miércoles, noviembre 14, 2012

El Aparatito Lumiere - SKYFALL



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El cincuenta aniversario de la primea adaptación cinematográfica de James Bond 007 se ha querido celebrar por todo lo alto con el filme de la serie con mayor presupuesto y un supuesto regreso a las esencias del famoso héroe cinematográfico-literario; a ello añadimos un director de lujo como es Sam Mendes, un villano de postín como Javier Bardem y un redimensionamiento más humano del protagonista más una agresiva campaña de marketing: evidentemente, se busca el impacto en taquilla y esta nueva entrega cinematográfica de 007 no se ha andado con rodeos aunque el resultado a fin de cuentas sea tan predecible como siempre. Eso sí, como película de intriga, espionaje y acción cumple con creces gracias a una puesta en escena magna que recuerda a los mejores momentos clásicos de la larga saga y buenos instantes de más que correcto cine de intriga bajo el prisma de la mera evasión. Pese a todo, los que dicen que se trata del mejor filme de la serie Bond tal vez exageren bastante.

Una vez más, el agente 007 que interpreta Daniel Craig por tercera vez trata de mostrar un lado más humano y accesible que el de los Bond anteriores con una historia en donde el personaje se las vuelve a ver canutas, se enfrenta a sus superiores del MI6 británico, está a punto de ser retirado del servicio a “Su Graciosa Majestad” y nos descubre parte de su pasado…pero no son más que recursos casi cliché en un guión irregular aunque con buenos momentos propio de un filme comercial. En esta ocasión Bond se imbuye oportunamente dentro del mundo del ciberterrorismo luchando contra Silva, el inquietante y misterioso capo de una organización criminal que pretende sacar a la luz todos los trapos sucios del servicio de Inteligencia británico cargándose de paso  a muchos de sus agentes y funcionarios incluidos Bond y su jefa M (Judi Dench) que en esta ocasión ostenta un rol clave en la trama y permite a Dench lucirse más de lo habitual en toda la saga aunque de manera más bien impostada y limitada. Al final la película da menos que lo que promete y si no fuese por la fenomenal actuación de Bardem posiblemente se iría a pique: las escenas en las que el actor madrileño interviene son de lo mejorcito del filme, su presencia realmente intensifica los momentos y el tempo de la película postulándose como uno de los mejores villanos que ha habido en toda la serie 007. Un diez por él. Y de Daniel Craig, pues no se que decir: tan cara de palo como siempre.

Aunque la película flojea cuando trata de ser dramática, los fans de siempre de James Bond disfrutarán seguro de una bien compuesta película de su héroe con guiños a películas anteriores de la saga (el aniversario obligaba) y con un finale ambientado en Escocia que resulta vistoso y eficaz y en donde interviene el gran Albert Finney en un papel que tiene todo la pinta de que estaba pensado para Sean Connery. 50 años después y pese la reiteración de la fórmula, el cambio generacional del público y la evolución de los tiempos, James Bond sigue ahí: todo un caso a estudiar.         

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