domingo, enero 04, 2026

RONDALLAS

 


*** y 1/2

Esta película hubiese sido una simple comedia Feel Good con un planteamiento más estandarizado o un director del montón, pero Daniel Sánchez Arévalo, un cineasta muy eficaz y con oifcio pese a que su carrera no haya sido todo lo rutilante que prometía al principio, ha conseguido una película honesta y disfrutable que desde planteamientos costumbristas y un punto de partido bastante insólito como es del mundo de las rondallas musicales ibéricas ofrece un mensaje universal de superación colectiva y lucha contra los infortunios mediante la colaboración que es de agradecer en los tiempos que corren. Ambientada y rodada en la Galicia costera (concretamente en la provincia de Pontevedra) Rondallas se atreve a mezclar todo con la comedia costumbrista incluido el drama, la crónica local antropológica, el Coming of Age, el cine social y también en cierta medida el cine musical, ya que la música cumple un papel fundamental en la historia. Un reparto coral que funciona a las mil maravillas con interpretaciones individuales de quilates añade aún mas plus de credibilidad, algo de lo que no carece precisamente saltándose los prejuicios y lugares comunes de las Feel Good movies.

Los miembro de una rondalla de un pueblo costero cercano a Vigo encaran el reto de participar en un concurso provincial de rondallas en un momento crítico par ael pueblo y sus habitantes, con el director de la numerosa agrupación -con gente de todas las edades y condiciones- fallecido años atrás en un trágico accidente marítimo pesquero en el que perecieron siete vecinos del pueblo y del que la localidad aún no se ha recuperado, con el nuevo director Luis (Javier Gutiérrez) perseguido por la policía por sus pescas furtivas de percebes y carcomido por la culpa del superviviente al ser una de los dos personas en sobrevivir a aquel trágico accidente, y con los miembros de la rondalla, entre los que se encuentran la viuda del antiguo director y mejor amigo de Luis, Carmen (María Vázquez) y sus hijas la postadolescente Andrea (Judith Fernández) y la pequeña Noa (Lola López), además del otro superviviente del accidente, el alcohólico y prácticamente caído en la indigencia Yayo (Carlos Blanco), muy reticentes a retomar la agrupación tras la tragedia local. No obstante, la determinación de Luis conseguirá convencer a los demás y emprenderán el reto no exentos de (muchas) dificultades y sucesos inesperados. Lo trágico, lo amargo y lo cómico se dan cita entre muchas pinceladas de humanismo y mensaje de superación no exentos a veces de algunas concesiones en forma de tópicos y ligerezas que la película remonta finalmente con convicción. Muy interesante todo el retrato que se ahce del no muy conocido mundo de las rondallas que va más allá del folklorismo en este filme y deviene en un sólido deus ex machina mientras nos deleitamos viendo la perfecta coordinación visual de estos colectivos musicales y sobre todo oyendo el poderío y la belleza de piezas célticas galáicas (y versiones de temas de otros géneros) llenas de gaitas y percusiones.

Queda claro además que esta es una película de actores donde además de las excelentes interpretaciones de Javier Gutiérrez, María Vázquez y la joven Judith Fernández- esta con un registro dramático adolescente sublime- destaca un Tamar Novas que se destapa como un estupendo actor de comedia en el papel de Xoel, un botarate policía rural abanderado de la rondalla con un peso fundamental en la trama (huele a Goya a actor de reparto) y el joven Fernando Fraga, un descubrimiento. Película para todos los públicos, amable pero nada de ñoña, resulta un acierto si se quiere pasar un buen rato en la sala y además contemplar una pequeña gran historia.