martes, agosto 07, 2012

JOE SACCO, EL REPORTERO DEL NOVENO ARTE




Un periodismo en viñetas

De entre los grandes autores de cómic surgidos en los últimos 15 años hay uno que destaca con singularidad por lo insólito e innovador de su obra. Es el norteamericano de origen maltés Joe Sacco (Malta, 2 de octubre de 1960), un periodista desencantado con su profesión y con aficiones comiqueras que encontró su rumbo profesional y vital fusionando el cómic con el periodismo de guerra y de investigación creando así un nuevo género dentro del noveno arte o un nuevo estilo de periodismo, según se mire. Periodista de información internacional y especializado en conflictos internacionales, preferentemente bélicos, la carrera periodística de Joe Sacco desde sus comienzos a principios de los 90 no solo ha cubierto asuntos de importancia vital en la Historia reciente como el conflicto palestino-israelí o la guerra de los Balcanes (los dos focos temáticos preferentes en su obra), sino que aplicando el periodismo de investigación ha querido saber más sobre todo lo que rodea a dichos acontecimientos viviendo en los países, conviviendo con sus habitantes, entrevistando a diferentes personas y protagonistas e investigando de manera historiográfica las causas de dichas situaciones conflictivas y bélicas…pero con una peculiaridad: todo lo que él recoge, anota, entrevista o fotografía se plasma en un soporte tan insólito para el mundo del periodismo como el cómic. De esto modo, Sacco ha escrito y publicado ya siete  novelas gráficas (en su mayoría recopilaciones de series o de cómics-reportajes sueltos)  y tres cómics breves adscritos a los nuevos géneros del cómic-periodismo o cómic-documental, creados por el propio autor, además de haber publicado varios títulos fuera de dicho género.


Gorazde Zona protegida
 
Al margen de la revolución que su obra ha supuesto dentro del mundo del cómic, hay que destacar que Joe Sacco es un guionista y dibujante de enorme talento, caracterizado por un personal estilo gráfico que partiendo de la influencia de maestros del cómic underground norteamericano como Robert Crumb fusiona a la perfección el dibujo realista con cierto componente gráfico caricaturesco dentro de un encuadre realista “sucio” y naturalista, heredero sin duda de su voluntad de plasmar la realidad de lo que él ha observado en su viajes como periodista free-lance y además de una manera detallada: la minuciosidad, el perfeccionismo y los detalles son sin duda manejados con genialidad dentro de un estilo gráfico conciso pero muy matizado y relista al mismo tiempo. El hecho de dibujar en sus historietas a personajes reales que él mismo ha conocido y de plasmar escenarios y situaciones que él ha visto y vivido en primera persona, hace que por fuerza el dibujo haya de de ser verista y realista, aunque no exento del leve elemento caricaturesco que antes hemos señalado, usado casi siempre como recurso tanto dramático como estilístico, como también tiene indudable finalidad dramática el que casi todos sus cómics periodísticos sean en blanco y negro. El mismo Joe Sacco no duda en dibujarse él mismo en sus historietas-reportaje como autor y cronista en primera persona de las mismas Y por lo tanto personaje), y lo hace siempre caracterizándose como un carácter casi cómico (ingenuo, inseguro, metepatas a veces, pero con una gran convicción moral que él mismo transmite al lector en sus obras) dibujado en un plan más caricaturesco que el resto de los personajes. En cuanto al aspecto literario y de guión, decir que Sacco es un grande, grandísimo guionista y narrador además de un periodista, informador y cronista excelso cuyas virtudes serían imposibles de describir en escasas líneas; baste decir que en no pocas ocasiones al lector le parece estar viendo un reportaje o documental cinematográfico o televisivo.

Gorazde Zona Protegida
 
Excelente cronista con intencionalidad didáctica y divulgativa, dibujante excepcional, viajero incansable, hombre de mundo, reportero de guerra, individuo comprometido social y políticamente, creador del cómic documental, denunciante de injusticias, figura fundamental del nuevo cómic norteamericano, Joe Sacco es un autor y ser excepcional que nos recuerdo a principios del siglo XXI lo malita que aún sigue la cosa en varios puntos del planeta tierra, y lo hace como el mejor sabe hacerlo, informando y dibujando, regalándonos además autenticas obras maestras del cómic de los últimos años. Pero es interesante conocer además la trayectoria vital de este autor para comprender y encuadrar mejor su obra. 

      
Investigación, denuncia y arte

Joe Sacco nació el 2 de octubre de 1960 en Malta, hijo de Leonard, un ingeniero y Carmen, una maestra, y con un año de edad se mudó con su familia a Australia. En 1972 los Sacco se trasladan a EEUU, concretamente a Los Angeles aunque dos años después se encuentran residiendo en Beaverton, Oregon, localidad en donde Joe asiste al instituto. Los Sacco nunca perdieron la nacionalidad maltesa y de hecho hoy en día Joe posee doble nacionalidad estadounidense y maltesa.  Durante su estancia en la secundaria, Joe Sacco comenzó a interesarse por el periodismo, colaborando en el periódico del instituto, y por el cómic, realizando sus primeras historietas influenciadas por genios del cómic underground norteamericano de los 70 como Robert Crumb o Gilbert Shelton; sus primeros  cómics eran sátiras humorísticas sobre la situación social y política del estado de Oregon y de Estados Unidos en general que Joe publicaba en la publicación  del instituto. En 1978 se matricula en la carrera de periodismo en la Universidad de Oregon, y tras finalizar los estudios en 1981 comienza a trabajar como redactor en medios tan modestos como en  el boletín de la Asociación nacional de Notarios. Joe fracasó en su intento de buscar un trabajo como periodista de mas fundamento y agobiado por estrecheces económicas comenzó a trabajar en algunas fábricas antes de decidir en 1983 establecerse en su Malta natal, un diminuto país que apenas conocía y que era- y sigue siendo- uno de los estados más desconocidos de Europa.

Palestina
 Joe quiso convertirse en dibujante de cómics en Malta, una decisión bastante extravagante teniendo en cuenta la casi inexistente industria propia de dicho campo en ese país mediterráneo de habla inglesa. Ya no tenía esperanzas de dedicarse al periodismo, y pese a sus limitaciones en Malta, el cómic podía ser una inusual salida de escape. Sacco concibió en 1984 un cómic en lengua maltesa, junto al inglés idioma co-oficial en Malta y de la familia de las lenguas arábigas Imhabba Vera (Verdadero Amor) el primer cómic para adultos que se hacía en Malta. La historieta, una serie sobre tema amorosa, tuvo bastante éxito en Malta pese a tocar temas tan espinosos como el aborto en un país ultracatólico. En 1985 regresa a USA y se establece en Portland, Oregon, donde funda la revista satírica de cómics para adultos Portland Permament Press. La publicación no dura mucho (poco más de un año)  pero Sacco comenzó a llamar la atención de los editores de cómics alternativos de todo el país. En 1986 ficha para la editorial Phantagraphics Books para colaborar en la revista especializada sobre cómics The Comics Journal, donde además de críticas y artículos publicará un cómic satírico, The Centrifugal Bumble-Puppy. El dibujante publicará casi toda su obra en dicha editorial hasta la actualidad. De 1988 a 1992, Sacco decidió viajar alrededor del mundo y recorrió Europa y Oriente Próximo, registrando sus vivencias en una serie de seis cómics editados entre 1988 y 1992 llamada Yahoo, su primer cómic periodístico-biográfico y concebido como una crónica de viajes. En 1991, su estancia en Oriente Próximo coincidió con la Guerra del Golfo y sobre ese conflicto versó parcialmente uno de los números de Yahoo. Durante ese periodo de tiempo Sacco estuvo en países como Alemania, de nuevo en Malta, en Israel y en los territorios palestinos ocupados por este último. Su estancia en Israel y Palestina entre 1991 y 1992 le influyó poderosamente y le llevó a realizar su primera gran obra Palestine (Palestina: En al franja de Gaza), el primer cómic-book cien por cien periodístico con todas las de la ley. En Palestina e Israel, Joe se entrevistó con diferentes personas anónimas en su mayoría palestinas cuya vida de alguna manera se veía afectada por el conflicto y anotó diferentes vivencias experimentadas por él mismo en dichos territorios: la finalidad no era otra de trazar una visión más o menos documentada sobre el conflicto palestino-israelí y su estado a principios de los 90 y tratar de ofrecer una visión propia sobre cual era el origen del conflicto entre ambos pueblos en base a lo observado, estudiado y recogido.  Entre 1993 y 1995, Sacco va ultimando la conversión de todos sus apuntes, vivencias, fotografías y sus propias opiniones en forma de cómic y  Fantagrahics Books comienza editar por fascículos Palestine, reunidos en 1996 en un solo volumen (aún no en formato genuino de novela gráfica). Al igual que posteriores cómics del autor, los diferentes capítulos –nueve en total- son en su mayoría independientes temática y temporalmente uno del otro con diferentes ubicaciones espaciales pero con a veces con personajes comunes (además del propio Joe Sacco). Palestina fue premiada en 1996 con el American Book Award.

Gorazde
 A mediados de los 90, de nuevo en EEUU, Sacco fue ganando prestigio entre la comunidad historietísica norteamericana a medida que el éxito de los fascículos de Palestine aumentaba. La primera publicación en un solo volumen de los 9 capítulos en 1996 (a la que siguieron después otras más) supuso un acontecimiento en el mundo del noveno arte y la crítica alabó la originalidad de una obra que fusionaba magistralmente el cómic con el reportaje periodístico (no solo crónica, también investigación, opinión y contextualización histórica) sin abandonar la perspectiva narrativa de la historieta tradicional. También su estilo técnico, tan deudor del cómic alternativo americano de toda la vida, fue aclamado y Joe Sacco se convierte en un nombre de referencia dentro del nuevo cómic USA siendo considerado además un gran renovador de dicho arte. Pronto surgen las comparaciones con la mítica novela gráfica Maus de Art Spiegelman, en tanto que aquella era también una obra maestra del cómic autobiográfico no ficticio

 De 1994 a 1996, Sacco viaja a Bosnia Oriental (Sarajevo y Gorazde) en los compases finales de la Guerra de Bosnia (lo peor había pasado, pero fue una guerra viscosa y destructora), con el fin de dar luz a una obra similar a Palestina repitiendo esquema de trabajo y viviendo momentos realmente emotivos en su experiencia de casi un año. En 1997 publicó una primera historieta corta sobre el conflicto de los Balcanes Christmas with Karadzic (Navidad con Karadzic) en la revista de Phantagraphics Zone Zero en donde narra su encuentro  con el líder serbo bosnio Radovan Karadzic tras el fin de la guerra. Hasta finales de los 90, Sacco trabajará afanosamente en su material recogido en Bosnia en 1994-96 para dar luz a una novela gráfica de cómic periodismo que se publicará finalmente en 2000 con el nombre de Safe Area Gorazde: The War in Eastern Bosnia 1992-1995 (Gorazde Zona Protegida: La guerra en Bosnia Oriental 1992-1995), al tiempo que en 2001 se publica en formato de novela gráfica Palestine. Antes de la publicación de Safe Area Gorazde Sacco publicó historietas sobre el conflicto de la antigua Yugoslavia como War Junkie (1997) y Soba (1998) además de otras sobre música blues (siguió en 1998 la gira del bluesman R.L Burnside) para la revista Details. La publicación de Gorazde en agosto de 2000 fue todo una acontecimiento en el mundo del periodismo en EEUU dados los precedentes de Palestina y hubo reseñas en Time, New York Times y otros prestigiosos medios que alabaron el nuevo trabajo de Joe Sacco, pese a que la crítica seguía considerando Palestine su obra maestra insuperable. Safe Area Gorazde consiguió en 2001 el premio Eisner a la mejor novela gráfica del año   

Notas al pie de Gaza

En abril de 2001 gracias al premio Guggenheim Fellowship por su contribución al mundo de las artes, Joe Sacco pudo impulsar la publicación de nuevas novelas gráficas: The Fixer: A Story from Sarajevo (El Mediador) (2003), y War´s End (El Final de la Guerra) (2005), publicadas por Drawn and Quater, son aproximaciones a la Bosnia de la postguerra, la primera es la crónica de un ciudadano de Sarajevo que se gana la vida como guía en la ciudad contando sus historias de la guerra a los periodistas y la segunda recoge en un volumen las historietas Christmas with Karadzic y Soba. Ambos trabajos siguen en calidad a Palestina y Gorazde. En 2004 trabajó como humorista gráfico en The Washington Monthly y durante la década de 2000  y hasta la actualidad ha seguido contribuyendo con viñetas satíricas, cómics de escasas páginas e ilustraciones en diferentes revistas y periódicos incluso de fuera de EEUU, en su mayoría sin abandonar el estilo de cómic-documental denuncia y no ficticio pero cubriendo una importante variedad de temas y no solamente el tema preferente de la actualidad internacional: un ejemplo es la colección But I Like it (2006), recopilación de historietas ficticias y verídicas sobre grupos de rock o novelas gráficas recopilatorias sobre temas variados como Notes from a Defeatist (2006). Además, contribuye gráficamente de manera episódica a series establecidas como la legendaria serie autobiográfica American Splendor de Harvey Pekar. Entre 2005 y 2007 tocará el tema de la guerra de Irak en varios cómics-reportaje breves publicados en The Guardian o Harper´s Magazine. En 2009 Sacco contribuye con una historieta sobre refugiados chechenios en Ingusetia para un libro benéfico de Amnistía Internacional y publica la novela gráfica Footnotes in Gaza (Notas al Pie de Gaza) un trabajo de investigación histórica sobre masacres de palestinos acaecidas en Khan Younis y Rafah, Palestina, en 1956 por parte de israelíes y que constituye una nueva obra maestra premiada con el Eisner al mejor guionista y artista de no-ficción de 2010 además de con el Ridenhour Book Prize de ese mismo año. Su última obra larga hasta la fecha es Journalism (Reportajes) publicado en 2012, una nueva recopilación que recoge diferentes cómics periodísticos breves publicados entre 1998 y 2011 y que con carácter marcadamente de denuncia aborda casos como la guerra de Chechenia, la inmigración africana, el conflicto de Palestina, la situación de la región india de Kushinagar…Joe Sacco en su estado puro.

Será interesante aproximarse a sus obras más fundamentales para conseguir una visión más nítida de la enorme significación de la producción de Joe Sacco  


Palestine (Palestina: en la franja de Gaza)

 Palestine, novela gráfica de 285 páginas, es para la crítica y público el mayor logro profesional de Joe Sacco. Esta centrada en la vida diaria de varios palestinos (civiles, militares, campesinos, periodistas) durante el periodo 1991-1992 en los territorios palestinos ocupados por Israel de la Franja de Gaza y Cisjordania, según sus propias confesiones, vivencias y situaciones que el propio Sacco- como personaje-narrador- llega a vivir con ellos. El relato comienza con la llegada de Sacco a dichos teritorios y concluye con la  marcha del periodista y dibujante, pero la narración documental de el periodo de tiempo en el que transcurre el cómic se interconecta con una crónica histórica en forma de flashbacks sobre el origen del estado de Israel, la expulsión de los árabes o los orígenes de la Intifada entre otros acontecimientos históricos significativos en la historia de la tortuosa relación entre Palestina e Israel, trazando en realidad un relato que comienza a finales de los años 40 y que se encuentra inconcluso a finales de los 90: una crónica de odio, humillaciones y violaciones sistemáticas a los derechos humanos por parte de Israel hacia el pueblo palestino, del que Sacco se pone de su parte.   


 El tono pesimista preside el cómic cuando el lector es testigo de la triste situación de los ciudadanos palestinos, casi siempre vejados por Israel. Como en la  mayoría de los trabajos de Sacco, gran parte del testimonio de las personas entrevistadas sobre eventos pasados vivenciados por ellos mismos es mostrado en forma narrativa.  Con una clara intencionalidad didáctica, Sacco muestra la situación de Palestina a un público no iniciado conformando un relato periodístico muy sencillo que no se detiene en recovecos ni en asuntos específicos o muy puntuales ponderando el testimonio más clarificador y representativo sobre el conflicto, especialmente desde el punto de vista humano. Aunque en la mayoría de la novela gráfica Joe Sacco es un observador imparcial, en ocasiones ofrece su propio punto de vista en forma de viñetas alegóricas; por otra parte, en la narración se aprecia claramente como Sacco se va involucrando cada vez más en la vida diaria de sus anfitriones palestinos compartiendo horas de comida y asistiendo a manifestaciones o diversos actos.  El cómic apenas ofrece en cambio el punto de vista israelí, algo de lo que el propio autor se lamenta en los créditos del libro. Ya desde el punto de vista técnico, Palestina: en la Franja de Gaza es un excelente ejemplo de un cómic gráficamente semi realista en blanco y negro de calidad, con profusión de detalles, una amplia expresividad y un enorme e imponente realismo en las viñetas. Prácticamente, Sacco no variará este  atrayente estilo en sucesivos trabajos de cómic periodístico.

Palestine está ya considerado como unos de los mejores cómics de los últimos 15 años y un genuino ejemplo de cómic-denuncia, además de tener el honor de ser la primera novela gráfica de cómic periodístico. En EEUU ha vendido 60.000 copias y en el Reino Unido es una de las novelas gráficas más vendidas de la historia (más de 30.000 copias), traducida a varios idiomas. Fue la segunda obra de Joe Sacco publicada en España, concretamente en 2002 por Planeta-DeAgostini dentro de su colección de cómics Trazado, debido al éxito de crítica y público en España de Gorazde Zona Protegida, su primera edición en novela gráfica (aunque el material de Palestine como hemos visto es anterior en el tiempo). En 2007 Fantagraphics publicó una edición especial con material introductorio adicional


Safe Area Gorazde (Gorazde: Zona Protegida)

Aunque Safe Area Gorazde se publicó en 2000 un año antes que Palestine como novela gráfica, nada de su material había sido publicado antes de ninguna forma (al contrario que Palestina, que ya había aparecido en diferentes formatos en la década de los 90). El cómic, de 227 páginas, esta basado en la estancia de Joe Sacco en Gorazde, Bosnia Herzegovina entre 1994 y 1996, en los últimos compases de la guerra de Bosnia. Allí el autor convivió con un grupo de personas con los que llegó a establecer una relación de amistad y que son de alguna manera los personajes centrales de la novela gráfica, ya que aportan la mayor parte de los testimonios y vivencias que se plasman en el cómic, que viene a ofrecer mediante ellos un relato completo de la guerra en Bosnia oriental entre 1992 y 1995. No obstante, Sacco también interroga a otras personas, ciudadanas bosnias, cuyos relatos también configuran la narración del cómic. Básicamente, se sigue la estructura narrativa de Palestina (narración central temporalmente lineal entrecortada con flashbacks con los recuerdos de los protagonistas y acotaciones históricas), pero al haber “personajes principales” (a parte del propio Sacco) el cómic esta más centrados en estos, lo que no impide que se trate de una obra en donde se recoge no solo el sentir de una población la bosnia, ante una guerra cruel y devastadora que ha sumido al país en un caos humano, moral y físico difícil de imaginar, sino que narra prácticamente todo el devenir del conflicto bélico contado por protagonistas civiles bosnios. El hecho de estar cada vez más cerca de una paz que al final llega es recibido con júbilo pero con preocupación ante un futuro incierto. En ese sentido, Gorazde, muestra magistralmente la desesperada situación de todo un pueblo en medio de un conflicto inexplicable básicamente desde el día a día civil pero sin olvidar narrar episodios militares y atrocidades varias vividas por sus protagonistas, generalmente mediante recuerdos y flashbacks.

 La intencionalidad de Gorazde es periodística y didácticamente similar a la de Palestina, además de poseer el mismo tono naturalista, pesimista y a ratos truculento de la anterior novela gráfica. El conflicto entre bosnios y serbios y la limpieza étnica que llevaron a cabo los serbobosnios dentro de Bosnia en el periodo 1992-1995 es la clave de todo esto, y Sacco así nos lo muestra, siempre desde el punto de vista bosnio cuyo odio hacia todo lo que sea serbio es  proverbial. Edin, maestro bosnio de Sarajevo anfitrión del autor en Gorazde, traductor y amigo personal de este, es el personaje enlace de todo el cómic tanto en las situaciones cotidianas, como en la expresión de opiniones sobre el conflicto con los serbios (Gorazde fue el ultimo enclave bosnio de una zona rodeada y ocupada por los serbios) -que Sacco ejemplariza como la opinión general bosnia sobre el tema-, en el encuentro con diferentes interlocutores con una historia relevante  y en la valoración del propio Sacco hace sobre el conflicto. El tono crudo de la historia no ficticia aumenta en los últimos capítulos previos a la declaración de paz; el epílogo, localizado en Sarajevo en 1996, muestra el regreso del autor a Bosnia un año después de su partida y el reencuentro con sus amigos, cargados de esperanza y preparados para recuperar el tiempo perdido por aquella cruel y sanguinaria guerra originada por el ocio entre pueblos vecinos. El cómic, aún magistral, no esta tan logrado como Palestina, pero merece ser considerado una nueva obra maestra. De nuevo, el odio entre diferentes nacionalidades y la insuficiencia de la política internacional y de mediación de conflictos vuelve a ser la principal piedra de toque, una obsesión en la obra de Joe Sacco.      

Safe Area Gorazde supuso la confirmación de Joe Sacco como uno de los mejores autores de cómics del momento además de demostrar una vez más la viabilidad del nuevo género de cómic periodístico. Fue además la primera novela gráfica del autor publicada en España, en el año 2001 por Planeta DeAgostini y poco después de su publicación por Fantagraphics en EEUU. Su éxito en Europa propició la publicación posterior de Palestine en países donde aún nos e había editado.


Otras obras

El Mediador

A parte de estas dos obras maestras, cabe destacar War´s End: Profiles from Bosnia 1995-96 (El final de la guerra)  como otra genial aproximación al conflicto de antigua Yugoslavia desde el punto de vista bosnio esta vez describiendo las cicatrices de la contienda tras su finalización, exhibiendo esta vez un tono entre humor negro, lo poético y la amarga ironía. La obra recoge dos cómics aparecidos en prensa, Navidad con Karazdic y Soba. The Fixer (El Mediador) de nuevo es otra crónica de los cruentos recuerdos de la guerra de Bosnia que complementa a Gorazde. Tanto esta obra como la anterior citada constituyen otros de los mejores trabajos del autor, superados eso sí por Footnotes in Gaza (Notas al pie de Gaza), su penúltimo libro, publicado en 2009 en donde trata de hacer un ajuste cuentas histórico recuperando para la memoria internacional un salvaje matanza israelí hacia la población palestina ocurrida en Rafah y la localidad vecina de Khan Younis en 1956, entrevistando a palestinos (algunos conocieron y vivieron dichos acontecimientos) y comparando dicho caso con la demolición de viviendas palestinas en Rafah en la década de 2000. Un nuevo trabajo encomiable con todas las señas de identidad Joe Sacco (dibujo en blanco y negro, matizado dibujo entre el realismo y la caricatura, documentación al máximo, narración con intencionalidad periodística y divulgativa) y que resulta otra delicia pese a su tono más oscuro y amargo que trabajos previos ya que apenas hay sitió para el humor “destensador” que exhibía en Palestina y Gorazde. La última novela gráfica de Sacco, Journalism (Reportajes) publicada en 2012 y rápidamente traducida a otros idiomas, es una recopilación de cómics publicados en diarios y revistas que muestran varios casos de injusticias en diferentes países visitados por el autor, todo ello con una clara intencionalidad de denuncia: los diferentes segmentos incluyen los procesos por crímenes de guerra en La Haya, la situación de Palestina (Hebrón y Gaza), las mujeres chechenas refugiadas en Ingusetia, la guerra de Irak, la inmigración africana a Malta y la penosa situación de las castas más bajas en la India rural. Un libro que recoge la vocación de Joe Sacco como reportero internacional y de guerra y su afán denunciante. Decir que en el capítulo sobre los crímenes de guerra Sacco cultiva el cómic en color con interesantes resultados.  En los últimos meses, Joe Sacco ha estado trabajando en un cómic sobre la ciudad más pobre de Estados Unidos: Candem, Nueva Jersey.  Será un nuevo acierto de uno de los autores de cómics más brillantes, interesantes e innovadores tal vez de la historia.

Notas al pie de Gaza


OBRA PUBLICADA EN ESPAÑA

La obra completa y su fecha de publicación original aparece citada casi en su totalidad en este artículo

Gorazde Zona Protegida. La guerra en Bosnia Oriental 1992-1995 (2001) Colección Trazado, Planeta DeAgostini
Publicación original: Safe Area Gorazde: The War in Eastern Bosnia 1992-1995 (2000) Fantagraphics Books

Palestina: en la franja de Gaza (2002) Colección Trazado, Planeta DeAgostini
Publicación original: Palestine (1996-2001) Fantagraphics Books

El Mediador: Una historia de Sarajevo (2004) Colección Trazado, Planeta DeAgostini
Publicación original: The Fixer: A Story from Sarajevo (2003) Drawn and Quarterly

El final de la guerra (2006) Colección Trazado, Planeta DeAgostini
Publicación original: War´s End (2005) Drawn and Quarterly

Notas al pie de Gaza (2010) Reservoir Books-Random House Mondadori
Publicación original: Footnotes in Gaza (2009) Metropolitan Books

Reportajes (2012) Reservoir Books-Random House Mondadori
Publicación original: Journalism (2012) Metropolitan Books

sábado, agosto 04, 2012

El aparatito Lumiere PROMETHEUS


 

***

En 2012 Ridley Scott se reencuentra con Alien, o mejor dicho, con su universo. Han pasado 33 años desde que el director británico firmase con Alien el Octavo Pasajero (1979) un clásico inmortal tanto del cine de ciencia ficción como del de terror, y 30 desde que dirigiese su último filme de dicho género Blade Runner (1982), un clásico de la ci-fi y del séptimo arte en general aún mayor que Alien; ambos filmes convirtieron a Scott en un cineasta de referencia entre los aficionados al cine pero desde entonces la prolífica carrera del director de Durham ha estado llena de altibajos no respondiendo en su plenitud a las expectativas que a principios de los 80 se generaron con él (aunque nunca ha dejado de ser un director alabado y reconocido), pese a que ha logrado hacer filmes tan estimables como Thelma y Luise (1991) o Gladiator (2000) junto con otros (muchos) pestiños impropios de su talento. El reencuentro de Ridley Scott con Alien, el mítico extraterrestre serial-killer que inspiró tres secuelas sin la participación de Scott, dos impresentables pseudoprecuelas crossover con la franquicia Predator y toda una mitología y culto popular entre amantes del cine y lo fantástico alrededor de su figura, era lógicamente algo que iba a poner los dientes largos a muchos aficionados y desde la noticia del proyecto de Prometheus hasta su estreno, la expectación ha sido máxima. Aunque planteada como una precuela de la saga, al final en palabras de su director la cosa fue más allá y se ha hecho una película que puede funcionar perfectamente como historia independiente bajo una premisa inédita con respecto al mundo de Alien: la búsqueda y el encuentro de la humanidad con sus creadores, una misteriosa raza alienígena que creó al ser humano en la tierra con no se sabe que fin.

Este planteamiento suena epopéyico y ambicioso hasta lo máximo, recordando mucho al de todo un clásico de la ficción científica como era 2001 Una Odisea del Espacio (1968) de Stanley Kubrick, filme del que toma bastantes elementos conceptuales y filosóficos, a veces casi tanto como de la propia serie Alien, pero al final no es más que un mero McGuffin para una película de ciencia ficción inteligente, disfrutable y trepidante, un entretenimiento muy bien conseguido que pese a estar bastante por debajo de la legendaria primera entrega hace justicia al legado del monstruo de cabeza fálica y boca vaginal que tantos sustos ha provocado a los espectadores durante más de 30 años, incluido todo su universo circundante: la Corporación Weyland, los viajeros espaciales desaliñados, currelas y a veces sin glamour, los androides listillos e inquietantes (y propensos a perder la cabeza), las naves gigantescas, las hibernaciones de larga duración, los escenarios planetarios de pesadilla, las tensiones entre los tripulantes de las naves… y la presencia de entidades biológicas tendentes a un desagradable parasitismo.  Todo esto se da cita una vez más en Prometheus, un filme que si obviamos su un tanto ridícula pretenciosidad que al final se queda en agua de borrajas y está fatalmente resuelta, resulta un buen trabajo dentro del género fantástico y se puede decir que resulta “rollo Alien” a tope, además de ser un nuevo pequeño acierto en la carrera de Ridley Scott, cuyos últimos filmes no han sido muy buenos.  

A bordo de la nave Prometheus viaja una expedición de 17 profesionales de diferentes campos hacia un planeta donde se encuentran los “ingenieros” la especie de extraterrestres que supuestamente crearon a la humanidad- y que no son otros que la raza del mítico “Space Jockey”, aquel gigantesco extraterrestre petrificado de la nave que pedía auxilio en El Octavo Pasajero- pero una vez llegados a su destino las cosas empiezan a torcerse. El reparto incluye a la sueca Noomi Rapace como la doctora Shaw, la “teniente Ripley” de esta película, Charlize Tzeron como Vickers, la delegada de la corporación patrona de la expedición en la nave, Logan Marshall-Green como Halloway, idealista arqueólogo novio de Shaw, Idris Elba como Janek, el capitán de la nave, Michael Fassbender como el androide David 8 y un irreconocible Guy Pearce como Mr. Weyland, el anciano e inquietante promotor del proyecto. También son protagonistas los imponentes decorados (reales, nada de ordenador) tanto de los planetas como de las naves y una lograda atmósfera entre la pesadilla y lo terroríficamente perfecto merced a la espectacular fotografía de Dariusz Wolski. Por si fuera poco, los fans de Alien de toda la vida disfrutarán con unos decorados y diseños inspirados en la obra del artista HR Giger, el creador original del monstruo y cuya impronta aparece aquí con mayor notoriedad que en las tres secuelas. Es cierto no obstante que la continua referenciación a cosas vistas en la primera entrega y posteriores hace que esta no resulte una película demasiado original donde muchísimas escenas parecen remixes y versiones reinterpretadas de momentos ya vistos, además de adolecer de un guión a veces mejorable y con una resolución un tanto floja. No apta para espectadores sensibles y con estómago débil, desde el punto de vista del cine de terror la película cumple aunque a años luz del Alien original por esa tendencia ya comentada al autoplagio y autohomenaje, aunque el factor sorpresa trate de abrirse camino a trancas y barrancas con momentos muy logrados que hacen recordar a la película inspiradora (como el descubrimiento  de la sala de control de los “space jockeys”).  Una película de verano ideal para pasar un momento de fuertes sensaciones y recordar la leyenda de un filme mítico que revolucionó el cine fantástico.     

viernes, julio 27, 2012

MIS RETALES FOTOGRÁFICOS (XVI)

Con vistas al mar (2010)
Crepúsculo del Abra (2012)
Gaztelugatxe (2011)
So Goodbye Yellow Brick Road (A Tribute to Elton John) (2010)
Góndolas (2011)

miércoles, julio 25, 2012

El Aparatito Lumiere DARK KNIGHT RISES



 **

Tercera entrega de la nueva saga cinematográfica de Batman dirigida por Cristopher Nolan, que se inició en 2005 con Batman Begins y que suponía un reboot revisionista con respecto  al personaje de cómic y también con respecto a la anterior saga basada en las aventuras del Hombre Murciélago creado por Bob Kane, la de Tim Burton-Joel Schumacher. Nada nuevo bajo el sol, una vez más una película de acción interesante, con cierto componente psicológico y filosófico (aunque en esta película bastante aminorado) y momentos espectaculares al máximo dirigida con esmero por un director voluntarioso, pero bastante inferior a las entregas anteriores: una película terriblemente torpe en su desarrollo y en dotar de consistencia a un guión bastante tópico y oportunista (la típica paranoia terrorista post 11 M a tope) que para colmo se alarga hasta la extenuación en una película extensa (casi tres horas) donde sobran bastantes minutos inservibles y en donde falta ese elemento realmente épico e inteligente que reinaba en la anterior The Dark Knight (2008), el mejor filme sobre Batman de cualquier época.

Un nuevo Batman decepcionante si se atienden a las altas expectativas que otorgó de manera fundada la anterior entrega. Resulta ya cansino el Batman/Bruce Wayne humanizado que interpreta Cristian Bale en cuanto que se vuelve a la carga con las tribulaciones y circunstancias éticas y morales del personaje en las anteriores películas, sin ofrecer ninguna novedad y esta vez de manera torpe y desmañada. Dark Knight Rises además pretende apostar por el espectáculo, la acción y el cine de catástrofes puro y duro en detrimento de aquel tono entre épico, inquietante y desmitificador de los otros dos filmes, y en ese sentido los efectos especiales- la verdad que espectaculares- se adueñan demasiado del metraje irrumpiendo muchas veces como puro espectáculo pirotécnico. Es además notable el mensaje de anti terrorismo global deformado hasta la más absoluta paranoia con el personaje del nuevo villano principal de la saga, el enmascarado Bane (Tom Hardy), que promete bastante en los compases iniciales del filme pero que al final decepciona totalmente. El mal a gran escala, la amenaza terrorista y la búsqueda de los medios ideales para hacerlos frente es lo que motiva esta vez al justiciero de Gotham City a embarcarse de nuevo en su cruzada contra el mal tras años de retiro tal, y como nos lo cuenta el filme. Pero el cierto tono de demagogia pro sistema, bastante ambiguo, por cierto, frente a aquellos que tratan de subvertirlo, hace caer a la película en una especie de libelo de no demasiado claras intenciones que por conseguir no consigue dar a la película la fuerza épica necesaria en un filme que como sus predecesores, vuelve a pecar de enormemente pretencioso. Solo el tercio  final resulta, aunque de manera algo irregular, mayormente emocionante, el resto de la película resulta repetitiva y algo tediosa.  

Repiten actores vistos en la saga como un sobrevio Michael Caine (Alfred, el mayordomo y amigo de Wayne), Gary Oldman (Comisario Gordon), Morgan Freeman (Lucious Fox) y Cillian Murphy (Dr. Crane), más un cameo sorpresa, y se incorporan Marion Cotillard como una influyente millonaria, Anne Hathaway como una Catwoman de juzgado de guardia y Joseph Gordon - Levitt como el bravo agente Blake, además del mencionado Tom Hardy. De nuevo elementos ya vistos en la saga: giros de guión que esta vez bastante chapuceros y una ambigüedad moral en muchos de los personajes conseguida ahora de manera bastante vaga. No se sabe a ciencia cierta si la saga continuará pero no hay muy buenas vibraciones, el Caballero Oscuro languidece.

domingo, julio 22, 2012

MAS DISCOS QUE TE CAGAS (4)


SEX PISTOLS: NEVER MIND THE BOLLOCKS, HERÉS THE SEX PISTOLS (1977)

Sello original: Virgin
Publicación: Octubre 1977
Producción: Chris Thomas y Bill Price
Géneros: Punk
Duración: 38:45

Un antes y un después provocó uno de los LPs más influyentes (y escandalosos) de la historia del rock. La banda de jovenzuelos chillones, malencarados y maleducados vestida con ropa de saldo y con pelos lacados en punta horrorizó a medio planeta con sus soflamas anti sistema a grito pelado y su sucio sonido de guitarras estridentes y arrítmicas. Ha nacido el Punk Rock, y Never Mind The Bollocks, es su biblia, copiada hasta la saciedad en años sucesivos y por diferentes generaciones que de un modo u otro han tratado de mantener el espíritu punk que el grupo de John Lydon (aka Johnny Rotten) representó en 1977. Aquí uno puede encontrarse con los dos genuinos himnos punk de todos los tiempos Anarchy in the UK y God Save the Queen, pero también con joyas de punk rock de combate tan sugerente como EMI, Pretty Vacant o Bodies. Imperfecto y con un sonido tan obtuso como sus pretensiones, pero con el genuino encanto de la serie B mas clandestina, Never Mind…  continúa siendo un disco disfrutable e histórico, aunque Rotten, Sid Vicious, Steve Jones y Paul Cook prácticamente desintegraron la banda poco después


MEAT LOAF: BAT OUT OF HELL (1977)

Sello original: Epic
Publicación: Octubre 1977
Producción: Todd Rundgren
Géneros: Hard Rock, Rock Urbano, Rock Operístico, AOR
Duración: 46:33

El orondo cantante y actor de obras musicales de garganta prodigiosa Marvin Lee Aday debuta a los 30 años con un disco bajo su nombre (alias, más bien) que pronto se convertirá en todo un clásico. Siete piezas largas en su mayoría, todas compuestas por el filo-operístico Jim Steinman, conforman un LP de letras adolescentes, épicas y explotadoras de los sempiternos mitos del rock con canciones que conjugan viril robustez hard- rockera, grandilocuencia un poco salida de madre en voces y arreglos cuasi wagnerianos y un curioso y perfecto muro de sonido cavernoso conseguido por el productor Todd Rundgren. Con más variedad de lo que pudiera parecer, el rock duro típicamente americano de la canción que da título al álbum contrasta con la comercialidad de la lograda balada AOR Two Out of Three Ain´t Bad, ambos singles de éxito y todo unos clásicos, lo mismo que el pegadizo rock urbano de You Took the Words Right Out of My Mouth  y la pieza casi broadwayana Paradise by the Dashboard Light, actualmente todo un himno en los garitos de sábado noche.     


DAVID BOWIE: “HEROES” (1977)

Sello original: RCA
Publicación: Octubre 1977
Producción: David Bowie y Tony Visconti
Géneros: Pop Rock de Vanguardia, Art Rock, Rock Experimental, Electrónica, Ambient
Duración: 40:36

La segunda entrega de la Trilogía Berlinesa de David Bowie es el trabajo más lúcido de la misma y uno de los mejores álbumes de Bowie. Al igual que con Low (1977) con Brian Eno como segundo de abordo musical y co-compositor de varios temas, Bowie siguió imbuyéndose del expresionismo estético alemán y de la electrónica europea (notable influencia de Kraftwerk) para realizar un disco por entonces sorprendente, vanguardista e innovador. Una cara del vinilo contiene temas vocales de la grandeza de la inquietante Beauty and the Beast, el rock excéntrico y experimental multi pistas de Joe the Lion o el turbador medio tiempo Sons of The Silent Age; aunque el tema por excelencia del álbum es el que lo titula: un emotivo himno del rock de todos los tiempos, épico y melodramático que sigue poniendo el vello en punta año tras año. La segunda cara es para temas instrumentales en su mayoría en donde se da cita el ambient electrónico y la experimentación sonora en temas tan sugerentes como V-2 Schneider o Moss Garden. Letras oscuras y surrealistas y estética decadente para un David Bowie en estado de gracia.


THE CLASH: GIVE’EM ENOUGH ROPE (1978)

Sello original: CBS
Publicación: Noviembre 1978
Producción: Sandy Pearlman
Géneros: Punk, Pub Rock
Duración: 36:57

The Clash demostraron que el punk podía evolucionar con su segundo LP, con un sonido más estilizado que en su disco de debut y temas mejor producidos, mas elaborados y emocionantes. La banda capitaneada al alimón por Joe Strummer y Mick Jones  firma pionero punk de estadios con piezas como All the Young Punks (New Boots and Contracts) o la potente Tommy Gun, pero también sabe ponerse genuinamente salvaje como en la versión del tema tradicional militar English Civil War o en la adrenalinítica Guns on the Roof, además de con reminiscencias pub rock y swing como en Julie´s Been Working for the Drug Squad. Letras críticas, irónicas y reivindicativas que serán la marca de la casa del cuarteto durante toda su trayectoria.


THE JAM: ALL MOD CONS (1978)

Sello original: Polydor
Publicación: Noviembre 1978
Producción: Vic Coppersmith-Heaven
Géneros: New Wave, Punk, Power Pop
Duración: 37:28

El mejor álbum de el trío formado por Paul Weller (voz y guitarra), Bruce Foxton (bajo y voz) y Rick Buckler (batería) fue el detonante del revival neo mod en el Reino Unido a finales de los 70 y principios de los 80, pero además fue la guía a la que muchos grupos posteriores consultaron a la hora de elaborar un pop rock espontáneo y visceral, con guitarreo y prestancia punkie y energía juvenil dentro de la llamada Nueva Ola musical. Un fascinante cancionero de 12 temas perfectamente ejecutados por un grupo que funcionaba como reloj. Alegría power pop (It´s Too Bad), revisión mod sesentista en clave punk y urbana (Down in The Tube Station At Midnight), pop rock de guitarras encendidas (To Be Someone), sentidas baladas acústicas (English Rose) o versiones filo mod de The Kinks (David Watts) dan cuerpo a un álbum repleto de costumbrismo británico en sus letras y enteramente disfrutable que aún sigue resultando fresco y sugerente.

martes, julio 17, 2012

El Aparatito Lumiere ELEFANTE BLANCO


 
** y 1/2

Con muy buenas intenciones se presenta este nuevo filme del argentino Pablo Trapero (Carancho): retrato de la deplorable situación de las villas (barrios marginales) de Buenos Aires, denuncia de la secular ineficacia política en Argentina, posición favorable hacia esa parte de la iglesia católica comprometida con los más desfavorecidos hasta las últimas consecuencias, denuncia de la pasividad de otra parte de la iglesia en muchos aspectos, muestrario de cómo se las gastan las sórdidas bandas de narcos en Buenos Aires, denuncia de la brutalidad policial…el problema es que la manera de contarlo no está a la altura dramática exigida para hacer una gran película. Mimbres había de sobra, pero un guión que difumina incomprensible muchos aspectos que podían dar bastante de sí y en cambio opta por explotar otros más tópicos y vagos, da al traste con todo. Y eso que hay no pocos elementos de buen cine en Elefante Blanco, pero todos desperdigados, rotos, fragmentados…un poco rompecabezas, la verdad. El realizador Pablo Trapero no obstante hace un notable esfuerzo en otorgar verismo y credibilidad a una historia realista e inmediata (algo que el cine argentino hace excelentemente) y en ese  sentido poco se le puede reprochar a una película cuyo fuerte es retratar magistralmente toda la miseria (física y moral) de un humildísimo y degradado barrio chabolista bonaerense que sueña con dar el primer paso que ayude a ver la luz al final del túnel, pero la cosa es muy complicada por variadísimas razones. Julián (Ricardo Darín, siempre omnipresente cuando hablamos de cine argentino), un cura completamente implicado en la labor social desde tiempo atrás, no cejará en su empeño pese a que las cosas se están poniendo cada vez más difíciles, con la ayuda de Luciana, una asistente social (Martina Gusmán) y un nuevo sacerdote, Nicolás (Jéremie Renier) un joven ex misionero belga traumatizado por experiencias pasadas.   

Uno de los peros de este filme es que sus personajes- muy bien interpretados, eso sí- parecen muchas veces moverse sin rumbo por la historia, dando pasos atrás, desdiciendo lo visto anteriormente. No son sólidas muchas subtramas y todo al final parece esta un poco a la remanguillé. Pero que duda cabe que Elefante Blanco, en varios momentos impresionante e incuso emocionante con ese totalmente desolador retrato del barrio cuya pobreza aparece retratada con una crudeza total y sin  remilgos en escenas de una veracidad asombrosa. No recomendable para espectadores muy sensibles, resulta especialmente crudo y sobrecogedor todo lo relacionado con las luchas de bandas de narcotraficantes (auténticas autoridades y alma de la barriada) y su terrorífico mundo. El mensaje final, ambiguo aunque con ciertas dosis de esperanza, tampoco parece estar a la altura de las circunstancias con respecto al transcurso de la historia. Filme bienintencionado en definitiva pero sin ese plus de lucidez y concreción de que se le exige al cine más social.  


sábado, julio 14, 2012

CUANDO KURTZ ESTUVO EN EUSKADI




 El crepúsculo las estaba repitiendo en un persistente susurro a nuestro alrededor, en un susurro que parecía hincharse amenazadoramente, como el primer susurro de un viento que se levanta. “¡El horror! ¡El horror!”
 El Corazón de las Tinieblas. Joseph Conrad



La ría de Nervión, a su paso por Bilbao, nunca ha sido igual siempre. En días antiguos fue mas ancha, caudalosa y al no ser Bilbao aún una gran ciudad ni las localidades que con ella limitan aún unas urbes, era eso, una ría con riberas salvajes y herbosas y sin muelles, canales y puertos que la rodeasen. Luego, cuando la mano del hombre modificó por completo la fisonomía de la zona por obra y gracia del capital y la industria, Nervión fue cambiando paulatinamente de color en la medida en que también el cielo metropolitano bilbaino tornaba también de azul a grisáceo y en el crepúsculo se volvía ocre y pardo; entonces la ría se fue volviendo marrón, casi negra, prueba irrefutable de que el hombre del siglo XX, el hombre de ciencia y progreso que se gestó en los siglos anteriores, ya había extendido su dominio devastador sobre la naturaleza. Entonces la ría de Nervión dejó de ser parte de la naturaleza y ya no fue salvaje más, tan solo su tramo puramente de río, aquel que nacía como una catarata desde tierras de  Orduña, estaba aún sujeto al curso propio de un caudal, sin canales, diques, ni desvíos que modificasen y remodelasen su trayecto.

Tal vez, en algún  momento del siglo XX, la tripulación de algún barco de los que atravesaban el Nervión, entrando o saliendo, procedentes del puerto o del mar Cantábrico en donde el río muere, se maravillase de cómo el hombre había logrado dominar al mar o a un río constituyendo prácticamente toda una cultura alrededor de aquella ría. Esto, sin en realidad ser muy diferente de lo que ocurrió en otros lugares en los que la revolución industrial hizo mella, tenía un algo singular que duró hasta hace bien poco, cuando el Nervión dejó de ser marrón y volvió a tornarse azul, esmeralda o turquesa, según como viniese el día. Y es que, en aquellos días de esa ría industrial parda mancillada de escombros, escoria metálica, maderos, y residuos de todo tipo que en su último esfuerzo antes de adentrarse en la mar besaba los cimientos de una mole que emitía tóxico humo siderúrgico, esa ría podía resultar enormemente tenebrosa. Y no solo por su color oscuro, también porque podía parecer la entrada a una civilización que resultaba extraña, intrigante y tenebrosa a muchos. Aquella ría negra que recibía a barcos procedentes de variados lugares los cuales podían tener desde alguna vaga noción de lo que allí ocurría hasta una idea bastante fundada (según su criterio) de lo que suponía aquel territorio, era seguramente pese a su inofensiva apariencia un trayecto maldito y sobrecogedor. Sería como recorrer el río Congo a finales del XIX en una pequeña embarcación a vapor, adentrándose en el misterio insoldable de una por entonces desconocida y temible selva africana

La ría, como hemos dicho antes, comenzó a cambiar a finales del siglo XX  y se convirtió en algo más idílico, mas pulcro, más limpio y más marino. Esto ocurrió porque el país en donde se encontraba estaba cambiando también y aquella época de fábricas, humo, máquinas y hierro incandescente desapareció para dejar paso a un mundo más acoplado a los cánones de la más amable (en apariencia) economía de servicios. Pero el país no se había logrado quitar aún ese temor que infundaba al forastero, fruto de esa maldición que parecía que le estaba destruyendo, estaba aniquilando moralmente a sus gentes y estaba llenando de terror su propia existencia sumiéndole en un oscuro e interminable túnel lleno de salidas falsas, un laberinto dedaliano que nadie parecía entender, ni desde dentro no desde fuera, con un Minotauro esperando al doblar cada esquina. La ría de Nervión, parda o azul, no era lo más temible, pero dentro de las tierras vascas, se podía sentir el miedo de muchas formas, susurrando con el mismo viento.

Allí ocurrieron durante muchos años muchas cosas tristemente nefastas y abominables. No es cuestión de ir recordándolas. Pero a buen seguro alguien con una mirada inocentemente humana hubiese enloquecido ante la sola visión de las deplorables e inmorales injusticias allí cometidas en nombre de una patria o de una supuesta libertad. Algo que por desgracia ha ocurrido en demasiadas partes del mundo, la mayor parte  en épocas pasadas y en sociedades bastante alejadas del concepto tradicional del bienestar occidental, constructo este en el cual -y pese a todo- el entorno vasco siempre ha estado asociado y no de manera superficial precisamente. Serían muchos los casos ocurridos durante cincuenta años que podrían servir de ejemplo de cómo el ser humano puede enfrentarse con lo peor de si mismo, pero hay uno que por su crueldad, por su irracionalidad, por su poder destructivo, ilustra aquel dilema de si el humano puede dominar el instinto, o si el instinto puede dominar al humano. Afortunadamente, triunfó en aquella ocasión la humanidad, pero el crepúsculo no paró de extenderse aquellos días, repitiendo aquellas palabras que resonaron en África gracias a la imaginación de un fascinante marino y literato polaco que contaba sus historias en la lengua de Shakespeare, principalmente  porque Inglaterra era su país de adopción.    

La sombra de Kurtz estuvo allí. Pero el antihéroe de Joseph Conrad no había llegado esta vez de la civilización al “mundo salvaje” en legal y normalizada misión colonizadora y había sucumbido  ante el panorama revelado ante él del lado oscuro de la naturaleza humana en un entorno sin normas morales y sociales. Kurtz, en julio de 1997, estaba en Euskadi desde siempre. Kurtz era todos y cada uno de los ciudadanos, todos y cada uno de nosotros, expuestos a algo que despertó desde lo más profundo de la selva de la conciencia humana. Tiempo atrás, alguien, algunos habían inoculado el germen del odio en un ambiente que a pesar a todo distaba mucho de ser la jungla del Congo a finales del siglo XIX cuando el hombre blanco comenzaba a llegar y a someter a por medio de la  fuerza, la aniquilación y la muerte a “lo salvaje”; es cierto que influyó una situación pretérita de cainismo, enfrentamiento irracional y odio al disidente que llevó a todo un Estado al fanatismo, la autocracia y al tenebrismo, pero cuando parecía que todo aquello estaba desapareciendo, el odio aún seguía, y muchos Kurtz aún vivían en su propia selva, tras haber remontando el Nervión oscuro día tras día, noche tras noche, eternamente. El mismo corazón de las tinieblas al que una vez el hombre penetró en la Alemania de Hitler, en la URSS de Stalin, en la Argentina de Videla, en el Chile de Pinochet, en Vietnam, en Irak, en Palestina, en Croacia, en Irlanda del Norte, se pudo vislumbrar en Euskadi.   Por que lo que Joseph Conrad no previó es que en un mundo adelantado, organizado y, moderno en lo científico y lo social como la superada Inglaterra decimonónica- recién conquistada la revolución industrial- que el conoció y desde donde él hizo partir al inquieto marino Marlow, el ser humano pudiese llegar a los extremos de Kurtz. Pero así fue. El hombre en su estado primario y animal no precisa de un entorno físico enteramente natural y liberado de cualquier influencia humana, basta con unas dosis de odio y de fanatismo para encontrarse con el instinto salvaje de uno.    

Durante mucho tiempo, muchos oímos el grito de Kurtz, resonando entre sangre, cadáveres, desesperación y lágrimas. Su eco, aunque no quisiésemos, era tan ponzoñoso que se oía desde la cima Gorbea hasta el mismo árbol de Gernika, pasando por la bahía de Pasaia, la costa de Getaria, la sierra de Aralar. Pero nunca se había oído tan nítido como aquella fatídica ocasión, en la que muchos dijeron que querían justicia, solo querían justicia… su justicia, su lote de marfil, su egoísmo. Todos, alguna vez, nos convertimos en Kurtz, nos dominó la desidia, el miedo, la codicia y la oscuridad. Aquella vez al menos la tiniebla se disipó lo suficiente para exorcizar cualquier tentación de dejarse llevar por el instinto animal obviando lo terrible y las cosas, con altibajos, con traspiés y con errores, comenzaron a cambiar para bien. Remontar un río, lleve a donde lleve, es una como todos sabemos- y Conrad también- una metáfora de la vida y navegar por el Nervión fue una vez -inconscientemente para sus navegantes- adentrarse en las tinieblas. En julio de 1997 llegamos a su corazón, como Marlow en el Congo, como el Capitán Willard en Vietnam, y ya vimos el rostro del horror, que como dijo un trasunto americano del personaje que mayormente nos ocupa, conviene convivir con él, porque de lo contrario se convierte en un enemigo terrible. Tal vez muchos siguieron esto demasiado al pie de al letra y pasó lo que tuvo que pasar, que la oscuridad les atrapó y pude que aún hoy tarden un tiempo en salir de ella.

Hoy en día las cosas han cambiado y una nueva época de esperanza se abre. Nadie desea que, al igual que el marino Marlow mintió sobre las últimas palabras de su némesis, nadie falseé sobre lo que ha ocurrido y dé testimonio de aquel escalofriante susurro que todos oímos. Podremos decirlo, aunque sea demasiado oscuro.    





viernes, julio 13, 2012

RECORTES MADE IN RAJOY


Un triste día el 11 de julio de 2012 en el que en España se pasa del Estado de Bienestar al estado de subsistencia por obra y gracia de unas medidas  las cuales nos obligarán a vivir con el agua al cuello aún más si cabe y que impedirán el (deseable en tiempos de crisis) aumento del consumo y supondrán el desmoronamiento del poder adquisitivo y un empeoramiento en las condiciones de vida de los desempleados y de los colectivos que ahora mismo se encuentran mas desfavorecidos
Ahora es cundo se ahce necesaria una movilización ciudadana sin precedentes

RAJOY DISMISIÓN!!!  

martes, julio 10, 2012

El Aparatito Lumiere THE AMAZING SPIDER MAN


 
*

Esto de los reboots o resets de sagas cinematográficas de éxito comercial se está poniendo muy de moda y la verdad es que no se sabe muy bien para que son (en teoría pueden ser o bien para enderezar el rumbo de una serie que hace aguas y entonces partir de nuevo de cero o bien para buscar un nuevo enfoque) y que es lo que aportan de plus a la saga en cuestión. La trilogía Spider-Man dirigida por Sam Raimi con tres entregas entre 2002 y 2007, al igual que otras sagas inspiradas en superhéroes del cómic como Batman o Superman, años después de su última entrega experimenta un reinicio por decisión de la misma productora .Marvel Films,  división cinematográfica de Marvel Comics- que estaba detrás de los tres filmes sobre el hombre araña dirigidos por Raim, como compañía creadora del héroe de tebeo en cuestión. Ni el director, ni los guionistas ni nadie del reparto de aquella trilogía de los 2000 esta presente en esta nueva The Amazing Spider-Man, una revisión que pretende alejarse del tono de la anterior saga para ofrecer una perspectiva adolescente sobre el personaje de Peter Parker/Spider-Man (un preuniversitario en los primeros números de los cómics originales) y ofrecer un producto atractivo al público quinceañero degustador de cosas como la saga Crepúsculo. Pero la cosa ha salido fatal y la película, hipotética primera entrega de una nueva serie, es un producto rutinario, aburrido y de poca consistencia que no gustará ni a los fans mas acérrimos del personaje creado por Stan Lee, que si ya se rasgaron las vestiduras por mucho menos con las “traiciones” de la trilogía de Raimi, esta vez estarán que trinan. Y el resto de espectadores, poco o nada de interés encontrará en este filme.   

El director Marc Webb no es nada del otro jueves y no aporta nada al universo de un personaje que sigue teniendo su tirón pese a tener ya 50 años de historia, y tampoco resulta convincente Andrew Garfield como el superhéroe protagonista, presentado esta vez sin mucho afán justiciero y con más espíritu aventurero que otra cosa en su motivación por vestirse de mallas y aprovechar sus accidentalmente adquiridos superpoderes, además de no resultar tan escéptico e inseguro como el personaje original. Eso sí, el festín de efectos especiales y escenas trepidantes está asegurado, pero la película es vaga en mostrar todos los poderes y habilidades del personaje en su plenitud, dando al impresión de estar ante un Spider-Man light. El guión es muy flojo y bastante revisionista en cuanto a la premisa inicial del cómic, con un villano, el Dr. Connors / El Lagarto (Rhys Ifans), que resulta en ocasiones hasta risible por lo facilón de su presentación. Poco fuste en este nuevo Hombre Araña, lo mejor es que ya no se hagan nuevas entregas y así por lo menos se le da un final digno al personaje en su encarnación cinematográfica.