miércoles, marzo 21, 2007

El aparatito de lumiere - INLAND EMPIRE


David Lynch ha vuelto, y lo ha hecho muy, muy a lo bestia y con total libertad, lanzándose a la piscina directamente sin importarle nada. Tras la no muy lynchiana The Straight Story (Una historia verdadera) y la alucinante y mas propia Mullholland Drive, el creador de Terciopelo Azul y la serie de televisión Twin peaks, que tiene que buscarse la financiación en Europa (en Francia y Polonia en este caso) debido a su mala relación actual con al industria de Hollywood, ofrece una película en donde los habituales ingredientes de su cine (sueños, realidades paralelas, surrealismo perverso, escenografía siniestramente manierista, montajes imposibles, atmósferas lisérgicas, efectos sonoros inquietantes y así hasta completar una lista de interminables ítems) aparece elevado a la máxima potencia, en una película que ha sido estrenada de tapadillo en EEUU en escasísimas salas y que en España, incomprensiblemente si nos atenemos a los criterios de distribución de este tipo de trabajos casi ninguneados en su país de origen, esta gozando de una exhibición prácticamente normalizada. El caso es que Inland Empire es hasta el momento la película mas extraña de David Lynch, un filme de muy difícil digestión- en la sala donde lo ví contabilizé hasta cuatro personas que se marcharon antes del final- con el que hay que devanarse los sesos continuamente para al final entender poco y quedarse con bastantes dudas, aunque mas o menos la temática y el mensaje central se puedan extraer, aunque con mucho esfuerzo, a decir verdad.

Resulta muy difícil hablar de la historia de una película tan desconcertante como Inland Empire, todo un compendio de las virtudes y los defectos de Lynch, quien en este trabajo da total rienda suelta a su desbordante universo mental, firmando una película conseguida en no pocos momentos pero a veces muy pedante y tramposa hasta el absurdo. Es decir, lo mejor y lo peor de Lynch. El filme es la filmación literal de una serie de ensoñaciones, al parecer sufridas por al hipnosis, que sufre una mujer (aunque no me ha quedado claro si es mas de una) en un viaje mental interior para tratar de huir de una realidad topándose con otras inoculadas por algo o por alguien en al mente de la persona en cuestión. Dos marcos geográficos, Polonia y un Hollywood que muestra su cara más glamourosa y su cara más oscura, sujetan una endiabladamente enrevesada historia en donde sus protagonistas de desdoblan en varias personalidades que parecen luchar por salir de un sueño sin conseguirlo. Con Laura Dern, habitual del cine de Lynch, como sujeto central de la historia, la peli parece también una crítica al mundo del espectáculo y negocio cinematográfico a través de Nikki, esa actriz que interpreta Dern residente en una barroca e inquietantemente anticuada mansión de Beverly Hills que tras conseguir el papel de su vida descubre que su vida es una inquietante irrealidad que parece estar siendo filmada como otra película. Personajes inquietantes portadores de mensajes, giros de guión desconcertantes, números musicales en el momento mas inesperado, imágenes turbadoras, diálogos crípticos, pistas falsas para desconcertar ale spectador y un número inenarrable de elementos mas la mayoría de los cuales no guardan conexión entre si conforman los materiales genuinamente lynchianos de este desconcertante pero a la vez fascinante filme con un tono de pesadilla absoluta en muchos momentos (atención a las escenas protagonizadas por los conejos humanos), con una fotografía de vídeo digital (tratado posteriormente) alucinante y unos sonidos (más que música ) ambientales que contribuyen a formar una atmósfera hipnótica y desasosegante como pocas veces se ha conseguido en el cine. Jeremy Irons, Harry Dean Stanton y Julia Ormond son otras caras conocidas que aparecen en el filme. La pregunta del millón es que hará un Lynch superado a si mismo en cuanto a su universo después de esto.

lunes, marzo 19, 2007

30 AÑOS DE PUNK: EL FUTURO QUE AL FINAL LLEGÓ (Y II)


Inglaterra tiembla

La intervención de Sex Pistols en televisión desato la ira en el Reino Unido. Los medios de comunicación y las televisiones les vetan, y por extensión a todos los grupos punk. Ya por entonces hay un buen puñado de grupos punkies que comienzan a grabar LPs incluso en multinacionales, dispuestas a aprovecharse del escándalo del año 77. The Clash publican su del mismo nombre del grupo en enero de ese año con al CBS, mientras que los fans de los Pistols dentro y fuera de Londres forman una legión de grupos que tampoco tardarán en grabar: London, Buzzcocks, Vibrators, The Fall, The Adverts, etc. El punk se había contagiado a toda Gran Bretaña y era la pesadilla de la sociedad bienpensante británica, asustada ante las soflamas incendiarias de los chavales de la cresta. Un discurso que era políticamente ácrata y nihilista sazonado con rebeldía izquierdista y anarquismo radical entendido muy primitivamente que empezó a calar en una generación de jóvenes que veían en la política el origen de todos sus problemas. Este nihilsmo del punk como movimiento social (puesto que lo era y con todas las de la ley) se mantendrá años después siendo uno de los sellos distintivos de la cultura punk y una de las claves de su supervivencia en los años posteriores. Un miembro conservador de la cámara de los comunes, Marcus Lipton, declararía “si la música pop (por el punk) se va a usar para destruir nuestras instituciones, debemos aniquilarla”. Jamás ningún estilo musical había suscitado tal rechazo.
Buzzcocks. Intraducible

Mientras tanto, los chicos de Malcom McLaren firman con una A&M la grabación de un nuevo sencillo, casi mediante coacción debido a que la banda de Johnny Rotten armó la marimorena en la sede de la discográfica. God save the queen, nueva bofetada y en pleno año jubileo de Isabel II vuelve a traer la polémica. Poco importa que la canción fuese prohibida en las emisoras de radio, llegó al número 1. A&M dejó de publicar el single a poco de salir, y Virgin, la empresa de Richard Branson, lo lanzará en lo sucesivo. Tras otros dos singles, en primavera llega Never mind the bollocks, Here´s the Sex Pistols, el primer y único LP oficial del grupo, un auténtico manual seminal del punk rock. Glenn Matlock abandona el puesto de bajista, siendo remplazado por John Simon Richie, mas conocido como Sid Vicious, un músico sin ninguna experiencia pero con el mismo (o mas) afán de protagonismo que Johnny Rotten. Sid se convertirá junto a Rotten en el miembro carismático del combo.


Esnifando cola

La Inglaterra punk y sus excesos llegaban a los noticiarios de todo el mundo durante 1977. Como era de suponer, el movimiento punk se extendió a todo el mundo, tanto en el aspecto social como en el musical. Australia fue uno de los primeros países fuera de UK que acogieron el punk, con The Saints como primer grupo punk extranjero que actúa en Gran Bretaña. Alemania, Francia, Canadá, Holanda, Bélgica, Japón fueron países en donde pronto arraigó el punk, aunque en la mayoría de las veces no se consolidaría hasta después de 1977. En los EEUU, la verdadera cuna musical del punk y con Ramones ya instalados, no se vivió un movimiento con las características que este tenía en Europa, pero si que surgieron un buen número de bandas punkies anglófilas a finales de los 70: Minutemen, Hüsker Dü, Black Flag, Pere Ubu,… El punk se internacionaliza.
The Clash, el relevo de los pistols, explotaron la conexión jamaicana del punk
En el Reino Unido, mientras tanto, fanzines como Snffin Glue fueron el altavoz del movimiento punk y sus opiniones sobre la sociedad y la política. Las ganas de provocar hacían que muchas veces los punks utilizasen simbología fascista (esvásticas) o comunista (en países como el Reino Unido). El punk era extremo y las ideologías extremas se adherían perfectamente al nihilismo punkie, aunque grupos como The Clash, izquierdistas convencidos encabezarán una camada punk que era de la izquierda su ideología bandera, legado cuyo rastro llega hasta el presente. Los skinheads, movimiento underground británico surgido a finales de los 60 por parte de jóvenes proletarios amantes de la música jamaicana y que guardaban no pocas similitudes con el punk, se entremezclarán en el torbellino tanto en las islas británicas como en Europa continental; en Alemania este colectivo comienza a simpatizar con las ideas neonazis mientras que en Inglaterra existirán fracciones de izquierda y otras de corte fascistoide. En Inglaterra, en verano del 77, los Clash de Joe Strummer parecen convertirse musicalmente en el grupo punk cabeza de serie ante la inconsistencia y los problemas internos de Sex Pistols, cuyo mecenas y padrino del movimiento, Malcom McLaren, les prepara una película.

Sid y Johnny, como salidos directamente del matadero


Quiero destruir a los que pasan a mi lado

Para antes de que terminase al año 1977, en la segunda mitad del mismo, las cosas se calmaron. Se vio que Sex Pistols perdían la fuerza por la boca y que debido al hecho de que al mayoría de los grupos punks grababan en ínfimas independientes, la industria musical, cuya vida tal y como se conocía se temió, estaba a salvo. Era cierto que los punkies eran incómodos y molestos para la sociedad pública, pero solo podían aspirar a meter ruido, ya bien sea actuando o en manifas. Si imagen estaba siendo asimilada y vista incluso con cariño por la mayoría de la sociedad, a quienes esos muchachos y muchachas les parecían pintorescos, siempre que no se pasasen de la raya. A partir de se momento, y asumido su fracaso de poner patas arriba a al sociedad occidental, el movimiento punk se dedicará a sobrevivir en los años sucesivos muy dignamente alimentando sus filas con nuevas generaciones que conectarán perfectamente con los ideales del 77. En los años 80, años dorados del punk como movimiento social alternativo en todo el mundo, la motivación de todo aquel que se rompe a navaja los vaqueros o se eriza el cabello seguía siendo la misma: exasperación ante la sociedad, abarcando la amplia gama de ideologías radicales que la política ofrece. Cierto es que el exhibicionismo, la pasividad y la marginalidad ha sido el virus que el propio punk lleva el que ha acabado con toda la credibilidad social del movimiento, pero en lo estético y sobre todo en lo musical su legado es verdaderamente titánico.

Pero, ¿que ocurrió con los Sex Pistols, cuyo fracaso esta legendariamente relacionado con el del “espíritu del 77”?. Pues que a principios de 1978 y tras unos meses tempestuosos debido a los escándalos propiciados por Sid Vicious y su novieta, la yonki americana Nancy Spungen, se van de gira a USA, mientras que sus actuaciones filmadas en aquella gira se incluirán en el filme The Great rock’n’roll swindle . Los chicos se llevan a matar entre ellos, Sid ya coquetea con las drogas y en febrero del 78, en plena gira USA el grupo se disuelve, con Sid decidido a instalarse en Los Angeles con Nancy y a lanzarse en solitario.



Para aquel entonces ya hay nuevas hornadas dentro de la socialmente calmada pero con mayor energía que al comienzo escena punk: Crass, Generation X, los norirlandeses Stiff Little Fingers y Undertones, Siouxie and The Banshees. No se notará la ausencia de Sex Pistols ya que el punk había enriquecido sus argumentos musicales con el culto a The Doors, la recurrencia al reagge y el ska por influencia skinhead y una nueva postura ideológica que rompe con el nihilismo y se escora en muchos casos con el anarquismo, el socialismo o la extrema izquierda. The Clash serán el nuevo grupo punk de referencia a finales de los 70 y principios de los 80, pero el punk, para bien o para mal, ya no será lo mismo.

El Oi!, el hardcore punk o, ya a principios de los 80, el afterpunk intelectual y gótico de Siouxie and the Banshees y Joy Division serán las derivaciones del primigenio punk rock británico que tendrán vigencia la primera mitad de los 80. Si bien en un primer momento el punk no había conseguido producir ningún cambio en la industria del disco pronto se vieron los efectos colaterales: las compañías independientes se convierten en el mejor vehículo para lanzar grupos nuevos a finales de los 70 y a partir de ese momento se convierten en las verdaderas dinamizadoras del negocio del rock, el do it yourself eliminará los reparos por falta de pericia técnica a al hora de grabar o saltar a un escenario y la sencillez a al hora de componer y concebir canciones acaba con el rock dinosáurico de los 70 a nivel comercial, preparando el paso para la New Wave de mods (The Jam), skatalíticos (The Specials, Madness), nostálgicos de los 60 (Elvis Costello)o algún curioso y triunfante hijo putativo del punk (Police), todos ellos con una actitud ante el negocio claramente liberal y en cierto sentido alternativa.



A finales de 1978, Sid Vicious, prototipo de la cara autodestructiva del punk, fallece por sobredosis de heroína taras unos tortuosos meses en USA. El punk genuino se acaba definitivamente. Mal ejemplo en los años sucesivos, ya que muchos seguirán su “ejemplar” trayectoria. Durante unos cuantos años, a principios de los 80, un nuevo y fracasado lema tuvo vigencia: punk is not dead



Los punkis de la piel de toro


Y no vamos a finalizar sin hacer mención al punk en la iberia. Como es sabido, El punk en España ha tenido una significación singular ya que ha sido un fenómeno que ha tenido su fuerza como catalizador de algunos movimientos juveniles alternativos (okupas) y por la inspiración política en lugares como Euskadi, donde se ha desarrollado toda una subcultura en torno al fenómeno punk entendido desde la ideología de la izquierda abertzale. No vamos a hacer una análisis riguroso del punk vasco y de todos sus (a menudo exagerados) mitos, ya que el tema daría para otro monográfico en varias partes, pero si mencionaremos la significación musical y cultural de algunos de sus protagonistas.

En España, en 1977, la situación política de la transición a la democracia, no era en principio muy propicia para la adopción del fenómeno punk debido a las urgencias políticas y a un cierto letargo del rock autóctono durante esa década, aunque económicamente la situación era similar que en otros países. Los jóvenes españoles coetáneos de los punkies ingleses no veían la manera de hacer lo que hacían en las islas, habiendo vivido en una sociedad reprimida como fue al franquista y en donde la falat de atrevimiento entre la sociedad era total. Tuvo que ser un sujeto tan avispado como oportunista, Ramón Gonzalez, “Ramoncín”, quien se dedico a ser el equivalente hispano -salvando distancias- con los Sex Pistols .Con su LP de 1978 Ramoncín y WC se convierte en estrella mediática (era y es un comunicador nato, pese a la poca simpatía que pueda suscitar su figura) y un frío calculador de escándalos, Malcom McLaren Johnny Rotten y Maquiavelo en una sola persona. Pronto se aburrió de su primigenia imagen punk y ya en 1980 era un rocker urbano. En 1977, un grupo de pijos madrileños hijos de papá monta un grupo punk con todas las de la ley con un insólito poso naïf: Kaka De Luxe. De sus filas saldrán algunos de los más importantes protagonistas del rock español de los 80, con Carlos Berlanga, Nacho Canut y una niña de 14 años llamada Olvido Gara, Alaska, como cabezas visibles. Ya a finales de los 70 el punk se extiende por la capital española y nace una generación de punks hispánicos. Y con ellos la Movida Madrileña.

Kaka de Luxe, la cantera de las estrellas de la movida

Barcelona o Vigo serán a principios de los 80 otras ciudades que albergarán a grupos punks de inspiración británica, especialmente en la localidad gallega (Siniestro Total se convertirán en estandartes). En Euskadi la situación especialmente virulenta de la desindustrialización y el paro juvenil subsiguiente hizo que el punk hiciese acto de presencia, con el factor singular de que la beligerancia de los chicos del imperdible conectaba perfectamente con la izquierda abertzale. Aunque no fue así en todos los casos, el hecho es que en Euskadi lo punk se identificará durante un tiempo con el nacionalismo radical, dando origen a lo que se vino a llamar el “rock radical vasco”. Eskorbuto, La Polla Records, Cicatriz, RIP, Uharteko Punka, Kortatu, KGB o Las Vulpess (originadoras del primer gran escándalo musical televisivo en la historia de TVE) serán los los grupos punks por excelencia de todo el estado español, en donde a la larga el movimiento no se desarrolló tanto como en Euskadi. Luego, la droga y los excesos pasaron factura llegando a hacer desaparecer a grupos enteros. Hoy día, el espíritu del punk vasco sigue presente en algunas nuevas jóvenes generaciones, aunque con más pena que gloria.

Los vizcainos Eskorbuto, leyendas del punk vasco

30 años no es nada, colega.

La vigencia del punk, 30 años después, sigue musicalmente presente en todo el mundo. Como movimiento, sumido en su propia marginalidad ha ido derivando en tribus variopintas movidas por criterios estéticos o de simple agrupamiento físico. Pero el punk rock, fusionado o mimetizado con otros sonidos del rock sigue presente y no haya año en que mozalbetes de cualquier generación les de por hacer ruido guitarrero disimulando sus limitaciones instrumentales o encontrando al vía idónea para canalizar sus ansias de crítica social, de contestación y de provocación. Aunque ya las vestimentas y la imagen externa sean lo de menos para definir a los cultivadores del punk rock, si que persisten aún algunas señales que creasen McLaren y Westwood, como cadenas, collares de perro, camisetas ajustadas, chulería escénica… al final, si había futuro, aunque solo hay resultado una imitación del pasado

miércoles, marzo 14, 2007

30 AÑOS DE PUNK: EL FUTURO QUE AL FINAL LLEGÓ (I)



Esta es una de las historias mas contadas de la historia de la música popular, un mito social y cultural que pese a que en su momento solo produjese un (fuerte) impacto pasajero, año tras año ha venido alimentando a diferentes generaciones de jóvenes rebeldes que no renuncian a las señas de identidad estética y de filosofía de vida que el movimiento punk patentase en 1977. Más allá incluso que en su aspecto meramente musical- el básico y a partir del cual solo se puede el punk- la deuda que en 2007 la cultura occidental tiene con el punk es más grande de lo que parece. Este monográfico no pretende hacer una reflexión exhaustiva sobre el tema sino dar unas cuantas pinceladas sociológicas sobre lo que supuso en la música y en la cultura el fenómeno punk hace 30 años y el legado que ha ido creando hasta hoy día



Mediados de los 70: la rebelión de los hijos de la crisis


En el Reino Unido la crisis del petróleo del 73 había dejado en los años inmediatamente posteriores un grave malestar en al sociedad británica, con un índice de paro que iba aumentando por momentos. Los jóvenes se empotran en las colas de las oficinas de empleo y crece el hastío. Adolescentes y veinteañeros comienzan a deambular por las calles sin ningún rumbo y los pubs aumentan su clientela juvenil. Los años 1975-1976 serán testigo de la rabia y la desesperación de una generación de chavales a los que la crisis ha arrebatado cualquier ilusión, una generación, la nacida entre 1955 y 1962, que simplemente se aburre y las ve venir.

El rock en tiempos no muy lejanos había sido al música de la rebeldía juvenil, pero estos muchachos ya no se identificaban con una música que había dejado de hablar de los problemas cotidianos, de las inquietudes de la juventud y de la realidad de al calle. Ni Pink Floyd, ni Supertramp, ni la ELO, ni Genesis conectaban con la cultura urbana ni con la realidad del momento, perdidos en divagaciones metafísicas y en pretenciosos temas. La industria del disco había absorbido también a edulcorados con ínfulas como Elton John o Billy Joel; el Hard Rock era cada vez mas pedante, sus conciertos eran muy caros y todo era pretencioso y sin conexión con la realidad, Led Zeppelin o Black Sabbath no eran rebeldes. Ya no les importaba a muchos jóvenes británicos la calidad que podían alcanzar Rod Stewart o David Bowie (aunque a este último le perdonarán mas), porque la muchachada que por aquellos años comenzaba a montar sus propios grupos jamás podía aspirar a sonar como ellos porque no tenían dinero para equipos de amplificación como dios manda o para teclados. Ni los Rolling Stones parecían suscitar entusiasmo entre estos nuevos jóvenes airados.

Ejemplar de la fauna londinense del 77. Posiblemente hoy sea gerente de una empresa de telecomunicaciones.


Por aquellos años surgen en el Reino Unido grupos de rock formados por adolescentes y postadolescentes que tratan de expresar su rabia por su penosa situación económica y su desazón con la sociedad que les ha tocado vivir, estrujando las guitarras eléctricas hasta el máximo, aporreando la batería como posesos y chillando cual energúmenos consignas contra la sociedad, la clase política y el poder establecido. Su propia rabia les inspira la ejecución de un rock mas que duro bestia y rudimentario y una actitud malencarada que mantienen fuera del campo musical, en su comportamiento y en su vida diaria. No importa que muchos de los que hacia 1975-76 formaban parte de esos emergentes y ruidosos no supiesen tocar ningún instrumento, su propio afán exhibicionista, sus ganas terribles de hacer algo para matar el tiempo que generaba el desempleo y el espoleo que insufabla el ser parte de una floreciente cultura juvenil que se estaba gestando en las calles británicas, hacían el resto. ¿Qué estaba pasando?

30 años despues la cultura punk sigue consus publicaciones. Is punk dead?


Aquel lema del No Future


Los hijos del agobio británicos buscaron en su nueva música referencias que iban atrás en el tiempo: los primeros Stones, The Who, The Troggs y algunas bandas británicas y americanas que nunca pasaron de lo marginal pero que los pre-punks estaban redescubriendo debido a muchas concomitancias con la música que estos hacían con su propia rebeldía salvaje, a parte de otras consideraciones estéticas, como su admirado desaliño y su tendencia a la chaqueta de cuero negro, símbolo rocker americano por excelencia que los jóvenes británicos intentarán recuperar. Curiosamente, ya a finales de los 60 y principios de los 70 muchos grupos habían sido clasificados como de “punk-rock”, etiqueta nacida en USA pero que se reinventará en UK con la conceptualización que todos conocemos.

Sid Vicious, el martir punk por excelencia.


Lo cierto es que a mediados de los 60 muchas bandas americanas se caracterizaron por su enorme energía instrumental, su afán por generar un volumen instrumental fuera de lo ordinario y su marcada actitud de rebeldía adolescente, algo de lo que el punk británico tomará nota. The Seeds, Question Mark and The Mysterians o mas tarde los hippis renegados Blue Cheer respondían a estas características. Pero fue a finales de los 60 en Detroit, Michigan donde nació lo que es bautizado hoy por la crítica como el Proto-punk musical: un sonido crudo, sucio, tosco, ruidoso, bastante menso cómodo de oír de lo que era por aquel entonces el embrionario hard rock de grupos como Deed Purple. MC5 y los Stooges de Iggy Pop a principios de los 70 ya realizaban un sonido muy similar al que a finales de los 70 realizaban los punks británicos, musicalmente ellos fueron los padres del punk rock e influencia clara para el punk inglés. Fueron estos, sin embargo, grupos malditos en su época, lo que no impidió que fuesen imitados en el viejo continente convirtiéndose en bandas de culto por parte de la juventud británica, lo mismo que New York Dolls, grupo cuyo manager era un caradura inglés que influirá decisivamente en el nacimiento del punk propiamente dicho: Malcom McClaren.

El término “punk” fue aceptado hacia 1976 por los jóvenes rebeldes británicos para definir su música y la subcultura marginal y alternativa que estaba creando. El uso musical de esta palabra provenía también de USA, donde en 1970 el crítico Dave Marsh la usó por primera vez para definir el sonido y la actitud de Question Mark and The Mystierians (los creadores de 96 tears). Este concepto, que trataba de definirán rock tosco y potente y de actitud extremadamente rebelde (y casi macarra) se extendió por EEUU en la primera mitad de los 70. La palabra “punk” literalmente se refiere a la resina de ciertos árboles, pero en el argot popular es también basura o patán, sinvergüenza, gañán; significados que se tuvieron en cuenta sin duda para bautizar a esta música. En inglés británico además, es una arcaica denominación popular de puta o ramera.


Ramones fueron pioneros desde USA. Jamás se quitaron sus chupas


Bruce Springsteen o Patti Smith, por increíble que parezca, también fueron descritos como cultivadores de punk rock por la prensa especializada yanki cuando aún el término no se había consolidado. Pero fue un grupo neoyorkino surgido en 1972, Ramones, quienes más se aproximaron a lo que vendría después desde el Reino Unido: arrogancia teenager, guitarras contundentes y veloces, ritmo endiablado, rebeldía primigenia, chupas de cuero, vaqueros rotos y costumbrismo marginal en sus letras. Cuando el punk estalló en todo el mundo, ellos se subieron al carro sin desentonar en absoluto. En 1975-76, en New York se hablará de la “punk scene” en torno al club CBGB y la revista Punk, quienes defendían el lado mas por entonces alternativo, oscuro y salvaje del rock, inspirándose en la mítica banda Velvet Underground. En 1976 los británicos tomaron nota del concepto y de parte de su estética (camisetas y pantalones rotos, cuero, peinados historiados) como un modo ideal de contestación a una sociedad que les había dado la espalda y a sus mayores, a los que culpabilizaban de ofrecerles una sociedad sin futuro. La música ya no era solo el medio de la protesta, también estaba la imagen.


Los autodenominados “punks” británicos transformaron esa influencia norteamericana en algo propio adaptado a su marco espaciotemporal y exagerando al estética del cuero hasta extremos casi inconcebibles se lanzan a la provocación pura y dura al adoptar una pose sadomaso con clavos, imperdibles en la oreja o en la cara, mutilaciones en las orejas y creación de peinados imposibles a base de laca, con pelos pincho o encrestados. Total, no tenían ningún futuro, ¿Qué les importaba ya nada? Un “tio mayor” que tenía una tienda de ropa en el Soho equipará de arriba abajo a estos mozalbetes reinventando la “punk fashion” americana transformándola en algo propio y diferenciado.


Londres 1977: el maravilloso mundo de Mr. McLaren

Malcom McLaren. Sir anti-show Biz

La capital británica fue el centro neurálgico del incipiente movimiento punk británico y donde se extendió a todo el mundo. En 1975, Malcom McLaren regresó a Londres después de una aberrante experiencia como representante de uno de los grupos de culto de inspiración del punk, New York Dolls. En el mes de Mayo inaugura su anti-boutioque SEX, especializada en la anti-moda y promulgadora del anti-sistema, lo que el gana fama y reputación entre los jóvenes desempleados británicos, quienes llenan su tienda en busca de indumentarias provocadoras que reflejen su asco por la sociedad del momento. Ya en 1976 polulan en Londres muchos grupos de punk rock, muchos de ellos “ahijados” y clientes de McLaren. Son bandas de jóvenes con poca o ninguna formación musical que con un estridente baños sonoros de fondo vomitan y berrean contra el sistema, las más de las veces con clara inspiración política izquierdista, como no podía ser de otra manera en unos hijos de la crisis. Las primeras bandas punks británicas actúan en clubs, pubs y convocan a un buen puñado de jóvenes-muchos de ellos de los extrarradios urbanos- que conectan con el discurso rebelde y contestatario de su música. El punk se extiende como la pólvora y en poco tiempo inunda todo Londres, que se llena de cuero, cabellos pintados de rojo o verde, imperdibles, collares caninos o minifaldas de cuero para las chicas. En septiembre de 1976 en el 100 Club se celebra el primer festival de punk, actúa la primera gran hornada del punk rock: Dammed, Clash, Vibrators, Buzzcoks, Subway Sect, Siouxsie y (redoble de tambores) Sex Pistols.

The Damned, los primeros punkies ingleses que hicieron las américas

Aunque en verano de 1976 ya actuaron en UK Ramones junto con los ingleses Stranglers, este es musicalmente el primer evento punk de envergadura que tuvo lugar en Gran Bretaña. Antes de que finalice al año la nómina de grupos aumenta y surgen los primeros singles, autoeditados o editados por insignificantes compañías independientes. Pánico en la Albión: los punkies son muy estrafalarios, violentos, comienzan a consumir drogas (esnifar pegamento, básicamente), son maleducados y se declaran enemigos del sistema. Ya no valen los valores de la sociedad actual, hay que revelarse contra una sociedad que trata la juventud como basura. Los valores británicos tradicionales están en peligro y al prensa y al opinión pública clama contra los punks, tachándoles de vagos, delincuentes y alborotadores. Por si fuera poco, la industria del espectáculo los comienza a ningunear dada su ineptitud musical y su amateurismo (do it yourself, será el lema), por no hablar de su enemistad declarada contra las estrellas del rock establecidas, si bien la primera hornada punk tendrá muchas referencias en el glam de Roxy Music, Slade, T Rex o Bowie. ¿Estaba el mismísimo rock en peligro? ¿podía el punk acabar con el?.

El impacto social del punk en 1977 no sería el mismo sin un nombre clave: Sex Pistols. Malcom McLaren fue el genio en al sombra que puso en marcho el artefacto cuando dos años antes conoció en su tienda a John Lydon. Meses después, Lydon tenía un grupo punk junto con Steve Jones y Paul Cook, y McLaren y su por entonces socia, la modista Vivianne Westwood (diseñadora de mucha de la vestimenta que se vendía en SEX) les propusieron formar una superbanda punk capaz de arrasar y de triunfar que el propio Malcom dirigiría. A principios de 1976, con Lydon, apodado ya Johnny Rotten y con la incorporación de un cuarto miembro, Glenn Matlock, generan el caos en sus actuaciones en pequeños locales y consiguen lo que McLaren quería: que fuesen los gamberros oficiales de Londres, que muestren todo el valor contracultural del punk y que están en boca de todo el mundo. Los Sex Pistols (nombre ideado por su mentor) son la perfecta encarnación del espíritu punk y se convierten en al cara visible, musical y social, del movimiento en 1977, el año en que el punk explota y se da a conocer en todo el mundo. Aparece a principios de este año el legendario single Anarchy in the UK, editado por toda una multinacional, EMI. Una surrealista entrevista en el programa Thames Today en donde Johnny repite una y otra vez varios tacos monta el pollo, el punk se convierte en una pesadilla para el Reino Unido y EMI rescinde el contrato a los Pistols.


Vicious, Jones, Rotten y Cook. Listos para hacer historia


CONTINUARÁ

lunes, marzo 12, 2007

El aparatito de Lumiere- EL ULTIMO REY DE ESCOCIA


Forrest Withaker cuenta con su Oscar al mejor actor gracias a su interpretación del dictador-genocida ugandés Idi Amin Dada en esta fenomenal película, apasionante e inteligente, basada en una novela homónima de Giles Foden que narra los primeros años del dictador en el poder (principios de la década de los 70) bajo el punto de vista de un personaje ficticio, el joven médico escocés Nicholas Garrigan, quien se convierte en su doctor personal y en uno de sus asesores mas importantes. Aunque este personaje, interpretado muy bien por James McAvoy, como hemos dicho antes, no existió, si que esta inspirado en los muchos asesores consejeros y acólitos europeos que tuvo el esperpéntico dictador africano.

La figura de Amin Dada desde luego que resulta totalmente cinematográfica. Llegado al poder tras una revolución popular contra otro dictador, Dada instauró en 1970 un régimen populista basado en su popularmente idolatrada figura y en su carácter personal, haciéndose vender ante su país y la comunidad internacional como un líder supuestamente de izquierdas aunque no instauró ningún régimen democrático en Uganda. Pronto se sucedieron desapariciones de opositores y adversarios además de algún colaborador acusado de traidor, los cuales eran torturados y exterminados. Desequilibrado y paranoico, gobernó durante casi 10 años conforme a sus caprichos y extravagancias, sin ser capaz de sacar a la pobreza a su pueblo e instaurando un progresivo régimen de represión y terror cada vez mas sanguinario. Forrest Withaker interpreta con gran solvencia todos los matices del tirano en un excelente trabajo por su parte. El Oscar es más que merecido. Pero la película es mucho más que Withaker, es un excelente relato en donde la realidad histórica se funde con la ficción para mostrarnos unos acontecimientos escalofriantes narrados desde la propia vivencia de un hombre, el Dr. Garrigan, quien de manera casi casual se ve totalmente envuelto en la cruel sinrazón del régimen de Idi Amin Dada, personaje del que Garrigan primero siente simpatía debido a que el carácter jovial y vital del africano conecta perfectamente con la inocente rebeldía juvenil del joven galeno, y del que mas tarde sentirá aversión y miedo, hasta el punto de que se convertirá en su enemigo.

Dirigida con mano maestra por Kevin Macdonald, esta producción británica tiene como puntos fuertes su soberbio guión, mezcla de retratos psicológicos, de aventura épica, de thriller político, y de denuncia, con un cierto barniz de comedia y de ironía; su dinámico y trepidante montaje, y sobre todo su muy logrado tono documental basado en una excelente fotografía que reproduce con total exactitud la imperfección de películas de bajo presupuesto o de documentales de principios de los 70, con una gama de colores chillones y ocres muy sugerente que se adapta además perfectamente al paisaje africano que retrata.. También resulta todo un espectáculo seguir la evolución de carácter de Nicholas Garrigan y de su relación con Amin Dada, con un desenlace que se va haciendo inevitable. Además, ayudada por una excelente banda sonora con ritmos étnicos africanos de la época y algún momento de rock progresivo, la estética de la película es encantadoramente setentera y muy pop, casi “lisérgica”, con alguna secuencia antológica, como las bacanales que se organizaba el amigo Amin, puro blaxplotation. También hay un homenaje al clásico del cine porno de le época “Garganta Profunda”, así como a “Un hombre llamado Caballo”, en la estremecedora secuencia de la tortura. Una muy buena película que tal vez esta pasando bastante desapercibida entre el público.

domingo, marzo 11, 2007

MANIFESTACIÓN DEL 10 DE MARZO O LA TEORIA DEL EAT SHIT

Este país parece vivir teimpos convulsos. Es escalofriante comprobar como no pocas cosas recuerdan al clima preguerra civil española o a la asfixiante atmósfera previa al golpe de estado en Chile de Pinochet. El PP, con al inestimable ayuda de los despojos de la siniestra ultraderecha española ha creado una ridicula realidad virtual en al que parece que el gobierno del PSOE ha trazado un maquiavelico plan para cabar con España con la ayuda de ETA y el islam. Manipulación, conspiranoia barata, exhaltación de las mas bajas pasiones, mentiras, mentiras y mas mentiras. Odio. Calumnia. La manifestación del sabado 10 de marzo, multitudianaria, sacó bajo las piedras a una nueva raza de carne de cañón de la intolerancia, conformada por militantes del PP y bastantantes adláteres de la extrema derecha, todos movidos por un odio fascista, asesino y antidemocrático. Muchas personas, si, pero ya se sabe, al teoría del "eat shit": 100.000 moscas (o las que sean) no pueden estar equivocadas, la mierda es de muy buena calidad.
Posiblemente a estos señores algo les va a bajar los humos en los próximos meses (¿un baño de realidad, tal vez?). Que recuerden lo que pasó en las elecciones vascas de 2001. La propia ciénaga que han creado para ahogar a los demás les ahogará a ellos primero

jueves, marzo 01, 2007

El aparatito de Lumiere- EL LIBRO NEGRO


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Acertado regreso de Paul Verhoeven, el director de Instinto Básico, Robocop, y Desafío Total a su país, Holanda, después de que en los 90 y principios de los 2000 y tras el éxito comercial de Instinto Básico su carrera comenzase a hacer aguas. Desde hacía seis años no dirigía una película (la última fue El Hombre Sin Sombra, 2001) y desde mas de 20 no rodaba en Europa, aunque Los Señores del Acero (1986), coproducción europea filmada en España, estuviese rodada en inglés y para encontrar una película suya rodada en holandés tengamos que remontarnos a 1984, el año de El Cuarto Hombre. De regreso al viejo continente, el veterano director para rodar su nuevo filme ha recurrido a un hecho real acaecido en su país a finales de la II Guerra Mundial en los Países Bajos ocupados por los nazis: la historia de Rachel (Carice Van Houten), una atractiva joven judía que tras perder a su familia en una emboscada nazi cuando trataban de huir a la frontera belga junto con otros ciudadanos judíos, se enrola en la activa resistencia holandesa quienes le proponen aprovechar su atractivo para infiltrarse como poco menos que concubina de los nazis, en el cuartel general alemán de Ámsterdam con el fin de conseguir información sobre los movimientos de los nazis contra la resistencia y de tratar de liberar a los compañeros detenidos. Para ello deberá ocultar su condición de judía y actuar bajo otro nombre, aunque la presencia en el cuartel del asesino de su familia y la extraña atracción mutua con otro oficial alemán comienza a enrarecer y dificultar la misión.

Un thriller muy interesante y que se sigue con mucha tensión, realizado con oficio y con clase por un director de categoría. Múltiples giros de guión dentro de una trama enrevesada y con múltiples sorpresas, que refleja por una parte la esquizofrénica situación de una mujer que obligada a renunciar a su pasado para vengar la muerte de sus seres queridos se encuentra inmersa a partes iguales en dos mundos antagónicos y paralelos, pero que conseguirá un inesperado triunfo en el seno del enemigo mientras que sus teóricos amigos recelan de ella; y por otra parte, el filme muestra el hipócrita y tramposo juego de intereses de la resistencia holandesa y las múltiples traiciones internas que surgieron en el seno de este movimiento, en donde diversas fracciones- socialdemócratas, comunistas, judíos- en realidad estaban enfrentadas entre sí y en donde el egoísmo, la codicia y la mezquindad hacían acto de presencia. Imágenes y situaciones impactantes y reveladoras ilustran perfectamente estos hechos, dentro de un tomo minuciosamente realista y muy bien conseguido. Como era de esperar, Verhoeven no se corta a la hora de mostrar matanzas, torturas (físicas y psíquicas) y bestiadas varias, aunque su tono no sea tremendista en absoluto; como tampoco faltan escenas eróticas marca de la casa. La película en si es una inteligente crónica sobre la desmitificación del heroísmo y sobre la a veces inexistente línea que separa a los héroes de los villanos en tiempos de guerra, en donde en ocasiones los intereses van fabricando la heroicidad a medida, pero al final siempre será el tiempo el que coloque las grandes acciones en su lugar correspondiente, como bien sabrá la protagonista de la película.

domingo, febrero 25, 2007

El aparatito de Lumiere - CARTAS DESDE IWO JIMA





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Hace cosa de un mes, Clint Eastwood estrenó Banderas de nuestros padres, su crónica sobre la toma de la isla de Iwo Jima por parte del ejército norteamericano al final de la II Guerra Mundial. Tal y como es sabido, rodó casi simultaneamente otra película en el mismo escenario, esta cartas de Iwo Jima, que recoge el mismo hecho desde la perspectiva de los perdedores, el ejército japonés. La verdad es que con respecto a la anterior película los resultados han sido bastante mejores y además se confirma el estado de gracia que esta viviendo Eastwood como director en su madurez. De nuevo con el eficiente Paul Haggis en las tareas de argumentista (guionista de Million dollar Baby y director de Crash), aunque esta vez no firma el guión, y con Steven Spielberg en las tareas de productor, Cartas de Iwo Jima consigue ser algo mas que una película bélica sin recurrir a los típicos artificios de historia de superación personal o de conflicto interno de los personajes (de los que ya echó mano de manera irregular en la película “hermana” de esta), centrándose mas en el estado de locura colectiva, de desesperación y de miedo por parte de los soldados. El hecho de que se trate de la crónica de una cruel derrota da pie a mucho más material dramático que en Banderas de nuestros padres y en ese sentido esta película es un drama desasosegante e intenso que deja con bastante mal cuerpo al espectador, pero que merece la pena sin ningún género de dudas.

La historia refleja bastante bien la disciplina oriental militar y el peculiar código del honor japonés. La lucha entre el deber ciego y el instinto de supervivencia, con el miedo de fondo, es en lo que se debaten los soldados de a pie japoneses, abrumados ante las exigencias de sus superiores y conscientes de que han desperdiciado toda una vida luchando por algo que en un momento se ha desmoronado como un castillo de naipes La cueva donde un grupo de soldados se refugia ante lo desesperante de la situación sirve como metáfora de la huida ante un seguro final atroz refugiándose en los recuerdos, representados por varios flashbacks muy bien dispuestos. Hay escenas verdaderamente antológicas como la autoinmolación sucesiva a base de granadas de un grupo de soldados o el episodio en flashback del pasado de uno de los combatientes como policía militar en una pequeña aldea. El momento del bombardeo americano es también sobrecogedor, aunque en realidad las escenas bélicas propiamente dichas no sean lo más importante de la película.

Rodada en japonés, pese a que Eastwood no sabe ni papa de la lengua nipona, y estrenada también entre nosotros en VO subtitulada, tiene algunas escenas comunes con Banderas…, en incluso aparece brevemente uno de los secundarios yankis de aquella peli, además de intervenir otros actores nortemericanos como prisioneros de los nipones, los cuales protagonizan las escasas escenas rodadas en inglés que afortunadamente también se han dejado en Versión Original. Ken Watanabe, que interpreta a un alto oficial japonés que residió en EEUU, es el actor mas conocido internacionalmente de cuantos intervienen en esta nueva obra maestra de Eastwood. Una película dura pero extraordinaria que es posible que se lleva algún oscar.

miércoles, febrero 14, 2007

El aparatito de Lumiere- DIAMANTE DE SANGRE




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Una muy interesante película que esta poniendo de actualidad el asunto del tráfico ilegal de diamantes procedentes de África. Rodada con amplia disposición de medios, esta ambiciosa producción, dirigida por Edward Zwik, trata de conjugar cine-espectáculo con cine-denuncia, tendiendo hacia lo primero, aunque tampoco se puede decir que su labor de mostradora de injusticias reales pase de modo alguno desapercibida. Diamante de sangre es, en definitiva, una buena película de testimonio sobre la realidad política internacional, centrada en las consecuencias de los enrevesados y mezquinos conflictos de intereses que tienen lugar en el continente negro, en donde para algunos son necesarios auténticos baños de sangre para conseguir sus objetivos.

La película cuenta con la presencia estelar de Leonardo Di Caprio, quien parece decidido a crecer como actor aceptando papeles tan ambiguos y ricos el que tiene en manos en este filme, y de la oscarizada Jennifer Connelly (Una mente maravillosa), quien al igual que Di Caprio realiza un trabajo interesante. La historia que se cuenta esta enmarcada en Sierra Leona, país africano que hasta principios de la década de 2000 mantuvo una cruel guerra civil que enfrentaba a milicias rebeldes contra el gobierno y en donde los abundantes yacimientos de diamantes condicionaban totalmente el desarrollo de la guerra, ya que tanto los insurgentes como el gobierno trataban de hallar el mayor número posible de diamantes para ponerlos a la venta en el mercado negro, tarea a al que se suman cazadores de diamantes “Free Lance”, como lo es Danny Archer, el personaje que interpreta Di Caprio. Todo ello con el conocimiento de las empresas joyeras y los bancos, quienes intentaban que la guerra durase para mantener su negocio. La película muestra como Archer, un ex mercenario blanco de Zimbawe, se ve en el dilema de ser fiel a su lucrativa profesión o de ayudar a su nuevo amigo Moses (Djimon Honsou, sensacional), un humilde pescador de Sierra Leona al que la guerrilla a recluido como prisioneros a su mujer y dos de sus hijos mientras que el mayor ha sido enrolado en la milicia insurgente, convirtiéndose en un soldado niño africano más. Un enorme diamante hallado por Moses durante su trabajo forzoso como minero es la llave que le puede llevar de nuevo junto con su familia, pero también es lo que puede propiciar la salida de Danny Archer de un país en guerra y de este negocio. Una periodista americana, Maddy, interpretada por Connelly, será testigo y cómplice de una huida desesperada hacia unos objetivos dispares dentro de un entorno violento y cargado de irracionalidad.

La película esta bastante bien filmada en unos espectaculares paisaje africanos. Son espectaculares las escenas bélicas, filmadas cámara al hombro casi siempre y sin concesiones a la espectacularidad barata, aunque con un realismo sobrecogedor. Las maquinaciones de los ejércitos y de los mercenarios tratantes de diamantes están muy bien mostradas, aunque en lo concerniente a la explotación del continente africano por los intereses de las multinacionales y su miserable situación fruto en gran parte de intereses mezquinos y de guerras de conveniencia se pasan más bien por encima. También el drama de los niños soldado tiene su reflejo en la peli, pero el tratar de abarcar tantas cosas y de tal trascendencia impide a que se llegue a profundizaciones. El guión, por otra parte, es bastante sinuoso y se muestra a veces incompleto, desmañado. No obstante, la película merece la pena verse. Por cierto, parece ser que esta película ha ocasionado que la venta de diamantes haya disminuido en algunos países, a pesar de que desde hace algunos años haya un control internacional en tráfico de diamantes. ¿Dejarán de ser los diamantes para siempre?

lunes, febrero 12, 2007

UTILIZANDO MAL LA PALABRA "LATINO"

Una de las malas consecuencias de vivir en una sociedad donde la información se ha globalizado es que los medios de comunicación pueden caer en el error involuntario de introducir conceptos o términos cuyo significado era, en una cultura o país, diferente al que se conocía antes. A parte de la gran cantidad de palabras de origen extranjero que se van incorporando a un idioma (algo que ya sucedía mucho antes del surgimiento de esta sociedad globalizada), existe la circunstancia de que muchas veces, traducciones literales de palabras cuyo significado, o mejor dicho para este caso, maneras de entenderlas, varían de un idioma a otro. Y si ya una sobresaturación de información o de oportunidades de empleo de determinados conceptos hace acto de presencia, es muy posible que tengamos varios conceptos o ideas sobre una misma palabra. Esto es lo que le ha venido a suceder al adjetivo “latino”, que en nuestro país y en el resto de territorios de habla hispana esta siendo incorrectamente empleado desde hace varios años, siguiendo mas o menos la idea que se tiene de esta palabra en los países anglosajones, y mas concretamente en Estados Unidos.


No hay mas que echar un vistazo a la prensa o estar atento a las conversaciones cotidianas de la gente de a pie para advertir de que la palabra “latino” o “latina” se utiliza para describir cualquier cosa y que ya no posee su verdadero significado. Según el diccionario de la RAE, latino/na es, “natural del Lacio; perteneciente o relativo a los pueblos del Lacio, o a las ciudades con derecho latino; Perteneciente o relativo a la lengua latina; la iglesia de occidente para diferenciarla de la griega; natural de los pueblos de Europa o América en los que se hablan lenguas derivadas del latín” como entradas mas significativas de las diez que ofrece la RAE.

Es decir, que dejando a parte las dos primeras acepciones del ejemplo y la tercera referidas a situaciones históricas del pasado y a asuntos religiosos, latino sería, desde el punto de vista geográfico en Europa cualquier persona española, francesa, portuguesa, italiana, rumana, o belga y suiza francófona, como los serían también ciudadanos de países de Sudamérica o Centroamérica que hablan español o portugués, así como cualquier otra comunidad minoritaria dentro de un país que hablase lengua romance (procedente del latín) o habitantes de antiguas colonias europeas donde la lengua de la metrópoli (de origen latino) ha persistido, como podrían ser Angola, Senegal o Congo en Africa, por ejemplo. Ciñéndonos a lo filológico, lenguas latinas son el francés, el castellano, el italiano, el portugués, el rumano, el catalán, el gallego, el provenzal, el occitano, el romanche y otras lenguas más minoritarias, a parte de otras ya extinguidas (el dálmata, por ejemplo). En realidad, latino como término antropológico o etnológico no goza de demasiada aceptación entre la comunidad científica, ya que pese a la común ascendencia del Imperio Romano, son mas bien pocos los rasgos étnicos comunes entre los pueblos europeos antes mencionados, aunque muchos si compartan bastantes rasgos culturales, a parte de la misma raíz idiomática proveniente del latín.

Vemos que latino es un término que claramente hace referencia a conceptos de partida inequívocamente indoeuropeos como son la antigua lengua latina o la cultura de ciertos países mediterráneos, lengua y cultura que se abrieron paso en el continente americano y en menor medida en algunas zonas de África e incluso de Asia, fruto del colonialismo. Vemos que nada dice el diccionario de la RAE sobre las acepciones que comúnmente tenemos hoy día del término “latino” a causa de un batiburrillo de malentendidos causado por un deseo de etiquetar todas las cosas a toda costa que muchas veces no es mas que un acto reflejo: latino es ahora muchas veces sinónimo de latinoamericano, o también se denomina así a las personas iberoamericanas con rasgos amerindios (denominados incorrectamente “rasgos latinos”), en otras ocasiones se emplea para describir un tipo de música, cultura o comportamiento (ritmos latinos, carácter latino) propio de países sudamericanos cuyo verdadero origen no esta en la herencia de sus conquistadores españoles, sino en su legado indígena, legado este que en absoluto sería latino. En otras palabras, que en España hemos tomado a grandes rasgos el concepto que en EEUU tiene de “latino” (escrito por ellos mismos de esta manera, con una o al final), un concepto que a parte de mostrar una vez mas la incultura del país del Tio Sam, se esta abriendo paso lamentablemente por todo el mundo. Lo peor de todo, es que los propios iberoamericanos están comenzando a aceptar ese término para referirse a ellos mismos, especialmente los inmigrantes en otros países como rasgo de identidad racial propia ante los europeos o norteamericanos.


Es curioso comprobar como la mala utilización del término latino en la cultura española (y en otros países europeos, incluyendo Italia y Francia, también latinos) aún va más allá de lo antes descrito. El peligroso contagio de la cultura yanki lleva a situaciones como catalogar como “música latina” a música cantada en español (los Grammy Latinos tienen parte de culpa en ello) o a extender el “temperamento latino” propio de españoles o italianos a los latinoamericanos, aunque es evidente que a este respecto ha habido una herencia proveniente de españoles y portugueses. Ya no se habla de acento sudamericano, sino de acento latino, y para muchos españoles, los rasgos indígenas de algunos habitantes de Latinoamérica (o incluso rasgos mulatos) son rasgos latinos, tal y como los consideran los norteamericanos. Bien, estupendo. ¿Alguien se acuerda de épocas no tan lejanas en el tiempo en las que ciudadanos españoles se consideraban, orgullosísimos, latinos, como los italianos, los franceses y los portugueses? Ya ni siquiera este concepto sirve para amalgamar hispanohablantes (aunque algún despistado también lo hay utilizado de esta otra incorrecta manera), latino es ahora sinónimo de latinoamericano, procedente de países americanos de habla hispana o portuguesa, como Brasil. Ni siquiera Haiti o Martinica (países caribeños donde hablan francés) están en este lote, ya que parece ser que lengua latina es solo el castellano, o ya si me apuras, el portugués.


Estas incorrectas concepciones que se han extendido en buena parte de Europa y Latinoamérica y que a parte de desvirtuar el significado real inducen a la mas absoluta de las confusiones y a la ignorancia de las últimas generaciones, proceden, como hemos dicho, de la secular empanada mental yanki. En la wikipedia en inglés echamos una ojeada al termino “latin”, pero enseguida nos remite a “latino” (textual en inglés). Latino, en inglés norteamericano, es un adjetivo que se le aplica a todo lo que tenga origen latinoamericano. La forma con terminación con o o a según el género viene directamente de la lengua castellana. Hasta aquí nada que conduzca a confusión, pero la realidad es muy otra. “Latino” para los norteamericanos es sinónimo del término racial “hispanic” (hispano, en la traducción castellana), empleado para designar a la minoría étnica procedente de Hispanoamérica y que en USA siempre ha supuesto un colectivo importante. En este punto, conviene recordar el manido estereotipo de los nortemericanos sobre los “hispanos”, que a parte de tener un idioma diferente son de tez morena y bajitos. Poco importa a los norteamericanos que estos “hispanos” o “latinos”, tengan rasgos amerindios o caucasianos en este caso del subtipo mediterráneo proveniente de la herencia española, el caso es que son muy morenos (el subtipo étnico europeo mediterráneo también lo suele ser, aunque nada tiene que ver con los indígenas americanos) y por ello no son blancos, son hispanos o latinos. Esta categorización racial esta mas basada en la lengua que en aspectos puramente antropológicos y resulta a todas luces científicamente falaz e incorrecta, pero ha sido aceptada por la propia comunidad hispanohablante norteamericana. No obstante, movimientos como el Mexica Movement rechazan con muy buen criterio estos términos ya que no tienen en cuenta la realidad indigenista de Latinoamérica y se refieren a una concepción europea ajena a ellos.


El caso es que bajo al concepción estadounidense, latino es todo lo que suena a español (o portugués) en el aspecto idiomático, lo que es muy moreno sin ser negro y habla además español y portugués, y en definitiva todo lo que viene de Latinoamérica. Pero la estrechez mental usaca muchas veces confunde lo propio de la cultura española con la cultura latinoamericana y se inventan pintorescos constructos mentales que lamentablemente han sido aceptados y adoptados por la comunidad hispanohablante en USA, y que han llegado ya a la propia Iberoamérica, aceptados tal vez como símbolo impostados símbolos de identidad frente la supremacía yanki, y obviando el hecho de que han sido los propios estadounidenses los que los han inventado.


La cultura es el campo donde los norteamericanos más han importado su mal uso del término latino. Músicas como la salsa, el merengue, la samba o fusiones musicales como el Latin Jazz o el Latin Rock, si nos ciñésemos al significado real del término tendrían que ser músicas de origen europeo, procedentes de España, Francia, Portugal, Italia y surgidas de tiempos antiguos, cuando aún la latinidad, o sea el hablar en latín, impregnaba la cultura de esos países, como era en al Alta Edad media . Es decir, que el Canto Gregoriano, la música italiana renacentista, o más adelante en el tiempo, la tarantella, el flamenco, el fado o al chanson francesa serían músicas latinas, mientras que la samba o la salsa son músicas de origen amerindio, y cuya escasa influencia occidental, por cierto, sería más anglosajona que eurolatina. Pero como las hacen hispanohablantes americanos, son latinas, mientras que el flamenco o la chanson dificilmente podrían considerarse como ritmos latinos tal y como últimamente se entienden. Hasta el Son cubano, de origen africano, es considerado música latina.


Tal y como señala la wikipedia, el término latino esta mal empleado en el momento en que se al da un significado racial, tal y como ocurre hoy día en EEUU, Europa e incluso la propia Latinoamérica, ya que es mas bien histórico y cultural. Pero esta concepción, como hemos visto, tampoco esta exente de ser mal utilizada ya que la confusión entre la cultura latina (indoeropea) y la cultura indígena americana esta bastante extendida en todo el mundo y precisamente por razones de idioma, mezclándose a veces la compresión de ambas culturas. También es bastante común la confusión de latino con hispanohablante dentro del continente americano, que lleva a brasileños a no considerarse latinos (bajo el concepto USA). Esta conceopción bastante extendida en el mundo anglosajón ha llegado a España y es incluso aceptado por los propios hispanoamericanos, quienes se consideran latinos en contraposición no solo a brasileños, haitianos, guayanenses u otros americanos no hispanoblantes, sino a los propios europeos latinos, incluidos españoles, quienes en no pocas ocasiones confunden latinidad con el hecho de hablar castellano.


Aunque no existe en Europa ninguna raza latina (en todo caso esta la europea mediterránea que abarcaría la mayor parte de los países con lengua romance junto con griegos, albaneses o yugoslavos), se señala en bastantes ocasiones en Europa la existencia de rasgos latinos o raza latina, refiriéndose a los rasgos amerindios de muchos latinoamericanos. Esto, lógicamente, es algo totalmente erróneo y proveniente de la burda concepción nortemericana del adjetivo latino. Es mas preocupante, con todo, que un sector de las últimas generaciones de latinoamericanos, especialmente entre inmigrantes en Europa, se autodefinan como latinos en contraposición de los “blancos” europeos, adquiriendo una falsa autoconcepción etnicísta que pone de relieve el amplio desconocimiento sobre el origen y auténtico significado de este concepto.


Y no hay que olvidar tampoco que la etiqueta “latino” vende en cualquier parte que se presente. Tal vez por eso existe tal lucha por su apropiación entre españoles y latinoamericanos, aunque ignorando ambos colectivos por completo que tal como ellos entienden- en ocasiones cada uno de manera diferente- “lo latino”, eso en realidad no existe. O mejor dicho, es algo muy diferente a lo que ellos piensan.