En la sociedad occidental hubo un antes y un después de la popularización de los PC, el acrónimo de Personal Computer que a mediados de los 80 comenzó a difundirse en todos las campos y ámbitos de la vida. Eran los primeros ordenadores personales, tal y como se conocían a los primigenios PC en España,cuya mención en el periodo 1982-84 evocaba un todo un mundo de posibilidades y de adelantos para la vida diaria que los hacia hacían deseables para todo bicho viviente: al parecer, podías hacer los deberes con ellos (no se sabía exactamente como, pero eso se creía), aprendías idiomas (había en el mercado español algún programa para aprender inglés bastante risible), te ayudaba a llevar la contabilidad del negocio, podías imprimir y guardar documentos (y era más cómodo que la Olivetti), e igual hasta se podía recoger y almacenar datos y datos en plan supercomputadora de la películas. Todo esto, y otras muchas cosas de dudosa utilidad para la vida cotidiana que si se podían hacer (como hacer dibujitos o efectos sonoros, por ejemplo), en realidad formaban parte de una idealización del ordenador personal y fueron las culpables de que el artefacto fuese un objeto de deseo consumista allá por los 1982-87 entre las capas sociales más insospechadas. Claro está, que críos y adolescentes de los 80, pese al engaño al que sometían a sus padres sobre la verdadera utilidad que le iban a dar al PC como regalo de reyes, de cumple, o por buenas notas, sabían cual iba a ser la función del ordenador en el hogar: la lúdica. En otras palabras, queríamos Home Computers simple y llanamente para jugar a los videojuegos
Eran los comienzos de la informática en el puesto de trabajo y en el hogar. En el primer aspecto, la irrupción de la informática - que se había dado en Europa en la década de los 70 aunque no se extenderá masivamente hasta los 80- estaba clara y necesariamente justificada, pero en el segundo, aún era demasiado pronto. Era pronto porque no había aún necesidad alguna de informatizar el hogar, la vida y el ocio, y además a la hora de la verdad nadie se preocupaba por buscar la verdadera utilidad al ordenador personal ni de explotar sus posibilidades: se quería el ordenata para fardar ante las amistades y parahacer gala de estar a la última en tecnología. Y luego, ni contabilidad, ni datos, ni cálculos, ni leches: a jugar todo el mundo al comecocos, al Donkey Kong, o a los juegos olímpicos, desde las aparatosas superpantallas de los PC de entonces o desde la tele conectada al ordenador
¡Quiero un Amstrad!
Los mediados de de los 80 fueron los años de los Sinclair Spectrum, Dragon 32, Lynx, Commodore 64, las diferentes gamas de Ataris y Amstrad, los primeros libros y manuales sobre informática, y la familiarización popular con términos como Basic, Hardware, Software, chips, Kilo bites (los ks), disquette (pronúnciese en castellano “disquete”), chips, silicio, y la extensión polisémica hacia el ámbito zoológico con el ratón y la tortuga. Las otrora inaccesibles “computadoras” llegaban al mercado de la electrónica del hogar y en muy poco tiempo ya eran tan populares como el vídeo, con una irrupción en el mercado tan sonada como la que estos aparatos vivieron a comienzos de los 80 en todo el mundo.
1982 fue el año de pistoletazo de salida de la informática de andar por casa con la comercialización masiva de los PC. La cantidad de memoria de estas ya piezas de museo hoy en día suenaa chiste: el megapopular Sinclair ZX Spectrum iba de los 16 Kb. a los 128, mientras que el Dragon 32, su más notable rival en esos años iba desde los 32 hasta los 64 Kb. Dentro de la encarnizada competencia en la edad de piedra de la informática en el hogar, el Spectrum se caracterizaba por ser uno de los primeros ordenadores en ofrecer imagen en color: el entrañable logo del arco iris cruzando la parte derecha del negro azabache teclado (¿Sería Clive Sinclair fan de Pink Floyd?), era de los que se te quedaban garbados en la retina.
Space Invaders: o lo que es lo mismo, los marcianitos
Las impresoras de los ordenadores personales de la primera mitad de los 80 parecían más una multicopista que una impresora propiamente dicha, aunque con impresión a calor, sistema este que estará vigente durante muchos años. Tan solo acordarse en las interminables sábanas de hojas que salían como una cosa mala de las impresoras aquellas produce un ataque de ansiedad retroactiva que hace dar gracias de haber superado aquella época de naftalina silícica. Que a nadie se le ocurriese imprimir las mismas cantidades de hojas que ahora se imprimen; el sistema saltaría por los aires.
La gente, por aquellos años en realidad no tenía muy claro para que quería un ordenador personal en su casa en una época en donde no había ni internet, ni office, ni profusión de software informático (los disquetes eran aún flexibles y delicados, además de caros), ni necesidad alguna de hacer dibujitos con programas gráficos en donde el concepto de píxel era sustituido por el de cuadritos digitales que componían geométricamente cuadriculados monigotes. La sensación 25 años mas tarde es que el mercado de los PC nació demasiado apresuradamente y pronto, en una sociedad de consumo que no estaba aún puesta al día sobre los beneficios y la utilidad real de la informática. Es cierto que el mundo de la empresa, la comunicación y los negocios en aquellos años vivieron un gran impulso gracias al auge de la informática, pero la gente de a pie poco partido podía sacarle a su Amstrad, Commodore o Atari. Por cierto, en aquellos 80 las marcas y modelos de ordenadores eran tan conocidas como las de los coches, algo que en la actualidad no sucede ni por asomo. No obstante, los críos de entonces ya sabían para que querían su ordenador: para fardar de máquina, como el que tiene un reloj o unas zapatillas, y sobre todo para jugar. Muchos padres de la segunda mitad de los 80 sufrieron el engaño de sus vástagos y el ordenador se convirtió en el regalo de reyes de cumpleaños estrella.
Los juegos de ordenador de los primeros tiempos del PC merecerían un capítulo aparte. Siempre hay que empezar diciendo que la industria de los videojuegos nació en varios frentes a parte del de la informática, ya que los mismos primeros juegos podían aparecer tanto en las primeras videoconsolas, como en las entrañables máquinas de bar (que revolucionaronel concepto de las máquinas lúdicas en los bares, terreno hasta entonces copado por las máquinas tragaperras y las de petacos) y en los rudimentarios videojuegos de bolsillo, aunque casi siempre en versión digital. De hecho, los videojuegos surgidos a principios de los 80 obtuvieron su popularidad en muchos países gracias a las máquinas de los bares (juegos conocidos como “arcade games”), cuando aún las videoconsolas y los juegos de ordenador eran un preciado objeto futurista. Ya en los 70 se habían aparecido con cuentagotas juegos arcade de echar moneda como la Computer Space, con su temática de space opera precursora de todo lo que vendría después, y el entrañable Pong creado por la Atari y sus dos rayitas a los lados de la pantalla golpeando la “pelotita” en el primer juego comercializado con consola para jugar en la pantalla de televisión, allá por 1975.Los ordenadores de los primeros 80 tendrían su espacio reservado a ya míticos juegos que surgieron a en su mayoría finales de los 70 y en los que la peña se dejaba el sueldo en las máquinas de los bares: Space Invaders, Ave Fenix o Pac-Man. A estos se unirían a mediados de los 80 Donkey Kong, Frogger, Centipede, Xeviousy otros muchos, disponibles tanto en videoconsola como en programa de PC, aunque hasta los últimos 80 este último formato no sería el dominante en el mundo del videojuego, desplazando a los Arcade. Con todo, ordenadores como los Atari ya disponían de una amplia gama de videojuegos para PC, no en vano esta compañía fue creadora de muchos de los primeros videojuegos de la historia. A años luz del realismo de los videojuegos actuales, bits de luz formaban daban vida a las esquemáticas naves especiales, monigotes de rudimentarios movimientos, estrellitas de puntos de luz y el compulsivo abrir y cerrar de mandíbula amarilladel legendario Pac-Man, aka Comecocos en tierras hispanas. Muchos ordenadores venían ya con sus juegos incorporados para disfrute de los pequeñajos de la casa, a los cuales sin ellos saberlo se les estaba inoculando el germen de la informaticamanía, pese a tenerlos delante de la pantalla del ordenador/televisordurante varias horas: comparando aquel tiempo que muchos pasaban de ese modo con la total videoconsoladependencia de la chavalería actual resulta hasta añorable aquelinocente enganche. En Donkey Kong, por cierto, uno de los primeros videojuegos en donde había una “historia”, hizo su presentación el ya mundialmente conocido Supermario,entonces llamado Jumpman y decidido a liberar a su chavala de las garras de un émulo de King Kong. El Spectrum venía también con su juego, Horacio y las arañas.
Dragon 32, el ordenador que vino de Gales
Bueno, ¿y que decir de la tortuga, famoso programa de ejecución de gráficos que tuvo plena vigencia hasta finales de los 89? Pues que era la estrella en las primeras clases de informática que se daban en las escuelas, ya que presentaban toda una amplia gama de posibilidades de dibujo, realizables por uno mismo: casas, árboles, muñequitos, tetas, pichas. Se empezaba a dar mal uso a la informática. Y habría que añadir programas de aprendizaje para preescolares (letras y números), hojas de cálculo arcaicas,dispositivos de sonido que no se sabía a ciencia cierta si eran tales…miles y miles de publicaciones sobre Basic (lenguaje de programación vendido como el idioma del futuro), hardware, y mantenimiento de PCs y muchos más signos de primigenia apoteósis informática. Aún Bill Gates y Microsoft no habían extendido sus zarpas en el mundo de la informática (ocurriría a partir de 1985, cuando Microsft Windows puso en jaque al sistema MS DOS creado en 1980por Seattle Computer Products), y entonces todo empezará avanzar a pasos agigantados.
Ordenadores de 48 o 64 K, sincopados ruiditos electrónicos, brillos de colores sobre fondo negro en la pantalla, teclados de llamativa pinta, pantallas de dimensiones colosales, el molesto ruido de la impresora a calor, recalentamiento aberrante del ordenador por exceso de uso. Esa fue la prehistoria del Home Computer, la era jurásica del ordenata en casa. Se podría escribir mucho, mucho más, pero unas cuantas pinceladas ya sirven para hacerse a al idea de lo mucho que el mundo de la informática ha ido avanzando.
Resulta reconfortante que pequeñas producciones españolas consigan ser productos de calidad, mucho mejores que producciones hispanas más pretenciosas. Est es el casod el nuevo filme de la directora Navarra Helena Taberna (Yoyes, 1999) que pese a no ser como cineasta anda del otro jueves si se postula como una narradora interesante y excepcional cronista de acontecimientos reales, como ya demostró en su biopic sobre la legendaria militante etarra reinsertada. En esta ocasión, Taberna cuanta la historia de su tío, un sacerdote llamado Don Miguel que durante la Guerra Civil fue párroco de una aldea del norte de Navarra en donde triunfó el alzamiento nacional en medio de un ambiente (el del pueblo), no muy clerical que digamos. Por la sencilla razón de que Miguel pretende seguir los preceptos de moral cristiana y del evangelio,pronto su ideario chocará con la imposición fascista instaurada cuando los falangistas toman el pueblo a pocos días de la llegada del joven cura.
La película es la crónica del enfrentamiento entre los ideales amor y respeto al prójimo y la barbarie de odio y muerte de los señores de la guerra. La película, aunque centrada en la figura del cura Miguel, encarando de manera brillante por un valor en alza como Unax Ugalde, trata de ser coral y presenta a los diversos habitantes del pueblo y su posicionamiento ante al contienda y la nueva realidad del lugar: de ser una localidad roja pasa a ser un municipio fascista por la fuerza y la imposición. Requetés arribistas y chupatintas, valientes viudas de republicanos, los hijos de estas sin bautizar jóvenes falangistas de encefalograma plano, temibles capitanes falangistas, familias católicas contrarias al alzamiento de derechas, seminaristas dispuestos a empuñar las armas, nacionalistas vascos, el médico socialista… No obstante, ningún personaje ni situación esta demasiado perfilado, ya que el conjunto de la película es tan lineal y pasa todo tan rápido y sin demasiadas explicaciones que es imposible que los (interesantes) personajes den más de sí. Las interpretaciones son de recibo y eso que el reparto, formado en su inmensa mayoría por actores vascos, no es de intérpretes conocidos fuera del ámbito de Euskadi y Navarra, a excepción claro está de Ugalde, de Bárbara Goenaga, que interpreta a Margari, la viuda del médico con la que Miguel vivirá un amago de romance, y del madrileño Guillermo Toledo, que encarna precisamente al doctor del pueblo. El personaje de Margari, la maestra local, esta muy mal aprovechado, pese a los esfuerzas de la joven y prometedora Bárbara Goenaga. Como curiosidad, decir que también interviene José María Sanz Loquillo en un curioso cameo como comandante falangista.
Aunque no ha habido mucho presupuesto en esta peli, los esfuerzos en ambientación y vestuario son elogiables. La película responde a las expectativas y cumple su función, que es la de recordar una vez más un hecho infausto de la historia española en su vertiente más humana, y el posicionamiento que una parte de la iglesia católica española tuvo ante un ideario que pese a jactarse de cristiano y de “deseado por Dios”, iba en contra de los preceptos mismos del cristianismo. Ideal para que la chavalería se empape de unos acontecimientos que nunca deberán volver a repetirse.
Mike Leigh (Secretos y mentiras, Vera Drake) uno de los directores británicos mas repuntados de los últimos tiempos (y sin necesidad apenas de salir de su país), firma este interesante pero muy irregular comedia-drama costumbrista que tiene como protagonista a una treintañera alegre, optimista, positiva y sonriente que trata de contagiar de su alegría a todo su entorno, incluida cualquier persona que se cruza en su vida. Pero Poppy (interesante interpretación de Sally Hawkins), que así es como se llama la moza, no tardará en darse cuenta que su propósito es mas difícil que lo que ella cree, sobre todo cuando en su trabajo de maestra de primaria advierte comportamientos violentos en sus alumnos, y tras conocer a su profesor de autoescuela (Eddie Marsan), un individuo irascible y bastante complicado. Aunque al principio pueda parecerlo, esta no es una película impostada y moñosamente buenrrollista al estilo de Amelie, sino más bien una reflexiones obre la complejidad de nuestra sociedad y de la propia persona ante los ojos puros de alguien que se resiste a ver al lado amargo (muchas veces real) de las cosas: el problema del filme es que al final no se queda con ninguna carta y lo que podía ser una crítica al buenrrollismo barato queda en una extraña anécdota polivalente , con algún momento de desconcierto y oscuridad argumental que en el conjunto de la peli, al final es de lo más logrado de la misma.
Ambientada en Manchester, la película gustará a los amantes del costumbrismo social british en su vertiente más proleta, pero a pesar de sus virtudes (guión creíble y bien estructurado, situaciones de lo más real muy bien captadas), en su conjunto no logra escaparse de una sensación final de que han dejado las cosas a medias.
RED DE MENTIRAS (BODY OF LIES)
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En estos tiempos que corren el tema de al lucha contra el terrorismo internacional se esta convirtiendo en un filón cinematográfico de primer orden, tanto es así que ya se corre el riesgo de saturación. Esta película puede parecer en ese sentido que es una vez más el típico thriller mixtura de cine bélico y de espionaje en donde los protagonistas, en este caso agentes de la CIA, tienen que verse con maquinaciones de grupos armados integristasislámicos, todo ambientado en su mayor parte en suelo árabe. Y en efecto, eso es lo que ofrece el nuevo filme de Ridley Scott, que inspirado en una novela de David Ignatius consigue al menos una película sólida y muy interesante, haciendo un positivo ejercicio de cine de evasión con ínfulas artísticas, algo a lo que el otrora gran director y ahora buen cineasta del montón (y menos mal, ya que la cosa últimamente pintaba chunga) se está acostumbrando en su no demasiado brillante madurez artística.
Tras el éxito artístico y comercial de American Gangster, Scott parece seguir con la idea que inauguró comenzada la década de 2000 (y tras Gladiator) de filmar a troche y moche todo guión o proyecto que se le ponga delante. Aunque es cierto que Body of Lies no deja de ser un filme de espionaje internacional predecible en su guión, la verdad es que se sigue con mucho interés y ningún personaje ni situación cae en el maniqueo fácil. Ambientada en diversos países de oriente medio y con el fantasma de Al Quaeda presente, la película muestra varios aspectos del modus operandi de la CIA y de servicios secretos como el de Jordania. El personaje de joven agente Ferris (Leonardo Di Caprio), es en el cual se vertebra un filme tal vez demasiado entrado en un personaje que apenas se nos presenta como unesbozo, pero que el impecable trabajo de Di Caprio consigue salvar. Buenas escenas de acción, una fotografía limpia e impactantesmomentos de violencia extrema, dan el toque de calidad a una película que podía haber sido corrientucha, pero que al final salva los muebles. La pena es que el mensaje político sea tan soso y facilón.
Tras firmar uno de los mayores éxitos de taquilla del cine español, Alatriste, Agustín Diaz Yanes regresa dos años después con un más que correcto thriller filmado en régimen de coproducción entre España y México, en donde uno de sus principales atractivos es haber reunido un platel estelar de ambos países encabezado por un cuarteto protagonista de estupendas actrices hispanas: la ya veterana Victoria Abril, la sobradamente consolidada Ariadna Gil, y las treintañeras en alza Elena Anaya y Pilar López de Ayala. Junto a ellas, un buen muestrario de intérpretes mexicanos con el omnipresente Diego Lunay José María Yazpik como actores más destacados. En clave de cine de género (cine negro con estructura de western) se nos presenta una historia árida y bastante oscura desarrollada principalmente en el país azteca, aunque tenga su punto de partida en escenarios españoles.
Solo quiero caminar, es una historia de venganza, la que quieren llevar a cabo tres avispadas delincuentes especializadas en atracos y en extorsiones varias, tras ser una de ellas salvajemente agredida por su marido, un peligroso capo mexicano dedicado al narcotráfico y dejada en estado de coma consecuencia de esta agresión. Gloria (Victoria Abril) viuda de un delincuente mexicano y cerebro de la banda,Paloma Pilar Lopez de Ayala) una chantajista trabajadora en unos juzgados y prostituta de lujo al igual que su amiga Ana (Elena Anaya), y Aurora, hermana mayor de Ana y una hábil atracadora de cajas fuertes que acaba de salir de presión, deciden trasladarse a México para vengar a Ana y acabar con todas las aspiraciones de el marido de Ana (José María Yazpik), enfrentándose al hombre de confianza de este (Diego Luna), un joven sicario de extraña dualidad moral. Mezcla de mensaje feminista, crítica a la corrupción y reflexión sobre los amplios tentáculos del mal en una sociedad enferma (plasmada en un México decadente y salvaje estigmatizado por la violencia gratuita y las redes del crimen), en un inteligente filme con ecos de drama Shakespeariano, western ultraviolento a lo Sam Peckinpah, y a la saga de El Padrino. Todo muy bien presentado y con un excelente trabajo actoral. No obstante, la trama está un poco forzada y sobrada de elementos pegote, lo que en algún momento llega a afectar a su credibilidad, pero sin que la cosa llegue a mayores.
Tal vez algo pretenciosa, esta película es de lo mas interesante visto en los últimos meses del cine español y viene a demostrar que no esta nada mal que el cine de género y algunos tics del cine de Hollywood sean adaptados por el cine español, cuando hay un director mas que competente tras el proyecto.
Auténtica institución en la música italiana, Angelo Branduardi (1950), es uno de los más brillantes y singulares cantautores europeos del siglo XX. Virtuoso del violín y dotado de una peculiar voz y sensibilidad compositiva, la amplísima obra de Branduardi desde sus comienzos artísticos a finales los 60 hasta la fecha actual, abarca la recuperación del canto medieval, la balada intelectual, la canción de autor mediterránea, el folk, el pop-rock, la música sinfónica en bandas sonoras, la experimentación y el estudio musicológico de músicas antiguas en una carrera llena de magistrales momentos artísticos y de éxito de crítica y público en varios países de Europa. 40 años después de su debut artístico, es un buen momento para desgranar los matices de la figura de este gran músico.
Con más de 20 elepés de estudio originales en italiano (sin contar las versiones en otros idiomas) y 34 años de carrera discográfica- aunque su primera canción fue escrita por en 1968- Angelo Branduardi es uno de los mas eminentes músicos italianos de la historia de la música popular.Su obra siempre requiere un análisis aparte ya que resulta muy difícil de catalogar y clasificar debido a lo variado de su legado musical, y al mismo tiempo tiene siempre tal coherencia que en ocasiones parece que apenas ha habido evolución, cuando en realidad el cambio en sonidos y conceptos artísticos ha sido una constante en la carrera de Branduardi. En sus inicios en los 70, recogiendo el legado de los trovadores y juglares medievales, el joven Branduardi se presentó como un viajero en el tiempo desde la Italia del medioevo para deleitar al público del siglo XX con tonadas de pop medieval trufadas de arreglos clásicos y barrocos con instrumentos tan inusuales en el pop-rock como la flauta pánica, el laúd, el sitar o el buzuki, además del violín que el tocaba con extraordinaria habilidad. Durante bastantes años, haciendo evolucionar su sonido creando una especie de canción de autor experimental donde el vanguardismo europeo se funde con la referencia intelectual y culta, el pop, el rock y las Músicas del Mundo, la característica imagen del voluminoso y rizado cabello de Angelo Branduardi (primero castaño y después canoso) ha terminado por convertirse en un icono en la cultura italiana. Aclamado también en Francia y con gran éxito en Alemania, Holanda, Bélgica, y en la década de los 70, incluso en el Reino Unido (ha grabado en inglés), personaje multifacético (actor, promotor teatral, musicólogo, colaborador de programas de televisión), la obra de Branduardi mereces ser ampliamente conocida, incluso en países como en España donde su repercusión ha sido muy escasa.
Il trovatore en tiempos difíciles
Angelo Branduardi nació el 12 de febrero de 1950 en Cuggiono, cerca de Milán, aunque a los pocos meses su familia se trasladó a Génova. La formación de Branduardi como músico fue clásica, y esa impronta siempre se ha notado en su música, ya que fue uno de los primeros músicos europeos en fusionar la canción pop con cantatas clásicas. Angelo estudió violín y a los 15 años ya era solista de la orquesta del conservatorio Paganini: Por esa época se traslada de nuevo con su familia, esta vez a Milán, donde en el Instituo Técnico de Turismo, donde tuvo de profesor al poeta Franco Fortini, el cual ejercería sobre el una gran influencia intelectual. El adolescente Angelo devora libros sin cesar: William Buttler Yeats, George Bernard Shaw, Leopardi, Cesare Pavese y lospoetas italianos prerrenacentistas. Musicalmente comienza a interesarse por la canción de autor europea que comienza a fluir en la época del mayo del 68: Georges Moustaki, Yves Simon, François Beranguer, sin olvidar al gran maestro Jaques Brassens, en Francia, o sus compatriotas Lucio Battisti y Fabrizio de André. El rock progresivo británico le llegará de al mano de King Crimson (precisamente su estratega intelectual, Peter Sinfield, le introducirá en el mercado anglosajón), los primeros Pink Floyd, y el barroco Canterbury Sound propagado por Soft Machine, además de Bob Dylan, Donovan y Leonard Cohen. En 1968 se matricula en la Facultad de filosofía de Milán y comienza a hacer sus primeras composiciones, que serán musicaciones de obras de sus poetas favoritos. Ese año, a la edad de 18, compone Confesionni di un malandrino, adaptación musical de un poema del gran autor ruso Sergei Yesenin, que no verá la luz hasta años después.
Tuvieron que pasar 6 años desde esos inicios hasta el debút discográfico de Angelo Branduardi. Clave en ese salto cualitativo fue su relación con Luisa Zappa, a la cual conoce a principios de los 70 y que se convertirá después en su esposa. Zappa escribirá gran parte de las letras de su marido durante toda su carrera, conformando un tándem compositivo de enorme solidez. Antes de su debut en LP en1974, Branduardi ya había compuesto varias canciones con sus propios textos, además de su adaptaciones de poemas (las letras de Luisa llegarían mas tarde), no se atrevió nunca a presentarlas en discográficas hasta que su mujer le convenció. Maurizio Fabrizio (1952), joven compositor y cantante con similares ambiciones artísticas que Branduardi le consigue un contrato con al multinacional RCA, con la que grabará su primer album Angelo Branduardi´74 (1974), con un productor y arreglista de lujo: el británico Paul Buckmaster, quien había trabajado con David Bowie (Space Oddity), Leonard Cohen, y era el orquestador habitual de Elton John. El disco presentaba a un joven cantautor que iba mas allá de cantantes compositores de su generación como Francesco di Gregori al ejecutar un sonido entre clásico, sacro y barroco pero con algunos guiños al estilo singer songwriter anglosajón, representados por influencias de Leonard Cohen, principalmente. Su voz, suave, susurrante y liviana, pero llena de matices no tardó en entusiasmar a la crítica, que enseguida vio en ese joven de encrespado cabello rizado al heredero de los trovadores de la antigüedad. Todo el disco ofrece clasicismo, virtuosismo, ricos arreglos orquestales y sobriedad interpretativa, en temas como Per creare i suoi occhi, Re di speranzao ppure chiedilo agli uccelli, adaptación de un texto bíblico con música de Buckmaster. El resto de letras y melodías fueron compuestas por Angelo. Paul Buckmaster propuso a Branduardi grabar el disco en inglés para el mercado anglosajón, pero la versión inglesa, publicada también en 1974, no tuvo ninguna repercusión.
Ratones, pulgas, violines, laúdes, flautas, fábulas y fantasía.
Sin embargo, el primer gran éxito comercial de Branduardi llegaría al año siguiente con La Luna (1975), uno de los mejores discos de la historia del rock en Italia. Con la producción y arreglos del gran Maurizio Fabrizio, Angelo regala un LP bello y preciosista, con textos entre esotéricos, filosóficos y poéticos y un sonido de marcado tono experimental-medieval, donde el músico se encarga del violín, guitarra acústicay flauta, y Fabrizio de la guitarra eléctrica, mandolina y quatro. Bruno de Filipi aporta buzuki, sitar, banjo y harmónica y Luisa Zappa firma varios de los textos. La Luna, la balada acústico-progresiva que da título al disco, es su primer gran éxito y su primer tema que ha pasado a la historia como un estándar de la música italiana, lo mismo que Confesionni di un malandrino, su primera canción compuesta en 1968.
En este disco, Angelo establece gran parte del universo que explotará en álbumes posteriores: filosofía oriental, simbolismo existencial, simbología druídica, espiritualismo, temas religiosos, fábulas, filosofía antigua, referencias a civilizaciones perdidas o a pueblos indígenas… un espectro temático que en los ochenta devendrá en algo mas estandarizado, urbano, costumbrista y social pero sin perder ni un ápice del sentido poético y simbólico ni de las referencia filosóficas y literarias que han estado presentes en toda su obra. Tras su primer éxito, Branduardi cambia de disquera y ficha por Polygram, sello en el que publicará sus tres mejores discos: Alla Fiera Dell‘Est(1976), La Pulce d’acqua (1977) y Cogli la prima mela (1979). En esos años, Branduardi no solo consigue ser uno de los más exitosos cantantes italianos, sino comienza a conocer éxito internacional.
Alla Fiera Dell‘Estrecoge en mayor medida que los discos predecesores experimentos con ritmos medievales, renacentistas y barrocos. El violín de Angelo gana terreno en antológicos solos (algo insólito en un cantautor) y en cierto modo, se crean premisas que en años posteriores trufaran sonidos como la New Age y las Nuevas Músicas. Con Maurizio Fabrizio como mano derecha musical y Luisa Zappa coescribeindo las letras con su marido, el tema mas recordado de este LP es la canción que le da título, una de las canciones mas inmortales y conocidas de la música popular italiana. Inspirada en una antigua canción judía, En la feria del este es un tema casi infantil, en donde en cada estrofa se añade letra a al inmediatamente anterior, para contar la típica fábula del cazador cazado, comenzando con Alla fiera dell’est, per due soldi /un topolino mio padre comprò (En la feria del este, por dos céntimos, un ratoncito mi padre compró), se une un gato que se come al ratón, un perro que muerde al gato, un bastón que golpea al perro…así hasta llegar al mismísimo Dios. La canción fue un auténtico éxito en toda a Italia y comienza a oírse en Francia y en Alemania. Además de esta canción, son destacables en el disco Il Funerale (Branduardi en su tono más sobrecogedoramente intimista y trágico) y El dono dil cervo. El músico genovés demostraba además que podía combinar preciosismo, intimismo barroco y alegría ditirámbica en un mismo disco. El LP es un gran éxito que expande la figura de Angelo Branduardi fuera de las fronteras del país de la bota. La Pulce d’acqua (1977), el disco siguiente, es aún mas barroco y clasicista que su predecesor y atesora un tono mas alegre y trovadoresco, con el que Angelo terminaráde identificarse para el gran público durante mucho tiempo. Convertido en uno de los más exitosos músicos italianos del momento, el músico convierte al LP en un nuevo éxito de ventas y la crítica lo recibe como su mejor trabajo hasta la fecha. Aquí se encuentra uno de los temas más conocidos y exitosos del músico, el que da título al álbum y que llega los más altos puestos en las listas de éxitos italianas al tiempo que obtiene amplia repercusión en otros países europeos, convirtiéndose en el tema que internacionaliza la carrera de Branduardi: una alegre tonada de reminiscencias renacentistas, con una excelente interpretación vocal y unos preciosos e inolvidables solos de launeddas, instrumento antiguo de viento ejecutado por Luigi Lai. La Pulce d’acqua (La pulga de agua) es tal vez el tema mas conocido de Angelo Branduardi en España, aunque no se publicó en nuestro país hasta después de unos años. A parte de esta bonita fábula, el otro tema estrella del LP es Ballo efa diesis minore, en donde el músico juega con una incipiente música electrónica para dar introducción a una tonada folk-progresiva de arrebatador y alegre ritmo.
Grande succeso
Angelo se convierte en el cantautor alternativo italiano por excelencia y sus conciertos son un éxito. Por esos años colabora en varios discos de distintos artistas tocando el violín y en 1978, tras concluir su gira italiana decide actuar por diversos países de Europa. En Francia es ya toda una celebridad y decide editar en single una versión francesa de Alla fiera dell’est, el tema que mas gusta en el extranjero, titulada A la foire de l'es. Tras las buenas críticas obtenidas de su gira por el Reino Unido, se lanza la versión inglesa de esta misma canción, Highdown Fair, que consigue una inusual repercusión en Gran Bretaña para tratarse de un artista no anglosajón. Highdown Fair consigue más éxito en Alemania que la versión original en italiano y consigue introducir al músico en países como España, Suiza o Austria. El tema se convierte en un hit europeo y Angelo saca a principios de 1979 versiones inglesas y francesas del álbum Alla Fiera Dell‘Est. En Francia es un éxito de ventas, en el Reino Unido no tanto, pero el hecho de que un artista italiano grabe en inglés y publique en el Reino Unido era algo totalmente insólito. Incluso hasta hoy en día solo Branduardi y Zuchero son los únicos solistas de rock y pop italianos que han visto publicada con regularidad gran parte de su discografía en el mercado anglosajón. Por estos años, Angelo rueda sus primeros videoclips por iniciativa de la RAI, el primero de ellos La Pulce d’acqua, con una escenografía propia de la Comedia del Arte
La publicación en 1979 de Cogli la prima mela, acrecenta el éxito de Branduardi. Tal vez su mejor LP, atesora la producción más impecable hasta la fecha, en donde flautas, violines, bandurrias y clarinetes comparten protagonismo con sintetizadores de última generación, en un positivo ejercicio de Art Folk Rock en donde lo tradicional se funde con lo vanguardista. La canción Cogli la prima mela, folkie medio tiempo con letra pastoril y bucólica, es uno de los temas más celebrados del cantante.Los directos de Angelo son todo un espectáculo donde multitud de músicos llenan de complejos y ricos sonido el escenario arropando las sencillas melodías de Branduardi: esta combinación de sencillez y complejidad será una constante en la obra del músico, especialmnte en esta su primera etapa. En París actua ante 200.000 personas en un apoteósico concierto (en Francia era ya toda una figura), del que en 1980 se publicará Concerto, su primer vinilo en directo.El LP Cogli la prima mela se convirtió también en un éxito en Alemania, mientras que en España, país tradicionalmente muy receptivo a la canción italiana, inexplicablemente Angelo Branduardi no terminaba de cuajar (de hecho no ha cuajado nunca); no obstante Cogli la prima mela tuvo una publicación normalizada en nuestro país y el tema que da título al álbum consiguió hacerse notar en las listas de éxitos, sin llegar a grandes cotas (a principios de los 80, Marina Rosell, hará una versión en catalán, más conocida en España que el tema original). También se edito en España como single a finales de 1979 La Pulce d’acqua y la discografía completa del cantante hasta la fecha. Poco después de la publicación en inglés de Highdown Fair, aparece en Inglaterra Fables and Fantasies (1979), la versión inglesa de La Pulce, de nuevo con adaptaciones de Peter Sinfield, el poeta letrista de los primeros King Crimson y traductor oficial a la lengua de Shakespeare de Angelo. La versión en francés del mismo disco es La damoiselle (1979), en donde la canción de la pulga cambia de radicalmente de temática en el tema que da nombre al disco, al igual que su versión inglesa, Merry we will be, algo que no ocurrió con Alla fiera dell’est, traducida en ambos idiomas casi al pie de la letra.
Intimismo y bandas sonoras
A principios de 1980, Branduardi publica Gulliver, la luna e altri disegni, disco pensado para el mercado internacional que combina nuevos temas con remezclas de otros conocidos, como La luna o Confesionni di un malandrino, procedentes de su mítico álbumLa Luna. La canción Gulliver es la primera escrita íntegramente (letra y música) por Luisa Zappa Branduardi. También publica las versiones en inglés yfrancés de Cogli la prima mela, mientras que en Alemania y Holanda, países donde Branduardi obtiene gran éxito sus discos se publican directamente en italiano. En 1981, tras intervenir en al gira colectivaLa caravana del Mediterráneo aparece Branduardi’81, producido por Paul Buckmaster y que marca el comienzo de una nueva etapa. Aquí el sonido es más intimista y más acústico, orquestal a veces pero sin renunciar a a experimentación con instrumentaciones antiguas. Consigue éxito de crítica, aunque se hace patente que Branduardi esta abandonando su rol de trovador contemporáneo en favor del de un experimental. Parece incluso tener más éxito este disco en Francia que en su propio país, y pronto a aparece la versión en francés, además de la de La Luna (Confessions d’un malandrin), 6 años después de su publicación en Italia.Decir que tras Life is the only teacher (1980), la versión inglesa de Cogli la prima mela, el romance entre el músico genovés y el mercado anglófono terminará yya no habrá más versiones inglesas de álbums de estudio de Branduardi. También en 1981 Branduardi compone su primera banda sonora: Un matin rouge (1981), film francés de Jean-Jacques Aublac.
En 1983, Angelo se reencuentra con Maurizio Fabricio y graba Cercando L’ Oro, que aunque la crítica lo valora como un LP de menor enjundia que sus obras maestras de los 70 (para muchos Branduardi estaba perdiendo el encanto de sus inicios), se convierte en uno de sus discos mas vendidos en todo el mundo. Una exitosa gira europea refuerza el status de estrella de Angelo Branduardi, defiendiendo un LP muy bien arreglado y producido, en donde combina el pop sinfónico y los sonidos étnicos, aproximándose con años de antelación a los rítmos celtas en la música popular, con colaboraciones de Alan Stivell. En los temas destacan, Il libro, tema apoyado por un imaginativo vídeo yOra che il giorno e finito. Ese mismo año, Angelo vuelve a las bandas sonoras firmando su mejor trabajo en ese campo, la música del filme (y posteriormente serie de televisión) State buoni si potete (Sed buenos, si podéis) de Luigi Magni, polémica y un tanto satírica visión de la vida de San Felipe Neri, interpretado por Renzo Montagnani, y en donde Angelo encarnaba en un breve papel a Spiridione, criado del sacerdote Neri y preceptor de música de los chiquillos huérfanos a los que Filippo Neri atendía. Esta es sin duda la mejor de las BSO compuestas por Branduardi (a la que seguirán otras tres), compuesta por mayoría de temas instrumentales y algún tema vocal, todo con marcada inspiración renacentista (la historia se desarrolla en el siglo XVI). De gran calidad, destaca especialmente el precioso Tema de Leonetta, la mejor composición instrumental de Branduardi (aunque tiene también su versión cantada), y sobre todo el tema central Vanitá di Vanitáinterpretado junto con los niños del Coro Antoniano de Bologna y que se ha convertido con el tiempo en uno de los clásicos de Branduardi. Este encantador y pegadizo tema consigue entrar en las listas de varios países, incluido en España en 1985, año en el que se emitió la serie por TVE.La banda sonora de Sed buenos, si podéisconsigue ganar el David de Donatello.
Tras una gira benéfica en 1984, Angelo publica en 1985 Branduardi canta Yeats musicación de varios poemas del irlandés W.B.Yeats traducidos y adaptados por Luisa Zappa, excepto una versión de una adaptación anterior hecha por Donovan (La canzone di Aengus il vagabundo). Musicalmente más esquemático y minimalista, parece evidente que Branduardi se esta convirtiendo en un una suerte de Leonard Cohen italiano, con sus pros y sus contras. La tibia acogida del álbum parece indicar una crísis tanto comercial como creativa de Branduardi, quien en los años siguientes decide refugiarse en las bandas sonoras: Momo (1986), Luci Lontane (1987) y Según Poncio Pilato (1987), serán las soundtracks previas al álbum de estudio Pane e Rose (1988) y hasta el momento las últimas. La primera banda sonora pertenece a la superproducción germanoitaliana que adaptaba la famosa novela infantil de Michael Ende, una partitura sutil donde también s eencuantran temas vocales como La canzone di Momo. Algunas de las letras fueron tomadas del texto original de Michael Ende. Las otras dos BSO son de menor calado. En 1986, aparece el más completo recopilatori de Branduardi hasta la fecha, Collezioneque se edita en varios países incluídas sus versiones en inglés y francés. Entre las colaboraciones de esos años destaca su aportación en el disco colectivo Poetas en Nueva York (1986), en el que varios músicos y cantoautores de diversos países del mundo adaptan a su idioma y ponen música a varios poemas de Poeta en Nueva York, de Federico García Lorca. Branduardi interpreta Grido a Roma , en un LP en el que entre otros colaboraron Mikis Theodorakis, Paco de Lucía, Victor Manuel, Donovan, Chico Buarque, Moustaki, Lluis Llach , David Broza o Leonard Cohen, quien presentó allí su ya clásico Take this Waltz.
Puede hacerse, puede hacerse…y comenzar de nuevo
Pane e Rose (1988) es un LP melancólico y un tanto oscuro en el cual Angelo trata de arrimarse a las nuevas músicas en clave acústica y donde también se incluyen pinceladas flamencas. No obtiene la repercusión esperada. Dos años despues, Il Ladro (1990) fracasa en crítica y en ventas y decididamente la carrera de Angelo Branduardi entra en una grave crisis. El ya cuarentón Angelo no tira la guaya y en 1992 ficha por EMI, quien le propone relizar un recopilatorio que incluya también nuevas grabaciones y remezclas de algunos de sus temas mas conocidos. Best of Angelo Branduardi (1992) tiene una distribución internacional y consigue que las nuevas generaciones en su Italia, en Francia y en otros países descubran la más que interesante obra del compositor. El disco obtiene muy buenas ventas en Italia y a principios de 1993, Angelo publica en Italia Si puó fare, su mejor disco desde Branduardi´81. El ya maduro genovés enseña su aldo ams contestatario y social en un disco de etnopop y folk rock que casa perfectamente el sonido Branduardi con los nuevos tiempos musicales que corrían: gaitas célticas, tambores africanos y poderosas melodías, como la de la magistral canción que da título al álbum vuelven a colocar a Branduardi en la primera división musical de la Europa continental. Ese mismo año Angelo e va de gira por toda Europa, incluidas Francia, Países Bajos, Alemania (feudos donde aún sigue siendo una celebridad), De nuevo en el Reino Unido, y en España donde llega como telonero de El Último de la Fila. Como venía siendo habitual, el LP tuvo su versión francesa y tras el éxito de la gira española, donde el público ibérico descubrió literalmente el talento del músico, y la cierta repercusión del tema Si puó fare (Puede hacerse) y del disco una vez editado en España, Angelo Branduardi publica por vez primera un disco en castellano Confesiones de un malandrín (1993), con traduccionesde sus tema más conocidos, incluidas además versiones originales en al lengua de Dante de canciones de Si puó fare. Puede hacerse, Comete la manzana (Cogli la prima mela)y La pulga de agua funcionarán como singles, siendo estosdos últimos temas los previamente mas conocidos de Branduardi en España, quien en los 70 y 80 tenía ya una pequeña cohorte de admiradores en España.
En 1994 aparece un álbum ambicioso, Domenica e Lunedi (1994), que Angelo dedica a su maestro literario Franco Forti.A parte de letras de Luisa, el LP incluye textos de otros autores, incluido uno de Lorenzo de Medicis. El disco tien un tono de pop-rock de autor sin renunciar a las instrumentaciones barrocas, tónica que Angelo seguirá en al década de los 90. Tras al gira de 1995, Branduardi publcia su segundo LP en directo Camminando Camminando (1996).
Lo infinitamente pequeño de la gran música
En 1996 Angelo inaugura una serie de discos de músicas europeas antiguas titulada Futuro Antico y en el que toman parte diferentes músicos interpretando instrumentos como las bombardas, el ravel, el sitar, la lira, la viela. Este ejercicio de arqueología musical tendrá continuación en 1999, 2002 y 2007, con discos dedicados a diferentes épocas y contextos. Al margen de esta serie, Angelo seguirá publicando sus discos convencionales como Il dito e la luna (1998), donde pro primera vez no se incluyen letras de Luisa ni con los arreglos de Fabrizio , ya que todas las palabras corren a cargo del actor y escritor Giorgio Faletti y la producción es de Gianfranco Lombardi.En navidad de ese año aparece una nueva recopilación en formato de doble CD, Studio Collection.
En la década de 2000, más leyenda que nunca, Branduardi se dedica a proyectos musicales mas experimentales, a parte de su Futuro Antico. En 2000 apareceL’ infinitamente Piccolo, ambicioso album que adapta textos de San Francisco de Asís y en el que colaboran interpretando, arreglando o incluso componiendo Franco Battiato, Madredeus y Ennio Morricone entre otros. El legendario compositor italiano compone el tema Salmo, En 2001 Branduardi decide irse de gira por Europa para presentar el LP, que obtuvo un inesperado éxito. Tal es el éxito del disco y gira que eostel LP conceptual franciscano pasa a convertirse en 2002 en una obra de teatro musical La Lauda di Francesco. En 2003 aparece su último LP comercial hasta la fecha Altro et aldrove, disco de marcado tono crítico. El último LP de estudio de Angelo hasta hoy es Futuro Antico IV: Venecia e il carnevale (2007).
Angelo Branduardi ha desarrollado durante 40 años una carrera completa, coherente, sólida y llena de bellezas musicales. Un genio singular que trascendiendo fronteras culturales y temporales en sus ofertas artísticas continúa ofreciendo lo que mejor sabe hacer: música en estado puro.
Nos han estando dando tanto la brasa dia tras dia, semana tras semana, con la dichosa campaña presidencial USA, que ya teníamos dudas de si vivíamos en los mismísimos states. El caso es que la victoria de Barack Obama, el primer presidente negro en la historia de Estados Unidos , se antoja histórica por precisamente ese motivo. No sabemos hasta que punto las cosas cambiarán en la política internacional (esta claro que mejor que Bush lo va a hacer), pero las palabras esperanza y cambio en la política internacional son las mas escuchadas tras la victoria del candidato demócrata. Que así sea.