lunes, junio 03, 2024

FURIOSA: DE LA SAGA MAD MAX (FURIOSA: A MAD MAX SAGA)

 


** y 1/2

En 2015 George Miller, cineasta que bien ha podio tener una carrera más brillante a la que ha tenido, resucitó 30 años después su creación más celebre, la franquicia Mad Max con un nuevo filme de la franquicia Mad Max: Furia en la carretera, un esforzado y efectivo intento por actualizar el personaje y su estrafalario y violento universo distópico con una secuela-reboot que no aportaba nada nuevo a lo antes visto pero si ofrecía una actualización a lo grande trufada de espectacularidad. Se presumían más nuevas entregas del caballero andante futurista Max Rockatansky dentro de las áridas arenas de un desierto australiano postapocalíptico y el veterano cineasta del sur aunque nueve años más tarde ha respondido con una precuela de Furia en la carretera centrada en el nuevo personaje que apareció en aquella , al rebelde heroína Furiosa, interpretada en aquella ocasión como treintañera por Charlize Theron y ahora como una joven veinteañera por Anya Taylor-Joy ( y casi ni rastro de Max, sólo aparece fugazmente interpretado por un figurante). Lo malo que esta nueva entrega parece limitarse a dar más y más vueltas sobre los hallazgos del anterior filme (es decir, multitudinarias escenas de persecución y acción aún más espectaculares que las de las pelis de la franquicia de los años 80, una escenografía en espacios abiertos abrumadora) y se enroca además en una historia previsible y sin ninguna novedad con respecto a la saga Mad Max . Vuelven a aparecer los sempiternos elementos de la franquicia desde su segunda entrega (la primera de 1979 era futurista pero no apocalíptica) con sus personajes con varias taras físicas y mentales, sus temáticas centrada en la automoción y la gasolina y su violencia desatada, todo ello con el print bizarro y salvaje de rigor; pero hay poca emoción y una constante sensación de haber visto todo antes.

Es cierto que Furiosa atesora algunas de las imágenes ms espectaculares de todos los filmes de Mad Max, como las batalles motorizadas con las motocicletas como protagonistas y sus multitudinarias escenas son de quitar el hipo, pero la historia no llega a ningun lado. Se nos cuenta como Furiosa llegó a ser sicaria y una de als esclavas sexuales del pérfido señor de la guerra Inmortan Joe (interpretado por Lachy Hulme sustituyendo al fallecido Hugh Keays-Byrne) después de haber sido secuestrada de niña por otro caudillo loco y sanginario, el jefe motero Dementus (Chris Hemsworth, luciendo napia postiza) quien se convertirá en su némesis una vez Furiosa es adulta. Otros nuevos personajes como el aliado de Furiosa Preatorian Jack (Tom Burke), el sabio Hombre Historia (George Shevstov), el asesor militar de Dementus Comedor de Gente (John Howard) o el Mecanico Orgánico (Angus Sampson) eso si resultan tan curiosos y atractivos como antiguos personajes de este universo, pero y personalmente me quedo con los viejos Ganso, Humungus, Wez, Papagayo, el Maestro Golpeador o Tía Ama (hay leves referencias-homenaje a algunos de estos personajes y otras situaciones de los filmes anteriores en esta entrega). Pero el caso es que Mad Max parece ya no dar más de si y aunque se cambie de protagonista y Furiosa sea realmente un personaje fascinante, poca cosa se puede sacar ya.

domingo, junio 02, 2024

LA MUJER DORMIDA


 

** y 1/2

Siguen los intentos de hacer buen cine de género en España y se puede decir que se está consiguiendo pese a ciertos prejuicios del público, la crítica y por que no de la propia industria cinematográfica española. Este filme dirigido por Laura Alvea, en lo que supone el debut en solitario en largometraje de esta realizadora tras haber dirigido algunos filmes y documentales junto con José F. Ortuño, resulta un thriller psicológico-sobrenatural estimulante y bien narrado sustentado sobre todo en las interpretaciones de sus dos protagonistas, Javier Rey y Almudena Amor que junto al papel pivotal de Amanda Goldsmith ocupan casi toda la totalidad del metraje: una película de actores en un relato de intriga puede dar de mucho y en esta ocasión la cosa no decepciona al menos en parte. La Mujer Dormida si bien cumple su función de inquietar y hacer participe al espectador de la historia, también es cierto que en no pocas ocasiones no consigue encontrar su tono. Pese a todo, resulta un trabajo esforzado pese a sus pocos medios y que no debería pasar desapercibido.

Una aislada vivienda unifamiliar en el sur de España es el escenario casi único en donde se vive una historia de lucha contra el pasado, de huída de recuerdos dolorosos, de horribles secretos ocultos y todo condicionado por al presencia casi fantasmal de alguien que aunque no está muerto casi lo está: Sara (Amanda Goldsmith) la esposa de Agustín (Javier Rey), que se encuentra en estado vegetativo como consecuencia de un intento de suicidio pocos años atrás. La llegada a la vivienda de Agustín y Sara de la joven enfermera Ana (Almudena Amor), la verdadera protagonista de la historia, además de añadira a la existencia de Agustín una nueva dimensión en relación a su situación con Sara, provocará en la propia muchacha una serie de extrañas e inquietantes vivencias de las que no encuentra explicación y que parecen provocadas por la extraña influencia de la “mujer dormida”, al tiempo que la propia Ana va enterándose por medio de los vecinos del pueblo de las desconcertantes circunstancias que rodeaban al matrimonio y del intento de suicidio de Sara. Gracias a un competente montaje, al película consigue que el elemento sobrenatural del filme, basado en las extrañas vivencias de Ana, sea creíble y haga pensar al espectador. El elemento más psicológico y dramático, centrado en la relación entre Ana y Agustín y en la vivencia de esta de todas sus nuevas circunstancias termina sobresaliendo en la segunda parte del filme, pero sur resolución final, inteligente pero hecha avanzar con cierta torpeza, puede resultar algo tópica y demasiado parecida a otros filmes de temática similar. Una mención especial al buen trabajo de Almudena Amor, una actriz cada vez más en alza que si bien hace un papel muy parecido al que realizó en otro filme fantástico, La Abuela, tampoco merecería estar encasillada en este género: una intérprete con muchos recursos.


jueves, mayo 30, 2024

LOS BUENOS PROFESORES (UN MÉTIER SÉRIEUX)

 



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Últimamente están llegando a las pantallas bastantes filmes ambientados en el mundo escolar y desde el punto de vista docente, tal y como era el caso de la alemana Sala de Profesores; el hecho de que la mayoría de estas películas lleguen desde Europa reflejando realidades no muy diferentes a la del Estado español constituye un punto de interés añadido tanto para los amantes del cine realista y social como para todos aquellos que dedicados a las labores de enseñanza o con hijos en edad escolar sientan interés por este tipo de cine y esta producción francesa sin ser nada del otro jueves cumple con creces todos estos aspectos. La finalidad de Los Buenos Profesores es la de acercarse a las dificultades de los maestros y maestras de secundaria en el empeño de su profesión muchas veces ocasionados por trabas burocráticas y del sistema en general así como, ya en el aspecto más intimista, mostrar las contradicciones internas de varios de ellos. Buenos propósitos y bien tratados y expuestos pero tal vez de una manera demasiado esquemática y previsible, lo que no impide que esta sea una película creíble, veraz e interesante y degustable por un público amplio.

El hábil director y guionista Thomas Liti (Un médico en la campiña) sabe lo que se hace y otorga a su filme unas buenas cualidades de drama coral costumbrista con algún inserto de comedia echando mano sobre todo de su excelente capacidad como director de actores, con un numeroso reparto entre los que se encuentran algunos de los nombres más interesantes de la escena francesa actual con lógicamente extraordinarias actuaciones : Adèle Exarchopoulos, William Lebghil, Louise Bourgoin, Mustapha Abourachud, Bouli Lanners, el veterano y actor fectiche de Liti François Cluzet y el joven valor en Valentin Lacoste, quien interpreta a Benjamin, el joven nuevo profesor que desencadenará toda la trama. Benjamin, un veinteañero doctorando en ciencias, inteligente pero inseguro y condicionado por las exigencias de triunfo de su familia, acepta a regañadientes el puesto de profesor de matemáticas en un instituto, cargo que pese a todo su empeño parece superarle y que a partir del encontronazo con un conflictivo alumno se encontrará ante un grave problema que además afectará a sus compañeros profesores, solidarios con el pero limitados y desorientados de un modo u otro y además cada uno con sus problemas personales. La manera en lo que las circunstancias de cada uno de los profesores afectan tanto a su labor docente como a su percepción de diferentes aspectos es un item central en esta historia que el guión sabe lidiar muy bien pero tal vez sin demasiado profundidad. Es más interesante como se plantean las diferentes contradicciones de cada uno de ellos, algunas realmente desconcertantes, algo que se logra gracias a unas muy buenas interpretaciones -es impresionante como Exarchopoulos está madurando como actriz desde La vida de Adèle -y con momentos a veces turbadores como el protagonizado por la profesora de biología (Louise Bourgoin) en los últimos compases de la película. ¿Estamos ante la irrupción de un nuevo subgénero cinematográfico? Puede. Pero por el momento, es grato que existan películas con esta temática que recordemos retratan una parte importante en la vida de las personas: la educación reglada.

lunes, mayo 20, 2024

HASTA EL FIN DEL MUNDO (THE DEAD DON´T HURT)

 


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Es ya sabida que desde hace muchas décadas el western, otrora género cinematográfico por excelencia, ya solo hace apariciones esporádicas por las pantallas y estas tratan de aportar novedades o revisionar el género. La incursión de un personaje tan polifacético como Viggo Mortensen en su segundo filme como director auguraba algo especial y singular (máxime cuando su anterior y primera película como realizador, Falling (2020), fue una gratísima sorpresa)y no ha defraudado. The Dead don´t Hurt – como se ve, el título original es más genuinamente west pero el título en castellano ha encantado al director-actor- coproducción entre EEUU, Francia, Dinamarca y México rodada mayormente en hermosos parajes naturales del país azteca- es un western-drama de sentimientos con un regusto más bien europeo (y no estamos hablando de ningún spagetti western o derivados) en donde la ambientación en el oeste americano en la época de la Guerra de Secesión es solo el trasfondo temporal de una historia de introspección y amor vista principalmente a través de los ojos de una mujer, Vivienne (la estupenda actriz luxemburguesa afincada en Francia Vicky Krieps), una francocanadiense recién casada con un huraño pero sensible granjero maduro danés, Holger Olsen (Mortensen) que tras una breve pero intensa historia de amor en un aislado pueblo en las montañas de California deben de separarse durante un largo tiempo debido a que Olsen decide alistarse en el ejército federado. Durante ese periodo, Vivienne deberá desenvolverse en un mundo de hombres asilvestrados, rudos y brutales, criar sola a un hijo y en definitiva luchar por su propio espacio de libertad mientras anhela el regreso de su hombre Sus recuerdos de infancia, als lecturas que leíaa de pequeña y la educación cristiana recibida, todo ello insólitamente mezclado en su cabeza, será lo que principalmente se aferre.

Esta es una película de contrastes en donde escenas violentas y pelín sanguinarias propias del western crepuscular de los 60 y 70 (que pese a todo son muy pocas) cohabitan con momentos más intimistas, escenas sin diálogos, escenarios naturales a toda pantalla que terminan casi adueñándose de la historia y fragmentos de corte simbólico como los flashbacks que muestran las fantasías infantiles de la protagonista y sus encuentros con caballeros andantes y con la mismísima Juana de Arco, su heroína y modelo. Los dos protagonistas desde luego que están más que estupendos: un Viggo Mortensen que se cree realmente su papel y se entrega a el con mimo y una Vicky Krieps que casi se puede decir que ella sola es la película. Mortensen además firma el guio, la música y es productor. Una manera muy inteligente de contar una historia de sentimientos y empoderamiento femenino con sutileza, cinefília (homenaje al western, claro), buen hacer y originalidad. Una de las sorpresas más gratas de los últimos meses.

jueves, mayo 16, 2024

EL REINO DEL PLANETA DE LOS SIMIOS (KINGDOM OF THE PLANET OF THE APES)

 


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Hace unos años (diez concretamente) que comenzó la saga reboot de la franquicia El Planeta de los Simios, clásico de la ci-fi cinematográfica que partiendo de una novela de Pierre Boule redefinió en 1968 el subgénero futurista-distópico ofreciendo una sugestiva fábula contraevolutiva continuada por cada vez más inferiores secuelas. Esta nueva saga, que con esta ya va por la cuarta entrega y esta también producida por 20th Century Fox, echando mano del motion capture para recrear los simios inteligentes y presupuestos considerables empezó mal, después se recuperó, luego cayó en picado y finalmente se ha ido a pique (aunque se tiene intención de hacer más entregas) con una película aburrida, previsible y que enfarraga aún más todo lo que se ha contado en la saga sobre la dominación de los simios en la tierra y la evolución de su sociedad. Actores aún por demostrar mucho como Owen Teague, Kevin Durand, Peter Macon o Lydia Peckham dan cuerpo a nuevos personajes simiescos mientras que otros como Freya Allan o el veterano William H. Macy interpretan a los humanos supervivientes de turno.

Todo en esta peli resulta fallido: el guion es insulso y sin gancho, los personajes no resultan atractivos -en anteriores filmes de la serie reboot muchos incluso tenían carisma ye staban bien trabajados- y lo que es peor no logra avanzar ningún tipo de trama coherente dentro de una narración conjunta. La crítica al mesianismo y el totalitarismo, representada por el personaje de Proximus Cesar -el monarca de una fanatizada comunidad de simios que pretende descubrir los secretos históricos y tecnológicos de los humanos- resulta tópica y facilona. El personaje de Noa (Owen Teague), un simio que pretende hacer frente a Proximus y vengar la masacre de su clan en manos de los monos seguidores del autoproclamado rey simio, no logra ser ningún héroe convincente y a media que avanza el filme resulta casi ridículo. Como ridículo casi es el papel de Freya Allan como la humana Mae, una pedante heroína rebelde y esteril es la intervención de William H. Macy como otro humano este aliado de Proximus y que recuerda mucho al apel de Dennis Hopper en Apocalpse Now en lo que es un homenaje más bien torpe. Y si, hay también algún guiño a la saga clásica - que no aporta nada salvo un frikismo de saldo- y algún supuesto homenaje a otros clásicos de la aventura y la ciencia ficción, pero nada salva a esta nueva entrega de un naufragio total. Buena fotografía y buenos efectos especiales a veces pero ni la mayoría de las escenas de acción resultan convincentes. La saga precisa de una interrupción o un replanteamiento.

domingo, mayo 12, 2024

LA CASA

 

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Esta película ha dejado constatada un par de cosa: que el cine español le ha perdido el medio a las adaptaciones del cómic y que este último medio es definitivamente un vehículo de historias adultas. El guionista y dibujante Paco Roca, una de las figuras más destacadas del noveno arte en España (puede que la más destacada), ya había visto llevadas a la gran pantalla con mayor o menor fortuna algunas de sus novelas gráficas, como Arrugas (2007) (convertida en un filme de animación en 2009) o una fallida Memorias de un hombre en pijama (2011) a partir de tiras de prensa publicadas entre 2011 y 2018, pero en esta ocasión bien puede estar satisfecho el autor valenciano ya que no sólo Álex Montoya ha hecho la mejor de sus adaptaciones sino que ha convertido en su delicioso cómic dramático e intimista (y también algo autobiográfico) en un estupendo melodrama familiar lleno de matices y detalles que ilustran obsesiones habituales de Roca como el recuerdo, el paso del tiempo y la relación con los seres queridos. Montoya, un director que ya sorprendió con Asamblea (2019) y Lucas (2021) parece querer consolidarse como un gran director y entrega una excelente película que además de adaptar dignamente las viñetas de Paco Roca sabe expresarse como filme por derecho propio por medio de un psicodrama de pulso teatral (prácticamente sólo una localización, al casa del título) y un enorme trabajo del reparto completo, sin excepciones, dando vida a personajes reconocibles en la vida de todos los días y con cuyas situaciones, circunstancias y vivencias todos nos hemos sentido alguna vez identificados.

Para hacer llegar a (muy buen) puerto una película donde las relaciones interpersonales, los sentimientos, los conflictos familiares, la nostalgia y los recuerdos están omnipresentes presentes se necesita una buena mano narrativa e intuitiva y eso Álex Montoya demuestra tener a raudales lo mismo que el texto de Paco Roca- que ya es de por si un gran narrador- es un excelente punto de partida. José (David Verdager) un escritor en la cuarentena visita la casa unifamiliar donde se crió junto a sus padres y sus dos hermanos y que últimamente era la vivienda estival familiar hasta la muerte del padre, Antonio (Luis Callejo), acaecida recientemente. Con la perspectiva de vender la casa, José y su pareja Silvia (Olivia Molina) pretenden ir retirando todo el mobiliario y objetos pero todo en la casa familiar trae inerrables recuerdos a José sobre la figura de su progenitor y la tarea obviamente será difícil. Los otros dos hijos, Vicente (Óscar de la Fuente) y Carla (Lorena López) quienes llegan con sus respectivas familias, tendrán sus propios puntos de vista sobre el destino de la casa... y también sobre todo lo que ella significó para ellos con la figura del padre sobrevolando cada uno de los recuerdos y decisiones. Avanzando de manera sutil, como un guante de seda, la película regalo momentos narrativos -excelente uso del flashback- y dramáticos de primer orden donde tampoco faltan ni el elemento costumbrista y la ternura, otorgando cierto tamiz de comedia a veces que resulta de agradecer. Mención aparte merece la breve intervención del veterano Miguel Rellán como un entrañable viejo vecino, clave en el significado de la historia o la joven María Romanillos como Ema, la sobrina adolescente de José. Y sin olvidar a la pequeña gran actriz Tosca Montoya, hija del director: un encantador descubrimiento. Realmente, el cómic en el cine es mucho más que las casi siempre cargantes adaptaciones de los superhéroes, es un medio cada vez más madura y que esta íntimamente relacionado con el cine en cuanto a recursos de expresión, tal y como se demuestra en esta película.

lunes, abril 29, 2024

CIVIL WAR

 


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La premisa era atractiva: una hipotética futura guerra civil americana, entre dos facciones cuyas motivaciones e ideologías respectivas no conocemos durante todo el metraje, y todo lo que esto podía conllevar. Pero lo que podía ser una interesante película de distopía política-ficción con su lógico elemento bélico y un millón de aspectos de cualquier tipo por explotar (sociales, políticos, morales, dramáticos) se ha quedado en una película muy apañada y poco estimulante en donde y pese a que el elemento temático central (el periodismo) también podía dar muchísimo de si no se llega a nada con una historia con su intríngulis pero que no aporta nada más que cierta crítica a los límites de la profesión periodística a la hora de recoger y suministrar las noticias, algo que en los reporteros de guerra siempre es más notable. Más drama que acción y cine bélico y aparentemente más crítica social y humana que un vacuo espectáculo de tiros y bombardeos -que por otra parte hay muy poco de ello aunque si en varios momentos violencia más directa y explícita- Civil War pese a todo se queda en la mediocridad. El británico Alex Gartland demuestra ser un director con recursos en producciones más o menos exigentes como esta, pero no consigue que este filme sea ni mucho menos memorable.

La historia comienza cuando la guerra lleva ya cierto tiempo y solo sabemos que al igual que la Guerra Civil americana del siglo XIX hay varios estados “secesionistas” que han abandonado los EEUU y están en contra del gobierno norteamericano oficial. Una fotoperiodista de prestigio, Lee Smith (Kirsten Dunst), ante la inminente caída de Washington DC y del presidente, viaja a Washington para fotografíar todo lo posible de una guerra que parece ya acabar y para entrevistar al mandatario. Junto a ella se unirán su excéptico colega de Reuters Joel (Wagner Moura), el veterano periodsta Sammy (Stephen McKinley Henderson) y la joven aspirante a fotoperidosta Jesse (Cailee Spaeny). El viaje pondrá en relieve los peligros y las contradicciones del mundo del periodismo de guerra (en donde la lucha por conseguir la mejor imagen parece otra guerra en si misma) y los desastres de la guerra. Es precisamente en ste último aspecto donde la película peca de autocomplaciente echándose de menos una denuncia antibelicista más clara: y es que la dialéctica e interacción entre los personajes, muy bien llevadas, no tienen su correlato en una denuncia o al menos en un muestrario de momentos dramáticos o emotivos. Hay escenas impactantes, eso si, y momentos puntuales logrados, pero a media que el metraje va avanzando el sopor termina por adueñarse de todo. Una oportunidad desaprovechada apra hacer una buena película.

domingo, abril 28, 2024

SIEMPRE NOS QUEDARÁ MAÑANA (C´È ANCORA DOMANI)

 


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Precedida por el éxito de taquilla cosechado en su país ha llegado esta sorprendente comedia italiana de época con ribetes de drama y repleta de curiosos insertos más o menos experimentales que la dotan de un aire excéntrico pero lleno de encanto. El debut de la excelente actriz Paola Cortellesi como directora- que además aquí ejerce de guionista y también de actriz principal- ha sido más que inspirado con una película de carácter historicista que con mensaje antimachista, feminista e igualitario ajustando las cuentas con un periodo crucial de la historia de Italia como fue la postguerra y los difíciles años posteriores a las II Guerra Mundial en donde un país derrotado y empobrecido lucha por entrar en la modernidad con el lastre de un enorme tradicionalismo y un desmedido clasismo. Para contar el relato la actriz metida a directora opta por un peculiar homenaje a la rica historia del cine de su país haciendo un pastiche de película neorrealista italiana de los 40-50- filmada significativamente en (un hermoso) blanco y negro- en donde para recordar las concomitancias con ciertos aspectos o secuelas en la época actual recurre a aparentes stravaganzzas como un banda sonora con música electrónica o hip hop y a efectos de montaje tarantinianos: unas geniales pinceladas que elevan el filme aún más si cabe de lo que da con su interesante historia y su exquisito acabado formal con una cuativadora fotografía bitonal. Todo resulta deslumbrante en una película que desde la comedia y la aparente ligereza se ocupa de cosas muy serias llegando a conmover al espectador.

La acción se desarrolla en 1946 en una indeterminada ciudad italiana en donde Delia, madre de tres hijos y casada con el déspota, egoísta y maltratador Ivano (Valerio Mastandrea) se desvive por sacar adelante a su familia trabajando en varios empleos por un mísero sueldo - lo que en la época les correspondía a las mujeres- para complementar las no mayores ganancias de su marido, mientras aguanta el carácter violento de este y sus continuas palizas y cuida también de su suegro enfermo. La inminente boda de su hija de 20 años Marcella (Romana Maggiora Vergano) con el primogénito de una buena familia otorga ilusión y esperanza a Delia y el resto de su familia, pero el lastre del clan es tan grande en todos los sentidos que las cosas tenderán al naufragio. El personaje de Delia es tratado como un heroína histórica en els entido de que ella y muchas otras italianas de su generación tuvieron que luchar lo indecible para conseguir su libertad y su posición en una sociedad machista y concretamente como en el caso de Delia (y su hija) muchas tuvieron que luchar contra la fuerza bruta de un patriarcado y machismo galopante en su entorno. El personaje de Ivano, un mala bestia disfrazada de aparentemente sacrificado padre de familia, encarna en la historia a todo aquello que combatieron muchas mujeres y su figura, entre la caricatura y el realismo, está muy bien plasmada en sus escalofriantes matices. La manera en que al directora nos muestra escenas como las del maltrato físico a la que es sometida por parte de su marido, rodadas como si de una coreografía se tratase, no es más que un indicativo simbólico de que aquellas situaciones eran casi un triste y siniestro ritual.

La combinación de momentos más serios y dramáticos con la tradición de la comedia costumbrista neorrealista italiana (los diálogos son impagables y el humor casi siempre ingenioso) y las pinceladas simbólicas y más o menos irreales hacen de Siempre nosquedará mañana una muy gata experiencia incluyendo un final con trampantojo pero muy sugestivo. Puede que algunos elementos de la trama se queden incompletosy que muchos personajes secundarios- la película atesora una interesante galería- hubiesen podido ser explotados en mayor medida, pero nada resta a la excelencia de esta película.

miércoles, abril 24, 2024

ROSALIE


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Freaks y fenómenos. Han dado mucho a la historia del cine y sus historias, reales o imaginadas, siguen siendo enormemente sugerentes y esta película francesa dirigida con bastante habilidad por Stéphanie Di Giusto lo confirma. Basada ligeramente en la historia real de la mujer barbuda de finales del siglo XIX Clémentine Delait, Rosalie es un canto a la reivindicación de la diferencia y también un drama bastante melancólico e intimista con la historia vista casi siempre a ojos de su atribulada protagonista, una joven cuyo hirsutismo galopante, que le hace crecer pelo por todo su cuerpo, le ha convertido en un ser inseguro y temeroso -su futuro nunca será nada claro para ella- pero al mismo tiempo su enorme sensibilidad le obligará a mantener su templanza y compostura y también su feminidad. Nadiçia Tereskiewicz, uno de los rostros más prometedores de la escena francesa, da vida a Rosalie, un muchacha entregada por su padre para un matrimonio de conveniencia a un tabernero rural en una situación económica apurada, Abel (Benôit Magimel) sin que este sepa nada de su condición, que al conocerla (él y todo el pueblo) se debatirá entre el rechazo, el afecto y la utilidad, ya que incluso la propia Rosalie termina por pretender sacar rédito económico de su físico y así mejorar la situación de la forzada pareja. Pero nada será sencillo.

Una excelente fotografía de regusto pictórico (muy adecuada a la hora de captar una atmósfera decimonónica) hace resaltar el acabado formal de la película cuyo guion se muestra trabajado y con interesantes aristas emocionales aunque tal vez también algo tópico. La dualidad de este filme entre romanticismo/realismo cuando funciona lo hace muy bien pero otras veces no aporta mucho. Es muy interesante el tono de cuento de hadas en que la película se imbuye muy inteligentemente y sin caer en el empalago, las interpretaciones ayudan mucho en este sentido y tanto Tereskiewicz como Magimel componen muy buenos papeles en una extraña relación amorosa imposible, inesperada, extraña. Hay cierta reminiscencia de El Hombre Elefante (1981) de David Lynch, pero la película tiene su propio tono. El cine francés sigue regalándonos buenos momentos.