lunes, abril 07, 2014

El Aparatito Lumiere GILLAUME Y LOS CHICOS ¡A LA MESA! (LES GARÇONS ET GUILLAUME, À TABLE)




*** y 1/2

Un curioso y bien saldado ejercicio cinematográfico el que se marca el actor de comedia francés Guillaume Gallienne en su debut en la dirección. Un película autobiográfica, si, pero curiosa y desde luego que valiente desde la premisa misma de que el mejor autoexorcismo y la mejor autocrítica son reírse de uno mismo. Basada en un espectáculo teatral one man show creado e interpretado por este eficiente actor nacido en 1972, es esta una comedia que usando la ternura, la acidez y la ironía siempre con un punto tragicómico y un sentido del humor mas anglosajón que francés a medio camino entre Woody Allen y Monty Python (aunque aquí hay rollo Jacques Tati e incluso Louis de Funes) va consiguiendo que el espectador consiga mimetizarse con su protagonista, un adolescente y veinteañero Guillaume Galliene interpretado  por el mismo que vive una confusa existencia a causa sobre sus dudas sobre su sexualidad e incluso sobre su género en medio de una crónica evidentemente exagerada y caricaturizada que muestra cómicamente los vaivenes existenciales de un joven de clase media-alta que con un sentimiento de singularidad en su propia persona parece tener un objetivo fundamental en su vida: agradar a su posesiva y peculiar madre, interpretada de nuevo por Galliene que demuestra que lo ha echado todo para recrear en la pantalla a su influyente progenitora.
  

La película no es una crónica sobre la identidad homosexual en un adolescente y que nadie se espere en ese sentido un filme denuncia, ni tampoco una comedia-sátira familiar trufada de gags, aunque varios en  este filme son realmente antológicos: es un relato personal, una manera de contar las cosas con la que su director, protagonista y guionista parece sentirse enormemente a gusto saldando cuentas con un periodo fundamental en su vida y con aquellos que le ayudaron a realizarse como persona. Detalles cómicamente crueles, salidas de tono originales, diálogos sencillamente perfectos y una total maestría para hacer una comedia original e insólita pero capaz de ser degustada por un espectro amplio de público avalan la grandeza del debut en la dirección de Galliene, quien siempre utilizando trampantojos varios (la narración del propio protagonista en la película es la recreación de parte de su espectáculo-monólogo) y manejando como nadie momentos humorísticos clave consigue mantener todo el tiempo la sonrisa y la complicidad del espectador. Lo habré dicho más de una vez, pero el cine español tiene que aprender mucho del francés

lunes, marzo 31, 2014

El Aparatito Lumiere EL GRAN HOTEL BUDAPEST (THE GRAND BUDAPEST HOTEL)





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La virtud de conseguir una filmografía deslumbrante, sugestiva y más que original sin  necesidad de ser tomada demasiado en serio es algo muy difícil de conseguir y el director Wes Anderson lo lleva haciendo desde hace 18 con títulos como Academia Rushmore (1996), Los Tenebaums (2001), Life Aquatic (2004) o su última y magistral Moonrise Kingdom (2012) y con esta El Gran Hotel Budapest demuestra sencillamente ser un cineasta genial. Basada libremente en diferentes obras del escritor austriaco Stefan Zweig (1881-1942), la película resulta una inteligente deconstrucción y reinterpretación satírica tanto de la historia europea durante el advenimiento de la II Guerra Mundial como de la idiosincrasia cultural y social del continente durante el periodo de entreguerras todo siguiendo según deseo de su director y guionista  el estilo narrativo de Zweig y siempre bajo la óptica irónica y burlona de Anderson, hoy por hoy el mejor exponente del humor y la comedia inteligente en el cine. Porque esta película no es más que un aparatoso y engolado divertimento, una historia anecdótica envuelta en un rimbombante envoltorio tan exagerado como fascinante. Un ejercicio de poderío visual en donde todos y cada uno de los fotogramas, toda la escenografía, la iluminación, el atrezzo, el vestuario y el movimiento de los actores está milimétricamente calculado hasta conseguir que todas las imágenes sean un tanto caricaturescos frescos manieristas dentro de un delirio visual y conceptual más propio del cómic y los dibujos animados, algo que por otra parte ya ensayó Anderson (con otro tono) en Moonrise Kingdom. 

Con un interminable reparto de rostros conocidos en donde se encuentran Ralph Fiennes, Jude Law, Tom Wilkinson, Tilda Swinton, F. Murray Abraham, Harvey Keitel, Adrien Brody, Mathieu Almaric, Edward Norton, Willem Dafoe, Saoirse Ronan, Bill Murray, Jeff Goldblum, Lea Seydoux, Owen Wilson y Jason Schwartzman (muchos ya colaboradores habituales de Anderson) más la revelación del joven debutante Tony Revolori El Gran Hotel Budapest nos ofrece un maravilloso espectáculo visual de imaginería caricaturesca varia en donde hay sitio para lo vistoso aunque para ello se utilice lo bizarro y esperpéntico. Una maleable e imprevisible stravaganzza  en forma de entrañable pero mínima historia de crecimiento personal, fidelidad, lealtad, amor e intriga atravesada por deliberadamente inconstantes e imprecisos ramalazos de aventura, humor negro y fantasía histórica que convierten a esta historietilla en una obra fascinante y disfrutable. Ambientada en el ficticio país centroeuropeo de Zubrowka (allí germanófonos y francófonos conviven en un entorno con elementos culturales, geográficos e históricos austriacos y suizos) en donde se levanta el Hotel Budapest, el alma de la historia es la curiosa relación casi paternofilial entre el primerizo e inocente botones adolescente de origen árabe Zero Mustapha (Tony Revolori) –personaje hilo conductor de la historia- y su maestro el presuntuoso, mujeriego pero noble gerente del hotel Monsieur Gustave (Ralph Fiennes). Dentro de un delirante proceso de aprendizaje, la figura de antihéroe de Gustave ejercerá una total influencia en la concepción vital del joven Zero, en medio de un entorno extravagante, caótico y contradictorio típico previo a un gran cambio histórico (a peor). No deja de admirarse ni un solo momento una extraordinaria fotografía con una cuidada paleta de colores chillones y matizados y una iconografía historiada y detallada que evoca a los comics francobelgas de la llamada Línea Clara, en especial a los de Tintín cuya impronta además se percibe en la caracterización de los personajes y en no pocas situaciones y escenas (y aunque el director haya asegurado que no ha leído nunca ningún cómic de Tintín). Un nuevo gran acierto de Wes Anderson, un cineasta que no defrauda.

viernes, marzo 28, 2014

MERCHANDISE 7X: CRÓNICAS DE LA FÓRMULA SECRETA DE LA COCA-COLA




Uno de los más grandes enigmas de la humanidad: ¿Cuál es la fórmula de los  ingredientes secretos de la bebida Coca-Cola? Desde 1886 año en que se creó la famosa bebida refrescante carbónica que dio origen a una de las compañías multinacionales más poderosas, la fórmula patentada- que ha sufrido algunas variaciones a lo largo del tiempo- se ha mantenido en el mas total de los secretos hasta hoy día dando origen a especulaciones, leyendas urbanas y mitos varios algunos fundamentados, otros no tanto y varios pelín esperpénticos. Pero tal secretismo industrial- la compañía Coca-Cola tiene guardada la fórmula escrita en una caja fuerte y según se reza la leyenda solo dos personas de su compañía la conocen-nunca ha servido para mucho: de un modo u otro a lo largo de los 128 años de vida de la bebida de cola su supuesta receta se ha ido filtrando por parte de diferentes fuentes basándose en hallazgos de libros de notas, entrevistas con personas (supuestamente), análisis y alguna noticia o filtración que se dio en su día. Todas las supuestas fórmulas de la Coca-Cola que han visto la luz mantienen como veremos bastantes ingredientes en común que hacen pensar que efectivamente dichos ingredientes- independientemente de las cantidades exactas- están incluidos. Al final, como dijo aquel tanto misterio para nada, aunque eso sí, la compañía Coca-Cola siempre se apresura a decir que tal o cual fórmula hecha pública es incorrecta.

Lo irrefutable es que alrededor de la fórmula de la Coca-Cola, llamada por la empresa  Merchandise 7x, se ha construido toda una mitología que es ya casi un estándar universal. El llegarla a conocer, se ha llegado a convertir en uno de los fines últimos de la humanidad y consciente de ello, The Coca Cola Company ha hecho circular todo tipo de rumores y pistas falsas con más orientación de marketing que otra cosa. Todo un imperio económico y el secreto del característico sabor de una bebida consumida por doquier a lo largo de más de un siglo parecen supeditados a una simple lista de ingredientes para preparar un brebaje cuyo conocimiento por parte del consumidor siempre se ha antojado imposible. Esto comenzó, como ya dijimos, en 1886 cuando el farmacéutico y químico John Pemberton (1831-1888) creó Coca-Cola, una bebida no alcohólica basada en el tónico French Wine Coca, un vino de coca que creó el año anterior (el vino de coca era un reconstituyente  alcohólico del siglo XIX). Pemberton quería una bebida que fuese un tónico reconstituyente con efectos similares a la morfina - de la que él era adicto- pero la Coca-Cola de 1886 pronto se vio que difícilmente podía ser un medicamento en el sentido estricto de la palabra y aunque se creyese en el siglo XIX que el agua carbonatada era altamente beneficiosa para la salud. Al igual que el vino de coca, la coca fue el ingrediente esencial en la primitiva bebida y de allí su nombre. En 1888, año en que falleció Pemberton, el producto  Coca-Cola se fabricaba por tres compañías diferentes regidas por varios empresarios  de Atlanta (Georgia) aunque Charley Pemberton, el hijo de John, era el propietario del nombre de la marca. En todas las compañías, que más tarde convergieron, se utilizaba la misma fórmula ideada por John Pemberton.  A finales de 1888, nacía oficialmente The Coca-Cola Company con Charles Howard Candler como presidente y fundador y en muy poco tiempo después Coca-Cola se distribuía por todo EEUU.

John Pemberton
La fórmula original de John Pemberton ha ido modificándose con el paso del tiempo a la vez que diferentes marcas de refrescos de Cola han ido surgiendo en todo el mundo (Pepsi, el mayor competidor internacional de Coca-Cola, sin ir más lejos). Pese a que todos  los refrescos de Cola saben similar- comparten siempre ingredientes como la cafeína-  su sabor siempre presenta matices y en ese sentido la Coca-Cola tiene y ha tenido siempre su propia fórmula para dar su sabor particular. La primera Coca-Cola (el primer refresco de cola que existió) tenía como ingredientes fundamentales por un lado la cocaína extraída de las hojas de cola y por otro la cafeína que originalmente se obtenía de la nuez de kola, dando origen ambos productos al nombre de la bebida. Junto a ellos, una lista secreta de ingredientes naturales con los que se elaboraba el sirope o jarabe que daba el sabor peculiar al brebaje. En 1891, Charles Howard Candler modificó la fórmula de la Coca-Cola reduciendo la cantidad de cocaína. A partir de comienzos del siglo XX se empezaron a emplear hojas gastadas del proceso de extracción de cocaína con bajos niveles de esa sustancia y hoy en día se sabe que la Coca-Cola lleva extracto de coca sin cocaína, producido en Perú y Bolivia. Desde entonces, la cafeína ha actuado como el principal ingrediente estimulante de la bebida, si bien varias fuentes aseguran que la cafeína no era un ingrediente original sino que se introdujo en la bebida una vez suprimida la cocaína en 1903. La fórmula de la Coca-Cola (se supone que la segunda) fue patentada por vez primera el 21 de enero de 1893.  

Anuncio con las supuestas propiedades medicinales de la bebida
En la actualidad, el jarabe elaborado con la fórmula secreta aparece etiquetado en los ingredientes de la bebida como “aromas naturales” junto con ingredientes catalogados como públicos: Agua carbonatada, azúcar, cafeína, ácido fosfórico y colorante caramelizado E150d. El concentrado o jarabe es el segundo elemento dentro del proceso de producción de Coca-Cola. Este concentrado llega a las fábricas de las sedes centrales de cada país supuestamente procedente de la sede central de la compañía en Atlanta. El lugar donde ha sido mezclado y elaborado no parece nada claro. El concentrado llega en tambores de acero inoxidable y después se mezcla con azúcar y agua tratada dando lugar al conocido como “jarabe terminado” que una vez mezclado con el gas carbónico origina el producto final. Además de los cuatro ingredientes conocidos básicos que aparecen en las etiquetas, Coca-Cola también incluye jarabe de maíz con fructosa (sacarosa de caña de azúcar en su lugar durante un tiempo en los 80), extracto de coca, extracto de lima, vainilla y glicerina. El hecho de que la Coca-Cola incluya coca entre sus ingredientes (en el pasado, como vimos, llevó cocaína) siempre ha generado multitud de bulos y rumores - la cantidad actual de coca no supone ninguna propiedad narcótica- entre ellos el de el hecho de que la fórmula secreta aún sigue llevando cocaína, algo que es falso: con todo la empresa siempre ha declinado comentar si utiliza o no hojas de coca en la elaboración de la bebida dando a entender que el producto se encuentra entre los componentes del la fórmula secreta y aunque su empleo es un secreto a voces. Desde principios del siglo XX, Coca-Cola no utiliza la cafeína del extracto de la nuez de Kola, que en el pasado era el ingrediente principal que le daba sabor. La Coca-Cola actual debe su sabor principalmente a la vainilla y a la lima y a algunos ingredientes del jarabe secreto, posiblemente naranja, limón y algún fruto seco (se dice que la nuez moscada).  


La receta Pemberton

El supuesto dietario de Pemberton con la fórmula

La primera fórmula de John Pemberton ha sido una de las más “pirateadas” y codiciadas de conocer. Una página de un dietario escrito poco antes de su muerte al parecer reproducía una receta que incluía diversos ingredientes la mayor parte corroborados después y hechos públicos,  más el contenido de la misteriosa fórmula Merchandise 7X. Esta fórmula completa fue hecha pública en una revista local de Atlanta The Atlanta Journal-Constitution en 1979 pasando desapercibida y después apareció en otros medios escritos de ámbito local en diversas ciudades de EEUU. Alcanzó notoriedad al aparecer reproducida en 1993 en un estudio sobre Coca-Cola y otros refrescos de cola escrito por Mark Pendergrast, For God Country and Coca-Cola y desde entonces ha aparecido en diferentes publicaciones y páginas web con algunas matizaciones y suposiciones:     

·         1 onza de citrato de cafeína.
·         3 onzas de ácido cítrico
·         1 onza de extracto de vainilla
·         1 cuarto de galón de zumo de lima.
·         2 ½  (0,059 l) onzas de “aroma” (Merchandise 7x)
·         30 libras (14 kg) de azúcar. (se supone que se trata de libras, no se especifica la medida)
·         4 onzas de extracto fluido de coca
·         2 ½ galones de agua.
·         Caramelo colorante (algunas fuentes señalan que media onza)

Merchandise 7X:
·         80 aceite de naranja
·         40 aceite de canela
·         120 aceite de limón
·         20 aceite de cilantro
·         40 aceite de nuez moscada
·         40 aceite de neroli
·         1/4 alcohol

Aunque en esta receta no se especifica el momento de las mezclas, se cree que la cafeína, el zumo de lima, la vainilla y el aroma (Merchandise 7X) se mezclaban juntos, pero no se sabe cuando se añadían el azúcar, la coca, el caramelo y la mayor parte del agua. Se supone que el M7X había sido mezclado y preparado previamente a la mezcla junto a los otros ingredientes. Como se ve en la receta, no se conoce que unidades de medida se utilizaban para los ingredientes del M7X, pero según varias fuentes podría tratarse de gotas.  

Pese a que esta se trata de la fórmula “descubierta” más conocida, tal y como reconoce la propia compañía ya no se usa desde hace más de 100 años. Como veremos después, Coca-Cola Company la hizo pública en 2011.   


La receta Memory


La primera supuesta fórmula secreta completa de la Coca-Cola apareció en 1968, propuesta por el farmacéutico James Memory en su libro divulgativo Flood Flavourings: Composition, Manofature and Use. Enormemente detallada y compleja (no solo señalaba los ingredientes sino el proceso de elaboración de la receta completa) no se sabe como la consiguió pero en su época no obtuvo demasiada credibilidad y la propia Coca-Cola Company desmintió que esa fuera la Merchandise 7X auténtica. Con todo, ha tenido y sigue teniendo muchos defensores aunque la fórmula actual, al igual que la de Pemberton, sea ya diferente. Esta receta sería la de la Coca-Cola de los años 60 y es para un galón de jarabe (3,8 litros)     

·         Mezclar 2,4 kg de azúcar con suficiente agua para disolver el jarabe de maíz (puede ser sustituido por la mitad del azúcar).
·         Añadir 37 g de caramelo; 3,1 g de cafeína, y 11 g de ácido fosfórico
·         Extraer la coca de 1,1 g de hoja de coca (Truxillo, hoja crecida preferiblemente) con tolueno; extracto seco de coca.
·         Remoje las hojas de coca y las nueces de cola (tanto en polvo finamente; 0,37 g de nueces de cola), en 22 g de 20 % de alcohol (La coca no es usada en Latinoamérica y Europa).
·         Vino blanco fortificado al 20 % (ingrediente original que ya habría desaparecido en 1968).
·         Después del remojo y tras descartar la coca y las nueces de cola, agregar el jarabe líquido.
·         Añadir 30 g de jugo de limón o un sustituto del agua, como una solución de ácido cítrico y citrato de sodio en el jugo de lima.
·        Mezclar 0,88 g de aceite de limón; 0,47 g de aceite de naranja, 0,2 g de cassia (canela china) en aceite, 0,07 g de aceite de nuez moscada, y, si lo desea, los rastros de cilantro, lavanda y aceites de neroli, y añade 4,9 g de alcohol de 95 %.
·         Agitar.
·        Añadir 2,7 g de alcohol con agua / mezcle el aceite y deje reposar por 24 h a unos 15,5 ºC Observará capas de nubes que se separan.
·         Quite la parte clara del líquido y sólo añadir el jarabe.
·         Añadir 19 g de glicerina  y 1,5 g de extracto de vainilla.
·         Agregar agua (tratada con cloro) para hacer un galón de jarabe.

Como se ve, existe una coincidencia en ingredientes de la fórmula secreta como los aceites de naranja, limón, neroli, nuez moscada y canela además del cilantro (aquí rastros en lugar de aceite) y alcohol; a ellos se sumarían la lavanda, que bien pudiera ser un nuevo ingrediente en la nueva fórmula con respecto a la de Pemberton. Así, comparando ambas recetas veríamos que Memory no andaba demasiado desencaminado: independientemente de las cantidades, pueden haber sido esos los ingredientes del los primeros Merchandise 7X durante varios años.


La receta Reed

El farmacéutico John Reed publicó en 2005 una nueva versión de la formula secreta de la Coca-Cola ciñéndose en teoría casi únicamente a la composición del Merchandise 7X. Apareció en el libro A Rich Deliciously Satisfying Collection of Breakfast Recipe y esta formula correspondería al actual M7X

·         30 lb (14 kg) de azúcar.
·         2 US gal (7,6 l; 1,7 imp gal) de agua.
·         1 US qt (950 ml; 33 imp fl oz) de jugo de lima.
·         4 oz (110 g) de citrato de cafeína.
·         2 oz (57 g) de ácido cítrico.
·         1 US fl oz (30 ml; 1,0 imp fl oz) de extracto de vainilla.
·         3/4 US fl oz (22,18 ml; 0,78 imp fl oz) de extracto de nuez de cola
·         3/4 US fl oz (22,18 ml; 0,78 imp fl oz) de extracto de coca.

Según Reed, la cafeína sería uno de los ingredientes de la M7X o mejor dicho, su cantidad. Con respecto a las recetas de Pemberton y Memory desaparecen las frutas cítricas (sustituidas por el ácido cítrico) así como los frutos secos de nuez moscada y neroli. Tanto la hoja de coca como la nuez de cola permanecen como ingredientes de la fórmula a pesar que siempre se ha dicho que la nuez de cola ya no se emplea en al elaboración del producto.


La receta Beal

¿Una última fórmula descubierta?

 En febrero de 2011 el presentador radiofónico Ira Glass afirmó en su exitoso programa This American Life el hecho casi olvidado de que el diario The Atlanta Journal-Constitution reprodujo en 1979 la fórmula de la Coca-Cola. Glass, pero sin tener  en cuenta el redescubrimiento que hizo Mark Pendergrast en 1993 de la Receta Pemberton que apareció en dicho diario. Fue incluso más allá al citar el título del artículo y su autor: Everett Beal´s Recipe Book, siendo Beal un amigo y colaborador de Pemberton que transcribió la fórmula directamente del diario de Pemberton para anotarla en un libro de recetas. Lo particular es que esta receta, aunque muy similar al la publicada por Pendergrast en los 90, tenía algunas leves diferencias que serían atribuibles a las transcripciones.

·         Extracto de coca: 3 drams USP (11,09 ml)  
·         Ácido cítrico: 3 onzas (88,7 ml)       
·         Cafeína: 1 onza (29,5 ml)    
·         Azúcar: 30 #          
·         Agua: 2,5 galones (7,5 l)     
·         Zumo de lima:  2 pintas (0,94 l)       
·         Vainilla: 1 onza (29,5 ml)    
·         Caramelo colorante: 1,5 onzas (0.029 l) o más        

Merchandise 7X (2 onzas (59 ml) de M7X o 5 galones (18,9l) de sirope    
·         Alcohol: 8 onzas (236,4 ml)
·         Aceite de naranja: 20 gotas
·         Aceite de limón: 30 gotas   
·         Aceite de nuez moscada: 10 gotas 
·         Aceite de cilantro: 5 gotas  
·         Aceite de neroli: 10 gotas   
·         Aceite de canela: 10 gotas 

Hay alguna leve variación en las cantidades de coca o caramelo colorante en los ingredientes ajenos al M7X así como en las gotas de los componentes de la fórmula secreta, con todo podemos decir que es la misma fórmula primitiva. Obviamente, al estar en desuso desde más de un siglo no es muy relevante y más si se tienen en cuenta fórmulas más recientes como la propuesta por Reed que difieren significativamente. La compañía, que vio como la receta también se publicó en la página web del programa, se apresuró a desmentir que esa fuese la receta de la bebida, ya que durante el siglo XX a la propia empresa registró y archivó supuestas fórmulas apócrifas del refresco todas ellas incorrectas.  Con todo, la fórmula original de Pemberton, tal y como fue dada a conocer en 1979 se exhibe desde 2011 en la exposición permanente El Mundo de Coca-Cola en Atlanta, sede de la compañía, corroborando  las filtraciones de 1979.  


Por otra parte, además de algunos cambios públicos introducidos de manera episódica a lo largo de la historia de la bebida (como Coca-Cola sin jarabe de maíz para la población judía durante la Pascua) es famoso el fugaz cambio de fórmula que se produjo en 1985 cuando se lanzó la New Coke sustituyendo el componente edulcorante principal: la fructosa del jarabe de maíz por la sacarosa. El cambio fue empresarialmente muy controvertido y la respuesta del público negativa. Tras una enorme polémica a todos los niveles se volvió a la Coca-Cola clásica.

Muhtar Kent, presidente de CC, con la fórmula en la caja fuerte

Es difícil dar por buenas las diferentes fórmulas presentadas aunque la coincidencia de diversos componentes en varias de ellas (frutos cítricos, canela, alcohol, coca, nuez moscada, vainilla) hacen ver por donde van los tiros.  La fórmula detallada y actual del Merchandise 7X parece imposible de conocer si nos atenemos a la historia oficial de de dicha receta. Hasta 1919 la fórmula no fue escrita, ya que en sus primeros años fue conocida de memoria por Pemberton y un pequeño grupo de colaboradores, pasando después al segundo presidente de la historia de la compañía Asa Candler y a sus hombres de confianza. En 1919, el nuevo propietario de la empresa, Ernest Woodruff mandó escribir al hijo de Candler la fórmula en un papel que hasta 1925 fue guardada en una caja fuerte del Guaranty Bank de Nueva York y después en otro banco de Atlanta. En 2011 la fórmula escrita en 1919 (¿original?, ¿modificada respecto a al de Pemberton?) se traslada a Atlanta para ser exhibida en un habitáculo interactivo. Esta fórmula es en realidad la de Pemberton, lo que añade más confusión e incertidumbre a la naturaleza de la fórmula escrita y guardada en 1919 y sus modificaciones posteriores. Además, es de suponer que debido a los diferentes cambios en la fórmula, se establecieron otras fórmulas escritas que hayan podido estar custodiadas en cajas fuertes o lugares de alta seguridad La fórmula actual supuestamente se encuentra en una cámara acorazada en la sede de Coca-Cola con vigilancia las 24 horas.

Se desconoce cuantas personas conocen de memoria la fórmula, como llega la información de los ingredientes para su producción, como se hace la distribución de los mismos y donde y como se produce el jarabe del M7X, todo ello tendiendo en cuenta el celo con que la receta está guardada y el hecho a que teóricamente muy pocas personas conocen la Merchandise 7X. Siempre se ha dicho que en todo el embolado del Merchandise 7X hay mucho de mercadotecnia (¿solo dos personas conocen la fórmula de memoria?, ¿viajan siempre separadamente?, ¿esta realmente la fórmula en una caja fuerte?, ¿lo ha estado siempre?) y bastante leyenda. Sea como fuere, no pasa nada por que no conozcamos exactamente la fórmula de la Coca-Cola (aunque como se ha visto, en realidad se sabe bastante de ella). Cosas hay que son mas importantes. Mientras tanto, disfrutemos de un trago.

domingo, marzo 23, 2014

El Aparatito Lumiere OCHO APELLIDOS VASCOS






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Nadie se esperaba que el nuevo filme del Emilio Martínez-Lázaro consiguiese ser la película española de mayor taquilla en su primer fin de semana en mucho tiempo y una semana después de su estreno en el momento de escribir estas líneas ya lleva camino de ser uno de los filmes ibéricos más taquilleros de los últimos años, algo a lo que ha ayudado decisivamente una esforzada campaña de marketing. A priori, la comedia Ocho apellidos vascos plantea un curioso reto temático como es el de la visión en clave de comedia de los tópicos del mal llamado abertzalismo de izquierdas vasco (es decir, todo lo ligado con la antigua HB y sus herederos políticos actuales Bildu, Sortu, etc) en una nueva etapa en que para Euskadi se abre una horizonte de esperanza sin lacra de la violencia. El donostiarra Borja Cobeaga, director de Pagafantas (2009) y No controles (2013) ejerce de guionista junto con Diego San José tratando de aplicar el humor desmitificador de los desvelos políticos vasco (la violencia de ETA, las reivindicaciones nacionalistas, el conflicto entre constitucionalistas y vasquistas) y de los tópicos costumbristas que ya cultivase como guionista en el programa de sketches humorísticos de ETB Vaya Semanita, pero no ha podido sustraerse a una concatenación de gags desiguales y una línea argumental pobre basada en las premisas mas simples de la comedia romántica yanki. El choque cultural entre dos zonas de la península ibérica tan diferentes entre sí como Euskadi y Andalucía es lo que ha querido reflejar esta película por medio de una sana y oportuna risa a los tópicos de ambas comunidades, especialmente de la primera ya que es allí donde se desarrolla la mayor parte de esta simpática pero insuficiente comedieta satírico-romántica. Es de agradecer la visión burlesca e irónica de los omnipresentes estándares sociopolíticos vascos al estilo del programa antes mencionado (aquí sin embargo más ácidos) pero los clichés tanto vascos como sureños caen muchas veces en la caricatura pueril y previsible en un conjunto que ya de por si funciona muy mal en cuanto al interés de su historia fruto de un guión vago, desdibujado y supeditado a los gags puntuales.    

Rafa (Dani Rovira) un joven sevillano que se gana la vida como monologuista en el restaurante de unos amigos haciendo entre otras cosas chistes sobre vascos se deja aterrizar en una localidad costera vasca en busca de Amaia (Clara Lago), la chica que conoció en Sevilla y de la que contra todo pronosticó se ha enamorado. Rafa no ha salido de Andalucía y no siente especial afecto por los vascos, pero ante la petición de Amaia deberá de hacerse pasar por Antxon, su futuro marido ante una boda inminente que esta tuvo que cancelar poco antes por plantón de su antiguo novio. Es cierto que el reparto funciona muy bien tanto en sus dos protagonistas - Dani Rovira descacharrante en su evolución de pijo andaluz en caricatura (o no tanto) de prototípico borroka vasquito y Clara Lago esforzada en su rol de borde muchacha abertzale) – como en la pareja secundaria madura que forman Karra Elejalde como Koldo, el padre marino de Amaia (tal vez algo forzado) y sobre todo Carmen Machi como Merche, una viuda residente del pueblo vecino que accede a participar en el vodevil ideado por Amaia, pero los personajes no dan mucho de sí, están garabateados con cuatro líneas y se desenvuelven como pueden en un pequeño caos de puesta en escena desmañada y  guión plano. Muchos momentos desternillantes, sin embargo, y diálogos ingeniosos que se echan a perder conforme la película avanza hacia lo previsible. Se esperaba más de un director como Martínez Lázaro (El otro lado de la cama, 13 Rosas Rojas) y de un guionista como Borja Cobeaga que ya demostró su dotación para la comedia en Pagafantas, pero eso no impedirá que esta película siga triunfando en taquilla ya que el efecto boca-oreja en estos casos es imparable.    

sábado, marzo 22, 2014

MIS RETALES FOTOGRÁFICOS (XXV)

En canal (2013)

El Rey de Bulnes (2013)

Mismismis(2013)

El brillo del rio (2013)

Plumeros (2013)

Hole in the Clouds (2013)

martes, marzo 18, 2014

El Apartito Lumiere DALLAS BUYERS CLUB




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La siempre cinematográficamente temible vitola de filme basado en una historia real es algo que pese a todo siempre atrae al público y a la Academia de Hollywood a la hora de repartir los Oscar, aunque al final y sobre todo en los últimos tiempos las decepciones estén a la orden del día en filmes de este tipo: en ese sentido Dallas Buyers Club, sin ser una película deficiente, puede resultar una cinta incompleta e irregular para espectadores exigentes o que sencillamente esperen un drama sólido y realista con todas las de la ley. La verdad es que la historia verídica en que se basa este filme, resultaba golosa: los últimos años de Ron Woodroof (1955-1992), un electricista y participante en rodeos de Dallas afectado de SIDA que desesperado por paliar el sufrimiento de su enfermedad y alargar su vida decidió investigar que fármacos ilegales o no vendidos en EEUU podían ser los adecuados para tal fin  previamente a introducirlos en su país de manera masiva dedicándose a traficar con ellos entre seropositivos y enfermos de SIDA en su peculiar (e ilegal) club de compradores, el Dallas Buryers Club. Una película muy honesta y nada sensacionalista que sin que toque nada esencialmente nuevo (la lucha de un teórico don nadie contra  poderosas instancias- en este caso las compañías farmacéuticas y el sistema legal estadounidense- es algo ya muy recurrido) se gana al público gracias al enfoque estilizado y naturalista del director quebequés Jean-Marc Vallée (C.R.A.Z.Y, Café de Flore) quien no realiza un mal debut en un filme cien por cien USA dejando su impronta de excelente narrador aunque eso sí, bastante por debajo de sus mejores momentos canadienses y europeos.

No hay que obviar un hecho bastante evidente y es que este es un drama que para conseguir intensidad y credibilidad se apoya fundamentalmente en el impecable trabajo de sus actores, especialmente del Oscar al mejor actor 2012 Mathew McConayghey, quien se mete en todos los poros de la piel de ese patán honrado y luchador que fue Ron Woodroof, un cowboy de texas promiscuo, homófono, egocéntrico e inicialmente desconsiderado que en el lento deterioro producido por su enfermedad experimentó un cambio en su comportamiento que aunque en realidad motivado por su propio bienestar no tardó en tornarse en un total altruismo y sacrificio por los demás. Se nota que el actor se ha trabajado su papel, incluyendo la pérdida de varios kilos y un aspecto físico deplorable obra en parte  de un también escarizado maquillaje. Como también ha recibido su premio al mejor actor de reparto un recuperado Jared Leto que se mete en al piel de Rayon, un travesti fiel colaborador de Ron y un ser valiente y decidido. Las mejores notas de dramatismo las ponen estos dos actores en determinadas secuencias que sin embargo resultan muy aisladas en todo el conjunto. Y es que a esta película le sobran determinados momentos y al final parece que se enreda de tal manera con la historia que da la impresión de que se nos está contando lo mismo todo el rato haciendo que lo que podía ser una gran película se quede en buena película sin más. Muy válida, eso sí, como documento de la evolución de la industria farmacéutica y del mundo de la salud frente al SIDA, Dallas Buyers Club posiblemente no será muy recordada en el futuro, lo que no debe impedir apreciar un buen puñado de cualidades.  

sábado, marzo 15, 2014

MONTXO ARMENDARIZ, ARTESANO DE LA IMAGEN (y II)




 Historias del Kronen (1995), chicos y chicas X

Tras Las Cartas de Alou, Montxo Armendariz se tomó el hasta la fecha más largo periodo sin dirigir ninguna película, concretamente cinco años. Pese a que su reducida filmografía de tres filmes era muy apreciada entre cinéfilos a principios de los 90 en España, el realizador navarro no firmó ningún titulo en el periodo entre 1991 y 1994. El retorno de Armendariz en 1995 fue con una adaptación literaria, la primera de su carrera. Historias del Kronen, estaba basada en la novela homónima del joven escritor José Ángel Mañas, publicada en 1994 y finalista del premio Nadal aquel año. La novela versaba sobre unos ajetreados días en la vida de Carlos, un joven veinteañero madrileño irresponsable, egoísta, irascible y hedonista cuyo principal estímulo vital es la vida al límite (coqueteo con drogas incluido) y el sexo fácil y que termina convirtiéndose en un sujeto peligroso. El libro en poco tiempo se convirtió en una novela juvenil de culto en España especialmente por sus conexiones con la teoría sociológica de la irrupción de la llamada Generación X en el mundo occidental a principios de los 90, una juventud despreocupada y sin referentes morales según los postuladores de dicha generación. Elías Querejeta se hizo con los derechos de la novela y encargó a Armendariz su plasmación en imágenes.         

El guión fue escrito entre el director y el autor de la novela José Ángel Mañas con  pese a todo varios cambios con respecto a ciertos detalles de la obra original. La elección Armendariz como director del filme fue aprobada por Mañas, director admirado por el escritor dándose además la circunstancia de que 27 Horas tenía cierto paralelismo temático con Historias del Kronen, algo que no pasó tampoco inadvertido para la crítica pese a la distancia temporal y generacional de casi diez años entre ambas historias (a fin de cuentas, ambas versaban sobre una juventud al borde del abismo). Para el reparto Montxo escogió un buen ramillete de jóvenes y prometedores actores y actrices con Juan Diego Botto, por entonces una gran esperanza en la interpretación, en el papel de Carlos y otros intérpretes como Jordi Mollá, Armando del Río, Eduardo Noriega, Nuria Prims, Aitor Merino, Cayetana Guillén Cuervo o Diana Gálvez, que falleció poco antes del estreno en mayo de 1995. Entre los intérpretes veteranos, Mercedes Sampietro y Josep María Pou como los padres de Carlos. Historias del Kronen resultó una película muy irregular aunque no se tratase de un filme deficiente. La crítica se dividió entre quienes valoraron su realismo y su valor sociológico como reflejo de un sector cuanto menos poco deseable de la nueva juventud española (destacando las escenas en donde los protagonistas juegan con el riesgo y las de los instantes finales en una salvaje fiesta)  y entre los que consideraron al filme como poco valiente y con excesiva moralina, algo que por otra parte no aparece en la novela original en donde el personaje de Carlos figura como un ser egocéntrico y sin sentimiento de culpa mientras que en la película el personaje parece experimentar un arrepentimiento por sus fechorías. Con todo, hubo unanimidad en considerar que esta había sido la película mas floja de Montxo Armendariz hasta la fecha y de hecho se puede considerar como el filme menos brillante de su filmografía, ya bastante por debajo de sus cintas anteriores. Al propio autor de la novela y coguionista del filme, Historias del Kronen no le satisfizo en aspectos como el diseño de producción o el vestuario.  

Las críticas no excesivamente buenas no impidieron que la película fuese un éxito en taquilla y uno de los filmes españoles con más recaudación del año, gracias principalmente- y como era de esperar-  al público joven, que vio en este filme un retrato idealizado de la vida juvenil al límite, y claro está, estas cosas venden Armendariz, que ya tenía 46 años cuando se estrenó el filme, tal vez no fuese el director más adecuado para un filme de esas características, pero se esforzó en incluir una banda sonora con varios grupos españoles indies o urbanos del momento (Australian Blonde, El Inquilino Comunista), en ofrecer cuidadas secuencias imágenes callejeras y de conciertos y en mantener las referencia culturales de los personajes de la novela (el cine snuff, por ejemplo), pero el filme, aunque interesante y aceptable, no llega a ser en ningún momento una gran película. El tratamiento edulcorado hacia el personaje de Carlos no gustó a los lectores de la novela original y muchos en cierto modo se sintieron decepcionados con esta adaptación. Historias del Kronen consiguió pese a todo el Goya al mejor guión adaptado y durante un tiempo el status de filme de culto (más incluso que la novela) aunque después de varios años ambas hayan pasado al olvido. Muy poco acorde a la obra anterior del director- aquí el elemento antropológico-poético brilla por su ausencia así como poco se ve del personal estilo del director-  Historias del Kronen también decepcionó a los seguidores de Montxo Armendariz          


Secretos de Corazón (1997), el niño que mira


Tras el pequeño fiasco artístico de Historias del Kronen la credibilidad de Montxo Armendariz quedó ligeramente cercenada: ¿estaba el director vasconavarro en decadencia? Pronto se demostró que no, y ni mucho menos. El caso es que poco antes de embarcarse en el proyecto de Historias del Kronen, Montxo había escrito el guión para una nueva película, esta vez un drama intimista con niños como protagonistas pero con el rodaje de la adaptación de la novela de José Ángel Mañas Secretos del Corazón quedó postergada. Con ganas de hacer un filme de signo diametralmente distinto al de su anterior película, Armendáriz se puso manos a la obra poco después de Historias del Kronen, tal era el entusiasmo que le suscitaba este nuevo proyecto. El rodaje se llevó a cabo mayormente en Navarra concretamente en la zona de Baztán y en Tudela y por primera vez Elías Querejeta no se encontraba en la producción de un film de Armendariz, ya que fue producido por el director y Andrés Santana.  El presupuesto de la película, sin ser grande, fue hasta el momento el mayor en una película de Montxo Armendariz. Secretos del Corazón iba a ser básicamente la crónica del proceso fortuito de maduración de un niño de 8 años en los años 50 del siglo XX, huérfano de padre y enviado a la casa de campo familiar en donde asiste atónito al complejo mundo de los adultos tras convivir con sus familiares, todos ellos con extraños y oscuros secretos. Andoni Erburu, un pequeño gran actor navarro. dio vida a Javi, el protagonista absoluto de la historia secundado por un excepcional reparto: Carmelo Gómez (el tío), Silvia Munt (la madre), Charo López (la tía María), Vicky Peña (la tía Rosa), Joan Vallés (el abuelo) y Joan Dalmau (Benito) como personajes más o menos principales. Junto a Erburu, otros competentes actores noveles como el adolescente Álvaro Nagore (Juan, hermano de Javi) y el niño Iñigo Garcés (Carlos, amigo de Javi)      

Filmada con pulcritud y siguiendo con tiralíneas las circunstancias emocionales de su pequeño protagonista por averiguar los secretos de la casa y de su familia, Secretos del Corazón triunfa como drama intimista y como historia de aprendizaje y maduración sin desdeñar su aliento poético y simbólico y su poder emotivo. Estrenada en marzo de 1997, la crítica y el público pronto se vieron encandilados por una historia de alto octanaje emocional y medida sensibilidad que refleja excepcionalmente los miedos, deseos, anhelos y en definitiva, la visión de la infancia, dentro de un entorno tan extraño y represivo como la España franquista. Armendariz supo también captar muy bien la condición de nicho del entorno rural (la casa, principalmente) donde se desarrolla la historia ajena al mundo exterior pero inevitablemente por él influida. La cuidada fotografía de Javier Aguirresarobe, la lograda ambientación en la postguerra, la música de Bingen Mendizabal y las excepcionales interpretaciones realzan las cualidades de uno de los mejores filmes de la historia del cine español: Montxo Armendariz consiguió con esta película su obra maestra, superando incluso a Tasio, y hoy por hoy es su filme más preciado y conocido. Especialmente elogiadas fueron las interpretaciones de Andoni Erburu e Iñigo Garcés, de las mejores actuaciones infantiles que se habían visto en el cine ibérico. Andoni Erburu está sencillamente conmovedor en su papel de inocente testigo vicario de un mundo en descomposición y pese a que no haya seguido una carrera interpretativa llegado a la adolescencia y a la edad adulta, siempre será no solo el protagonista de Secretos del Corazón sino la película misma. Marcado inocentemente por la muerte de su padre y por el deseo de averiguar la verdadera causa de esta, Javi es uno de los personajes infantiles más deliciosos, complejos y fascinantes de la historia del cine en España   


Además de que comercialmente el filme fue un éxito siendo de las películas españolas más taquilleras del año, su cosecha de premios y reconocimientos internacionales fue espectacular: cuatro premios en el Festival de Cine de Cartagena (incluyendo mejor película), cinco premios del Círculo de Escritores Cinematográficos (mejor película, mejor guión  y mejor director entre ellos), dos premios de la Unión de Actores apra Charo López y Andoni Erburu, Premio Ondas a la mejor Película, Premio del público en el Festival de Chicago, mejor película europea en la Berlinale; cuatro premios Goya incluyendo mejor actriz de reparto (Charo López), mejor actor revelación (Andoni Erburu), mejor dirección artística y mejor sonido- obtuvo otras cuatro nominaciones incluyendo mejor película y mejor director-; y como colofón su nominación a la mejor película de habla no inglesa que finalmente perdió. Su carrera internacional fue también excepcional siendo estrenada en EEUU, Reino Unido, Japón y multitud de países siempre con críticas inmejorables. Montxo Armendariz consolidó- si quedaba alguna duda- su condición de uno de los mejores cineastas españoles en activo.      


Silencio Roto (2001), pasiones de resistentes

La resaca de Secretos del Corazón duró varios años y sirvió para que la comunidad cinéfila renovase su interés en la obra de Montxo Armendariz, de modo que fueron frecuentes a finales de los 90 y comienzos de los 2000 los homenajes y las retrospectivas dentro de festivales o desde instancias institucionales. Así, en 1998 el Gobierno de Navarra le concedió el premio Príncipe de Viana y ese mismo año obtuvo el Premio Nacional de Cinematografía. Las retrospectivas tuvieron lugar a lo largo y ancho del planeta: Festival de Málaga (1998), Festival de Baiona (1998), Cinemateca de Estrasburgo (1998), Festival de La Rochelle (1998), Festival de El Cairo (1999), Festival en el Lincoln Center de Nueva York (2001). Con el fin de lograr autonomía en el cada vez más difícil mundo del cine español, Montxo decide ayudar en 1999 a la directora de produccción Navarra y colaboradora de Armendariz en sus últimos filmes Puy Oria en la creación de una compañía de producciones cinematográficas independiente y así nace Oria Fils S.L, empresa con la que realizará sus hasta el momento últimos tres filmes. 



De nuevo el realizador navarro dejó pasar un largo lapso de tiempo hasta su siguiente película, la primera producida por Oria Films. Montxo Armendariz siguió en Navarra y en el pasado en su nueva película, Silencio Roto, ambientada en la postguerra española de los años 40 y que trataba un tema fascinante y escasamente conocido de la historia española contemporánea, el de los maquis, aquellos combatientes del bando republicano en la Guerra Civil que tras terminar la contienda en 1939 y sin haber sido apresados por el nuevo régimen fascista de Franco decidieron esconderse en montes y bosques donde vivían como furtivos valiéndose del pillaje y de la ayuda de lugareños de esas zonas mientras sorteaban como podían la búsqueda y “caza” de las fuerzan del orden franquistas. Armendáriz se interesó por los maquis cuando Carmelo Gómez le hablo de ellos en el rodaje de Secretos y posteriormente el director se documentó más a fondo de este episodio mediante libros de diferentes historiadores, decidiendo finalmente hacer una película sobre el tema. Armendariz se entrevistó también con guerrilleros supervivientes y se quedó fascinado del potencial dramático de esos relatos.  


La historia, escrita de nuevo en solitario por Montxo, está situada entre los años 1944 y 1948 en una aldea del norte de la península. Allí regresa después de nueve años la joven Lucía (Lucía Jiménez). Los habitantes del pueblo, aunque con algún partidario del régimen, viven en su mayoría con resquemor la represión que un destacamento militar ejerce sobre ellos, llevada a cabo especialmente sobre aquellos sospechosos de simpatizar en su día con “los rojos” y por el hecho de que algunos antiguos vecinos son parte de la resistencia clandestina en las montañas. Cuando el ejército pretende llevarse a Manuel (Juan Diego Botto), amante de Lucía y ex soldado del bando republicano, este huye al monte con los maquis sin perder la relación con Lucía, que le ayudará en todo momento.  Dos años después, los maquis consiguen tomar el pueblo ante el regocijo de los lugareños derrotando a los soldados, pero estos contraatacan aplicando su sentido de la “justicia”. A partir de ese momento, la vida de Lucía -embarazada de Manuel, que logró huir del contraataque de los militares- se convierte en una pesadilla en un ambiente local turbio y enrarecido por traiciones, rencillas, mezquindades y muertes en donde solo su amor por Manuel parece ser lo más puro incluso por encima de luchas e ideales. Un final trágico pondrá punto y final a una historia de amor y lealtad imposible.


Estrenada a principios de 2001, tal vez esta sea la tercera mejor película de Montxo Armendariz tras Secretos del Corazón y Tasio. Un guión sólido y una historia más que sugerente donde se dan cita el amor, la amistad, la traición, la esperanza y el engaño en un muy logrado tour de force de emociones. Muy bien ambientada y con un mensaje claro sobre la inutilidad de la violencia, la película presenta a los maquis como unos guerrilleros románticos que pese a todo no eran menos violentos que las tropas franquistas y a una población civil que muchas veces verá traicionada su confianza y admiración en los guerrilleros cuando estos se ven incapaces de defenderlos para salvarse a si mismos. Las traiciones y venganzas entre vecinos y familiares tiñen de dramatismo una historia en donde la relación amorosa entre Lucía y Manuel a duras penas puede mantenerse. Armendariz volvió a demostrar su dominio de la difícil técnica de ajustar las imágenes a los vaivenes dramáticos de una historia mediante la utilización del paso del tiempo en un relato y los cambios producidos en los escenarios. Para este filme, el director contó con un largo y muy eficaz reparto que a parte de los citados incluía a Mercedes Sampietro (Teresa), María Botto (Lola), Álvaro de Luna (Don Hilario), Rubén Ochandiano (Sebas) y María Vázquez (Sole). Por primera vez, Armendariz trabajaba en una película con gran número de actores y actrices que ya estuvieron bajo sus órdenes en otros filmes. Juan Diego y María Botto, hermanos en la vida real, también lo eran en esta película.  Patxi Bisquert y Andoni Erburu, los protagonistas de las dos anteriores obras maestras de Armendariz interviene aquí en pequeños papeles  

Silencio Roto obtuvo de nuevo muy buenas críticas y consiguió relativamente una buena taquilla. Se valoró el acierto de centrar la historia en los habitantes civiles, protagonistas y víctimas reales de aquellos episodios gracias a su ayuda a los maquis y su paciencia, en lugar de en los guerrilleros, así como su sentido lírico y humanista que no desmerecía nada del de filmes como Secretos del Corazón.  Sin embargo no obtuvo demasiados premios, destacando cuatro en el Festival de Cine Español de Nantes. Con el paso del tiempo, Silencio Roto sigue siendo considerada una obra maestra del cine español de los últimos 20 años y una de las mejores películas realizadas sobre la postguerra española.  


Obaba (2005), el mundo de Bernardo Atxaga

El listón otra vez estaba muy alto para el veterano director: ya prácticamente no tenía nada que demostrar a sus más de 50 años y pese a haber dirigido solamente seis películas en 17 años. Tras dirigir el modesto documental Escenario Móvil (2004), en donde seguía el recorrido de un músico ambulante por diferentes pueblos, el director se puso a trabajar en su nuevo filme de ficción.  Para ello recurrió de nuevo a una obra literaria en la forma de una obra maestra de la narrativa de finales del siglo XX del calibre de Obabakoak de Bernardo Atxaga. Escrita y publicada originalmente en euskera en 1988, Obabakoak era una singular obra que combinaba la novela con los relatos breves en un poderoso ejercicio de metaliteratura que encandiló a la crítica y a lectores de todo el mundo ya que fue traducida a diferentes idiomas. Fue la primera novela en euskera que consiguió el Premio Nacional de Literatura y continua siendo la obra literaria en lengua vasca más conocida en el mudo. Las peculiares características de la obra (tres partes con historias diferenciadas pero con un mismo protagonista; relatos independientes dentro de la trama de la novela; flashbacks, memorias y recuerdos continuos; superposición de personajes y situaciones) hacían teóricamente imposible una adaptación cinematográfica de la misma, pero Montxo optó por un razonable e inteligente camino para conseguir esto tomando tres de las historias de la novela (más o menos concatenadas entre sí) para zurcir prácticamente una historia nueva con coherencia de planteamiento-nudo-desenlace. El esfuerzo de adaptación del cineasta navarro tuvo su recompensa en un guión ágil e interesante que estructuró una buena película que pese a todo se encontraba entre lo menos brillante de su producción hasta ese momento. Aunque se logró mantener el peculiar universo entre costumbrista, fantástico y onírico de Bernardo Atxaga ejemplificado en el ficticio pueblo de Obaba, un lugar extraño e intemporal (y eso no resultaba sencillo a priori) la película está a años luz de las excelencias del libro, y es que la empresa era demasiado ambiciosa y arriesgada.

Por tercera vez consecutiva, la Navarra rural fue el plató para una película de Montxo Armendariz. La película, al igual que la novela, se estructura a partir del personaje central-narrador de la mayor parte de la historia, con el cambio de que en esta adaptación en lugar de ser un hombre de trentaitantos (sin nombre en el libro, ya que estaba narrado en primera persona), se trata de una mujer joven de 25 años de nombre Lourdes e interpretada por una entonces desconocida Bárbara Lennie. En el filme, Lourdes, una estudiante de imagen llega al pequeño pueblo de Obaba con su videocámara para captar la vida diaria de sus gentes. El entorno de la localidad pronto se le presenta como un lugar donde sus habitantes parecen marcados por inquietantes sucesos del pasado que de alguna manera han condicionado el devenir de la historia de Obaba en los últimos años, algo que por otra parte terminará atrapando a la propia Lourdes. El guión adaptado de Armendariz convirtió a esta película -estrenada en septiembre de 2005- en una adaptación libre de la novela de Atxaga, algo que no satisfizo a los seguidores más acérrimos del libro pero tuvo su visto bueno por parte de la crítica aunque consideró a Obaba como su filme más flojo hasta el momento. Es cierto que las historias más o menos independientes están muy bien contadas -sobresale por su aparente descontextualización la del atribulado Lucas y su desconcertante experiencia en un restaurante- y que los personajes, muy, muy bien planteados siguiendo los cánones atxaguianos funcionan a las mil maravillas, pero la película se queda corta en niveles de emotividad y de elevar su potencial melodramático. Tal vez, el hecho de tocar una historia con ribetes casi fantásticos fue algo que desbordó a Montxo a la hora de dar su habitual empaque realista e inmediato a una película basada en una historia más bien de realismo mágico, tema extraño en su filmografía.    

Montxo Armendariz volvió a demostrar ser un gran director de actores en un reparto que además de Lennie incluía a Juan Diego Botto en su tercera colaboración con el director en el papel de Miguel, el cicerone de Lourdes en Obaba, Pilar López de Ayala como la sensible y superada maestra del pueblo en su juventud, Txema Blasco (Tomás), Héctor Colomé (Ismael), Lluis Homár (Esteban adulto), Peter Lohmeyer (Padre de Esteban), Ryan Lee Cameron (Esteban joven), Mercedes Sampietro (Madre de Miguel) y Eduard Fernández como Lucas. Menos premiada que otras cintas del realizador de Olleta (ganó el Goya al mejor sonido) la película pasó discretamente por taquilla en una época en donde el público ya había empezado a dar masivamente la espalda al cine español.           
 
No tengas miedo (2011), regreso a la denuncia

Llegado a los 60 años en 2009, Montxo Armendariz es ya un director sin nada que demostrar con una relativamente breve filmografía en 25 años que ha continuado suscitando admiración y alabanzas por parte de cinéfilos, ejemplarizándola como una obra coherente y honesta hecha con mimo y dedicación de una manera modesta y escueta pero deslumbrante en sus resultados. La revaloración de su figura y su filmografía en los últimos tiempos ha sido una constante que ha hecho que se le “perdone” la no excesiva brillantez de filmes como Obaba o su último trabajo hasta la fecha, No tengas miedo (2011) Pero antes de su estreno, el director recibió varios premios, homenajes  y distinciones: en 2008 recibió el Premio Cine y Valores Sociales, el Premio Ciudad de Astorga del Festival de Cine de dicha localidad, el Premio Manuel Lekuona de Eusko Ikaskuntza como personalidad relevante de la cultura vasca y el premio  4D del Colegio de Arquitectos Vasco-Navarro. En 2009 precisamente la sociedad de estudios vascos Eusko ikaskuntza publicó un monográfico sobre el director escrito por José Luis Rebordinos y Jesús Angulo y a finales de ese año con motivo del 25 aniversario de Tasio el Instituto Navarro de las Artes Audiovisuales y Cinematográficas organizó en Bakedano, el lugar donde se rodó el emblemático filme, un homenaje a donde acudió tanto el equipo técnico como el reparto casi en su totalidad. Una cena de confraternización entre vecinos de Bakedano y el elenco artístico-técnico del filme puso el broche de oro a los actos. Se editó también un libro conmemorativo, Tasio 25.  El carbonero de Urbasa ya es un mito.


Tras ser nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad Pública de Navarra en 2010 y ceder sus primeros cortos a la Filmoteca de Navarra (Barregarien Dantza, Carboneros de Navarra…) Montxo Armendariz estrena a principios de 2011 No tengas miedo, película con la que vuelve al tiempo presente en la totalidad del metraje  (algo que no ocurría desde Historas del Kronen) y al cine de denuncia social como en 27 Horas,  Las Cartas de Alou o en cierto modo en Silencio Roto. Protagonizada por el joven valor en alza Michelle Jenner y localizada en Madrid, se trata de la historia de Silvia, una joven de 25 años marcada por una infancia de maltratos que decide rehacer su vida enfrentándose a todo lo que ocasionó su malestar. Una película áspera y honesta que volvió a convencer aunque sin llegar a ser de lo más llamativo de la filmografía del director. Lluís Homar, Belén Rueda, Nuria Gago y Rubén Ochandiano intervienen también en el filme, que pasó con bastante e inmerecida discreción por las carteleras españolas. Sin llegar a hacer ninguna obra maestra, el viejo Montxo siguió demostrando su gran oficio como narrador y excelente captador de la realidad en una película con un tema espinoso como es el de los maltratos y abusos a la infancia. La excelente interpretación de Michelle Jenner fue muy alabada por la crítica así como el acierto del cine al alejarse del morbo efectista.


Cine inmediato, historias con mayúsculas

En 2014, 30 años después de su debut con Tasio, Montxo Armendariz aún sigue en activo esperando, quien sabe si en breve, ponerse detrás de las cámaras en una nueva película. Haga lo que haga será a buen seguro algo que de un modo u otro llamará la atención, gustará  y posiblemente conmoverá. Cineasta artesanal en lo técnico pero enormemente eficiente y narrador extraordinario, Montxo posee un universo poético-metacinematográfico propio basado en el sutil uso de las imágenes y de los recursos cinematográficos narrativos (elipsis, flashbacks) que pone al servicio de grandes historias contadas con pasión. Costumbrismo, antropología social, denuncia histórica y social, poesía narrativa, intrahistoria, crónica de la vida diaria, realismo semidocumental y pulso melodramático humanista se dan cita en una de las filmografías más regularmente brillantes del cine español. Un prodigio de sencillez que consigue relatos conmovedores y excepcionales. Esta es la obra de un genial artesano de la imagen.