domingo, julio 15, 2018

NO TE PREOCUPES NO LLEGARÁ LEJOS A PIE (DON´T WORRY HE WON´T GET FAR ON FOOT)



 ***  y 1/2
 


Últimamente los boipics sobre personajes inusuales y/o controvertidos, independientemente del grado de fama que llegaron a adquirir, son bastante habituales en el cine, hasta tal punto que esa explotación mainstream en el caso de las semblazas de arquetípicos rebeldes, malditos o transgresores muchas veces hace que ciertas historias pierdan encanto. Pero la virtud de esta cinta dirigida por Gus Vas Sant es que además de acercarnos a la figura de un curioso personaje prácticamente desconocido fuera de EEUU nos presenta una historia que huye de la catalogación y que no se queda con ningún registro fácil navegando entre el drama, la comedia gamberra, al nostalgia de los 70 y 80, la crónica de superación y la crítica social y todo ello de una manera lo suficientemente distante para no resultar nada sentimental en sus momentos teóricamente melodramáticos  y si enormemente ácida e irónica. John Callahan (1951-2010), un dibujante y caricaturista tretrapléjico con pasado alcohólico y difícil que además de superar sus adicciones y limitaciones se convirtió en un referente del cómic y del humor gráfico más políticamente incorrecto en los EEUU de los 80, es el sujeto de este brillante biopic, un proyecto que Van Sant alumbró en los 90 junto con el fallecido Robin Williams- quien iba a interpretar a Callahan- y que ve por fin la luz con un Joaquin Phoenix una vez más pletórico y demostrando lo buen actor que es más allá de sus rarezas personales y su errático comportamiento público.

Con una perfecta ambientación en los 70 y 80 y un estilo narrativo no lineal pero efectivo y adecuado, la historia personal de John Callahan se nos presenta como la usual crónica del perdedor del sueño americano, en este caso redimido a última hora, pero sin caer en lo fácilmente melodramático ni en la autocomplacencia. La ironía se agradece en la distensión del drama y en ese sentido la interpretación de Phoenix es fundamental para llegar con credibilidad y por que no, una sonrisa, a momentos más bien crudos. Callahan, un personaje contradictorio y oscuro del que en todo el filme se nos cuenta con cuentagotas su pasado- por que lo que importa es el momento presente narrativo-  resulta en la piel del actor algo sencillamente sobrecogedor, apabullante y carismático siendo casi imposible que el espectador no simpatice con él. Con secundarios como Rooney Mara, Jack Black o un irreconocible Jonah Hill, el filme es una perfecta contracrónica americana  donde tal vez sobra una tendencia a la glorificación de la autoayuda y algún momento demasiado convencional sobre el alcoholismo del protagonista. Un acierto que se nos muestre- de forma animada la mayoría de las veces- los chistes de Callahan para la comprensión del alcance del personaje.  

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