jueves, junio 20, 2024

MEMORY

 


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No está nada mal el debut estadounidense del mexicano Michel Franco (Nuevo Orden) en lo que se barrunta ya una carrera en la meca del cine para este realizador. Un drama psicológico a dos bandas con dos personajes en una situación dramática y angustiosa pero principalmente desde el punto de vista de uno de ellos. Jessica Chastain es sin duda lo mejor de este filme en el papel de una mujer con un pasado turbio e infeliz (alcoholismo) y un presente aún incierto pero del que trata de salir a trancas y barrancas de la que a su vida llega un hombre (Peter Sarsgaard, también excelente y galardonado con la Copa Volpi a mejor actor en el Festival de Venecia),de mediana edad como ella, con demencia incapaz de recordar muchas cosas recientes. Silvia al principio rechaza a Saul, quien parece desear inicialmente amistad, ya que no se ve ni con ánimos para establecer contacto con una persona enferma que además parece que puede hacer aflorar el resurgimiento de otros aspectos del pasado de la mujer, pero al final termina aceptando un puesto de cuidadora de Saul y entre los dos terminará surgiendo una relación especial que pronto se verá con serias dificultades por la problemática naturaleza de sus protagonistas.

El filme resulta atrayente y con muchas dosis de sugestión gracias a la espléndida albor de sus dos protagonistas. Aunque no resulta fácil al principio ponerse en la piel del personaje de Silvia por la poca simpatía que este suscita por su extraño y desconcertante carácter (y por los propios prejuicios que podemos hacernos en los primeros compases del personaje) pronto entenderemos el drama de esta chica y las dificultades mismas en todo el entorno que le rodea (su hija adolescente, su hermana y la familia de esta, su madre). Saul por su parte, es otro ser al límite que se pone a prueba a si mismo y la propia Silvia: Peter Sarsgaard hace un gran trabajo aunque da la sensación que el personaje podría dar más de si. Sin grandes alardes pero rodada de manera correcta y sensible, Memory podría resultar un punto de inflexión en el reconocimiento internacional de Michel Franco aunque no sea su mejor filme.

lunes, junio 10, 2024

LA PROMESA DE IRENE (IRENA´S VOW)

 


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Una insólita e increíble historia real es la base de esta película, un drama ambientado en la Polonia ocupada de la II Guerra Mundial y narra la historia de Irena (Irene en el filme) Gut, una joven polaca de origen ruso que tras la llegada de los alemanes deja de trabajar como enfermera forzosamente para servir en la residencia de un oficial nazi en donde esconderá un grupo de jóvenes judíos cuyo destino iba a ser la muerte. Hecha de una manera eficaz y con una ambientación cuidada la película en realidad parte de la obra teatral homónima sobre la historia de Irena Gut que el dramaturgo estadounidense Dan Gordon estrenó en 2009 y que el mismo adapta de manera más que correcta a la gran pantalla: la reducción de espacios, la meticulosa dirección de actores y las estupendas interpretaciones tienen indudable filiación teatral que esta adaptación en forma de producción polaco-canadiense sabe llevar hasta el terreno genuino del cine sin que se noten apenas las limitaciones del mundo de los escenarios. La directora quebequesa Louise Archambault hace un buen trabajo en un filme de estas características (drama sobre el nazismo y la persecución al pueblo judio) aunque sin ningún logro especialmente reseñable y sin la intensidad dramática que existe en otras historias de este tipo. Con todo, resulta una película muy interesante de ver y con muy buenos momentos.

En el papel de Irene nos encontramos a la francocanadiense Sophie Nélisse, quien ya sorprendió siendo una niña en otra película sobre el nazismo, La ladrona de libros (2013). Su interpretación es todo lo enorme que requiere el papel: una muchacha desposeída y humillada durante la guerra como casi toda al ciudadanía polaca en la guerra, que en su nuevo e indeseado rol de doncella del oficial nazi Rugner (el británico Dougray Scott, también muy bien) se convertirá en el ángel salvador de varios ciudadanos judíos de ambos sexos. Escondidos precariamente de las autoridades en el sótano de la residencia de Rugner. Nélisse aporta al personaje real la intensidad requerida y sabe aportar y mostrar la complejidad del mismo ya que se trata de una mujer que debe renunciar muchas veces a su dignidad y sus principios todo por salvar otros seres humanos. Un mensaje muy oportuno para estos tiempos que corren. Hay escenas realmente impactantes (el interrogatorio a la mujer del bebé, el ahorramiento de algunos judíos), una muy bien llevada subtrama de la ambigua e hipócrita atracción de Rugner por Irena, un tono de suspense bastante atractivo y en general un tono histórico estupendamente logrado, pero como se ha dicho antes falla la intensidad. Con todo, un buena opción para una tarde o noche de cine.

viernes, junio 07, 2024

SEGUNDO PREMIO

 


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La tendencia de los bopics musicales (de figuras de la música, se entiende) llega al cine español y con este más que interesante filme de Isaki Lacuesta se apunta además a hacerlo de una manera más o menos no convencional. El artista retratado desde luego bien merecía una biografía fuera de usos: Los Planetas, la banda granadina que en los 90 fue el grupo quintaesencial del Indie Rock español y que suscitó amores y odios con una extensa y prolífica carrera que llega hasta hoy: cacofonías guitarrísticas y guitarras pesadas pero estilizadas, a veces con melodías cercanas al pop otras veces con experimentos más noise dando cobertura a la peculiar voz de su líder Jota Rodríguez, el un tanto difícil y algo petulante rostro del rock alternativo español por excelencia. La premisa desde donde se parte ha sido un experimento un tanto arriesgado por parte de Lacuesta ya que ha contado con un reparto de músicos (en su mayoría de la escena granadina) en lugar de actores profesionales para dar vida a los miembros de la banda, ha dotado al filme de cierta poesía visual a base de imágenes y momentos fantasiosos, ha puesta algunas narraciones “en boca” de los alter egos ficticios de sus protagonistas (dando su versión de los ehchos) y ha ocultado casi todos los miembros reales de los miembros de los planetas, sólo pronunciándose en todo el filme el nombre de la primera bajista, May. Por lo demás, para cubrir cuatro años de la existencia de los Planetas (1996-1998) se apuesta como esqueleto del filme un estilo realista y cuasi documental que intencionadamente contrasta con las licencias estilísticas antes comentadas produciendo un efecto atractivo y estimulante. Una película muy interesante, en definitiva, apta para no fans o incluso desconocedores de los Planetas pero que se queda en lo muy correcto sin pasar a cotas mayores

Daniel Ibañez y Stéphanie Magnin, son los únicos actores con trayectoria que interviene como miembros de la banda y en cierto sentido son el corazón del filme: el primero, como un no nombrado Jota, borda el rol de un autoconsciente líder que busca mantener el grupo a toda costa pese a las fugas, los desvaríos toxicológicos del guitarrista (interpretado por Cristalino), los problemas y trabas planteados por la discográfica multinacional, y la propia percepción de dificultad existencial del guitarrista y cantante del grupo por su estilo de vida desordenados, sus también flirteos con las drogas y el shock que supuso su ruptura sentimental y profesional con la bajista, interpretada de manera muy convincente por Magnin. Este intento de traslación del sopuesto universo mental de Jota (y de la música de su banda) parece presentarse como objetivo principal del filme, pero tal ambiciosa intento se queda unas veces en lo intrascendente y otras en lo pedante. Con todo, la omnipresencia de la música del grupo y sus mejores temas - interpetados por el reparto- resulta un aliciente aunque sea solo por el elemento nostalgia noventero que a buen seguro entusiasmará a muchos, así como las curiosas recreaciones de algunas de las portadas de sus discos y en definitiva todo lo relacionado con el indie musical de los noventa que esta película trata de homenajear. Una buena película aunque Isaki lacuesta ha estado más inspirado otras veces.

lunes, junio 03, 2024

FURIOSA: DE LA SAGA MAD MAX (FURIOSA: A MAD MAX SAGA)

 


** y 1/2

En 2015 George Miller, cineasta que bien ha podio tener una carrera más brillante a la que ha tenido, resucitó 30 años después su creación más celebre, la franquicia Mad Max con un nuevo filme de la franquicia Mad Max: Furia en la carretera, un esforzado y efectivo intento por actualizar el personaje y su estrafalario y violento universo distópico con una secuela-reboot que no aportaba nada nuevo a lo antes visto pero si ofrecía una actualización a lo grande trufada de espectacularidad. Se presumían más nuevas entregas del caballero andante futurista Max Rockatansky dentro de las áridas arenas de un desierto australiano postapocalíptico y el veterano cineasta del sur aunque nueve años más tarde ha respondido con una precuela de Furia en la carretera centrada en el nuevo personaje que apareció en aquella , al rebelde heroína Furiosa, interpretada en aquella ocasión como treintañera por Charlize Theron y ahora como una joven veinteañera por Anya Taylor-Joy ( y casi ni rastro de Max, sólo aparece fugazmente interpretado por un figurante). Lo malo que esta nueva entrega parece limitarse a dar más y más vueltas sobre los hallazgos del anterior filme (es decir, multitudinarias escenas de persecución y acción aún más espectaculares que las de las pelis de la franquicia de los años 80, una escenografía en espacios abiertos abrumadora) y se enroca además en una historia previsible y sin ninguna novedad con respecto a la saga Mad Max . Vuelven a aparecer los sempiternos elementos de la franquicia desde su segunda entrega (la primera de 1979 era futurista pero no apocalíptica) con sus personajes con varias taras físicas y mentales, sus temáticas centrada en la automoción y la gasolina y su violencia desatada, todo ello con el print bizarro y salvaje de rigor; pero hay poca emoción y una constante sensación de haber visto todo antes.

Es cierto que Furiosa atesora algunas de las imágenes ms espectaculares de todos los filmes de Mad Max, como las batalles motorizadas con las motocicletas como protagonistas y sus multitudinarias escenas son de quitar el hipo, pero la historia no llega a ningun lado. Se nos cuenta como Furiosa llegó a ser sicaria y una de als esclavas sexuales del pérfido señor de la guerra Inmortan Joe (interpretado por Lachy Hulme sustituyendo al fallecido Hugh Keays-Byrne) después de haber sido secuestrada de niña por otro caudillo loco y sanginario, el jefe motero Dementus (Chris Hemsworth, luciendo napia postiza) quien se convertirá en su némesis una vez Furiosa es adulta. Otros nuevos personajes como el aliado de Furiosa Preatorian Jack (Tom Burke), el sabio Hombre Historia (George Shevstov), el asesor militar de Dementus Comedor de Gente (John Howard) o el Mecanico Orgánico (Angus Sampson) eso si resultan tan curiosos y atractivos como antiguos personajes de este universo, pero y personalmente me quedo con los viejos Ganso, Humungus, Wez, Papagayo, el Maestro Golpeador o Tía Ama (hay leves referencias-homenaje a algunos de estos personajes y otras situaciones de los filmes anteriores en esta entrega). Pero el caso es que Mad Max parece ya no dar más de si y aunque se cambie de protagonista y Furiosa sea realmente un personaje fascinante, poca cosa se puede sacar ya.

domingo, junio 02, 2024

LA MUJER DORMIDA


 

** y 1/2

Siguen los intentos de hacer buen cine de género en España y se puede decir que se está consiguiendo pese a ciertos prejuicios del público, la crítica y por que no de la propia industria cinematográfica española. Este filme dirigido por Laura Alvea, en lo que supone el debut en solitario en largometraje de esta realizadora tras haber dirigido algunos filmes y documentales junto con José F. Ortuño, resulta un thriller psicológico-sobrenatural estimulante y bien narrado sustentado sobre todo en las interpretaciones de sus dos protagonistas, Javier Rey y Almudena Amor que junto al papel pivotal de Amanda Goldsmith ocupan casi toda la totalidad del metraje: una película de actores en un relato de intriga puede dar de mucho y en esta ocasión la cosa no decepciona al menos en parte. La Mujer Dormida si bien cumple su función de inquietar y hacer participe al espectador de la historia, también es cierto que en no pocas ocasiones no consigue encontrar su tono. Pese a todo, resulta un trabajo esforzado pese a sus pocos medios y que no debería pasar desapercibido.

Una aislada vivienda unifamiliar en el sur de España es el escenario casi único en donde se vive una historia de lucha contra el pasado, de huída de recuerdos dolorosos, de horribles secretos ocultos y todo condicionado por al presencia casi fantasmal de alguien que aunque no está muerto casi lo está: Sara (Amanda Goldsmith) la esposa de Agustín (Javier Rey), que se encuentra en estado vegetativo como consecuencia de un intento de suicidio pocos años atrás. La llegada a la vivienda de Agustín y Sara de la joven enfermera Ana (Almudena Amor), la verdadera protagonista de la historia, además de añadira a la existencia de Agustín una nueva dimensión en relación a su situación con Sara, provocará en la propia muchacha una serie de extrañas e inquietantes vivencias de las que no encuentra explicación y que parecen provocadas por la extraña influencia de la “mujer dormida”, al tiempo que la propia Ana va enterándose por medio de los vecinos del pueblo de las desconcertantes circunstancias que rodeaban al matrimonio y del intento de suicidio de Sara. Gracias a un competente montaje, al película consigue que el elemento sobrenatural del filme, basado en las extrañas vivencias de Ana, sea creíble y haga pensar al espectador. El elemento más psicológico y dramático, centrado en la relación entre Ana y Agustín y en la vivencia de esta de todas sus nuevas circunstancias termina sobresaliendo en la segunda parte del filme, pero sur resolución final, inteligente pero hecha avanzar con cierta torpeza, puede resultar algo tópica y demasiado parecida a otros filmes de temática similar. Una mención especial al buen trabajo de Almudena Amor, una actriz cada vez más en alza que si bien hace un papel muy parecido al que realizó en otro filme fantástico, La Abuela, tampoco merecería estar encasillada en este género: una intérprete con muchos recursos.


jueves, mayo 30, 2024

LOS BUENOS PROFESORES (UN MÉTIER SÉRIEUX)

 



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Últimamente están llegando a las pantallas bastantes filmes ambientados en el mundo escolar y desde el punto de vista docente, tal y como era el caso de la alemana Sala de Profesores; el hecho de que la mayoría de estas películas lleguen desde Europa reflejando realidades no muy diferentes a la del Estado español constituye un punto de interés añadido tanto para los amantes del cine realista y social como para todos aquellos que dedicados a las labores de enseñanza o con hijos en edad escolar sientan interés por este tipo de cine y esta producción francesa sin ser nada del otro jueves cumple con creces todos estos aspectos. La finalidad de Los Buenos Profesores es la de acercarse a las dificultades de los maestros y maestras de secundaria en el empeño de su profesión muchas veces ocasionados por trabas burocráticas y del sistema en general así como, ya en el aspecto más intimista, mostrar las contradicciones internas de varios de ellos. Buenos propósitos y bien tratados y expuestos pero tal vez de una manera demasiado esquemática y previsible, lo que no impide que esta sea una película creíble, veraz e interesante y degustable por un público amplio.

El hábil director y guionista Thomas Liti (Un médico en la campiña) sabe lo que se hace y otorga a su filme unas buenas cualidades de drama coral costumbrista con algún inserto de comedia echando mano sobre todo de su excelente capacidad como director de actores, con un numeroso reparto entre los que se encuentran algunos de los nombres más interesantes de la escena francesa actual con lógicamente extraordinarias actuaciones : Adèle Exarchopoulos, William Lebghil, Louise Bourgoin, Mustapha Abourachud, Bouli Lanners, el veterano y actor fectiche de Liti François Cluzet y el joven valor en Valentin Lacoste, quien interpreta a Benjamin, el joven nuevo profesor que desencadenará toda la trama. Benjamin, un veinteañero doctorando en ciencias, inteligente pero inseguro y condicionado por las exigencias de triunfo de su familia, acepta a regañadientes el puesto de profesor de matemáticas en un instituto, cargo que pese a todo su empeño parece superarle y que a partir del encontronazo con un conflictivo alumno se encontrará ante un grave problema que además afectará a sus compañeros profesores, solidarios con el pero limitados y desorientados de un modo u otro y además cada uno con sus problemas personales. La manera en lo que las circunstancias de cada uno de los profesores afectan tanto a su labor docente como a su percepción de diferentes aspectos es un item central en esta historia que el guión sabe lidiar muy bien pero tal vez sin demasiado profundidad. Es más interesante como se plantean las diferentes contradicciones de cada uno de ellos, algunas realmente desconcertantes, algo que se logra gracias a unas muy buenas interpretaciones -es impresionante como Exarchopoulos está madurando como actriz desde La vida de Adèle -y con momentos a veces turbadores como el protagonizado por la profesora de biología (Louise Bourgoin) en los últimos compases de la película. ¿Estamos ante la irrupción de un nuevo subgénero cinematográfico? Puede. Pero por el momento, es grato que existan películas con esta temática que recordemos retratan una parte importante en la vida de las personas: la educación reglada.

lunes, mayo 20, 2024

HASTA EL FIN DEL MUNDO (THE DEAD DON´T HURT)

 


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Es ya sabida que desde hace muchas décadas el western, otrora género cinematográfico por excelencia, ya solo hace apariciones esporádicas por las pantallas y estas tratan de aportar novedades o revisionar el género. La incursión de un personaje tan polifacético como Viggo Mortensen en su segundo filme como director auguraba algo especial y singular (máxime cuando su anterior y primera película como realizador, Falling (2020), fue una gratísima sorpresa)y no ha defraudado. The Dead don´t Hurt – como se ve, el título original es más genuinamente west pero el título en castellano ha encantado al director-actor- coproducción entre EEUU, Francia, Dinamarca y México rodada mayormente en hermosos parajes naturales del país azteca- es un western-drama de sentimientos con un regusto más bien europeo (y no estamos hablando de ningún spagetti western o derivados) en donde la ambientación en el oeste americano en la época de la Guerra de Secesión es solo el trasfondo temporal de una historia de introspección y amor vista principalmente a través de los ojos de una mujer, Vivienne (la estupenda actriz luxemburguesa afincada en Francia Vicky Krieps), una francocanadiense recién casada con un huraño pero sensible granjero maduro danés, Holger Olsen (Mortensen) que tras una breve pero intensa historia de amor en un aislado pueblo en las montañas de California deben de separarse durante un largo tiempo debido a que Olsen decide alistarse en el ejército federado. Durante ese periodo, Vivienne deberá desenvolverse en un mundo de hombres asilvestrados, rudos y brutales, criar sola a un hijo y en definitiva luchar por su propio espacio de libertad mientras anhela el regreso de su hombre Sus recuerdos de infancia, als lecturas que leíaa de pequeña y la educación cristiana recibida, todo ello insólitamente mezclado en su cabeza, será lo que principalmente se aferre.

Esta es una película de contrastes en donde escenas violentas y pelín sanguinarias propias del western crepuscular de los 60 y 70 (que pese a todo son muy pocas) cohabitan con momentos más intimistas, escenas sin diálogos, escenarios naturales a toda pantalla que terminan casi adueñándose de la historia y fragmentos de corte simbólico como los flashbacks que muestran las fantasías infantiles de la protagonista y sus encuentros con caballeros andantes y con la mismísima Juana de Arco, su heroína y modelo. Los dos protagonistas desde luego que están más que estupendos: un Viggo Mortensen que se cree realmente su papel y se entrega a el con mimo y una Vicky Krieps que casi se puede decir que ella sola es la película. Mortensen además firma el guio, la música y es productor. Una manera muy inteligente de contar una historia de sentimientos y empoderamiento femenino con sutileza, cinefília (homenaje al western, claro), buen hacer y originalidad. Una de las sorpresas más gratas de los últimos meses.

jueves, mayo 16, 2024

EL REINO DEL PLANETA DE LOS SIMIOS (KINGDOM OF THE PLANET OF THE APES)

 


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Hace unos años (diez concretamente) que comenzó la saga reboot de la franquicia El Planeta de los Simios, clásico de la ci-fi cinematográfica que partiendo de una novela de Pierre Boule redefinió en 1968 el subgénero futurista-distópico ofreciendo una sugestiva fábula contraevolutiva continuada por cada vez más inferiores secuelas. Esta nueva saga, que con esta ya va por la cuarta entrega y esta también producida por 20th Century Fox, echando mano del motion capture para recrear los simios inteligentes y presupuestos considerables empezó mal, después se recuperó, luego cayó en picado y finalmente se ha ido a pique (aunque se tiene intención de hacer más entregas) con una película aburrida, previsible y que enfarraga aún más todo lo que se ha contado en la saga sobre la dominación de los simios en la tierra y la evolución de su sociedad. Actores aún por demostrar mucho como Owen Teague, Kevin Durand, Peter Macon o Lydia Peckham dan cuerpo a nuevos personajes simiescos mientras que otros como Freya Allan o el veterano William H. Macy interpretan a los humanos supervivientes de turno.

Todo en esta peli resulta fallido: el guion es insulso y sin gancho, los personajes no resultan atractivos -en anteriores filmes de la serie reboot muchos incluso tenían carisma ye staban bien trabajados- y lo que es peor no logra avanzar ningún tipo de trama coherente dentro de una narración conjunta. La crítica al mesianismo y el totalitarismo, representada por el personaje de Proximus Cesar -el monarca de una fanatizada comunidad de simios que pretende descubrir los secretos históricos y tecnológicos de los humanos- resulta tópica y facilona. El personaje de Noa (Owen Teague), un simio que pretende hacer frente a Proximus y vengar la masacre de su clan en manos de los monos seguidores del autoproclamado rey simio, no logra ser ningún héroe convincente y a media que avanza el filme resulta casi ridículo. Como ridículo casi es el papel de Freya Allan como la humana Mae, una pedante heroína rebelde y esteril es la intervención de William H. Macy como otro humano este aliado de Proximus y que recuerda mucho al apel de Dennis Hopper en Apocalpse Now en lo que es un homenaje más bien torpe. Y si, hay también algún guiño a la saga clásica - que no aporta nada salvo un frikismo de saldo- y algún supuesto homenaje a otros clásicos de la aventura y la ciencia ficción, pero nada salva a esta nueva entrega de un naufragio total. Buena fotografía y buenos efectos especiales a veces pero ni la mayoría de las escenas de acción resultan convincentes. La saga precisa de una interrupción o un replanteamiento.

domingo, mayo 12, 2024

LA CASA

 

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Esta película ha dejado constatada un par de cosa: que el cine español le ha perdido el medio a las adaptaciones del cómic y que este último medio es definitivamente un vehículo de historias adultas. El guionista y dibujante Paco Roca, una de las figuras más destacadas del noveno arte en España (puede que la más destacada), ya había visto llevadas a la gran pantalla con mayor o menor fortuna algunas de sus novelas gráficas, como Arrugas (2007) (convertida en un filme de animación en 2009) o una fallida Memorias de un hombre en pijama (2011) a partir de tiras de prensa publicadas entre 2011 y 2018, pero en esta ocasión bien puede estar satisfecho el autor valenciano ya que no sólo Álex Montoya ha hecho la mejor de sus adaptaciones sino que ha convertido en su delicioso cómic dramático e intimista (y también algo autobiográfico) en un estupendo melodrama familiar lleno de matices y detalles que ilustran obsesiones habituales de Roca como el recuerdo, el paso del tiempo y la relación con los seres queridos. Montoya, un director que ya sorprendió con Asamblea (2019) y Lucas (2021) parece querer consolidarse como un gran director y entrega una excelente película que además de adaptar dignamente las viñetas de Paco Roca sabe expresarse como filme por derecho propio por medio de un psicodrama de pulso teatral (prácticamente sólo una localización, al casa del título) y un enorme trabajo del reparto completo, sin excepciones, dando vida a personajes reconocibles en la vida de todos los días y con cuyas situaciones, circunstancias y vivencias todos nos hemos sentido alguna vez identificados.

Para hacer llegar a (muy buen) puerto una película donde las relaciones interpersonales, los sentimientos, los conflictos familiares, la nostalgia y los recuerdos están omnipresentes presentes se necesita una buena mano narrativa e intuitiva y eso Álex Montoya demuestra tener a raudales lo mismo que el texto de Paco Roca- que ya es de por si un gran narrador- es un excelente punto de partida. José (David Verdager) un escritor en la cuarentena visita la casa unifamiliar donde se crió junto a sus padres y sus dos hermanos y que últimamente era la vivienda estival familiar hasta la muerte del padre, Antonio (Luis Callejo), acaecida recientemente. Con la perspectiva de vender la casa, José y su pareja Silvia (Olivia Molina) pretenden ir retirando todo el mobiliario y objetos pero todo en la casa familiar trae inerrables recuerdos a José sobre la figura de su progenitor y la tarea obviamente será difícil. Los otros dos hijos, Vicente (Óscar de la Fuente) y Carla (Lorena López) quienes llegan con sus respectivas familias, tendrán sus propios puntos de vista sobre el destino de la casa... y también sobre todo lo que ella significó para ellos con la figura del padre sobrevolando cada uno de los recuerdos y decisiones. Avanzando de manera sutil, como un guante de seda, la película regalo momentos narrativos -excelente uso del flashback- y dramáticos de primer orden donde tampoco faltan ni el elemento costumbrista y la ternura, otorgando cierto tamiz de comedia a veces que resulta de agradecer. Mención aparte merece la breve intervención del veterano Miguel Rellán como un entrañable viejo vecino, clave en el significado de la historia o la joven María Romanillos como Ema, la sobrina adolescente de José. Y sin olvidar a la pequeña gran actriz Tosca Montoya, hija del director: un encantador descubrimiento. Realmente, el cómic en el cine es mucho más que las casi siempre cargantes adaptaciones de los superhéroes, es un medio cada vez más madura y que esta íntimamente relacionado con el cine en cuanto a recursos de expresión, tal y como se demuestra en esta película.