miércoles, diciembre 04, 2013

El Aparatito Lumiere EL CONSEJERO (THE COUNSELOR)





**

La asociación de Ridley Scott con el reputado escritor Cormac McCarthy (No es País para Viejos, La Carretera) ha resultado una pequeña decepción aunque vista la trayectoria en los últimos años del mítico director británico tampoco cabía ninguna una maravilla fílmica y sí una película que pese a sus buenas intenciones no pasa de ser un producto del montón. Un narco-thriller con connotaciones filosóficas y humanistas del que Scott no logra sacar demasiado a causa principalmente de una historia irregular y no muy bien contada con multitud de personajes que a veces pululan sin tom ni son y por un innecesario constreñimiento en  los esquemas maniqueos y artificiosos del thriller contemporáneo, algo en lo que Scott cae con demasiada frecuencia. Cierto es que el veterano realizador no ha hecho el canelo como otros directores de trayectoria contrastada (véase Oliver Stone) tratando de jugar a ser Tarantino y mostrando todos los tópicos habidos y por a ver del mundo del narcotráfico en la frontera de Estados Unidos-México, pero realmente este The Conseulor es un trabajo menor que bien podía ser firmado por su malogrado hermano Tony, el “mediocre” de los dos.



El consejero del título es un joven y hábil abogado (del que no conocemos el nombre) interpretado con mucha convicción por el cada vez más en alza Michael Fassbender, que empeñado en meterse en los turbios negocios de tráfico de armas y estupefacientes para mejorar su calidad de vida y sin que hasta el momento haya tenido ningún problema gracias a su amistad con hampones, pronto se verá envuelto en un enorme problemón que amenaza su vida y la de su mujer, Laura (Penélope Cruz, mucho más convincente que otras veces). Reiner, un rico magnate y capo delincuente encubierto (Javier Bardem), la novia de este, la intrigante Malkina (Cameron Diaz) y Wenstray, un traficante canadiense (Brad Pitt) se mueven alrededor de las tribulaciones de este “consejero” de narcos en esta suerte de western contemporáneo con unas falsas tierras desérticas de la frontera mexicana (en realidad las Bardenas de Navarra, no te lo pierdas) y una en definitiva artificiosidad bastante cansina. Es cierto que la segunda parte del filme se muestra más dinámica, interesante y con más variedad de registros tras unos torpes inicios y aquí es donde la película muestra (por fin) sus intenciones y exhibe su mensaje de manera correcta y segura principalmente por el estupendo trabajo de Fassbender como un supuesto titán con pies de barro que comprenderá tarde su error en un mundo que él creía dominar pero que le ha sobrepasado. El resto del reparto “estelar” realmente es un pegote: cansa ya bastante ver a Cameron Díaz haciendo el mismo papel una y otra vez y película tras película, lo mismo que un Javier Bardem al que Hollywood le ha encasillado definitivamente como un villano bizarro y sin carisma y a un Brad Pitt en un papel meramente testimonial. Desfilan como secundarios (a veces casi cameos) nombres internacionales como Bruno Ganz, John Leguizamo, Goran Visnjnic, Rosie Perez o Rubén Blades en uno de los escasos momentos memorables del filme con homenaje a Antonio Machado incluido. De todas formas, da pena que Ridley Scott este terminando así.                 

No hay comentarios:

Publicar un comentario