viernes, enero 16, 2026

SONG SUNG BLUE: CANCIÓN PARA DOS (SONG SUNG BLUE)

 


****

Ni es un musical, ni es un rutinario melodrama basado en una historia real, ni tampoco es una película homenaje a Neil Diamond., Sung Song Blue es una película que tomando como punto de partida la más que interesante biografía de una pareja de anónimos músicos norteamericanos- una intrahistoria en toda regla- ofrece un peliculón en donde vemos el otro lado del sueño americano contado por sus protagonistas, en una historia de éxitos, fracasos, golpes del destino, amor, humor, ternura y sobre todo mucha música, básicamente la de Neil Diamond, aquel cantautor crooner-pop estadounidense que llenó de himnos easy listening los 70 y al que desde finales de los 80 hasta mediados de los 2000 homenajeo interpretando sus temas la pareja de aristas de Wisconsin formada por Mike “Lightning” y Claire ”Thunder” Sardina, nuestros dos protagonistas. La historia de los Sardina ya fue objeto de un documental del mimo título en 2008 dirigido por Greg Kohns y en este paso a la ficción el realizador Craig Brewer ha logrado una película muy degustable, honesta, poco efectista y muy amable pese al tono amargo de muchos de sus momentos y sobre todo para públicos amplio y variopinto. Contar con dos actores tan versátiles y además con excelentes habilidades canoras como Hugh Jackman y Kate Hudson ha sido un acierto hasta tal punto que puede decirse que la película llega sus cotas de excelencia gracias a ellos y su soberbio trabajo.

El filme recorre varios años en la vida de Mike Sardina, un musico antiguo veterano de Vietnam metido de lleno en el circuito de imitadores de grandes estrellas de la música -muy habitual en EEUU en ferias, festivales y eventos de provincias varios- que decide dar un impulso su carrera y tratar de revertir su delicada situación económica pasando de imitar a otros artistas a cantar el repertorio de Neil Diamond por consejo de Claire, una imitadora de Patsy Cline a la quien conoce a finales de los 80 y con quien termina casándose. Mike y Claire se convierten en Lightning yThunder, líderes de una banda que homenajea al vocalista neoyorquino con Mike vistiéndose como e interpretando (que no imitando) a Diamond y que durante los 90 obtiene gran éxito en el área de Wisconsn e Illinois con sus giras y actuaciones. Mike y Claire, divorciados ambos y padres respectivamente de una hija y un hijo y una hija no solo han establecido una a pequeña escala exitosa carrera artística sino que consiguen formar una muy bien avenida familia reconstituida y todo parece irles de perlas, pero los sinsabores a las desgracias no tardarán en llegar: es el sino de las clases modestas en EEUU, al final uno se encuentra en el punto de partida (o incluso más abajo) en el momento más inesperado. Muy bien ambientada en los últimos años del siglo XX y primeros el XXI y plasmando y respetando fielmente tanto el mundo Blue Collar y rural USA como el curioso universo de los modestos cantantes y bandas tributo - y la cultura karaoke de los 90- Song Sung Blue funciona muy bien como retrato histórico-sociológico de una época y un lugar sin olvidar su condición por encima de todo de melodrama realista con tintes musicales. Una pasada como cantan sus dos protagonistas y comos meten en sus personajes especialmente Hugh Jackman como un hombre que amaba la música y la persona de Neil Diamond y se metía literalmente en la piel del cantante en sus actuaciones, algo que también hace Jackman y te deja totalmente embelesado. Kate Hudson, por su parte, también está más que espléndida como un mujer marcada por diferentes dramas y que al igual que su marida lucha por todo y contra todos con tal de conseguir sus sueños y superarse.

La película atesora una buena ristra de secundarios que cumplen con más que creces, entre ellos Michael Imperioli, Fisher Stevens, Jim Belushi y las jóvenes Ella Anderson y King Princess. Suenan por supuesto los grandes clásicos de Neil Diamond- en la voz de Jackman o en su propia voz- temas muchos inmortales y que estructuran y prácticamente narran el filme. Película cien por cien recomendable.

martes, enero 13, 2026

RENTAL FAMILY: FAMILIA DE ALQILER (RENTAL FAMILY)

 


****

Adoptando apariencia y ropajes de cine occidental (más concretamente hollywoodense), este filme japonés (en realidad coproducción estadounidense-nipona) consigue ser un trabajo serio, solvente y con bastantes argumentos cinematográficos, además de muy atractivo para el espectador medio. Un drama-comedia que yace argumental y contextalmente en la difícil relación cultural entre oriente y occidente, más por aspectos psicológicos, comportementales y de valores que de costumbres y que se zambulle de lleno en su historia concreta en el mundo de las relaciones familiares, por una parte, y en el juego entre la verdad y la mentira, entre lo real y el simulacro todo desde la perspectiva del mundo de la interpretación. Pudiera parecer que la directora y guionista Hikari peque de demasiado ambiciosa, pero decididamente logra convocar todos estos elementos de manera magnífica y para ello ha contado con la inestimable ayuda de ese gran actor a veces infravalorado que es Brendan Fraser, quien hace su mejor trabajo desde la oscarizada ballena. Philip, su personaje, un actor norteamericano residente desde tiempo atrás en Japón, es una persona perdida en un país y una cultura que no ha llegado a comprender después de siete años y que además arrastra un fracaso personal (principalmente por falta de trabajo) que encuentra una inesperada redención y un nuevo sentido a su vida de la amnera más estrambótica e inesperada. Un mundo escasamente conocido para la sociedad occidental, el de las empresas japonesas de familias de alquiler, aparece ante nosotros ofreciendo momentos de metaficción con su discurso sobre el binomio realidad/ficción realmente impagables que constituyen uno de los fuertes de esta cinta.

En la historia, Philip accede reluctantemente y con reservas a trabahjar en una empresa de Rental Family en donde uno de sus cometidos (el principal) será fingir ser el desaparecido padre norteamericano de un niña mestiza japonesa, Mia (Shanon Mahina Gorman) para que su madre, Hitomi (Shino Shinozaki) consiga que sea aceptada en una prestigiosa escuela privada; aunque lo que Philip no imagina es que pronto se sentirá el verdadero padre de la niña al sentirse aceptado y querido por ella. Al mismo tiempo, el actor americano deberá interpretar a un periodista que entrevista a un veterano actor retirado con demencia senil, Kikuo (Akira Emoto), con quien llega a establecer una relación paternofilial. Una desencantada actriz trabajadora de la empresa, Aiko (Mari Yamamoto) y el dueño de la compañía, Shinji (Takehiro Hira), son los otro dos vértices de la nueva odisea del protagonista, marcando aspectos negativos y ambiguos en el relato. Hay una gran variedad de sensaciones en la película y una excelente mezcla de elementos dramáticos con cómicos, siempre con un mensaje de superación y de esperanza con solidez y que va más allá de una Feel Good movie impostada. Un filme bonito y honesto que merece más que la pena verlo,


lunes, enero 12, 2026

LA ASISTENTA (THE HOUSEMAID)

 


***

Un bestseller escrito por Freida McFadden que en último año ha arrasado es el origen de este thriller, un trabajo efectivo a veces, efectista otras y en definitiva bastante interesante y en cierto modo sorprendente en su trama, además de atesorar buenas interpretaciones y un buen sentido del suspense más retorcido no exento de concesiones comerciales. Un excelente tour de force interpretativo y argumental entre sus tes protagonistas, Sydney Sweeney como la joven nueva asistente de un joven y rico matrimonio, Amanda Seyfried como una señora de la casa aparentemente desequilibrada y Brandon Sklenar como su marido, un hombre a comprensivo con la extrañada y desubicada asistenta Millie y en apariencia desbordado por un matrimonio que parece hacer aguas, sin olvidar el papel clave que juega la pequeña C.C (Indianaa Elle), la hija de la pareja. Las referencias obligadas a Hitchcock son notables funcionando dentro de lo previsible, pero muy pronto queda patente que The Housemaid no quiere ser un thriller psicológico al uso y apuesta por un cierto histrionismo, ciertas pinceladas gore y un muchas no muy bien llevado tono irónico y crítico (con la cultura de las apariencias y el culto a la imagen): en ese sentido la segunda parte del filme resulta mucho más estimulante que la primera aunque la resolución final puede antojarse algo forzada.

Se vislumbra una serie de películas habida cuenta de que ya se ha publicado una secuela de la novela y se anuncia tercera parte, por lo que puede que estemos saturados de Millie Calloway para los próximos años, es por eso por lo que se percibe que este personaje, un antiheróina que puede ser la versión femenina de otro cierto célebre personaje de la ficción negra, este tan bien trtado en esta película al menos en lo que su a interpretación se refiere, con una Sydney Sweeney que echa el resto aunque su personaje muchas veces no sea lo definido ni potente que se desease. No muy recomendable para amantes del terror psicológico fácil ni del triller ultraviolento – aunque si existan ciertas dosis de violencia física y sangre- ni tampoco para los que esperen una intriga psicológica sesuda y elaborada: la película se queda en un término medio que quieras o no comercialmente da resultado.