jueves, abril 22, 2021

UNA JOVEN PROMETEDORA (PROMISING YOUNG WOMAN)

 

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No se trata de un thriller en el sentido estricto ni tampoco es un drama puro. En su guión hay más discurso y reflexión que lo que en un principio puede parecer, pero tampoco estamos ante un filme denuncia al uso aunque los sea y bastante. En definitiva, Una Joven Prometedora, es un filme que no parece querer encorsetarse en ninguna convencionalidad estilística ni genérica y por ello goza de una insólita libertad y fluidez para poder contar con mucha maestría una alucinante historia que va discurriendo muy naturalmente y sin forzarse, ni con artificios narrativos ni con golpes de efecto: por ello resulta una película fascinante y muy lograda, aunque la poca credibilidad de algunos momentos en sus compases finales no la alcen como la obra maestra que podría haber sido. Pero no cabe ninguna duda de que estamos ante uno de los filmes más originales estrenados en los últimos años.

Promising Young Woman se ocupa de una premisa argumental que bien podría trasladarse a un filme de intriga del montón pero que en esta coproducción británica-estadounidense se convierte en una historia tan ingeniosa como inquietante y cruda con trasfondo de reivindicación de lucha contra ciertas dejaciones a las que por desgracia muchas veces se ve sometido el género femenino, elemento este que es su verdadero leiv motiv que aquí aparece sin ninguna connotación panfletaria y si con veracidad y honestidad. El humor negro y la ironía son utilizadas aquí como aspecto destensionador de una narración con elementos trágicos, logrando que la comedia a veces haga acto de aparición en medio del tronco dramático del filme con resultados muy esclarecedores en cuanto al discurrir de la historia del mismo modo que la intriga se abre paso de manera muy sui géneris logrando un perfecto equilibrio de ítems dispares pero que no erosionan en absoluto la insólita solidez discursiva de la película.

El hecho de que la directora, Emerald Fennell, sea una mujer añade honestidad a lo que se nos cuenta y a la manera de contarlo -por mucho que muchas situaciones parezcan exageradas – realizando además un trabajo excelso. Pero mención a parte merece la interpretación de Carey Mulligan: un papel realmente enorme el de la joven Cassie, una mujer de 30 años que tuvo que abandonar la carrera de medicina tiempo atrás por un desagradable suceso que cambió su vida y trunco un futuro que se le prometía brillante y que ahora, instalada en una aparente mediocridad personal y laboral, ha decidido actuar contra aquello que cambió su vida y propició un trágico final para su querida amiga Nina: la actitud déspota y salvaje de algunos hombres.   Mulligan compone magníficamente un personaje complejo y contradictorio con el que pese a sus más bien bizarros detalles el espectador termina empatizando cuando advierte de sus principales armas: su enorme inteligencia y la razón total que le asiste y que guía su manera de actuar. Es por todo esto y mucho más que este film es un total espectáculo narrativo para cualquier cinéfilo y ya los BAFTA han sabido reconocer sus excelencias a la espera de lo que dictamine la Academia de Hollywood, quien ya la ah provisto de unas cuantas nominaciones a los Oscar incluida la de Mejor Película.

jueves, abril 15, 2021

OTRA RONDA (DRUK)

 


**** y 1/2

Un planteamiento enormemente inteligente y perfectamente matizado, algo que se suele echar en falta en muchos filmes, es lo que convierte a esta película en una obra sublime. Galardonada en diversos premios y festivales (incluyendo nominaciones a los Oscar 2020 a mejor película en lengua extranjera y mejor dirección), esta cinta danesa dirigida por el hábil Thomas Vinterberg que ya sorprendió internacionalmente con La Caza (2012) es un maquiavélico pero gratificante ejercicio de disfrazar de comedia a un drama cruel y descarnado que termina conmoviendo e incomodando al espectador gracias al manejo magistral de la emocionalidad llevada al extremo más amargo pero antes pasando por una montaña rusa de sensaciones que refleja excelentemente los efectos (en todos sus matices) del tema central de la historia: el consumo de alcohol, con todas sus consecuencias sociales y personales. Desde un planteamiento tanto sociológico como sobre todo psicológico Drunk evoluciona como historia hasta llegar a una catarsis que de algún modo trata de espejar todo el proceso del rito del beber en el individuo y su influencia en las relaciones sociales y la percepción de la realidad. Es por ello que el filme termina teniendo un poso antropológico e incluso filosófico que no hace otra cosa que poner de manifiesto que el ser humano no tiene remedio.    

Vinterberg consigue llevar a buen puerto una película más ambiciosa de lo que parece en un principio gracias sobre todo al excelente trabajo de su reparto, encabezado por ese grandísimo y camaleónico actor que es Mads Mikkelsen quien realiza una sobrecogedora interpretación interpretando a Martin, un profesor de instituto en una situación personal no muy óptima que tratando de huir del malestar familiar y profesional y alcanzar una felicidad que le es esquiva termina cayendo a los infiernos a causa de un experimento fallido: ese experimento es compartido por otros tres colegas de la enseñanza secundaria, cada uno con situaciones personales diferentes, y no es otro que el de beber alcohol todos los días a niveles altos de tasa de alcoholemia convencidos de que esto les hará ser más dichosos y eficaces. Lo que en unos primeros compases del filme se nos muestra como comedia (incluyendo unos personajes que pueden resultar hasta simpáticos) pronto tornará en otra cosa. Martin, un profesor de Historia mediocre puesto en cuestión por sus propios alumnos y con una vida conyugal que hace aguas cree haber encontrado en el alcohol la solución pero su propia persona, entre el descreimiento, las ganas de mandar todo a la porra, la euforia y el miedo, termina siendo una doble víctima de ese juego y de su propia contradictoria personalidad, que parece que no logra huir de una especie de odio a si mismo. Los otros tres docentes no tendrán mucha mejor suerte en cuanto que vidas idílicas como al de Nikolaj (Magnus Milang) se quebrarán tan abrupta como absurdamente.

Con un manejo de los tiempos eficaz y sublime y un estilo narrativo sin florituras pero imponente y fluido, a Druk le ha faltado poco para llegar a la obra maestra; tal vez se echa en falta el desarrollo de algunos de los personajes a parte del de Martin de los que podríamos saber mucho más. Con todo, estamos ante una gran película que ayuda a pensar en ciertos aspectos de la condición humana y que sobre todo colma convence y mucho a los amantes al buen cine.          

domingo, abril 11, 2021

EL HORIZONTE (LE MILIEU DE L'HORIZON)

 


 

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Interesante muestra del cine suizo en nuestras pantallas con esta pequeña producción que partiendo del drama familiar y de la crónica de maduración nos presenta una película a ratos sugestiva pero enormemente irregular. Vista a través de los ojos de un adolescente, el filme consigue llevar a buen puerto la expresión de los sentimientos de un quinceañero literalmente al borde del colapso en un entorno casi pesadillesco para él que le hace replantearse su visión de la vida y la del mundo de los adultos al tiempo que la relación con su familia, especialmente con su madre, comienza a resquebrajarse; no obstante y pese al esfuerzo del guión por mantener diferentes tonos narrativos y equilibrar diferentes historias entrecruzadas, la película carece de emocionalidad y de un tono convincente con muchas situaciones bien planteadas pero prácticamente no resueltas o concluidas de una manera deficiente.

Situada en un verano de 1976 en una comunidad rural suiza, el joven Gus (Luc Bruchez) trata de pasar lo mejor que puede un verano de sequía mientras ayuda en la granja avícola de sus padres, pero el intenso calor amenaza con matar a los pollos criados y poner en la ruina a la familia. Por si fuera poco, la unidad familiar del chaval parece resquebrajarse por la actitud de la madre, Nicole (Laetitia Casta) quien acogotada por los problemas y por un marido posesivo y poco dialogante está dispuesta a liberalizarse y mantener una relación sentimental con una amiga ante el estupor de Gus. Aunque los mimbres de la historia resultan atractivos y con potencialidad, ciertamente no se consigue gran cosa salvo momentos puntuales, en los que destaca el buen hacer del jovencísimo Bruchez,, todo un descubrimiento, y una Laetitia Casta voluntariosa y que sabe sacar jugo a su contradictorio personaje

sábado, abril 03, 2021

NOMADLAND

 

**** y 1/2

Un gran acierto el volver la mirada a la crónica de la otra América, aquella que se encuentra en el reverso del sueño americano y que tan buenos momentos e historias ha aportado al cine especialmente si los filmes se inspiran en hechos reales como en el caso que nos ocupa. Los Oscar ya han tomado nota de la excelencia de este filme y entre sus 6 nominaciones se encuentra el de mejor película, una categoría en la que es una firme favorita. La directora Chloé Zhao cuanta también con una nominación a mejor dirección y su protagonista, una inmensa Frances McDormand, es candidata a la estatuilla a mejor actriz en el rol de Fern, una mujer de sesenta años que decide llevar a cabo una forma de vida elegida por muchos americanos desde hace varios años: el nomadismo en caravana. La historia, basada en un libro ensayo de Jessica Bruder, nos presenta a una mujer viuda de Nevada que en la crisis de 2008 pierde su empleo en Amazon y se une a un grupo de nómadas que van recorriendo el estado en autocaravanas a modo de modernos colonos y pioneros de los EEUU del siglo XIX; huelga decir que el aspecto social esta omnipresente en este filme pero no es menor ni mucho menos el aspecto de retrato psicológico de su protagonista, una mujer desesperada y al límite que busca la felicidad y una nueva vida de una manera tan extrema para ella que perece no acostumbrarse nunca aunque no son pocos los aprendizajes y momentos de sublimación personal que haya fundamentalmente en la relación con otros nómadas errantes como ella.

Nomadland consigue ser una película poliédrica y de variados aspectos (Drama, Road Movie, Americana, intimismo) siempre siguiendo un estilo verista y documental y ciertas maneras de Western, algo muy en consonancia con su temática. Los magníficos paisajes naturales de esta película son el marco perfecto para esta crónica en donde la evolución personal de Fern se retata en diferentes lugares y situaciones límite, todo siempre excelentemente mostrado por el buen hacer de McDormand que se adueña totalmente de la película. Un buen puñado de actores amateurs, verdaderos nómadas y entre ellos el mítico Bob Wells, intervienen en esta película interpretándose a ellos mismos haciendo una gran labor y aportando mayor autenticidad al filme. Además de mostrar que desde la sencillez y la honestidad se puede hacer una gran película, este filme  constituye un ejemplo de que cuando hay un gran relato como base todo puede salir totalmente rodado.

martes, marzo 30, 2021

EL AGENTE TOPO

 

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Ya se ha citado en este blog el nuevo estatus del documental cinematográfico en el siglo XXI: casi normalizado dentro de las salas comerciales y no ya solo con una enorme consideración por parte de la crítica sino con tirón de público en determinados casos. Todo esto podía conllevar un riesgo de comercialización del soporte (especialmente si se recurre a códigos más bien televisivos, como ocurre no pocas veces) y aunque por ahora esto no ha ocurrido si es perceptible la un tanto a veces maquiavélica reinvención del documental de cine, por ejemplo, tratando de difuminar las fronteras entre la ficción y la no ficción. Esto es lo que ha hecho esta producción chilena (cinematografía al alza dentro de Iberoamérica) que cosechando la aclamación de la crítica internacional y con varios premios en su haber (incluida nominación al Oscar como mejor largometraje documental) ha supuesto una más que agradable sorpresa por su originalidad y sobre todo por la manera tan insólita de conseguir su finalidad, la de mostrar desde el punto de vista psicológico y emocional la realidad de personas de la tercera edad.  El filme está planteado mediante una premisa casi de ficción - que homenajea precisamente a un género tan agradecido en el séptimo arte como es el de espías y detectives- pero que enseguida deriva en un documental convencional en donde sin embargo siempre está presente un desarrollo de historia con planteamiento, nudo y desenlace que muchas veces hace dudar de la veracidad de lo que estamos viendo. Intencionado esto o no, sean forzadas o verídicas muchas situaciones, lo cierto es que El Agente Topo es un proyecto muy inteligente por su poliedrismo y su multiplicidad de lecturas en donde la joven directora Maite Alberdi muestra un buen hacer que puede dar que hablar en los próximos años.

Es inevitable mencionar el retrato generacional en un filme documental en que los residentes de una residencia de ancianos son los protagonistas absolutos y ese es precisamente unos de los cometidos- que no el único- que lleva a cabo esta película en donde contemplamos diferentes retratos de mayores en variedad de situaciones fruto del paso del tiempo y de herencias pasadas. Y lógicamente, el protagonista e hilo conductor del proyecto, el santiagués de 84 años Sergio Chamy, se alza como el catalizador del mensaje de la utilidad de las personas mayores, tanto de su legado como de sus aptitudes actuales. Elegido por el detective Rómulo Aitken en un casting de varones octogenarios para infiltrarse en una residencia con el fin de averiguar la verdadera situación allí de la madre de una clienta (¿será esto verdad?), Sergio llega al centro como un usuario más a hacer funciones de espía informante –con tecnología detectivesca rudimentaria incluida- mientras todo es captado por las cámaras de Alberdi  y su equipo quienes fingen grabar un crónica documental sobre el día a día de la residencia; pero la integración de  de Sergio es tal que al final asistimos a la curiosa retroalimentación en todos los sentidos del jubilado con el resto de ocupantes del centro, en su mayoría mujeres, mientras contemplamos las vivencias de los ancianos y sus diferentes vicisitudes propias de su condición. Sergio, que trata de cumplir a rajatabla su cometido, termina siendo no solo un personaje entrañable sino un ejemplo de cordura y sensatez propia de la experiencia del veterano, algo que en este filme se loa sin ambages.         

 Dentro del juego de la realidad disfrazada de ficción, desde el punto de vista cinematográfico resulta admirable como se han manejado convencionalismos de la narrativa en el séptimo arte como el mcguffin, el giro de guión o la alternancia entre la comedia y el drama dentro de un documental y todo ayudando a ofrecer una película más que agradable y llena de matices. Películas así son una gran noticia para el cine.

domingo, marzo 21, 2021

MINARI, HISTORIA DE MI FAMILIA (MINARI)

 

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Nunca estará explotada en el cine lo suficiente la crónica de la integración de las diferentes minorías étnicas en Estados Unidos, por ello es bienvenida este excelente filme que pone en visibilidad la realidad de muchas familias surcoreanas en la Norteamérica de la segunda mitad del siglo XX, un colectivo que tras la Guerra de Corea en los años 50 ha terminado por ser una de las minorías asiáticas más numerosas en dicho país. Lo más valioso sin duda del punto de partida del filme que nos ocupa es que está narrado en primera persona por un estadounidense hijo de coreanos, el director y guionista Lee Isaac Chung quien narra los recuerdos de su familia a mediados de los 80 cuando el era un niño de cinco años: por medio de momentos dramáticos y de comedia se nos cuenta lo difícil que fue en varios aspectos la vida de su familia, que desde California- estado donde se habían establecido y casado sus padres desde Corea del Sur- se trasladó a Arkansas para buscar una vida mejor por medio de la agricultura, pero todo resultó fallido y complicado. Un realismo familiar no exento de momentos crudos suavizados por cierto engañoso aunque efectivo aire de feel good movie  y de comedia costumbrista que convence por su realismo y por su honestidad, elementos estos que refuerzan la credibilidad de un filme que huye de planteamientos comerciales y del melodrama fácil y que burla burlando ya es una de las pelis favoritas en la noche de los Oscar.  

Chung busca como referencia tanto el cine europeo como, por supuesto, el asiático, aunque el peso específico del primero como influencia sea mayor y pese a que el cine surcoreano esté viviendo precisamente uno de los mejores momentos de su historia. El director tiene su alter ego en el personaje del pequeño David (Alan Kim, sensacional), un niño que trata de adaptarse a su nueva vida rural junto con sus padres y su hermana y que contempla inocentemente todas sus no muy felices vivencias siempre con la percepción de que ellos son diferentes en Estados Unidos estén donde estén y hagan lo que hagan. Jacob, el padre (Steven Yeun) es un hombre cabezota y poco afectivo que antepone el bienestar económico al cariño y el bienestar de su familia y eso les ocasionará a todos no pocos problemas. Su figura es crucial en este filme como retrato del nuevo americano que trata de integrarse en el American Dream pero cuya sujeción a las costumbres y herencias de su cultura hacen de eso una misión poco menos que imposible y al final no deja de ser siempre un perdedor. La llegada de la abuela del clan (Youn Yuh-jung) directamente desde Corea no hará más que complicar las cosas ya que precisamente ella representa todo lo que la familia quiere dejar atrás, al mismo tiempo que su arrolladora personalidad y su carácter oriental ejercerán una extraña fascinación en David. La excelente fotografía de LalclanMilne, con una singular captación del entorno campestre de Arkansas y las buenas interpretaciones apoyadas en personajes bien definidos y veristas aún en sus extravagancias (mención especial al agricultor que interpreta Will Patton), son otros elementos sobresalientes en una película cuerda y sensible que demuestra que en el cine estadounidense las grandes películas no tienen porque ser superproducciones de Hollywood. Como única pega, decir que en el doblaje al castellano no se ha respetado el bilingüismo del filme, hablado en coreano principalmente y en inglés, y todo se ha traducido indiferentemente al castellano. Pero no olvidemos, un filme cien por cien recomendable.      

viernes, marzo 19, 2021

LOS INOCENTES

 


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No ha salido muy bien este a priori interesante experimento narrativo planteado por el debutante en largometraje Guillermo Benet que a partir de un corto suyo de 2018 ha desarrollado una película que jugando desde la multiplicidad de puntos de vista sobre un mismo hecho y una temporalidad alineal realiza un insuficiente tratado sobre la culpa y la dualidad cobardía/valentía. Cierto es que el rodar casi todas las escenas cámara en mano casi de manera subjetiva y formato de pantalla de móvil ya no son ninguna novedad en el cine actual, pero además de ser siempre loable el esfuerzo por ofrecer algo diferente tampoco debe caer en saco roto el montaje verista y cuasi televisivo que hace que este filme en no poco momentos llegue a cotas interesantes ayudado por su realismo, inmediatez y la credibilidad en sus diálogos. Con una pequeña coartada de comentario social que en realidad no va a ninguna parte Los Inocentes trata de conectar además con ciertos sectores de la juventud española actual -aunque el arranque de su premisa se sitúa en algo en realidad tan transgeneracional como es el movimiento Okupa- sin tampoco ofrecer nada digno mención más que la caracterización y presentación de unos personajes eso si bastante bien perfilados en la mayoría de los casos cuya variedad de roles en la película (más sugeridos por sus silencios y omisiones en actos y diálogos que propiamente explícitos) es uno de los mayores logros del filme, todo ayudado por unas estupendas interpretaciones del joven y limitado en número reparto.       

Una redada en un centro Okupa en mitad de un concierto es el detonante de la historia. En la persecución de la policía a algunos de los asistentes, los agentes se enfrentan con los jóvenes los cuales loes propinan pedradas llegando una de ellas a herir de gravedad a uno de los policías que termina muriendo. El primer personaje que aparece, interpretado por Pablo Gómez Pando, llega a su casa con la duda si ha sido él el autor de la pedrada mortal y en medio de la madrugada decide tranquilizarse y tratar de averiguar la verdad llamando y convocando a su casa a amigos y conocidos que has estado en los lugares de los hechos esa misma noche. Con saltos adelante y atrás en el tiempo y las mismas escenas con protagonistas diferentes la película resulta a ratos interesante y tensa pero en la mayoría del metraje se pierde por un manejo deficiente de los elementos más dramáticos y por cierta confusión en su desarrollo. La segunda mitad de la cinta se instala definitivamente en el tedio y no hace nada más que dar vueltas sobre si misma, una pena porque todo lo que prometía termina por irse al traste.

jueves, marzo 11, 2021

Y LLOVIERON PÁJAROS (IL PLEUVAIT DES OISEAUX)

 


 

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A causa de la pandemia ha llegado con un año de retraso con respecto a su estreno previsto en las pantallas españolas este curioso drama canadiense (de Quebec, concretamente)  que sin ser ninguna gran película cumple con creces su función de conmover al espectador con una historia sobre el paso del tiempo y la búsqueda de la felicidad y un lugar en una vida que no siempre responde a nuestras expectativas. Basada en una novela de Jocelyne Saucier y dirigida por otra mujer, Louise Archambault, aunque al principio pueda parecer una película dirigida al target de público de la tercera edad (un nicho que últimamente está bastante explotado en el cine) en realidad es una historia transgeneracional con un mensaje tan universal como es el del canto a la vida. Tampoco se olvida el filme de tocar temas más o menos derivados como el de las segundas oportunidades, la reivindicación de la experiencia, la intolerancia hacia los diferentes o la lucha sin cuartel por unos propósitos, todo ello principalmente bajo el prisma de tres de sus protagonistas: por una parte dos viejos ermitaños modernos, huidos de la ciudad y retirados en cabañas en pleno bosque donde pasan los días pescando, cazando y desarrollando algunas de sus aficiones; y por otra una octogenaria con largos antecedentes psiquiátricos que recién sacada por su familia  de la residencia donde llevaba años recluida para asistir a un funeral no desea volver a la institución. Los setentones Charlie (Gilbert Sicotte) y Tom (Remy Girárd) terminarán acogiendo a regañadientes Marie (Andrée Lachapelle) en su “comunidad” a instancias de su sobrino Steve (Éric Robidoux), el nexo de unión entre Charlie y Tom y el mundo exterior, y pese a las reticencias iniciales la experiencia resultará inesperadamente fascinante para todos, especialmente desde el momento en que irrumpe Raf (Éve Landry) una fotógrafa que fotografía y entrevista a mayores de la zona para rememorar un mítico gran incendio en aquellos bosques tiempo atrás. Decir que en este filme el bello paisaje de los bosques quebequenses es un personaje más, recordándonos la importancia de relación del ser humano con la naturaleza y su función redentora en el ocaso de la vida.

Aunque el filme atesora muy bien presentados y emotivos elementos dramáticos servidos principalmente por sus intérpretes más veteranos, la tensión dramática no es muy constante y en ocasiones se pierde por lagunas y recursos narrativos prescindibles, algo de lo que sin embargo no es causante el buen uso de no pocos elementos de comedia estos si bien insertados. Como también resulta de recibo el mensaje de reivindicación de la vejez como una época no sólo de sabiduría sino de actividad y de sentimientos ennoblecidos por el paso del tiempo; en ese sentido escenas tan insólitas en el cine de hoy como las de sexo entre personas ancianas brindada aquí por los personajes de Charlie y Marie se agradecen bastante por todo lo que tratan de transmitir además de estar muy bien rodada.  Andrée Lachapelle, que por cierto falleció poco después del rodaje del filme, realiza un muy buen trabajo como una mujer que oprimida y encerrada durante toda su vida por su supuesta enfermedad mental quiere vivir y amar por fin. También es mencionable la labor de los otros dos veteranos intérpretes dentro de un conjunto que no deja de recordar que la vida puede darnos grandes oportunidades cuando menos lo esperamos.

jueves, marzo 04, 2021

DATING AMBER

 


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¿Esta llegando el cine de nostalgia noventera? Posiblemente. Pero no hay que olvidar que muchas veces filmes enmarcados en un marco temporal más o menos próximo a la fecha de producción de la película en cuestión son capaces de ofrecer grandes historias donde el ejercicio retro, si bien no necesario para la trama, constituye un elemento de valor añadido en términos narrativos y cinematográficos. Esto es lo que le ocurre a esta pequeña producción irlandesa que fluctuando entre la comedia teen, el realismo de las islas, la comedia, el drama y la reivindicación LGTB se alza como un trabajo agradable y delicioso rodado con pulso firme por David Freyne. En su condición de comedia-drama tal vez resulte un tanto incoherentes sus a veces un tanto forzados contrastes cuando se pasa de la caricatura a lo realista – en ese sentido hay bastantes influencias dispares que van desde Wes Anderson al Neil Jordan más proletario pasando por el Danny Boyle de Trainspotting o los hermanos Coen-  pero todo funciona perfectamente en Dating Amber, incluidas sus referencias a la cultura pop de al década de los 90 del siglo XX, aunque sean simples apuntes para una historia de tolerancia y amistad que gustará a público de diferentes edades.

Eddie (Fionn O’Shea), un adolescente gay que reprime su homosexualidad -ya rumoreada por sus compañeros de instituto- especialmente dentro de su tradicional familia católica irlandesa de los noventa (principalmente por que su padre militar quiere que siga su oficio), se alía con la rebelde e independiente Amber (Lola Petticrew), una chica de su centro etiquetada como lesbiana (y realmente lo es) para superar ambos el ninguneo y el bulling al que son sometidos haciéndose pasar por pareja hetero. Ese desesperado y forzado juego les traerá situaciones extravagantes que Amber trata de campear dignamente con su desparpajo y arrolladora personalidad pero que definitivamente superan al apocado e indeciso Eddie. Más que una buddy movie esta es una comedia dramática de sentimientos y de denuncia de injusticias sociales que utiliza sus a veces un tanto desmadrados momentos de comedia como expositores de la injusticia y la incoherencia de una sociedad como la irlandesa de finales del siglo XX  a la que le costó mucho entrar en la modernidad social a causa de su tradicionalismo católico que aún miraba con recelo la homosexualidad, sin olvidar tal y como nos muestra la película que el divorcio allí no se aprobó hasta mediados de los 90. No obstante lo más emotivo del filme es la relación entre sus dos jóvenes protagonistas, dos inadaptados que partiendo de una pantomima aprenderán a respetarse y a quererse como grandes amigos -chapó por Petticrew y  O’Shea, ambos magníficos- Más que una comedia y más que nostalgia, sin levantar la voz pero con total efectividad.