martes, marzo 24, 2026

LA HIJA PEQUEÑA (LE PETIT DEMIÈRE)

 



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Nadia Melliti, actriz francesa de origen argelino de 24 años ganó el premio a la mejor actriz en el último Festival de Cannes por su papel de una joven francesa musulmana que se debate ente la fidelidad a su religión y las imposiciones de esta para vivir su vida y su sexualidad en esta hábil e inteligente película que bebe del naturalismo urbano más descarnado y el retrato de la realidad adolescente (femenina) para trazar un fresco psicológico intenso y dramático. Con el trasfondo de la multiculturalidad y la multirreligiosidad actual europea y una voluntad por tratar el asunto LGTBI de una manera clara y directa pero no necesariamente militante, el filme sin contar mucho y siempre centrándose en su protagonista, Fátima, y su drama interno, resulta un película honesta y cruda que aunque su explícito tratamiento de la sexualidad pueda resultar para muchos algo indigesto termina siendo un filme convincente aunque sin demasiados alardes. Nadia Melliti esta sensacional en un papel difícil y requerido de enorme entrega revelándose como una actriz a tener muy en cuenta.

La película está basada en la novela biográfica de Fatima Daas con lo que es imaginable la honestidad de la historia, un relato en donde vemos durante el periodo de un año como la adolescente de origen argelino Fatima, la menor de tres hermanas de una familia cuyas padres llegaron a Europa para hallar una mejor vida para sus hijas, descubre su condición de lesbiana en su último curso de Bachillerato mientras empieza a encarar las supuestas responsabilidades de la vida adulta y universitaria, conoce a nuevos amigos, se enamora de varias chicas, descubre el sexo, y se encuentra con el lado lúdico de los primeros años universitarios y con la dimensión más desmadrada de la cultura queer. Pero su condición de mujer musulmana – aunque la muchacha se muestre bastante occidentalizada- chocará con su estilo de vida y el sufrimiento interno será cada vez más grande. Aunque la temática religiosa no aparezca con preponderancia en este filme esta claro que es el aspecto que mueve la historia, pero no el único: las dudas de una postadolescente que descubre un mundo nuevo y aún no tiene muy clarificados sus sentimientos influyen poderosamente en el elemento psicológico de la historia, que es en realidad lo más poderoso y atrayente del filme y que se logra básicamente por el espléndido trabajo de Melliti. Con una interpretación pasable o mediocre esta película hubiese sido bien distinta. Hafsia Herzi, la joven directora - actriz metida a realizadora con este su tercer filme- demuestra ganas por contar una buena historia aunque a veces el ritmo narrativo y todas las derivaciones que se establecen en la historia así como un exceso de personajes no muy desarrollados y otros prescindibles impiden que esta sea una película más redonda. Con todo, una película a tener en cuenta.