martes, febrero 07, 2023

TÁR

 

**** y 1/2

Una excelente interpretación puede engrandecer una película. El solo trabajo de un o una intérprete en muchas ocasiones resulta determinante en un filme, y esto es lo que ocurre con Tár, película que cuenta con un total recital interpretativo de Cate Blanchett (el mejor papel de toda su carrera) aunque sería totalmente injusto el quedarnos, tan siquiera mayormente, con la actuación de la australiana ya que nos encontramos ante un drama psicológico con esquivos tintes de thriller que resulta deslumbrante, hipnótico y sobrecogedor. Un personaje central que desde el primer momento se nos presenta como genial y superdotado -una directora de orquesta y compositora de éxito y prestigio en el cenit de su carrera- pero al mismo tiempo ególatra, despótico, un tanto egoísta y con muchos secretos que esconder tras una fachada de artista y creadora casi perfecta, es un filón que el director y guionista Todd Field (En la habitación (2001) y Juegos Secretos (2006) han sido sus dos únicas películas anteriores) y por supuesto Blanchett  han sabido exprimir hasta lo máximo en una historia extraña y turbadora, un cuento de hadas invertido con una antiheroína que se debate entre la genialidad y la locura en un entorno que se va haciendo cada vez más pesadillesco. La introspección del personaje de Lydia Tár -una mujer que para el logro de sus fines no ha tenido demasiados escrúpulos y más o menos se ha visto obligada a comportarse como un hombre violento y orgulloso en un rol tradicionalmente asociado al género masculino- es el leiv motiv de esta película, en donde la distinción entre la mente de la protagonista y la realidad no aparece muy definida, otorgando momentos de sublime cine psicológico con insertos de David Lynch, Iván Zulueta, David Cronemberg o el terror según Jorge Luis Borges.

Tár no es solo la crónica de una decadencia y caída personal, es una visión sobre los caminos para lograr el éxito y la falta de humanidad de muchos grandes ídolos y admiradas celibrities. A Lynda, mujer lesbiana casada y con una hija pequeña que vive a caballo entre Nueva York y Berlín ciudad de cuya orquesta dirige, una falta de su pasado, en forma de una antigua alumna a la que supuestamente acosó regresa a su existencia afectando seriamente a su ya de por sí frágil salud mental y por supuesto a su vida profesional y familiar. La relación con su mujer Sharon (Nina Hoss), con su hija de siete años, con su asistente Francesca (Noémie Merlant) con la que mantiene una ambigua relación y con otros compañeros empezará a desmoronarse al mismo tiempo que su percepción de la realidad se torna cuanto menos en inquietante. La película consigue una atmósfera entre realista y onírica con un ritmo pausado y otras veces sinuoso e incierto, detalles visuales simbólicos algo turbadores y momentos de puro arrebato narrativo y cinematográfico, todo con un inteligente uso de la música (clásica, que es el McGuffin de la historia) y el sonido. En definitiva, todo un peliculón que tal vez lo hermético de su factura le impide ser una total obra maestra. Cate Blanchett podría alzarse con el Oscar con este trabajo y ojo a Todd Field, que puede darnos aún más sorpresas en el futuro.         

sábado, enero 28, 2023

LA BALLENA (THE WHALE)

 


*****  

Está en boca de todo el mundo: Brendan Fraser merece un Oscar a mejor actor por su interpretación en este magnífico drama psicológico intimista basado en una obra teatral de Samuel D. Hunter: un papel difícil y que lleva e todo el peso de la película (nunca mejor dicho, ya que se trata de un obeso mórbido) y con el que Frase, actor relegado y olvidado en los últimos años, se reivindica como un gran intérprete. Además, esta es la mejor película hasta el momento del  su director Darren Aronofsky, un realizador a veces pretencioso y sobrecargado tanto en lo visual como en lo conceptual que sin embargo con este filme, un trabajo escueto y contenido por su evidente origen teatral aunque también provisto de (inteligentes) metáforas y un poso simbólico, demuestra su verdadera habilidad como cineasta. Y es que The Whale es una gran película, de a veces desagradable visión por algunas de sus imágenes -generalmente las relativas al personaje de Charlie-  y por lo áspero de muchas de sus realistas situaciones, pero un sensacional drama puro y duro que a través de la historia de la decadencia de un hombre desesperado y en declive físico y mental que tan sólo espera la muerte nos muestra la volatilidad de la condición humana y de sus carencias y como lo peor y lo mejor de cada uno sale a la luz ante situaciones límite en medio de una lucha encarnizada donde no se sabe si puede ganar o la sombra o la luz. Las relaciones familiares difíciles, la mala influencia del fanatismo, la autorrealización y sus trabas y la búsqueda de objetivos vitales son los otros temas de la película, abordados de una forma mucho más que correcta

La película no pretende que el espectador empatice plenamente (o al menos desde el principio) con Charlie, un profesor universitario de unos 50 años cuya obesidad- en aumento desde que se divorció ocho años atrás- le ha convertido en un enfermo terminal que ya no espera nada de una vida que cree fracasada y en donde el solo ha percibido decisiones equivocadas, más bien desea que su situación lleve a la reflexión sobre todo a lo el filme que se acerca temáticamente y que ha condicionado la existencia del protagonista: sólo así se logra entenderlo y se logra comprender el alcance de la finalidad de la película. Las escasas relaciones personales de Charlie, todas ellas complicadas por su causa,  son el motor que va moviendo el transcurso del relato y estas incluyen a su único apoyo, su amiga la enfermera Liz (Hong Chau, un descubrimiento), una mujer que apenas puede seguir aguantando la falta de cuidado personal de Charlie y su dejadez; su hija adolescente Ellie (Sadie Sink, otro descubrimiento) que vuelve a él tras ocho años que le reprocha el haberse aparentemente desentendido de ella; Thomas (Ty Simpkins, otra sorpresa más y van) un joven misionero cristiano que llega a la casa de Charlie y se involucra inesperadamente en vida y su ex mujer Mary (Samantha Morton), además de un repartidor de comida rápida que nunca le ve y los alumnos de sus clases de literatura on line a los que también oculta su apariencia desconectando su Webcam. El drama familiar y sobre todo el pasado amoroso de Charlie con la relación con un ex alumno (que rompió su matrimonio) cuyo recuerdo se revive de forma inesperada son las piedras de toque que añaden la hondura dramática catárquica de la historia y configuran el complejo panorama interno del protagonista, un ser al que el infortunio y los errores le han convertido en un monstruo, físicamente pero tal vez no tanto moralmente.

Es de mencionar el extraordinario trabajo con la caracterización y el maquillaje protésicos que luce Brendan Fraser, quien se maneja además con notable desparpajo en su aparatoso disfraz dando siempre la impresión de que se trata en realidad de un hombre gordo. También muy de recibo sus citas e inspiración literarias (provenientes de la condición de profesor de literatura de Charle) que abracan a Herman Melville (la ballena Moby Dick, efectivamente, funciona  como un símbolo) o Walt Whitman. Todo funciona como un mecanismo de relojería en  una película que es de lo mejor del año 2023.  

domingo, enero 22, 2023

HOLY SPIDER

 

****  y 1/2

Es espectacularmente sorprendente lo bien que ha funcionado la mezcla entre el noir policial, la crónica social de actualidad y el slasher en una película basada en un hecho real cuyo escenario, el Irán de 2001, tiene sus peculiares e individuales características que hacen que cualquier historia allí desarrollada sea a la fuerza algo diferente a lo que se acostumbra a ver en cualquier filme más o menos realista ambientado en otras latitudes occidentales. Holy Spider, producción danesa con participación de otros países europeos dirigida por el realizador iraní afincado en Dinamarca Ali Abassi es principalmente una película que trata de reflejar una visión que jamás se habría podido dar en el cine del país persa por sus restricciones y la censura provenientes de sus condición de república islámica y aunque casi todo su reparto además de su director sean iraníes, por ello es una curiosa rara avis que nos acerca a una crítica a la situación del país del oriente medio - aunque este no sea un filme político- con su cierto trasfondo social por parte de un director natural de allí que no duda en utilizar la intriga, el thriller y la crónica de serial killers para llevar a cabo su fin de denuncia, en el que también se percibe un cierto pesimismo antropológico de carácter más global. Por supuesto, el filme, rodado en Jordania, ha sido prohibido en Irán pero sigue su carrera de premios tras haber recibido su protagonista, la actriz iraní nacionalizada francesa Zar Amir Ebrahimi el premio en Cannes a mejor actriz aspirando ahora a la nominación a mejor película internacional en los Oscar representando a Dinamarca. Opciones tiene y muchas, y es que Holy Spider es una película atrayente y sólida pese a la crudeza de su tema y a lo impactante de muchas de sus escenas

La historia nos narra una oscura crónica de sucesos acaecida en la ciudad de Mashhad en donde un misterioso asesino ejecuta durante varias noches a varias prostitutas de la ciudad y es llamado por la prensa “la araña”. Desde el principio del filme conocemos la identidad del aparente psicópata Saeed Hanaei (Mehdi Bajestani), un constructor veterano ex combatiente de mediana edad y padre de familia que quiere librar la localidad de “mujeres impuras” en una especie de Yihad moral particular. Una joven periodista, Arezoo Rahimi (Ebrahimi), pretende llegar hasta el fondo de la cuestión en un entorno de policía corrupta y escasa colaboración de una ciudadanía atenazada por el miedo a diferentes niveles (moral, social, político y religioso). La investigación requerirá enormes sacrificios por parte de la periodista que además ve como la condición de mujer en aquel país es otro gran impedimento para poder lograr algo y sobre todo para actuar con libertad. Si bien es cierto que la película recurre a tropos del thriller convencional y utiliza algún efectismo occidental sobre todo en los aspectos más truculentos de los crímenes, el manejo de la narración y la evolución de los dos personajes principales y su forzada interrelación son sencillamente magistrales y propios de cineastas con gran talento. Aquí lógicamente no es saber quién es el asesino sino las causas y las consecuencias (psicológicas, sociopolíticas) de todo lo que ha llevado a esta historia llegando a conclusiones que revelan el verdadero propósito de esta película.

Holy Spider  no logra ocultar que es en realidad de una producción europea no solo por el hecho de cómo trata el cine negro (es más bien thriller nórdico, claro) sino por la sinceridad y el alcance de su denuncia, que llega a terrenos como el de la idolatría social a ciertos delincuentes y la fascinación por el mal (todo lo relacionado con la familia del asesino resulta inquietante, especialmente en los compases finales). Su fotografía realista e intencionalmente sórdida en las escenas nocturnas otorga un punto de desasosiego muy adecuado para historias de este tipo, al tiempo que su violencia muchas veces gráfica y lo desagradable de muchas escenas no necesariamente sanguinolentas pueden hacer que este no sea un filme plato para todos los gustos (también hay escenas de sexo sorprendentemente muy gráficas).  Pero merece la pena y mucho esta película, una de las sorpresas del pasado 2022.

domingo, enero 15, 2023

EMILY

 


 

***

La novelesca vida de las hermanas Brontë incomprensiblemente no ha generado demasiado material audiovisual pese a que sus obras han sido innumerables veces llevadas al cine. Tal vez lo adelantado a su tiempo de la más famosa del clan, Emily (1818-1848), haya llevado a considerar la saga familiar como material más o menos polémico, pero estaba claro que desde la perspectiva del siglo XXI la vida de Emily Brontë iba a ser mejor acogida y valorada. La autora de la inmortal Cumbres Borrascosas tiene su película biográfica la cual trata de explorar la compleja personalidad de la joven escritora (murió con 30 años)  escorándose al drama psicológico y con bastantes licencias y fabulaciones en cuento a su vida ya que es evidente el propósito más bien fabulador del filme, el cual atesora no pocos momentos de pericia y experimentación visual y algunos elementos semifanatasiosos tomados de la literatura gótica inglesa, eso si con un máximo de respeto y devoción a la figura de la literata. Se nota que la directora Frances O´Connor ha querido aproximarse lo más intensamente posible al personaje de Emily pero con una ambición más bien comedida que ha resultado en un filme correcto y degustable pero tal vez falto de verdadera fuerza y credibilidad dramática.

Emma Mackey, vista no hace mucho en Muerte en el Nilo, encarna magistralmente a la protagonista, erigiéndose como un valor en alza. La intérprete ha captado muy bien la extraña personalidad de Emily, una muchacha marcada por una educación rígida por parte de su padre el clérigo anglicano Patrick Brontë (interpretado por Adrian Dunbar) y su casi enclaustramiento en la residencia familiar de Yorkshire junto con sus hermanas también escritoras Charlotte (Alexandra Dowling) y Anne (Amelia Gething), la relación de fascinación muta con su irresponsable hermano Branwell (Fionn Whitehead) y su la posible historia de amor con el joven coadjutor William Weightman (Oliver Jackson-Cohen) en el filme dada por hecha y presentada como causante de muchos de los desequilibrios emocionales de la escritora. El ritmo de la película, pausado la mayor parte del metraje como requiere su intencionalidad intimista pero en otras más anárquico y desconcertante al tratar de describir los vaivenes de su protagonista puede resultar a veces inadecuado, pero la finalidad de este biopic es lo que la justifica. Una excelente ambientación de principios del XIX en la Inglaterra rural y una fotografía pictórica muy vistosa realzan las virtudes del filme que sin embargo se muestra moroso en completar muchos elementos narrativos de la vida de los Brontë y a veces cae el tópico de presentación de la mujer rebelde decimonónica. Con todo, Emily es una película atractiva y honesta que gustará a  públicos muy diversos.

viernes, enero 06, 2023

AVATAR: EL SENTIDO DEL AGUA (AVATAR: THE WAY OF WATER)

 


***

Con el consabido bombo y platillo llego la tardía (13 años ha habido que esperar) secuela de la exitosa Avatar (2009), la película que revolucionó muchos conceptos visuales del cine con su espectacular imagen infográfica de animación 3D, sus efectos especiales el hecho de y que su versión en 3D consiguió ser hasta ese momento la película más lograda en ese formato. Su director, James Cameron, no ha dirigido ningún largometraje en estos trece años y todo ese exagerado espaciamiento tal vez este minando su credibilidad como director -la anterior a aquella, la célebre Titanic recordemos de data de 1997-  pero es evidente que prefiere ser un director comercial y un mago entretainer y la decisión es respetable habida cuenta de que,  efectivamente, Cameron es un estupendo mago cinematográfico como ya demostró con Avatar y como demuestra en esta segunda parte, técnicamente más conseguida incluso (la tecnología en el cine a avanzado bastante en estos últimos años) y ofreciendo un espectáculo visual más que fascinante que enamorará a cualquier tipo de público. Por el lado contrario, esta The Way of Water prácticamente repite lo mismo que la anterior película con un guión previsible y en ese sentido resulta menor que aquella, un filme, no olvidemos, que en su conjunto tampoco era una gran película. Se anuncia eso si toda una saga con secuelas que ya se están rodando y que llegarán en pocos años.

Esta nueva entrega incide en el mensaje ecologista, interculturalista y de aceptación del diferente con trasfondo filosófico de la primera Avatar añadiendo un tono de elogio de la solidaridad y del trabajo en común  que choca con la condición de película de acción trepidante con bastante punto de violencia, algo que el anterior filme apenas tenía: es este aspecto el que lastra la credibilidad del guión y del filme mismo, en donde las buenas intenciones de cierto tono moral quedan empañadas por el puro espectáculo de las action movies (bien rodado, eso si) alargando la duración de una película con bastantes minutos de sobra. Repite gran parte del elenco de la primera entrega, con Sam Worthington encarnado de nuevo al marine integrado en el pueblo Na´vi Jake Sully y convertido en uno de ellos al adoptar perennemente el avatar de esos seres extraterrestres (no vemos al Worthington real, solo su personaje animado), Zoe saldaña como su compañera Neytiri, Stepen Lang como el siniestro coronel Quaritch revivido en un avatar Na´vi y Sigourney Weaver esta vez en doble papel como la doctora Augustine en imágenes de recuerdos y un nuevo personaje, la joven Kiri, su hija avatar  adoptada por Sully y Neytiri. Sully, que como Na´vi vive feliz en el planeta Pandora y ha tenido otros tres hijos con su compañera, se ve forzado a abandonar con su familia el poblado paradisiaco ante la amenaza de los terrícolas que han regresado para vengarse de Sully adoptando algunos la forma de avatares Na´vi y con Quarich a la cabeza. En el exilio, Sully y su familia llegan hasta  el hermoso poblado acuático de los Metkayina, unos Na´vi verdosos con cola más larga y que dominan el medio acuático y los seres que habitan los mares de Pandora, liderados por Tonowari (Cliff Curtis) y su esposa Ronal (Kate Winslet). Entre ambos clanes se establecerá una alianza que no resultará nada sencilla por el choque cultural y de costumbres y sobre todo por la amenaza de los terrestres.

Es cierto que los principales logros de The Way of Water desde el plano visual son verdaderamente impactantes (alucinantes imágenes submarinas, muy logradas criaturas fantásticas, una disposición cromática y lumínica  deslumbrante), que sus efectos visuales de animación 3D son la repanocha, y que la película atesora no pocos elementos emotivos y un bonito mensaje, pero decididamente todos los combates y una violencia a veces gratuita, terminan por desbaratarlo todo. No obstante, puede que las futuras entregas nos deparen sorpresas agradables y que la animación de captura de movimiento que esta saga ha revolucionado pueda avanzar aún más volviéndonos a regalar espectaculares momentos. Por cierto, es recomendable ver esta película en su versión con gafas 3D.   

viernes, diciembre 30, 2022

BROKER

 

*** y 1/2

La cinematografía de Corea del Sur nos está regalando últimamente obras de enorme calidad confirmando que el cine coreano es en este momento el cine no occidental en mejor forma. Broker, un drama con pinceladas de road movie e insertos de comedia e incluso de thriller policial resulta una cinta estimulante, sugerente y bien narrada cuyo principal lastre es una duración un tanto excesiva para lo que se quiere contar (le sobran minutos), pero su honestidad y su tono más o menos optimista pese a lo oscuro del tema la alzan como una película cuyo visionado merece más que la pena. Hirokazu Koreeda, director japonés que ya sorprendió en 2018 con Un asunto de familia se asoma a la vecina Corea del Sur para dirigir con su habitual buen hacer este drama social en donde la relación entre los personajes principales (unos sujetos de alguna u otra manera al margen de la sociedad) y la evolución de estos vertebran la historia, que fluctúa con increíble plasticidad entre la feel good movie y el melodrama más descarnado.

La premisa nos presenta a dos vendedores de bebés huérfanos que recogen a lactantes en un buzón de bebés abandonados, Sang-hyeon (Song Kang-ho) y Dong-soo (Dong-won Gang) que reciben la visita inesperada de So-young (Ji-eun Lee) la madre cuyo último niño recogido y puesto en venta quien desea que el bebé encuentre los mejores padres posibles, por lo que y pese a la sorpresa mutua inicial  por amabas partes decide acompañar a los dos hombres en la venta de su hijo a parejas que desean adoptar, una búsqueda que les hará recorrer Corea del Sur en automóvil, sin saber que son seguidos por dos policías. La comitiva, a la que se une un niño huérfano de la misma institución en la que se crío Dong-soo la cual visitan, llega a funcionar como casi una familia mientras comparten dificultades y vivencias al tiempo que la marginalidad y la delincuencia de los protagonistas parece querer reformarse o disiparse por acontecimientos inesperados pero con cierta carga positiva. De lo oscuro a lo luminosos, de lo sórdido a lo optimista, Broker consigue encandilar al espectador pese a que lo irregular de su ritmo no consiga una entrega absoluta pero sus buenas interpretaciones y su estupenda puesta en escena naturalista consiguen hacer llegar todo a cotas muy altas.  

lunes, diciembre 26, 2022

EO

 


****

Un animal como protagonista en una película destinada al público adulto no es algo muy habitual y más si se trata de un drama, pero este filme polaco (con participación italiana) demuestra que con medidas dosis de simbolismo, poesía y por supuesto fábula y son salir de modo alguno del realismo se puede hacer un excelente filme con un asno de protagonista. Porque es un burro, el Eo del título, el personaje central y el hilo conductor de una especie de road movie-historia iniciática en donde el equino, mientras cambia de propietario y ubicación a lo largo y ancho de Polonia, es testigo básicamente de  injusticias y de las mas viles bajezas de la especie humana teniendo muchas veces que padecerlas y en no pocas ocasiones al borde de perder la vida. Una mirada inocente, la del animal, que no comprende mucho de lo que ve y sólo se siente reconfortado lógicamente con las contadas muestras de bondad que encuentra como el cariño que le dispensaban sus primeros  propietarios. Imágenes subjetivas, cámara de tonos rojos y algún curioso inserto simbólico casi fuera de contexto pero con significado trazan un filme original e inusual que pese a su realismo cuenta con un constante tono de irrealidad casi teatral y pictórica y un simbolismo basado en poderosas imágenes dispuestas en momentos claves que hacen de Eo un filme hipnótico y delicioso  

Un asno que conoció la felicidad trabajando en un espectáculo pero que es apartado de este a la fuerza por denuncias de maltrato animal se expone a un futuro peor a aquella primera realidad que vivió siendo recluido en establo, huyendo y refugiándose en un bosque, encontrándose con humanos que se apropian de el o lo roban…una aventura dramática y desesperada que podía ser vivida por una persona pero que aquí es un animal el que sufre precisamente las mezquindades del ser humano, recordándonos lo destructivo de nuestra especie. Personajes muchas veces extraños, inquietantes y contradictorios -simbolizando usos humanos como el poder, el dinero, la religión, el sentimiento compartido  o la violencia gratuita-  se toparan con nuestro peludo protagonista, destacando la siempre turbadora presencia de Isabelle Huppert como una extraña millonaria. La película termina logrando que empaticemos totalmente con el burrito, el propósito de una fábula lúcida y elaborada que no debería para desapercibida en nuestras pantallas.

viernes, diciembre 09, 2022

HISTORIAS PARA NO CONTAR

 

** y 1/2

Cesc Gay retoma el cine de episodios que le dio tan buenos resultados en Una pistola en cada mano (2012) con cinco historias presentadas en forma de comedia dramática con la finalidad de mostrar lo ridículas que pueden ser las actitudes humanas ante sucesos embarazosos y el uso de las omisiones de acción, las mentiras y los silencios como vías de escape, en este filme siempre con una finalidad cómica y  desdramatizadota. El problema es que el resultado no consigue alcanzar las expectativas y la mayor parte de los cinco sketches se quedan a medio camino por culpa de guiones irregulares y una excesiva responsabilidad del reparto coral que aunque una vez más cumple y con creces -es que estamos con auténticos pesos pesados de la interpretación española actual- en bastantes ocasiones tiene que lidiar con personajes que podrían estar mejor desarrollados. No obstante Historias para no contar consigue su objetivo de comedia crítica con ciertos comportamientos muy extendidos en la ciudadanía española actual y con su tono antropológico satírico, todo desde un esforzado costumbrismo genuinamente ibérico con los consabidos resabios azconianos-berlanguianos.

Las relaciones amorosas, los problemas de pareja, los vaivenes en las relaciones de amistad, el guardar las apariencias, las mentiras y los engaños, el sentido del ridículo, o la hipocresía son temas que tocan los episodios de la película de manera hábil creando en ocasiones momentos hilarantes en su inteligencia cómica y no exentos de cierto poso amargo y mala uva, pero no siempre se mantiene un nivel muy aceptable. La primera nos presenta a una joven casada, Laura  (Anna Castillo) atraída por su vecino Alex (Chino Darín) en un momento en que la presencia de este sube a casa de la muchacha puede provocar un malentendido con su marido (Javier Rey); la segunda es una historia de amistad mal entendida y de la imprevisibilidad del amor en donde Luis (Alex Brendemühl),  un hombre prudente y apocado consigue una cita con una bella aspirante a actriz, Sandra (Eva Reyes) por mediación de una pareja de amigos (Antonio de la Torre y María León); el tercer segmento presenta a tres amigas actrices (Alexandra Jiménez, Maribel Verdú y Nora Navas) en un casting con un secreto que aparentemente comparten pero al mismo tiempo van ocultándose otros más comprometedores; el cuarto es la historia de un profesor y escritor sesentón (José Coronado) cuya  relación con una joven ex alumna (Alejandra Onieva) da un vuelco inesperado; y finalmente la quinta viñeta (la mejor) nos presenta a un matrimonio (Quim Gutiérrez y Verónica Echegui) en un silenciosa crisis de sospechas, pistas casi detectivescas y ocultaciones mutuas que lógicamente terminará estallando. En realidad solo el primer y el último capítulo mantienen un nivel alto mientras que el resto no consiguen ser parejos con aquello en cuanto a calidad. Eso si, Cesc Gay sigue demostrando ser un narrador fuera de serie y un superdotado director de actores. La pena es que en esta ocasión no ha estado tan entonado como otras veces.   

domingo, noviembre 27, 2022

ARMAGGEDON TIME

 

 ***

No es nada del otro jueves pero se deja ver y bastante esta interesante película de maduración que parte de una premisa autobiográfica de su director, James Gray, cineasta no excesivamente conocido pero con filmes  bastante destacables en su curriculum (Los Amos de la Noche, Two Lovers, Z la Ciudad Perdida, Ad Astra) que nos cuenta desdoblado en el personaje de Paul Graff su preadolescencia en Queens, NY dentro de una familia de origen judío que aspiraba a que sus retoños llegasen lo más alto posible (más de lo que habían llegado las generaciones anteriores) por medio de una esmerada educación y la inculcación de la cultura del esfuerzo. Pero para un chaval de 11 años soñador e imaginativo como Paul (Banks Repeta) las exigencias de su entorno familiar no le dicen anda en tanto que el no ven casi no ve ninguna conducta ejemplarizante salvo la de su abuelo Aaron (Anthony Hopkins), un hombre lúcido y de vuelta de todo  con el que Paul siente una especial conexión. Un cambio fortuito e inesperado como es el de que el pequeño tenga que dejar el colegio público al que asistía para acudir a uno privado y elitista hará que el muchacho se replantee muchas cosas.

La ambientación en 1980 esta cuidada y sin demasiados tópicos (como tampoco hay mucha estandarización facilona en el uso de la nostalgia) en una película que apuesta por una puesta en escena que tiende a lo teatral -gran parte de la historia se desarrolla en el hogar de los Graff- y en presentar diálogos jugosos con un punto emotivo. No obstante, no hay nada verdaderamente novedoso en el aspecto melodramático de la película ni tampoco se puede decir que estamos ante una historia intimista modélicamente presentada; este filme más bien se queda en un peldaño modesto aunque eso si cumple con creces su función de ofrecer una historia sugerente y con mensaje humanista y también político-social: el día que el neoliberalismo triunfó en EEUU (representado por Ronald Reagan) las cosas cambiaron a peor. La difícil y ambigua relación de Paul con sus padres (Anne Harthaway y  Jeremy Strong) es lo que en realidad vertebra y da sentido a la película además de la relación del chico con su abuelo, y todos estos aspectos funcionan correctamente en la película, en donde salen como personajes el padre y la hermana del mismísimo Donald Trump, entonces también empresarios de éxito, interpretados respectivamente por John Diehl y una Jessica Chastain que últimamente se apunta a un bombardeo. James Gray pese a demostrar unas grandes cualidades como director no termina de explotar plenamente, pero con películas como esta su prestigio sigue subiendo.