lunes, septiembre 26, 2022

LA CASA ENTRE LOS CACTUS


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Estamos ante una muestra más de que el cine español le está cogiendo cayo al thriller y es capaz de ofrecer trabajos muy que competentes: en este caso una novela de Paul Pen ha dado origen a una película de regusto europeo y muy bien armada que consigue con creces su objetivo de inquietar y mantener en todo momento el interés del espectador. Circunscrita espacialmente a un escenario muy reducido -una vivienda unifamiliar en lo más recóndito de la isla de Gran Canaria- y con una cuidada ambientación de mediados de los 70, La Casa entre los Cactus nos sumerge en una historia en donde sus protagonistas terminan mostrando su verdadera realidad pese a que inicialmente todo parezca en el sentido opuesto a lo que se percibe. Una numerosa familia rural aparentemente feliz formada por una pareja, Rosa (Ariadna Gil) y Emilio (Daniel Grao) y sus cuatro hijas entre 8 y 17 años recibe la llegada de Rafa (Ricardo Gómez), un joven viajero a pie aparentemente perdido que termina quedándose a pasar la noche en el chalet de la familia, ejerciendo una extraña atracción entre las niñas y una inquietud entre los padres. Son las propias hijas las que, directa o indirectamente,  hacen prolongar la estancia de Rafa, quien parece saber algo más sobre  sus anfitriones. Esta interesante premisa, pese a algunos altibajos, se va desarrollando y mutando de una manera oscura pero con cierta  dinámica gracias a un estupendo guión adaptado del propio autor de la novela al que la directora debutante, Carlota González-Andrio confiere pericia y  no pocos elementos de buen thriller costumbrista  echando mano también de elementos de western y de drama intimista.

Es posible que el filme a veces no consiga despegar a la hora de mostrar elementos de tensión  (algo que ese a todo si que está conseguido y no precisamente con medios convencionales) y que el elemento dramático, bastante centrado en las estupendas actrices menores (Zoe Arnao, Anna Picarolo y las gemelas Anna y Carla Ruiz Solera) no llegue a ser todo lo intenso que debiera, pero de principio a fin la película resulta disfrutable poniendo de manifiesto que el cine español, aún en proyectos modestos como este, va creciendo y es capaz de esta es una muy buena noticia.

sábado, septiembre 24, 2022

EL ACUSADO (LES CHOSES HUMAINES)

 


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Hay que comenzar diciendo que Les Choises Humaines no es un drama judicial en el sentido estricto de la palabra pese a que un juicio constituye la base de la película ni tampoco es una película que se proponga tratar a muy a fondo un tema tan actual como es la violencia sexual y todas sus consecuencias y posturas sociales, pero esta claro que es un filme hecho para reflexionar y remover conciencias sobre un asunto bien espinoso como es donde esta el límite entre la violación y el consentimiento. Yvann Atal (Una razón brillante) es evidente que es un director brillante a la hora de moldear dramas sociales más bien complejos (reflejando contradicciones existentes en la vida real) haciendo partícipe al espectador a la hora a la hora de atar cabos en la historia y sobre todo en valorar los hechos. Con esta película, el público de la misma se eleva a la posición de juez a la hora de elaborar un veredicto escuchando a los diferentes protagonistas de un caso, veredicto que por cierto oímos en el filme y con el que podremos estar de acuerdo o no. El guión, en donde no falta la crítica social actual en diferentes vertientes y no solo en el tema de la violencia de género y las políticas sobre la materia, esta espléndida y cuidadosamente dispuesto para ofrecer un relato duro pero inteligentemente sugerente.  

El joven Ben Attal, hijo del realizador, encarna muy dignamente a Alexandre Farel, un inteligente universitario hijo de un reputado periodista (Pierre Ardati), y de una intelectual feminista (Charlotte Gainsbourg) que es acusado de violación por su hermanastra Mila (Suzzanne Joannet) hija de la nueva pareja de su madre a la que acaba de conocer. Alexandre está convencido de su inocencia y Mila de ser víctima de una agresión sexual, mientras los padres del joven tratan por todos los medios de que todo salga lo mejor posible para él especialmente por el revuelo mediático ocasionado al ser hijo de dos personas públicas. La posición de Claire, la madre, por su condición de feminista militante (enfrentada con otras feministas más radicales) queda en entredicho mientras que Jean, el progenitor, reflexiona si su condición de mujeriego ha influido en la conducta de su hijo.  Acusaciones, razonamientos de los protagonistas, contradicciones en las declaraciones legales, reflexiones sobre la masculinidad y la sumisión de las mujeres, recapitulaciones de los hechos, todo desfila con buen hilo conductor hasta llegar al momento culminante del juicio que narrativamente se superpone con flashbacks del momento de los acontecimientos en donde no se nos muestran intencionadamente momentos clave, tal vez ni siquiera haga falta.

Es cierto que la duración un tanto dilatada del filme lleve a veces a la fatiga y que  falta cierto elemento pasional, pero es que El Acusado es un trabajo que trata de ser realista y no ceñirse demasiado a apaños estilísticos del medio cinematográfico. El reparto, donde también se encuentra Mathieu Kassovitz, está estupendo tal y como corresponde a un filme de estas características. Una película necesaria y honesta.  

lunes, septiembre 19, 2022

LA VIDA PADRE

 


 

** y 1/2

El cierto encasillamiento que ha experimentado Karra Eljealde desde Ocho apellidos vascos parece haber ocasionado un subgénero dentro de la comedia española, el de la comedia vasca con Karra Elejalde. Allí podría adscribirse esta divertida aunque algo irregular cinta en donde el intérprete gasteizarra es amo y señor echando mano una vez más a su peculiar vís cómica pero repitiendo una vez más los tics de su ya mítico personaje de Koldo Zugasti: un vasco maduro cascarrabias pero entrañable. Sobra decir que este filme muy difícilmente hubiera podido ser concebido sin Elejalde, pero sería injusto no admitir que la película atesora una cierta personalidad propia con un humor inteligente entre Woody Allen y la comedia francesa y buenos momentos cuando se inserta un componente melodramático de inspiración familiar, especialmente en los compases finales. No obstante, su eusko costumbrismo a veces ramplón, lo poco trabajado de varios aspectos claves de su guión (obra del veterano Joaquín Oristerll), una dirección demasiado rutinaria y su ya comentada supeditación a la interpretación de Karra malogran lo que podía haber sido una más que aceptable comedia.

Pese a que muchas veces la película no facilita muchos momentos de excelso lucimiento actoral, el reparto funciona perfectamente - y no solamente su protagonista- con un Enric Auquer que demuestra ser un actor versátil y con futuro y un buen elenco de intérpretes (Megan Montaner, Maribel Salas, Gorka Aguinagalde, Lander Otaola), en su mayoría vascos, que consiguen momentos creíbles y algunas veces entrañables. La química entre Auquer y Elejalde funciona muy bien y en ella se basa la credibilidad del film, el primero como un joven y exitoso chef bilbaíno que con el restaurante heredado de su supuestamente fallecido padre parece haber tocado techo personal y el segundo como el increíblemente retornado progenitor que con una extraña amnesia parece haberse quedado estancado en el año de su desaparición (en 1990) y lo ve todo (la ciudad de Bilbao incluida) como si nada hubiese cambiado creyéndose aún el jefe de cocina de cocina del local. Entre la ternura, la ironía, el equívoco y la crítica social (la consabida cultura del éxito y el competitivo mundo de la alta cocina) el filme pese a no ser nada perfecto consigue entretener y generar sonrisa, al fin de cuentas el objetivo de cualquier comedia.

martes, septiembre 13, 2022

EL RADIOFICIONADO

 

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Pequeñas películas que dicen mucho. Iker Elorrieta, director debutante, se ha bastado de 84 minutos para contar una historia sensible y emotiva sobre la búsqueda: de la aceptación, de la felicidad y de un sueño. Con el autismo como telón de fondo, El Radioficionado es claro en su parábola: tenemos muchas dificultades para aceptar e integrar a los diferentes, y esas personas muchas veces buscan su lugar en la vida y el sentirse normales pero el entorno circundante (las demás personas) no cesa de ponerles trabas. Niko (inconmensurable Falco Cabo, también debutante) es un veinteañero autista que huyendo de su centro de acogida llega a su localidad natal en la costa vizcaina para cumplir el sueño de su madre fallecida, que es navegar en alta mar. Gracias a su afición por captar ondas de radio conoce la existencia de un puesto marítimo y de su operadora, que resulta ser una conocida de la infancia, Ane (Usue Álvarez) la cual consciente de su problema tratará de ayudarle. Nico consigue ser contratado como pintor de barcas en el puesto marítimo pero los problemas comportamentales y de relación derivados  de su enfermedad pronto empezarán a generarle problemas.                                      

La relación entre Ane y Niko, un intento de amistad con muchas dificultades, guía buena parte del peso dramático del filme. Los esfuerzos del muchacho por valerse por si mismo y la obsesión de Ane con que su recuperado amigo se sienta feliz y aceptado son dos pretensiones que chocan contra una realidad cruel e intolerante, representado por sus indeseables compañeros de trabajo. También la ayuda institucional recibe su crítica en esta película por su posible sobreproteccionismo, un hecho que a Niko no le gusta y que trata de evitar a toda costa. Que nadie se espere una película con grandes diálogos, situaciones dramáticas muy marcadas y en definitiva una aproximación manida del autismo: El Radioaficionado apuesta por la sencillez, el minimalismo descriptivo y de imágenes y por la emoción más contenida pero enormemente evocadora y cargada de sensibilidad. Hay momentos sobrecogedores mostrados con naturalidad en su carga de amargura y  que por ello resultan más efectivos a la hora de transmitir emociones. Una pequeña gema que puede ser en un futuro película de culto.       


lunes, septiembre 05, 2022

EL TEST

 


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Curiosa y grata sorpresa con este filme basado en una obra teatral de Jordi Vallejo que el mismo autor adapta con soltura al medio cinematográfico y Dani de la Orden (que en el mismo fin de semana dos filmes) dirige con precisión y mimo con el fin de hacer una comedia inteligente y con fuste. Aunque es cierto que la filiación teatral de la película es evidente y condiciona todos los aspectos de la puesta en escena no debe caer en modo alguno en saco roto el esfuerzo del director y del guionista por dotar al filme de diferentes elementos para estructurarlo como una historia concebida para la pantalla grande. La premisa de la historia en realidad sirve de excusa para retratar diferentes miserias humanas como el arribismo, la codicia, el narcisismo, la cultura del éxito, la envidia o la sumisión al dinero y en definitiva para mostrarnos como de jilipoyas podemos llegar a ser los humanos ante supuestas situaciones límite en las cuales la ambición puede hacer renunciar a valores como la amistad o la lealtad. Un quinteto de actores lleva el peso de la historia y son suficientes para dar un estupendo trabajo interpretativo en un filme sustentado principalmente en trabajados diálogos enmarcados en una ambigua y tragicómica  lucha psicológica.

Con más de comedia que de drama la película consigue una cosa no siempre sencilla que es mantener la atención constante del espectador al tiempo que trata de ponerse en la piel de los personajes. Un matrimonio cuarentón en crisis formado por Héctor (Carlos Santos) y Paula (Miren Ibarguren) con una hija y necesitados de dinero, acceden a la invitación de su viejo amigo Toni (Alberto San Juan) a su lujosa nueva vivienda. Toni, que ha triunfado económicamente con mínimo esfuerzo tiene como pareja a una famosa psicóloga mediática, Berta (Blanca Suárez) cuyo leiv motiv de uno de sus libros sobre autocontrol constituirá el desafió que Toni plantea a sus amigos: aceptar 100.000 euros en ese momento o esperar diez años para recibir un millón. La pareja ve difícil llegar a un acuerdo sobre cual es la mejor opción ya que ambos son personas muy diferentes (más de lo que pensaban el uno del otro) y además ante tal situación no tardarán en aparecer fantasmas del pasado y más problemas.

Es cierto que todo el juego psicológico no esta tratado con demasiada intensidad y que los giros de guión pueden resultar previsibles, manidos y rutinarios hasta el punto de hacer que el espectador se decepcione un poco con las expectativas que al principio habría puesto sobre la historia, pero no es difícil identificarse con diferentes situaciones descritas en la película y pese a que como crítica social se le eche en falta una mayor contundencia (sobre todo al tema de los nuevos líderes de masas encarnado en el personaje de Blanca Suárez). El Test resulta una estimulante comedia dramática que demuestra que las buenas historias bien trtaadas pueden dar para bastante.    

lunes, agosto 29, 2022

ALI Y AVA (ALI & AVA)

 


 

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Hay muchas maneras de hacer un melodrama amoroso y el cine social se ha revelado como una de las mejores por su honestidad a la hora de elaborar las historias y sobre todo por la credibilidad que puede ser capaz de transmitir. Pero no siempre  es tarea fácil hacer una buen melodrama realista, por eso el hecho de que filmes como Ali & Ava consigan hacer llegar a buen puerto una historia de amor trufada de problemas, obstáculos y prejuicios de la vida misma es una buena noticia para los amantes del cine de grandes historias además de demostrar que el drama social europeo sigue vivo, en esta ocasión desde la siempre rica vertiente británica y bajo el inevitable influjo del maestro Ken Loach. Clio Barnard, la directora de esta entonada cinta, demuestra ser una cineasta a tener en cuenta principalmente por la versatilidad que demuestra aquí manejando elementos de comedia, drama y costumbrismo sin perder el sentido del cine más inmediato.   

Una relación intergeneracional e interétnica es lo que nos cuenta este filme, en donde  Ava (Claire Rushbrook) una sesentona británica viuda que vive modestamente con sus hijos y nietos conoce a Ali (Adeel Akhtar) un cuarentón de origen asiático que también vive con su extensa familia y entre los dos surgirá una atracción mutua que llevará a una relación cuyo discurrir no  será nada fácil para los dos por múltiples razones tanto personales de ambos como sociales, aquí principalmente por la diferencia de etnia. Tanto las introspecciones de ambos personajes y sus problemas y circunstancias como las vivencias experimentadas en una relación cada vez más difícil son plasmadas con una muy bien estructurada fuerza dramática atenuada por oportunos insertos comediáticos. Ambos protagonistas hacen extraordinarios trabajos que aportan credibilidad y momentos tensos y emocionantes. Se echan en falta  más películas así en las carteleras .  

miércoles, agosto 24, 2022

VORTEX

 


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Hecha desde la honestidad, la incomodad y también desde la experimentación tenemos aquí una película singular cuya aproximación a la vejez y la decadencia además de ser lógicamente respetuosa no se conforma en caer en el drama convencional y sin dejar en ningún momento un realismo atroz empela recursos metacinematográficos que pese a no ser muy novedosos (pantalla partida con dos puntos tomas de cámara de un mismo plano desde distinto ángulo)  tiene desde luego su sentido narrativo. Gaspar Noe, cineasta francés provocador y con tendencia a no dejar a nadie indiferente ha conseguido un filme crudo y conmovedor en donde un anciano matrimonio (Françoise Lebrun como la esposa y el mítico director Dario Argento como el marido)  el con serios problemas del corazón y ella con alzhéimer viven sus problemas de salud como pueden dejando atrás un pasado de exitosos profesionales liberales (el hombre cineasta y la mujer psiquiatra) y encarando toda la miseria de su decadencia con la esforzada ayuda de un hijo cuarentón (Alex Lutz) que cuenta con serios problemas que impiden una plena asistencia a sus progenitores.  

El nudo en la garganta es constante durante todo el transcurso del filme; ver desavenencias creíbles y cotidianas excelentemente escenificadas por la pareja protagonista la cual hace un excelente trabajo (hay que tener en cuenta además que Argento no es un actor profesional) resulta una experiencia conmovedora y triste pero necesaria para espectadores que pidan algo más a una película. La aspereza del filme pese a todo esta atenuada por su ternura y por su bien medido tono poético y metafórico desde un prisma tanto intelectual como cotidiano. El envejecimiento pocas veces ha estado tan bien retratado como en esta película, que pese a todo también supone un hermoso canto a la vida  

lunes, agosto 22, 2022

LA BESTIA (BEAST)

 


 

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Las fechas estivales parecen siempre propicias para el cine de aventuras por lo que n no es extraño que nos haya llegado esta curiosa producción norteamericana que conjugando el thriller, la acción, el drama y un mensaje ecologista consigue su propósito de entretener con un producto más o menos resultón que cumple pero sin ninguna novedad ni visos de gran cine. El Africa Negra es el escenario de este nuevo retrato de la eterna lucha humano-animal con un león despechado en lucha por su supervivencia y vengándose contra los que mataron a miembros de su manada. El islandés Baltasar Kormakur (Everest) dirige con clase pero algo rutinariamente un filme emocionante muchas veces pero cuyo elemento dramático (bien insertado, ojo) no alcanza cotas de excesiva credibilidad mientras que su mensaje anti depredación humana parece claro pero en medio de un conjunto donde dominan la adrenalina y los sustos (mal endémico del cine intriga comercial) termina pasando desapercibido.  

Idris Elba, la actual superestrella británica negra por excelencia, encarna al doctor Nate Samuels, un médico norteamericano que viaja a Sudáfrica (país natal de su difunta esposa) con sus hijas para pasar las vacaciones reuniéndose con su amigo Martin Battles (Sharlto Copley) un biólogo especializado en leones. Extraños ataques aparentemente sin motivo de leones macho a personas empiezan a sucederse afectando a Battles, Samuels y a la familia de este, convirtiendo lo que debían ser unas plácidas vacaciones zoológicas en una pesadilla. Como en muchas películas de este tipo, la sombra mítica del Tiburón de Spielberg es más que notable y a decir verdad en ella se sustentan las virtudes de esta película. Con un interesante paisaje africano y unos aceptables efectos especiales con imponentes felinos realizados por ordenador incluidos, la película no escatima en momentos de tensión y cuenta con un desarrollo muy interesante, pero por desgracia poco más consigue. Cine de entretenimiento  con cierta chicha pero sin mucho relieve.

 

martes, agosto 09, 2022

LUNANA, UN YAK EN LA ESCUELA (LUNANA: A YAK IN THE CLASSROOM)

 


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Un país tan pequeño y desconocido como Bután ha aportado un filme grande y luminoso que pone de manifiesto que no sólo el cine no tiene fronteras sino que las historias cargadas de humanismo bien contadas y dirigidas directamente a la emotividad del espectador no saben de barreras culturales ni de límites. Lunana. Un yak en la escuela es un filme que utiliza recursos propios del documental (un escenario real en una remota aldea de las montañas con sus auténticos habitantes interviniendo en la película) para contarnos una historia de superación, adaptación y lucha por una vida mejor que consiguió una nominación al Oscar a mejor película internacional. Pero lo mejor es que nos muestra al público occidental otra realidad contada de forma honesta y verista y con un bonito mensaje de esperanza  todo entre deslumbrantes paisajes de la montaña butanesa.

Un director debutante, Pawo Choyning Dorji ha firmado un trabajo filmado de manera sencilla y austera pero rico en matices y detalles que hacen de su visionado una delicia. Ugyen (Sherab Dorji), un joven maestro del estado, llega con muchas reticencias a la aldea de Lunana para enseñar en el pequeño colegio local tras un viaje a pie de varios días por inhóspitos parajes acompañado de dos lugareños. Reticente por lo lejano y empobrecido de su destino y sobre todo por que su verdadera aspiración es emigrar a Australia para ser cantante, el muchacho experimentará a los pocos días un cambio de actitud conmovido por la voluntad de aprender de sus pequeños alumnos, la felicidad del pueblo pese a su pobreza y sus carencias, y en definitiva de la fascinación que desprende toda la aldea con su amor por la música y las canciones, su veneración a las montañas y las costumbres y la especial atención que les prestan a los yaks, animal doméstico fundamental para su existencia y supervivencia. Contagiado por esa vitalidad, Ugyen dará lo mejor de si mismo para mejorar la calidad de vida de Lunana y descubrirá en él mismo aspectos que le eran desconocidos.   Las sencillas pero creíbles interpretaciones de un reparta mayormente no profesional- en especial los niños y niñas y la magistral utilización de la música (increíbles canciones butanesas) y la belleza de la imagen de los paisajes son un elemento fundamental y perfectamente explotado del filme. Una pequeña maravilla que debe verse y que ojalá no pase desapercibida entre el público.