jueves, agosto 15, 2013

UN ESPADACHÍN LLAMADO CATALINA: MITO Y REALIDAD DE LA MONJA ALFEREZ




La joven que quiso ser soldado

La apasionante, novelesca y turbulenta vida aventurera de Catalina de Erauso (Donostia -San Sebastián 1585 ? – Cuitlaxtla  1650), la mítica Monja Alférez, ha sido siempre objeto de controversia, admiración y escepticismo. Aunque hasta nuestros días ha llegado la (supuesta) autobiografía de este singular personaje antiheroico adelantado a su tiempo y que ha suscitado el interés de historiadores, literatos, feministas y degustadores de los relatos de aventuras y de capa y espada, poco se sabe en realidad sobre esta mujer empezando por la veracidad de sus memorias, publicadas dos siglos después de su muerte. Siempre que se habla de Catalina de Erauso se evoca a la mujer que en pleno siglo XVII se hizo pasar por hombre durante prácticamente toda su vida para vivir un vida de aventura, navegación, ejército, escaramuzas, crímenes, amantes femeninas, duelos a espada, batallas en la Américas, y todo muchas veces con mal término (heridas, encarcelamiento) pero en definitiva logrando lo que se propuso: vivir todo lo que en aquel tiempo estaba solo reservado a los hombres, incluida la ventura ya a veces el crimen y el delito.

Muy posiblemente sus famosas memorias Historia de la Monja Alferez Dª Catalina de Erauso (publicadas por primera vez en parís en 1894) sean apócrifas o en su defecto mucho de lo que cuente en ellas esté fantaseado, inventado o exagerado, pero han alimentado el mito de la mujer espadachín y pendenciera hasta convertirlo en uno de los pasajes más insólitos de la Historia de España, en tanto que la vida de una mujer que se hizo pasar por hombre aguerrido en el Siglo de Oro y que además llegó a ser un militar de éxito (aunque también un peligroso delincuente) y sin que casi nadie se diese cuenta del engaño, es algo de indudable y evocador interés narrativo y que además conforma un relato que entre otros muchos componentes contiene el de la liberación femenina. ¿Qué habrá de verdad y que habrá de falsedad en la mítica historia de Catalina de Erauso?     

Busto de C. Erauso en Donostia 
Conocida a través de la historia por el sobrenombre de la Monja Alferez debido a su adolescencia como novicia y al hecho de que llegó a Alférez del ejército español en las Américas de la expansión conquistadora del siglo XVII (nótese que dicho apodo evoca deliberadamente un efecto contradictorio con dos términos de origen antagónico, uno de origen religioso (femenino) y otro militar), Catalina de Erauso y Pérez de Gallarraga nació en San Sebastián, Gipuzkoa, supuestamente en 1585, aunque también se afirma que nació en 1592 (¿fue bautizada ese año?). Todo lo que se sabe de ella proviene de sus supuestas memorias, aunque aún así existen varias lagunas. Su padre fue el capitán Miguel de Erauso, que sirvió a las órdenes de Felipe III, y su madre María Pérez de Gallarraga y Arce. Tuvo varios hermanos y hermanas y desde pequeña vivió en un ambiente militar que influyó en ella enormemente. Es muy probable que esta mujer fuese educada como un muchacho, algo que junto al hecho de que - según sus memorias- pasó gran parte de su infancia compartiendo aficiones marciales con sus hermanos varones la convirtió en un hombre atrapado en cuerpo femenino, aunque también es probable que su deseo de ser hombre fuese sencillamente natural con lo que tendríamos uno de los primeros caso célebres de deseo de reasignación sexual. A los cuatro años (hacia 1589) sus padres la internaron junto con sus hermanas Isabel y María en el convento dominico de San Sebastían cuya madre priora era pariente de su madre, tal y como las familias de hidalgos, militares y gente con posibles hacía con sus hijas a comienzos de la Edad Moderna, para que estas recibiesen refinada educación.  Pero la pequeña Catalina resultó ser de todo menos refinada ya que su carácter era rebelde, aguerrido, violento y masculino. Fue expulsada y llevada a un nuevo “hogar”, esta vez el Monasterio de San Bartolomé, también en San Sebastián, el cual imponía una mayor disciplina. Al parecer, las monjas se empeñaron en convertir a Catalina en religiosa haciéndola novicia, pero a la ya adolescente no le interesaba la vida monacal y soñaba con vivir las aventuras militares de su padre. Se sentía prisionera y muy posiblemente allí alimentase cierta aversión a la autoridad al tiempo que su carácter violento se acentuó. Llegó según parece a agredir a otra novicia ya más entrada en años y viuda lo que le valió un largo confinamiento en su celda: la primera de las varias prisiones que viviría. Según la “leyenda”, en 1600, con 15 años, la novicia Catalina se hizo con las llaves del monasterio y logró huir del mismo con ropas de hombre que ella misma confeccionó a partir de trapos y telas viejas que halló en el convento. Se cortó el pelo y allí comenzó teóricamente su vida como hombre. Aunque es difícil creer que este pasaje sucediese en realidad de este modo (tal y como lo cuentan sus memorias) parece cierto que desde su adolescencia Catalina de Erauso trató de “convertirse” en un hombre y de hecho consiguió vivir como tal a temprana edad.


Primeras aventuras

Todo lo que se cuenta a continuación- la vida masculina de Catalina- aún genera controversia por su veracidad o no. La verdad es que resulta muy difícil creer ciertos pasajes (¿pero nadie se dio cuenta de que era una mujer?) así como lo exagerado y heroico de muchos suena a fabulación. Con todo, componen un retrato bastante fascinante de un personaje ciertamente inusual. Al parecer, uno de los principales ardides que Erauso utilizó para ocultar su condición femenina durante medio siglo fue que apenas tenía pechos y para disminuirlos aún más se aplicó un misterioso remedio. Su físico (tal y como puede verse en sus retratos) era además hombruno: muy alta, con rasgos faciales toscos y pronunciados y su voz según parece bastante masculina. Los medios por los que logró ocultar durante largo tiempo su sexo femenino son aún desconocidos, algo desconcertante si se tiene en cuenta que Erauso vivió durante toda su vida romances con varias damas sin que estas llegasen a saber nunca que se trataba de una mujer.

Tras huir del Monasterio de San Bartolomé, Catalina comenzó un trayecto a pie hacia Vitoria (a 100 km. de San Sebastián) durante varios días alimentándose de frutas y hierbas con el fin de reunirse con el doctor Francisco de Cerralta, un catedrático primo de su madre. Este casi inverosímil episodio es uno de los más discutidos en la vida de Erauso. Catalina pasó tres meses con el catedrático quien supuestamente le enseñó rudimentos de latín hasta que este intentó forzarla. Esta oscura estancia vitoriana concluyó con la huida de Catalina hacia la sede de la corte española en Valladolid. Nuevamente con su personalidad masculina, la joven vestida de hombre llegó a la por entonces capital del Reino de España gracias a un arriero que accedió a que viajase en su carro previo pago de un dinero que la muchacha había sustraído de su mentor.  La motivación de Erauso era, bajo identidad masculina, la de hacer carrera militar desde la misma capital y al poco de llegar se colocó bajo el nombre de Francisco de Loyola como paje de Juan de Idiáquez, presidente del Consejo de Órdenes y uno de los hombres de confianza del rey Felipe III (había sido secretario de su padre, Felipe II) además de amigo del capitán Erauso. Precisamente la llegada del padre de Catalina a Valladolid para entrevistarse con Idiáquez sobre la huida de esta del convento y con el fin de hallar ayuda sobre su paradero, propició la huida de la joven de Valladolid. Según se cuenta, el padre de Catalina llegó a verla con su disfraz de paje pero no la reconoció.  Hacia 1601 Catalina se encuentra en Bilbao, pero no logró encontrar ni trabajo, ni hogar, ni protección. En la capital vizcaina se defendió a pedradas de unos asaltantes y al haber herido a uno de ellos fue encarcelada durante un mes. De nuevo mediante apaños con dueños de carruajes, llega a Estella (Navarra) donde se coloca como paje del navegante y explorador Alonso de Arellano, descubridor de Filipinas. Este nuevo amo probablemente encendió el espíritu aventurero de la joven. En 1603, tras dos años en casa de Arellano, regresó a San Sebastián por capricho personal, donde a pesar de verse con algunos familiares, siguió viviendo y vistiendo como un hombre. Nadie -salvo supuestamente sus parientes entre los que no se encontraban ni sus padres ni sus hermanos- llegó a saber que aquel muchacho era realmente una mujer. Catalina de Erauso había decidido ser un hombre y nada se lo iba a impedir. Ni tan siquiera sus antiguas compañeras monjas del convento llegaron a reconocerla- si damos por cierto lo que se cuenta en su biografía- al asistir a las misas de San Bartolomé.     


Un consumado espadachín en el Nuevo Mundo

Tribunal de Inquisición en Lima (S. XVII)
A los 18 años, el muchacho que en realidad no era tal, quiso ser partícipe de las apasionantes andanzas de los marinos vascos en las Indias Occidentales o Américas y decidió convertirse en marino y en Pasajes, cerca de San Sebastián, fue en busca del capitán Miguel de Berróiz con quien se embarcó como grumete hasta Sevilla y Sanlúcar de Barrameda con vistas de partir en algún otro navío hacia América. En Sanlúcar Catalina se alistó como grumete en un galeón mercante rumbo a las Américas (a Venezuela) cuyo capitán Esteban de Eguiño era primo de su madre, aunque nunca supo la verdadera identidad de aquel mozo llamado Pedro de Orive, la nueva identidad adoptada por Catalina. Punta de Araya, en Venezuela, fue el primer destino americano de la aventurera: allí vivió su primera gran épica al enfrentarse su barco a unos piratas holandeses. Posteriormente, el navío se dirigió en busca de un cargamento de plata a Cartagena de Indias y Nombre de Dios, un penoso viaje que costó la vida de varios marinos. En el viaje de regreso a España, la/el joven comenzó a mostrar su carácter amoral y canalla fruto de su codicia: mató a Eguiño y le robó 500 pesos. El resto de marineros no se creyeron las excusas con las que el grumete trataba de justificar la ausencia del capitán y le abandonaron en un puerto sudamericano. Pese a todo, “Pedro”, pudo regresar a España donde bajo un nuevo nombre pudo restablecer su carrera como marino embarcando rumbo a Panamá hacia 1605. El mercader extremeño Juan de Urquiza fue el nuevo mentor de Erauso: con él navegó hacia los actuales Perú y Ecuador. En el puerto de Manta (Ecuador) sobrevivió a un naufragio junto con Urquiza donde falleció el resto de la tripulación. “Antonio de Erauso” y su amo Juan de Urquiza establecen posteriormente sus actividades mercantiles en Paita y después en Zaña (Perú), en donde ambos prosperaron. En Zaña, un enriquecido Urquiza le legó a su discípulo una casa y tres esclavos negros. Catalina de Erauso se había convertido hacia 1609 en un joven ingenioso y valiente, diestro con la espada pero asaz violento y tendente a meterse en líos. En una lucha con unos jóvenes que “le habían amenazado” hirió en la cara a uno de ellos, sobrino de doña Beatriz de Cárdenas, la prometida de Urquiza, y fue encarcelada; pero Urquiza con la ayuda del obispo del lugar consiguieron sacarla pronto con la condición de que se casase con doña Beatriz. Catalina, que se interesaba sexualmente por las mujeres, se negó pese a todo por temor a que la mujer descubriera su verdadero sexo, pero consiguió salir de la cárcel. Posteriormente, se establece en Trujillo (Virreinato de Perú) donde vuelve a retarse con el agraviado sobrino de doña Beatriz, esta vez acompañado de algunos compinches. En un combate a espada mata a uno de los amigos del joven por lo que vuelve a ser encarcelada. Su amo consigue sacarla otra vez y la envía a Lima con una carta de recomendación para el cónsul mayor de Lima Diego de Solarte. Corría aproximadamente el año 1613.

Guerra de Arauca

En Lima, Erauso estuvo al frente de la tienda de Solarte, que era además un próspero mercader, pero nueve meses mas tarde es expulsada al cortejar impúdicamente a la cuñada de Solarte, a la que al parecer estaba “andándole entre las piernas”. En Lima sin oficio ni beneficio, Erauso optó por la carrera militar, una profesión que casaba mejor con su carácter despótico que la de mercader. Terminó alistándose en las compañías para la conquista de Chile, y en 1619 parte hacia Concepción desde Lima en un ejército de 600 hombres bajo el nombre de Alonso Díaz (posteriormente Alfonso de Erauso). En Chile Erauso toma parte  en episodios tan penosos y vergonzosos como la matanza de los Araucanos en las Guerra de Arauco exhibiendo ella una belicosidad y sanguinolencia proverbiales. Curiosamente estuvo en sus primeros años en Chile bajo la protección del secretario del gobernador de la zona, que no era otro que su hermano Miguel de Erauso, quien según las crónicas no llegó a reconocerla. Sea esto cierto o no, Catalina al menos había logrado dar el pego a todo el mundo de que se trataba de un hombre y además con “un par de pelotas”: mujeriego, jugador, buscalíos y tendente a duelos y disputas. Era según parece un consumado espadachín y ya estaba destacando como un soldado fuera de serie. Su instinto asesino es el que ha quedado en constancia en su biografía (de manera muy gráfica) y en diferentes estudios sobre el personaje histórico, pero ¿fue cierto que nadie descubrió su engaño?, ¿fue incluso un ser aún más sanguinario y cruel de lo que se cuenta? Con todo, las “hazañas” de Catalina de Erauso como conquistadora de Chile (mitificadas y magnificadas cuando en realidad no deja de ser la crónica de una masacre indígena) fue el principal argumento por el cual Erauso sobre todo a partir del siglo XX se convierte en un héroe/heroína con sustrato “patriótico” (según la concepción que trató de inculcar el Franquismo) con el plus de que fue una mujer que para mostrar su heroicidad y ardor guerrero tuvo que hacerse pasar por un hombre, algo que en la actualidad no suena demasiado bien y que casa poco con el sustrato feminista que en los últimos años se quiere otorgar al personaje.   


El alférez es una mujer

Duelo de Catalina de Erauso con su hermano
Hacia 1622, Erauso (según se dice por una disputa con su hermano a causa de una mujer) es desterrada a la región de  Paicabí donde vuelve a tomar parte en la Guerra de Arauco masacrando a un gran número de indios mapuches. Tras la Batalla de Valdivia se convierte en alférez y en la batalla de Purem asume el  mando del ejército de la Corona española ganándola y destacando por su bravura pero también mostrando extrema crueldad por lo que no será ascendida esta vez. Durante un periodo de uno o dos años, Erauso, llena de ira por su no reconocimiento como héroe de guerra y por su no ascenso se convierte en un militar proscrito e insurrecto cometiendo asesinatos, devastaciones de tierras y todo tipo de desmanes y crímenes. Tras matar al auditor general de concepción es encarcelada durante seis meses y tras ser libre mata a su hermano Miguel en un duelo -en el que ambos habían actuado en realidad de padrinos- con ocho meses de prisión como castigo. Huye a Argentina en donde se promete con dos muchachas a las que da plantón y después llega a Potosí (Bolivia) donde se reintegra en el ejército una vez más ejerciendo su afición favorita: matar indios. En Bolivia se vuelve a meter en líos, en encarcelada varias veces, se dedica al tráfico de trigo y ganado y termina asesinando a un hombre por deudas de juego: es condenada a muerte pero consigue salvarse in extremis. En La Paz sufre otra condena a muerte pero consigue huir a Perú en 1623. Pero allí iba a suceder un acontecimiento que iba a dar un vuelco a su vida.
Duelo

Una nueva trifulca provocó la detención de Erauso, quien tenía aún pendiente su sentencia de muerte, en la localidad de Huamanga. Con el agua al cuello, se vio forzada a confesar al obispo de la ciudad que era en realidad una mujer antigua novicia. Un grupo de matronas certificó su verdadero sexo y el hecho de que aún era virgen. El obispo Agustín de Carvajal se hizo cargo del asunto y envió a Catalina a España: el famoso héroe de guerra alférez Alfonso de Erauso era en realidad una mujer ante el estupor del ejército español y el mismísimo rey Felipe IV. El monarca español la recibió y decidió mantener su graduación militar, todas sus condecoraciones y le permitió utilizar el nombre de Alfonso de Erauso y ser tratada como un hombre, un caso insólito en la Historia de Europa y España. El papa Urbano VII, que la recibió en Roma, dio su aprobación a que siguiese vistiendo como un hombre.  A los  38 años, Catalina de Erauso, ya conocida popularmente como la Monja Alférez, era toda una celebridad en la España de los Austrias y en toda Europa y en América. Viajó a diferentes países en donde su historia provocó la admiración de todo el mundo (principalmente, el hecho de que una mujer fuese un belicoso soldado y militar reconocido  y un pendenciero rufián espadachín). En una visita a Nápoles sucedió un conocido pasaje en el que respondió a un grupo de muchachas que burlonamente le preguntaban hacia donde iba, contestándoles “A darles a ustedes unos pescozones, señoras putas, y unas cuchilladas a quienes las quieran defender”. A partir de 1630 la biografía de Erauso se difumina: se sabe que ese año, con 45 años, se establece en México en la ciudad de Orizaba (estado de Veracruz) en donde cesó su actividad militar y aventurera (y violenta) regentando un negocio de transporte de mercancías. Murió en 1650 a los 65 años supuestamente trabajando en sus cargamentos. Fue enterrada en la actual iglesia de san Juan de Dios en Orizaba, donde aún descansan sus restos.  Su figura fue objeto de admiración e interés en los siglos siguientes por lo insólito y pintoresco de se caso aunque hasta finales del siglo XIX muy poco se sabía sobre la Monja Alférez. La aparición en 1894 del libro Vida de la Monja Alférez contada por ella misma (también conocido como Historia de la Monja Alférez Dª Catalina de Erauso) publicado en París en francés e inmediatamente traducido al castellano supuso un “revival” de la curiosa historia de la militar y espadachina vasca quien comenzó a gozar en España de una creciente admiración e interés por su figura que perduró hasta bien entrado el siglo XX  cuando la progresiva liberalización de la mujer dejó de considerar tabúes ciertos aspectos. Esta crónica se publicó y “vendió” como una autobiografía escrita por la propia Catalina de Erauso -o en su defecto dictada a un escribano- que había permanecido perdida más de dos siglos, pero ¿es verdadera?, ¿fue escrita en realidad en el siglo XIX por otro autor? Todo son conjeturas. Su traductor al francés fue el poeta de origen español José María de Heredia, a quien muchos atribuyen responsabilidad en un intento de falsificación histórica. El hecho de que dicha obra (en realidad una novela de aventuras y capa y espada a lo Alejandro Dumas que contiene todos los pasajes descritos en este post) permaneciese inédita durante más de 200 años no deja de ser sorprendente así como poco creíble. Por ello, es lógico que hasta hoy en día muchos autores duden de la veracidad de muchos de los acontecimientos descritos en esa obra (especialmente los concernientes a largos y penosos viajes,  huidas de prisión, algún lío de faldas y sobre todo el hecho de que nadie hubiese descubierto el engaño de Catalina), pero existe relativa unanimidad al considerar que esta mujer fue una adelantada a su tiempo al utilizar el travestismo como modo de vida y al elegir sin ningún tipo de cortapisas vivir como un miembro del sexo opuesto, el sexo que realmente sentía como suyo.


¿La leyenda de una asesina?

La biografía de la Monja Alférez se tradujo a varios idiomas y diferentes autores de varios países a lo largo del siglo XX escribieron sobre el tema, ya bien en novelas de ficción o en ensayos y estudios. La historia de Catalina de Erauso ha inspirado también obras de teatro y dos películas españolas: un personaje que no deja de ejercer fascinación más allá de tratarse de una vil asesina y matona. La falta de datos realmente fidedignos sobre el personaje también ha encendido un cierto debate sobre su verdadera personalidad: ¿fue una asesina?, ¿fue una psicópata?, ¿fue su homosexualidad la que le llevo a  desear ser un hombre o fue su ambición por convertirse en soldado? Un personaje complejo con muchos interrogantes que sigue originando encendidos debates que posiblemente no se puedan cerrar nunca.   

Es muy posible que mucho de lo que se sabe del personaje de Catalina de Erauso, la Monja Alférez, sea incierto o falso. Es casi seguro no obstante que fue una mujer violenta y sanguinaria que llevó a las máximas cotas su renuncia a la condición femenina para abrazar la virilidad más basta y abrumadora en cuanto al abuso de la agresividad y la fuerza bruta: una manera (un tanto exagerada) de revelarse contra el hecho de haber nacido mujer en una sociedad donde las mujeres todavía no pintaban casi nada. Catalina se sentía hombre y decidió ser más hombre que muchos hombres. Y más allá de todas estas consideraciones, conviene no olvidar que Catalina de Erauso fue el primer personaje notable de la Historia de España abiertamente homosexual y cuya sexualidad fue insólitamente aceptada en la ultracatólica España del siglo XVII. Pionera también del travestismo como modo de vida (una alternativa a una aún científicamente imposible transexualidad), Erauso sigue siendo una referencia clásica para colectivos de lesbianas y transexuales en la actualidad. Unas significativas aportaciones históricas estas últimas  que de modo alguno deben ocultar el hecho de que esta mujer (siguiendo su supuesta autobiografía) no fue ningún dechado de virtud y sí una cruel asesina y genocida, un antihéroe con nula catadura moral cuyas “hazañas bélicas” en el no descubierto hacía mucho tiempo Nuevo Mundo resultan hoy totalmente repulsivas e indignas de ser celebradas.  La Monja Alférez, un personaje novelesco en la Historia o un personaje histórico de novela cuya vida real aún resulta oscura pero que duda cabe continúa siendo uno de los personajes históricos españoles más singulares, fascinantes y enigmáticos. 

lunes, agosto 12, 2013

El Aparatito Lumiere LOBEZNO: INMORTAL (THE WOLVERINE) / TU Y YO (IO E TE)



LOBEZNO: INMORTAL (THE  WOLVERINE)




 * y 1/2


Hugh Jackman vuelve a encarnar a Wolverine (Lobezno) por sexta vez en esta segunda entrega del spin off de la saga X Men sobre del famoso superhéroe mutante de las garras de adamantio creado para el cómic por Stan Lee. Y es Jackman la principal y única atracción en un filme con poca chicha que trata en vano de adquirir respetabilidad y seriedad para el género de los superhéroes en su vertiente cinematográfica con una historia enmarcada en un Japón con todos los tópicos posibles y que intenta torpemente insertar retazos de historia de yakuzas, intriga, y espionaje industrial para quedarse definitivamente con lo que el espectador espera: combates y acción fantoche a tutiplén (y al situarse la película en el país del Sol Naciente, artes marciales por un tubo)

El otrora prometedor director James Mangold (Copland, Inocencia Interrumpida) no logra dar solidez a una historia que si bien se aleja ligeramente de los cánones de los superhéroes Marvel al final no resulta más que un cruce entre las historias de los cómics de dicha editorial y el sugerente mundo de la ficción científica japonesa con unas pinceladas de cine de mafias (en este caso yakuzas) y algún homenaje al pasado mítico guerrero japonés en forma de samurais y ninjas. El peligro inminente de que Logan-Lobezno pierda su inmortalidad y sus superpoderes ante la engañosa oferta de un anciano magnate japonés al que salvó la vida en su juventud es el arranque de una película previsible y en escasas ocasiones estimulante por culpa de un guión con continuos altibajos. Aunque hay buenas escenas acción (un tanto salidas de madre) y Hugh Jackman se esfuerza por derrochar carisma para dar cuerpo a un superhéroe peculiar y bastante querido por los amantes de los héroes Marvel (como ya ha demostrado en los anteriores filmes), un exceso de personajes secundarios, innecesarios insertos oníricos para dar supuestamente profundidad dramática al personaje y una puesta en escena torpe y desmañada consiguen aburrir al espectador en momentos calves cuando la historia parece que comienza a remontar vuelo. Al final, una sensación de hastío total envuelve la película y se desea que acabe cuanto antes para que no ofrezca más despropósitos. Reservada solo para fans incondicionales de Wolverine y de los X Men 


 
 

TU Y YO (IO E TE)



 
*** y 1/2

Diez años después de su último filme Bernardo Betolucci regresa de nuevo con un filme de bajo presupuesto (como lo fue su penúltimo Soñadores) y sin ninguna presión ni la necesidad de demostrar nada para un maestro como él. Una historia mínima donde apenas pasa nada y sin estructura tradicional de planteamiento-nudo-desenlace es suficiente para hacer un pequeño pero sugerente estudio psicológico de las relaciones entre dos seres jóvenes e inadaptados, cada uno por diferentes circunstancias, que pese a vivir realidades distintas cada uno en su propio mundo encontrarán puntos en común que les unirán en una relación entrañable. Bonita e interesante película que sin grandes alardes sabe sacar esencias humanistas poco vistas en las pantallas últimamente y todo sin tontería no sensiblería con el sello del Bertolucci más intimista pero insólitamente low cost e incluso algo modernizado.

Io e Te, basada en una novela de Nicolo Ammaniti, cuenta la historia de Lorenzo (Jacopo Olmo Antinori) un adolescente de 14 años inseguro y quemado por la mala relación de sus padres que en un acto de inocente rebeldía decide no asistir a una excursión de varios días a la nieve con su colegio recluyéndose en el sótano de su casa donde pretende hacer vida esos días a espaldas de su ausente madre. La llegada por sorpresa de Olivia (Tea Falco) su hermanastra de 25 años por parte de padre, provoca un pequeño cortocircuito en su extraña forma de ver la vida en tanto que la joven arrastra problemas más reales que aquellos que Lorenzo cree tener. Una historia muy bien sostenida con apenas actores y un espacio físico reducido y omnipresente que fluye perfectamente gracias al buen trabajo de sus dos jóvenes protagonistas. No obstante, se hecha en falta que Bertolucci no haya sacado mayor partido a la imponente y turbadora presencia de la bellísima Tea Falco y no se haya escorado hacia listones eróticos tipo La Luna o incluso El Último Tango en París, películas del propio director parmesano de las que este filme parece beber aunque sea de muy refilón: tal vez que el protagonista sea un menor de edad desaconsejaba tal vía. Al final, un mensaje positivo que deja buen sabor de boca. Un par de curiosidades: en la película aparecen varias (excelentes) fotografías reales tomadas por la propia Tea Falco, una chica realmente polifacética (modelo, actriz, fotógrafa, artista) y cuyo personaje Olivia no es más que un trasunto de ella misma; y en la banda sonora suena una poco oída versión en italiano del Space Oddity de David Bowie que este grabó también en 1969 con el título de Ragazzo Solo, Ragazza Sola. Pero más allá de estas anécdotas está un nuevo acierto de la mano maestra de una leyenda del cine.

domingo, agosto 11, 2013

MIS RETALES FOTOGRÁFICOS (XXII)

Wild Horses (2013)

En Bruma (2013)

Nemus Caeruleus (2013)

Tonos Verdes (2013)

Hastarnak (2013)

Matxitxako eta Basterretxea (2013)

lunes, julio 29, 2013

El Aparatito Lumiere AHORA NO ME VES (NOW YOU SEE ME)






***
 
Se agradece que exista cine de verano de buena calidad con una buena combinación de calidad y comercialidad, tal es el caso de esta entretenido filme que bajo las premisas del cine espectáculo realiza un trabajado homenaje al mundo del ilusionismo y de pasó nos advierte de los excesos del mesianismo mediático de algunas celebridades poniendo como ejemplo un atractivo “what if” sobre que ocurriría si un grupo de ilusionistas se convirtiesen en líderes de masas embaucando a un enorme número de personas con sorprendentes trucos más allá del espectáculo y que de alguna manera pretenden revolucionar el orden establecido y hacer a su modo un tipo de justicia ante situaciones límite, aunque saltándose las fronteras de la legalidad y cayendo en el delito. Cuatro magos (Woody Harrelson, Isla Fisher, Jesse Eisenberg y Dave Franco) que de la noche a la mañana deciden unir sus fuerzas en un espectáculo común gracias a un misterioso benefactor ponen en jaque al FBI y la Interpol a causa de un espectacular truco en el cual atracan un banco en París desde Las Vegas: este es el detonante a partir del cual se empieza a fraguar una interesante (y algo tramposa) historia con un trasfondo de intriga e investigaciones policiales y aliento hitchckoniano salpicada con espectacular pirotecnia servida por los trucos de los cuatro magos de turno y más que interesantes efectos especiales. No obstante, a la película le falta credibilidad, un guión más sólido y le sobran personajes tópicos y cansinos (la policía francesa interpretada por Mélanie Laurent), aunque no por todo esto deja de ser muy un inteligente entretenimiento.

Pese a que parece que lo más destacable es su estética urbana nocturna con unos sublimados (y algo engolados) Las Vegas y NY y la sugerente puesta en escena en las secuencias en las que los ilusionistas ejecutan sus espectaculares trucos, no debería caer en saco roto el buen trabajo de su cuarteto protagonista, unos personajes que pese a estar esbozados con cuatro líneas cumplen su función de engatusar al espectador para ponerlo de su parte y hacerle partícipe de su enrevesado juego basado en las apariencias: aquí es en donde resida la principal virtud del filme, que traslada todo el efectismo y trampantojo del ilusionismo más allá de la pantalla haciendo disfrutar al espectador como un enano ante tal despliegue de falsas apariencias y juegos de engaños. Por el contrario, la intervención de ilustres veteranos como Michael Caine o Morgan Freeman se antoja desdibujada y dispuesta únicamente para dar más empaque a la historia, pero esto no se consigue. Como tampoco el papel de Mark Ruffallo como implacable agente del FBI logra transmitir convicción, algo que se pierde definitivamente con una resolución de la película bastante floja en lo que atañe a dicho personaje. Puede que no sea plato para todos los gustos pero uno se lo paso bien con esta película

miércoles, julio 24, 2013

El Aparatito Lumiere STAR TREK: EN LA OSCURIDAD (STAR TREK: INTO DARKNESS)




 **

Cuatro años después del reboot cinematográfico de la franquicia Star Trek parece que los productores de aquella Star Trek (2009) reiniciadora quieren dar continuidad a una saga eterna de ciencia ficción con casi 50 años de vida primero en la televisión y después en el cine y con ya doce largometrajes y cinco series de televisión. Tras casi medio siglo el tirón de Star Treck no decae y aunque en cada entrega en pantalla grande  desde 1979 y en las diferentes series de televisión secuela de la serie original creada por Gene Roddenberry en 1966 se nos cuenta más y más de lo mismo, toda la mitología creada alrededor de la nave USS Enterprise, del Capitán Kirk, de Mr. Spock, de Scotty y demás familia parece que nunca remitirá. Ya todo un standard de la cultura del entretenimiento, la franquicia Star Trek aún sigue coleando en 2013 aunque lo haga con más pena que gloria.

JJ Abrams, creador de últimos éxitos televisivos como Perdidos o Alias repite como director de la segunda entrega de la saga reboot y esta vez no se ha encontrado tan inspirado como en la anterior película. Aunque sigue partiendo con la acertada premisa de atraer al universo trekkie a nuevos seguidores y a no iniciados en la saga, no logra dar con el tono de una digna película de ciencia ficción y aventura y aquí falta épica y melodrama y sobra parafernalia catastrofista, un mensaje paranoico antiterrorista que cada vez es más omnipresente en el cine norteamericano y una violencia un tanto inédita en el universo StarTrek. No parece muy adecuado este tono oscuro y malamente tenebroso que se ha tratado de aplicar a la película para al final contar una historia predecible y muy poco desarrollada. Con unos efectos especiales eso sí fascinantes, poca chicha se puede sacar en un producto que pese a varios buenos momentos cae finalmente en la asepsia total. De nuevo repite el nuevo reparto encargado de dar vida a la tripulación de toda la vida del Enterprise con Chris Pine como el capitán James T. Kirk y Zachary Quinto como Spock como cabezas de reparto y cumpliendo con creces - sobre todo el segundo, clon absoluto de Leonard Nimoy- pero sin las más que interesantes aristas interpretativas de la anterior entrega. No obstante, el mejor del reparto y con diferencia es el británico Benedict Cumberbatch como un villano de armas tomar que esconde una sorpresa que entusiasmará a los fans de la saga (y que es de lo mejor del filme) como también agradará a los trekkies ver de nuevo a Leonard Nimoy como el viejo Spock, al igual que en la anterior entrega, en un diálogo transtemporal con su joven ego. Con mayor presupuesto aunque con historias poco  atrayentes, la Enterprise parece decidida a seguir surcando el espacio y esto siendo algo que se inició en 1966, resulta sencillamente prodigioso.   

lunes, julio 22, 2013

LOS OLVIDADOS DEL ROCK ESPAÑOL



En un entorno de tanta cortedad de miras como el español ser un buen artista de pop rock no es sinónimo de éxito y ni tan siquiera de reconocimiento por parte de crítica y público. La historia del rock español esta llena de grupos y solistas que pese a su calidad, las buenas críticas, la admiración profesada por una parte del público durante un tiempo e incluso pese al haber obtenido cierto éxito popular en un periodo de tiempo, cayeron en el olvido años después de su desaparición o retirada y hoy muy pocos los recuerdan (y aunque algunos sigan en activo). Aquí presentamos nueve genuinos ejemplos de injustos olvidados de la historia del rock español, artistas muchos que se adelantaron a su tiempo, otros que siempre resultaron pelín heterodoxos y alguno de breve carrera que mereció una mayor atención. Aunque se puede encontrar el nombre de la mayoría de estos grupos y solistas en discos recopilatorios, libros especializados y listas de mejores discos/canciones, su obra resulta desconocida para el gran público. Es hora ya de hacerles justicia.



SMASH, los hombres de las praderas del sur underground


Este grupo sevillano fue el pionero de un género tan significativo en el rock español de los setenta como fue el rock andaluz (Triana, Medina Azahara, Alameda), pero desapareció pronto en un panorama musical hispano aún no adaptado a las propuestas del rock progresivo o psicodélico, que era la premisa desde la que partía esta competente combo. Smash se formó en 1968 bajo los auspicios del inquieto productor andaluz Gonzalo Garcíapelayo y hasta su primer LP publicado en 1970, Glorieta de los Lotos editaron varios singles en los que fusionaban rock, blues y psicodelia con el flamenco. Eran un quinteto liderado desde el principio por su guitarrista y fundador Gaulberto García (1945) y el bajista y vocalista Julio Matito; otros miembros destacados eran el guitarrista danés Hienrik Liebgott y el singular Silvio Fernández, percusionista y futuro artista en solitario. Estos hippies andaluces fueron además uno de los primeros grupos de la incipiente, maldita y perseguida durante el tardofranquismo escena underground española, poblada de jipiosos (muy mal considerados en la península) que renegaban del blando pop español y se entregaban a la causa psicodélica, bluesistica y progresiva anglosajona inspirados por King Crimson, Grateful Dead y los primeros Pink Floyd. Aunque en un primer momento su estética, su música y sus declaraciones tuvieron eco mediático por su originalidad inédita en el tímido panorama pop rock español, su actitud iconoclasta y underground les colgó la etiqueta de grupo culturalmente incómodo. Su “Manifiesto de lo Borde” no tenía desperdicio: “nosotros somos los hombres de las praderas, como Bob Dylan y Jimi Hendrix (…)  y estamos en contra de los hombres de las montañas (los fascistas), que se enrollan por el palo de la violencia y la marcha física, y de los hombres de las cuevas lúgubres (los funcionarios), que se enrollan por el palo del dogma y te suelen dar la vara chunga”  

Smash solo editaron un LP más We Come to Smash this Time (1971) producido por Alain Milhaud (Los Bravos) y que apostaba más claramente por la inclusión del flamenco en el léxico del rock psicodélico. Por entonces tuvo el grupo su mayor éxito en singles El Garrotín e incluía en su formación al cantaor Manuel Molina (futuro Lole y Manuel) pero la mezcla seguía siendo demasiado atrevida para el gran público incluso dentro de Andalucía. Sus problemas internos propiciaron la disolución de la banda en 1973 aunque en años posteriores Gualberto y otros realizaron algunas grabaciones bajo el nombre de Smash que se publicaron dentro del disco colectivo Vanguardia y Pureza del Flamenco (1978). Unos adelantados a su tiempo con su rock aflamencado experimental y caótico, sin duda, que se toparon con la incomprensión del gran público pero que abrieron la vía para el interesante rock andaluz setentero de Triana o Medina Azahara. Incapaces de tener un trato normalizado con los ejecutivos de sus diferentes discográficas, eran unos auténticos corredores de fondo: como ellos decían, sus carnets de identidad eran sus caritas
 

PAU RIBA, hippismo multidisciplinar e iconoclasta

Artista maldito, polifacético e inclasificable, Pau Riba (Palma de Mallorca, 1948) fue otro hippy de los 70 al que la industria musical le hizo el vacío.  Este balear, catalán de adopción es considerado hoy en día una figura clave del rock en catalán y de la música en este idioma en general, así como una personaje fundamental en la renovación de la cultura catalana en la transición a la democracia tras el franquismo. Músico, escritor, actor, provocador vocacional, Pau Riba es muy poco conocido fuera de los países catalanes e incluso allí las nuevas generaciones desconocen su figura y su obra, que en los estrictamente musical es breve pero sencillamente genial. Hijo de buena familia y nieto de políticos y escritores catalanistas, Riba se inició en la música dentro del movimiento folk y la cançó catalana en 1967 e intentó  entrar en el círculo de  Els Setze Jutges (Serrat, Llach, Maria del Mar Bonet…) pero su querencia por el folk eléctrico dylaniano no era del gusto de los miembros del colectivo. Bajo una inspiración hippy y con el espíritu de Dylan y The Byrds funda Grup de Folk, agrupación sin formación fija que electrifica el folk mediterráneo. Entre singles y discos colectivos publicó uno bajo su nombre, Noia de Porcelana (1968) que supuso una bofetada a la burguesía catalana (de la que el provenía) más allá de ideologías. Esa temática antisistema y antitodo tenía su primer álbum, el histórico Dioptría editado en dos entregas en 1970 y 1971: canción de autor rockista inspirada en Dylan, Grateful Dead, Neil Young, Leonard Cohen o The Doors que pronto recibió el culto de hippis, luchadores contra el régimen y amantes del rock experimental más allá de la barrera idiomática del catalá en lo que fue la primera obra magna del rock underground español y uno de los mejores discos de la historia del rock ibérico   

Lamentablemente, el miniéxito musical (restringido a un circuito alternativo y hippy, muy mal visto aún en España) no se pudo prolongar en años sucesivos  y aunque en 1971 registrase un álbum tan singular como Jo, la Donya i el Gripau  grabado en su cueva-vivienda de Formentera con un sonido imperfecto y con ruidos ambiéntales. Introductor del happening y la performance en la escena hispana, participante habitual y animador principal del festival Canet rock en los 70, columnista y comentarista en diferentes medios catalanes en los 80, Pau Riba no se resistió- y ni aún se resiste- en abandonar la música, con 10 LPs de estudio publicados desde 1975 y la época gloriosa de Dioptría ya pasada. Actor, escritor, guionista y presentador de televisión, Riba sigue suscitando el respeto en muchos sectores de la cultura catalana, y el fiel a su personaje, sigue con su imagen de enjuto viejo hippy. Sus hijos, Caïm y Pauet formaron en los 2000 el grupo Pastora, con el que este genio incomprendido e infravalorado ha colaborado.     

 
BRAKAMÁN, Bailes de Marte en la Concha


Si, hubo glam rock en España. Y fue un grupo donostiarra que frente a los prejuicios de la época en la España de mediados de los 70 se atrevió con los sonidos inspirados en David Bowie, Roxy Music, Lou Reed o Marc Bolan, por entonces considerados por la “gente decente” como “música de maricas”. Brakamán se forman en la capital guipuzcoana en 1974, dentro de una escena musical vasca escorada a la canción protesta en euskera y el folk y muy poco atenta al rock, por niños bien de Donosti pero con sólida cultura musical y  fans de Lou Reed, la Velvet y Bowie: en Brakamán durante su breve existencia entre 1974 y 1977 coincidieron gente tan valiosa y creativa como el guitarrista y compositor principal Jaime Stinus y el vocalista Borja Zulueta, hermano del cineasta Iván Zulueta, quienes eran los ideólogos estéticos de un grupo en cuyas primeras actuaciones en el pintoresco circuito de las salas de fiesta vascas ofrecían un vistoso espectáculo de luz y sonido con cañones de luz giratorios, nubes de confeti, proyección de diapositivas, efectos de luces postpsicodélicos, chicas en sujetador y los músicos maquillados y vestidos como reinonas Glam. Un espectáculo nunca visto en el rock español, como también lo era su música glam rock cantada en inglés dentro de una escena rockera española que se movía bastante precariamente por la escasa atención que se ofrecía desde los medios después del boom de los 60.  

Aunque no editaron su único álbum hasta 1977, en el periodo 1974-1976 el cuarteto publica varios singles (Sad Witch fue el primero) que unidos a sus conciertos al principio en Euskadi y luego en el resto de la península les hacen tener una cierta popularidad entre la chavalería glammer y hard rockera admiradora de Bowie, Roxy, Reed, New York Dolls o Iggy Pop, con actuaciones en la tele gracias al ínclito José María Iñigo y participando junto con unos jóvenes Burning en un concurso de nuevos talentos europeo. En 1976 abandonan la disquera Columbia y se pasan a RCA y a cantar en castellano. Al año siguiente editan su único LP, epónimo con diseño de portada de Iván Zulueta y con muy buenas críticas pero escasas ventas en un año en que el rollo Glam había remitido en todo el mundo y por ello el grupo quedó desubicado en su propuesta musical. No obstante, Stinus decidió potenciar la faceta experimental y transgresora de la banda para amoldarla a los cánones los nacientes punk y new wave y llamaron la atención de medios y promotores extranjeros: prueba de ello es su participación como único grupo del estado español en el histórico festival punk de Mont Marsans en Burdeos junto con The Clash, The Jam o The Police. Brakamán, pese a todo se disuelve poco después ante la falta de ventas y bolos. Borja fundará la banda experimental Negativo, uno de los grupos pioneros de la movida musical donostiarra, que puso música a Arrebato -el filme de su hermano Iván- y que terminará pasándose al punk; el bajista Juanma Estala también se hizo punkie con su grupo Asco; y Jaime Stinus conoció a un excéntrico chavalín llamado Javier Gurruchaga con el que formará la Orquesta Mondragón conociendo enorme éxito popular desde fines de los 70. Una pieza codiciada por coleccionistas, el único LP de Brakamán es pese a su irregularidad una pequeña, luminosa y bizarra joya muy bien producida bastante singular para su tiempo y lugar y que no se encuentra justamente valorada.   


DÉCIMA VÍCTIMA, alegría siniestra


Un claro ejemplo de grupo de trayectoria fugaz que por ese motivo ha caído injustamente en el olvido, tal fue el destino de varios grupos de la Movida a principios de los 80, aunque aquí la particularidad reside en que al contrario de bandas históricas fugaces como Parálisis Permanente o Paraíso que en al actualidad gozan de status de grupos de culto, Décima Víctima se encuentran bastante ignorados. Enmarcados dentro del movimiento siniestro hispano inspirado en Joy Division y Siouxie and The Banshees, Décima Víctima existió entre 1981y 1984 y grabó dos LPs más varios singles y EPs. El grupo se formó en Madrid por los hermanos suecos afincados en Madrid Lars y Per Mertanen quienes conocieron a Carlos Entrena, ex miembro de los recién disueltos Ejecutivos Agresivos y decidieron llevar a cabo un proyecto común de grupo de pop rock siniestro con cierto poso intelectual. Entrena- que en Ejecutivos había sido el cantante principal por delante de Jaime Urrutia e Ignacio Gasca Poch, futuros líderes Gabinete Caligari y Derribos Arias respectivamente- asumió el liderazgo musical de la banda y tras un sonido sintético en su primer EP El Vacio el grupo añadió la batería de José Brena en su siguiente y exitoso EP de 1982 Tan Lejos inspirado en los sonidos de The Cure y Joy Division y dulcificado por su querencia a ritmos semibailables, sus guitarras armoniosas y la agradable (pero limitada) voz de Carlos Entrena. Uno de los grupos de moda en Madrid durante 1982 con varios premios radiofónicos, fueron junto a los primeros Gabinete Caligari amos de la incipiente y rudimentaria escena siniestra española gracias a su sonido exuberante que combinaba el tremebundismo siniestrista y el pop más comercial con sugerentes letras.

Los miembros de Décima Víctima no vivían de la música y su continuidad como grupo era un imposible debido a las dificultades para grabar y ensayar. Nunca volvieron a repetir el moderado éxito del single Tan Lejos  pese a que durante 1982-83 editasen varios sencillos. Se separaron en 1984 pero su productor Paco Trinidad les convenció para acabar por separado un segundo LP a partir de maquetas grabadas un año antes. Tan Lejos aún resulta un tema sobrecogedor y genial lo mismo que muchos de sus temas. Muy posiblemente el grupo hubiese hecho grandes cosas de continuar más tiempo, pero todos sus miembros fueron abandonando paulatinamente el mundo musical. Cosas de la vida



ESPLENDOR GEOMÉTRICO, necrosis industrial


Un nombre de culto a nivel internacional. Así como suena. Y es que los madrileños Esplendor Geométrico, que aún continúan en activo, han sido y son referentes históricos de la muchas veces inaccesible y siempre ultraminoritaria música industrial aunque en España tras más de treinta años sean a nivel popular unos perfectos desconocidos.  Desde 1980 llevan editando LPs y entusiasmando a sus seguidores a lo ancho y largo de este mundo con sus sonidos repetitivos, minimalistas y turbadores que a principios de los 80 resultaban provocadores y con cierto poso punk y transgresor.


Esplendor Geométrico (EG para muchos) funcionaron durante gran parte de los 80 como un trío formado por los ex Aviador Dro Arturo Lanz, Gabriel Riaza y Juan Carlos Sastre. Su primer single, de 1981 llevaba el provocador título de Necrosis en la Poya (huelga decir que tuvieron muchos problemas con este título incluso dentro de sus entornos familiares) y una desagradable portada con la foto de un bebé con los ojos enfermos. El tema era una cacofonía repetitiva de sonidos que se ajustaba a los cánones de la llamada música electrónica industrial propagada internacionalmente por Cabaret Voltaire, Throbbing Gristle, Cluster o Tuxedo Moon.  Su primer LP El Acero del Partido (1982) iba de ese palo y pronto EG comienza a ser objeto de culto por parte de los admiradores del tecno industrial (cuatro gatos) dentro y fuera de las fronteras españolas. Con todo, es  innegable el mérito de unos inteligentes artesanos de los sonidos y la electrónica capaces de embaucar al oyente por partituras imposibles en un mundo de LPs de turbadoras portadas y selectas actuaciones en directo. Tras su imprescindible álbum Mekano-Turbo (1988) el grupo se abre a influencias étnicas e incluso bailables pero el reconocimiento de crítica y público sigue brillando por su ausencia. Con conciertos en todo el mundo y un buen puñado  de álbumes de estudio y en directo, el grupo sigue a pie de cañón como dúo con Lanz y Saverio Evangelista pero conscientes de su status marginal. Algún día se les reconocerá como es debido   


ESTACIÓN VICTORIA, efímera inocencia


Otro buen grupo de los 80 de existencia breve pero que va ganando con el tiempo reconocimiento pese a que en su día casi pasaron desapercibidos. Fue un trío formado en 1982 por la cantante Casilda Fernández, el guitarrista y bajista Guillermo Pérez De Diego (ambos ex Los Modelos) y el teclista Francis Muñoz. Quisieron cultivar un tecno pop britanista y bailable al estilo de Human League o OMD pero al final la cosa se escoró más al synth pop repleto de cajas de ritmos y programaciones bastante bien ejecutadas y producidas para la época. Esta interesante aunque rudimentaria producción (los teclados y cajas de ritmo no eran de lo último en el mercado para hacer un tecno puntero) unida a unas letras entre cultas, irónicas, ingenuas, historicistas y sugerentes convirtieron a Estación Victoria en un combo atractivo para la crítica aunque ya dejasen de existir en 1984.

Contacto en Saigón y Colonias fueron sus primeros temas publicados en singles y su mezcla de ritmos trepidantes, electrónica y cierta épica de andar por casa fueron degustados por un grupo selecto de incondicionales y no era para menos ya que el grupo ofrecía el synth pop mas original y estimulante de cuantos se hacían en la época. Una especie de Mecano para minorías que encandilaban gracias al buen saber escénico y la potente voz de Casilda. Su primer y único LP de 1984  es una pequeña joya de culto hoy bastante difícil de conseguir pero apreciada por coleccionistas y “historiadores” de la Movida, un buen ejemplo de equilibrio entre calidad y comercialidad dentro del maleable mundo del tecno pop bailable (el grupo incluía violines y otros instrumentos poco habituales en el pop en sus temas) Octubre Rojo  naïf y épica recreación pop de la Revolución Rusa es su tema más recordado, sin recordad excentricidades como Papá te odio (yo no quiero ir a la india). Casilda abandonó el grupo poco después de la publicación del álbum y fue sustituida por Jenny Rodríguez, pero el grupo no tardó en disolverse a finales de 1984, dejando atrás la que puede ser considerada la primera aproximación española al alternative dance. Cien por cien reivindicables. 


TRÚPITA, el cantautor synth pop

Resulta sorprendente que un músico que revolucionó esquemas en los 80 (y hoy lo seguiría haciendo) se le preste en la actualidad tan poca atención en recopilaciones, programas, antologías o escritos varios sobre el pop español en dicha década. Francisco López Trúpita (Madrid, 1952) fue un cantautor urbano de los muchos surgidos o consolidados en los 80 (Joaquín Sabina, Javier Ruibal, Alberto Pérez, Javier Bergia) pero en lugar de escorarse hacia el pop rock y los sonidos eléctricos como muchos de estos  (Sabina, sin ir más lejos) o como otros más veteranos (Aute), él decidió convertirse con la ayuda del hábil productor Julián Ruiz en un cantautor con una base musical de synth pop con sintetizadores fairlight, moogs, programaciones y ritmos bailables. Fue con su primer LP Con Acento en la u (1984) y la cosa salió pero que muy bien a nivel artístico y comercial con temas como la pegadiza Esta noche me quiero descolgar que llegó al número 1 de las listas españolas en el verano de aquel año. Este primer álbum es una pequeña maravilla inmerecidamente olvidada que contiene otras joyas como De siete a diez. Crónicas urbanas cotidianas sobre desamores, relaciones imposibles, frustración, desazón ante la sociedad contemporánea, momentos irónicos y con sentido del humor y todo ello con sintetizadores insistentes, guitarras y bajos rítmicos y tratados electrónicamente consiguiendo que muchos de sus temas se escuchasen en pistas de baile.

Para Julián Ruíz, Trúpita fue todo un adelantado en su tiempo, y razón no le falta. En su primer elepé y en el siguiente Nadie es Perfecto (1986) el productor y periodista murciano- el mejor de España en los 80- puso al servicio del cantautor a los músicos habituales de sus producciones incluyendo a los dos miembros de Azul y Negro, dúo estrella del tecno español a principios de los 80, consiguiendo un par de discos estimulantes y de muchos quilates. Nadie es Perfecto contenía estupendas canciones como Insomnio, Triana  o Beso Amargo, que merecerían encontrarse en antologías del rock español. No obstante, aquel segundo álbum fue un rotundo fracaso comercial y Paco Trúpita terminará rompiendo con Julián Ruiz. Aquí termina la carrera musical de este singular visionario que en la actualidad se encuentra en paradero desconocido. Cualquier información será bien recibida. Es extraño lo poco que se habla de él en la actualidad tratándose además de un músico que obtuvo éxito comercial, aunque a decir verdad ni tan siquiera su por entonces megarradiada Esta noche me quiero descolgar ni siquiera se oiga en emisoras especializadas en oldies. Nunca es tarde para reivindicar la figura de Trúpita, un compositor y músico de postín con algunas de las mejores canciones del pop español y creador de un estilo musical, el cantautor synth pop o electrónico en castellano, que desgraciadamente casi no ha tenido continuidad en la escena español.


LOS MESTIZOS, oscenses garajeros


A finales de los 80 y principios de los 90 en España una legión de grupos llegó a grabar y a ser oídos en las emisoras gracias a la enorme proliferación de  discográficas independientes y la apuesta de las multinacionales por todo artista novel que se pusiese a tiro, haciendo firmar a grupos y solistas con bastante inercia. De todos esos grupos surgidos a finales de los 80 muy pocos quedan en el recuerdo ya que bastantes fueron productos sencillamente lamentables, pero también es cierto que surgieron grupos de enorme valía pero mala suerte como Los Mestizos. Este era un exuberante sexteto formado en Huesca en 1984 y que se disolvió en 1992, aunque en 2006 protagonizó un fugaz regreso. Los Mestizos fueron alabados por la crítica y tuvieron cierto status de banda de culto en el periodo 1986-1987 con su rock de garaje de escoraje punk con elementos de músicas panamericanas como el tex mex o el calipso e influencias que iban desde The Clash hasta Peret pasando por Los Coyotes, Ramones, ZZ Top o las Grecas, a quienes versionearon a su manera. Su primer mini LP Por el día y por la noche (1986) fue muy bien tratado por medios como Radio 3 o El País y la jovencísima banda, liderada por Juanjo Javierre,  fue considerada como uno de los grupos españoles con mayor proyección, potencialmente degustables tanto por los mas rockers patillosos y moteros del lugar como por los admiradores del pop rock más comercial e incluso seguidores del rock latino vía Los Coyotes (de hecho, Ramón Godes, de ese grupo, fue su primer productor)

Su primer LP La Pócima del Amor (1987) era un estupendo trabajo que fue considerado por la crítica como uno de los mejores discos españoles del año con temas como el que da título al disco o Sentirse Bien. Menos rockero y más pop (latinista y funky), sin embargo el LP fracasó comercialmente. Ya en 1989 el grupo incorpora ritmos programados e inspiración hip hop en algún maxisingle y en 1991 publican su último LP antes de su disolución, de menor calidad que trabajos anteriores y que apenas vendió algo. Tras la desaparición del grupo y varios años de olvido generalizado, a finales de los 90 comienza un revival en Aragón de grupos del llamado “Sonido Huesca” de finales de los 80 (una de las primeras muestras del rock alternativo español) y Los Mestizos vuelven a ser citados como uno de los grupos más emblemáticos de la “línea auténtica” de finales de los 80-principios de los 90. Animados por  el buen número de seguidores póstumos, Los Mestizos se reúnen en 2006 para un par de conciertos y un LP en directo Ya es Hora de Regresar publicado en 2008. Su mejor época ya había pasado, una época en la que merecieron mayor éxito y atención de las emisoras comerciales. Un buen puñado de temas apasionados, viscerales y perfectos que jamás deberían olvidarse paridos por un grupo sin suerte.  


PARADE, mitomanía etérea


Dentro del rock alternativo español de a partir de los 90 hay varios nombres dignos de destacar especialmente por la originalidad de su propuesta, pero a alguno de ellos pocas veces se le hace justicia incluso dentro del propio mundo musical alternativo tal vez por lo inclasificable (pero grande) de su propuesta. Tal es el caso del proyecto Parade, el pseudónimo tras el que se esconde el músico murciano Antonio Galvañ, que desde 1997 lleva grabando y publicando- con repercusión mínima- discos de Parade, muchos geniales, otros más irregulares pero siempre sorprendiendo y no dejando indiferente a nadie con su mezcla de electrónica, Indie pop, música experimental y alguna influencia ecléctica como la balada melódica, el pasodoble, el ambient o el folk. 6 LPs de estudio y un mini LP desde 1998 hasta 2011 es el legado dde este Juan Palomo autodidacta (vocalista, teclista, compositor, productor) que en su vida diaria se gana la vida como profesor de música y que sigue siendo uno de los músicos mas admirados de le escena alternativa española de los últimos años aunque solo sea por parte de la crítica y de su reducido círculo de seguidores.

 

Galvañ en las letras de sus temas con Parade cita cosas tan variadas como la política, el cine, los cómics, la literatura, la vida de cada día y sus propios mitos frikies personales (estéticos, culturales y musicales) y es capaz de remezclar sus propios temas el solito con multitud de samplers de otros artistas. Aunque como otros muchos grupos alternativos españoles de los 2000 sus discos pasan con más pena que gloria, sus actuaciones en directo en salas de pequeño aforo gozan de cierto éxito y su hermoso tema de pop electrónico Metaluna, de su Mini Lp de 1999, es ya un pequeño clásico del rock español que por desgracia no ha hecho aumentar el interés por este artista. Compositor de gran valía, teclista habilísimo y un músico total, Antonio Galvañ-Parade no ha gozado si quiera de la alabanza generalizada de la crítica y muchas veces se ha minusvalorado su pop alternativo experimental riquísimo de matices y casi siempre sorprendente. El tiempo le hará justicia.