***
Un documental breve, conciso, muy directo, desnudo e incómodo. Su nacionalidad, israelí por nacionalidad de sus directores aunque británica en cuanto a su financiación, y su tema, el papel de los soldados del ejército de dicho país en el genocidio de Gaza, entrevistados por uno de los directores de la película (los responsables son Yuval Abraham y Rachel Szor). Es decir, tenemos ante nosotros el testimonio de muchas de las estrategias de muerte y aniquilación hacia el pueblo palestino (y no solo de Hamas) narradas por sus propios protagonistas, obviamente hablando de manera anónima, con el rostro oscurecido (el documental se ha grabado de noche) y con la voz modificada. Sus directores ya han tenido problemas con las autoridades gubernamentales israelíes como fácil es suponerse. La ciudad de Tel Aviv, nocturna y repleta de luces, parece un decorado inquietante a veces cuando oímos los estremecedores relatos de barbarie y sinrazón contados por los militares de manera inquietantemente ligera en ocasiones o rutinaria, la megalópolis de Blade Runner con unos Roy Batty narrándonos aquello “he visto cosas que vosotros no creeríais”. Esta vez todo es real y ahora gracias a esta película, tenemos material para pensar, reflexionar y lamentarnos- una vez más- de las miserias de la condición humana.
Como película de no ficción, puede que Naza desde el plano estrictamente cinematográfico no sea una gran obra dentro de su género, pero resulta un filme de visión necesaria y un documento de incalculable valor desde el punto de vista periodístico y también desde el punto de vista humanista y pacifista. Es una denuncia, pero también un aviso a lo que ocurre cuando la intolerancia y la ambición ciegan cualquier atisbo de humanidad. Por desgracia, el conflicto Israel-Palestina es algo muy vejo y de difícil solución, pero nunca sobra cualquier nueva condena a la “política” de Israel contra Palestina. Bien estructurado, eso si, secuenciado y montado, Naza es un filme que cumple su función y su sola y valiente existencia se agradece.

No hay comentarios:
Publicar un comentario