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Comedia ácida y algo negra, The Drama trata de ser una película ligeramente diferente con su propuesta aparentemente transgresora pero en realidad sin salirse mucho de las coordenadas de una comedia romántica convencional -incluyendo el protagonismo de dos jóvenes interpretes bien conocidos- y con ello intentando captar el más amplio público posible. Con cierta crítica social y un componente psicológico muy logrado y con una sana e irónica mala uva, todo tocando tangencialmente ciertos aspectos de la vida moderna y de las relaciones de pareja, este filme divierte, a ratos se sigue con mucho interés pero a fin de cuentas tampoco supone ninguna obra maestra ni una pieza demasiado valiente ni atrevida, y es que en realidad no es cine indie, pero intenta parecer serlo. Más bien una comedia de actores, el principal acierto es un reparto eficaz donde brillan una de las actrices del momento, Zedaya, en un papel diferente a lo que ha hecho hasta el momento, un woodyallenesco Robert Pattinson, una muy convincente Alana Haim (la inolvidable coprotagonista de Licorice Pizza) y la revelación de Mamoudou Athie.
Una pareja a punto de casarse -tras mostrarnos la película el momento en que se conocieron y ciertos aspectos de su pasado- se encuentra en una delicada situación cuando un aspecto secreto de la adolescencia de ella, Emma (Zedaya), una joven aparentemente dulce, responsable y culta, sale a la luz ante la incredulidad de su prometido, Charlie (Pattinson) y sus amigos. Es entonces cuando Charlie comienza a ver a Emma con otros ojos sin saber a que carta quedarse y luchando con sus sentimientos , mientras que Emma intenta llevar la situación lo mejor posible hasta el día de la boda, pero ¿será posible que esto se mantenga durante un largo tiempo?. La película atesora buenos diálogos, momentos muy ingeniosos y lúcidos, pero otros instantes se antojan tediosos y rutinarios. Su condición de comedia urbana y de crítica costumbrista, eso si, juegan en favor de este filme y los instantes finales son de lo mejor del metraje. No arriesga como comedia negra ni tampoco mucho como película fuera de lo más estrictamente comercial, pero sin embargo se deja ver y divierte bastante, lo cual es un logro.
