sábado, febrero 06, 2021

EL PROFESOR DE PERSA (PERSISCHSTUNDEN)


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Los campos de concentración nazis siguen siendo un filón temático de primer orden en el cine y a estas alturas cualquier película sobre su infausto recuerdo ya poco nos puede sorprender aunque estén basadas en tristes acontecimientos reales, tal y como lo ocurre a esta producción ucraniana con reparto internacional (los roles principales son interpretados preferentemente por actores alemanes) y rodada hasta en cinco idiomas diferentes. Supuestamente basada en un hecho real, lo que podía haber sido- una vez más- un brillante canto a la supervivencia se queda en una historia bien contada y muy interesante de seguir pero con escaso poder de atracción y en realidad poca originalidad de recursos pese a lo insólito e increíble de su premisa. Vadim Perelman, en otro tiempo prometedor cineasta ucraniano-canadiense (La Casa de Arena y Niebla, 1998) residente desde hace tiempo en EEUU ha regresado a su país de origen con un filme interesante y muy bien construido pero que no consigue elevarse más allá de su tono de testimonio-denuncia por formulario ni tampoco logra momentos especialmente emotivos, algo que siempre se agradece en este tipo de cintas.      

Las tribulaciones de Gilles (Nahuel Pérez Biscayart) un joven belga judío que en la Francia ocupada de 1942 se libra del fusilamiento asegurando que es persa y logrando así sobrevivir en el campo de concentración es el punto de partida del filme, cuya trama principal es la insólita función del muchacho (que se hace llamar Reza) dentro del campo: enseñar farsi (el idioma persa), idioma que lógicamente desconoce, a uno de los oficiales alemanes del campo, Koch (Lars Eidinger) quien desea mudarse a Irán cuando acabe la guerra y poner allí un restaurante alemán. Gilles-Reza se inventará entonces un idioma de la manera más insólita convirtiéndose en profesor particular de farsi del oficial nazi (además de cocinero dentro del campo) sorteando así una ejecución segura y ganándose la confianza e incluso la amistad de Koch pese a las continuas sospechas de este y de muchos de los soldados alemanes. La relación entre Koch y Reza es el eje vertebral de la película y ayudan bastante las buenas interpretaciones de Eidinger y de Pérez Biscayart, un actor argentino que se está labrando una prometedora carrera internacional: una relación basada en la utilidad y la necesidad (de supervivencia por parte del falso persa) y que pone de manifiesto la hipocresía y doble vara de medir del odio en tiempo de guerra. Por desgracia el filme no aprovecha la máxima potencialidad de este elemento y se conforma con llevar a buen puerto un drama humanista de alcance medio. La estupenda puesta en escena donde prácticamente el único escenario es el campo de concentración, y una más que correcta ambientación elevan el argumentario de un filme que no será plato para todos los gustos pese a sus esforzadas intenciones. También se demuestra una vez más que el futuro del cine europeo para bien o para mal está en la internacionalización de sus temáticas.  

jueves, enero 28, 2021

HASTA EL CIELO

 

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Siempre dispuesto a tocar los temas y ambientes más turbios, Daniel Calparsoro ha conseguido con este filme una curiosa mixtura entre los códigos contemporáneos del Cine Negro y una indudable impronta ibérica que ha originado un trabajo de relieve aunque sin demasiados puntos álgidos. Para ello no ha dudado en usar como cierta referencia el llamado “cine quinqui”, aquel subgénero español que en los 70 y 80 nos mostraba las andanzas de navajeros callejeros del extrarradio, hoy traducibles en jóvenes poligoneros y barrieros que van más allá y se dedican al robo de coches, atracos a joyerías y golpes más bien sonados más escorados a la alta delincuencia. Pero lo que principalmente se nos propone es un relato de evolución personal y por así decirlo maduración negativa en la persona de su personaje principal, Ángel (Miguel Herrán), un chico que de participar casi por accidente en el alunizaje a una joyería (y ser detenido por ello) se irá convirtiendo poco a poco un ambicioso capo criminal cuyos deseos no tendrán límite. Puede que el enfoque moral de este tema en el filme no esté muy bien matizado ni explotado, pero todo lo concerniente a las tribulaciones de Ángel a lo largo del tiempo y la evolución de su persona están más que correctamente presentadas en el interesante guión firmado por el prolífico Jorge Guerricaechevarría.

Planteado más como cine de género que de crítica social (que también está presente), Hasta el cielo muestra muy bien los ambientes de las periferias urbanas y de sus habitantes más jóvenes, chicos y chicas humildes y sin esperanza que no dudan en utilizar la delincuencia como modo de vida sin ningún remordimiento moral. La cierta sordidez del ambiente y el paisanaje está muy bien encarnado por actores en su mayoría primerizos, en donde destacan el propio Miguel Herrán (mucho más que una presencia Mariocasesca) y Carolina Yuste (Goya a actriz de reparto en 2018 por Carmen y Lola) como Estrella, la joven que condicionará involuntariamente muchas de las decisiones de Ángel; sin olvidar a Richard Holmes, Asia Ortega o Dollar Selmuoni. Es bastante significativo el momento en que el crimen organizado por parte de sujetos aparentemente respetables (encarnado esto por el personaje del capo Rogelio encarnado por Luis Tosar) entra en escena recordando que el crimen esta presente en muchas capas de esta sociedad, además de la referencia a al blanqueo de capitales como culmen del mundo delictivo y aparente señal de distinción social y económica para el que lo perpetra. No se trata de una película perfecta, pero películas así en el cine español son bienvenidas.

lunes, enero 25, 2021

LA MALDICIÓN DE LAKE MANOR (IL NIDO)

 

*** y 1/2

Antes de nada, hay que señalar que el absurdo título español que se ha asignado a esta película no solo ignora la buena ocurrencia del título en italiano y su traducción al inglés en lo que esta siendo su título internacional (The Nest), sino que pone un frontispicio comercial, manido y de chichinabo que ni hace justicia a lo que se ve y además anglosajoniza sin venir a cuanto. Y ya en lo que nos ocupa, este brillante filme de terror italiano tiene no solo elementos de sobra para entusiasmar a los amantes del terror psicológico bien hecho y sin los golpes efectistas del mediocre género de horror de la actualidad, sino para gustar y mucho a todo cinéfilo. Otra cosa es que su propuesta no se captada en su plenitud ya que esta es una película que tratando de hacer diversos aunque sutiles homenajes al género se pierde a veces en la vaguedad y francamente llega a despistar, pero su excelente desenvoltura narrativa y el manejo del suspense impiden que el espectador en ningún momento abandone la atención y en cambio hacen que siga con tensión el transcurso de esta curiosa historia.

Aunque el cine de terror italiano dio pequeñas joyas en los 70 y 80 en realidad el  realizador Roberto De Feo no se postula como continuador estilístico de Mario Bava o Dario Argento sino que opta por un tono más ecléctico (y anglosajón) recurriendo a diferentes  elementos del género (la mansión gótica, los personajes siniestros, el niño inocente en peligro, la amenaza latente) que lejos de conformar ningún pastiche constituyen un deslumbrante e inquietante puzzle que juega con el espectador y ofrece al final una coda relativamente inesperada que aunque puede dejar con dudas un visionado atento puede aclararlas. El relato nos muestra a una extraña comunidad de adultos que reside en una enorme mansión de la que tienen autoprohibido el salir y que parece estar muy preocupada en el bienestar del miembro más joven del clan, el pequeño de once años Samuel (Justin Korvkin), un niño que sufre parálisis en sus piernas y que ha crecido aislado en la casa tras un accidente de coche en el que murió su padre al intentar salir de la aislada finca. Elena (Francesca Cavallin), la madre de Samuel sobreprotege a su retoño al que también le da una exquisita educación mientras exhibe un gélido comportamiento. La llegada de una nueva criada, la adolescente Denise (Ginevra Francesconi) supondrá una pequeña revolución para Samuel y las cosas para él y para el resto de ocupantes de la casa comenzarán a cambiar.   

Con una fotografía brillante y pictórica y una atmósfera muy opresiva y telúrica, Il Nido apuesta desde el primer momento por el horror elaborado de corte psicológico aunque eso si con incursiones estilísticas de otras ramas del género que aunque bien insertadas puede pecar de concesivas a la comercialidad. No obstante la película evoluciona muy bien en  su inquietante relato con unas interpretaciones de relieve en donde destacan sus los jóvenes Korvkin y Francesconi como los pilares de un relato lleno de señales inquietantes que muestra elementos del mundo de los ritos y sectas, referencias a la obra del Edgar Allan Poe más fantasmagórico y alguna conexión con títulos tan variados como Los Otros, Los Inmortales, Otra vuelta de Tuerca o El Resplandor. También hay que destacar dentro del reparto a una soberbia Francesca Cavallin como una abnegada pero terrorífica madre y Maurizio Lombardi como un siniestro médico con momentos verdaderamente sublimes. El cine de terror aún puede ofrecer buenas experiencias.   


jueves, enero 21, 2021

MANUAL DE LA BUENA ESPOSA (LE BONE ÉPOUSE)

 


 

** y 1/2

No se ha manejado muy bien la mezcla de crítica social histórica y comedia más o menos surrealista en este filme francés, un trabajo de agradable visión que cumple las expectativas de ofrecer una visión crítica del machismo en la Europa (en Francia más concretamente) de mediados-finales del siglo XX utilizando la comedia pero cuya irregularidad e inconsistencia le lastra sobremanera. El realizador Martin Provost se ha esforzado en ofrecer un filme original y visualmente atractivo especialmente en el curioso tratamiento del momento histórico en el que se desarrolla la historia (el año 1968 en los momentos previos a los célebres acontecimientos del mes de mayo en París) escorándose a la caricatura y un manierismo cuasi teatral que bebe precisamente tanto del medio escénico como del cómic humorístico (con su impronta francoblega, claro) o el cine de Wes Anderson, pero pese a algún momento más o menos logrado e delicioso al final el conjunto es un tanto estrambótico a lo que no ayudan mucho unos momentos finales en donde utilizando el recurso de la ruptura de la cuarta pared el elenco del filme se marca un número musical que puede que tenga su lógica e incluso componente emotivo, pero chirría bastante con el tono del resto del filme.

Juliette Binoche vuelve a demostrar su solvencia y profesionalidad como actriz protagonista y ella es claramente la que hace mover el filme metida en la piel de la directora de un internado para chicas adolescentes dedicado a enseñar las “tareas de una buena esposa y ama de casa”, un tipo de centros que realmente existían en Francai en los años posteriores a la II Guerra Mundial. Las chavalas, casi todas ellas obligadas por sus familias a asistir por la fuerza a semejante bizarrada, aunque tratan de aprender las ya por entonces trasnochadas enseñanzas sin apenas rechistar, en realidad se lo toman todo a rechifla e intentan sortear la autoridad de su abnegada y un tanto neurótica directora madame Van Der Breck y el resto del personal del centro, y observan con curiosidad los cambios sociales que perciben (aunque solo sea a través de los medios de comunicación) en la sociedad occidental en aquellos decisivos finales de la década de los 60 del siglo XX los cuales chocan con lo que se les inculca en el internado. Las buenas interpretaciones de las jovencísimas actrices que dan vida a las alumnas también son dignas de mencionar dentro de un filme que se ve casi siempre con una sonrisa pero que no termina de ser plenamente convincente. Buena ambientación de la época, ingeniosos puntazos paródicos (ese programa de televisión) y una brillante y fotografía que trata de homenajear al colorismo sesentero son algunas de las mujeres armas de una película reivindicativa aunque de una manera un tanto simple y que puede fascinar más por la forma que por el fondo.

sábado, enero 16, 2021

SALVAJE (UNHINGED)

 


*** y 1/2

Pese a los evidentes excesos de esta película se echaban en falta thrillers de relieve como este, una pequeña (en duración, relativamente) pero intensa película en donde utilizando una fracción de tiempo limitada como marco de la acción (no llega a 24 horas) se plantea una angustiosa historia de persecución y venganza edificada sobre una premisa tan kafkiana pero por desgracia tan posible que resulta lo más terrorífico del largometraje. Aunque se toman como referencia filmes clásicos en donde una víctima inocente es acosada por el violento/psicópata de turno (El Cabo del Terror, El Diablo Sobre Ruedas (sobre todo esta), y diferentes filmes de slasher) este filme pretende tener un tono netamente contemporáneo y para ello se imbuye en la crítica social a la sociedad actual de las prisas y la deshumanización y de la vida urbana acelerada que llevan en ocasiones a una violencia irracional. Efectivamente, Unhinged también se dedica a realizar un estudio psicológico de personas en situación emocional límite y como esto puede llevar al odio y la agresividad desbocada aunque, eso si, que nadie espere aquí un producto muy profundo en ese sentido. Con todo, la manera en la que se nos presenta un odio fruto de las frustraciones personales, la total falta de empatía, y el egoísmo más recalcitrante, es tan lograda como enormemente sobrecogedora.     

El filme, dirigido con enorme tino por Derrick Borte, utiliza el thriller comercial como medio de expresión de lo antes comentado y para ello recurre al siempre apasionante item de la persecución implacable usando el automóvil y el tránsito motorizado por la ciudad como vehículo (valga la redundancia). Por un lado se encuentra Rachel (Caren Pistorius) una joven divorciada en pleno proceso de asimilación de su nueva situación que como todas las mañanas tiene que llevar a su hijo en coche al colegio, y por otro a Tom Cooper (Russel Crowe) otro conductor con el que Rachel se encuentra en lacarretera y que pronto se manifiesta como un hombre peligroso y mentalmente inestable además de estar pasando también por una mala racha en su vida. Por una menudencia de carretera Tom la toma con Caren y las horas siguientes se convertirán en una pesadilla. Utilizando tanto la violencia sanguinolenta (a veces no muy necesaria) como el terror psicológico la película consigue transmitir una total sensación de angustia aunque la intensidad de esta a veces se resienta y sobre todo sabe manejar muy bien los tiempos narrativos sin golpes de efecto simples y alejándose de los tópicos del thriller comercial. Los actores principales están espléndidos con una Caren Pistorius que es todo un descubrimiento y un Russell Crowe genial aunque su actual exceso de peso a veces deje al espectador más impactado que el propio desarrollo de la película.  

domingo, enero 10, 2021

PERFUMES (LES PARFUMES)

 

 

**

Cuando la mezcla entre la comedia y el drama no sale a pedir de boca nos encontramos a menudos con películas que, por muy bienintencionadas que sean, además de no resultar convincentes en ninguna de sus dos vertientes se quedan a medio gas y con una sensación agridulce. Esto es lo que más o menos le ocurre a este correcto pero poco arriesgado filme francés que a pesar de su curiosa premisa argumental, su buena puesta en escena y su magnífica dirección de actores no consigue un valor cualitativo que le categorize como un trabajo de cierto relieve. Partiendo del siempre rico filón de la interacción entre dos personajes muy diferentes entre ellos y con trasfondos opuestos Perfumes no deja de ser una película agradable de ver pero sin llegar a emocionar al espectador tal y como se podría haber hecho  desde sus elementos más cercanos al drama,  y aunque atesora algún que otro buen momento su ritmo inadecuadamente lento y una trama que nunca parece despegar del todo terminan por pasar factura negativamente a la película.  

Emmanuelle Devos da vida a Anne Walberg, una profesional de elaboración de olores ambientales con un prodigioso sentido del olfato que trabaja para diferentes clientes y que vive acomodadamente pero que su sueño es volver a trabajar en la elaboración de perfumes, un cometido que la convirtió en una celebridad pero tuvo que dejar tiempo atrás. Cuando a su vida llega Guillaume (Grégory Montel) su nuevo chófer, su percepción sobre ella misma, sobre su vida y sobre sus aspiraciones comenzarán a cambiar: Guillaume, un hombre sencillo divorciado que ha tenido que aceptar el trabajo para conseguir la custodia de su hija, no parece entender al principio el extraño mundo de su patrona ni su extraña y poco sociable personalidad pero entre los dos comenzará a establecerse una alianza cuando ven que pueden ayudarse mutuamente. Como puede suponerse, la disparidad entre ambos personajes brinda aceptables momentos de comedia, pero en la historia hay una carencia de profundización en esa relación y eso hace que no solo no lleguemos a simpatizar con ambos en prácticamente ningún momento sino también que el transcurrir de la película sea un tanto decepcionante con unos acontecimientos que parecen quedar sin culminarse. Con todo, esta película demuestra que la comedia francesa tiene una variedad temática que parece inagotable.  

martes, enero 05, 2021

EL PADRE (THE FATHER)

 


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Anthony Hopkins haciendo una de las mejores interpretaciones de su larga carrera, o tal vez la mejor. Así de claro se puede decir. De nuevo en el Reino Unido, Hopkins encabeza este esforzado y verdaderamente sorprendente drama que transitando entre los psicológico, lo social y sobre todo en lo emocional nos regala enormes momentos de buen cine sustentados en las dos armas más poderosas de este medio: el guión y la interpretación. El actor galés es desde luego la fuerza y el alma de este soberbio trabajo que nos hace reflexionar sobre el drama de la vejez, especialmente cuando este estadio vital conlleva males tales como el deterioro cognitivo. La película acierta además al demostrárnoslo en primera persona, desde el punto de vista de su protagonista también llamado Anthony, un octogenario viudo cuya cada vez más acelerada pérdida de memoria pone en jaque a su preocupada hija Anne (Olivia Colman) y a su marido Paul (Rufus Sewell) y sobre todo supone una total tortura para él mismo. Salvo en algunos momentos que la trama se focaliza en Anne, casi todo lo vemos bajo los ojos de Anthony: la confusión de los rostros de las personas, su desubicación espacial, la duda en su algo ha sucedido o no. Esto se ha conseguido de manera magistral mediante recursos tales como la utilización de otros actores, la descoordinación narrativa-temporal intencionada y otros trampantojos que literalmente nos meten en la mente del protagonista produciendo un efecto que no puede ser más inquietante y hasta terrorífico.

Sobra decir que este es un filme duro y difícil y que precisa de muchas cosas por parte del espectador: entereza, perspicacia, empatía, sensibilidad y sobre todo entrega. Anthony Hopkins y el resto del elenco lo hacen todo muy fácil con sus estupendos trabajos, llegando a veces a unos niveles de dramatismo de grado supino que literalmente no dan respiro al espectador. El director Florian Zeller, dramaturgo metido a cineasta que con esta adaptación de su propia obra debuta como realizador, ha conseguido un espléndido trabajo en donde se nota enormemente su formación teatral ya que el espacio es prácticamente único en este filme. Una obra emotiva, emocionante y sobre todo muy original y arriesgada que pone de manifiesto que el cine aún nos depara muy agradables sorpresas.

domingo, enero 03, 2021

FOTO DE FAMILIA (PHOTO DE FAMILIE)

 

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Aunque llega a las carteleras españolas dos años de retraso es bien recibida esta eficaz comedia-drama francesa que se sumerge en el muchas veces complicado mundo de las relaciones familiares. El modo en que tres hermanos adultos tratan de reconducir inesperada y forzosamente la relación entre ellos (cada uno tiene sus complicados problemas) y con unos padres divorciados desde su infancia (y que de alguna manera desestructuraron la familia), a causa del compromiso de tener que estar al cuidado de su anciana abuela aquejada de demencia senil es la base de esta historia en donde se hace pese a todo una lectura optimista del poder de lo que une.  

Esta es principalmente una película de actores en la que un hábil reparto echa el resto para dibujar a unos personajes creíbles en sus defectos y contradicciones, a veces cayendo en la caricatura pero sin perder una sensación de verosimilitud y cotidianidad que hacen de ellos unos seres realmente entrañables para el espectador. Gabrielle (Venessa Paradis), es una cuarentañera divoriciada con un hijo de 12 años que trabaja como artista callejera sin que este trabajo convenza a su familia,  Elsa (Camille Cottin) tiene problemas con su matrimonio y no puede concebir uh hijo y Mao (Pierre Deladomchaps) es un joven desnortado y con problemas con la bebida; mientras que sus padres hacen su vida como pueden: el padre, Pierre (Jean Pierre Bacri)  seduciendo a mujeres más jóvenes que y la madre, Claudine (Chantal Lauby) trabajando como psicóloga con métodos mas bien extravagantes. La familia nunca fue tal desde el divorcio de los progenitores y el tener los hijos que cuidar a la abuela en no precisamente el mejor momento de sus respectivas vidas es visto por ellos como un gran problema a añadido, pero pronto verán que no es tal. Los vaivenes emocionales de los miembros de la familia catalizados alrededor de la figura de una abuela (Claudette Walker) que en su demencia-lucidez es capaz de contemplar las cosas tal como son, hacen avanzar la historia al tiempo que las circunstancias de cada uno evolucionan convergiendo gracias a una alianza a la que antes no fueron capaces de llegar. El mensaje esta claro, hay que buscar los lugares comunes. Aunque el filme en si no es nada del otro jueves, el estupendo trabajo de sus actores, las aristas de un guión muy bien hilvanado y sobre todo una perenne sensación de credibilidad hacen de él una pequeña delicia.   

jueves, diciembre 31, 2020

WONDER WOMAN 1984

 

 

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No es nada nuevo decir que el género de los superhéroes en el cine da de si lo que a y que rara vez es capaz dar algo de calidad, pero ya cansa la inercia de negocio rápido en la que se ha metido que ha llevado a que proyectos que en su día empezaron con cierta enjundia, caso de las adaptaciones a la pantalla de Wonder Woman por parte de Warner Bros, estén ya haciendo aguas a la primera de cambio con esta segunda entrega específica sobre el personaje creado en 1941 por William Moulton Marson tras una primera parte estrenada en 2017 bastante aceptable. De nuevo dirigida por Patty Jenkis, aquel esforzado trabajo de hace tres años en donde la acción en la I Guerra Mundial daba lugar casi a una peli de aventuras a la antigua usanza ha dado paso a un producto previsible, malamente comercial y lastrado por un guión infantil y repleto de clichés dentro del mundo de la acción superheroica. Jenkis se limita a imbuir como principal credencial del filme un exceso de acción desbocada y espectáculo visual merced a unos competentes efectos especiales: poco más hay de asidero, salvo quizás la presencia de una actriz que podría lucirse en papeles de mayor enjundia como es Gal Gadot. La bellísima intérprete israelí, que vuelve a ser Wonder Woman/Diana Prince, demuestra buenos recursos interpretativos que no deberían caer en saco roto.  

Por lo demás, poco hay que destacar en una película que ni tan siquiera alcanza con fluidez el propósito de los filmes de este género, que es el de entretener. Los Villanos son más que planos; Pedro Pascal que da vida a un Max Lord en plan empresario megalómano donaldtrumpiano con un poso más esperpéntico e infantil que caricaturesco mientras que Kirsten Wiig es Barbara Minerva/Cheetah, un personaje con una evolución demasiado deja vu de otras historias. Por no hablar del regreso-resurrección de Steve Trevor de nuevo encarnado por Chris Pine, un auténtico despropósito narrativo.  Por si fuera poco, el mensaje de la película, queriendo ser humanista y lleno de ética termina siendo malamente simplón y reaccionario (el climax final del filme es un nuevo despropósito) Si el presente comercial del cine es este tipo de películas, aviados estamos.