domingo, julio 21, 2024

BIKERIDERS, LA LEY DEL ASFALTO

 

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Los moteros han dado excelsos momentos a la historia del cine; ejemplos más paradigmáticos: Salvaje (The Wild One, 1953), Los Ángeles del Infierno (The Wild Angels, 1966) y por supuesto Easy Rider (1969), todas ellas rodadas en la época dorada de los bikers norteamericanos, los 50-60-70. Se podría escribir mucho sobre el elemento contracultural de la cultura motera y su aportación al cine y en especial al cine independiente a partir de los 70 así como de sus paralelismos con el mundo del western y todo lo que a partir de allí se puede extraer desde la ficción, pero el caso es que el tema es tan potente que todavía podemos encontrarnos con filmes como este cuyo elemento de mayor interés es que se trata de una adaptación libre de diversas historias reales de moteros, un relato con protagonismo casi coral desarrollado entre 1965 y 1973 basado en un libro fotográfico-documental de Danny Lyon. Los Vandals, un club-banda del medio oeste, es el colectivo de cuero, jeans y ruedas en el que se centra la película, con el telón de fondo de la historia de Benny (Austin Butler), un joven biker, y su relación con Kathy (Jodie Comer), una chica que al enamorarse del taciturno pero idealista muchacho entra de lleno pero confusa y con contradicciones en el mundo de la banda. Junto a ellos pululan entre otros el líder de los Vandals, Johnny (Tom Hardy), un tipo despótico y violento que ejerce una gran influencia sobre Benny y otros easy riders bastante básicos y pendencieros como Brucie (Damon Herriman), Cal (Boyd Holbrook) o Zipco (Michael Shannon) siempre seguidos por la cámara y la grabadora de Danny Lyon (Mike Faist). Es esta una película más de personajes y viñetas que una historia lineal propiamente dicha (aunque existen los tres momentos de la narrativa) a medio camino entre el estilo documental-periodístico que pretende homenajear y el drama sentimental e histórico-social (si, la cultura motera aquí también sirve para ilustrar los cambios en la vida y la sociedad americana a finales de los 60 y principios de los 70) y en su conjunto resulta una cinta sugerente y poderosa con multiplicidad de momentos de todo tipo (violencia, comedia, relaciones humanas, maduración personal, romance, acción, western contemporáneo) sustentada en estupendas interpretaciones, una ambientación de chapó, escenas con o sin motos coreografiadas y medias hasta el más mínimo detalle y lo más estimulante para los cinéfilos: un espíritu de homenaje a los comienzos del cine del nuevo Hollywood de los 70, aquel que entre otras cosas se inició con películas como Easy Rider, la cual recibe su homenaje en este filme al igual que Salvaje.

El realizador Jeff Nichols (Loving) ha hecho un estupendo trabajo en donde las historias entrelazadas culminan en un climax tan desesperante como efectivo y en donde el mensaje de que la búsqueda de la libertad tuvo en su época sus contrapartidas es el que guía el sentido de la historia. Los personajes más importantes, Johnny, Benny y Kathy están muy bien presentados y su interrelación a tres bandas, cada uno con sus peculiaridades -la historia está prácticamente vista desde el punto de vista de Kathy, la insertada casi a al fuerza en el grupo- y que al final llega a desenlaces no esperados. Una de la películas de este verano

sábado, julio 20, 2024

FLY ME TO THE MOON

 


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Por fin se hace como dios manda una comedia romántica, sin tontunadas ni reducción de lo verdaderamente comédico a la mínima expresión y sí echando mano de un enorme sentido del humor, inteligencia y ganas de sorprender al público y además en esta ocasión concreta con dosis de mitomanía, cinefilia, pasión por la cultura pop y un indudable ejercicio de nostalgia revivalista esta vez con la década de los 60 del siglo XX. Dirigida con mucha clase por el director, guionista y productor Greg Berlanti, Fly me to the Moon es además un filme con trasfondo histórico significativo enmarcándose en un acontecimiento de gran magnitud como fue la llegada del hombre a la luna en 1969: esto sirve para concentrar en el filme como trasfondo el sentir de un país y de sus dirigentes ante un proyecto en el que EEUU y su gobierno se volcó, los avatares y preocupaciones (convenientemente caricaturizados) de la NASA y una muestra (burlesca) de diversas teorías sobre la realidad o no de ese logro que llegaron a exponerse. Es decir, un comedia con tintes dramáticos, históricos, de intriga y amorosos que lejos de ser una parodia gruesa es una crítica a la imperfección y la impericia del ser humano aún cuando esta a punto de cometer un hito histórico...y en las relaciones humanas y afectivas. No obstante, como buena comedia romántica, esta es una película de actores y personajes donde como elemento catalizador tenemos el tira ya floja entre dos personajes dispares, una ambiciosa ejecutiva publicitaria de misterioso pasado muy proclive al engaño y capaz de todo por conseguir sus propósitos y vender productos (una Scarlett Johansson en una de las mejores interpretaciones de su carrera) y por otro un apuesto miembro de la NASA con peso en el proyecto Apolo 11 (Channing Tatum) que ve con desconcierto como la ambiciosa, trilera y sexy Kelly Jones contratada como publicista del evento convierte dicho proyecto en un mercadeo de sponsors y anuncios simplones en plena época de la expansión de la sociedad del consumo. Y como es de rigor en historias así entre ellos surgirá esa tensión de amor-odio condicionada por la personalidad desconcertante y codiciosa de Kelly y el carácter pragmático, patriótico y con sentido del deber de Cole Davis.

Pese a todo, el verdadero McGuffin de la historia y lo que la infiere cierto tono de thriller es la misión secreta que Kelly y su compañía llegan a cabo por encargo de la CIA y que es ignorada por la NASA: la recreación de un falso alunizaje por si ocurre alguna contingencia en la misión real; aquí nos encontramos con teorías casi estándar de la cultura pop del siglo XX que la película se toma entre seriedad y guasa: todo lo tocante al rodaje y montaje del falso escenario lunar es verdaderamente tronchante y aquí nos encontramos con un actor cómico absoluto robaescenas en estas secuencias como es Jim Rash en el papel de un engolado, histriónico (y con pluma) cineasta publicitario. En esta subtrama también está presente el inefable Woody Harrelson como un bufonesco hombre del gobierno USA a cargo del intento de engaño. Mientras toda la trama avanza entre el encargo secreto de Kelly Jones (trama de comedia), los entrenamientos de los astronautas del Apolo y todas las planificaciones del proyecto desde Cabo Cañaveral (trama de drama histórico) vemos los problemas de conciencia de Cole con el fracaso de misiones espaciales anteriores donde él fue responsable y los problemas de conciencia de Kelly sobre si misma y su condición de alteradora de la realidad para alcanzar sus fines. Puede que las diferentes aristas de la película queden ensombrecidas por la vistosa fotografía revivalista del filme y su enorme esfuerzo en conseguir una ambientación sesentera más que creíble (y al loro con la banda sonora) y sobre todo por mostrar el mundo de la NASAy sus entresijos en la época, en un importante ejercicio de recreación. También es cierto que el guion sobre todo en su elemento dramático es algo previsible y es mejorable, pero como peli de entretenimiento veraniego Fly me to the Moon cumple con creces y calidad.

martes, julio 09, 2024

FUERA DE TEMPORADA (HORS SAISON)

 


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Puede que su un tanto extensa duración (115 minutos) suponga cierto lastre en forma de pesadez narrativa (es un filme en lo que es pasar pasan más bien pocas cosas) pero su delicadeza, su guion ponderado, mimado y con un perfecto equilibrio entre esclarecedores diálogos y sugerentes silencios, su fotografía limpia y atmosférica- el filme está rodado en la costa bretona- y sobre todo sus dos más que estupendos actores protagonistas, Guillaume Canet y Alba Rohrwacher, hacen de este filme galo una curiosa y francamente emocionante delicatessen que cualquier espectador cinéfilo no debería perderse. Stéphane Brizé, director más identificado con el cine social, consigue un melodrama amoroso con un trasfondo pesimista con un hombre y una mujer de mediana edad, antigua pareja, ambos en paralelamente crisis que se reencuentran casi fortuitamente recordando aquella relación perdida, tratando de entender lo que la hizo acabar y sobre todo lamiendo sus heridas actuales, problemas de dos seres algo desnortados con terror a un fracaso inesperado pero que parece inminente. El, Mathieu, un actor de éxito que se retira a un balneario de la costa atlántica tras abandonar por puro miedo su debut teatral poco antes del estreno de al obra, y ella Alice, una profesora de música que no pudo desarrollar su carrera y que trabaja en centro de día, casada en un matrimonio aparentemente feliz pero rutinario, no parece encontrar la estabilidad y los objetivos de su vida. Entre ambos antiguos novios se establece de nuevo una amistad un tanto extraña y crepuscular, no sabiendo si se agarran a un clavo ardiendo o en realidad esperan ahora algo nuevo

Los encuentros y conversaciones entre los dos protagonistas están cuidados hasta el más mínimo detalle:naturales, tímidos, parcos muchas veces y nada forzados aunque los dos actores consiguen transmitir exitosamente toda la enorme inseguridad de los personajes, sobre todo la italiana Alba Rohrwacher, todo un descubrimiento para el espectador no italiano o francés. El elemento psicológico e intimista entre la pareja preside una función en donde va germonando un mensaje bastante claro, entre el reproche y la esperanza donde es fácil identificarse con sentimientos y actitudes. Los juegos de paralelismo y ciertas guerguerías narrativas (el testimonio y la historia de una de las ancianas pacientes de Alice) hacen su función en una película que tal vez pueda aburrir a veces por su carencia de ritmo real pero que termina por encantar al espectador paciente y entregado.

viernes, julio 05, 2024

EL BUS DE LA VIDA

 



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Aunque la premisa pueda llevar a prejuicios (una feel good movie con el espinoso tema de la enfermedad del cáncer como telón de fondo) hay que decir que esta producción española sale totalmente airosa y su tono drama-comedia ni es excesivo ni se recrea en el sentimentalismo fácil. Si que hay algún tópico y lugar común y a veces puede resultar algo tramposa, pero en todo momento se impone la cordura gracias sobre todo a un trabajo del reparto bastante eficiente aunque sin estridencias. Ibon Cormenzana, uno de los productores más hábiles y exitosos del cine español (No habrá Paz para los Malvados, Blancanieves, Proyecto Lázaro, Abracadabra, Viaje al Cuarto de una Madre, El Arbol de la Sangre, As Bestas, Robot Dreams) además de director aventajado de unas cuantas películas (Jaizkibel, Alegria Tristeza, La Cima) firma una película muy agradable que sabe sacar sonrisas e ironía de una temática áspera a base de costumbrismo y una eficiente explotación de las relaciones humanas tejidas entre sus protagonistas, enfermos de cáncer. Dani Rovira, que padeció dicha enfermedad de la que salió airoso, era tal vez el intérprete llamado a encarnar al personaje central de este filme coral, Andrés, un profesor de música malagueño al que poco después de su lelgada a Orduña, Bizkaia, se le diagnostica un tumor cancirégeno en el oído. El intérprete andaluz realiza un buen trabajo en un personaje más complejo de lo que pudiera parecer, un hombre que tiene que enfrentarse ante una situación tremenda en un entorno en el que es un recién llegado con un bagaje pasado que le ha hecho sentir un ser fracasado y desposeído de algo que el siente que le pertenecía: el éxito como músico. Y el resto de intérpretes, se encuentra también a la altura de las circunstancias.

Los viajes que realiza Andrés al hospital de Basurto en Bilbao para tratarse de su enfermedad los hace en un autobús que recoge a los orduñatarras enfermos, un nutrido grupo intergeneracional que ha hecho piña y que mira con mezcla de sentimientos pero siempre con alegría su situación y destino, allí se encuentra un alumno suyo, el adolescente con inclinaciones musicales Unai (Pablo Scapligliati); Manuel (Elena Irureta) una mujer de edad avanzada que atesora un enorme optimismo o Luna (Araia Díaz), una niña con leucemia. Antonio Durán “Morris”, Amacay Gaztañaga, Iñigo de la Iglesia y Julen Castillo encarna a los otros ocupantes del bus, conducido por una decidida chica del pueblo que es además casera del protagonista, May (Susana Abaitua). La música juega un papel fundamental en este filme, trufado de interesantes canciones originales que figuran como creaciones originales de Andrés, con las que su amigo Victor Arcadia (Andrés Gertrudix) triunfa en el mundo de la música con este arrinconado. Son precisamente las partituras las que marcan el ritmo narrativo de la película, tal vez sin ellas todo habría sido más rutinario y con menos relieve. Por lo demás, al película tiene sus picos de buen hacer con otros más pasables y previsibles, pero la sensación final es que se ha conseguido una eficaz película cuya valentía y optimismo no deben caer en saco roto.

lunes, julio 01, 2024

DEL REVES 2 (INSIDE OUT 2)


 

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En 2015 Pixar revolucionó el mundo de la animación con Inside Out, uno de los mejores filmes de la productora asociada a Disney y una obra maestra de la animación. Aquella encantadora historia que se aproximaba con éxito a los intríngulis de la psicología infantil y sus emociones con unos personajes antropomórficos que representaban cinco sensaciones humanas (Alegría, Tristeza, Miedo, Desagrado e Ira) y que vivían una emocionante aventura cuando su “dueña”, la pequeña Rilley se mudaba a otra ciudad con su familia, como era de esperar ha tenido una secuela que nueve años después de la primera entrega trata de enganchar a un público infantil nuevo y también atraer al público adolescente (en esta ocasión sobre todo este) y adulto, algo que consiguió con la primera película y también en esta pero con un pero: es inferior a aquella en muchos niveles- aunque era difícil que fuese mejor, claro- todo ello principalmente por la ausencia de originalidad y por la reiteración pero también por una premisa que aunque aún más sugerente que la de la primera parte se antoja no muy bien desarrollada. Una pena por que tal vez podíamos estar hablando de una nueva obra maestra. Con todo, esta nueva Del Revés desde el punto de vista técnico es impecable- superior en ese sentido a la anterior- con un diseño y acabado de personajes muy matizado y que roza la perfección y con unos vistosos y cautivadores escenarios de ese mundo onírico dentro del cerebro humano en el que viven las emociones en esta historia, además de un movimiento de imagen y escenarios realista y espectacular. Pero en realidad no hay nada verdaderamente nuevo y falta aquella emoción que poseía Inside Out, pese que haya omentos aquí realmente emotivos y conmovedores tanto para el publico menor como para el adulto, algo que es muy difícil de conseguir en una historia.

Del Revés 2 nos presenta a un Rilley de 13 años (sólo han pasado dos años desde la anterior historia) recién entrada en la adolescencia cuyos cambios en su personalidad y auto percepción también afectarán a las emociones, encontrándose estas ante nuevas situaciones que no aciertan a comprender y con la llegada además de cuatro nuevos sentimientos: Ansiedad, Hastío, Vergüenza y Envidia que terminan expulsando a las cinco anteriores ante un reto vital y fundamental que vivirá la muchachita: su participación en un importante campus de hockey sobre hielo (deporte en el que destaca) y el dilema entre ser una ganadora involucrándose en el equipo de las guays, las populares y las estrellas o ser la Rilley de toda la vida- algo que ella empieza a rechazar- dejando a un lado por ello a sus mejores amigas. La historia de Rilley es tal vez lo mejor de la película -además los escenarios de la “vida real” están sensacionalistamente conseguidos- y se nota como los responsables del filme se han asesorado de adolescentes para ciertos momentos del filme brindando momentos creíbles, identificables y emotivos que todos nosotros hemos sentido alguna vez en nuestro interior especialmente a la edad de la protagonista, aunque se echa en falta una mayor explotación de los (complejos) matices de la pubertad quedándose la historia en un plano autocomplaciente, demasiado amable y por que no previsible. Y por otra parte, la narración concerniente a las emociones, las cuales vivirán una nueva epopeya para intentar que Rilley haga lo correcto, como hemos dicho antes no termina de cuajar. Es muy divertida a ratos la curiosa batalla entre las nuevas y viejas emociones, pero no se percibe aquel encanto de la primera entrega. Tal vez les falta carisma a los “nuevos” y en general un humor más desinhibido en general, algo que la entrega anterior bordaba aunque persiste esa ironía y esos homenajes a la cultura pop que hacía tan atractiva a aquella (aunque yo personalmente quitaría en esta a los absurdos personajes trasunto de Dora la Exploradora que no aportan mucho realmente)

Esta película esta haciendo unas taquillas estratosféricas en España a la hora de escribir estas líneas. Suele ocurrir con las películas de animación que pese a ser teóricamente para el público infantil terminan congregando a varias generaciones. Esta saga, pese a su relativa bajada en calidad actual, se lo merece también, por su honestidad, su sensibilidad, su afán pedagógico y aunque se permita también ciertas concesiones, pero sobre todo porque permite a los más pequeños conocer una sala de cine y el mundo maravilloso que pueden conocer a su alrededor.

lunes, junio 24, 2024

DESCANSA EN PAZ (HANDTERING AV UDODE)

 


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Un drama que parte de la premisa de un filme de terror puede ser una obra muy sugerente y atrayente y esto es lo que consigue ser esta producción noruega, opera prima de la joven directora Thea Hvistendhal basada en una novela de John Ajvide Lindqvist. Un extraño apagón en Oslo y localidades de alrededor a provocado que los difuntos se levanten de sus tumbas y vuelvan a sus casas, o al menos eso les sucede a tres personas fallecidas (se supone que el fenómeno es más generalizado, pero esto a penas se ve en toda la película) que días (o horas) después de su muerte inexplicablemente reviven. Se narran tres historias independientes con tres inusuales “zombies” y sus familias y allegados como protagonistas, centrándose en el duelo de los seres queridos y su reacción ante su inesperado regreso. Efectivamente, esta es una historia emocional y de sentimientos atravesada por una melancolía bastante notoria (escuela nórdica, claramente) y cierta ternura que lidia con la fatalidad y lo kafkiano ante una situación muy terrible en diferentes aspectos, absurdamente inexplicable, enormemente triste y también inquietante y hasta terrorífica. Que nadie vaya a verla creyendo que es una película de terror o de zombies, pues se llevará una decepción. Es este un filme sorprendente e incómodo que pese a todo trata de alabar (y lo consigue) el amor y el cariño por encima de todo.

Un niño de cinco años hijo de madre soltera desenterrado por su desesperado abuelo poco después del momento en que un extraño sonido (que llevará al apagón) se apodere de la ciudad, el reencuentro de una pareja de mujeres ancianas pocos días después del fallecimiento de una de ellas, una madre de familia que revive en el hospital pocas horas después de un accidente de coche mortal. Cada una de las familias vive el regreso entre la lucha casi titánica contra la tristeza y la desesperación recuperando algo que ya daban por perdido aunque ahora sea de una forma grotescamente diferente, la incredulidad y la alegría por recuperar el amor perdido y el miedo y la esperanza. Las personas muertas pese a todo ya no son como antes, son los no muertos de las historias de terror pero en un contexto real. Hay un muy buen trabajo actoral entre los que se encuentran dos rostros ya conocidos internacionalmente como son los de Renate Reinsve como la madre del niño fallecido (la historia más conmovedora) y Anders Danilsen Lie como el marido de la mujer fallecida en accidente, ambos vistos en La Peor Persona del Mundo. Una película diferente que podrá gustar a públicos variopintos siempre que acepten su extraña pero sugerente y a su manera poética premisa.

jueves, junio 20, 2024

MEMORY

 


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No está nada mal el debut estadounidense del mexicano Michel Franco (Nuevo Orden) en lo que se barrunta ya una carrera en la meca del cine para este realizador. Un drama psicológico a dos bandas con dos personajes en una situación dramática y angustiosa pero principalmente desde el punto de vista de uno de ellos. Jessica Chastain es sin duda lo mejor de este filme en el papel de una mujer con un pasado turbio e infeliz (alcoholismo) y un presente aún incierto pero del que trata de salir a trancas y barrancas de la que a su vida llega un hombre (Peter Sarsgaard, también excelente y galardonado con la Copa Volpi a mejor actor en el Festival de Venecia),de mediana edad como ella, con demencia incapaz de recordar muchas cosas recientes. Silvia al principio rechaza a Saul, quien parece desear inicialmente amistad, ya que no se ve ni con ánimos para establecer contacto con una persona enferma que además parece que puede hacer aflorar el resurgimiento de otros aspectos del pasado de la mujer, pero al final termina aceptando un puesto de cuidadora de Saul y entre los dos terminará surgiendo una relación especial que pronto se verá con serias dificultades por la problemática naturaleza de sus protagonistas.

El filme resulta atrayente y con muchas dosis de sugestión gracias a la espléndida albor de sus dos protagonistas. Aunque no resulta fácil al principio ponerse en la piel del personaje de Silvia por la poca simpatía que este suscita por su extraño y desconcertante carácter (y por los propios prejuicios que podemos hacernos en los primeros compases del personaje) pronto entenderemos el drama de esta chica y las dificultades mismas en todo el entorno que le rodea (su hija adolescente, su hermana y la familia de esta, su madre). Saul por su parte, es otro ser al límite que se pone a prueba a si mismo y la propia Silvia: Peter Sarsgaard hace un gran trabajo aunque da la sensación que el personaje podría dar más de si. Sin grandes alardes pero rodada de manera correcta y sensible, Memory podría resultar un punto de inflexión en el reconocimiento internacional de Michel Franco aunque no sea su mejor filme.

lunes, junio 10, 2024

LA PROMESA DE IRENE (IRENA´S VOW)

 


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Una insólita e increíble historia real es la base de esta película, un drama ambientado en la Polonia ocupada de la II Guerra Mundial y narra la historia de Irena (Irene en el filme) Gut, una joven polaca de origen ruso que tras la llegada de los alemanes deja de trabajar como enfermera forzosamente para servir en la residencia de un oficial nazi en donde esconderá un grupo de jóvenes judíos cuyo destino iba a ser la muerte. Hecha de una manera eficaz y con una ambientación cuidada la película en realidad parte de la obra teatral homónima sobre la historia de Irena Gut que el dramaturgo estadounidense Dan Gordon estrenó en 2009 y que el mismo adapta de manera más que correcta a la gran pantalla: la reducción de espacios, la meticulosa dirección de actores y las estupendas interpretaciones tienen indudable filiación teatral que esta adaptación en forma de producción polaco-canadiense sabe llevar hasta el terreno genuino del cine sin que se noten apenas las limitaciones del mundo de los escenarios. La directora quebequesa Louise Archambault hace un buen trabajo en un filme de estas características (drama sobre el nazismo y la persecución al pueblo judio) aunque sin ningún logro especialmente reseñable y sin la intensidad dramática que existe en otras historias de este tipo. Con todo, resulta una película muy interesante de ver y con muy buenos momentos.

En el papel de Irene nos encontramos a la francocanadiense Sophie Nélisse, quien ya sorprendió siendo una niña en otra película sobre el nazismo, La ladrona de libros (2013). Su interpretación es todo lo enorme que requiere el papel: una muchacha desposeída y humillada durante la guerra como casi toda al ciudadanía polaca en la guerra, que en su nuevo e indeseado rol de doncella del oficial nazi Rugner (el británico Dougray Scott, también muy bien) se convertirá en el ángel salvador de varios ciudadanos judíos de ambos sexos. Escondidos precariamente de las autoridades en el sótano de la residencia de Rugner. Nélisse aporta al personaje real la intensidad requerida y sabe aportar y mostrar la complejidad del mismo ya que se trata de una mujer que debe renunciar muchas veces a su dignidad y sus principios todo por salvar otros seres humanos. Un mensaje muy oportuno para estos tiempos que corren. Hay escenas realmente impactantes (el interrogatorio a la mujer del bebé, el ahorramiento de algunos judíos), una muy bien llevada subtrama de la ambigua e hipócrita atracción de Rugner por Irena, un tono de suspense bastante atractivo y en general un tono histórico estupendamente logrado, pero como se ha dicho antes falla la intensidad. Con todo, un buena opción para una tarde o noche de cine.

viernes, junio 07, 2024

SEGUNDO PREMIO

 


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La tendencia de los bopics musicales (de figuras de la música, se entiende) llega al cine español y con este más que interesante filme de Isaki Lacuesta se apunta además a hacerlo de una manera más o menos no convencional. El artista retratado desde luego bien merecía una biografía fuera de usos: Los Planetas, la banda granadina que en los 90 fue el grupo quintaesencial del Indie Rock español y que suscitó amores y odios con una extensa y prolífica carrera que llega hasta hoy: cacofonías guitarrísticas y guitarras pesadas pero estilizadas, a veces con melodías cercanas al pop otras veces con experimentos más noise dando cobertura a la peculiar voz de su líder Jota Rodríguez, el un tanto difícil y algo petulante rostro del rock alternativo español por excelencia. La premisa desde donde se parte ha sido un experimento un tanto arriesgado por parte de Lacuesta ya que ha contado con un reparto de músicos (en su mayoría de la escena granadina) en lugar de actores profesionales para dar vida a los miembros de la banda, ha dotado al filme de cierta poesía visual a base de imágenes y momentos fantasiosos, ha puesta algunas narraciones “en boca” de los alter egos ficticios de sus protagonistas (dando su versión de los ehchos) y ha ocultado casi todos los miembros reales de los miembros de los planetas, sólo pronunciándose en todo el filme el nombre de la primera bajista, May. Por lo demás, para cubrir cuatro años de la existencia de los Planetas (1996-1998) se apuesta como esqueleto del filme un estilo realista y cuasi documental que intencionadamente contrasta con las licencias estilísticas antes comentadas produciendo un efecto atractivo y estimulante. Una película muy interesante, en definitiva, apta para no fans o incluso desconocedores de los Planetas pero que se queda en lo muy correcto sin pasar a cotas mayores

Daniel Ibañez y Stéphanie Magnin, son los únicos actores con trayectoria que interviene como miembros de la banda y en cierto sentido son el corazón del filme: el primero, como un no nombrado Jota, borda el rol de un autoconsciente líder que busca mantener el grupo a toda costa pese a las fugas, los desvaríos toxicológicos del guitarrista (interpretado por Cristalino), los problemas y trabas planteados por la discográfica multinacional, y la propia percepción de dificultad existencial del guitarrista y cantante del grupo por su estilo de vida desordenados, sus también flirteos con las drogas y el shock que supuso su ruptura sentimental y profesional con la bajista, interpretada de manera muy convincente por Magnin. Este intento de traslación del sopuesto universo mental de Jota (y de la música de su banda) parece presentarse como objetivo principal del filme, pero tal ambiciosa intento se queda unas veces en lo intrascendente y otras en lo pedante. Con todo, la omnipresencia de la música del grupo y sus mejores temas - interpetados por el reparto- resulta un aliciente aunque sea solo por el elemento nostalgia noventero que a buen seguro entusiasmará a muchos, así como las curiosas recreaciones de algunas de las portadas de sus discos y en definitiva todo lo relacionado con el indie musical de los noventa que esta película trata de homenajear. Una buena película aunque Isaki lacuesta ha estado más inspirado otras veces.