lunes, marzo 12, 2007

El aparatito de Lumiere- EL ULTIMO REY DE ESCOCIA


Forrest Withaker cuenta con su Oscar al mejor actor gracias a su interpretación del dictador-genocida ugandés Idi Amin Dada en esta fenomenal película, apasionante e inteligente, basada en una novela homónima de Giles Foden que narra los primeros años del dictador en el poder (principios de la década de los 70) bajo el punto de vista de un personaje ficticio, el joven médico escocés Nicholas Garrigan, quien se convierte en su doctor personal y en uno de sus asesores mas importantes. Aunque este personaje, interpretado muy bien por James McAvoy, como hemos dicho antes, no existió, si que esta inspirado en los muchos asesores consejeros y acólitos europeos que tuvo el esperpéntico dictador africano.

La figura de Amin Dada desde luego que resulta totalmente cinematográfica. Llegado al poder tras una revolución popular contra otro dictador, Dada instauró en 1970 un régimen populista basado en su popularmente idolatrada figura y en su carácter personal, haciéndose vender ante su país y la comunidad internacional como un líder supuestamente de izquierdas aunque no instauró ningún régimen democrático en Uganda. Pronto se sucedieron desapariciones de opositores y adversarios además de algún colaborador acusado de traidor, los cuales eran torturados y exterminados. Desequilibrado y paranoico, gobernó durante casi 10 años conforme a sus caprichos y extravagancias, sin ser capaz de sacar a la pobreza a su pueblo e instaurando un progresivo régimen de represión y terror cada vez mas sanguinario. Forrest Withaker interpreta con gran solvencia todos los matices del tirano en un excelente trabajo por su parte. El Oscar es más que merecido. Pero la película es mucho más que Withaker, es un excelente relato en donde la realidad histórica se funde con la ficción para mostrarnos unos acontecimientos escalofriantes narrados desde la propia vivencia de un hombre, el Dr. Garrigan, quien de manera casi casual se ve totalmente envuelto en la cruel sinrazón del régimen de Idi Amin Dada, personaje del que Garrigan primero siente simpatía debido a que el carácter jovial y vital del africano conecta perfectamente con la inocente rebeldía juvenil del joven galeno, y del que mas tarde sentirá aversión y miedo, hasta el punto de que se convertirá en su enemigo.

Dirigida con mano maestra por Kevin Macdonald, esta producción británica tiene como puntos fuertes su soberbio guión, mezcla de retratos psicológicos, de aventura épica, de thriller político, y de denuncia, con un cierto barniz de comedia y de ironía; su dinámico y trepidante montaje, y sobre todo su muy logrado tono documental basado en una excelente fotografía que reproduce con total exactitud la imperfección de películas de bajo presupuesto o de documentales de principios de los 70, con una gama de colores chillones y ocres muy sugerente que se adapta además perfectamente al paisaje africano que retrata.. También resulta todo un espectáculo seguir la evolución de carácter de Nicholas Garrigan y de su relación con Amin Dada, con un desenlace que se va haciendo inevitable. Además, ayudada por una excelente banda sonora con ritmos étnicos africanos de la época y algún momento de rock progresivo, la estética de la película es encantadoramente setentera y muy pop, casi “lisérgica”, con alguna secuencia antológica, como las bacanales que se organizaba el amigo Amin, puro blaxplotation. También hay un homenaje al clásico del cine porno de le época “Garganta Profunda”, así como a “Un hombre llamado Caballo”, en la estremecedora secuencia de la tortura. Una muy buena película que tal vez esta pasando bastante desapercibida entre el público.

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