viernes, enero 06, 2023

AVATAR: EL SENTIDO DEL AGUA (AVATAR: THE WAY OF WATER)

 


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Con el consabido bombo y platillo llego la tardía (13 años ha habido que esperar) secuela de la exitosa Avatar (2009), la película que revolucionó muchos conceptos visuales del cine con su espectacular imagen infográfica de animación 3D, sus efectos especiales el hecho de y que su versión en 3D consiguió ser hasta ese momento la película más lograda en ese formato. Su director, James Cameron, no ha dirigido ningún largometraje en estos trece años y todo ese exagerado espaciamiento tal vez este minando su credibilidad como director -la anterior a aquella, la célebre Titanic recordemos de data de 1997-  pero es evidente que prefiere ser un director comercial y un mago entretainer y la decisión es respetable habida cuenta de que,  efectivamente, Cameron es un estupendo mago cinematográfico como ya demostró con Avatar y como demuestra en esta segunda parte, técnicamente más conseguida incluso (la tecnología en el cine a avanzado bastante en estos últimos años) y ofreciendo un espectáculo visual más que fascinante que enamorará a cualquier tipo de público. Por el lado contrario, esta The Way of Water prácticamente repite lo mismo que la anterior película con un guión previsible y en ese sentido resulta menor que aquella, un filme, no olvidemos, que en su conjunto tampoco era una gran película. Se anuncia eso si toda una saga con secuelas que ya se están rodando y que llegarán en pocos años.

Esta nueva entrega incide en el mensaje ecologista, interculturalista y de aceptación del diferente con trasfondo filosófico de la primera Avatar añadiendo un tono de elogio de la solidaridad y del trabajo en común  que choca con la condición de película de acción trepidante con bastante punto de violencia, algo que el anterior filme apenas tenía: es este aspecto el que lastra la credibilidad del guión y del filme mismo, en donde las buenas intenciones de cierto tono moral quedan empañadas por el puro espectáculo de las action movies (bien rodado, eso si) alargando la duración de una película con bastantes minutos de sobra. Repite gran parte del elenco de la primera entrega, con Sam Worthington encarnado de nuevo al marine integrado en el pueblo Na´vi Jake Sully y convertido en uno de ellos al adoptar perennemente el avatar de esos seres extraterrestres (no vemos al Worthington real, solo su personaje animado), Zoe saldaña como su compañera Neytiri, Stepen Lang como el siniestro coronel Quaritch revivido en un avatar Na´vi y Sigourney Weaver esta vez en doble papel como la doctora Augustine en imágenes de recuerdos y un nuevo personaje, la joven Kiri, su hija avatar  adoptada por Sully y Neytiri. Sully, que como Na´vi vive feliz en el planeta Pandora y ha tenido otros tres hijos con su compañera, se ve forzado a abandonar con su familia el poblado paradisiaco ante la amenaza de los terrícolas que han regresado para vengarse de Sully adoptando algunos la forma de avatares Na´vi y con Quarich a la cabeza. En el exilio, Sully y su familia llegan hasta  el hermoso poblado acuático de los Metkayina, unos Na´vi verdosos con cola más larga y que dominan el medio acuático y los seres que habitan los mares de Pandora, liderados por Tonowari (Cliff Curtis) y su esposa Ronal (Kate Winslet). Entre ambos clanes se establecerá una alianza que no resultará nada sencilla por el choque cultural y de costumbres y sobre todo por la amenaza de los terrestres.

Es cierto que los principales logros de The Way of Water desde el plano visual son verdaderamente impactantes (alucinantes imágenes submarinas, muy logradas criaturas fantásticas, una disposición cromática y lumínica  deslumbrante), que sus efectos visuales de animación 3D son la repanocha, y que la película atesora no pocos elementos emotivos y un bonito mensaje, pero decididamente todos los combates y una violencia a veces gratuita, terminan por desbaratarlo todo. No obstante, puede que las futuras entregas nos deparen sorpresas agradables y que la animación de captura de movimiento que esta saga ha revolucionado pueda avanzar aún más volviéndonos a regalar espectaculares momentos. Por cierto, es recomendable ver esta película en su versión con gafas 3D.   

viernes, diciembre 30, 2022

BROKER

 

*** y 1/2

La cinematografía de Corea del Sur nos está regalando últimamente obras de enorme calidad confirmando que el cine coreano es en este momento el cine no occidental en mejor forma. Broker, un drama con pinceladas de road movie e insertos de comedia e incluso de thriller policial resulta una cinta estimulante, sugerente y bien narrada cuyo principal lastre es una duración un tanto excesiva para lo que se quiere contar (le sobran minutos), pero su honestidad y su tono más o menos optimista pese a lo oscuro del tema la alzan como una película cuyo visionado merece más que la pena. Hirokazu Koreeda, director japonés que ya sorprendió en 2018 con Un asunto de familia se asoma a la vecina Corea del Sur para dirigir con su habitual buen hacer este drama social en donde la relación entre los personajes principales (unos sujetos de alguna u otra manera al margen de la sociedad) y la evolución de estos vertebran la historia, que fluctúa con increíble plasticidad entre la feel good movie y el melodrama más descarnado.

La premisa nos presenta a dos vendedores de bebés huérfanos que recogen a lactantes en un buzón de bebés abandonados, Sang-hyeon (Song Kang-ho) y Dong-soo (Dong-won Gang) que reciben la visita inesperada de So-young (Ji-eun Lee) la madre cuyo último niño recogido y puesto en venta quien desea que el bebé encuentre los mejores padres posibles, por lo que y pese a la sorpresa mutua inicial  por amabas partes decide acompañar a los dos hombres en la venta de su hijo a parejas que desean adoptar, una búsqueda que les hará recorrer Corea del Sur en automóvil, sin saber que son seguidos por dos policías. La comitiva, a la que se une un niño huérfano de la misma institución en la que se crío Dong-soo la cual visitan, llega a funcionar como casi una familia mientras comparten dificultades y vivencias al tiempo que la marginalidad y la delincuencia de los protagonistas parece querer reformarse o disiparse por acontecimientos inesperados pero con cierta carga positiva. De lo oscuro a lo luminosos, de lo sórdido a lo optimista, Broker consigue encandilar al espectador pese a que lo irregular de su ritmo no consiga una entrega absoluta pero sus buenas interpretaciones y su estupenda puesta en escena naturalista consiguen hacer llegar todo a cotas muy altas.  

lunes, diciembre 26, 2022

EO

 


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Un animal como protagonista en una película destinada al público adulto no es algo muy habitual y más si se trata de un drama, pero este filme polaco (con participación italiana) demuestra que con medidas dosis de simbolismo, poesía y por supuesto fábula y son salir de modo alguno del realismo se puede hacer un excelente filme con un asno de protagonista. Porque es un burro, el Eo del título, el personaje central y el hilo conductor de una especie de road movie-historia iniciática en donde el equino, mientras cambia de propietario y ubicación a lo largo y ancho de Polonia, es testigo básicamente de  injusticias y de las mas viles bajezas de la especie humana teniendo muchas veces que padecerlas y en no pocas ocasiones al borde de perder la vida. Una mirada inocente, la del animal, que no comprende mucho de lo que ve y sólo se siente reconfortado lógicamente con las contadas muestras de bondad que encuentra como el cariño que le dispensaban sus primeros  propietarios. Imágenes subjetivas, cámara de tonos rojos y algún curioso inserto simbólico casi fuera de contexto pero con significado trazan un filme original e inusual que pese a su realismo cuenta con un constante tono de irrealidad casi teatral y pictórica y un simbolismo basado en poderosas imágenes dispuestas en momentos claves que hacen de Eo un filme hipnótico y delicioso  

Un asno que conoció la felicidad trabajando en un espectáculo pero que es apartado de este a la fuerza por denuncias de maltrato animal se expone a un futuro peor a aquella primera realidad que vivió siendo recluido en establo, huyendo y refugiándose en un bosque, encontrándose con humanos que se apropian de el o lo roban…una aventura dramática y desesperada que podía ser vivida por una persona pero que aquí es un animal el que sufre precisamente las mezquindades del ser humano, recordándonos lo destructivo de nuestra especie. Personajes muchas veces extraños, inquietantes y contradictorios -simbolizando usos humanos como el poder, el dinero, la religión, el sentimiento compartido  o la violencia gratuita-  se toparan con nuestro peludo protagonista, destacando la siempre turbadora presencia de Isabelle Huppert como una extraña millonaria. La película termina logrando que empaticemos totalmente con el burrito, el propósito de una fábula lúcida y elaborada que no debería para desapercibida en nuestras pantallas.

viernes, diciembre 09, 2022

HISTORIAS PARA NO CONTAR

 

** y 1/2

Cesc Gay retoma el cine de episodios que le dio tan buenos resultados en Una pistola en cada mano (2012) con cinco historias presentadas en forma de comedia dramática con la finalidad de mostrar lo ridículas que pueden ser las actitudes humanas ante sucesos embarazosos y el uso de las omisiones de acción, las mentiras y los silencios como vías de escape, en este filme siempre con una finalidad cómica y  desdramatizadota. El problema es que el resultado no consigue alcanzar las expectativas y la mayor parte de los cinco sketches se quedan a medio camino por culpa de guiones irregulares y una excesiva responsabilidad del reparto coral que aunque una vez más cumple y con creces -es que estamos con auténticos pesos pesados de la interpretación española actual- en bastantes ocasiones tiene que lidiar con personajes que podrían estar mejor desarrollados. No obstante Historias para no contar consigue su objetivo de comedia crítica con ciertos comportamientos muy extendidos en la ciudadanía española actual y con su tono antropológico satírico, todo desde un esforzado costumbrismo genuinamente ibérico con los consabidos resabios azconianos-berlanguianos.

Las relaciones amorosas, los problemas de pareja, los vaivenes en las relaciones de amistad, el guardar las apariencias, las mentiras y los engaños, el sentido del ridículo, o la hipocresía son temas que tocan los episodios de la película de manera hábil creando en ocasiones momentos hilarantes en su inteligencia cómica y no exentos de cierto poso amargo y mala uva, pero no siempre se mantiene un nivel muy aceptable. La primera nos presenta a una joven casada, Laura  (Anna Castillo) atraída por su vecino Alex (Chino Darín) en un momento en que la presencia de este sube a casa de la muchacha puede provocar un malentendido con su marido (Javier Rey); la segunda es una historia de amistad mal entendida y de la imprevisibilidad del amor en donde Luis (Alex Brendemühl),  un hombre prudente y apocado consigue una cita con una bella aspirante a actriz, Sandra (Eva Reyes) por mediación de una pareja de amigos (Antonio de la Torre y María León); el tercer segmento presenta a tres amigas actrices (Alexandra Jiménez, Maribel Verdú y Nora Navas) en un casting con un secreto que aparentemente comparten pero al mismo tiempo van ocultándose otros más comprometedores; el cuarto es la historia de un profesor y escritor sesentón (José Coronado) cuya  relación con una joven ex alumna (Alejandra Onieva) da un vuelco inesperado; y finalmente la quinta viñeta (la mejor) nos presenta a un matrimonio (Quim Gutiérrez y Verónica Echegui) en un silenciosa crisis de sospechas, pistas casi detectivescas y ocultaciones mutuas que lógicamente terminará estallando. En realidad solo el primer y el último capítulo mantienen un nivel alto mientras que el resto no consiguen ser parejos con aquello en cuanto a calidad. Eso si, Cesc Gay sigue demostrando ser un narrador fuera de serie y un superdotado director de actores. La pena es que en esta ocasión no ha estado tan entonado como otras veces.   

domingo, noviembre 27, 2022

ARMAGGEDON TIME

 

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No es nada del otro jueves pero se deja ver y bastante esta interesante película de maduración que parte de una premisa autobiográfica de su director, James Gray, cineasta no excesivamente conocido pero con filmes  bastante destacables en su curriculum (Los Amos de la Noche, Two Lovers, Z la Ciudad Perdida, Ad Astra) que nos cuenta desdoblado en el personaje de Paul Graff su preadolescencia en Queens, NY dentro de una familia de origen judío que aspiraba a que sus retoños llegasen lo más alto posible (más de lo que habían llegado las generaciones anteriores) por medio de una esmerada educación y la inculcación de la cultura del esfuerzo. Pero para un chaval de 11 años soñador e imaginativo como Paul (Banks Repeta) las exigencias de su entorno familiar no le dicen anda en tanto que el no ven casi no ve ninguna conducta ejemplarizante salvo la de su abuelo Aaron (Anthony Hopkins), un hombre lúcido y de vuelta de todo  con el que Paul siente una especial conexión. Un cambio fortuito e inesperado como es el de que el pequeño tenga que dejar el colegio público al que asistía para acudir a uno privado y elitista hará que el muchacho se replantee muchas cosas.

La ambientación en 1980 esta cuidada y sin demasiados tópicos (como tampoco hay mucha estandarización facilona en el uso de la nostalgia) en una película que apuesta por una puesta en escena que tiende a lo teatral -gran parte de la historia se desarrolla en el hogar de los Graff- y en presentar diálogos jugosos con un punto emotivo. No obstante, no hay nada verdaderamente novedoso en el aspecto melodramático de la película ni tampoco se puede decir que estamos ante una historia intimista modélicamente presentada; este filme más bien se queda en un peldaño modesto aunque eso si cumple con creces su función de ofrecer una historia sugerente y con mensaje humanista y también político-social: el día que el neoliberalismo triunfó en EEUU (representado por Ronald Reagan) las cosas cambiaron a peor. La difícil y ambigua relación de Paul con sus padres (Anne Harthaway y  Jeremy Strong) es lo que en realidad vertebra y da sentido a la película además de la relación del chico con su abuelo, y todos estos aspectos funcionan correctamente en la película, en donde salen como personajes el padre y la hermana del mismísimo Donald Trump, entonces también empresarios de éxito, interpretados respectivamente por John Diehl y una Jessica Chastain que últimamente se apunta a un bombardeo. James Gray pese a demostrar unas grandes cualidades como director no termina de explotar plenamente, pero con películas como esta su prestigio sigue subiendo.    

domingo, noviembre 20, 2022

TORI Y LOKITA (TORI ET LOKITA)

 

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El drama de la realidad vuelve a asomarse a las pantallas en esta producción belga que bebiendo del cine social más inmediato y verista propio de sus directores, los hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne (quienes siempre han tomado a Ken Loach de referencia) nos asoma a las miserias de la inmigración en Europa desde el punto de vista de los menores de edad. La vulnerabilidad de los menores no acompañados, como tema central de este filme, aparece de una manera más bien pesimista pero que en absoluto se hace incómoda gracias al carisma y la cierta inocencia de sus fos protagonistas, la adolescente Lokita (Mbundu Joely) y el niño Tori (Alban Ukaj) dos jóvenes africanos sin parentesco llegados a Bélgica poco tiempo atrás y que se ven obligados a convivir juntos para subsistir haciéndose pasar por hermanos y trabajando juntos en una pizzeria con el fin de reunir dinero suficiente para sus respectivas familias y que Lokita consiga los papeles, algo con lo que cuenta Tori. Su precaria situación es aprovechada por su empleador que los utiliza como repartidores de la droga que vende clandestinamente al tiempo que Tori es extorsionada por mafias que se quedan con el dinero que gana. Desesperada y con el deber sentido de cuidar del pequeño Tori, Lokita aceptará dudosas ofertas que harán empeorar aún más las cosas.     

No estamos ante una película excesivamente amable ni esperanzada, estamos ante un testimonio desgarrador que aunque tratado de forma delicada y sensible gracias principalmente a la empatía que desprenden los niños nos pone de manifiesto lo difícil que es una vida en el límite y sin recursos. Un guión muy bien trabajado (como casi siempre en los Dardenne) no deja sin mostrar ningún aspecto posible de suceder en situación semejante haciendo pensar en todo momento que todo al final puede que no salga muy bien. El mensaje del filme hace pensar y nos muestra lo mal que sigue funcionando nuestra sociedad occidental, por ello bienvenida sea toda obra de creación que, como esta, nos enseñan y denuncian estos atropellos a la integridad humana.

miércoles, noviembre 16, 2022

AS BESTAS

 

**** y 1/2

La España rural en su vertiente más negativa; oscura, siniestra, irracional, salvaje, absurda. Mucho se ha escrito sobre la barbarie de la España profunda y ha inspirado notables obras de ficción en cualquier medio y es que el salvajismo rural forma parte de la cultura española y de su historia. Resulta plenamente creíble por ello el argumento de esta película dirigida por Rodrigo Sorogoyen en lo que es hasta el momento su mejor trabajo, un argumento basado libremente en hechos reales (el crimen de Santaolalla) en donde con una estructura y hechuras de western (idóneas para la historia que narra) nos sumergimos en una alucinante mixtura de elementos psicológicos, thriller y drama que da resultado prácticamente un filme de terror. Terror, si, pero no hay ni asesinos slasher (aunque si un asesinato), ni elementos sobrenaturales, ni criaturas monstruosas, ni tan siquiera sangre: lo que da miedo es la realidad, una realidad cotidiana y que tiene al propio ser humano como la gran amenaza para otros de especie, un ser humano corroído por el odio, la codicia, la ignorancia, la violencia, al envidia y en definitiva lo peor de si mismo. As Bestas retrata muy bien las bajezas del Homo Sapiens enmarcándolas en un entorno apartado de la “civilización” (en este caso una remotísima aldea de la montaña ourensana) en donde se enaltecen y terminan por mostrar su poder destructor. La metáfora presentada en el prólogo de la película, por otra parte, mostrándonos la polémica “Rapa das Bestas” adquiere su significado en una escena clave del filme constituyendo la esencia del mensaje del filme.

El excelente guión escrito por Sorogoyen e Isabel Peña, sin desdeñar los otros géneros que antes hemos mencionado, aprovecha enormemente las potencialidades del western en su vertiente más metafórico-esquemática: forasteros que son ciudadanos honestos contra intransigentes (y asilvestrados) lugareños que harán todo lo posible por desbaratar sus (honrados) planes y expulsarlos llevando todo a una espiral de odio y violencia aunque en realidad poco hay de explícitamente violento en esta cinta (y se agradece). El escenario es una perdida aldea gallega en pleno monte en donde desde hace un año un matrimonio francés de mediana edad, Antoine (Denis Ménochet) y Olga (Marina Fois) lleva instalado con el fin de instaurar una gran huerta ecológica y restaurar unas viviendas abandonadas para crear negocio de turismo rural, pero tanto sus propósitos como el hecho de no haber accedido a que una empresa de energía instalase en la zona un parque eólico e impidiendo así el enriquecimiento de la aldea a ojos de los escasos vecinos, les ha hecho ganar el odio de los locales, especialmente de los hermanos ganaderos Xan (Luis Zahera) y Lorenzo (Diego Anido). Pero incluso el hecho más trágico no parece que  vaya a cambiar las pretensiones y los sueñas de los visitantes, cuyo idealismo y fidelidad esta concentrado en el personaje de Olga, una mujer coraje cuya actitud ante lo trágico parece desconcertante pero en realidad tiene toda su profunda justificación.

 Unas interpretaciones de enmarcar - los intérpretes galos están formidables mientras que Luis Zahera hace una composición merecedora del Goya-  otorgan muchísima credibilidad a un filme que pretende ser inmediato, creíble y real, algo conseguido por su tono antropológico y naturalista, tomado sin duda del mundo gallego de Pardo Bazán, Valle Inclán o incluso el Cela de La Familia de Pascual Duarte. Y por supuesto, ahí están cosas como Solo ante el peligro o por que no, Perros de Paja. Un filme apasionante y rico que ya es uno de los mejores realizados en España en 2022.

domingo, noviembre 13, 2022

VASIL

 

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Una película sustentada en el trabajo de los actores es algo que siempre es difícil y más si se trata de un primer largometraje (todo un reto) como es el caso del primer trabajo de Avelina Prat: reto cumplido con creces firmando un filme social honesto y creíble en el límite entre el drama y la comedia y en donde el costumbrismo no se fuerza para nada en pos de hallar un relato creíble e identificable con el mundo real. La Seminci ha premiado justamente las interpretaciones de sus protagonistas, el omnipresente Karra Elejalde (haciendo uno de los mejores papeles de su carrera, alejado de su histrionismo habitual) y el excepcional actor búlgaro Ivan Barnev, también especializado en comedia. Los papeles que ambos interpretan son más escorados al drama y reflejo de dos realidades bastante habituales en la España de hoy: un inmigrante de excepcional valía humana pero obligado por las circunstancias a vivir casi en la indigencia y una persona jubilada que trata de encontrar un rumbo a su existencia. Ambos, Vasil y Alfredo, convergerán sus vidas cuando el segundo decide acoger en su casa (algo a regañadientes) al primero, que hasta entonces ha vivido en la calle. Vasil es una persona culta y carismática que además es un consumado jugador de bridge y ajedrez, habilidades estas que le han ayudado a integrarse en la vida de algunas personas de su país de acogida aunque las cosas no serán muy fáciles y máxime cuando la relación entre Alfredo y él comienza a presentar ciertas tiranteces. No obstante lo cierto es que Alfredo, descreído y taciturno, comienza a cambiar positivamente por su relación con Vasil

 La película no tiene grandes mensajes ni pretensiones, simplemente se postula como el retrato de una situación y de unas personas con todas las situaciones posibles que pueden sucederse. La dialéctica interpretativa entre Barnev (el motor de la película) y Elejalde es inmejorable y cada uno de los intérpretes tiene sus momentos de lucimiento. Relaciones humanas narradas con sobriedad y sinceridad y un canto de esperanza a la amistad. No hay trampas ni sensiblería en una película que trata de ser lo más creíble posible, incluyendo personajes secundarios sin impostación de licencia dramática y con función en el guión. Por el contrario, su sobriedad y la puesta en escena a veces un tanto forzada impiden que la película abandone la modestia en pos de cotas mayores. Pero Vasil es una película honesta cuya visión nos reconcilia con lo mejor de nosotros mismos.

domingo, noviembre 06, 2022

EL CUARTO PASAJERO

 


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Alex De la Iglesia últimamente tiene problemas con la comedia. Ya no se ve a aquel cineasta que manejando la ironía, el costumbrismo ibérico, la cultura pop y los guiños cinéfilos hacía reír inteligentemente al público con obras  tales como El día de la Bestia, Muertos de risa, La Comunidad o 800 Balas. De acuerdo, aquello era hibridación con cine de género (y otros estilos), pero básicamente eran comedias. Tal vez la clave está en que a la hora de hacer comedias más en el sentido estricto el director bilbaino se pierde a la hora de culminar situaciones y perfilar personajes que muchas veces no salen del estereotipo, premisas básicas de cualquier comedia que se precie y en el que De la Iglesia no anda últimamente muy entonado. Con El Cuarto Pasajero, De la Iglesia acomete una road movie en clave de sátira y crítica social con resultados irregulares: a veces con gags entonados y perfectos, otras con situaciones más bien tópicas y forzadas y veces pueriles y fáciles,  pero eso si casi siempre con buenos diálogos y una esforzada dirección de actores, algo en lo que el director vizcaíno sigue siendo un maestro. No obstante el flojo guión cofirmado junto con su inseparable Jorge Guerricaechevarría se muestra sinuoso y la mayor parte de las veces no convincente lastrando una premisa bastante original tanto en el aspecto técnico como en guionístico. Hacer una película en el que casi todo se desarrolla en algo más de 24 horas en un coche que hace el trayecto Bilbao-Madrid y con gran parte de las escenas desarrolladas en el interior del vehículo constituye un esfuerzo cinematográfico considerable que el realizador consigue culminar más que satisfactoriamente, lo malo es que casi todo lo demás no está a la misma altura.

Cuatro personas salen de Bilbao rumbo a Madrid en un vehículo compartido propiedad de Julián (Alberto San Juan) un ejecutivo cincuentón con ínfulas de galán que acostumbra a llevar a gente en su coche compartiendo gastos. Además de llevar a una pasajera habitual, su amor platónico Lorena (Blanca Suárez), una atractiva treintañera, Julián también recoge a dos desconocidos, Sergio (Rubén Cortada) un joven músico bohemio de aparentemente plácido carácter, y el cuarto pasajero Rodrigo (Ernesto Alterio) un tipo intrigante de excéntrico comportamiento que no tardará en hacer del viaje una pesadilla de tintes surrealistas, esperpénticos y con vicisitudes inesperadas de todo tipo. Slapstick, violencia a veces un tanto salida de madre, ingenio verbal, enredos y malentendidos se dan cita con mucha rapidez para regocijo inicial del espectador pero al final todo resulta tan embarullado y apresurado que el sentido de la medida y la coherencia brillan por su ausencia y la decepción y el hastío no tardan en aparecer. Falta coherencia y verdadera convicción en todo lo que se cuenta, ya que el exceso de momentos caricaturescos no ayuda a la credibilidad de esta road comedy. Nada reprochable en cambio  para sus intérpretes especialmente para un Ernesto Alterio magistral con un curioso personaje que es lo mejor de la función. ¿Puede haber entrado Alex De la Iglesia definitivamente en crisis creativa?  Tal vez, pero con los grandes directores nada esta dicho hasta el último minuto.