tarín fue principalmente un jugador de las categorías inferiores a la ACB iniciando un largo periplo por la geografía española. Para la temporada 1987-88 salió por segunda vez de Catalunya al fichar por el Bosco Coruña de 1ª que desapreció a mitad de año jugando el resto de la campaña en el Vic de 3ª división, algo verdaderamente humillante para un jugador internacional solo 6 años antes. Después defendió los colores del Syrius Patronat de Mallorca (88-89, 1ª), Proexinca Cartagena (89-90,2ª) y Gesa Alcudia (90-91,1ª y 2ª). Con el Alcudia descendió a segunda en 1991 y comenzó jugando en dicho club la temporada siguiente hasta que a mitad de año el entrenador Moncho Monsalve lo llamó para jugar con el Puleva Granada de la ACB hasta que finalizase la campaña. Miguel disputó 12 encuentros con el conjunto nazarí en donde solo promedió un punto por partido. Tarín, el gigante español del basket, el diamante del baloncesto español que nunca se terminó de pulir era solo un jugador mediocre para equipos mediocres cuya última estancia en al ACB fue anecdótica. El propio Monsalve no le sacaba muchas veces diciéndole que estaba lesionado cuando no lo estaba, algo que Tarín nunca se lo perdonó: el propio jugador declararía años después que fue a Granada “engañado”. Curiosamente, esta ciudad andaluza jugará un papel importante en el destino de Miguel Tarín.



Miguel Tarín en la actualidad

La última temporada de Miguel Tarín como deportista en activo fue en 1992-93 en el Digsa Loja de primera, otro equipo de la provincia de Granada, una tierra de la que el catalán se había enamorado. Su retirada con solo 31 años se produjo con la más absoluta indiferencia de los medios, algo propio en deportistas mediocres. Miguel decidió establecerse con su familia en Granada tras su retirada tras años y años de residencia en distintas ciudades. Amante de los animales y de los perros en particular, ya en 1993 se convierte en presidente de la Sociedad Protectora de Animales de Granada, para él la protección de los animales y del medio ambiente era un “tema más serio” que el basket y durante años se dedicará a dichas tareas. Años después comienza a dedicarse a la distribución de comida para animales y a la cría de perros estableciendo su residencia en una casa de campo a las afueras de Granada en la que actualmente vive con su mujer y varios perros. Una vida de aparente tranquilidad aunque que en 2011 volvió al candelero público tratando de introducirse en la política liderando las listas municipales en Barcelona por el partido Plataforma per Catalunya. En los últimos años ah concedido varias entrevistas y se sabe que es presidente de la Asociación Española de Animales, afirmando que es más feliz que cuando jugaba al baloncesto pese a que ahora está en el paro. Eso sí, recuerda con cariño aquella época de jugador de baloncesto  -pese a todo lo que tuvo que aguantar- aunque rememore con cierto resquemor que ganó muy poco con el basket (según él, apenas ganó unos doce millones de pesetas). En algunas últimas entrevistas, el ex baloncestista, hoy de 50 años, ha mostrado cierta amargura debido a su situación de desempleo pero por otro lado otras informaciones afirman que en la actualidad está ocupado con sus negocios de cría canina y satisfecho con sus actividades en pro de los animales. Sea como fuere, Miguel Tarín fue y es según sus amigos y conocedores un ser excepcional, un simpático y encantador narrador de anécdotas y un rebelde del deporte que se topó con la incomprensión generalizada y utilizó el baloncesto como el modo de vida que le habrían ofrecido cuando le captaron para convertir a aquel gigantesco rockero macarrilla gordito en un jugador de baloncesto. Tarín, hasta la irrupción de Roberto Dueñas a mediados de los 90, fue el jugador de basket más alto de España y uno de los más altos del mundo (solo jugó con tres jugadores de mayor altura, Tatchenko, Sabonis y Gilmore) y el hombre que ejemplarizó aquella desmedida ambición de los 80 de convertir en figuras de la canasta a hombres altos pese a que no estuviesen dotados para el baloncesto o incluso el deporte. Un gigante bondadoso que pese a ser un más que mediocre baloncestista y un proyecto frustrado, dejó una profunda huella.

lunes, enero 28, 2013

El Aparatito Lumiere LINCOLN




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Tras ver Lincoln, último filme de Steven Spielberg y de nuevo gran acierto del veterano realizador, se agradecen varias cosas: primero, que esta no haya sido una biografía al uso del mítico presidente de EEUU Abraham Lincoln describiéndonos su vida y andanzas desde su infancia hasta su muerte; segundo, que se haya apostado por un enfoque concreto en un momento y acontecimiento limitado en el tiempo (1863-1865) como fue el de las vicisitudes para la aprobación de la Decimotercera Enmienda de la constitución USA que puso las bases para la abolición de la esclavitud en los albores de la Guerra Civil americana con las consecuencias dramático-narrativas que eso implica; tercero, que la puesta en escena, con una ambientación, escenarios, atrezzo y vestuario cuidados hasta el más mínimo detalle (y siguiendo sin duda las enseñanzas del maestro Stanley Kubrick para hacer un cine de época creíble como él lo hizo en Barry Lyndon) apueste por la contención dramática y unos diálogos muy estudiados en términos y expresiones (y aquí hay que resaltar el mérito de la traducción española y el excelente doblaje a la lengua castellana) para reforzar el realismo de la historia; y cuarto, el dotar a Lincoln de un tono político y moral (porque se trata de un filme principalmente político) perfectamente asumible y reconocible en los tiempos actuales. Como resultado, en lugar de un tostón de casi tres horas, Spielberg ha logrado una gran película de casi tres horas que se sigue con interés y sin ningún golpe de efecto, ni moralina barata,  ni concesiones al biopic más comercial, algo que muchos temían tratándose de este director. Ni tan siquiera se pueda decir que se un filme demasiado patriótico, como bien se podía temer.       


La película sabe aprovechar al máximo su estilo de “crónica pormenorizada de los hechos”  para ilustrar con todo lujo de detalle la lucha de Abraham Lincoln por conseguir que la abolición de la esclavitud se llevase a cabo en la cámara del congreso norteamericano frente a aquellos que deseaban que la Guerra Civil finalizase antes de la aprobación de la enmienda y frente a las reticencias y reservas de gente de su propio Parido Republicano y de la mayoría de los miembros del Partido Demócrata, por diferentes motivos; y todo ello sin olvidar el retrato humano y psicológico del que dicen que fue uno de los mejores presidentes de Estados Unidos, retratado aquí como un hombre perseverante, tenaz, dialogante y con un enorme aplomo, excelentemente interpretado por un inglés como es Daniel Day Lewis con un trabajo merecedor de Oscar. El largo e interesante reparto también cumple con nota muy alta, destacando la veterana Sally Field como Mary, la esposa emocionalmente inestable del presidente cuya relación con su marido fue enormemente compleja. Puede que esta película no guste mucho a quienes el cine político no convenza demasiado, pero su mensaje de esperanza y de apuesta por la lucha frente a las adversidades es, en estos tiempos que corren, enormemente oportuno.       

domingo, enero 27, 2013

JOSEP TOUTAIN, EL HOMBRE QUE AMABA LOS COMICS




Primera plancha

La historia del cómic en España debe mucho a Josep Toutain (Barcelona, 1932-1997), tal vez el mayor impulsor y renovador del noveno arte en la península durante el siglo XX y un auténtico visionario dentro de dicho arte que lanzó y consolidó a nivel internacional a muchos de los mejores guionistas y dibujantes de historieta españoles. Editor, representante de autores de cómic, fundador de agencias de distribución de cómics, guionista y dibujante en sus inicios y sobre todo un auténtico erudito y amante del mundo de la viñeta que siempre se preocupó por que en España existiese una cultura del cómic al igual que en países como EEUU y por que se crease allí una industria del cómic adulto. Durante los años 70 y 80 fue el gran responsable del boom del cómic adulto en España en un momento en que su trayectoria de más de treinta años como agente y editor había llegado a su cénit. Gracias a Toutain grandes autores españoles de historieta (Enric Sió, Carlos Giménez, Luis Bermejo, Víctor de la Fuente, Alfonso Font, Luis Roca, José Ortiz y un largo etcétera) obtuvieron reconocimiento internacional (especialmente a partir de la década de los 70) y se consolidó el sistema de trabajo de agencias de dibujantes y guionistas que trabajaban desde España para países extranjeros con una industria del cómic mas consolidada. Con una trayectoria reconocida y premiada internacionalmente, creador de la agencia Selecciones Ilustradas y de la editorial Toutain Editor (Creepy, Zona 84, Comix Internacional), Josep Toutain desde los años 50 hasta su muerte en 1997 logró que el cómic español alcanzase algunas de sus más altas cotas y llegase a la modernidad superando la censura del periodo franquista, y en este artículo trataremos de acercarnos a su figura, obra y trayectoria.



Josep Toutain Vila nació en Barcelona en 1932, hijo de un empresario de origen francés que introdujo la pelota vasca en Catalunya e hizo fortuna en la época de la II República como representante de los pelotaris que jugaban en la ciudad condal en el mítico frontón Colón. Ya en su adolescencia, el joven Toutain se interesó por los cómics, especialmente por los norteamericanos de aventuras como los de Milton Cannif, creador del célebre Terry y los Piratas. Josep tenía habilidades para el dibujo y enseguida aprendió a copiar el estilo relista de Canniff  y a crear sus propios cómics de aventuras, western e historias policíacas a la manera de los tebeos y las películas norteamericanas. En 1946, con 14 años, envió a la mítica revista de historietas barcelonesa TBO una historieta del Oeste llamada Smiky el Sheriff que fue publicada y que constituye la primera publicación de Toutain. No obstante, aún pasarían algunos años antes de que decidiese con paso firme convertirse en autor de cómics profesional. Por aquel entonces (segunda mitad de los años 40) en la España de la postguerra funcionaban precariamente algunas editoriales que publicaban revistas de cómics humorísticos preferentemente y algunos fascículos coleccionables de cómics de aventuras; en todo caso primaba más el material nacional frente al extranjero en una España bastante autárquica. En 1949, con 17 años, Toutain comienza a publicar series de cómics de regusto yanki en revistas como Pocholo (Jimmy), el Coyote (El Héroe de Saipán), Aventurero (Polito, chico moderno), Historietas o Estrellita. Estas publicaciones pertenecían a diversas editoriales, lo mismo que algunas series editadas en cuadernos independientes como Víctor Denis, Héroes Bíblicos o Hazañas de Guerra. Francisco de la Fuente, un editor que había admirado el trabajo de Toutain en El Héroe de Saipán  le fichó en 1952 para la empresa que acababa de crear, la agencia Histograf, la primera agencia de ilustración y tebeos que se fundaba en España copiando un modelo implantado en EEUU desde principios del siglo XX y que de alguna manera estructuraba la industria del cómic en dicho país. El fin de Histograf era realizar cómics por diferentes dibujantes contratados y al igual que las agencias en USA (llamadas syndicates) venderlos a diferentes periódicos y revistas, un modelo de publicación insólito en España. Para Histograf, Josep Toutain creó en 1952 la serie western Un Chico de Arkansas y su primer éxito popular como creador de cómics, Sylvia Millones, uno de los primeros cómics españoles de aventuras y detectives con una mujer como protagonista. Las historietas de Sylvia Millones aparecieron en medios como el suplemento del diario La Prensa y hasta 1955, año en el que Toutain abandona la ilustración, fue la principal ocupación de Toutain como autor de cómics. A partir de 1954 la carrera de Josep Toutain, sin salir del cómic, tomará otros derroteros. 

Sylvia Millones por Toutain


Selecciones Ilustradas, la gran aventura

Ya en 1953, Toutain decidió crear una agencia de promoción de creadores de cómic españoles ante el creciente número de dibujantes y guionistas de historieta que estaban surgiendo en España a principios de los 50 y que no encontraban trabajo en las editoriales (Bruguera, Valenciana, Goñi, De Haro). En dicho cometido colaboró el editor Antonio Ayné, de la Editorial Toray, una de las editoriales en las que Toutain había trabajado. Nace Selecciones Ilustradas, pero en sus primeros meses no se ve el negocio por ninguna parte: en España no hay costumbre de encargar cómics a autores free lance por parte de medios o editoriales ya que se prefería una relación contractual directa de las publicaciones con los autores (aunque estos pudiesen trabajar para varias editoriales) Toutain, tras abandonar Histograf, decide viajar a Francia, donde no solo el oficio de comiquero estaba mucho mejor retribuido que en España, sino que muy probablemente allí podría encontrar muchos encargos debido al dinamismo de la industria del cómic francesa. Efectivamente, el joven Toutain pronto se encontrará con multitud de guiones para ser dibujados y literalmente no daba abasto, por lo que fue una buena oportunidad para contratar por medio de Selecciones Ilustradas a otros dibujantes amigos suyos como Rafael Lopez Espí. Un año después y tras haber editado con éxito varias historietas con guionistas franceses y dibujantes españoles, Toutain regresa a Barcelona con la intención de consolidar a Selecciones Ilustradas como un syndicate de cómics español mejorando los propósitos y objetivos de Histograf. La primera sede-estudio de Selecciones Ilustradas (SI) se inauguró en 1954 y estaba en una buhardilla del Paseo de Gracia en la ciudad condal. Hasta 1956, SI surtía de material tebeístico principalmente al mercado francés a partir de guiones galos y gracias a los contactos que Toutain había hecho en Francia, aunque también empezó a moverse en el mercado español. En 1956 la sede de SI se traslada a la calle Provenza con una plantilla de jóvenes dibujantes que con buen ojo Toutain había contratado como futuras grandes estrellas del noveno arte aunque en España vivir del cómic era aún algo muy complicado: Josep Maria Beá, Carlos Freixas o Enrique Badía Romero se encontraban entre aquel grupo de mozalbetes que soñaban con ser tan importantes como los dibujantes de cómic yankis…o al menos ganar tanto como ellos.  



1956 fue un año clave en la trayectoria de Josep Toutain y Selecciones Ilustradas, ya que fue cuando se adentró en el mercado británico, algo que influyó decisivamente no solo en su crecimiento sino en la historia del cómic español. Al saber que en el Reino Unido existía una industria del cómic de enormes magnitudes que editaba cientos de series y publicaciones a un ritmo frenético, surgieron otras agencias de dibujantes españolas con el fin de trabajar para el mercado británico como lo estaban haciendo ya desde otros países de Europa. Toutain ya conocía la positiva experiencia del estudio gráfico de Luis Llorente Creaciones Editoriales, que desde 1954 proveía de ilustraciones a editoriales inglesas: el futuro estaba en las islas. En 1956, Toutain viajó a Londres donde contactó con diferentes editoriales y editores y aseguró un buen número de trabajo para sus jóvenes y talentosos pupilos. El sistema de trabajo de SI con la industria británica consistía en que los guionistas ingleses enviaban sus guiones a SI y estos los dibujaban devolviéndolos por correo a Inglaterra. Hasta principios de los 60, las historietas encargadas a SI eran casi siempre románticas y femeninas, pese a que el cómic británico por aquellos años cultivaba una enorme variedad de géneros. En aquellos años fueron frecuentes colaboradores en cómics británicos Freixas, García Pizarro, Pepe González o Jorge Longarón. Estos autores no veían su firma en los cómics y los originales no se solían devolver a España. Normalmente se pedían historietas de unas 20 páginas que tenían que completarse rápidamente y los dibujantes trabajaban casi a destajo cobrando quince días después de terminar las historietas. Aún así, estas condiciones de trabajo eran mejores que en muchas editoriales españolas, donde los dibujantes cobraban mucho menos ya que los británicos entre otras cosas pagaban más. Durante la década de los 60, SI comenzó cada vez más a dibujar cómics de guerra o de aventuras procedentes del Reino Unido, lo que hizo ampliar bastante los registros artísticos de los dibujantes de la agencia.    


Viñetas de Carlos Freixas


En 1963 Antonio Ayné abandonó Selecciones Ilustradas y Josep Toutain pasó a ser el único director y propietario de la empresa. Ya para entonces SI había crecido mucho convirtiéndose en una de las agencias de cómics punteras en Europa donde se admiraba la calidad de sus dibujantes, especialmente la de gente como Pepe González o Longarón. Y todo esto dentro de un contexto tan adocenado como era el español durante el régimen de Franco. Gracias a trabajar para clientes extranjeros, SI y otras agencias de cómics españolas que surgieron en aquellos años lograron sortear la censura en cuanto a imágenes de violencia, referencias políticas o levemente eróticas (el cómic aún era algo exclusivamente para menores de edad en todo el mundo) y ampliaron las mentes de los creadores de cómic ibéricos, algo que marcará el devenir de la historieta española en las décadas siguientes. Guillermo Hierro, encargado de producción y de contactos con el extranjero, era ya el “número 2” de SI y el responsable de la apertura de la agencia hacia otros mercados internacionales a parte del británico, comenzando por los países escandinavos y Alemania, unos mercados no tan extensos como el británico pero muy lucrativos. Durante los 60, se instauró un nuevo modo de trabajo ya que muchos dibujantes comenzaron a escribir sus propios guiones y crear sus propias series o personajes que iban a ser vendidas a diferentes países o al mercado español, ya más liberalizado al final de la década. También se cultivó la ilustración, las portadas de cómics o libros y el cómic en color, ya que al principio los dibujantes de SI trabajaban en blanco y negro. A finales de los 60 SI vendía material propio sindicado o trabajaba de encargo para varios países: Reino Unido, Suecia, Dinamarca, Finlandia, Alemania, Italia, Francia, Portugal, Yugoslavia, Turquía, Brasil, México, Argentina, Japón, Australia o India. Una nueva generación de dibujantes ya empezaba a despuntar: Enric Torres, José María Miralles, Fernando Fernández, Félix Más, Carlos Giménez…Josep Toutain, que de vez en cuando firmaba algún guión todavía, había conseguido que España entrase en el mapamundi del cómic en una empresa donde él, admirador del western como era, era el sheriff absoluto imponiendo su ley sobre un grupo de artistas que daba lo mejor de si mismos pese al ritmo frenético con el que trabajaban, pero en donde el ambiente de trabajo positivo y la camaradería entre unos profesionales superdotados (una de las mejores generaciones de comiqueros españoles que ha habido nunca) estaba a la orden del día 

Hazañas del Oeste, de Jorge Longarón


El cómic español a la conquista de América


Vampirella dibujada por Pepe Gonzalez para Creepy

En 1970 un nuevo golpe de gracia aumentaría el impacto de la labor de Josep Toutain y Selecciones Ilustradas dentro del cómic español. Viendo que en Europa y Latinoamerica los cómics por encargo a agencias extranjeras estaban de capa caída ya que cada vez más las editoriales de esos países apostaban por autores autóctonos y la sindicación tampoco era ya un negocio rentable (en el extranjero y en España), Toutain pensó que era preciso encontrar un nuevo mercado. Por entonces, Estados Unidos, la principal industria de cómic de todo el mundo, editaba comic books y revistas de historietas cada vez con mayor celeridad y magnitud al tiempo que un nuevo mercado, el del cómic para adultos, se estaba imponiendo con fuerza: muchos editores americanos precisaban de un mayor número de dibujantes y Europa comenzó a ser foco de atención. La Warren Publishing, compañía fundada en 1957 por Jim Warren, gran godfather del cómic para adultos en EEUU e impulsor del género terrorífico dentro del noveno arte, publicaba desde los años 60 revistas de cómics de terror como Creepy, Eerie o Vampirella que eran consumidas con voracidad en USA y en otros países anglosajones y que suscitaban la admiración de autores de cómics de todo el mundo por la calidad gráfica de sus historietas y por su atrevimiento y transgresión al tocar temas tabú dentro de la historieta como la violencia explícita, el sexo, e imágenes desagradables, ya que Warren se pasaba por el forro los estrictos controles de la censura nortemericana (concentrados en el mundo del cómic por el Comics Code Autorithy). El dibujante Enric Torres, que conocía y admiraba gran parte del material de la Warren Publishing a través de algunas historietas publicadas en España mediante editoriales como Garbo o Hitpress (censuradas previamente, claro), propuso a Toutain viajar a EEUU para ofrecer el trabajo de SI a la compañía americana, a lo que el responsable de la agencia catalana accedió viajando a Nueva York para entrevistarse con Jim Warren. A Warren, que quería más dibujantes para sus publicaciones, le gustó la calidad del trabajo de los dibujantes de SI y aunque se lo pensó un año, finalmente en 1971 se firmó el convenio entre Selecciones Industriales y Warren Publishing. Pepe Gonzalez, Josep María Beá, Sanjulián, Enric Torres, Luis Bermejo, Esteban Maroto, José Ortiz o Martín Salvador fueron algunos de los muchos de los dibujantes-guionistas de SI que colaboraron en Creepy, Eerie o Vampirella  en el periodo 1971-1978, realmente los años dorados de revistas como Creepy en donde publicaban autores como Richard Corben o Carmine Infantino. Además, los autores de SI podían firmar sus cómics y en varias ocasiones fueron guionistas de sus propias historietas. Algunos dibujantes como Luis Bermejo o José Pepe González fueron aclamados por la crítica norteamericana e internacional por la calidad de sus cómics: las historietas de González de la sexy vampira alienígena Vampirella, creada en 1969 por Ackerman y Robbins, son de lo mejorcito del cómic erótico-terrorífico de los 70 en todo el mundo. Huelga decir que el cultivo de géneros adultos del cómic enriqueció enormemente la técnica y capacidad expresiva (tanto literaria como gráfica) de los autores españoles, que trasladarán el aprendizaje adquirido al boom del cómic adulto en España a partir de finales de los 70.  En el periodo 1972-1974 el 80% de los dibujantes de las revistas de la Warren eran de SI, lo que equivale a decir que Toutain y sus muchachos habían conquistado la editorial norteamericana con la crítica y los aficionados estadounidenses rendidos a sus pies.            



Una portada de Enric Torres

Además de trabajar para la Warren, Selecciones Ilustradas colaboró en los 70 con otras editoriales norteamericanas, como Dell Publishing (con portadas para sus novelas) o Skywald, una editorial de cómics adultos rival de Warren, aunque esta editora fue el cliente preferente de SI no solo en EEUU sino en todo el mundo, ya que el trabajo por encargo para otros países se había ido reduciendo paulatinamente a lo largo de los 70 hasta desaparecer. La agencia, a principios de los 70, no descuidó el mercado nacional aunque su trabajo en la primera mitad de la década fue testimonial principalmente por que todas las energías las absorbía el exigente (pero bien remunerado) trabajo para la Warren; es por ello que durante esos años SI solo contribuyese como agencia al mercado español en un género no estrictamente relacionado con el cómic, como es de la fotonovela con guiones de la autora de las novelas románticas de Corín Tellado. Marcel Miralles fue el director, fotógrafo y creador gráfico de esas fotonovelas a las cuales imbuyó un estilo secuencial y gráfico cercano al de la historieta. En 1973 terminó la experiencia fotonovelística de SI, año en el que Toutain decidió impulsar el buen  hacer de sus comiqueros y el mundo del cómic en España.

Toutain Editor: el triunfo de los tebeos para adultos


Aunque en 1973 la situación económica de selecciones Ilustradas gracias a su trabajo norteamericano era boyante, Toutain y sus artistas sentían que en España la industria de los cómics no era lo suficiente grande ni poderosa como para que, al igual que en países como EEUU, Francia y Bélgica, los creadores de cómics viviesen holgadamente del mercado autóctono. Además, el contacto con un género poco conocido en el estado español como era el del cómic adulto (terrorífico, principalmente) hizo que la tropa de SI tomase conciencia de la necesidad de reforzar dicho tipo de cómic en España que ya había sido introducido desde finales de los 60 en España con las publicaciones Dossier negro (1968), Drácula (1971) y Vampus (1971), aunque la censura aún campaba a sus anchas en los últimos años del franquismo y eso estaba suponiendo un handicap a la hora de mostrar imágenes de violencia o horror explícitos. El sistema de cómics por agencia se había revelado como inviable en España y es entonces cuando Josep Toutain toma la decisión de fundar una editorial de tebeos, Toutain Editor. La nueva editorial se estrena con Shock un libro de historietas humorísticas (género no antes cultivado por Selecciones Ilustradas) dirigida al lector adulto a cargo del veterano Alfons Figueras, creador en Bruguera de Topolino, y que parodiaba el género de terror. Este cómic book no tuvo éxito en su distribución internacional y Toutain decidió seguir centrándose durante algunos años más en la exitosa agencia, aunque en 1975 la editorial publicara una recopilación del personaje western danés Morgan Kane, ajeno a Selecciones Ilustradas. En 1977 Toutain Editor da un impulso editando dos álbumes recopilatorios de sendos grandes autores de SI: Luis Bermejo y José Ortiz, en una colección (continuó en años sucesivos) llamada Cuando el comic es arte cuyo objetivo era, efectivamente, reivindicar el cómic como arte al tiempo que dar a conocer la obra de diferentes artistas. Aquel año publicó un monográfico, algo insólito en el mundo del cómic español; su tema era Richard Corben y además de historietas del maestro americano del cómic fantástico y de terror incluía artículos redactados por diferentes autores de SI con coordinación de Marcel Miralles y Manel Dominguez. Estos tres volúmenes tuvieron éxito entre amantes del cómic talluditos que descubrieron el cómic fantástico para adultos y el cómic erótico con gran calidad artística. Por entonces, tras la muerte de Franco y la llegada de la democracia a España ya existía un mercado de cómic adulto en la península ibérica debido a que incluso editoriales como Garbo publicaron en España la versión española de la revista de Warren Vampirella, si bien aún con un estricto control de la censura. Precisamente fue un álbum de recopilación de historietas del personaje de Vampirella la cuarta publicación de Toutain Editor (TE) en 1977.     




En 1978 Toutain decidió que era el momento de que su editorial lanzase su propia revista de cómics para adultos ahora que dicho tipo de tebeos estaban de moda entre jóvenes universitarios españoles con cabeceras como Totem, la edición española de una revista argentina publicada por Ediciones Roca. Ese año la Warren creó en EEUU la revista 1984 con historietas fantásticas y de ciencia ficción en donde trabajaban varios dibujantes de SI; pocos meses después TE lanzó la versión española que incluía traducciones de las historietas de la versión americana más obras exclusivas de autores españoles como Fernando Fernández, Carlos Giménez, Esteban Maroto o Beá. Insólita por su temática en el mercado de cómics en España, pronto obtuvo una excelente acogida, dando a conocer en la península aún más a autores extranjeros como Richard Corben o Frank Thorne. En 1979 TE da luz a la versión española de Creepy con enorme éxito desde el inicio, con cómics de Alfonso Font (Historias Negras), Ortiz (Sigur el Vikingo) o Pepe González, además de material de la edición norteamericana firmado por Corben, Will Eisner o Bernie  Wrightson. Los cómics del Creepy español incluían también bastante material del género fantástico, y épico y al igual que 1984 en la década de los 80 la aportación original española fue aumentando. Hasta finales de los 70, TE editó también varios álbumes recopilatorios de autores como Esteban Maroto o José Ortiz además de monográficos sobre Richard Corben, la primera adaptación de la obra de Tolkien El Señor de los Anillos a cargo de Luis Bermejo y Nicola Cuti (inspirada más bien en el filme de Ralph Bakshi) y maravillas como el álbum Las Crónicas del Sin Nombre un estupendo cómic hiperrealista de Luis García con guión de Víctor Mora.




Toutain a comienzos de los 80 había conseguido que sus revistas editadas por TE fuesen una referencia en los cómics de adultos en España, especialmente para los amantes de la ciencia ficción, la fantasía y el terror. Cierto que la competencia con publicaciones de similares pretensiones de otras editoriales como El Víbora (que inicialmente contó con el apoyo económico de Toutain pero se desvinculó de su edición) o Totem era muy grande, pero Josep Toutain se había convertido en una referencia del cómic hispano y su fama era reconocida internacionalmente gracias a las contribuciones por medio de SI. No obstante, ya que los cómics editados en los soportes de TE conocieron publicación internacional, Selecciones Ilustradas había pasado a un lugar secundario para un Josep Toutain centrado más en la editorial: desde finales de los 70, paralelamente con el declive de la Creepy americana, muchos miembros de SI dejaron la agencia y se buscaron la vida por su cuenta, entre ellos Carlos Giménez que junto con Beá y Font terminó fundando la revista Rambla en 1982. La demanda internacional además era muy baja hacia 1983 con lo cual la editorial se convirtió en el principal refugio para los dibujantes de la agencia, quienes aún eran tenidos en alta estima por su mentor y mecenas.  



Las ediciones hispanas de 1984 y Creepy al contrario que sus homónimas americanas (la Warren estaba de capa caída) gozaron de culto y popularidad entre los amantes adultos del cómic en la primera mitad de los 80. En ese periodo, en 1984 publicaron Josep María Beá (Historias de la Taberna Galáctica), Víctor de la Fuente (Hagarth), Suso Peña (Control), Miguelanxo Prado (Fragmentos de la Enciclopedia Délfica, Estratos), Jordi Bernet (varias series con distintos guionistas) o los argentinos Enrique Breccia y Sergio Toppi. En 1984 pasó a denominarse Zona 84 hasta su desaaprición en 1992. Creepy por su parte, en su primera época hasta 1985 publicó los trabajos de Fernando Fernández (Drácula), los argentinos Norberto Buscaglia y Alberto Breccia (Los Mitos de Cthulhu), Carlos Trillo y Gustavo Trigo (Tierra de Monstruos), Antonio Segura y José Ortiz (Las Mil Caras de Jack el Destripador) pero sobre todo obtuvo popularidad la serie de Torpedo 1936 una crónica de gangsters iniciada en 1982 irónica, hiperviolenta y atroz creada por el guionista Enrique Sánchez Abulí y dibujada inicialmente por Alex Toth aunque pronto pasará a ser ilustrada por Jordi Bernet: Torpedo 1936 cuya existencia abarcará hasta 2005 (ya desde algunos años atrás fuera del ámbito de Toutain) es considerado como uno de los mejores cómics de los últimos 30 años en todo el mundo y su protagonista, el asesino a sueldo Luca Torelli alias Torpedo es ya todo un icono del noveno arte europeo.      



Portada de Comix con Topredo de Sanchez Abulí y Bernet

En 1980 Toutain Editor lanzó una nueva revista Comix Internacional, cuya duración fue hasta 1986, y que no se adscribía a ningún género concreto si bien cultivó en mayor medida que en otras revistas de TE la historieta de humor. Allí publicaron Giménez (su célebre y excelente Auxilio Social, memorias tragicómicas de la infancia del autor en la postguerra), Josep Beá, Breccia, Ricardo Barreiro, Juan Giménez, además de abundante material extranjero traducido (Enrik Bilal, Archi Goodwin, Eisner, Corben). En 1987 Comix Internacional se fusionó con Totem, de Roca, dando lugar a Totem el Comix hasta 1991 en donde se publicó en España la obra de autores extranjeros históricos como Guido Crepax o del momento como Milo Manara, ambos italianos. En 1984 vio la luz Thriller, una revista de género negro que cerró a los 6 números y en donde colaboraba entre otros Bernet con su Torpedo. Fueron los primeros 80 relativamente prósperos para Toutain,  TE y sus dibujantes con el acicate de que el editor y agente catalán estaba no solo promocionando a una generación de nuevos jóvenes valores del tebeo español (Bernet, Azpiri, Prado, Oscaraibar) sino que además estaba dando a concoer la obra de muchos autores extranjeros de diferentes épocas en España (Will Eisner, Guido Crepax, Milton Caniff, Frank Thorne, Paul Gillon). Dentro de ese afán por difundir la cultura del cómic en España y en expender el amor por el noveno arte, entre 1983 y 1984 TE editó una serie de fascículos coleccionables sobre la Historia de los Cómics, dirigida por Javier Coma y que constó finalmente de cuatro tomos que abarcaban en total 48 fascículos. Hasta incluso hoy en día dicha obra resulta una referencia indispensable para estudiosos y amantes del cómic debido a su amplitud y a sus abundancia de reproducciones de planchas completas de diferentes cómics. Paralelamente la editorial siguió publicando diversos álbumes y libros sobre cómic, en donde destacan obras de Richard Corben o Will Eisner, recopilaciones sobre Pepe González o Víctor de la Fuente en la serie Cuando el cómic es arte o la edición en álbum de la obra maestra de Josep María Beá Historias de la Taberna Galáctica (1981). Esta tendencia a publicar diferentes álbumes continuó hasta la desaparición de la editorial en 1992. Toutain durante la década de los 80 ya era considerado todo un venerado pope en el mundo del cómic a nivel estatal y uno de los mayores eruditos y conocedores del noveno arte a nivel internacional. Su presencia en diferentes festivales internacionales de Cómic en todo el mundo era ya algo habitual y en 1981 recibió el prestigioso premio Yellow Kid en el Salón Internacional del Cómic en Lucca, Italia.




Malos tiempos para la historieta


El principio del fin de Selecciones Ilustradas como agencia fue cuando en 1983 Warren Publishing quebró y varios de  los dibujantes españoles de la agencia se alejaron de Josep Toutain aunque otros muchos permanecieron (las versiones españolas de las revistas de Warren continuaron publicándose algunos años más). Esto no supuso inicialmente un excesivo problema para Toutain ya que la editorial, al menos hasta ese momento, respondía a la demanda comiquera adulta española y además ese mismo año Toutain creó una editorial en EEUU, Catalan Comunications, donde publicaron algunos autores de SI/TE, pero la experiencia fue fugaz. Durante los años siguientes Marcel Miralles, hombre de confianza de Toutain, intentó relanzar sin éxito la agencia condenada a muerte por el declive de los syndicates, y así se mantuvo precariamente hasta los años 90. Pero a la editorial pronto las cosas no le empezaron  a ir mucho mejor. En 1984 cerraba Creepy española y hacia 1987 Zona 84 y Totem del Comix vieron menguar sus ventas severamente por el declive de las publicaciones periódicas de cómic en España, que también afectaba al cómic infantil. Hasta 1989 se mantuvo el tipo en ambas revistas pero la calidad empezaba a flojear bastante. Por ese motivo en los últimos compases de la década TE apostó por sus álbumes, monográficos  y recopilaciones con acierto: hasta 1992 se editaron álbumes de Torpedo, álbumes y antologías de Milo Manara, Juan Giménez, Miguelanxo Prado, Carlos Trillo, o Fernando de Felipe (El Hombre que Ríe, 1992, basado en el relato de Victor Hugo), gran parte obras de calidad. En 1991 desaparece Comix que desde mediados de los 80 había apostado por el cómic erótico y en 1992 desaparece Zona 84, ambas con escasísimas ventas desde finales de los 80. Creepy se había vuelto a reeditar en 1990, pero lejos de su pasado fulgor. Toutain Editor, desde principios de los 90 esta carcomida por las deudas, los cómics cada vez venden menos y la historieta en España había vuelto a ser un negocio ruinoso desde finales de los 80, especialmente para editoriales exclusivamente dedicadas al cómic. No solo el número de jóvenes lectores fue descendiendo vertiginosamente (una vez se abandonaba la infancia se dejaban los cómics de lado, al contrario que en los 70 y 80), sino que el cómic para adultos tal y como se entendía en los 70 y 80 (géneros de serie negra, erotismo, terror, underground, temas sociales naturalistas) ya no se estilaba a principios de los 90 y los escasos lectores de cómics en edad adulta preferían los manga japoneses (de diferentes estilos) y la hibridación de géneros en donde en un mismo cómic podía haber elementos dramáticos, humorísticos, fantásticos, simbólicos, etc. Además el formato de novela gráfica se iba imponiendo cada vez más en detrimento del álbum de 90 páginas. TE no estaba preparada para esos cambios en el gusto del público que ya no solo afectaban a las revistas de cómics, definitivamente en declive. Toutain y sus muchachos ya lidiaron a mediados de los 80 con la pujanza de la Línea Clara en el cómic para adultos y la buena marcha de El Víbora (propagador de la llamada Línea Chunga underground de los 80), frente al estilo más clásico que ellos defiendan y los combates se saldaron en derrota -Toutain era un firme detractor del estilo gráfico de la Línea Clara y lo demostró firmando en 1987 el famoso Manifiesto contra la exposición Tintín y Hergé en Barcelona- situando al editor como enemigo de la modernidad en el cómic por parte de la consideración de muchos aficionados. Las ventas menguaban, no había dinero y tras la edición de cuatro álbumes en 1992 y la cancelación definitiva de Creepy, Toutain Editor cerró sus puertas a principios de 1993. Selecciones Ilustradas, en cambio continuó con una actividad muy reducida y dibujantes y guionistas que permanecían poco tiempo en la agencia, ya que el sistema por encargo tiene muy poca cabida en el panorama del cómic internacional en los últimos 20 años. Hoy en día sobrevive con el nombre de Selecciones Ilustradas, S.I Artists S,L. 




Una vida en viñetas



Josep Toutain falleció el 25 de septiembre de 1997 en Barcelona a los 65 años como consecuencia de un cáncer de pulmón. Su desaparición fue muy sentida en el mundo del cómic en España, donde tenía un gran número admiradores y discípulos historietistas que gracias a él lograron revelarse como grandes autores, aunque también tuvo detractores entre seguidores del cómic vanguardista o de la Línea Clara y entre algún comiquero que estuvo a sus órdenes y que no soportaba su estricto carácter y su nivel de exigencia. No obstante, el gran número de (grandísimos) guionistas y dibujantes que trabajó con Toutain en Selecciones Ilustradas o en Toutain Editor resalta el carácter afable aunque bastante exigente del editor, siempre dispuesto a incentivar y recompensar con elogios el buen trabajo de sus asalariados. Este faceta entre paternalista y “de látigo” de Toutain aparece cómicamente reflejada en la serie de historietas Los Profesionales de uno de sus más brillantes pupilos, Carlos Giménez, en donde Toutain esta representado por su trasunto “Filstrup”, el jefe de Creaciones Ilustradas parodia a su vez de SI. Gran renovador del cómic en España, Josep Toutain consiguió los primeros tebeos españoles con calidad artística, convirtió al cómic en España en una industria seria y profesional, hizo crecer a grandes autores de cómic elevándoles a la categoría de maestros mundiales del noveno arte (esto en gran parte por haber propiciado trabajo para países extranjeros), amplió los gustos del público español consolidando la historieta entre la población adulta y lo más importante, hizo extensivo su amor al cómic a un gran número de lectores. Muchos estudiosos de su obra y profesionales que trabajaron con él resaltan todos estos hechos y el asunto fundamental de que Josep Toutain fue la persona que más hizo por el cómic en España. En 1997, tras su muerte, el Salón del Cómic de Barcelona creó el premio Josep Toutain al mejor autor revelación. Este era Josep Toutain, el hombre que amaba los cómics.